Categoría: Estudios y tratados

Intolerancia religiosa

PERSECUCIÓN  

Aumenta la intolerancia

a cristianos en India

int.rel.

Los cristianos en Nueva Delhi están protestando

tras ser víctimas de varios episodios hostiles en las últimas semanas.

FUENTES Morning Star News AUTOR Redacción P+D NUEVA DELHI 10 DE DICIEMBRE DE 2014 14:13 h

Cristianos se manifiestan en India ante el último ataque a iglesias. / Morning Star News

Aunque los cristianos en India disfrutan de libertad religiosa, en las últimas semanas el incremento de hostilidades ha hecho que la comunidad cristiana esté promoviendo actos de protesta. Varios líderes eclesiales han firmado un documento dirigido a las autoridades tras presenciar tres incidentes en Nueva Delhi, ciudad en la que los cristianos no están acostumbrados a sufrir este tipo de ataques, que sí se producen en otras regiones más rurales del país.

Uno de los edificios de la iglesia más grande en la archidiócesis de Delhi, la iglesia de San Sebastián, fue incendiado en la mañana del 1 de diciembre. “Encontraron todo quemado en la madrugada del lunes por la mañana”, dijo John Dayal, secretario general del All India Christian Council. “La congregación de la iglesia había estado en el edificio el domingo anterior, dando la bienvenida al tiempo de Adviento”.

Según el pastor Vijayesh Lal, director nacional de la Comisión de Libertad Religiosa de la Alianza Evangélica de la India, el incendio fue provocado. “La quema es tan completa que no queda nada, excepto la estructura externa”, expresó, para luego asegurar que “había olor a queroseno en toda la iglesia”. Según estos líderes cristianos, la respuesta policial fue laxa.

MILES DE CRISTIANOS PROTESTAN

Más de 3.000 personas se juntaron, de forma improvisada, para mostrar su repulsa a este acto de violencia, en una vigilia realizada esa misma noche. El día siguiente, miles de cristianos de diversas confesiones y denominaciones salieron para protestar. Más de 5.000 personas rodearon la sede de la policía, bloqueando el tráfico durante una hora, en señal de protesta y angustia.

Los manifestantes cantaron himnos y corearon: “Queremos justicia”. Más tarde, una delegación de líderes cristianos también se reunió con el Vicegobernador de Delhi, Najeeb Jung, quien aseguró a la delegación de la “tolerancia cero contra la violencia dirigida y comunal en la capital del país”.

TENDENCIA TOLERADA POR AUTORIDADES

Otros episodios violentos se han sufrido en otras regiones, por lo que los cristianos también se han manifestado en protesta, en ciudades como Chhattisgarh, Nagaland, Punjab y Madhya Pradesh. En este último, el pasado 30 de noviembre una iglesia evangélica fue atacada por unos 40 extremistas hindúes. “Los incidentes en Delhi tienen que ser vistos como parte de un panorama más amplio”, dijo Lal, de la Comisión de Libertad Religiosa de la Alianza Evangélica en India. “A los cristianos en Bastar, Chhattisgarh se les ha negado la comida, golpeado, y el culto se ha prohibido en más de 50 pueblos, a través de reglamentos frívolos que son contrarios al espíritu de la Constitución de la India”.

“También hay informes de Karnataka, Assam, Tamil Nadu y Maharashtra, donde los cristianos han sido blanco de ataques”, dijo. “Los acontecimientos en Delhi son simplemente una continuación de la violencia contra los cristianos llevada a cabo con impunidad por determinados grupos que están envalentonados por el silencio del actual gobierno en el tema de la violencia contra las minorías”, concluyó Vijayesh Lal.

Leer más: http://protestantedigital.com/internacional/34692/aumenta_la_intolerancia_a_cristianos_en_india

 

El Precio de la Gracia (parte 7)

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.
Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ← sexta parte o puede ir al inicio de la serie.

6. El sermón del Monte
1. Mt 5: Sobre lo «extraordinario» de la vida cristiana
a) Las bienaventuranzas
Jesús en la cima del monte, la multitud, los discípulos. El pueblo ve: ahí está Jesús con los discípulos que se le han unido. Los discípulos pertenecían completamente, hasta hace poco, a la masa del pueblo. Eran como todos los demás. Pero llegó la llamada de Jesús; abandonaron todo y le siguieron. Desde entonces pertenecen a Jesús por completo. Van con él, viven con él, le siguen a dondequiera que los lleve. Les ha sucedido algo que los otros no han experimentado. Se trata de un hecho muy inquietante y sorprendente que no pasa desapercibido al pueblo. Los discípulos ven: ese es el pueblo del que proceden, las ovejas perdidas de la casa de Israel. La comunidad elegida por Dios. El pueblo de la Iglesia. Cuando fueron segregados de este pueblo por el llamamiento de Jesús, hicieron lo que era natural y necesario para las ovejas perdidas de la casa de Israel: siguieron la voz del buen pastor, porque la conocían. Pertenecen, pues, a este pueblo, vivirán en él, se moverán en su ambiente y le predicarán la llamada de Jesús a la gloria del seguimiento. Pero ¿qué sucederá al final? Jesús ve: ahí están sus discípulos. Se han unido a él visiblemente. Ha llamado a cada uno en concreto. Al oír su llamada han renunciado a todo.
Ahora viven en desprendimiento y escasez, son los más pobres entre los pobres, los más combatidos entre los combatidos, los más hambrientos entre los hambrientos. Sólo le tienen a él. Y con él no tienen nada en el mundo, absolutamente nada, pero lo tienen todo en Dios. Es una pequeña comunidad que ha encontrado; y cuando contempla al pueblo, ve la gran comunidad que busca. Discípulos y pueblo están íntimamente relacionados; los discípulos serán sus mensajeros y encontrarán también aquí y allá oyentes y fieles. Sin embargo, existirá hasta el fin una enemistad entre ellos. Toda la ira contra Dios y su palabra recaerá en los discípulos y serán repudiados junto con ella. La cruz se hace visible. Cristo, los discípulos, el pueblo constituyen el cuadro completo de la historia sufriente de Jesús y de su comunidad .
Por eso, bienaventurados. Jesús habla a los discípulos (cf. Lc 6, 20s). Habla a los que se encuentran bajo el poder de su llamada. Es¬ta llamada los ha hecho pobres, combatidos, hambrientos. Los proclama bienaventurados no por su escasez o su renuncia. Ni la una ni la otra constituyen un fundamento de cualquier clase para la bienaventuranza. El único fundamento válido es la llamada y la promesa, por las que viven en escasez y renuncia. Carece de interés la observación de que en algunas bienaventuranzas se habla de la escasez de los discípulos y en otras de una renuncia consciente, es decir, de virtudes especiales. La carencia objetiva y la renuncia personal tienen su fundamento común en el llamamiento y la promesa de Cristo. Ninguna de ellas tiene valor en sí misma ni puede presentar reivindicaciones .
Jesús proclama bienaventurados a sus discípulos. El pueblo lo oye y es testigo asombrado de lo que sucede. Lo que según la pro¬mesa de Dios pertenece a todo el pueblo de Israel, recae aquí sobre la pequeña comunidad de los elegidos por Jesús. «Vuestro es el reino de los cielos». Pero los discípulos y el pueblo están de acuerdo en que todos forman la comunidad elegida de Dios. Por eso, la bienaventuranza de Jesús debe convertirse para todos en motivo de decisión y salvación. Todos están llamados a ser lo que son en realidad. Los discípulos son bienaventurados por el llamamiento de Jesús que han seguido. El pueblo es bienaventurado por la promesa de Dios que le ha sido concedida. Pero ¿conseguirá el pueblo de Dios la promesa por la fe en Jesucristo, o se apartará de Cristo y de su comunidad mostrándose incrédulo? Este es el problema.
«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos». Los discípulos carecen absolutamente de todo. Son «pobres» (Lc 6, 20). Sin seguridad, sin posesiones que puedan considerar como propias, sin un trozo de tierra a la que puedan llamar su patria, sin una comunidad terrena a la que puedan pertenecer plenamente. Pero también sin fuerza, experiencia, conocimientos espirituales propios a los que puedan invocar y con los que puedan consolarse. Por amor a él lo han perdido todo. Al seguirle, se han perdido incluso a sí mismos y, con esto, todo lo que aún podía enriquecerles. Ahora son pobres, tan inexperimentados, tan imprudentes, que no pueden poner su esperanza más que en el que los ha llamado. Jesús conoce también a otros, los representantes y predicadores de la religión popular, los poderosos llenos de prestigio, firmemente asentados en la tierra e indisolublemente enraizados en las costumbres, el espíritu de la época y la piedad popular. Pero no es a ellos, sino sólo a sus discípulos a quienes dice: Bienaventurados, porque vuestro es el reino de los cielos. Sobre ellos, que por amor a Jesús viven en renuncia y pobreza, irrumpe el reino de los cielos. En medio de la pobreza se han hecho herederos del Reino. Tienen su tesoro muy oculto, en la cruz. Se les promete el reino de los cielos en su gloria visible, y también se les regala ahora en la pobreza perfecta de la cruz.
La bienaventuranza de Jesús se distingue perfectamente de su caricatura, figurada por los programas político-sociales. También el anticristo proclama bienaventurados a los pobres, pero no por amor a la cruz, en la que toda pobreza es feliz, sino por la renuncia de la cruz a través de una ideología político-social. Puede llamar cristiana a esta ideología, pero al hacerlo se convierte en enemigo de Cristo.

«Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados». A cada nueva bienaventuranza se ahonda el abismo entre los discípulos y el pueblo. Los discípulos resaltan cada vez más visiblemente. Los que lloran son los que están dispuestos a vivir renunciando a lo que el mundo llama felicidad y paz, los que en nada pueden estar de acuerdo con el mundo, los que no se le asemejan. Sufren por el mundo, por su culpa, su destino y su felicidad. El mundo goza, y ellos se mantienen al margen; el mundo grita: ¡Alegraos de la vida!, y ellos se entristecen. Ven que el barco de la inmensa alegría se está yendo a pique. El mundo fantasea del progreso, de la fuerza, del futuro; los discípulos conocen el fin, el juicio, la venida del reino de los cielos, para la que el mundo no está preparado. Por eso son extranjeros en el mundo, huéspedes molestos, perturbadores de la paz a los que se rechaza. ¿Por qué debe la comunidad de Jesús mantenerse al margen de tantas fiestas del pueblo en que vive? ¿Es que no comprende a sus semejantes? ¿Ha caído en el odio y el desprecio del hombre? Nadie entiende a sus prójimos mejor que la comunidad de Jesús. Nadie ama más a los hombres que los discípulos de Jesús, y por eso se mantienen fuera y sufren.
Es hermoso, y tiene mucho sentido, que Lutero tradujese aquí la palabra griega por Leidtragen (llevar dolor). Lo importante es el llevarlo (tragen). La comunidad de los discípulos no lo rechaza como si careciese de fuerza creadora, lo acepta. En esto se hace patente su unión al prójimo. Al mismo tiempo se indica que no busca el dolor caprichosamente, que no se retira por desprecio al mundo, sino que lleva lo que le corresponde y recae sobre ella por amor de Cristo en el seguimiento.
Por último, el sufrimiento no cansa, desgasta ni amarga a los discípulos, dejándolos destrozados. Ellos lo llevan con la fuerza del que lo ha padecido. Los discípulos llevan su dolor con la fuerza de aquel que lo sufrió todo en la cruz. Como sufrientes, se hallan en comunión con el crucificado. Son extranjeros por la fuerza de aquel que resultó tan extraño al mundo, que éste lo crucificó. Esto es su consuelo; más bien, este es su consuelo, su consolador (cf. Lc 2, 25). La comunidad de los extraños es consolada en la cruz, sin-tiéndose impulsada hacia el lugar donde la espera el consolador de Israel. Así encuentra su verdadera patria junto al Señor crucificado, aquí y en la eternidad.

«Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra». Ningún derecho propio protege a la comunidad de los extranjeros en el mundo. Ellos tampoco lo reivindican, porque son los mansos, los que viven por amor a Jesús en la renuncia a todo derecho propio. Se les injuria y callan, se les oprime y lo soportan, se les empuja y se apartan. No pleitean por sus derechos, no protestan cuando son tratados con injusticia. No reivindican ningún derecho propio. Prefieren dejarlo todo a la justicia de Dios; «non cupidi vindictae», reza la exégesis de la antigua Iglesia. Lo que a su Señor parece justo, debe parecérselo también a ellos. Sólo eso. En cada palabra, en cada ademán, resulta evidente que no pertenecen a este mundo. Dejadles el cielo, dice el mundo compasivo, puesto que les pertenece.
Pero Jesús dice: Ellos poseerán la tierra. La tierra pertenece a estos hombres débiles y sin derechos. Los que ahora la poseen con la fuerza y la injusticia, terminarán perdiéndola, y los que han renunciado a ella completamente, mostrándose mansos hasta la cruz, dominarán la nueva tierra. No hay que pensar aquí en una justicia intramundana y castigadora de Dios (Calvino), sino que cuando venga el reino de los cielos, quedará renovada la faz de la tierra y esta se convertirá en herencia de la comunidad de Jesús. Dios no abandona la tierra. La ha creado. Ha enviado a ella a su Hijo. Edificó sobre ella su comunidad. Todo comenzó en este tiempo. Se dio un signo. Ya aquí se ha dado a los débiles un trozo de tierra: la Iglesia, su comunidad, sus bienes, hermanos y hermanas, en medio de persecuciones hasta la cruz. También el Gólgota es un trozo de tierra. A partir del Gólgota, donde murió el más manso de todos, de¬be ser renovada la tierra. Cuando llegue el reino de Dios, los mansos poseerán la tierra.

Intolerancia religiosa

Evangélicos exigen a gobernador de Chiapas

poner fin a la intolerancia religiosa

 

intol. rel.

ISAÍN MANDUJANO

 

25 DE NOVIEMBRE DE 2014
ESTADOS

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. Luego de 25 días en plantón, alrededor de 3 mil evangélicos marcharon por calles de esta ciudad para exigir la intervención del gobierno de Manuel Velasco en el conflicto social que se vive en la entidad originado por la intolerancia religiosa.

Además, advirtieron que si no se atiende el tema de los desplazados, esta misma semana iniciarán una huelga de hambre.

El representante de la Confraternidad de Pastores de Chiapas, José Luis Ovando Núñez, señaló que después de varios años de sufrir la expulsión de sus comunidades, el pueblo evangélico decidió salir a las calles para exigir al gobierno estatal que promueva el diálogo y el pronto retorno.

“Salimos a las calles todos para decir (a esas familias) que no están solos, que somos una sola familia y que vamos a apoyarlos en su reclamo ante el gobierno”, precisó.

Ovando Núñez indicó que en Chiapas se tiene un recuento de más de mil 400 personas de 86 familias, las cuales han salido de sus comunidades de manera forzada, principalmente de los Altos y la región Fronteriza.

Expuso que cada día se violan en el estado los derechos de profesar la fe religiosa con libertad, como lo consagra la Carta Magna en México, sin que las autoridades intervengan para poner fin a esa intolerancia.

Y aseguró que los católicos tradicionalistas son los principales expulsores de los evangélicos en Las Margaritas, Huixtán, Chiapa de Corzo, Comitán, Venustiano Carranza, entre otros municipios.

Los inconformes dieron a conocer que en diversas ocasiones han dialogado con el gobierno estatal, pero no se ha resuelto de fondo la conflictividad por la intolerancia religiosa que se vive en Chiapas.

Subrayaron que desde hace 25 días alrededor de 50 familias mantienen un plantón pacífico afuera del palacio de Gobierno, pero hasta ahora sus demandas no han sido escuchadas.

Alertaron, asimismo, que las condiciones políticas y sociales están dadas para que se desate otra agresión como la ocurrida en Acteal en diciembre de 1997.

Finamente, advirtieron que si el gobierno no interviene se verán en la necesidad de emprender una huelga de hambre para ser escuchados.

 

 

Metodistas en la Revolución Mexicana

Para meditar un momento acerca de la importancia del movimiento y guerra de transformación social, denominado históricamente como la Revolución Mexicana (la primera en su tipo entre las que tuvieron lugar en el siglo XX), y la relación que el metodismo sostuvo con ella, estamos retomando un discurso del Maestro Luis Rublúo Islas, durante la ceremonia cívica en el Hemiciclo a Juárez, organizada por la Iglesia Metodista de México, A. R. con motivo del XXV período de sesiones de la Conferencia Anual de México, el viernes 16 de Julio de 2010, a las 12.00 Hrs. Éste fue publicado en septiembre 26 de 2010, aquí mismo en El Evangelista Mexicano.
“El grito se levanta tierra afuera por razón de lactancia. Espiritual de tierra adentro… Porque tierra adentro quiere decir la herencia de un Hidalgo, y la epopeya de un Morelos, y la peregrinación de un Juárez, y el martirio de un Madero. Se quiere decir que México tiene héroes, que México tiene abuelos…” Alberto Rembao, Evangelio de la mexicanidad. 1949.
Lic. Luis Rublúo Islas
Lic. Luis Rublúo Islas

