El Verdadero Bautismo en lo Cotidiano

VOZ PASTORAL
El verdadero bautismo se ejerce en lo cotidiano

Más allá del rito religioso, el evangelio nos invita a un bautismo de la vida cotidiana. Nos debe comprometer con nuestra realidad, en la vida misma, para mostrar el rostro de Dios en este mundo tan herido.

Elideth Villarreal Portillo *

Ya ha pasado adviento, navidad y epifanía, hoy estamos regresando al tiempo ordinario, es decir, a la vida cotidiana, a las enseñanzas de Jesús y al misterio de su vida y actividad. Gracias a Dios por ello y por atrevernos a iniciar una aventura más en el viaje de la vida.

El evangelio de Mateo 3:13-17 nos trae a escena el bautismo de Jesús, una narración que ya es conocida. Jesús camina hacia el Jordán para ser bautizado por Juan el Bautista; Juan se sabe indigno al ser él quien bautice a Jesús; sin embargo, lo hace. Y el relato nos habla de una serie de momentos, el cielo se “abre” y se escucha una voz, desciende el Espíritu y una voz comunica que Jesús es Hijo predilecto de Dios. Sin duda alguna es “hijo” en cuanto a la forma de Isaías “el siervo sufriente”. Jesús encarna para cumplir la voluntad del Padre, de tal forma que su actividad sea una encarnación en la realidad humana. Sin duda alguna el evangelio nos quiere llevar a reflexionar en cuanto a nosotros, en cuanto a ti y a mí. El bautismo que nos muestra Mateo es un bautismo cuyo objetivo es identificarse con el Padre, mostrar el amor y hacer justicia. Qué interesante lo que el evangelio nos dice, porque el bautismo que nosotros realizamos tiene que ser de igual forma: una identificación con el Padre, un compromiso y actitud en la que nuestra persona esté abierta a la divinidad y voluntad de Dios.

Hay algo tan notorio en nuestro actual caminar cristiano y toda aquella persona bautizada, ya que el bautismo se ha vuelto un mero rito religioso. Seguramente, al ser bautizados nos dijeron que nuestro camino era vivir en santidad; y no está mal, pero lo comprendimos como algo que debe privarnos de todo, porque somos seres apartados del mundo que nos rodea. Qué interesante, porque el evangelio de Mateo nos invita a un bautismo de la vida cotidiana, atrevernos a pensar que Dios también tiene una tarea para cada uno de nosotros, así como Jesús. Y lo encontramos en lo cotidiano, en donde caemos y tropezamos, en la duda de cada día, en las pruebas, en las dificultades, en el día a día, con quienes compartes, lidias y trabajas con todos/as ellos/as.

Es ahí donde debe estar presente el amor de Dios y su justicia, es la forma en la que mostramos que somos sus hijos/as. No en lo extraordinario, no en lo grande, en lo que casi nadie puede lograr; sino en lo que nos une a ti y a mí, somos seres santos en lo cotidiano, porque somos humanos a quienes ha visitado Dios. Llevemos a cabo este llamado como parte de nuestra vida, nuestro bautismo como seres que nos comprometemos en nuestra realidad, en la vida misma. Seres de amor y de justicia que muestran el rostro de Dios en este mundo tan herido.

Tomado del boletín dominical del domingo 12 de enero de la Iglesia El Buen Pastor, Ciudad de México.

Elideth Villarreal Portillo
Estudiante de la Licenciatura en Teología en el Seminario Dr. Gonzalo Báez Camargo, pastora asociada en la Iglesia El Buen Pastor, Churubusco, Ciudad de México.