Iglesia Grande o Una Gran Iglesia

¿Qué quieres? ¿Una iglesia grande o una gran iglesia?

En realidad, ha sido el amor que se tienen entre discípulos, la que en verdad hace grande a una iglesia.

Pbro. Emmanuel Vargas Alavez

En este tiempo existen las llamadas “mega-iglesias”. Es decir, iglesias que tienen una gran cantidad de asistentes (a veces rebasan los miles); con grupos u orquestas numerosas para dirigir las alabanza; y sistemas de sonido y multimedia al estilo de grandes producciones teatrales o “rockeras”.

Pero, ¿es esto lo que hace grande a una iglesia?

Es cierto que al principio la iglesia cristiana estuvo compuesta de miles de personas (Hch. 2:41), pero eso solamente la hizo numerosa, no grande.

Durante el tiempo de los apóstoles, lo que en verdad hizo grande a la iglesia no fueron los milagros y señales que hacían, fue el amor que había entre aquellos cristiano.

Por ejemplo, se mantenían juntos en la doctrina, en la comunión unos con otros, en la oración y en el comer juntos (Hch. 2:42). Se mantenían juntos en la adoración a Dios en el templo, compartían la comida con alegría y sencillez de corazón (Hch. 2:46-47). También se mantenían juntos y eran de un mismo sentir y pensamiento, y no había entre ellos necesitados porque todos se ayudaban mutuamente (Hch. 4:32, 34).

Aunque al principio fueron miles (Hch. 2:41, 4:4), no fueron los números lo que hicieron grande a la iglesia de aquel entonces. En realidad fue el amor que se tenían entre ellos. Es esta cualidad la que en verdad hace grande a una iglesia.

El amor entre los miembros de la iglesia es lo más importante para ser una gran iglesia, porque sin amor, en realidad no somos nada (1 Co. 13:2).

Una iglesia con miles de asistentes, pero sin amor, en realidad es una pobre y pequeña iglesia. Mientras que una iglesia que es amorosa, aunque tenga pocos miembros, en realidad es una gran iglesia, porque ha seguido el mandado del Señor: “que os améis unos a otros” (Jn. 15:17).

Pastor Vargas.