Pbro. Moisés Valderrama Gómez, Obispo de la C. A. M., Pbro. Andrés Hernández Miranda, Obispo Electo de la C. A. M.,
Queridos hermanos de la Conferencia Anual de México,
Conciudadanos todos:
Entre el gran pueblo mexicano, emerge el pueblo evangélico de México y, en la configuración de éste, destaca el pueblo metodista mexicano; y como tal, es pueblo cristiano y en su doctrina cabe, natural, entrañablemente un inmenso amor a la Patria; tanto, como son símbolos nuestros y desde el principio, el pabellón tricolor: verde, blanco y rojo; el escudo del águila y la serpiente, el Himno Nacional con las estrofas escritas por Francisco González Bocanegra y música de Jaime Nunó; la egregia figura del más grande estadista de esta tierra: Benito Juárez; y, palmo a palmo, la geografía nacional nos es igualmente entrañable, según de toda esa geografía provienen
nuestros miembros, hermanos correligionarios. Nuestro compromiso con la Patria, nunca, nunca acabará: somos mexicanos.
Por cuanto hace a la historia, de los primeros metodistas institucionales se dieron grupos importantes de escritores e historiadores, interesados desde el pasado prehispánico y escribieron de toda época. La congruencia entre el amor a Cristo y el amor a México, bajo del respeto sin límites, dio a una vez como resultado, una pléyade de personajes allegados como miembros de la iglesia o como simpatizantes, lo que explica su intima colaboración al interior de la comunidad metodista de México, de notables intelectuales patriotas: Don Justo Sierra, el Maestro de América, para empezar, de quien guardamos páginas hasta hace poco inéditas en su bibliografía; Heriberto Frías, el pre-revolucionario autor de la novela primigenia, de un género trascendente en el país: Tomo Chic; Frías, quien en nuestra jerga lingüística fue “un metodista ganteano” –alusión a nuestro templo situado en la calle Gante número 5-, y ahí trabajo mucho: de él conservamos obra literaria, teatro representado en la iglesia; y, no se diga el Cantor del Hogar, Juan de Dios Peza, quien durante los últimos treinta años de su vida, lo recordamos ahora en su centenario de muerte –enero de 1910 -, convivió entre nosotros, auxilio a la señorita Julia Butler en la preparación del primer Himnario Metodista Mexicano. Y aún él mismo escribió himnos, los que ahora se cantan en nuestra liturgia: A Cristo doy mi canto”, es un ejemplo. Y podría agregar otros nombres con satisfacción: Guillermo Prieto, Ignacio Manuel Altamirano, José María Vigil, Amado Nervo, etc. Nada de esto es simple presunción, nuestro Archivo Histórico cuneta con documentos preciosos, sobre todo por la simpatía que despertó la liberalidad y un no desmentido nacionalismo de la Iglesia Metodista de México y la generosidad de su periódico oficial, entonces: El Abogado Cristiano Ilustrado y su imprenta, de la que el arqueólogo mexicano, Dr. Leopoldo Batres, edito obras suyas. Otra de estas características patrióticas las tenemos en los nombres de escuelas e institutos fundados por la iglesia: Hijos de Hidalgo, Hijas de Allende, Hijos de Juárez, o Colegio Insurgente Julián Villagrán, son asimismo ejemplos.
Por tales remembranzas históricas, ciertas, no debe sorprender a nadie, como, cuando ahora México se apresta para conmemorar el Bicentenario de la Independencia Nacional, los metodistas podemos referirnos a riquísima historiografía relativa, escrita por pastores y laicos de ayer y de hoy. Y si se trata del Centenario de la Revolución Mexicana, la aciaga época y aquellos episodios; pero muchísimo más: los metodistas vivieron intensamente el periodo a través de nuestros abuelos y padres quienes abrazaron las causas de aquel movimiento social, el primero el mundo en el siglo XX. Movimiento el que lucho por el respeto a principios, los cuales ya se habían ganado con sangre; principios de libertades de conciencia, de expresión dentro de un Estado laico, pero de nuevo vulnerados. Esos abuelos metodistas fueron, muchos, muchos revolucionarios.
A distancia, como el gran episodio histórico según resulta, podemos contemplar un cuadro de Generales Metodistas, de reconocida presencia, junto a Madero, junto a Carranza, junto a Zapata, junto a los Flores Magón. De esos generales, unos cayeron en combate, otros murieron fusilados y otros más, sobrevivientes, con el tiempo se vieron reconocidos como veteranos de la guerra. Otro cuadro es el de pensadores, si bien entre ellos caben generales del cuadro anterior; en este contemplamos a los educadores influyentes, quienes contribuyeron para la estructuración del Artículo Tercero Constitucional y derivados de este, un replanteamiento de programas en la
educación pública. Se hallan, asimismo los obreristas, los agraristas de genio, lo reitero. Cuadro anterior a los dichos, pero en mayor número, lo integran los precursores y luego decididos revolucionarios, desde fines del siglo XIX y en los albores del XX, cansados de una dictadura cada vez insostenible, hasta la institucionalización de las ideas surgidas durante el conflicto. Es necesario que se sepan siquiera, algunos de los más importantes episodios en los cuales hombres y mujeres comprometidos en la lucha revolucionaria, gente metodista de aquellos cuadros, participaron
Del precursor, el más numeroso, destaca una mujer a la debemos mucho: la maestra Juana palacios, primera en dirigir un jardín de Guiños en la República, año de 1887 en Puebla; iniciadora de un feminismo, cuya doctrina la que data de 1906, es feminismo junto con el hombre y no contra el hombre; mujer escuchada y respetada, llego a ser la primera en su género en dirigir la escuela de Altos Estudios, hoy Facultad de Filosofía y Letras de nuestra Universidad Nacional Autónoma de México. Y agregamos otra dama: Bertha Gamboa, hija del pastor y escritor Conrado Andrés Gamboa, y después esposa del poeta español León Felipe. Sus ideas avanzadas las comenzó a verter en El Abogado Cristiano Ilustrado y con el tiempo creo la cátedra de Historia de la Revolución Mexicana, a partir de la literatura: la Novela precisamente, la que surgió del movimiento esfuerzo del cual devino en una extraordinaria Antología, la que casi dejo preparada cuando murió, y la sucedió en la tarea quien fue rector de la Universidad Nacional, el Dr. Antonio Castro Leal, y por ello este maestro le rindió un singular homenaje a la maestra Gamboa de Camino. En el pensamiento de esta mujer esta considerar el idealismo y acción de aquella tragedia nacional, por sus logros positivos, una gran lección de civismo.
El Gral. Emiliano Zapata confió a dos pastores-maestros, entonces de sus principales generales, metodistas ambos: José Trinidad Ruiz y Otilio Montaño, la redacción del Plan de Ayala, uno de los documentos próceres de la Revolución Mexicana; sí, nosotros podemos decirlo con seguridad y orgullo legítimo, ese, el Plan de Ayala es un documento metodista por su hechura; y lo dice la historia, y lo dicen los historiadores no metodistas, desde luego no con este énfasis, pero quienes sí reconocen semejante sello; y no en balde calzaron con sus firmas, inmediatamente después de Zapata, aquel insigne papel. Los hermanos metodistas Ruiz y Montaño, cayeron en la lucha; el último injustamente acusado, calumniado y a quien no se le dio el derecho de defensa; y entre los cargos estuvo el de “redactar cartas pastorales”. Murió fusilado.
En la huelga obrera de Río Blanco, Veracruz, 1906-1907, estuvieron dos metodistas de incansable activismo y los dos muertos también durante la lucha: José Rumbia Guzmán, pastor y maestro, y Camerino Z. Mendoza, laico metodista; el nombre de éste último es tan recordado por su influencia, como que ahora una población importante en el estado de Veracruz, cercana a Rió blanco, se llama exactamente Ciudad Camerino Z. Mendoza, Ciudad Mendoza. Había nacido en Real del Monte, Hidalgo.
Durante la revolución Constitucionalista, la que echo fuera al usurpador Victoriano Huerta y Junto a Venustiano Carranza, destacaron varios de nuestros personajes en la diplomacia, en la educación y aun en la política. Uno de ellos, el profesor Andrés Osuna quien fue integrado al gabinete del Primer jefe, en la cartera de Educación Pública para el Distrito y territorios federales y luego Gobernador del estado de Tamaulipas. Por su parte debo agregar: Otilio Montaño también ocupó la Secretaría de Educación Pública en uno de los gobiernos convencionalistas; y el Gral. Camerino Z. Mendoza fue Gobernador del Estado de Puebla. Otros tres hombres metodistas recuerdo: el Dr. Alberto Rembao, quien a sus quince años perdió una pierna en la guerra. Siempre recordó su iglesia “del primer amor”, la metodista “La Santísima Trinidad” de la Ciudad de Chihuahua, después fue congregacionalista, pero dejó un libro documento: Chihuahua de mis amores, memorias, visión de la historia mexicana, testimonios suyos sobre la revolución, desde su asiento en la dirección de estudios latinoamericanos de la Universidad de Columbia, en Nueva York. El Dr. Efrén Muñoz Mata, uno de los cronistas oficiales de nuestra iglesia, médico, educador, historiador, autor de un libro clásico: México en la Historia. Por último, el Dr. Gonzalo Báez Camargo, revolucionario constitucionalista, subteniente en la tropa del Gral. Francisco Coss y seguramente el más lúcido y autor de testimonios, tanto como para ser un eje en esa materia. En efecto, escribió y publicó muchísimo bajo del seudónimo que lo hizo célebre en idioma español: Pedro Gringoire.
Para concluir permítaseme un recuerdo de mi padre, en su juventud miembros de nuestra iglesia, asistente al templo “Emmanuel” de real del Monte, también se fue a la Revolución en el Ejército Constitucionalista de Venustiano Carranza y solo alcanzó el grado de sargento; pero llego a ser Presidente Municipal de real del Monte y por lo menos en el estado de Hidalgo, suprimió desde su aldea, las Tiendas de Raya, por lo que pretendieron asesinarlo y, en efecto lo dejaron por muerto en un atentado. Sobrevivió y en su Mineral puso el nombre de su correligionario y paisano Camerino Z. Mendoza, al Mercado Municipal, hasta ahora el más grande de todos; creo escuelas y la gente lo recuerda con cariño, como para que un barrio y una calle lleve su nombre; Abraham Rublúo Calva. El vivió la dureza de la rebelión Cristera y nos contó cómo, con prudencia, mucha prudencia y lecciones de tolerancia, para nada fáciles, pudo atemperar las pasiones ante la cercanía de un Obispo católico, el de Huejutla, quien fue conducido preso a la cárcel de Pachuca por infringir Constitución y leyes, de manera muy grave.
No la iglesia Metodista como tal, si los metodistas, muchos, como ciudadanos quienes jamás escondieron su fe cristiana, estuvieron en esa revolución Mexicana. Quisiera extenderme, no es el momento, para ellos precisan libros que narren tantos episodios y vidas de los nuestros. Así se verá cómo el metodismo, una manera de ser cristiano, mantiene el espíritu de servicio a los demás y es afín a las causas de libertad. Cristo nos dijo: “… conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan 8.32) Y el apóstol Pablo, al escribir a Tito su discípulo, lo alecciona respecto del poder público y del Estado, conforme con las doctrinas de Jesucristo: para exhortar con autoridad de espíritu, precisa también respetar la autoridad de los gobernantes “en buena obra” (Tito 3.1 y ss)
¡Qué bien decir estas cosas en el hemiciclo a Benito Juárez, el más grande estadista de México!
Muchas Gracias.

