Categoría: Secciones Varias

Iglesia Metodista Unida (IMU)*

Orando por Conferencia General 2016: ¿Qué pasará?

orando conf IMU

Nota de la Redacción:

*IMU

logo IMU“La Iglesia Metodista de México, A. R. desde la fundación de su autonomía en 1930 celebró un Pacto (concordato) con la Iglesia Metodista Unida considerando que el metodismo mexicano y norteamericano han sido parte de un mismo cuerpo por más de cien años, y que nuestra relación se ha expresado de diferentes formas y a varios niveles, existiendo un deseo común de fortalecer y mejorar los niveles de comunicación, y tratar de buscar nuevas formas de colaboración para cumplir la misión como Iglesia de Jesucristo” (anexo 2 de la Disciplina de la IMMAR).

Derivado de lo anterior se acordó que la IMMAR tiene derecho de enviar a dos delegados (uno ministerial y uno laico) a la Conferencia General de la IMU, y que en forma recíproca ella tendrá derecho de enviar a dos delegados a la Conferencia General de la IMMAR, en Oregon, Portland, Estados Unidos.

Nuestro Gabinete General ha tomado la decisión de enviar al Pbro. Felipe Ruíz, obispo de la CAO y al hermano laico de la misma Conferencia como delegados a esta reunión del mes de mayo próximo.

Share via EmailPrint

Kathy L. Gilbert*/ Traducción y Adaptación: Michelle Maldonado**

2 de marzo de 2016

Orar, respirar profundo y volver a comenzar.

Cuando los 864 delegados lleguen a la Conferencia General de 2016, cada uno de ellos viene cubierto en oración.

Desde todos los rincones del mundo, hay personas orando por La Iglesia Metodista Unida ya que pronto se reúne el máximo órgano legislativo de la denominación en el Centro de Convenciones de Oregón en la ciudad de Portland de del 10 al 20 de mayo.

Además de la música, sermones y de los reencuentros con hermanos y hermanas que viven en lugares distantes, los delegados pasaran largas horas en debates que podrían cambiar drásticamente las leyes de la iglesia.

A menudo, los procedimientos hacen una pausa para tener una palabra de oración cuando las discusiones se vuelven muy tensas.

Antes de que todo comience, el Revdo. Tom Albin, decano de la capilla del Aposento Alto, invita a todos los metodistas unidos a preparar un ambiente de oración y meditación para los procedimientos.

Todos son bienvenidos a unirse a la comunidad de oración creada por la Conferencia General en http://www.60daysofprayer.org. (el cual estará también disponible en español).

Ministerio de oración

«El ministerio de oración por la Conferencia General de 2016 es más intencional, más inclusivo, más integrado, más expandido que en las conferencias anteriores y esperamos que sea más visible», dijo Albin, quien además agregó que gracias a los cambios en la tecnología, durante los últimos cuatro años, el libro «60 Días de Oración por la Conferencia General,» será posible ofrecerlo en múltiples formatos e idiomas.

Los visitantes del sitio web pueden inscribirse para recibir meditaciones diarias que comenzarán el 31 de marzo y concluirán nueve días después de la conferencia, la cual cierra el 20 de mayo. Las meditaciones están disponibles en línea o mediante la inscripción para recibir un archivo en formato PDF, completamente gratis, por correo electrónico o mensaje de texto.

Al igual que en conferencias anteriores, un cuarto de oración y consejeros espirituales voluntarios estarán disponibles.

«Con cada decisión tomada, habrá personas a través de la conexión que se van a sentir heridos y enojados; otros se sentirán agradecidos y con regocijo; y sin embargo, otros estarán confundidos e inseguros», dijo Albin. «Si oramos unos por los otros, el dolor, la alegría y la frustración serán compartidos con Dios. En la oración, podemos hacer lo que creemos – regocijamos con los que se gozan y lloramos con los que lloran».

En la Conferencia General de 2012 en Tampa, Florida, todos en el culto de apertura recibieron mantos de oración hechos a mano.

En el año 2016, todos recibirán un cordón que en la tradición protestante metodista estará siendo utilizado como herramienta para recordar y orar por los obispos, delegados, el personal y por los asuntos que se discutirán en esta Conferencia General.

Vigilias de oración

El Consejo de Obispos también planificó 131 días de vigilias de oración de 24 horas en cada una de las 131 conferencias regionales en la IMU.

La Conferencia de Oregón y Idaho, sede de la Conferencia General de 2016, inició las vigilias el 31 de diciembre de 2015. A las 11:45pm, en la víspera de Año Nuevo, el obispo Grant Hagiya tomó el último turno. Hagiya dijo que recibió una visión de Dios mientras oraba.

«¿Qué pasaría si, Dios dijo, hubiese una Conferencia General en la que los argumentos y los prejuicios personales se dejaran a lado y todos nos uniéramos para trabajar algunas iniciativas que transformarían la vida?… Oro para que usted se haga la misma pregunta y Dios te bendecirá con su propia visión de lo que puede ser», dijo Hagiya.

«Muchos han estado esperando la oportunidad de ser parte del Ministerio de Oración 2016… hay un sentido de gratitud y esperanza… de que Dios va a escuchar y responder a nuestras oraciones de una manera que superará  todo lo que podemos pedir o posiblemente anticipar».

*Gilbert es reportera de noticias multimedia para el Servicio de Noticias Metodista Unido. Para más información acerca de ella o del artículo, visite el enlace: http://www.umc.org/news-and-media/praying-for-gc2016-what-will-happen

** Michelle Maldonado es la Directora Asociada de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615)742-5775 o por el mmaldonado@umcom.org​

Poética

Poesía Bíblica

imagespoesía biblicaEn el año 1968 Sociedades Bíblicas en América Latina editaron una obra como parte de la producción literaria y poética de don Luis D. Salem, cuyo nombre real fue Aristómeno Porras Maynes, con el tema de la Biblia, como guía de las más antiguas de la humanidad. Pequeñas obras de teatro y poesía con base en los libros de la Biblia.

Hemos estado publicando en nuestro periódico El Evangelista Mexicano, desde el número 19 -salvo el número 30- poesías de su autoría, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

Con este número damos por terminada la publicación de la sección poética de su libro, dando muchas gracias a Dios por la vida del hermano Porras Maynes y la aportación constante que le permitió en los varios ministerios que le asignó.

Del Antiguo Testamento

poética.zacarias

poetica.zacariasCompañero de Haggeo, en sus visiones

anima, ayuda a construir el templo

do el deseado de todas las naciones,

será del mundo bendición y ejemplo.

