Semblanza Débora Hortiales Pacheco

Semblanza de la Hna. V. Débora Hortiales Pacheco (1939-2019)

Débora: “La que busca”.
“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis

de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Nació un 19 de julio de 1939. Su infancia la vivió en Miraflores, Estado de México, mismo lugar donde creció. Cursó su educación secundaria en Palmira, Cuernavaca, Morelos. Estuvo en la Normal Oral por algunos años, trabajando en su pueblo natal como profesora. Poco tiempo después, ingresó a la Benemérita Escuela Nacional de Maestros en la Ciudad de México. Con un espíritu férreo de servicio, inició su vida profesional y productiva trabajando en varias escuelas de la ciudad; siempre reconocida no solo por la comunidad educativa, sino por tanta gente a la que sirvió en el ministerio de la enseñanza. Es importante mencionar que compartió la palabra de Dios con mucho entusiasmo a través de estudios bÍbllcos que conformó con sus compañeras maestras, muchas de las cuales aceptaron a Cristo en su corazón, recibiendo con ello bendiciones en su vida.

Prestó sus servicios durante 37 años en la Secretaría de Educación Pública como docente, alcanzando con su trabajo a cientos de niños. Cuando se jubiló, la escuela donde se encontraba trabajando reconoció su labor dedicando a ella una pequeña poesía, pero con gran valor, titulada “Más de mil niños pasaron ante ti”. Y así fue, no solo niños fueron alcanzados con su trabajo y dedicación, sino padres de familia, compañeros maestros y autoridades escolares.

En los primeros años del ejercicio docente, se casó con J. Héctor Rodríguez Lara, formando una familia con 5 hijos Héctor, Elizabeth, Claudia, Edgar y Déborah. Abrazó a la ciudad de Cuernavaca como suya, participando activamente en la formación y consolidación de movimientos cristianos, como la Cruzada Estudiantil para Cristo y el Grupo Alfa y Omega; en este lugar fomentó la oración en la sala Betania en donde posteriormente se construiría el Oratorio Nacional, lugar dedicado a orar por nuestra Patria.

Templo El Mesías en Cuernavaca, Mor.

Durante este tiempo se formó un grupo de metodistas en casa de la Familia Murillo, este grupo fue el iniciador de la actual Iglesia Metodista de México, A.R. El Mesías en la ciudad de Cuernavaca (No Reelección 405, Col. Centro) en el cual su participación fue determinante en la adquisición del terreno, construcción, conformación y proyección de esta iglesia.

Posteriormente y conociendo las necesidades de un punto de predicación en lo alto de los cerros de la Colonia La Joya Independencia, en el municipio de Jiutepec, Morelos, decidió traer a su familia para involucrarse en la obra del Señor; lugar donde se adquirió un espacio para el servicio de nuestro Dios a través de la Misión Juan Wesley de la IMMAR, llamado cariñosamente “La Joya”. El espíritu de trabajo y de servir al Señor no fue menguado a pesar de los retos y adversidades enfrentadas en dicha comunidad, algunas veces caminar entre los cerros y a rayo de sol era lo que regularmente se hacía al visitar a los hermanos, llegar temprano al culto los domingos representaba una “ventaja” alcanzar la mejor y más lisa piedra para sentarse durante el culto, trabajar o dar la clase a los niños debajo de un árbol nunca representó problema o hubo queja alguna por parte de la Hermana Débora. ¡Al contrario!, siempre fue una gran oportunidad para gozarse y trabajar con más ahínco para mejorar las condiciones de un espacio digno para todos y alcanzar con el evangelio a más personas. Caminó de la mano y acompañó a cada pastor nombrado para la misión, tales como Jorge Ochoa, Evelyn Urióstegui, Abraham Álvarez, Eliseo Rivera, Lechuga y, actualmente, Gilberto Amaro, siempre con su cariño, dirección, apoyo y amor al servicio de la obra de Dios.

Dentro de sus diferentes actividades, se involucró también en la Casa Hogar Betania como Directora de la misma, contribuyendo de forma destacada para su adecuado funcionamiento. A raíz de esa experiencia junto con la SMF, se proyectó la creación de la Casa Hogar para Ancianos “Oasis del Retiro” en el Estado de Morelos.

Paralelamente, tuvo una importante participación en las diversas organizaciones locales, distritales, conferenciales y nacionales de la IMMAR en donde se le recuerda siempre por su permanente disposición para servir al Señor. Cabe mencionar el trabajo que realizó muy especialmente en la Sociedad Misionera Femenil, participando en actividades propias de la sociedad como asambleas, institutos, conferencias y diversos eventos, no solo en las principales ciudades, sino en lugares remotos como la Sierra de Guerrero, Tierra Caliente, Zopilotepec y la Montaña, entre otros. Adquirió experiencias muy significativas para su vida espiritual y de servicio, contagiando con su entusiasmo la participación de otras mujeres de la SMF y pastores de algunas iglesias.

Tuvo un interés importante en la educación de niños, jóvenes, mujeres y adultos de la tercera edad a través de escuelas dominicales, escuelita bíblica de vacaciones y Grupo Oro (grupo conformado por personas de la tercera edad). Su actitud al interior de las Juntas de Administradores fue siempre de trabajo, de mesura, de respeto, de fortaleza, de consuelo y de decisión, pero sobre todo de servicio y siempre de amor al Señor.

No se omite mencionar que la gente que la conoció en el ámbito profesional, secular, familiar y cristiano, reconoció en ella su dedicación, su amor, valor y trabajo. Toda esta actitud de servicio al Señor, se manifestó hasta los últimos momentos de su vida, aun cuando las fuerzas decayeron, su espíritu y su pasión por servir permaneció.

Ella fue llamada a la Patria celestial el día 9 de julio de 2019 a las 11 de la noche, en donde seguramente llegó gozosa y confiada para encontrarse cara a cara ante la presencia de su Señor.

Débora Hortiales Pacheco (1939-2019).

Su ejemplo permanente nos deja una gran reflexión sobre su vida y amor por Cristo, pero sobre todo una gran tarea, esperando que su familia y los que la conocieron tomen ahora la estafeta en la Gran Comisión que nos pide el Señor: el extendimiento del reino de Dios en la tierra (Mateo 28:19-20).

Un comentario sobre “Semblanza Débora Hortiales Pacheco

  1. Yo llegue a ser pastor de El Mesias de Cuernavaca en 1977 y encontre varios buenos lideres, entre ellos a Deborita y a Hector Rodriguez ademas de sus hijos. Le doy gracias a Dios por la vida de la hermana Debora, ella fue para mi una ayuda tremenda y un apoyo en los tiempos dificiles. Despues de mas de 40 primaveras todavia tengo en mi biblioteca dos libros que me regalo, uno de versos y otro sobre la oracion. Le doy gracias a Dios por la vida de Deborita.
    Pastor Jose A. Torres

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