Categoría: Himnología

Concurso de Composición Literaria para Himnos y Alabanzas

Baje aquí el archivo: Concurso de Composicion Literaria para Himnos y Alabanzas 2015

 CONVOCATORIA

Con fundamento en el Art. 462 del Libro de la Disciplina, la finalidad de enriquecer la alabanza que se ofrece a Dios y fortalecer la identidad metodista, la Comisión Nacional de Música y Alabanza CONVOCA a sus miembros de la IMMAR a participar en el CONCURSO DE COMPOSICIÓN LITERARIA PARA HIMNOS Y ALABANZAS 2015, de acuerdo con las siguientes:

BASES

PRIMERA: DE LOS PARTICIPANTES

Podrán participar los miembros a prueba, en plena comunión y afiliados de la IMMAR

SEGUNDA: DE LA FORMA LITERARIA

La forma literaria será Poesía. Los feligreses podrán participar elaborando poemas en las siguientes variantes de versos, hasta con tres trabajos en total por participante:

  • Poemas en verso de arte menor (hasta de 8 sílabas cada verso)
  • Poemas en verso de arte mayor (de 9 sílabas en adelante cada verso)

Poemas en verso libre (Los versos pueden tener la longitud que el poeta requiera en cada caso)

TERCERA: DE LOS TEMAS DEL CONCURSO

Los trabajos deberán hacer referencia a alguno de los siguientes temas:

  • Alabanza y/o adoración a Dios.
  • Pasajes bíblicos cantados o enseñanzas basadas en pasajes bíblicos.
  • Testimonio por haber pasado alguna prueba por fe.
  • Petición de ayuda a Dios para enfrentar los retos de este siglo.
  • Gratitud a Dios por alguna bendición especial en la vida: Cumpleaños, graduación, matrimonio, nacimiento de los hijos, porque algún familiar ha ido a la presencia divina, consagración de un templo o casa, haber logrado un empleo, una jubilación, entre otras.

Los poemas deberán enfatizar las enseñanzas bíblicas, las doctrinas básicas metodistas como  la universalidad de la gracia, la justificación por la fe, el testimonio del Espíritu, la Santidad o perfección cristiana o alguno de los Artículos de Fe de la IMMAR.

CUARTA: DE LAS CATEGORÍAS DEL CONCURSO

Los trabajos deberán escribirse para alguna de las siguientes categorías:

  • Himnos infantiles
  • Himnos juveniles
  • Himnos para la iglesia en general

QUINTA: DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS TRABAJOS

Los trabajos presentados deberán reunir las siguientes características:
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Comunicado a los Ministros de Música y Alabanza de la IMMAR

logo immar colorComisión Nacional de Música y Alabanza 2014-2018

La música es un elemento esencial para alabar y adorar a nuestro Dios. Por tal motivo, y con fundamento en la Palabra de Dios y el artículo 462 del Libro de la Disciplina se emiten los siguientes:

LINEAMIENTOS NACIONALES DE MÚSICA Y ALABANZA

  1. PROPÓSITOS ESENCIALES. La alabanza que se practique en todos los ámbitos de la IMMAR tendrá los siguientes propósitos esenciales: Buscar la complacencia de Dios y la edificación del Cuerpo de Cristo para que habite junto y en armonía, conforme lo establecen las Sagradas Escrituras. Todos los participantes de este ministerio, a saber: instrumentistas, directores de canto congregacional, solistas, coros y grupos de alabanza, deberán tener muy presente su papel dentro del culto cristiano, respetar los tiempos designados previamente para su participación y dejar al Pastor predicar la Palabra y hacer los llamamientos. Se evitará en todos los casos, que por cumplir pretensiones personales o de grupos pequeños, se descuiden estos dos propósitos esenciales.
  1. INDICADORES DE CALIDAD. Las diversas comisiones de música y alabanza deberán cuidar que en todos los ámbitos de la IMMAR, se cumpla con los 4 indicadores que a continuación se describen:

A) Cuidado del contenido doctrinal en la alabanza.

En cada culto, en cada reunión donde haya momentos de alabanza, se deberá revisar de manera periódica el contenido de lo que se canta, de tal manera que el texto literario concuerde con la postura bíblica, teológica y doctrinal de la IMMAR. Si se utiliza el Himnario Metodista dicha revisión estará ya realizada; y si a pesar de ello se encuentran fallas, agradeceremos se reporten a la Comisión Nacional de Música y Alabanza. Si no se usa este himnario, con mayor razón debe hacerse la revisión periódica del contenido, al menos por parte del Presidente de la Comisión de Música, el Presidente del Área de Desarrollo Cristiano y el Pastor.

