Cita en la Cuna de la Independencia

3. Cita en la cuna de la IndependenciaCITA  EN  LA  CUNA  DE  LA  INDEPENDENCIA

Crónica de la XXIII Conferencia  General

ANTECEDENTES

            Cada cuatro años  nuestra Iglesia da cita a los Delegados y Obispos de cada Conferencia Anual, y a los funcionarios nacionales en alguna ciudad del país, para celebrar la Conferencia General. Este organismo es nuestra máxima asamblea legislativa, evaluativa y planificadora.  De ella emanan  -después de La Biblia-,  las normas que nos rigen y los planes que todos los metodistas de México debemos  realizar. También se  corrigen las cosas que pudieran estar equivocadas o que no funcionen apropiadamente, y se estudian  y aprueban las normas que mejoran nuestras labores y metas a lograr. Asisten a ella  diez delegados por cada Conferencia Anual: cuatro laicos y cuatro  pastores, además del Obispo correspondiente y el Representante Laico. Concurren también los funcionarios nacionales, y los representantes oficiales de  la Iglesia Metodista Unida de los Estados Unidos, (un pastor y un laico), y representantes de organismos metodistas internacionales; en total poco más de cien personas.

LA CIUDAD

            En esta ocasión la cita ha sido en la ciudad de Querétaro, llamada  “Cuna de la Independencia”,  por cuanto fue allí donde se fraguó la conspiración que culminó con el inicio de la Guerra de Independencia, en 1810. Se trata de una ciudad con atractivos turísticos notables, su arquitectura colonial en el Centro Histórico es de admirar. Numerosos mini jardines con árboles  muy bien cuidados y callejones llenos de tiendas que ofrecen  una variedad de artesanías típicas de la región, así como delicias culinarias que degustan los paseantes con sumo agrado. La limpieza y orden son de elogiar así como la  cortesía de los lugareños. En fin, se trata de una ciudad con amplitud histórica que  bien resaltan los arcos del acueducto construido en el  siglo diez y siete, y luego hay que notar  la mansión del Corregidor Domínguez, en donde se reunían los conjurados  precursores de la Independencia,  sin dejar de detenernos frente  al Teatro de la Nación, sitio en donde  se reunió en 1917, el Congreso Constituyente que elaboró las leyes básicas que hasta hoy están vigentes. Pudimos visitar el Cerro de Las Campanas donde se fusiló al Emperador Maximiliano de Habsburgo y a los generales conservadores Miramón y Mejía, suceso con el cual se puso punto final a la intervención francesa, triunfando el Gobierno de la República bajo la presidencia del Lic. Benito Juárez.

  Hoy día Querétaro, la ciudad de origen tarasco, se ha convertido en una urbe que combina lo colonial con lo moderno de manera equilibrada, y tiene  una población creciente de más de un millón seiscientos mil habitantes.

LA IGLESIA ANFITRIONA

            La costosa y complicada responsabilidad de recibir a la Asamblea de la Conferencia General recayó en la congregación queretana El Divino Salvador, la cual, con  su dinámico Pastor, el Pbro. Nathanael Márquez, y un eficiente  y profesional Comité Organizador del evento, presidido por el Ing. Martín Larios Osorio, secundados por los hermanos(as) Grisel Peralta, Elena Galván, Beatriz González, Silvia Linarte, Abdiel Arroyo, Miguel Ángel González, Enrique Ramírez y Víctor Hugo Berruecos, y atrás de ellos un gran número de jóvenes y adultos voluntarios a cual más atento y servicial, se habían propuesto que esta fuera la mejor de todas las Conferencias Generales, ¡y hay que decir que lo lograron!.