 

Cristo es el centro de este libro santo:

Pimpollo, rey que en el pollino avanza;

hermano herido; manantial de llanto,

por él, herido, sus hermanos lanzan.

 

Cristo es la fuente donde encuentra el alma

celeste albura, bienestar y calma,

perfecto gozo, eterna juventud.

 

Cristo es el rey que en Palestina funda

un vasto imperio que a la tierra inunda

de paz, de amor, de bienestar, de luz.

 

poeetica.malaquias

poetica.malaquiasÚltima hoja del Viejo Testamento…

El pueblo sigue a su maldad unido,

siendo tan sólo para Dios tormento

y de pecados espantoso nido.

 

Cual la paloma que del arca un día

salió y no halló donde posar sus plantas,

en torno suyo mira Malaquías

y por doquier tan solo se levantan:

 

Ofrendas viles, diezmos incompletos,

y de divorcios el país repleto.

¡Un mar de lodo parecía, no más!

 

Alza sus ojos y adelante alcanza

a ver el arca de la Nueva Alianza

que anuncia una era de sublime paz.

 

Del Nuevo Testamento

Revelación

poesía.revelaciónA San Juan en distintas visiones

Un arcángel del cielo señala

A Jesús que, en reñida contienda,

La cabeza del Diablo quebranta.

 

Por un tiempo la astuta serpiente

Sobre Cristo y los suyos derrama

Mil oprobios, y a duras cadenas

Los somete con cruda amenaza.

 

Pero Cristo, gran rey de los cielos,

De la astuta serpiente quebranta

La pesada cabeza, y entonces

 

De los suyos enjuga las lágrimas,

Y los lleva por calles brillantes

Bajo lluvias de eternas hosannas…

 

El fin

poética.el fin.Cesa mi viaje a las regiones bíblicas:

Moisés llevóme en hermandad sagrada

desde el principio del brillante cosmos

al pie del Pisga, do lloré sin calma.

 

Luego con David, el singular poeta,

canté mil himnos, al compás del arpa,

y al visitar, profeta tras profeta,

con Jeremías, derrame mil lágrimas.

Después marchéme con los reyes magos

hacia Belén. A las divinas plantas

del Santo Infante derrame mi alma…

Hoy que retorno a mis natales playas,

ofrezco en Cristo la salud, la vida,

como un regalo a mi afligida patria.

 

 

 

 

Vida en Comunidad Parte 2

vida

Proseguimos con la publicación de su obra más conocida entre laicos, pastores y teólogos, VIDA EN COMUNIDAD. Consta de cinco capítulos. Estamos comenzando con el primer capítulo, La Comunidad, donde el segundo subcapítulo es La Comunidad Cristiana.

  1. LA COMUNIDAD

La Comunidad Cristiana

Comunidad cristiana significa comunión en Jesucristo y por Jesucristo. Ninguna comunidad cristiana podrá ser más ni menos que eso. Y esto es válido para todas las formas de comunidad que puedan formar los creyentes, desde la que nace de un breve encuentro hasta la que resulta de una larga convivencia diaria. Si podemos ser hermanos es únicamente por Jesucristo y en Jesucristo.

Esto significa, en primer lugar, que Jesucristo es el que fundamenta la necesidad que los creyentes tienen unos de otros; en segundo lugar, que sólo Jesucristo hace posible su comunión y, finalmente, que Jesucristo nos ha elegido desde toda la eternidad para que nos acojamos durante nuestra vida y nos mantengamos unidos siempre.

Comunidad de creyentes. El cristiano es el hombre que ya no busca su salvación, su libertad y su justicia en sí mismo, sino únicamente en Jesucristo. Sabe que la palabra de Dios en Jesucristo lo declara culpable aunque él no tenga conciencia de su culpabilidad, y que esta misma palabra lo absuelve y justifica aun cuando no tenga conciencia de su propia justicia. El cristiano ya no vive por sí mismo, de su autoacusación y su autojustificación, sino de la acusación y justificación que provienen de Dios. Vive totalmente sometido a la palabra que Dios pronuncia sobre él declarándole culpable o justo. El sentido de su vida y de su muerte ya no lo busca en el propio corazón, sino en la palabra que le llega desde fuera, de parte de Dios. Este es el sentido de aquella afirmación de los reformadores: nuestra justicia es una «justicia extranjera» que viene de fuera (extra nos). Con esto nos remiten a la palabra que Dios mismo nos dirige, y que nos interpela desde fuera. El cristiano vive íntegramente de la verdad de la palabra de Dios en Jesucristo. Cuando se le pregunta ¿dónde está tu salvación, tu bienaventuranza, tu justicia?, nunca podrá señalarse a sí mismo, sino que señalará a la palabra de Dios en Jesucristo. Esta palabra le obliga a volverse continuamente hacia el exterior, de donde únicamente puede venirle esa gracia justificante que espera cada día como comida y bebida. En sí mismo no encuentra sino pobreza y muerte, y si hay socorro para él, sólo podrá venirle de fuera. Pues bien, esta es la buena noticia: el socorro ha venido y se nos ofrece cada día en la palabra de Dios que, en Jesucristo, nos trae liberación, justicia, inocencia y felicidad.

Esta palabra ha sido puesta por Dios en boca de los hombres para que sea comunicada a los hombres y transmitida entre ellos. Quien es alcanzado por ella no puede por menos de transmitirla a otros. Dios ha querido que busquemos y hallemos su palabra en el testimonio del hermano, en la palabra humana. El cristiano, por tanto, tiene absoluta necesidad de otros cristianos; son quienes verdaderamente pueden quitarle siempre sus incertidumbres y desesperanzas. Queriendo arreglárselas por sí mismo, no hace sino extraviarse todavía más. Necesita del hermano como portador y anunciador de la palabra divina de salvación. Lo necesita a causa de Jesucristo. Porque el Cristo que llevamos en nuestro propio corazón es más frágil que el Cristo en la palabra del hermano. Este es cierto; aquel, incierto. Así queda clara la meta de toda comunidad cristiana: permitir nuestro encuentro para que nos revelemos mutuamente la buena noticia de la salvación. Esta es la intención de Dios al reunirnos. En una palabra, la comunidad cristiana es obra solamente de Jesucristo y de su justicia «extranjera». Por tanto, la comunidad de dos creyentes es el fruto de la justificación del hombre por la sola gracia de Dios, tal y como se anuncia en la Biblia y enseñan los reformadores. Esta es la buena noticia que fundamenta la necesidad que tienen los cristianos unos de otros.

