Volveremos a Encontrarnos

Volveremos a encontrarnos… ¿y si no?

Harold Segura

La fe en Jesús nos permite aceptar estas dos posibilidades: que nos volvamos a encontrar, porque la esperanza nos sustenta y mantiene siempre viva la mirada hacia el mañana. Cantaba el salmista: “Porque tú, Señor, eres mi esperanza, mi refugio, Señor, desde mi juventud” (Salmos 71:5).

Pero, gracias a esa misma fe, aceptamos nuestra finitud y vivimos consciente de los límites de nuestra humanidad. “Hay un tiempo para nacer y un tiempo para morir” (Eclesiastés 3:2). No procede del Evangelio la negación de la muerte, ni la exoneración de los males de este mundo. Eso lo inventaron otros.

A propósito del tema, Martín Lutero, el reformador protestante del siglo XVI, ante el peligro de muerte por la peste bubónica que azotaba a la Europa de aquellos años, hizo público su compromiso de cuidarse: “Debo evitar lugares y personas para quienes mi presencia no es necesaria para no contaminarme, y posiblemente infectar y contaminar a otros para causar su muerte como resultado de mi negligencia”.

Pero también estaba consciente del riesgo de la muerte; nunca hizo de su fe una razón para negarla: “Si Dios quiere llevarme, definitivamente me encontrará, hice lo que espera de mí, así que no soy responsable de mi muerte misma o la de los demás”.

Fe que se asienta en la realidad de la vida y que comprende la muerte como continuación de ella.

“Si vivimos, para el Señor vivimos; si morimos, para el Señor morimos. Así pues, en vida o en muerte, pertenecemos al Señor”.

Romanos 14:8

El pastor y teólogo Harold Segura es colombiano, radicado en Costa Rica. Director de Fe y Desarrollo de World Vision en América Latina y El Caribe y autor de varios libros. Anteriormente fue Rector del Seminario Teológico Bautista Internacional de Colombia.