EL INICIO DE LA OBRA METODISTA

            En cuanto al inicio del trabajo metodista en Querétaro, los documentos históricos registran que fue en 1874 cuando se intentó establecerlo, pese al ambiente fuertemente clerical y anti protestante que causó varios motines, los cuales culminaron con el incendio del local en varias ocasiones. Hubo agresiones  y numerosos heridos en los repetidos tumultos. En El Ciprés, misión cercana,  fue incendiado el local de reunión y asesinado  un líder. Fue muy difícil establecer la iglesia pero finalmente se logró, e inclusive, se fundó el Colegio Militarizado “Benjamín N. Velasco”, de muy notable prestigio y trayectoria. Con sacrificios se adquirió la casa que sirve actualmente como templo, sitio histórico donde se imprimió la primera edición de la Constitución de 1917, y allí glorifica al Señor una congregación firme y comprometida que hizo frente al difícil reto de recibir la XXIII Conferencia General de la IMMAR, sin ser una congregación numerosa ni muy rica. Contó con el decido apoyo del Gabinete General, así como del Gabinete de su Conferencia Anual, de las iglesias de Pachuca, León, Tequisquiapan, Aguascalientes, de la escuela “Julián  Villagrán”, y el Jardín de Niños “Mamie Baird”, principalmente.

EL HOTEL

            El evento  se realizó en las instalaciones del hotel Domun, cuyo gerente y personal   ofrecieron todos los servicios necesarios y se adaptaron a los requerimientos de nuestra Asamblea con toda disposición y la mayor voluntad, haciendo de su parte toda clase de esfuerzos para lograr el mejor de los éxitos en nuestra reunión.  Tener allí nuestra asamblea fue un gran acierto.

EL ENCUENTRO Y REGISTRO

             El viernes 18 llegó, y con él, el arribo al hotel donde desde temprana hora los integrantes del Comité Organizador se movían de un lado a otro recibiendo, informando, guardando los equipajes de los recién llegados y registrando a cada Delegado, cuyos nombres y materiales  de trabajo estaban ya plenamente preparados. Abrazos, saludos, sonrisas y la incomparable alegría de ver los rostros de hermanos y hermanas conocidos,  algunos de los cuales no veíamos en años, y otros que veíamos por vez primera. Allí se hacía realidad la expresión bíblica “Miren qué  bueno y qué delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía…” De los cuatro puntos cardinales convergieron en Querétaro los representantes de las seis Conferencias Anuales, con el cúmulo de funcionarios y participantes en la magna asamblea metodista; ¡era un día de fiesta y Querétaro era en esos momentos el centro de nuestro universo!

EL PROGRAMA

            Planificado desde  muchos meses antes, el programa del evento era la obra del Gabinete General, de la Comisión Nacional de Programa y del Comité Organizador local, aparte de otros funcionarios y comisiones que aportaron tiempo y trabajo, aunque en menor escala. Allí estaba el Ing. Raúl Negrete, alma y esqueleto de la asamblea, comprobando que todo estuviera funcionando como una maquinaria recién engrasada. Tras el registro y la comida, llegó el tiempo del Culto de Apertura, la predicación estuvo a cargo del Obispo  Modesto Mamani, de Bolivia, invitado especial quien compartió con amplia seguridad y propiedad la Palabra adecuándola al contexto de los problemas contemporáneos. Con la declaración de apertura de labores, pronunciada por el Obispo Andrés Hernández, se dio comienzo a las actividades del evento, tras la celebración de la Santa Comunión.

            El programa dividió en tres secciones la labor de los Delegados: 1.- Sección informativa y evaluadora y de visión rumbo al 2023. 2.- Sección de trabajo con los Proyectos de Ley. 3.- Sección de  conclusiones y asuntos generales. Los primeros tres días  (viernes a domingo) nos hicieron ver el estado general de la Iglesia, a través de los informes  de cada Obispo y funcionario nacional. A partir del lunes 21 comenzamos el análisis de los Proyectos de Ley que ya habían sido enviados con anterioridad  a los Delegados para su previo estudio y asignados a los grupos (llamados Clases), según su tema y contenido. Los asambleístas quedaron divididos en cinco Clases las cuales llevaban el nombre de un(a) líder destacado, a saber: Eleazar Guerra, Benjamín N. Velasco, Graciela Álvarez, Baltazar González y Ulises Hernández. Para la tarde del mismo lunes ya se tenían algunos Proyectos de Ley estudiados, y se pudo pasar a la primera reunión de Sociedades. Las Clases  1, 2 y 3, integraron la Sociedad I, mientras que las Clases 4 y 5 formaron la Sociedad II. A partir del lunes, y hasta el viernes 25, el trabajo se volvió intenso, varios grupos hubieron de extender su labor hasta la una de la mañana.  Solamente así pudo  cumplirse con la responsabilidad de  estudiar cada documento con los problemas que de ellos surgían, de manera cuidadosa buscando en todo tiempo el cumplir con la voluntad de Dios y el bien de la Iglesia. Los Delegados trabajaron como un solo cuerpo olvidándose de regionalismos y particulares  puntos de vista, para afirmar que “somos sólo un cuerpo y uno es el Señor, una la esperanza y uno nuestro amor”. El respeto y el amor fraternal nunca se quebrantaron, pese a la diversidad de opiniones que de tarde en tarde aparecían.

