Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
PROPÓSITOS Y METAS PARA EL 2020 COMO DISCÍPULOS DE JESÚS

Cuauhtémoc Meneses Stama

Saltillo, Coah. a 31 de diciembre del 2019.

Reciba un saludo en el amor de nuestro Señor Jesucristo. Al terminar el año 2019 e iniciar el 2020, recordemos lo que Dios nos dice en Habacuc 2:2: “Y Jehová me respondió y dijo: Escribe la visión, y decláralas en tablas, para que corra el que leyera en ella”. Dios dijo a Jeremías: “Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado.” (Jeremías 30:2). También instruyó a los reyes de Israel que hicieran copias de su Palabra (Deuteronomio 17:18) ¿Por qué? Por una sencilla razón: Retenemos mejor en nuestra mente y corazón aquello que escribimos.

Además, todos los libros de la Biblia constituyen una prueba ineludible de que Dios siempre hace exactamente lo que dice. Habacuc debía registrar por escrito la visión para preservarla en la posteridad, de tal modo que todos lo que la leyeran supieran con certeza que se había cumplido. Mi consejo es que, no deberíamos ocuparnos tanto en evaluar lo ocurrido en el año que termina, ni en las predicciones para el año que comienza, como en considerar nuestra actitud al mirar en ambas direcciones. Al concluir el año viejo pudimos ver un año de cambios en el mundo, pudo haber sido un año difícil para usted. Cualquier cosa que haya sido, ya quedó atrás. Escribe tu visón y propósitos personales para el 2020 recordando también que la Visión que Dios nos da a través de su Palabra es extender el reino de Dios en este mundo lleno de maldad.

FE EN ACCIÓN
En el año que inicia el 1 de enero de 2020, como un solo Cuerpo en Cristo, hagamos varios compromisos, para que sea un año de nuevos comienzos, de oraciones contestadas, de avivamiento y de evangelización:

  • Pidamos a Dios que nos dé la gracia y la fe para cerrar las puertas del 2019 dejando atrás la tentación, los malos hábitos, los viejos rencores y los pecados. Dios puede cerrar cualquier puerta si confiamos en Él.
  • Cobremos ánimo y marchemos hacia delante. El pasado pertenece a Dios, el futuro está en las manos de Dios y el poder de su bendición será sobre todos y todas las cosas.
  • Aprecie la demanda del discipulado como la más importante en la vida, al negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguir a Cristo cada día.
  • Tenga una más íntima comunión con Dios al descubrir cómo oír la voz de Dios en su Palabra.Desarrolle un nuevo poder en la oración de fe.
  • Goce de un compañerismo más íntimo con otros creyentes y enriquezca sus relaciones familiares.
  • Experimente la emoción y el gozo de ministrar a otras personas, al hablar de Cristo.
  • Use sus dones espiritualmente al participar en los diferentes ministerios de su iglesia local.
  • Haga la voluntad de Dios en su vida, obedeciendo Su palabra.
  • Llegue a ser más semejante al Señor Jesucristo (entera santificación).

Consideremos tres palabras “¿Por qué no?”. “Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37). Así que, querido/a hermano/a, escriba su visión y propósitos para su vida y todas estas cosas pueden suceder en su vida, y en la vida de nuestra querida Iglesia Metodista.

Permita que nuestra fe aumente, tengamos una formación y crecimiento espiritual, que le agrade a Dios y se apropie de las promesas del Señor Jesús. Pero sobre todo, que impacte nuestra vida espiritual siendo un verdadero discípulo de Cristo: obedeciendo los mandamientos de Jesús para toda la vida, disciplinando nuestra vida a la voluntad de Dios y haciendo un compromiso con Jesús de llegar a ser como Él.

Feliz año nuevo. La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y que tengan un excelente día del Señor y recuerden hacer del día 31 diciembre de 2019: un día santo, un día saludable y un día feliz.

¡Anímate, hermano/a! Escribe tu visión y propósitos para tu vida y ora a tu Dios y Señor.

Hno. Cuau.