Carta Pastoral Perú

Ciudad de México, a 27 de Mayo 2019.

CARTA PASTORAL
Ante lo ocurrido recientemente en Perú

“Cuando tiembla la tierra, con todos sus habitantes, soy yo quien mantiene firmes sus bases”.

Salmo 75:3 (Dios Habla Hoy).

Hermanos y hermanas, amados todos en Cristo,

En días pasados nos enteramos de la lamentable noticia que hizo estremecer al mundo. Un fuerte sismo con magnitud de 7.5 en escala de Richter y que, hasta el domingo 26 de mayo desprendía los datos de una persona fallecida y once más heridas, sacudió el territorio de nuestros hermanos peruanos aquel día, de madrugada.

El cimbrar de la tierra trae penosos recuerdos al pueblo mexicano. Todavía hay quienes miran con superstición el día 19 de septiembre, sea cual sea el año. Quienes perdieron a los suyos -amigos o familiares- en 1985 y en 2017 continúan guardando luto. Sin embargo, recordar aquellos días no solamente trae sentimientos amargos, pues la solidaridad dejó, también, atisbos de esperanza. Tanto hombres como mujeres de edades y profesiones distintas salieron a las calles para poner sus manos y pies al servicio de los expertos: llevando alimento, recogiendo escombros, “liberando cautivos” (Lucas 4:18).

La Iglesia Metodista en México se hizo presente en aquellas ocasiones y, sin duda, puede hacerlo una vez más; puesto que el creer y el actuar son las razones de su existencia. Cierto es que la geografía no siempre conviene a los deseos deapoyar físicamente a nuestros hermanos y hermanas en desgracia, aunque, “el espíritu a la verdad está dispuesto” (Mateo 26:41 Reina Valera Revisión 1960). Por tanto, hermanos y hermanas amados del Señor, conociendo bien que la oración tiene poder, pidamos, en un primer momento, por aquellos a quienes ha visitado el infortunio. No olvidemos “que si pedimos alguna cosa, conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Juan 5:14). Pensemos en este tiempo en aquellas personas que han sido privadas momentáneamente del estudio, del trabajo o en quienes, incluso, se han quedado sin un techo. Oremos por ellos y, también, en un segundo momento, estemos atentos, como Conferencia Anual de México, a lo que en lo postrer podría indicarnos el Área de Testimonio Cristiano con la instalación de centros de acopio o algún otro requerimiento.

Conferencia Anual de México, que se haga sentir nuestro apoyo a los hermanos y hermanas en el Perú. Hagámosles saber que, tanto para ellos como para nosotros, el Señor es amparo y fortaleza. Él es nuestro auxilio en las tribulaciones.

“Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben las aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza”.

Salmo 46:2-3 (RVR 1960).

Obispo Moisés Morales Granados
Iglesia Metodista de México Conferencia Anual de México, A.R.

Pbro. Guillermo Niño Fernández
Presidente Conferencial del Área de Testimonio Cristiano