Cristo mediador. Este encuentro, esta comunidad, solamente es posible por mediación de Jesucristo. Los hombres están divididos por la discordia. Pero «Jesucristo es nuestra paz» (Ef 2, 14). En él la comunidad dividida encuentra su unidad. Sin él hay discordia entre los hombres y entre estos y Dios. Cristo es el mediador entre Dios y los hombres. Sin él, no podríamos conocer a Dios, ni invocarle, ni llegarnos a él; tampoco podríamos reconocer a los hombres como hermanos ni acercarnos a ellos. El camino está bloqueado por el propio «yo». Cristo, sin embargo, ha franqueado el camino obstruido, de forma que, en adelante, los suyos puedan vivir en paz no solamente con Dios, sino también entre ellos. Ahora los cristianos pueden amarse y ayudarse mutuamente; pueden llegar a ser un solo cuerpo. Pero sólo es posible por medio de Jesucristo. Solamente él hace posible nuestra unión y crea el vínculo que nos mantiene unidos. Él es para siempre el único mediador que nos acerca a Dios y a los hermanos.

La comunidad de Jesucristo. En Jesucristo hemos sido elegidos para siempre. La encarnación significa que, por pura gracia y voluntad de Dios trino, el Hijo de Dios se hizo carne y aceptó real y corporalmente nuestra naturaleza, nuestro ser. Desde entonces, nosotros estamos en él. Lleva nuestra carne, nos lleva consigo. Nos tomó con él en su encarnación, en la cruz y en su resurrección. Formamos parte de él porque estamos en él. Por esta razón la Escritura nos llama el cuerpo de Cristo. Ahora bien, si antes de poder saberlo y quererlo hemos sido elegidos y adoptados en Jesucristo con toda la Iglesia, esta elección y esta adopción significan que le pertenecemos eternamente, y que un día la comunidad que formamos sobre la tierra será una comunidad eterna junto a él. En presencia de un hermano debemos saber que nuestro destino es estar unidos con él en Jesucristo por toda la eternidad. Repitámoslo: comunidad cristiana significa comunidad en y por Jesucristo. Sobre este principio descansan todas las enseñanzas y reglas de la Escritura, referidas a la vida comunitaria de los cristianos.

«Acerca del amor fraterno no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios a amaros unos a otros … Pero os rogamos, hermanos, que abundéis en ello más y más» (l Tes 4, 9-10). Dios mismo se encarga de instruirnos en el amor fraterno; todo cuanto nosotros podamos añadir a esto no será sino recordar la instrucción divina y exhortar a perseverar en ella. Cuando Dios se hizo misericordioso revelándonos a Jesucristo como hermano, ganándonos para su amor, comenzó también al mismo tiempo a instruirnos en el amor fraternal. Su misericordia nos ha enseñado a ser misericordiosos; su perdón, a perdonar a nuestros hermanos. Debemos a nuestros hermanos cuanto Dios hace en nosotros. Por tanto, recibir significa al mismo tiempo dar, y dar tanto cuanto se haya recibido de la misericordia y del amor de Dios. De este modo, Dios nos enseña a acogernos como él mismo nos acogió en Cristo. «Acogeos, pues, unos a otros como Cristo os acogió» (Rom 15,7).

A partir de ahí, y llamados por Dios a vivir con otros cristianos, podemos comprender qué significa tener hermanos. «Hermanos en el Señor» (Flp 1, 14) llama Pablo a los suyos de Filipos. Sólo mediante Jesucristo nos es posible ser hermanos unos de otros. Yo soy hermano de mi prójimo gracias a lo que Jesucristo hizo por mí; mi prójimo se ha convertido en mi hermano gracias a lo que Jesucristo hizo por él. Todo esto es de una gran trascendencia. Porque significa que mi hermano, en la comunidad, no es tal hombre piadoso necesitado de fraternidad, sino el hombre que Jesucristo ha salvado, a quien ha perdonado los pecados y ha llamado, como a mí, a la fe y a la vida eterna. Por tanto, lo decisivo aquí, lo que verdaderamente fundamenta nuestra comunidad, no es lo que nosotros podamos ser en nosotros mismos, con nuestra vida interior y nuestra piedad, sino aquello que somos por el poder de Cristo. Nuestra comunidad cristiana se construye únicamente por el acto redentor del que somos objeto. Y esto no solamente es verdadero para sus comienzos, de tal manera que pudiera añadirse algún otro elemento con el paso del tiempo, sino que sigue siendo así en todo tiempo y para toda la eternidad. Solamente Jesucristo fundamenta la comunidad que nace, o nacerá un día, entre dos creyentes. Cuanto más auténtica y profunda llegue a ser, tanto más retrocederán nuestras diferencias personales, y con tanta mayor claridad se hará patente para nosotros la única y sola realidad: Jesucristo y lo que él ha hecho por nosotros. Únicamente por él nos pertenecemos unos a otros real y totalmente, ahora y por toda la eternidad.

Jesús lloró conmigo y… guardó silencio

lloro

ESTIMADO COMPAÑERO (A) DE CAMINO:

Me propongo utilizar la pluma y sacarla del tintero desde donde se luce, y expresarte mi sentir para estimularte hacia la realización plena de tu ministerio. Tú, como yo, tenemos familia. Ella nunca imaginó lo que era tener a un esposo por pastor y a un pastor por padre. Ese desconocimiento hace más compleja nuestra relación intrafamiliar; sin embargo, bien que mal, ponemos lo mejor de nuestro esfuerzo por salir adelante, darles lo necesario; pero… quizá más de una vez tú como yo, si eres sincero, hemos llorado de angustia e impotencia, y más de una vez hemos querido abandonar el ministerio, o hemos renegado de la iglesia, de nuestras autoridades, o en el peor de los casos, hasta de Dios.

Dios ha puesto en mi corazón esa carga. Puedes llamarla tontería, presunción o como quieras, pero lo que no me puedes negar es que muchas veces somos los seres más solos, pese a la familia y a la congregación que pastoreamos. Mira a tu alrededor, es difícil tener amigos, pues quienes así se proclaman a veces son los primeros en darte la puñalada por la espalda, en acusarte ante el superintendente o ante el Obispo. Si lo deseas, puedes darme temas sobre los cuales quieras que haga motivo de mi comentario. Compartiré mis experiencias de 53 años de pastorado.

