La Biblia y el Windex

4. La Biblia y el WindexLa Biblia y el Windex

Manuel Sonora Macías (*)

No sé si ustedes vieron una película muy chistosa llamada “Mi Gran Boda Griega”. Pues bien, en ella hay un personaje simpatiquísimo que es el padre de la novia quien es un emigrante griego radicado en los Estados Unidos y orgulloso de su nacionalidad y cultura. Pues una de sus peculiaridades es que él todo lo soluciona con una rociada de Windex.

El afirma que el Windex remedia todas las enfermedades y demás desgracias que le sucedan a una persona. Y por supuesto, lleva siempre consigo una botella de ese producto por lo que pudiera ofrecerse. Bueno, lo que nos hace gracia es saber que tal producto comercial tiene un solo propósito y es el limpiar los vidrios ya sea de las ventanas o de cualquier otro lugar… pero nada más. Ni cura gripas, ni raspones, ni resuelve problemas sino únicamente sirve para lo que fue diseñado y es limpiar vidrios y nada más.

Bueno, a mí se me ocurrió comparar esta situación con mucha gente que usa la Biblia como este personaje el Windex. Porque lo cierto es que una gran mayoría de lo que yo llamo los reinavalerianos fundas, o sea, evangélicos fundamentalistas quieren aplicar la Biblia exactamente como este personaje lo hace con su limpiador de vidrios. Ellos afirman que todo se resuelve con la Biblia y hasta los detalles más pequeños de la vida lo quieren resolver con uno o varios versículos de la Biblia.

Constantemente leo comentarios en las redes sociales en donde cristianos fundamentalistas afirman que todo en la vida tiene que estar regido por la Biblia y que ella tiene la respuesta para todo. Y todos los temas de diversas materias ellos lo comentan a la luz de versículos bíblicos. Y aun cosas de sentido común ellos prefieren creer lo que dice la Biblia en lugar de lo que nos dicta la razón.

Pero en realidad ¿la Biblia fue escrita para resolver todos los casos que la vida nos presenta? ¿Es como el Windex en manos del padre griego que afirma que es la panacea para todos los males? Pues permítanme decirles que definitivamente NO. Ese no fue el propósito de Dios al inspirar a los autores humanos y falibles de las Escrituras hebreas y griegas. Entonces ¿Cuál es el propósito de la Biblia?

Bueno antes que nada debemos recordar que ésta fue escrita hace más de dos mil años y que la sociedad y en general la cultura del pueblo para el cual fue escrita no tenía los problemas ni las situaciones de nuestra época. Es más, su óptica de la vida era completamente diferente a la nuestra. La esclavitud era aceptada como normal, la poligamia era lo más natural del mundo, y una persona podía ser torturada hasta la muerte por faltas a la ley religiosa de esa sociedad.

Por lo tanto, no podemos aplicar estas leyes a nuestra época y por otro lado muchísimas de las situaciones que ahora nos preocupan no estaban consideradas por los escritores de la Biblia. Por mencionar solo algunos: las transfusiones de sangre, la donación de órganos, la cremación de cadáveres, la planificación de la familia, el trasplante de órganos, el matrimonio interracial, la diversidad sexual y muchísimos temas más.

Entendamos de una vez por todas que la Biblia como el Windex tiene un propósito muy definido para lo cual fue escrita. No es un libro de ciencias naturales, ni de sexología, ni mucho menos de psicología, ni siquiera de historia. Es un libro de RELIGIÓN. Y todo lo que contiene está enfocado a enseñanzas religiosas, no a conocimientos científicos ni nada de lo que a veces le atribuimos. El propósito de las Escrituras para los cristianos es simplemente el guiarnos a través de la historia, folclor y tradiciones de un pueblo semítico para llegar al conocimiento de Jesús, para nosotros, el Hijo de Dios y salvador del mundo. Eso es todo.

Jesús mismo se comportó y en sus sermones se vio influido por los mitos y tradiciones del pueblo judío. El habla de Adán y Eva, de Jonás y de otros mitos del pueblo judío para ilustrar sus enseñanzas. Si tomamos esto literalmente nos veremos en graves problemas y graves errores teológicos como el del “pecado original.”

En cuanto a las cartas paulinas que muchos cristianos toman al pie de la letra y las quieren adaptar a nuestra cultura, nuevamente debemos recordar que el mundo de Pablo, y los destinatarios de sus cartas vivían con otras normas sociales completamente diferentes a las nuestras. Si Pablo escribiera sus cartas en esta época de seguro que no tendrían esos rasgos misóginos y legalistas sino se enfocarían en nuestros problemas actuales.