Por el sufrimiento, hacia el triunfo.

La siguiente historia está relacionada con personas del pueblo metodista. El Ing. Antonio Borunda Olivas, su esposa Ofelia Magallanes de Borunda, y sus tres hijos son laicos plenamente activos de la IMMAR Bethel, en Chihuahua, Chih. Él es un predicador laico a quien se le ha dado nombramiento para atender congregaciones durante los fines de semana, dentro de la CANCEN. La hija mayor del matrimonio, Ana, es pastora de una iglesia metodista de la CANCEN, y es probando de la Conferencia Anual.El Hno. Antonio tiene una hermana viviendo en la misma Ciudad de Chihuahua. Ella y su familia asisten a la hermana Iglesia de las Asambleas de Dios. Su nombre es Lourdes Borunda de Irigoyen. Ella es la escritora de la siguiente presentación. Si el Espíritu del Señor llegare a despertar en alguno de nuestros lectores un interés por el caso de su familia, y deseare hacerse presente de alguna manera, se le puede escribir al siguiente correo: lulybo2000@yahoo.com. O puede escribírsele a Liz, mamá de Mateo: abejitaliz@hotmail.com.Mientras tanto, a todos nos interesará conocer este testimonio que revela el caminar de una familia cristiana a través de luchas y sufrimiento, pero buscando ser llevados a un desenlace triunfal en Cristo.

Parece una arrogancia pretender poner en unas letras la exponencial obra misericordiosa de Dios en nuestras vidas, sin embargo este es el recurso que tengo para hacerlo, a plena conciencia que nunca podrán mis palabras abarcar su grandeza y su amor.

La tarde que recibimos una pequeñita caja de regalo con un diminuto calcetín de apenas 5 cm. o algo así, como una señal de la agradable noticia de que íbamos a ser abuelos, que mi hija mayor que recién se había casado hacía unos meses ahora esperaba su primer bebé, fue como llegar a una de las máximas metas de la vida: contemplar la bendición de tu linaje extendido a tus generaciones, soñar con las enseñanzas más triviales y más profundas que darás a ese pequeñito o pequeñita, recopilar textos bíblicos e himnos que comenzarás a compartirle aún desde el vientre de su mamá.

Fue un embarazo tranquilo y aparentemente sin complicaciones, por lo menos al ojo humano del médico que atendió a nuestra hija, apenas dos semanas aproximadamente a su fecha de parto. Se ordenó nuevamente un estudio más de imagen, sólo como protocolo para preparación a recibir a nuestro amado nieto, sin embargo las cosas no se veían muy bien, y se sugirió realizar una cesárea lo antes posible, ya que el bebé se encontraba sin líquido amniótico. Se realizó la cesárea, y aparentemente Mateo se encontraba bien, supuestamente no había afectaciones, y por lo mismo, no se le realizaron estudios que ahora sabemos debieron habérsele practicado al nacer bajo las condiciones que traía.

Dios nos permitió disfrutar a nuestro pequeñito, y también estar un poco preocupados por su falta de incremento de peso que se atribuyó a una alergia hacia la leche, aun a la materna. Sin embargo, su retraso en el desarrollo seguía siendo preocupante, y comenzamos insistentemente a consultar médicos para encontrar la respuesta a esto, poniendo en las manos de Dios cada nueva consulta que realizábamos. Finalmente las respuestas comenzaron a aparecer, lamentablemente cuando los riñones de Mateo ya se habían dañado, pues él había nacido con una deformación en su sistema urinario, un doble sistema colector, que por alguna extraña razón ningún médico observó sino hasta los 7 meses de vida, cuando el reflujo urinario ya había causado insuficiencia renal severa.

El dolor frente a una noticia así, es algo tan profundo que aún a pesar de haber vivido otras tragedias, éste no tenía comparación, había demasiadas preguntas sin respuesta, ¿Por qué este bebé inocente? ¿Por qué no se dieron cuenta a tiempo? Para colmo, nos encontramos con que el error de una empleada había dejado sin seguro de gastos médicos para Mateo al momento de nacer, haciendo éste efectivo a partir de los 6 meses de edad, lo cual nos dejó sin cobertura, ya que al ser una enfermedad prexistente, los gastos derivados de la enfermedad y sus posteriores complicaciones no podrían ser cubiertos. Una vez confirmado el diagnóstico comenzamos a buscar la atención idónea para Mateo. En nuestra ciudad ni siquiera existía un pediatra urólogo, aunque, gracias a Dios, sí encontramos un nefrólogo pediatra, quien fue orientándonos en nuestro inicial peregrinar. Conocimos varios médicos en varias ciudades, y no faltó el codicioso que aprovechando nuestro dolor nos asegurara que él podía solucionar todo con una costosa cirugía que debía realizarse urgentemente. Ahora sabemos que una operación no habría resuelto el problema, pero en su momento es terrible la presión que médicos sin escrúpulos y sin vocación de servicio hacen sobre las familias en crisis.

A pesar de lo duro que fue emprender el camino que Dios había preparado en el desierto, nuestro desierto, Él fue disponiendo la provisión oportuna: puso en nuestro camino médicos con una gran calidad humana, y que desde su área de influencia colaboraron para que Mateo fuera atendido en el Centro Médico de Especialidades Siglo XXI, en la Unidad de Pediatría. A los 8 meses tuvo su primera cirugía para drenar sus riñones, con la esperanza de que esto sirviera para reactivar su función renal, y a partir de allí ha tenido 7 cirugías más, tres de ellas relacionadas con su inicio de diálisis peritoneal, atención que debió comenzar poco antes de cumplir los 2 años de edad, al presentarse una notable disminución de su función renal. Cada noche Mateo debe permanecer conectado a una máquina que realiza un procedimiento de limpieza de toxinas que cualquier persona elimina de forma cotidiana a través de su orina, su mamá es la persona capacitada y encargada de realizar esta conexión de la máquina al catéter que porta el niño en su área abdominal, esto debe hacerse en área estéril y con procedimientos de asepsia similares a un procedimiento quirúrgico.

Obviamente, esto condiciona en mucho los estilos tradicionales de vida, sobre todo de un joven matrimonio que inicia los desafíos comunes de la vida familiar, y que ahora se ven aumentados por los constantes viajes, el tiempo requerido para atender adecuadamente a Mateo, los recursos económicos requeridos y el desafío diario de cuidar de un niño que inmunológicamente es más vulnerable, logrando desarrollar en él fortaleza emocional y espiritual para enfrentar estas circunstancias que se vieron agravadas por la presencia de la osteodistrofia renal, un padecimiento derivado que debilita sus huesos al reducir la asimilación de calcio en su sangre, y deformando sus huesos especialmente de su cadera y extremidades, y formando tumores en sus glándula paratiroides, lo que produjo que Mateo tuviera un pronóstico desalentador en cuanto a poder caminar.

Ha sido en medio de todo este panorama tan desalentador que la Gracia de Dios se ha

magnificado, justo como Él lo promete a través de las palabras expresadas al apóstol Pablo, cuando le indica que su poder se perfecciona en nuestras debilidades, justo donde nada podemos hacer, justo donde la capacidad humana se agota, es allí donde el Poder de Dios se perfecciona y se magnifica; y es entre lágrimas, es desde el suelo, desde la humillación, apelando sólo a su misericordia donde esto ocurre.

Hoy Mateo no sólo camina, aun corre, salta, juega fútbol y beisbol; sus piernas siguen estando con deformidad, y el calcio sigue siendo un suplemento necesario para él diariamente, porque a pesar de haber tenido una cirugía en el mes de marzo de 2014, en las glándulas paratiroides, con el fin de solucionar este problema, hasta hoy la cirugía no ha tenido éxito… la glándula implantada para sustituir la función de las glándulas que se habían llenado de tumores, no ha comenzado a funcionar, y, dado las constantes hospitalizaciones que Mateo estuvo presentando, fue dado de baja en el CRIT y suspendidas todo tipo de terapias físicas aun en casa, para lograr que subiera de peso al no consumir demasiada energía. Sin embargo, Dios había dispuesto otro escenario para él y para nosotros: en el mes de abril comenzó a insistir en ponerse de pie, y dar algunos pasos, así que para mayo ya caminaba, algo torpe y lento, pero además aumentó de peso.