Hay cosas y situaciones de las que no quisieras que se enteraran tu esposa o tus hijos. Eres tan de hueso y de carne, eres tan frágil que puedes sucumbir ante la tentación como el que sea mejor. Por eso quiero expresarte este mi sentir. Si te fue de utilidad, daré gracias a Dios; en caso contrario, también le daré gracias a Dios, porque me dio el valor de expresártelo. Don Vicente Mendoza, reconocido por su prolija pluma, escribió en uno de sus himnos: “Jesús pagó mi deuda y libre puedo estar… ¡Murió por mí! ¡Qué amor tan grande debe ser aquel que precio tal pagó por mí, por mí! Ha concluido la visita del Papa Francisco, el fervor y el sentir religioso ha quedado atrás; pero la fuerza de sus mensajes, que no podemos desoír, sin importar cuál sea nuestro credo, y el sentir moral de la estrofa de este himno, vienen bien a propósito de la reflexión que te quiero compartir: EL SILENCIO, y que a su vez me compartieron.

¡Jesús guardó silencio…! No comprendo, si fue real o un sueño. Sólo recuerdo que me encontraba en un inmenso salón, repleto de archiveros. Llevado por la curiosidad, abrí uno que decía: “Muchachas que me han gustado”. Vi las fichas que contenía, y tuve que detenerme por la impresión. Había reconocido el nombre de cada una de ellas, era la lista de las jóvenes que a mí me llamaron la atención! Los demás archiveros, contenían las acciones de cada momento de mi vida. Pequeños y grandes detalles. Momentos que mi memoria había ya olvidado, pues no quería recordar; algunos que me trajeron alegría, y otros, por el contrario, un sentimiento de vergüenza y culpa. El archivo “amigos” estaba al lado de “amigos que traicioné” y “amigos que abandoné cuando más me necesitaban.”

Los títulos iban de lo mundano a lo ridículo: “Libros que he leído” “mentiras que he dicho,” “consuelo que he dado,” “chistes que conté.” Otros títulos eran: “Asuntos por los que he peleado con mis hermanos, y en la Junta de Administradores”, “Faltas de respeto hacia mis padres, y hacia algunos hermanos y hermanas.” “Cosas hechas cuando me llenaba de ira y estaba molesto”, “maltrato físico y verbal a mi esposa y a mis hijos,” “videos que he visto,” infidelidades cometidas… etc.

Cada archivo confirmaba la verdad y llevaba mi firma. Cuando llegué al archivo “Pensamientos lujuriosos”, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Abrí el cajón unos cuantos centímetros, me avergonzaría conocer su tamaño. Saqué una ficha al azar, y me conmoví por su contenido.

Un pensamiento dominó mi mente. Nadie debe ver estas tarjetas jamás. ¡Tengo que destruir estos archivos! Pero descubrí que no podía ni siquiera sacarlos, estaban fijos. Me desesperé y trate de tirar con más fuerza, fue inútil. En eso el título de un archivero pareció aliviar en algo mi desesperación: “Personas a las que les he compartido el Evangelio.” Al abrirlo encontré menos de 10 tarjetas. “Veces que he predicado en la iglesia,” y encontré unas cuantas tarjetas que se referían a pocas veces y sólo en ocasiones especiales. Caí al suelo llorando amargamente por la vergüenza. Y mientras me limpiaba las lágrimas, ¡lo vi! ¡No!, ¡Por favor no! ¡Cualquiera pero no JESÚS!

Impotente vi cómo Jesús abría los cajones y leía cada una de las fichas. Intuitivamente se acercó a los peores archivos. Con la tristeza reflejada en sus ojos, buscó los míos y yo me llevé las manos al rostro, y empecé a llorar de nuevo. Pudo haber dicho muchas cosas, pero EL no dijo una sola palabra. Allí estaba junto a mí, en silencio. Fue el día en que Jesús guardó silencio… y lloró conmigo. Volvió a los archiveros y desde un lado del salón, empezó a abrirlos, uno por uno, y en cada tarjeta ponía su nombre sobre el mío. Me miró con ternura a los ojos, y me dijo: “He terminado, yo he cargado con tu vergüenza y culpa, vete y no peques más.” En eso salimos juntos de aquel gran salón, que aún permanece abierto porque todavía faltan más tarjetas que escribir. Aún no sé si fue un sueño, una visión, o una realidad…. De lo que si estoy convencido es que la próxima vez que Jesús vuelva a este salón, encontrará más fichas para alegrarse, menos tiempo perdido, y menos fichas vanas y vergonzosas; pues he decidido mejorar mi ministerio, acrecentar mi relación con Dios mediante mi vida devocional, atender mejor a mi familia, mejorar mi relación con mis autoridades y con mi iglesia. En suma: ¡me he propuesto ser otro con la ayuda de Dios!

Ojalá que el Congreso de Evangelismo que celebra la CAM, con toda probidad pudiera analizar el sentido de sus mensajes, y aplicarnos lo que sea necesario, para que realmente nuestra iglesia cambie.

¡Cuánta falta, hace que recordemos que sólo Cristo y su sacrificio redentor es lo único que necesitamos! Y que, como dijo alguno de los clérigos en la reciente visita papal: Las imágenes no hacen milagros, es ¡sólo asunto de la fe!

¡Felices fiestas con motivo de la Semana Santa!

Juntos en Jesús Maestro,

Abalra

 

 

abner

Sobre la Metafísica

metafisica

La metafísica es considerada como la filosofía fundamental. Se ocupa de analizar al ser, qué son las cosas, qué propiedades tienen, los procesos de las cosas, y la relación que hay entre ellos.

Según la época histórica y el filósofo popular en turno, recibe diferentes nombres como filosofía ontológica (cuando se ocupa de las cosas que son); teología natural (estudio de Dios a través de lo que se conoce, o la naturaleza, sin misticismos ni artículos de fe); psicología racional (que se ocupa del alma o mente del hombre). La cosmología racional investiga el mundo en general.

Se dice que la metafísica es especulativa cuando parte de un principio supremo (como Dios), a partir del cual va interpretando y definiendo la totalidad de la realidad; e inductiva, cuando intenta a partir de las ciencias básicas, llegar progresivamente, a una imagen metafísica (mental y subjetiva) del mundo.

Se dice que es reduccionista (no empírica-inductiva, ni especulativa-deductiva) cuando se basa y parte de presupuestos para poder llegar a conocer las cosas y personas, y actuar ante ellas, de acuerdo a su conceptos.

Desde Aristóteles, Sócrates y Platón, se intenta contestar a las preguntas fundamentales de la existencia humana: ¿Qué es lo bueno, justo, valioso, etc.?, partiendo de presuposiciones universales cognoscibles (que se pueden deducir), por todos los humanos, independientemente de las características momentáneas, futuras, y casuales; y así, las ideas son el paradigma de las cosas.