B) Balance adecuado entre el tiempo dedicado a la alabanza y el tiempo dedicado a la predicación durante cada culto.

En los cultos metodistas la parte fundamental es la exposición del mensaje de la Palabra de Dios. Los demás elementos litúrgicos como la oración, la alabanza, los testimonios, entre otros, deben contribuir a centrar la atención en el mensaje bíblico que será expresado por el siervo de Dios, quien se ha preparado para ello. Recomendamos distribuir adecuadamente el tiempo de alabanza y el que se emplea para la predicación de la Palabra, a fin de lograr en todos los cultos y reuniones espirituales el balance adecuado.

C) Reflexión con los miembros de grupos de alabanza y/o coros sobre su ministerio musical.

Entendemos que la participación de coros y grupos de alabanza es un ministerio dentro del culto. Para ello, es necesario que el Pastor, en conjunto con el Área de Desarrollo Cristiano, se reúnan por lo menos una vez al mes con quienes participan de este ministerio para tener un momento devocional, hacer sugerencias e indicaciones sobre la dinámica del culto y promover en todo momento el espíritu de servicio y constante preparación, a fin de acompañar de manera adecuada a la congregación. Además, se hace necesario que quienes participan dentro del ministerio musical, asistan a la Escuela Dominical o Grupos de Estudio Bíblico, así como cursos de capacitación correspondientes en la iglesia local, se reúnan para orar antes de los servicios y conozcan de antemano la liturgia y el tema del mensaje.

D) Participación en acciones tendientes a la mejora en la interpretación musical.

Los participantes del ministerio de música, deberán capacitarse constantemente, al menos en tres aspectos:

1. Bíblico, teológico y doctrinalmente, con el afán de ser apoyo idóneo a la liturgia, especialmente en la proclamación de la Palabra de Dios.

2. En la ejecución vocal: Dicción, entonación y emisión de la voz, sea que se cante a una o más voces.

En la ejecución instrumental: Afinación, emisión propia y adecuada del sonido del instrumento a volumen natural (en especial las percusiones), que no distorsione, incomode o lastime a los oídos, etc.; y en ambos casos (ejecución vocal e instrumental): rítmica precisa y matiz.

3. El manejo del equipo de audio, con el objetivo de que la o las voces guíen a la congregación, y ésta se escuche por encima de los instrumentos, creando un sonido agradable y entendible.

  1. MATERIALES. Contamos en la actualidad con el Himnario Metodista (para adultos) letra y música, para unificar la alabanza congregacional, del cual se está trabajando una nueva edición corregida y aumentada (Si hay sugerencias al respecto, serán bien recibidas por esta Comisión Nacional). Además, muchas congregaciones cuentan también con el Himnario “Mil Voces para celebrar” de la Iglesia Metodista Unida, Himnarios infantiles, otros himnarios evangélicos, colecciones de estribillos, entre otros materiales. Todos pueden ser útiles siempre y cuando, sean revisados oportunamente, de acuerdo a los indicadores de calidad (Lineamiento 2A).

Cuando haya necesidad de imprimir la letra de los himnos y/o alabanzas contemporáneas, en órdenes de culto y boletines o de ponerlas a la vista en proyectores, se deberá tener especial cuidado en la ortografía.

  1. INSTRUMENTOS. Los instrumentos musicales son bienes sumamente necesarios para este ministerio. Es recomendable que antes de estrenarse, sean consagrados a la obra de Dios y se mantengan en buen estado siempre. Y por ese mismo motivo, no deberán usarse ni prestarse para actividades distintas a los propósitos esenciales señalados en el Lineamiento 1.
  1. PARTICIPANTES EN EL MINISTERIO MUSICAL. Los solistas, instrumentistas, dúos, tercetos, cuartetos, grupos musicales y/o coros de las iglesias, deberán ser personas idóneas y consagradas para este ministerio, que hayan logrado una profunda experiencia espiritual de adoración, alabanza y gratitud a Dios, de tal forma que el ejercicio de su ministerio contribuya a lograr la misión de la iglesia (Art. 480-487 del Libro de la Disciplina). Todos los participantes deberán profundizar en el conocimiento bíblico, teológico y doctrinal de la IMMAR, y habrán de ser miembros en plena comunión. Quienes aún no lo sean, solo podrán participar si son de buen testimonio y cuenten con la autorización previa del Pastor. En estos casos, los Pastores realizarán con ellos la labor correspondiente, a fin de que cursen las clases indicadas en el Plan Rector Nacional y regularicen su relación con la IMMAR.