Fue en este mes que viajamos a México para realizarle el trasplante tan necesario Sin embargo, ocurrieron muchas situaciones con las que Dios determinó que no… Fue extraño, no sabemos por qué Dios detuvo este trasplante donde Mateo recibiría el riñón de su abuela materna; (la que escribe esta historia) todo parecía en orden, con una alta compatibilidad, sin embargo, Dios dijo NO, y en obediencia a Él regresamos a nuestro hogar, con nuestra familia, disfrutando cada día que Dios nos permite orar, cantar, reír, gozar con Mateo. Hemos aprendido, o por lo menos lo intentamos, a vivir como Él nos enseña, sólo un día a la vez. No pretendemos ya más respuestas, sólo tener la humildad para caminar en Su soberana voluntad. Aún esperamos su dirección en relación al trasplante y a todo en nuestra vida.

Muchos aprendizajes se desprenden de la aflicción, y aún habrá varias experiencias que sólo se aprenderán mirando la vida pasar desde el suelo, cuando miras a tu alrededor y parece que quienes te rodean son felices y sólo tú pareces no serlo, debes volver a la Palabra y entender que tu tragedia y tu alegría proceden del mismo Señor y Dios, tal como Job lo afirma: “¿Recibiré del Señor el bien y el mal rechazaré?” Y sabemos que es Él mismo quien prepara el desierto a donde nos trae, donde nos recibe y donde nos habla con ternura, donde nos devuelve nuestras viñas, y convierte el Valle de la Desgracia en el Paso de la Esperanza, como anuncia el profeta Oseas al afligido pueblo de Israel. Por cierto, tuvimos que rentar un lugar donde pasar estas temporadas en la Ciudad de México, y Dios dispuso para nosotros un pequeño departamento que “casualmente” se ubica en la calle que se llama literalmente ESPERANZA.

Quisiera terminar este capítulo que no alcanza a narrar toda nuestra experiencia, puesto que hay tantos favores de Dios, tantas gracias recibidas, como el amor y la generosidad de la familia, los hermanos y amigos que nos sostienen en oración, nos brindan su ofrenda generosa en forma material, económica y aun donando su sangre para nuestro niño, que falta tiempo para detallar; termino entonces con una de las más grandes enseñanzas que he recibido de esta experiencia: Estando afuera del hospital donde Mateo pasaba por una muy difícil recuperación de una de sus cirugías, miraba jugar a unos niños indígenas que lucían

bastante descuidados mientras su madre se ocupaba de otros menesteres, sus rasgos de pobreza eran evidentes, sin embargo ellos reían y gritaban alegres con unas mejillas gordas y saludables, tanto que al verlos sentí envidia, y volví a preguntar al Señor: ¿Por qué a Mateo? ¿Por qué este niño, al que cuidamos y atendimos “adecuadamente” desde el vientre de su madre? ¿Por qué madres que descuidan a sus hijos, y algunas hasta se alcoholizan o se drogan, tienen niños sanos y nosotros no? Y el Señor me respondió contundentemente: ¿Qué más quieres que les sea quitado a éstos desposeídos para que tú creas que tu Dios es justo?

¡Sí! mi Dios es justo, y “aunque Él me matare, en Él esperaré…” Y mientras lo hago, procuro ver a mi alrededor, ya no para envidiar, sino para solidarizarme con el que sufre aún más que yo… ¡Hay tantos!

Luly B. de Irigoyen

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Que es el amilenialismo.

Pbro. Rodolfo RiveraEn el número anterior de este periódico publicamos la ponencia del Pbro. Rubén Pedro Rivera en el III Congreso de Doctrina Metodista de la CANCEN, celebrado en octubre de 2014.Ahora estamos presentando a nuestros lectores la disertación del Pbro. Rodolfo Rivera de la Rosa, parte del mismo Congreso. Él es actualmente el Pastor Titular de la IMMAR La Trinidad, en la Ciudad de Chihuahua.Consistió en la explicación de lo que es la interpretación escatológica conocida como amilenarismo o amilenialismo.Se funda en la idea de que Cristo vendrá otra vez literalmente, pero que no habrá ni hay milenio alguno, y que su Reino ya está establecido de una manera espiritual.

Compartimos en esta página sólo el inicio de su presentación. Para acceder al texto completo de «click» al vínculo que encontrará al final de este texto.


Amilenarismo en el Calendario Escatológico Bíblico.

Presentado por Pbro. Rodolfo Rivera de la Rosa octubre 2014

Las imágenes literarias que aparecen en la Biblia son sugerentes pero, en ocasiones, también inquietantes. No son pocos los lectores que quedan desconcertados ante ciertos símbolos bíblicos que no aciertan a interpretar. Por ello no es extraño que en los últimos años haya crecido el interés por estudiar a fondo el imaginario que emplean los escritores bíblicos con la intención de conocer los orígenes de los símbolos y las imágenes, su significado y su uso en el mundo bíblico y en la vida cristiana.

“El Apocalipsis es para los valientes que se animan a buscar en el texto con la lupa; pero también es para humildes, para los que desean escuchar con suficiente respeto lo que realmente dice el texto inspirado. 

El Apocalipsis es un libro realmente único dentro del canon bíblico y aún en la literatura universal. En primer lugar los lectores modernos del Apocalipsis deben tratar de comprender el mensaje que el libro tenía para los creyentes del Asia Menor, en tiempos de Juan. Estudiar el trasfondo histórico, las claves hermenéuticas y el mensaje del Apocalipsis es un trabajo de toda una vida.

Apocalipsis es un libro abierto. El Cordero desató los sellos. Los creyentes que tienen sabiduría pueden entender el mensaje de esta profecía. Pero en este libro no debemos buscar sentidos futuros que el mismo Juan no hubiera entendido. Es bastante distinta la impresión que muchos tienen hoy en día, y de la forma en que muchos suelen leerlo, como si el libro fuera un rompecabezas esotérico y como si la bendición prometida se dirigiera a los que fuesen capaces de resolver el crucigrama futurista, y poner en orden cronológico todos los eventos venideros para hacer un cuadro gráfico de todo el porvenir.

Lamentablemente, la mayoría de los lectores modernos se acercan al Apocalipsis con muchos presupuestos equivocados que obstaculizan el entendimiento fiel de su mensaje. Muchas veces le hacemos al libro preguntas que el autor y los lectores no planteaban.  A menudo insistimos en ver cosas que no están en el texto y, por concentrarnos en esas cosas que creemos ver pero no están, no percibimos las enseñanzas que sí están escritas. 

El Apocalipsis fue escrito para ser entendido precisamente por los fieles comunes y corrientes de Asia Menor. No fue escrito para especialistas ni eruditos, quienes tendrían que explicárselo a la iglesia. Su sitio original no era el escritorio del experto sino la congregación en su lectura comunitaria”.

(Entrevista a Juan Stam, La Fuente, Paraguay, marzo 2008).

Preliminares

Recordemos que el vocablo Apocalipsis proviene del griego y quiere decir “quitar el velo” o “revelación”, de donde nos viene el nombre del último libro de la Biblia. Este tipo de literatura se caracterizaba por ciertos rasgos como el uso de lenguaje simbólico, la división de la historia en varios períodos y el sentido de expectación inminente con que se aguarda el fin de la era presente. Hoy se sabe que durante un período de seis siglos fue un elemento dominante en el pensamiento judío, período que abarca el siglo IV a.C. (Cf. Ezequiel 25-32; 37-39) hasta finales del siglo II d.C. (Apocalipsis de Juan).

Dentro del lenguaje bíblico, particularmente en la literatura apocalíptica, ocupan un lugar destacado los símbolos. De entre todos los textos bíblicos no hay duda de que el libro del Apocalipsis es uno de los más ricos en simbolismo y, quizá por ello, más difíciles de interpretar.

El Apocalipsis, como cualquier otro libro, se entiende bien sólo en estrecha relación con su contexto. Se escribió en un contexto complejo, en un contexto político que fue el Imperio Romano, bajo el emperador Domiciano. Un contexto geográfico que fue la provincia romana de Asia Menor. Un contexto particular que fue en la isla de Patmos. Un contexto literario que consistió en las escrituras hebreas, escritos apocalípticos y rabínicos, y quizá y en menor grado los rollos de Qumrán. Un contexto espiritual, que abarcó un ministerio pastoral, un llamado profético en la vida de las comunidades cristianas, basado en el Antiguo Testamento y la revelación divina.

Dado lo anterior, el objeto de esta exposición no pretende ser un nuevo comentario al Apocalipsis, por cierto, dista mucho de ello. La intención del presente trabajo es invitar a escuchar y reflexionar en otra lectura, que le sea útil para introducirse en el mundo apocalíptico y que le ayude a conocer el origen, el significado y las interpretaciones de los principales símbolos que envuelven al milenio narrado por el libro de Apocalipsis desde la perspectiva amileniarista. El Milenio en el Apocalipsis

Hablar del milenio es hablar indiscutiblemente también de acontecimientos que tienen que ver en ese contexto; de hecho, el tema denominado “Amilinearismo en el calendario escatológico bíblico” se tiene que ubicar en el “mapa” de los acontecimientos indiscutibles que sucederán: la escatología, una gran tribulación, la venida de Cristo y el juicio final, que son temas muy importantes y trascendentes en la misión y en el quehacer cristianos.