En la metafísica, todo parte de la dualidad del ser y el no-ser. Aristóteles añade el concepto del Ser primero e inmutable, generador de todo lo demás (Dios). Platón además, pretende probar la posibilidad del conocimiento científico y del juicio imparcial, basado en que todos recordamos y tenemos la capacidad para traer a la conciencia las ideas eternas; y además tenemos la capacidad común a todos los humanos, de ser racionales.

Durante la época medieval, los temas centrales de la metafísica son la diferencia entre el ser terrenal y el ser celestial o esotérico (más allá de la realidad que se percibe por los sentidos); la doctrina de los trascendentales (que pasan más allá de esta realidad o mundo); y las pruebas de la existencia de Dios.

Dios es el fundamento absoluto del mundo, del cual no se puede dudar. Se discute si Dios ha creado el mundo de la nada (creación ex nihilo), y si es posible acceder a su conocimiento a través de la razón o sólo a través de la fe. Se aplica el dualismo del acá y del más allá, de la mera percepción sensible de lo material; y del pensar puro como conocimiento racional; y se desarrolla el concepto de una vida interior con trascendencia.

Kant intentó llevar a cabo un análisis detallado de la facultad humana de conocer, es decir, un examen crítico de la razón pura, de la razón desvinculada de lo sensible (Crítica de la razón pura, 1781-87). Por ello, concluyó que la metafísica tradicional no es posible, porque el humano no puede decidir racionalmente sobre preguntas centrales tales como si Dios existe, si la voluntad es libre, o si el alma es inmortal, pues no dispone de la facultad de formar un concepto basándose en la experiencia sensible de lo espiritual, que es la única que permitiría la verificación de las hipótesis metafísicas.

Como el pensar no dispone de ningún conocimiento de la realidad en este aspecto, estos asuntos siempre permanecerán en el ámbito de lo especulativo-constructivo. Él considera a la realidad como un acontecimiento espiritual en el que el ser real es superado, siendo integrado en el área del ser ideal.

El idealismo alemán apoya que en vez de entender la metafísica como la búsqueda de la obtención del conocimiento objetivo, se ocupa de las condiciones subjetivas de posibilidad de tal conocimiento. A partir de este planteamiento considera que puede superar la contradicción empírica entre sujeto y objeto, para poder captar lo absoluto e inmaterial.

Actualmente, la división entre el mundo sensible y el mundo inteligible, con su correlato cuerpo-alma, y la preeminencia del alma perdurable, sobre el cuerpo finito, asegurada por la teoría de las ideas, sitúa el mundo real más allá de los sentidos.

Martin Heidegger dijo que en nuestra época la metafísica ya fue cumplida; y que el pensamiento metafísico ya no puede dar cuenta. Ante esto, la potencia del pensamiento consiste precisamente en conocer e intervenir sobre lo conocido. Pero el pensamiento metafísico carece ya de potencia ya que ha rendido sus últimos frutos.

Sólo el estudio atento y la modificación consciente y rigurosa de las herramientas proporcionadas por la tradición filosófica, pueden ajustar la potencia del pensamiento a las transformaciones operadas en aquello que la metafísica estudiaba: el ser, el tiempo, el mundo, el hombre, y su conocer.

Pero esa modificación supone a su vez, un salto que toda la tradición del pensamiento ha escenificado, ha fingido o soñado dar, a lo largo de su desarrollo. Es un salto fuera de la metafísica, y por tanto, quizá la revocación de sus consecuencias.

Sería a partir de los años veinte cuando en el círculo de Viena, se ofrecería una crítica total a la metafísica como un conjunto de proposiciones carentes de significado, por no cumplir con los criterios verificacionistas del significado. No obstante esta posición es hoy minoritaria en el panorama analítico, donde se ha recuperado el interés por ciertos problemas clásicos de la metafísica como el de los universales, la existencia de Dios, y otros de tipo ontológico.

El punto de vista cristiano evangélico, es que desde el momento en que a partir de la invención de la imprenta (1450), la traducción de la Biblia a más de 2,500 idiomas, y la difusión universal de la misma por los medios de comunicación masiva, como la internet, consideramos, como una muy superior alternativa a las elucubraciones infructuosas de la metafísica, hacer el análisis del ser humano, la naturaleza, y la causa primaria de todas las cosas en Dios, a la luz de la Biblia, la infalible Palabra de Dios, que además, da una respuesta y solución satisfactoria y realista, a las preguntas fundamentales, y trascendentales del humano.

Mientras que la filosofía y la ciencia siguen modificándose, corrigiéndose, y enriqueciéndose, gracias a la enorme cantidad de conocimientos que se han agregado y hecho universales, sobre todo en los últimos 150 años, las verdades de la Biblia siguen inmutables e infalibles, y lo único que la ciencia les ha contribuido, es que a final de cuentas, la ciencia siempre termina concluyendo que la Biblia tenía razón, pues jamás se ha hecho un descubrimiento que desmienta o contradiga en forma incontrovertible, al texto sagrado.

En conclusión, para todo ser humano, tarde o temprano, la alternativa que debe escoger, para encontrarle sentido a la existencia, el cuerpo, el alma y el espíritu, es: o decidir, como en la metafísica, darle a la falible y limitada mente humana la autoridad final; o darle la autoridad final al omnisciente, sabio, y omnipotente Creador, revelado en la Biblia.

ernesto_contreras

Las espigas y el trigo

trigo

Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes” (Santiago 4:6)

 Iba un labrador a visitar sus campos para ver si estaba en sazón la cosecha. Había llevado consigo a su pequeña hija, Luisita. Mira, papá — dijo la niña sin experiencia—, cómo algunas de las cañas de trigo tienen la cabeza erguida y altiva; sin duda serán las mejores y las más distinguidas: esas otras de su alrededor, que la bajan casi hasta la tierra, serán seguramente las peores. El padre tomó algunas espigas y dijo:

— Mira bien, hija mía: ¿ves estas espigas que con tanta altivez levantan la cabeza? Pues están enteramente vacías. Al contrario, estas otras que la doblan con tanta modestia, están llenas de hermosos granos. El sabio y el bueno son humildes: la soberbia es propia del ignorante y del malo.

CONTEXTO DEL TEXTO

El escritor de esta carta, un líder de la iglesia de Jerusalén (Hechos 12:17 y 15:13), no fue Santiago el apóstol, sino Santiago el hermano de Jesús. La Epístola de Santiago fue una de las primeras, escrita probablemente antes del año 50 d.C. Después del martirio de Esteban (Hechos 7.55-8.3), aumentó la persecución y los cristianos de Jerusalén fueron esparcidos por todo el mundo romano. Hubo comunidades judías cristianas florecientes en Roma, Alejandría, Chipre y ciudades de Grecia y de Asia menor. Debido a que estos nuevos creyentes no tuvieron el apoyo para establecer iglesias cristianas, Santiago les escribió como un líder interesado en el bienestar de ellos a fin de animarlos en la fe durante ese período difícil.