Todos los participantes en este ministerio deberán renovar sus votos de consagración anualmente, en un momento especial del culto, que puede ser el día de ministerio cristiano u otro domingo que la Comisión local de Música y Alabanza, el Área de Desarrollo Cristiano y el Pastor determinen.

  1. VESTIMENTA Y OTROS ACCESORIOS. Durante los cultos, los participantes en el ministerio musical deberán vestir con formalidad y de manera sobria, siempre con la intención de encauzar la alabanza a Dios. En el caso de los grupos de alabanza y coros, es recomendable que se uniformen, sin que esto sea motivo de distracción a la congregación.

Si se hace necesario el uso de otros accesorios como estandartes, banderas, lienzos, mascadas, entre otros; se deberá cuidar que no quebranten el espíritu de alabanza y adoración durante el culto.

  1. LA ALABANZA AL INTERIOR DEL TEMPLO. Los presentes lineamientos deberán atenderse, no solo en los cultos de alabanza y adoración de la iglesia adulta, sino también en las capillas infantiles, en los momentos devocionales de las diversas organizaciones de la IMMAR, la Escuela Cristiana de Vacaciones, Campos de Verano, Dramas y cantatas navideñas, cultos y semanas especiales, actividades Distritales, Conferenciales y Nacionales, entre otros.
  1. LA ALABANZA FUERA DEL TEMPLO. Dado que el mundo es nuestra parroquia, es conveniente que los ministerios de alabanza salgan de nuestros templos y den testimonio al mundo (Hospitales, cárceles, asilos, plazas públicas, entre otros). Cuando se planeen acciones de alabanza musical extramuros, se deberá tener sumo cuidado en que las letras y expresiones musicales que para nosotros son entendibles, no resulten ofensivas, provocativas o confusas para las personas que no tienen conocimientos sobre Dios y su Palabra.
  1. PARTICIPACIÓN EN OTRAS ACTIVIDADES CULTURALES. Los participantes en el ministerio musical podrán incluir en sus repertorios piezas de la cultura universal, tradicionales mexicanas, etc., con la intención de tomar parte en los festejos sociales que la propia iglesia organice, como noches mexicanas, día de las madres, del padre, del niño, del Pastor, entre otros. Los ensayos y ejecución de este tipo de música deberán hacerse en el salón social y con el visto bueno de la Comisión de Música, el Área de Desarrollo Cristiano y el Pastor. También se podrán aceptar de manera ocasional, invitaciones a participar en eventos seculares, con la oportuna autorización de la Junta de Administradores, cuidando en todo momento dar el testimonio cristiano que debe caracterizarnos.

 

Aclamad a Jehová con arpa; cantadle con salterio y decacordio.Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien tañendo con júbilo. Salmo 33: 2-3 ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. 1 Corintios 14:15


Atentamente, Comisión Nacional de Música y Alabanza 2014-2018

Reseña histórica del Coro Monte Sinaí

placa02Era el año 1964 la naciente congregación había inaugurado su capilla y con gran expectación se planeaba la celebración de la Navidad. Durante los meses que la iglesia había tenido sus cultos en los hogares un grupo de jóvenes y hermanos participaban con cantos especiales como solistas, cuartetos y pequeños ensambles para que el mensaje de Dios fuera proclamado por medio de la música. El pastor Ricardo Zepeda viendo esta disposición para el ministerio coral invitó al hermano Samuel Gómez Arenas para que formara un pequeño coro y prepararan unos cantos navideños a fin de tener un concierto, junto con otros dos coros invitados, para celebrar el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador.

Fue así que el 25 de diciembre de 1964 el ahora coro Monte Sinaí cantó por primera vez. A partir de ese día el coro ha cantado durante los cultos dominicales domingo a domingo.

De acuerdo a la disciplina metodista el cambio de pastor trajo entre nosotros a la hermana Rose D. de Ríos, esposa del nuevo pastor que con gran disposición tomó la dirección del coro. Esta itinerancia nos llevó a buscar otro director pero Dios siempre provee y tuvimos entre nosotros a las hermanas Shirley Nicols de Tejeda, Sara Cabello y Julia Pérez que por breves períodos nos apoyaron.