(Continúa)


De click aquí para acceder al texto completo: Amilenarismo en el Calendario Escatológico Bíblico

El Precio de la Gracia (parte 6)

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.
Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ←quinta parte o puede ir al inicio de la serie.

Capítulo 5

El seguimiento y el individuo

Si alguno viene a mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío (Lc 14, 26).

La llamada de Jesús al seguimiento convierte al discípulo en un individuo aislado. Quiéralo o no, debe decidirse, y debe decidirse solo. No se trata de una elección personal, por la que pretende convertirse en un individuo aislado; es Cristo quien transforma al que llama en individuo. Cada uno es llamado individualmente. Debe se­guir individualmente. Temeroso de encontrarse solo, el hombre bus­ca protección entre las personas y cosas que le rodean. De un golpe descubre todas sus responsabilidades y se aferra a ellas. Quiere to­mar sus decisiones al abrigo de estas responsabilidades, no desea encontrarse solo, frente a frente con Jesús, no quiere tener que deci­dirse mirándole solo a él. Pero ni el padre ni la madre, ni mujer ni hijos, ni pueblo ni historia, pueden proteger en este momento al que ha sido llamado. Cristo quiere individualizar al hombre, que no de­be ver más que al que le ha llamado.

En la llamada de Jesús se ha consumado ya la ruptura con los da­tos naturales entre los que vive el hombre. No es el seguidor quien consuma esta ruptura, sino Jesús mismo en el momento en que lla­ma. Cristo ha liberado al hombre de las relaciones inmediatas con el mundo, para situarlo en relación inmediata consigo mismo. Nadie puede seguir a Cristo sin reconocer y aprobar esta ruptura ya consu­mada. No es el capricho de una vida llevada según la propia volun­tad, sino Cristo mismo quien conduce al discípulo a la ruptura.

¿Por qué debe ser esto así? ¿Por qué no hay un crecimiento, un progreso lento y santificante desde los órdenes naturales hasta la comunión con Cristo? ¿Cuál es el poder irritante que se interpone entre el hombre y las categorías de su vida natural dadas por Dios mismo? ¿No es esta ruptura un metodismo legalista? ¿No es una forma lúgubre de despreciar los excelentes dones de Dios, despre­cio que no tiene nada que ver con la libertad del cristiano?

Es cierto; algo se interpone efectivamente entre el que ha sido llamado por Cristo y los datos de su vida natural. Pero lo que se in­terpone no es un lúgubre despreciador de la vida, no es un código de piedad, es la vida y el Evangelio mismo, es Cristo mismo. Con su encarnación se ha interpuesto entre mí y el mundo. No puedo volver atrás. Él está en el medio. A quien ha llamado le quita la re­lación inmediata con estos datos del mundo. Él quiere ser el medio, todo debe suceder únicamente por él. Cristo se encuentra no sólo entre mí y Dios, sino también entre mí y el mundo, entre mí y los otros hombres y cosas.

Él es el mediador, no solamente entre Dios y el hombre, sino también entre hombre y hombre, entre el hombre y la realidad. Puesto que el mundo ha sido creado por él y para él (Jn 1, 3; 1 Cor 8, 6; Heb 1, 2), él es el único mediador en el mundo. Después de Cristo, no hay para el hombre relación inmediata ni con Dios ni con el mundo; Cristo quiere ser el mediador. Existen numerosos dioses que se ofrecen a conceder al hombre un acceso inmediato; también el mundo busca por todos los medios una relación inme­diata con el hombre; pero precisamente en esto radica la hostilidad a Cristo, el mediador. Los dioses y el mundo quieren arrebatar a Cristo lo que él les ha quitado: el privilegio de relacionarse única e inmediatamente con el hombre.

Romper las relaciones inmediatas con el mundo no es más que reconocer a Cristo como Hijo de Dios, mediador. Esto no consiste nunca en un acto caprichoso por el que el hombre se liberaría, a causa de un ideal cualquiera, de sus lazos con el mundo, cambian­do un ideal menor por un ideal superior. Esto sería fanatismo, ac­tuar por propia autoridad, e incluso significaría volver a caer en una relación inmediata con el mundo. Sólo el reconocimiento de un hecho cumplido, el hecho de que Cristo es el mediador, separa al discípulo del mundo de los hombres y de las cosas.

La llamada de Jesús, en la medida en que se la comprende como una palabra del mediador, no como un ideal, realiza en mí esta ruptura completa con el mundo. Si se tratase de examinar atentamente unos ideales, habría que buscar, en cualquier caso, un acuerdo, que podría repercutir quizás en beneficio de un ideal cristiano, pero que nunca podría ser unilateral. Desde el punto de vista de la idealidad, partiendo de las «responsabilidades» de la vida, no se podría justi­ficar una devaluación radical de las categorías vitales naturales frente a un ideal de vida cristiana. Más bien, podría decirse mucho en favor de una valoración inversa y también, notémoslo, partiendo precisamente del punto de vista de una idealidad cristiana, de una ética cristiana de la responsabilidad o de la conciencia.

Pero como no se trata de ideales, de valoraciones, de responsa­bilidades, sino de hechos cumplidos y de su reconocimiento, es de­cir, de la persona misma del mediador, que se interpone entre noso­tros y el mundo, es preciso romper con las relaciones inmediatas de la vida, es preciso que el que ha sido llamado se convierta en un in­dividuo delante del mediador.

Quien ha sido llamado por Jesús aprende que en sus relaciones con el mundo ha vivido en medio de una ilusión. Esta ilusión se llama inmediatez. Le ha impedido la fe y la obediencia. Ahora sa­be que no puede tener ninguna inmediatez, ni siquiera en los lazos más estrechos de su vida, los lazos de la sangre que le unen a su padre y a su madre, a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, los la­zos del amor conyugal, los de las responsabilidades históricas. Después de Jesús, no hay para sus discípulos ninguna relación in­mediata en el plano natural, histórico o vivencial. Entre el hijo y su padre, entre el hombre y su esposa, entre el individuo y su pue­blo, se halla Cristo, el mediador, puedan o no reconocerle. Para nosotros no hay más camino hacia el prójimo que el que pasa por Cristo, por su palabra y nuestro seguimiento. La inmediatez es una impostura.

Y como conviene detestar la impostura que nos vela la verdad, también debemos detestar, a causa de Cristo mediador, la relación inmediata con los datos naturales de la vida. Siempre que una co­munidad nos impida ser un individuo delante de Cristo, siempre que una comunidad reivindique la inmediatez, hay que detestarla a causa de Cristo; porque toda inmediatez es, conscientemente o no, odio a Cristo, el mediador, incluso cuando quiere ser comprendida cristianamente.

Es un grave error de la teología utilizar la mediación de Jesús en­tre Dios y el hombre para justificar las relaciones inmediatas de la vida. Si Jesús es el mediador, se dice, ha cargado al mismo tiempo con el pecado de todas nuestras relaciones inmediatas con el mun­do y, de este modo, nos ha justificado. Jesús es nuestro mediador con Dios para que podamos, con buena conciencia, volver a relacio­narnos inmediatamente con el mundo, con este mundo que crucifi­có a Cristo. De esta forma se reduce a un denominador común el amor a Dios y el amor al mundo. Y la ruptura con los datos del mun­do se convierte ahora en incomprensión «legalista» de la gracia de Dios, que pretendería precisamente ahorrarnos esta ruptura.

De las palabras pronunciadas por Jesús sobre el odio a las rela­ciones inmediatas se hace un «sí» alegre y espontáneo a las «reali­dades de este mundo, que son dones de Dios». Una vez más, la jus­tificación del pecador se convierte en justificación del pecado.

Para quien sigue a Jesús, no hay «realidades dadas por Dios» más que a través de Jesucristo. Lo que no me es dado por medio de Jesu­cristo encarnado no me es dado por Dios. Lo que no me es dado a causa de Cristo no viene de Dios. La acción de gracias por los dones de la creación se hace a través de Cristo y la súplica que pide la gra­cia de la conservación de esta vida se hace por la voluntad de Cris­to. Si hay algo que no puedo agradecer a causa de Cristo, no puedo agradecerlo de ninguna manera, o cometo un pecado. También el ca­mino que lleva a la «realidad dada por Dios» del prójimo con quien convivo pasa por Cristo; de lo contrario, es un camino equivocado.

Todos nuestros intentos de franquear, por medio de lazos natu­rales o afectivos, el abismo que nos separa del otro, de vencer la distancia insuperable, la alteridad, el carácter extraño del otro, es­tán condenados al fracaso. Ningún camino específico conduce del hombre al hombre. La intuición más amante, la psicología más pro­funda, la apertura de espíritu más natural, no avanzan hacia el otro; no existen relaciones anímicas inmediatas. Cristo se interpone. Só­lo a través de él podemos llegar al otro. Por eso, de todos los cami­nos que llevan al prójimo, la súplica es el más rico de promesas, y la oración común en nombre de Cristo es la forma más auténtica de comunión.