ENSEÑANZA

La cura para los malos deseos es la humildad (Proverbios 16:18-19; 1Pedro 5:5-6). El orgullo nos hace egocéntricos y nos lleva a pensar que tenemos derecho a todo lo que podemos ver, tocar o imaginar. Crea apetitos codiciosos de obtener más de lo que necesitamos. Podemos ser librados de nuestros deseos egocéntricos al humillarnos delante de Dios, tomando conciencia de que lo único que necesitamos es su aprobación. Cuando su Espíritu Santo nos llena, nos damos cuenta de que las atracciones seductoras del mundo son solo sustitutos baratos en comparación con lo que Dios nos ofrece. Así como Pablo en su primera carta a Timoteo dice que la raíz de todos los males es el amor al dinero, Santiago dice que el orgullo es una de las pasiones que nos llevan a pleitos y guerras entre nosotros. Y la cura de todo ello, someternos a Dios en la humildad.

ORACIÓN

Señor, gracias porque proseguimos en este año en tu nombre, danos sabiduría, danos dirección de tu Espíritu y tómanos de la mano para caminar por caminos espinosos y pedregosos, peligrosos y riesgosos, y úsanos igualmente en lugares tranquilos y apacibles y danos convicción y pasión para seguir extendiendo tu Reino en medio del reino del mal y la maldad. Ayúdanos para luchar por la justicia, la paz y el amor, las cuales son características de tu Reino, y permítenos ver días mejores. En el nombre de tu Hijo, Amén.

juan_pluma

La curación del abuso

abuso

¿Por qué es importante la sanidad de nuestros malos recuerdos?

(Primera Parte)

1.- San Pablo, en su Primera Carta a los Corintios capítulo 13, versículo 11, dice a pie juntillas: «Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, DEJE LO QUE ERA DE NIÑO.» La palabra griega utilizada en este pasaje para expresar «dejar lo que era de niño» es la palabra Kartageo, que significa dejar atrás, cortar, olvidar. Aquí cabría de manera apropiada preguntarnos: ¿Realmente hemos dejado lo que era de niño? ¿Hemos crecido, madurado y dejado atrás todos nuestros infantilismos? Se habla de infantilismos cuando una persona tiene recurrentemente recuerdos del ayer, y cae en trasferencias continuas; cuando hay personas que nos incomodan (sabiendo el porqué o incluso ignorándolo), lugares que detestamos, olores que rechazamos, actividades o situaciones que nos dan o inspiran temor. Los defectos adictivos del carácter son un aspecto que proyecta nuestros infantilismos, el tener una carácter explosivo, una actitud de desconfianza hacia los demás, los celos recurrentes, una baja autoestima, una crítica repetitiva, hábitos alimenticios compulsivos, actos dañinos para nosotros y los que nos rodean, las adicciones en general y la falta de perdón, etc.

2.- La Biblia habla de dos términos en el griego original para referirse a la niñez: nephios y paidos. El primer término se utiliza y nos describe una mala niñez, rodeada y matizada de abandono, abuso y rechazo; una niñez sin orden, sin disciplina, sin límites, con una falta de orientación y dirección en la vida. Una niñez que no recibió palabras de estímulo, toques o caricias afectivas, tiempos de calidad y cantidad para jugar, pasear o simplemente escuchar; en la que no hubo regalos, obsequios, actos de servicio para el niño. El segundo término, paidos, se utiliza para describir una buena niñez, rodada de compañía, de aceptación y amor; hubo un deseo por tenerlo, y unos padres listos para criarlo, amarlo, dirigirlo, disciplinarlo, instruirlo; hubo un hogar cálido, y una provisión suficiente; en suma, hubo enseñanza de Dios y sus mandamientos.

3.- No se puede vivir la vida viendo siempre el pasado. Nadie en su sano juicio puede manejar un carro viendo el retrovisor, éste es sólo un punto de referencia de lo que nos rodean; tenemos que poner los ojos al frente y mirar hacia adelante. Pero es necesario, sólo por integridad y sanidad del alma, cerciorarnos echando un vistazo al pasado, de que no hay nada que nos esté estorbando para ir hacia adelante.

4.-El psicólogo David A. Seamands, en sus libros «La sanidad de la memoria» y «Curación de los recuerdos»; el Dr. Andy Comiskey en sus libros, «Contracorriente», «Aguas vivas, Sanidad Integral Relacional y Sexual»; al igual que Steven R. Tracy en su libro «Cómo comprender y sanar el abuso», y muchos más, nos instan y creen pertinente sanar nuestro pasado para vivir un presente y un futuro placentero, llenos -como la misma Palabra lo dice- de paz (yo añadiría amor, perdón, aceptación). Así que veamos algunas cosas, estableciendo desde el principio que no es nuestro deseo, ni nuestra práctica, tener ejercicios freudianos; y cuando me refiero a ello, claramente expreso que no creo en el psicoanálisis ni en las regresiones psíquicas, cuya práctica es tan común en estos tiempos entre algunos grupos de corte cristiano. A continuación explicaré lo que para mí es la sanidad interior, o sanidad del alma.

5.- En Mateo 18:5 Jesús tiene una conversación con sus discípulos, el meollo del asunto es: ¿Quién es mayor o más importante en el Reino de los cielos? Y establece… «Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe”. Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar.» Les invito a seguirme en el razonamiento: Jesús tenía como referente «La ley de Moisés»; en esta ley, el castigo era PROPORCIONAL AL DAÑO, lo que se llama la ley del Talión, «ojo por ojo y diente por diente». Cuando Jesús establece que el que «hace tropezar» o «hace daño» a uno de los pequeños, mejor le fuera colgarse una piedra de molino de las que mueven los asnos, (esta piedra pesaba aproximadamente 2 toneladas), y que se echase al mar; mi pregunta es, ¿Que siente una persona que se le cuelgan 2 toneladas en el cuello y se le echa en lo profundo del mar?;

Primero que nada, hay un peso que JALA inevitablemente; no es si quieres o no, simplemente por las leyes de la física, te sobrepasa y te sobreviene. En segundo lugar, hay un trayecto lógico hacia abajo, una trayectoria que tú no puedes controlar, hay desesperación, ansiedad, frustración, un pensamiento inminente de muerte y un ahogamiento final. Bueno…esto es exactamente lo que siente quien recibe el CASTIGO, pero si el castigo es proporcional al daño, esto significa, que quien es DAÑADO, lacerado, herido, traumatizado; castigado con el abandono, el abuso y el rechazo sienten en su alma la marca de un camino que no eligieron, guiados por el peso de un veneno que les fue inyectado, una cicuta que indigesta y contamina que ellos no eligieron, que alguien, probablemente también dañado, infligió en ellos, experimentan inseguridad, ansiedad, desesperación, distorsión de su propia persona, pero también, una distorsión de las relaciones que establece. Desconfía, tiene baja autoestima, lleno de celos, critica; usa paliativos para llenar sus vacíos y su desesperación, paliativos que se convierten en adicciones, compulsiones, defectos mil de carácter, finalmente siempre hay un sentimiento de inadecuación y sentimiento inminente de muerte.