Después de nuestras hermanas tuvimos como directores a los hermanos Federico Waller González, Evangelina Lango de Borja, Obed Valencia, Joel Madrigal, Edith Zepeda Cabrera, Nicolás Che, Enoc Martiradoni, Abel Tabera, Martha Pineda y en la actualidad Edith Ruiz Zepeda y como director invitado Victor Luna Guarneros.

Damos gracias a Dios por la vida de todos estos hermanos que han puesto al servicio de Dios sus dones y talentos lo que ha dado como fruto el que el Coro Monte Sinaí haya permanecido fiel durante 50 años.

Muchos años se nos reconoció como el Coro de la Iglesia Monte Sinaí lo que nos llevó a adoptar el nombre de Coro Monte Sinaí. Lugar donde Dios habló a Moises y sin duda que por medio de éste coro Dios sigue hablando.

Nuestro ministerio no ha estado encerrao en el templo puesto que Dios siempre nos ha llevado a compartir el mensaje de salvación por medio del canto y es así como hemos cantado repetidas veces en el Consejo Tutelar para Menores, en reclusorios, en asilos, en el Metro, en plazas, en jardines y en otros templos tanto de la Iglesia Metodista de México como de otras denominaciones, en la capital como en el interior de la República Mexicana.

Hemos tenido el privilegio de cantar en espacios culturales de gran trascendencia en nuestro país: el Conservatorio Nacional, el Auditorio Nacional, la Sala Netzahualcoyotl del Centro Cultural Universitario, el Convento de Tepotzotlán, la Hacienda de Santa Mónica, la Casa de la Bola, el antiguo Palacio del Exarzobispado, en teatros tanto en la capital como en el interior de la República Mexicana y recientemente en el Palacio Nacional. En todos estos lugares se ha proclamado a Dios como principal móvil del coro y le hemos alabado poniendo en alto el que la Iglesia Metodista es respetuosa de su Nación y que pugna por elevar la cultura del pueblo mexicano basados en la transformación que hace el amor deDios en el corazón del hombre.

Los miembros del coro estamos comprometidos con el servicio a Dios y no solo por medio del canto sino en múltiples ministerios que día a día realizamos tanto dentro como fuera de la congregación pero nos une un fuerte lazo y es el deseo de alabar a Dios no solamenteaquí en la tierra sino en la eternidad y por eso es que con verdadera convicción decimos:

Mi corazón está dispuesto, oh Dios; cantaré y entonaré salmos; ésta es mi gloria.
Salmo 108:1

Edith Zepeda Cabrera
Diciembre de 2014

Himnología

Castillo fuerte es nuestro Dios

castillo fuerte, musica

Semblanza histórica

Heinrich Heine describió este himno como la Marsellesa de la Reforma Protestante

Johann Sebastian Bach utilizó su melodía como el tema de Cantata BWV 80

Felix Mendelssohn lo incorporó en el último movimiento de su 5a sinfonía.

En la obra Los Huguenotes de Giacomo Meyerbeer, se emplea muchas veces como un Leitmotiv; de la misma manera se emplea en «Friedenstag» de Richard Strauss.

Castillo fuerte es uno de los himnos favoritos de la tradición protestante. Es considerado el «Himno de batalla de la reforma protestante», debido al efecto que produjo en apoyo de la causa.

El himnologista John D. Julian enumera cuatro teorías sobre su origen:

El historiador John M. Merriman propone que el himno «empezó como una canción marcial para animar a los soldados que luchaban contra las fuerzas otomanas» durante las guerras otomanas en Europa.

El más antiguo himnario existente en que aparece este himno es él de Andreas Rauscher (1531), bajo el título de Der xxxxvi. Psalm. Deus noster refugium et virtus. Es probable que apareciera en los himnarios de Josef Klug (1529) y de Hans Weiss (1528), de los cuales no sobreviven ejemplares. Esta evidencia indica que fue escrito entre 1527 y 1529, ya que los himnos de Lutero fueron impresos pronto después de ser escritos.

La tradición dice que el rey Gustavo II Adolfo de Suecia hizo interpretar este himno cuando sus fuerzas marchaban para la Guerra de los Treinta Años. El salmo ya había sido traducido en el idioma sueco antes de 1536. En el siglo XIX fue adoptado como un himno del movimiento socialista sueco.

A pesar de su pedigrí protestante, el himno a veces se usa en misas católicas. Por ejemplo, aparece en la segunda edición del Libro católico de loa publicado por la Conferencia canadiense de obispos católicos.

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