No hay verdadero reconocimiento de los dones de Dios sin re­conocimiento del mediador, por cuya causa nos han sido dados. Y no es posible dar verdaderas gracias por el pueblo, la familia, la his­toria y la naturaleza, sin un profundo arrepentimiento, que atribu­ye la gloria sólo a Cristo, y a él por encima de todo. No hay una au­téntica vinculación a los datos del mundo creado, no hay verdadera responsabilidad en el mundo, si no se reconoce primero el abismo que nos separa del mundo. No hay auténtico amor al mundo fuera del amor con el que Dios amó al mundo en Jesucristo. «No améis al mundo» (1 Jn 2, 15). Pero: «De tal manera amó Dios al mundo que le dio a su Hijo unigénito, a fin de que todo el que cree en él no pe­rezca, sino que tenga la vida eterna» (Jn 3, 16).

La ruptura con las relaciones inmediatas es inevitable. Bien se produzca exteriormente, bajo la forma de una ruptura con la familia o el pueblo, siendo uno llamado a llevar de modo visible el oprobio de Cristo, a asumir el reproche de odiar a los hombres («odium generis humani»), bien sea preciso llevar esta ruptura secretamente, co­nocida sólo por él, dispuesto a realizarla visiblemente en cualquier instante, no hay en esto una diferencia definitiva. Abrahán es el ejemplo de estas dos posibilidades. Debió abandonar a sus amigos y la casa de su padre; Cristo se interpuso entre él y los suyos. Enton­ces la ruptura debió hacerse visible. Abrahán se convirtió en un ex­tranjero a causa de la tierra prometida. Fue la primera llamada. Más tarde Abrahán es llamado por Dios a sacrificarle a su hijo Isaac. Cristo se interpone entre el padre de la fe y el hijo de la promesa.

No sólo la inmediatez natural, sino también la inmediatez espi­ritual son rotas aquí; Abrahán debe aprender que la promesa no de­pende de Isaac, sino sólo de Dios. Nadie oye hablar de esta llamada divina, ni siquiera los servidores que acompañan a Abrahán hasta el lugar del sacrificio. Abrahán está absolutamente solo. Una vez más es un ser completamente individualista, como hace tiempo, cuando abandonó la casa de su padre. Toma esta llamada tal como le ha si­do dirigida, no le da vueltas para encontrar explicaciones, no la es­piritualiza, toma a Dios a la letra y está dispuesto a obedecer. Con­tra toda inmediatez natural, contra toda inmediatez ética, contra toda inmediatez religiosa, obedece a la palabra de Dios. Lleva a su hijo al sacrificio. Está decidido a manifestar visiblemente la ruptu­ra secreta, a causa del mediador.

Entonces, en el mismo momento, se le devuelve todo lo que ha­bía dado. Abrahán recibe de nuevo a su hijo. Dios le muestra una víctima mejor, que debe sustituir a Isaac. Es un giro de 360 grados; Abrahán ha recibido de nuevo a su hijo, pero ahora lo tiene de for­ma distinta. Lo tiene por el mediador, a causa de él. Por estar dis­puesto a escuchar y obedecer literalmente la orden de Dios, le es permitido tener a Isaac como si no lo tuviese, tenerlo por Jesu­cristo. Nadie sabe nada de esto. Abrahán baja con Isaac de la mon­taña tal como había subido, pero todo ha cambiado. Cristo se ha in­terpuesto entre el padre y el hijo. Abrahán había abandonado todo para seguir a Cristo y, en pleno seguimiento, le es permitido de nuevo vivir en el mundo en que antes vivía. Externamente, todo continúa como antes. Pero lo antiguo ha pasado, y he aquí que to­do se ha hecho nuevo. Todo ha debido pasar a través de Cristo.

Esta es la otra posibilidad, la que consiste en ser individuo en medio de la comunidad, en seguir a Cristo en medio de su pueblo y de la casa de su padre, en medio de los bienes y posesiones. Pero es precisamente Abrahán quien ha sido llamado a esta existencia; Abrahán, que había pasado antes por la ruptura visible; Abrahán, cuya fe se ha convertido en modelo para el Nuevo Testamento. Nos sería muy fácil generalizar esta posibilidad de Abrahán, entender­la de forma legalista, es decir, aplicárnosla a nosotros mismos sin más ni más, pretendiendo que nuestra existencia cristiana consiste en seguir a Cristo en medio de la posesión de los bienes de este mundo, y ser así individualista.

Pero, sin duda, es un camino más fácil para el cristiano ser condu­cido a la ruptura exterior que soportar, en el misterio de la fe, la rup­tura secreta. Quien no sabe esto, es decir, quien no lo sabe por la Es­critura y la experiencia, se engaña indudablemente al marchar por el otro camino. Volverá a caer en la inmediatez y perderá a Cristo.

No pertenece a nuestra voluntad elegir esta posibilidad o aque­lla. Según la voluntad de Jesús, somos llamados de tal o cual ma­nera a salir de la inmediatez, y debemos convertirnos visible o se­cretamente en individuos.

El mismo mediador que nos transforma en individuos es igual­mente el fundamento de una comunión completamente nueva. Se sitúa entre el otro hombre y yo. Separa, pero también une. Así, se corta ciertamente todo camino inmediato hacia el otro, pero se in­dica al seguidor cuál es el nuevo y solo verdadero camino hacia el prójimo, el que pasa por el mediador.

Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús respondió: «Yo os aseguro: nadie que ha­ya dejado casa, hermanos, hermanas; madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: aho­ra al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el tiempo venidero, vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros» (Mc 10, 28-31).

Jesús se dirige aquí a los que, por su causa, se han convertido en seres individualistas, a los que abandonaron todo cuando él los lla­mó, a los que pueden decir de sí mismos: «Ya lo ves, nosotros lo he­mos dejado todo y te hemos seguido». A ellos se hace la promesa de una comunión nueva. Según la palabra de Jesús, ya en este mundo recibirán centuplicado todo lo que abandonaron. Jesús habla aquí de su comunidad, que se encuentra en él. Quien abandona a su padre por causa de Jesús hallará en ella un padre, hallará hermanos y her­manas, e incluso campos y casas que le están preparados. Cada uno se lanza solo al seguimiento, pero nadie queda solo en el seguimien­to. A quien osa convertirse en individuo, basándose en la palabra de Jesús, se le concede la comunión de la Iglesia. Se halla en una fra­ternidad visible que le devuelve centuplicadamente lo que perdió. ¿Centuplicadamente? Sí, porque ahora lo tiene sólo por Jesús, todo lo tiene por el mediador, lo que significa, por otra parte, «con perse­cuciones». «Centuplicadamente»-«con persecuciones», es la gracia de la comunidad que sigue a su maestro bajo la cruz. Esta es, pues, la promesa hecha a los seguidores de convertirse en miembros de la co­munidad de la cruz, de ser pueblo del mediador, pueblo bajo la cruz.

Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los doce y se puso a decirles lo que iba a suceder (Mc 10,32).

Como para confirmar la seriedad de su llamada al seguimiento y, simultáneamente, la imposibilidad de seguirle con nuestras fuer­zas humanas, así como la promesa de pertenecerle en las persecu­ciones. Jesús precede ahora a los discípulos hacia Jerusalén, hacia la cruz, y los que le siguen se asombran y temen al contemplar es­te camino por el que él les llama.

La iglesia perseguida en Chiapas

06GuadalajaraEsta es una colaboración que nos fue enviada por el Pbro. Raúl Ruiz Ávila.
Él radica en Tequisquiapan, Qro. con su esposa Judith, por lo que son miembros de la CAS.
Aparte de ser pastor, y de haber sido uno de nuestros obispos, es conferencista y asesor matrimonial.
Él y su esposa organizan y celebran retiros matrimoniales, como también con otras temáticas.
    Desfile de la Iglesia Perseguida en Chiapas, México.

Que los funcionarios resuelvan y no nos entretengan.

El pasado 31 de Octubre de 2014, desde las 8.30am se fueron concentrando en una plaza comercial de la Capital de Chiapas en la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, grupos de Evangélicos desplazados de sus comunidades por profesar una fe diferente a la mayoría; algunos de ellos tuvieron que viajar desde las 4 de la mañana, sin embargo el ánimo de que sus problemas terminen los anima a hacer el esfuerzo.

Algunos de los desplazados llevan 5 años fuera de su comunidad, otros menos sin embargo, llevan el mismo tiempo escuchando promesas de funcionarios que siempre los convocan a reuniones tras reuniones sin tener solución alguna, pero la paciencia ha sido una aliada que ha mantenido la fe en los Evangélicos para esperar en el tiempo que «hayan funcionarios que nos resuelvan y no que solamente nos entretengan», señalaron los desplazados.

Al Desfile realizado de manera pacífica por la Avenida Central de la capital Chiapaneca, asistieron un poco más de 1,000 evangélicos de diversos grupos afectados en Chiapas, se dieron cita para hacer pública esta denuncia cantando, elevando oraciones a Dios y mostrando respeto a todos los ciudadanos que fueron testigos de este evento.

Ante la falta de soluciones de parte de los responsables del tema, los afectados estarán frente a Palacio esperando que sea el Gobernador mismo quien los reciba y pueda generarse la solución a la problemática porque según dijeron, desean vivir con respeto y paz en la Comunidad.

Se ha denunciado que de manera sistemática, algunos funcionarios de Gobierno del Estado en diversas regiones han «protegido» a los agresores culpando a los Evangélicos de ser los responsables de los problemas en lugar de hacerles justicia.