Por eso es URGENTE Y NECESARIA nuestra sanidad, romper con todo aquello que no esté ayudando a ser la imagen y semejanza que Dios nos ha dado, a cumplir cabalmente con el plan y propósito que él tiene para nosotros a través de Cristo. Volviendo al pasaje del principio, TÚ ERES IMPORTANTE EN EL REINO, tú eres mayor… por eso debes anhelar y buscar tu sanidad, para estar listo para él, listo para ti, listo para los que te rodean. Tienes que volver a los brazos restauradores de Dios. (Continuará…)

obispo_fuentes

El reto de la misión

reto

Entrevista al Presbítero Rubén Sifuentes Valenciana

Estamos aquí, en las oficinas episcopales de la Iglesia Metodista de México, en Monterrey, N.L., y estamos entrevistando al Presbítero Local Rubén Sifuentes Valenciana. El motivo de esta entrevista es saber acerca del trabajo que él y su esposa, la hermana Teresa de Jesús López de Sifuentes, han estado desarrollando en la Iglesia de San Carlos.

Yo quisiera preguntarle primero, ¿dónde está la iglesia exactamente y cómo se llama?

La iglesia se encuentra en una comunidad que se llama San Carlos, y de entrada tengo que decir que es la región más pobre del estado de Tamaulipas. Está ubicada en la Calle Guerrero s/n, y es la última casa rumbo al cerro. Esta propiedad nos fue prestada por el partido del PRI, por parte del presidente municipal de esa entidad, y estamos allí trabajando. Ya tenemos cinco años trabajando en ese lugar, y quiero decir que es un lugar muy difícil para el evangelio; la gente piensa más en su necesidad económica que en su necesidad espiritual, pero yo tengo la convicción de que Dios es poderoso para transformar el corazón de las familias de ese lugar; actualmente tenemos unas 40 personas adultas y unos 25 niños; y estamos trabajando con el fin de establecer una iglesia autosuficiente, y también auto-propagadora del Evangelio.

¿Y cómo fue que llegaron a tener contacto con esa comunidad, Pastor?

Nosotros estábamos haciendo misión en un lugar que se llama Nuevo Morelos, allá más delante de Cd. Mante. Estuvimos allí tres o cuatro meses, y una de las veces que regresé a mi casa me contactó el hermano Willie Berman, que es director de Manos Juntas México, y tenía el proyecto de hacer unas 350 casas en ese lugar, entre San Carlos y los ejidos, que son 39 ejidos. Entonces me invitó a que, junto con los americanos que iban a edificar las casitas, predicara el Evangelio, y así surgió la visita y el comienzo de esa nueva visión.

¿Y cada cuándo va usted a San Carlos, cada cuándo se realizan actividades allí en esa iglesia? ¿Cómo se llama la iglesia, perdón?

La iglesia se llama Iglesia de la Comunidad. Al principio, la iglesia local La Luz del Evangelio, de la cual soy el pastor, en Río Bravo (Tamaulipas) comenzó a apoyarme. Iban más o menos como unas ocho personas de la iglesia, a apoyarme en la visitación; y voy cada quince días, o sea dos veces por mes, estoy haciendo estas visitas a este lugar. Me voy el jueves, llego, predico en un ejido que se llama El Venadito; después me voy, y por la noche del viernes tengo culto de oración allí en la Iglesia de la Comunidad, en San Carlos. El sábado me voy a Marmolejo, que es un ejido que está allí a unos seis kilómetros. El domingo tengo escuela dominical allí en San Carlos, termino a mediodía; y por la tarde, como a las cuatro, me voy a un ejido que se llama El Palmar, y así estoy desarrollando esas actividades. Entonces yo me voy el jueves y estoy hasta el domingo, y el lunes me regreso de nuevo a la iglesia local.

¿Y mientras usted está en San Carlos, en esos ejidos, quién se queda en la iglesia en Río Bravo?

Tengo a mi hija Cecilia, que aún no se ordena pero acaba de terminar sus estudios como presbítera local. Entonces yo me voy para allá y ella se encarga de predicar el domingo y ya que yo regreso (pues nosotros tenemos unas células), llegando yo, atendemos las células de la iglesia. 

Muy bien. ¿Y ahora, cuántas personas lo acompañan cuando va?

Estos muchachos -la mayoría de los jóvenes que me acompañaban- normalmente me acompañan cuando tienen vacaciones; pero cuando ellos están estudiando, entonces vamos mi esposa y yo, y a veces las niñas….

¿Cómo se llaman las niñas?

Las hijas de Ceci: Cesia y Bianca.

¿Y cómo se siente la familia con el trabajo que están realizando en San Carlos?

De entrada quiero decir que el apoyo más fuerte que yo tengo es el apoyo de mi familia: me acompaña mi esposa; y cuando regreso, lo que más me impacta son los muchachos, los hijos, que me esperan allí en Río Bravo, y me llaman, si estoy en San Carlos me llaman para decirme “¿Cómo estás?”, y cuando regreso me dicen “¿Ya estás en casa? Para ir a saludarte”. Y siento un apoyo, un abrigo muy familiar.

Qué bueno. ¿Alguna anécdota que usted recuerde de la iglesia en estos cinco años que llevan de estar atendiendo el lugar?

Algo que me impacta mucho es el reto que tengo como misión en ese lugar, ya que las personas de ese lugar son un poco indiferentes al llamado del Evangelio, al llamado de la salvación; y ese es el reto que tengo muy, muy presente cada día.

¿Han hecho cultos de Navidad, o cultos de Semana Santa? ¿Alguna vez le ha tocado celebrar allá la Navidad o la Semana Santa?

Inmediatamente después de que termino mi actividad navideña o de Semana Santa en la iglesia local me traslado a la misión, a la Iglesia de la Comunidad, para celebrar también junto con esta iglesia esas actividades, la Navidad y la Semana Santa. 

¿Ya tiene algún liderazgo allí, que usted sienta que tiene localmente el apoyo de las personas? 