LOS CULTOS Y LAS CONFERENCIAS

            Las meditaciones devocionales que se tuvieron cada mañana a las 7:30, prepararon  muy bien el ambiente diario. Estuvieron a cargo de los seis Representantes Laicos Conferenciales, y del Ing. Raúl Negrete (Programa) y la C. P. Alma Edith Jarillo (Finanzas).

            El domingo predicó el Dr. Juan Quintanilla, representante ministerial de la Iglesia Metodista Unida (EE.UU.), con  excelente base bíblica sobre la Universalidad de la Gracia. El martes por la mañana el Obispo Adonías Pereira,  representante del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina (CIEMAL), nos habló del costo del camino de santificación. El miércoles correspondió el tema al Representante Laico de la Iglesia Metodista Unida (IMU)  Abel Vega, ahondando en la doctrina de la santidad. Por la noche  se efectuó un Culto Memorial y de Reconocimiento, en el cual se hizo memoria de  los Pastores y Laicos que fallecieron durante el cuadrienio, y se entregaron  reconocimientos  a varios pastores y laicos, en razón a sus méritos de servicio y fidelidad en la obra del Señor.   El jueves por la tarde, nuevamente el Obispo Pereira nos habló de la problemática del fenómeno migratorio. Por la noche del mismo día y en ocasión de celebrar los 280 años de vida del  metodismo mundial, se enfatizó la experiencia wesleyana del “corazón ardiente”; la predicación estuvo a cargo del  Pbro. Baltazar González, quien, con su peculiar estilo, mantuvo a la audiencia atenta y participativa. El viernes por la noche el Ing. Víctor Enrique Fabela presentó el tema: “Panorama electoral en México 2018”, desde su punto de vista, proporcionando datos relativos a la situación político electoral del momento. En el Culto de Clausura, celebrado el sábado 26, el Obispo Felipe de Jesús Ruiz resumió el tema de la asamblea: “Universalidad de la gracia, camino de santidad”, como la meta de todo creyente.                                                                           

ALGUNOS ACUERDOS

            Entre los acuerdos hay que destacar los nombramientos  de algunos  funcionarios que ocuparán puestos en el nuevo cuadrienio entre los cuales están:  Comisión de Programa,  Ing,. Raúl Negrete;  Área de Testimonio Cristiano, Pbro. Isidro Martínez; Área de Desarrollo Cristiano, Hna. Tavita Gómez; Comisión de Acción Social y Asuntos Migratorios, Pbro. Arturo González; Comisión de Evangelización y Discipulado, Pbro. Manuel de Jesús Ruelas; Área de Finanzas y Administración, C. P.  Javier Elías Cantú; Comisión de Música y Alabanza, Mtro. Carlos Suárez; Director del Seminario “Juan Wesley”, Dr. Raúl García; Director del Seminario “Gonzalo Báez Camargo”,  Pbro. Basilio F. Herrera; Director del periódico “El Evangelista Mexicano”, Ing. Martín Larios;  Dirección de Archivo e Historia, Lic. Susana  Zapata; Comisión Permanente de Revisión y Consulta de la Disciplina, Pbro. Rodolfo Rivera, Pbra. Ma. De Jesús González, Pbro. Moisés Morales, Pbro. Carlos Samuel Flores; Hna. Athalía López, Hno. José Gilberto Peña,  Hno. Esteban Aguilar y Hna. Nancy García; Comisión de análisis y evaluación de informes, Pbro. Rodolfo Torres Pérez, Pbro. Baldwin Israel Avendaño, Hna. Sarahí Costilla Martínez,  y Hna. Rita Alvarado Gaspar; Representante ante CIEMAL, Pbro. Agustín Altamirano; Representante ante CLAI, Pbro. Heriberto Cantoriano; Comisión de Estadística, Pbro. Mario Alberto  Hernández.

