No Matarás

No matarás

David Almanza Villalobos

No matarás”.

Éxodo‬ ‭20:13

Alguna vez me preguntaron mi opinión sobre la pena de muerte. Mi opinión es que NO estoy de acuerdo con la pena de muerte. La vida y la muerte no están sujetos a nadie; para mí ni siquiera está en debate.

En el supuesto sin conceder, que debatiera sobre el tema, la única posibilidad que yo tendría para debatir, sería que tuviéramos un sistema de justicia perfecto, pero sabiendo que en Estados Unidos, 4 de cada 10 condenados a muerte son inocentes, en México creo que serían inocentes 9 de 10.

El problema es que hemos pensado que lo mandamientos son opcionales. Pero los 10 mandamientos, no son 10 sugerencias, ni las 10 opciones, son MANDAMIENTOS. Los cristianos que vivimos en países democráticos, en ocasiones pensamos que los mandamientos de Dios están sometidos a democracia, a votación, pero Dios no necesita nuestra aprobación, Él es Dios.

Este sexto mandamiento, habla del asesinato. Matar podría referirse incluso a un mosquito, pero asesinar está relacionado con la muerte de un ser humano, haciendo referencia al asesinato premeditado. Dios declaró que un hombre no debe asesinar a conciencia plena. No tenemos autorización para quitarle la vida a nadie.

En este sentido, y sobre el tema del aborto: Si bien es cierto que la biblia no habla directamente de la palabra “aborto”, también es cierto que está implícitamente, es decir, podemos deducir de la Biblia, que el aborto no es compatible con la enseñanza bíblica.

Al igual que la ciencia, reconocemos que desde la fecundación del ovulo por un espermatozoide, ya hay vida. Es un ser humano en evolución-gestación.
En Jeremías 1:15, leemos que Dios nos conoce antes de formarnos en el vientre materno. Además, el Salmo 139:15-16, nos habla del papel activo de Dios en nuestra creación y formación en la matriz.

Por otro lado, la ley (Éxodo 21:22-25) prescribe el mismo castigo para alguien que cause la muerte de un bebé en el útero que para alguien que cometa un asesinato. Esto indica claramente que Dios considera a un bebé en la matriz del mismo modo que lo hace con un ser humano plenamente desarrollado como adulto. Para el cristiano, el aborto no es un asunto de elección de los derechos de la mujer. Es un asunto de vida o muerte de un ser humano hecho a la imagen de Dios.

El primer argumento que se levanta siempre contra la posición cristiana sobre el aborto es, “¿Qué sucede en los casos de violación y/o incesto?”. Si, entendemos que es horrendo quedar embarazada como resultado de una violación o incesto, pero ¿asesinar a un bebé inocente la respuesta? Dos errores no hacen un acierto. El niño que llega a ser el resultado de violación o incesto puede ser dado en adopción a una amorosa familia que no haya podido tener sus propios hijos, o el niño puede ser criado por su madre. Nuevamente, el bebé es completamente inocente y no debe ser castigado por los actos malvados de su padre.

El segundo argumento que usualmente se levanta contra la posición cristiana sobre el aborto es, “¿Y qué sucede cuando la vida de la madre está en riesgo?”. Primero, recordemos que esta situación es un porcentaje mínimo del por ciento de los abortos realizados en el mundo hoy en día. Hay muchísimas más mujeres que tienen abortos porque no quieren “arruinar sus cuerpos” que mujeres que tienen un aborto para salvar sus propias vidas. Segundo, recordemos que Dios es un Dios de milagros. Él puede preservar la vida de una madre y su bebé, a pesar de que todos los pronósticos médicos estén en su contra. Aunque finalmente, esta pregunta solo puede ser decidida entre el esposo, la esposa y Dios. Cualquier pareja que enfrente esta extremadamente difícil situación deberá orar al Señor por sabiduría para saber lo que Él quiere que hagan.