Tristemente tengo que decir que no: en otros lugares he ido, por ejemplo, a Tabasco, he ido a Tuxpan, a hacer misión; he ido a Soto la Marina (en Soto La Marina tuve un número más o menos de unas 70 personas en un año); y aquí en San Carlos tengo cinco años y todavía tengo que decir que no he encontrado el rumbo.

Pero, ¿qué es lo que hace que usted siga yendo para allá entonces?

El reto de la misión: he escuchado a personas que han tenido experiencias transculturales con la misión, y he encontrado, no un conformismo, sino un aliciente. Ellos dicen: “He hecho mi mejor esfuerzo, pero Dios se va a encargar de hacer la misión”.

Así es. ¿Qué clase de gente es la que habita en esas comunidades? Quiero decir, ¿son pescadores, agricultores, o a qué se dedican, de dónde vienen?

La mayoría de la gente de allí en este momento vive de las oportunidades que el gobierno les da, de las becas que el gobierno les da a los hijos para estudiar. Y muchos de ellos, la mayoría de ellos que no tiene trabajo -porque es un lugar donde no hay oficios, no hay una fábrica, no hay fuentes de trabajo- entonces la gente, el padre de familia se va con su esposa o con sus muchachos al monte a cortar chile. Ellos, cuando comienza la temporada del chile, a ellos les compran más o menos a unos 250 pesos el kilo de chile del monte; pero ya cuando pasa el tiempo, que ya tiene un mes y medio la temporada, el chile baja a 80 pesos el kilo; entonces la gente tiene que ir al monte a conseguir un kilo de chile o medio kilo de chile, viene y lo vende, le dan sus 40 ó 50 pesos y ése es el diario vivir de la gente, las familias de ese lugar.

¿Algo que usted necesitaría que la Iglesia Metodista les apoyara, que usted quisiera pedirle a la Iglesia Metodista como cuerpo de Cristo?

Bueno, he notado que la Iglesia Metodista no tiene un rubro para misiones específico; entonces una de las cosas que nosotros estamos haciendo en el Distrito Timoteo, el No.5, es lanzar una campaña del Peso Misionero, que cada persona dé un peso por semana y que lo aparte para las misiones. Nosotros queremos iniciar un boletín misionero en este Distrito (que sea por lo menos local al principio), y que llegue no solamente a los pastores y a las iglesias, sino a las familias que componen las iglesias, y despertar la conciencia en el Distrito de que todos somos parte de la Sociedad Misionera Mexicana.

¿Y qué respuesta ha tenido de las iglesias en esa actividad?

Para los que conocen el área de misiones, saben que es un campo bien difícil, es como si comenzara uno a quebrar piedra y comenzara a hacer un camino. Y nosotros estamos haciendo esta campaña del Peso Misionero para tener fondos y poder invertir en la misión, porque en ese lugar donde yo estoy, pues no hay cerca una iglesia hermana a la que pueda pedir apoyo con material para los niños, o para los jóvenes; y tengo por lo menos una persona que es clave para formar la sociedad femenil, porque la mayoría de la gente que tengo en San Carlos son mujeres; entonces esta persona está muy dispuesta y yo quiero hacer énfasis en la conciencia de las personas que forman el Distrito Timoteo para que me ayuden a tener esta oportunidad de poder acercar el material que se necesita para los niños, para los jóvenes y pues para tantas cosas que se necesitan cuando se trata de la misión. 

¿Qué materiales ocuparían que la iglesia les pudiera mandar? Por ejemplo, no sé, quisiera que usted fuera específico. Si a usted le pidieran, “¿Qué necesitas?”, usted ¿qué les pediría?

Colores, plumones, hojas de máquina, cartulinas; todo esto para hacer el trabajo de la Escuela Dominical.

…sobre todo Escuela Dominical, y apoyo para formar la Sociedad Misionera Femenil….

Bueno, ¿algo más que quisiera agregar, Pastor?

Pues sólo quiero mandar un saludo a los hermanos de la Iglesia Metodista y decirles que no olviden nunca que cada metodista es un miembro de la Sociedad Misionera Mexicana.

Así es. Bueno, muchas gracias, Pastor, por esta entrevista.

Dios le bendiga.

Entrevista realizada por: María Elena Silva de Fuentes maria_elena

Poética

Poesía Bíblica

imagesEn el año 1968 Sociedades Bíblicas en América Latina editaron una obra como parte de la producción literaria y poética de don Luis D. Salem, cuyo nombre real fue Aristómeno Porras Maynes, con el tema de la Biblia, como guía de las más antiguas de la humanidad. Pequeñas obras de teatro y poesía con base en los libros de la Biblia.

Estamos publicando en nuestro periódico El Evangelista Mexicano, desde el número 19 -salvo el número 30- poesías de su autoría, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. En el próximo número estaremos terminando de publicar la parte poética de su libro.

Del Antiguo Testamento

Sofonías

poesía.sofonías.Profeta del Señor, hijo de reyes,

por Dios enviado a pronunciar castigo

contra Judá por quebrantar las leyes,

y contra pueblos del pecado amigos.

 

De príncipes, profetas, sacerdotes

y hasta de jueces el pecado anuncia:

antes del juicio en airados brotes

de dichos grupos la maldad denuncia.

 

“Oh pueblos –dice. Esperad el día

en que el Señor, carente de alegría,

sobre vosotros mande maldición…!”

 

¡Profeta del castigo! Sin embargo,

en su discurso imprecatorio, amargo,

lanza destellos de vívido fulgor.

 

Haggeo

poesía.haggeoAl volver a su patria los judíos,

después de un cautiverio tan penoso,

todos se dieron en loco desvarío

a construirse casas y tener reposos.

Pero un problema al pueblo torturaba

que nadie, nadie, descifrar podía:

Comían con gozo, pero no se hartaban,

sembraban mucho y poco recogían.

Haggeo dice –-por Dios siendo inspirado—

“El templo ahora se halla abandonado

y ahí la causa del dolor está…

Subid a la montaña por maderas

el templo reparad, y a vuestras eras

espigas rubias, como el sol, vendrán.

 

Del Nuevo Testamento

Judas

poesía.judasEste libro es voz de alerta

contra los falsos doctores

que en el mundo se despiertan

para sembrar sus errores.

 

Contra las gentes impías

que con sus impuros hechos,

son mancha, nunca alegría

de la Iglesia. Es un hecho.

 

que tan solo Jesucristo

es el Maestro. Así listos

debemos todos estar,

 

para oír sus enseñanzas

y a él rendir alabanzas

por toda la eternidad.