            Otros acuerdos importantes fueron los siguientes: Para  equilibrar nuestro presupuesto de gastos anuales, cada congregación aportará una ofrenda de $500.00 anuales, independientemente de sus compromisos normales. Se terminará el inventario de las propiedades de la Iglesia, procurando que cada congregación tenga su expediente bien integrado y completo.  Se definió la posición de la Iglesia respecto a la sexualidad humana,  y para el caso, se incluirá en la Disciplina un Artículo con el texto siguiente: “Art. 338.  La restricción mencionada en el Artículo 337, en relación con la sexualidad de los contrayentes  al matrimonio, obedece al entendimiento que tiene la IMMAR de que la sexualidad humana es un don de Dios que puede ser disfrutado exclusivamente de una manera heterosexual, según consta en el  principio 3 de nuestro Credo Social. Las personas que practiquen la sexualidad de manera diferente a la enunciada no serán discriminadas; serán aceptadas  en la comunidad de la Iglesia Metodista de México, A. R. para recibir los auxilios espirituales; aceptadas con respeto, como seres humanos bajo la gracia de Dios, siempre y cuando no alteren el orden, convicciones y creencias de nuestra Iglesia, ni promuevan su ideología. No obstante, afirmamos que esta conducta diferente es una práctica que no corresponde al ideal de convivencia humana que nuestra Iglesia promueve, por lo que no es compatible con el liderazgo pastoral y laico de nuestra Iglesia…”

            Se acordó igualmente  crear una comisión para que investigue durante el cuadrienio, si las razones que nos condujeron a la suspensión de relaciones con el Consejo Mundial de Iglesias, subsisten o han sido eliminadas, para que informen documentalmente sobre el resultado de su investigación y la próxima Conferencia General tenga bases  seguras y completas para determinar terminantemente si la IMMAR rectifica su acuerdo o no.

            Otro acuerdo importante fue la modificación de nuestro sistema de Administración de la Justicia; en adelante  habrá varias comisiones  con funciones  un tanto diferentes a las establecidas en la actualidad, buscando una mayor rapidez en el trato de los casos que requieren  alguna ministración  en materia de  quejas y/o  reclamos entre  los miembros de  la Iglesia.

EN RESUMEN

            Sin menoscabar a las Conferencias Generales anteriores, que han tenido su propia gloria y características, ésta ha sido una de las mejores, debido a la oración que desde meses antes se promovió a favor de la asamblea. Otras razones del éxito son: 1. Un Comité Organizador que con profesionalidad preparó los mil y un detalles del evento de modo que  todo lo necesario se proveyó en tiempo y forma. 2. Un hotel confortable con las instalaciones perfectamente apropiadas para nuestras demandas.  3. Un  espíritu de servicio  funcionando perfectamente bajo autoridad, en todos los involucrados, tanto los de la Iglesia como los funcionarios del hotel. 4. Una logística bien planificada  y coordinada  entre todos los que participaron dentro y fuera de la comisión organizadora local  4. Por sobre todo, la gracia divina que se hizo patente en todos los aspectos conferenciales, y por la cual no podemos menos que declarar con Juan Wesley, “Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros”.

El cronista,

Pbro. Rubén Pedro Rivera Garza

Ruben Pedro Riv                                                          

4 comentarios sobre “Cita en la Cuna de la Independencia

  1. Excelente crónica Pastor Rubén Pedro Rivera, admiro su amor por la Iglesia que se plasma en todo lo que escribe de ella.

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