«No estamos haciendo nada malo Sr. Gobernador, solamente decidimos mejorar nuestra vida aceptando a Cristo en nuestros corazones para ser mejores personas, no hacemos daño a nadie y pedimos que usted nos reciba para que se pueda garantizar nuestros derechos como ciudadanos y se nos haga justicia» declaró Julia Hernández.

Los Evangélicos mostraron que no son agresivos, que no golpean a nadie, que las marchas son pacíficas «quizá por eso no nos atienden, porque no tapamos carreteras, no quebramos cristales, no quemamos oficinas, no secuestramos vehículos, quizá por eso nos menosprecian los funcionarios» señalaron los Evangélicos afectados.

Su decisión es firme, esperar a que el Gobernador Manuel Velasco Coello les reciba, poco a poco estarán llegando otros grupos para sumarse con la finalidad de que no se sigan acumulando casos sin resolver.
Los de arriba, los funcionarios que aún el mismo día del desfile menospreciaron a los Evangélicos y trataron de usar a algunos medios de comunicación para desprestigiarlos al puro estilo Sabinista, todavía no se dan cuenta que los de abajo de Palacio de Gobierno, los que están esperando soluciones, tienen más valor, valor para denunciar y valor como personas porque saben que a pesar que las leyes sean de adorno para algunos funcionarios, los que están abajo del Palacio tienen claro su camino y su decisión firme de esperar al Gobernador aunque lleve tiempo. CoC.—————

http://orgcristiana.blogspot.mx/2014/11/desfile-de-la-iglesia-perseguida-en.html

 

Intolerancia religiosa

ORACIÓN  

Millones de cristianos

son perseguidos por su fe

 

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Los dos primeros domingos de noviembre se convoca a las iglesias a interceder por los cristianos que son perseguidos en todo el mundo, en el Día Internacional de Oración por la Iglesia Perseguida.

FUENTES Puertas Abiertas, WEA AUTOR Daniel Hofkamp 07 DE NOVIEMBRE DE 2014 13:08 h

Los domingos 2 y 9 de noviembre se celebra el Día Internacional de Oración por la Iglesia Perseguida (IDOP, International Day Of Prayer for the Persecuted Church), una iniciativa que impulsa la Alianza Evangélica Mundial (WEA) y a la que se unen denominaciones, iglesias y entidades de muchos países. “La historia que nadie cuenta hoy es que más de 100 millones de cristianos en todo el mundo se enfrentan a la persecución por su fe en el Señor Jesucristo”, dice Godfrey Yogarajah, Director Ejecutivo de la Comisión de Libertad Religiosa de la WEA. “Cada día los cristianos en Eritrea, Nigeria, India, Pakistán, Sudán, Sri Lanka (y muchos otros países) enfrentan el encarcelamiento, la violencia e incluso la muerte”. “Hacemos un llamado – dice Yogarajah- a los cristianos de todo el mundo a levantarse por estos hermanos y hermanas perseguidos en Cristo, orando por ellos y ayudándoles en todo lo posible, según lo ordenado en las Escrituras”.

A este llamado responden iglesias de todo el mundo. “Los cristianos son llamados a identificarse con los perseguidos, de acuerdo a Hebreos 13:3: Acuérdense de los presos, como si ustedes fueran sus compañeros de prisión, y de los que son maltratados, como si fueran ustedes mismos los que sufren”, recuerda en su comunicado la Alianza Evangélica Mundial. “El tema de este año ‘No te quedes en silencio’ nos recuerda la difícil situación de nuestros hermanos y hermanas en Cristo que sufren persecución, simplemente porque confiesan a Jesucristo como Señor”, expresó Geoff Tunnicliffe, secretario general de la WEA. “Unámonos en oración por la Iglesia perseguida, en el espíritu de unidad que Cristo ordenó: Porque, si un miembro padece, todos los miembros se duelen (1 Corintios 12:26)”.  

CONVOCATORIAS EN ESPAÑA

El ministerio de apoyo a la iglesia perseguida Puertas Abiertas en España ha anunciado convocatorias de oración para este fin de semana en varias provincias, en reuniones abiertas a “todos aquellos que quieran participar”. Se trata del VI Encuentro de Adoración e Intercesión que se hará este sábado, día 8 de noviembre, en Alicante, Almería, Algeciras, Ciudad Real, Málaga, Murcia, Salamanca, Santander, Sevilla, Tarragona, Valencia y Zamora. El encuentro también se realizará en otras fechas, en Ibiza (29 de noviembre) y Madrid (8 de diciembre). Las localizaciones y horarios pueden consultarse en la página web de Puertas Abiertas. También se pueden encontrar recursos (algunos en castellano) para este día de oración en la web del Día de Oración por la Iglesia Perseguida (IDOP) y en la del ministerio International Christian Concern.

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Crónica del III Congreso de Doctrina

CRÓNICA DEL III CONGRESO DE DOCTRINA METODISTA DE LA CONFERENCIA ANUAL NORCENTRAL

06CRONICA III CONGRESO1La bella ciudad de Durango fue el marco para recibir al III Congreso de Doctrina Metodista, teniendo una asistencia de 85 hermanos, entre Pastores y laicos que nos dimos cita los días 17 y 18 de Octubre del presente año.

Fuimos recibidos de manera muy gentil por la iglesia anfitriona Jesús de Nazareth, que de manera muy organizada permitieron que el evento resultara un éxito, dirigidos por sus Pastores Israel Huerta Díaz y su esposa Egla Chávez de Huerta. Dicho Congreso estuvo coordinado por la Comisión Conferencial de Continuidad y Capacitación de Ministerios, Pbro. Víctor Cossío Corona.

El evento dio inicio el viernes 17 a las 10:00 a.m. con el Culto de apertura y cuyo mensaje 

06CRONICA III CONGRESO2 - copiaestuvo a cargo de la Pastora Egla Chávez de Huerta, basado en Apocalipsis, en donde pudimos transportarnos hasta el mismo cielo cuando el Cordero es objeto de alabanzas por parte de aquellos que algún día estaremos en su presencia.

06CRONICA III CONGRESO7 - copiaLa primera conferencia fue a las 11:00, impartida por el Pbro. Rubén Pedro Rivera y cuyo tema fue “La Escatología en el Pensamiento de Juan Wesley”, y aunque, según nos dijo el Pastor Rivera, encontró muy poco material a este respecto, sí nos dio mucha luz para saber lo que Wesley pensaba en cuanto a los últimos eventos registrados en Apocalipsis. El debate estuvo interesante, y el Pastor Rivera como siempre, dio respuesta muy sabiamente a cada una de las preguntas que se le formularon.

Después tuvimos el gusto de escuchar dos extraordinarias conferencias a cargo de los Pbros. Rodolfo Rivera de La Rosa y Bernabé Rendón Morales, tituladas: “Amilenarismo y Preminelarismo en el Calendario Escatológico Bíblico”. Ambos conferencistas defendieron con pasión sus puntos de vista en referencia al tema presentado. Hubo mucho debate en ambas conferencias, pues algunos hermanos se inclinaban por el primer pensamiento mientras que otros acomodaban su pensamiento a la segunda y hubo quienes mezclaban de uno y otro pensamiento.

06CRONICA III CONGRESO5 - copiaHubo preguntas a los conferencistas, se disiparon dudas, pero sobre 06CRONICA III CONGRESO6 - copiatodo, pudo quedar bien claro para todos los asistentes, que no importa cuál sea nuestro pensamiento, lo importante es saber que un día Cristo vendrá y debemos estar preparados para ello. Se insistió en que no sería viable que algún día la IMMAR pretendiera elegir sólo una de las posturas escatológicas como propia, ya que resultaría en una medida injusta hacia una parte de la iglesia.

Tuvimos también el gusto de escuchar una conferencia virtual por el Pbro. Jesús Caos Huerta, titulada “Influencias Helenistas en el Libro de Apocalipsis”. A pesar del cansancio y el sueño, esta conferencia nos mantuvo muy alertas, pues fue impartida de forma muy dinámica y fue interesante conocer los diferentes géneros literarios en los cuales fue escrita la Biblia, así como la influencia de las culturas de aquella época, mismas que debemos tomar en cuenta para poder comprender y entender las Escrituras, pues algunas cosas se deben tomar literalmente mientras que otras sólo son figuras y símbolos.

06CRONICA III CONGRESO 4Finalmente, el sábado pudimos escuchar la conferencia “Perspectivas de la Bioética”, impartida por la Maestra Rosa Ma. Garza Cervantes, quien también nos presentó una exposición por demás interesante en cuanto a las decisiones que como cristianos debemos tomar en asuntos de la bioética.

Tuvimos un tiempo de oración, presididos por nuestro Obispo, Pbro. David Ibarra Álvarez, orando de forma especial por nuestra Iglesia y por nuestros pastores.

Finalmente tuvimos la evaluación del Congreso por el Pbro. Víctor Cossío Corona, 06CRONICA  III CONGRESO3finalizando con esta actividad este III Congreso de Doctrina Metodista.

Por este medio quisiéramos agradecer a la Iglesia Jesús de Nazareth, a su Comité Organizador, a los Pastores Israel y Egla Huerta, así como a cada uno de los conferencistas por su participación en este evento, que fue otorgada de forma gratuita.

Como metodistas debemos seguir pugnando por la realización de este tipo  eventos que mucha falta nos hace a los congregantes para conocer a fondo nuestra doctrina.

Norma E. Guillén Castañeda

Cronista