No, la Biblia no es como el Windex del filme mencionado. No es ni la respuesta para todo ni mucho menos la panacea que sirve para curar todos nuestros males. Pero los cristianos no quieren entender que el único propósito de la Biblia es revelarnos al Dios encarnado en la persona de Jesús y que todo lo demás tendremos que resolverlo usando nuestra razón, sentido común y conocimiento. Por supuesto pidiendo la guía del Espíritu Santo, pero no esperando respuestas mágicas ni pensando que ahí vamos a encontrar todas las soluciones a nuestros problemas.

Y, finalmente recuerdo las palabras del poeta aquel que dijo: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.”

(*) Socio de la Fundación Carpe Diem Interfé desde su inicio. Sacerdote anglicano jubilado, párroco de la Iglesia de San Marcos en Guadalajara desde 2003 hasta 2012. Ha sido por muchos años profesor del Seminario de San Andrés en la Ciudad de México y fundador del Seminario Diocesano de San Andrés en Guadalajara.

4 comentarios sobre “La Biblia y el Windex

  1. SOBRE ARTICULO DEL EVANGELISTA MEXICANO: “La Biblia y el Windex”: La Biblia expresa en Timoteo 3:16-17: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para la enseñanza, para la refutación del error, para la corrección, para la instrucción en la justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios esté completamente calificado, equipado para toda buena obra”. Nosotros como Metodistas creemos esto y lo afirmamos históricamente y racionalmente en nuestra Disciplina específicamente en los Artículos de Religión: “La Biblia es nuestra norma de Fe y Conducta”; No tenemos una posición liberal, y no coincidimos con la Alta Crítica en este sentido, o la Crítica Histórica que despoja a la Biblia de los sobrenatural, y le quita la Revelación. No coincidimos con teólogos como Rudolf Bultmann que hablo de a “desmitologización” de la Biblia, asegurando que debemos proclamar el Kerygma y despojar a esta del mito del o de los primero siglos. Creemos que Dios nos ha indicado creer en él, y creer en su Palabra, confiar en Cristo para nuestra Salvación por Gracia y Fe; Creemos en sus milagros, en sus Dones, que nos ha dicho: “que todo lo que hagamos, lo hagamos para el Señor”; y que “lo que no es de Fe es pecado”; Que seamos esforzados y valientes y que cuidemos de “cumplir sus mandamientos y su palabra ” y el estará con nosotros. Y también contrario al artículo, la Biblia si nos habla de historia, de ciencia, de leyes, de Moral, de Medicina, desconocer esto es no conocer LA PALABRA DE DIOS, Su razón principal es Darnos a conocer a Dios y la Salvación en Cristo Jesús; pero es una guía diaria que la debemos leer, memorizar, practicar, predicar todos los días en todas la áreas. Pbro. Fernando Fuentes A.

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    1. Estimado hermanos pastor Fernando y hna. María Elena,

      Muchas gracias por su aportación, nos da mucha luz sobre las prácticas en la Iglesia Metodista de México, A.R. y puntualiza el concepto que los metodistas tenemos de la Escritura.

      Las opiniones en los artículos (de opinión) publicados en el Evangelista Mexicano son responsabilidad única del autor y no representan la posición oficial de la IMMAR (a menos que se indique). Aunque, por supuesto, hay una línea editorial, y el presente artículo pretende ampliar la visión de los lectores a partir de las fuentes teológicas propias del metodismo: es decir, la Escritura de manera preeminente, pero también enriquecidas por la razón, la experiencia y la tradición histórica de la Iglesia.

      Sin menoscabo de los puntos que nos comenta usted de manera magistral, no pretendemos de ninguna manera, promover el cuestionamiento a “lo sobrenatural”, ni a quitar “la Revelación” de la Escritura. En todo caso, promoveremos siempre la reflexión que genere nueva luz en la interpretación de la Palabra de Dios. Eso sí y, por supuesto, sin perder lo medular del mensaje, buscando la unidad en el sentir y en el tener el mismo amor en Cristo (Filipenses 2:2 y 4:2).

      De hecho, como el mismo Bultmann comenta, tratamos de promover todo lo que nos lleve a no caer en la teología liberal que acaba hablando del hombre y no de Dios. Pero entendiendo que el mismo Bultmann es un producto de su circunstancia histórica influenciada por el pensamiento de la “escuela de Viena” de principios del siglo XX. Pero para llegar a esa conclusión él mismo requirió la recuperación de la centralidad de Dios. Es la misma encrucijada cultural de la teología, que es la encrucijada misma de la acción de la Iglesia en el mundo moderno.

      La invitación permanente a seguir dialogando, escribiendo y publicando

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  2. Completamente en desacuerdo con el artículo, esta totalmente en contra de nuestros principios como cristianos, no es Bíblico y no es la postura de nuestra Iglesia como IMMAR, expresada en la Disciplina. Sugiero sea eliminado de esta presentación virutal.

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  3. No comparto la opinión del sacerdote Sonora Macías. Entiendo que debemos leer la Biblia ubicándola en su contexto, pero para los creyentes evangélicos, la Biblia es nuestra norma de fe y conducta.

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