El 97% de los abortos ejecutados en el mundo actual involucran a mujeres que no quieren tener un bebé. Menos del 5 por ciento de los abortos son por razones de violación, incesto o riesgo para la salud de la madre. Incluso, en el más difícil 3 por ciento de los casos, el aborto nunca debería ser la primera opción. La vida de un ser humano en el vientre vale la pena cualquier esfuerzo para que el niño pueda nacer.

Para aquellos responsables de un aborto, el pecado del aborto no es menos perdonable que cualquier otro pecado. A través de la fe en Jesucristo, todos los pecados pueden ser perdonados (1 Juan 1:8-2:1).

Una mujer que ha tenido un aborto, o un hombre que ha animado al aborto, o aún un doctor que ha ejecutado uno, todos pueden ser perdonados por la fe en Cristo Jesús.

En lo que sí estoy de acuerdo, es en qué algo se tiene que hacer, no sólo protestar.

Lo que se tiene que hacer, en el caso de los abortos relacionados con una violación o una menor violada, y muchos lo hemos hecho, es atender a la niña o a la joven violada de manera holística para sanar no sólo su etapa de embarazo sino también sus emociones y posibles traumas derivadas de la violación.

En México, como en la mayoría de los países, no se penaliza el aborto espontáneo. Lo que se penaliza es el aborto inducido porque es un homicidio.

¿Qué se debe hacer entonces en caso de niñas y mujeres violadas que quedan embarazadas? Se debe de atender médicamente para que prosiga sin riesgos, su embarazo. Se debe atender legalmente para encarcelar al o los violadores. Se debe atender emocionalmente para que sane los traumas causados por el abuso. Se debe atender socialmente para que salga de ese círculo de riesgo si es que lo está o bien, para que su sociabilización se pueda restablecer. Pero, sobre todo, se debe atender espiritualmente para que, al final de todo, encuentre paz y fortaleza en Dios. Porque predicamos un Dios de milagros que con ayuda del Espíritu Santo y terapia; hace que las cosas queden atrás.

Si, lo sé, esto NO se hace, pero la solución NO es cometer otro crimen asesinado a un inocente, la solución es ponernos las pilas como sociedad, gobierno, e iglesia, y atender esto ya.

Ser pro vida, NO es ser pro clandestinidad. Ser pro vida, es rechazar el aborto inducido.

Un ultrasonido puede apreciar el corazón del bebé desde la semana 6, aunque el corazón ya se formó desde la primera semana. Un bebé de 12 semanas, tiene corazón, piernas, brazos, cabeza, cerebro, etcétera. Así que el eslogan: “mi cuerpo mi decisión”, es una falacia ridícula; nadie tiene dos cabezas, dos corazones, cuatro piernas y cuatro brazos.

El más grande genetista del siglo XX que descubrió el gen del síndrome down, Jérôme Lejeune, dijo que en el momento que el ADN de la madre se une al ADN del padre, una nueva vida comienza, ya no hay marcha atrás, comienza el término médico llamado “cascada”. ¿Por qué? Porque nunca va hacia atrás, siempre hacia adelante; pues hay vida, hay un ser humano.

En México, en el año 2017 murieron:

  • 4,000 mujeres por hambre.
  • 5,000 mujeres por cáncer de mama.
  • 34,000 mujeres por diabetes.
  • 24,000 mujeres por enfermedades cardiovasculares.
  • ¡Solo hay 758 muertes por partos de niñas, adolescentes y adultas mal atendidas!
  • ¡Y solo 27 (veintisiete) por aborto! (datos del INEGI).

Si has sido víctima de violación, podemos ayudarte. Si necesitas ayuda con tu embarazo, también podemos ayudarte. Si abortaste y aunque tú consciente no se dé cuenta, tu subconsciente te lo reprocha y es un tema que te lastima y no puedes vivir, podemos ayudarte.

¡NO TE JUZGAMOS, QUEREMOS AYUDARTE!
NO, no soy pro clandestinidad.
Sí, soy y seré pro vida.

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