Jardín de Niños Mamie Baird

Jesús es mi Paz

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.

Isaías 9:6

Sin duda, en estos tiempos de mucha violencia, problemas sociales y culturales, Jesús ha sido nuestra Paz. En el estado de Guanajuato en el cual vivimos hemos enfrentado diversas situaciones trágicas en cuanto a asesinatos, robos, extorsiones y demás, hasta escuelas han sufrido llamadas de extorsión, balaceras y Dios nos ha mantenido bajo sus alas poderosas que nos infunden aliento y tranquilidad.

En nuestro Preescolar “Mamie Baird” hemos visto como Jesús nos ha guardado en paz, él ha sido fiel en cuanto a su protección y nos ha hecho descansar en sus promesas.

Hace unos meses la secretaria de Preescolar junto con su familia experimentaron la desaparición de una sobrina, después de dos días supieron que estaba secuestrada, al estar orando nuestra hermana Delfina por esta situación; Dios puso palabra literales en su mente “Todo está en mis manos”. A partir de ese momento la desesperación y el llanto fue cambiado por la paz interior que solo Dios puede otorgar, después de 20 días la sobrina fue encontrada sana y salva, junto con su hijo, por lo cual le damos la Gloria a nuestro Dios.

De igual forma una de las asistentes de nuestro Jardín de Niños pudo constatar que al encontrarse con Jesús el Príncipe de Paz hay bienestar, dirección y armonía, ya que al enfrentar un día el suicidio de su esposo, y quedarse sola con sus 2 hijos en una situación muy desfavorable económicamente y emocionalmente, ella se aferró a Jesús y sus promesas tales como: “No te dejaré ni desampararé; no temas ni te intimides” (Deuteronomio 31:8) así como…”Aunque ande en valle de sombra y de muerte, Yo estaré contigo” (Salmo 23:4). Cabe señalar que su hijo menor presentó problemas emocionales como: temor, tristeza, depresión, pero en oración él logró salir de este problema victoriosamente. A la fecha ella y sus dos hijos sirven a Dios en la Iglesia confiando en que solo Jesús tiene a salvo sus vidas y que su futuro está en sus preciosas manos, ahora comparten su experiencia con otros para infundir la paz y amor de Dios en vidas que no le conocen.

Definitivamente solo la paz de Dios es la que supera a todo pensamiento y puede guardar nuestros corazones y facultades mentales solo a través de Cristo Jesús” (Fil. 4:7).

¡Solo él puede cambiar nuestro lamento en baile, hoy y siempre!