Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico

C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama

TESTIFICAR AL MUNDO: FRUCTIFICAR PARA CRISTO

Recordemos que estamos en él COMO del discipulado cristiano y la quinta disciplina que el discípulo debe tener en su vida es “Testificar al mundo”.
Para descubrir el verdadero secreto de “Fructificar para Cristo”, debemos reconocer que el Espíritu Santo es quien nos capacita para testificar. Él da testimonio por medio de nosotros. Cuando permití que el Espíritu Santo me llenara, las personas a quien yo he testificado comenzaron a entregarse a Cristo. Juan 15:8 dice “En esto es glorificado mi padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.” Cristo desea que sus discípulos fructifiquen y la manera de dar evidencia de que somos discípulos de Jesús es llevar mucho fruto. Si mantiene una relación de obediencia a Cristo. Usted va a querer testificar acerca de tal relación a sus amigos. La rama que vive unida a la VID VERDADERA, FRUCTIFICA.

Si practicas las disciplinas alrededor de la cruz del discípulo, deseará testificarle a los no creyentes. Si tiene comunión con el pueblo de Dios, mientras vive diariamente en la Palabra y ora con fe, usted testificará en forma natural y normal a los demás acerca del Cristo que vive en usted. Cuando el amor de Dios fluya hacia usted y a los demás, a través del Hijo, deseará testificar de las buenas noticias de Cristo a quienes lo rodean. Si usted ya es un discípulo comprometido con Jesús, lo demostrará llevando mucho fruto para ÉL. Lo hará como resultado natural de ser un seguidor de su Maestro. No lo hará por sus medios, como yo traté de hacerlo al principio. Usted permitirá que el Espíritu Santo lo capacite para la obra del ministerio. Cuando fructifica para Jesús, está glorificando al Padre y el Señor lo usará para enseñarle a otros acerca de Él.

EL FRUTO DE UNA VIDA EN CRISTO

¿Qué quiere decir Cristo cuando habla de fructificar? Lea Gálatas 5:22-23. Este pasaje bíblico describe el fruto del Espíritu, es decir, las características de Cristo que el Espíritu Santo produce en sus discípulos cuando permanecen en Cristo. ¿Cómo se relaciona el hecho de fructificar, con su vida cristiana?

Lea Juan 15:8 y pregúntese “¿Cuál es el fruto que se espera que el discípulo produzca?”. Respuesta: el fruto del Espíritu según Gálatas 5:22-23 y producir otros Hijos de Dios.

Para comprender mejor el propósito de fructificar, considere qué ocurre cuando una vid produce uvas. La vid no produce fruto simplemente para que una persona se lo coma; el fruto también permite que las semillas de dicha planta se diseminen. Usted es cristiano no simplemente para producir el dulce fruto de las buenas obras. Como creyente, usted vive una vida que refleja las características que lo asemejan a Cristo. El fruto del Espíritu mencionado en Gálatas 5:22-23 fluye naturalmente en la vida del discípulo de Jesús, si el discípulo permanece en Cristo y mantiene una relación de obediencia a Jesús para toda la vida. El resultado de producir fruto espiritual es ganar almas para Cristo.

La quinta disciplina en la vida del discípulo es testificar al mundo, pero su testimonio hablado también es necesario para glorificar a Dios en lugar de su vanagloria. Sólo a través de Cristo puede amar usted a su enemigo. Demostrar el fruto del Espíritu, le permite plantar la semilla del Evangelio en otros corazones, para que fructifique y sea así un verdadero discípulo de Jesús.

El discípulo de Cristo, vive un estilo de vida que le agrada al único Dios verdadero, para que otros vean en él, la paz en su vida, porque Cristo es la fuente de su paz y también vean el gozo de su salvación, confesando que Cristo es la fuente del gozo de su salvación en su vida. Fructificar incluye el resultado de producir otro seguidor de Cristo. En Mateo 4:19; Jesús dijo: “Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.” Fructificar es el resultado normal y natural de una vida cuyo centro es Cristo. Una de las maneras de ensanchar nuestros horizontes para alcanzar a otros para Cristo, es relacionarnos con otras personas: familiares, amigos, compañeros de trabajo y otras personas.

FE EN ACCIÓN

Querido hermano, tu Dios y Señor te desafía a obedecer la Gran Comisión “Id y proclamar el Evangelio a toda criatura”. ¿Recuerdas la Cruz del Discípulo?: el listón vertical representa las dos maneras que tiene un discípulo para relacionarse con su Dios y Señor, es decir, la Palabra y la oración. El listón horizontal representa las dos maneras que tiene un discípulo para relacionarse con los demás, es decir, por medio de la comunión y el testimonio. La cruz ilustra la vida equilibrada de un discípulo de Cristo. ¡Anímate hermano a ser un seguidor de Cristo! Comprometido, obediente y disciplinado. Tendrás la seguridad de tu salvación: vida con propósito, vida fructífera, vida victoriosa y vida eterna; y tendrás la corona de la vida al ser fiel hasta la muerte.

¿Recuerdan el himno que cantábamos en nuestra iglesia cuando éramos niños y jóvenes “Sembraré la Simiente Preciosa”? Comparto la primera estrofa y coro:

Sembraré la simiente preciosa
Del glorioso Evangelio de amor,
Sembraré, sembraré mientras viva,
Dejaré el resultado al Señor.
Coro: Sembraré, sembraré,
Mientras viva simiente de amor;
Segaré, segaré, al hallarme en la casa de Dios.

La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.

[Tomado y adaptado del libro “Vida Discipular”].