Existen 9 conflictos
por intolerancia religiosa en Guerrero
Especial 20/agosto/2014 16:30 Redacción/Quadratín -A A +
CHILPANCINGO, Gro., 20 de agosto de 2014.-
El subsecretario para Asuntos Religiosos, Jorge Alberto González Rivero, informó que en el estado actualmente están activos nueve conflictos por intolerancia religiosa, pero ninguno de ellos representa un riesgo de violencia. Aunque no precisó en qué municipios están activos los conflictos, González Rivero informó que en Costa Chica se genera mucha intolerancia religiosa por parte de feligreses, quienes en la mayoría de los casos, no están de acuerdo con algunas tradiciones de la comunidad y eso provoca que surjan conflictos entre las diversas religiones, según señala La Jornada Guerrero.
“A las personas que son de otra religión, por lo general cristianos y pentecostés, luego les piden cooperaciones para las fiestas patronales y como no están de acuerdo, es ahí donde se genera el conflicto”, indicó. Manifestó que hasta el momento ninguno de los conflictos activos es considerado como grave, o que pueda provocar algún tipo de violencia. “Ahorita no tenemos focos rojos; tenemos nueve conflictos activos tanto en la Costa Chica como en La Montaña”, indicó.
Detalló que recientemente hubo un problema en la comunidad de Atliaca, el cual admitió “sí estuvo un poco más álgido”, pues los católicos no querían al sacerdote, pero explicó que en dicho conflicto intervino el obispo Alejo Zavala y se resolvió el problema.
(El texto original de Éste artículo fue publicado por Agencia Quadratín en la siguiente dirección: http://guerrero.quadratin.com.mx/Existen-9-conflictos-por-intolerancia-religiosa-en-Guerrero )
Nota del redactor
Aquí se le llama “problemas más álgidos” cuando son entre los mismos católicos, lo cual quiere decir que no son álgidos, ni “considerados como grave”, cuando se atenta contra personas que no son católicas, amenazándolas, hiriéndolas, privándolas de los servicios más indispensables como el agua, desplazándolas de sus hogares, e incluso asesinándolas. Y en estos “problemas más álgidos” si interviene inmediatamente el obispo católico para resolver el problema, cosa que no sucede cuando hay problemas de los evangélicos con los católicos, porque realmente los problemas son… de los evangélicos.
Usted ¿se imagina –cristianamente- al obispo católico intervenir por los problemas de ¡cuarenta familias! de indígenas Na`saavi que fueron expulsadas de su comunidad en Cochoapa El Grande, en la montaña de Guerrero, por profesar la religión cristiana?, o cuando menos, apoyar a esos cristianos que solicitaron al gobierno guerrerense un terreno de 12 hectáreas para establecerse?
Estos indígenas decían: “Este problema lo venimos sufriendo desde el 2009, cuando nos quemaron nuestra Iglesia y golpearon a varios de nuestros hermanos cristianos –problemas no álgidos-. En ese entonces nos ayudó el subsecretario de asuntos religiosos del gobierno estatal y las cosas se tranquilizaron un poco”, recordó Bonifacio Ortiz Vázquez, uno de los afectados.
Los problemas comenzaron cuando se negaron a cooperar económicamente para la celebración de las fiestas patronales, debido a que son muy costosas y las familias cristianas tenían que endeudarse para poder cumplir. Posteriormente los padres tenían que contratarse como jornaleros migrantes en los campos del norte de país para poder pagar esas deudas y dejaban abandonados a sus hijos. (Nota publicada por “El Financiero”, en Julio de este año).
Este es, uno solo, de los problemas que “no son graves”, ni representan “focos rojos” en opinión del H. Subsecretario de Asuntos Religiosos del Estado de Guerrero. jd.


