Núm. 12, 29 de Marzo, 2011

Editorial

Cuaresma:

Rumbo a la Pascua Cristiana

La Cuaresma, en sí misma, no tiene sentido, al menos que nos hagamos el propósito de proponernos seguir más de cerca de Jesús de Nazaret en su dar todo por los seres humanos, y en obediencia hacia Dios. ¿Cambiará en algo nuestro día a día en este tiempo? ¿Nos dejaremos tocar por la gracia de Dios? ¿Verdaderamente progresaremos como pueblo e hijos de Dios en su conocimiento? Todo lo que no se prepara con antelación, corre el riesgo de diluirse. De no cobrar la importancia que tiene.

¡El Señor subirá a la cruz por nosotros! ¡El Señor bajará al silencio de la muerte por nosotros! ¡El Señor saldrá a los tres días, victorioso con un gran regalo: nuestra propia victoria sobre la muerte! Todo esto, hermanos, no se prepara de la noche a la mañana.¡Qué bueno sería que nos sintiéramos un pueblo en marcha! ¡Qué gratificante sería que, ofreciésemos a Jesús, una promesa! Como puede ser el escudriñar de manera sosegada su Palabra; utilizar los medios de gracia para acercarnos más a Él; estar y participar más de lo que la Iglesia ofrece. Abstenernos de manera definitiva de algún problema de adicción que hace tanto daño a mi persona.

Esta Cuaresma ha de ser diferente a las demás, entre otras cosas, porque tal vez nosotros somos distintos a lo que fuimos hace un año. Dios es un ser dinámico y, por lo tanto, sale a nuestros encuentro curando las dolencias de nuestro hoy; perdonando los pecados en el alma de hoy; invitándonos a ver a su único Hijo que va camino del calvario, y nos muestra su auténtico Rostro: DIOS es Amor.

No es el momento de pensar o escudarnos de que somos así porque la sociedad, el mundo, la Iglesia, mi familia, etc., han perdido el sentido del pecado. Lo importante es ahora, hoy, y aquí; ponernos un termómetro personal. Contrastar nuestra vida con la de Jesús. Dejarnos pasar por el escáner del Espíritu, y que detecte todo aquello que hemos de dejar para llegar más limpios a la Pascua Cristiana.

 

(Boletín Eben Ezer, Gante 5.- Domingo 13 de marzo de 2011)

 

Artículos:

El natalicio de la libertad de Culto en México

Evangélicos de la iglesia EFESO celebraron natalicio de Benito Juárez con Marcha del Zócalo hacia el monumento de Juárez.

 

Edwin Luna Puebla, 21 de Marzo- El 21 de marzo de 1806 se ha convertido en una fecha emblemática para los diferentes movimientos religiosos en México, en especial el evangélico que ocupa la segunda plaza con mayor número de adeptos en el país, así lo revela la última encuesta realizada por el Instituto Nacional Estadística y Geografía (INEGI).

Es el día en que nació Benito Juárez García Presidente de México; conocido como “Benemérito de las Américas” En diferentes partes de la República mexicana se le rinde pleitesía a su incansable labor y lucha para plantar las bases de la libertad de culto en México a través de marchas por la Ciudad en la que se entonan himnos y se expresan frases alusivas a Dios.

La Ley de Libertad de Cultos se decretó en Veracruz, Ciudad donde residía entonces el gobierno del presidente Juárez, el 4 de diciembre de 1860, para impedir que el Estado obligara a sus ciudadanos a practicar una religión o a reconocer alguna como oficial; así, el ciudadano era libre de elegir el culto de su preferencia, con la única limitante de no afectar a terceros.

Este hecho representó un parte aguas histórico, no sólo porque las leyes y constituciones anteriores asumían al catolicismo como la religión única y oficial, sino porque tal Ley se sumó, junto con la desamortización de los bienes eclesiásticos, a la larga lucha de los liberales por conseguir la separación Iglesia-Estado.

Debido a las circunstancias propias de la Guerra de Reforma y de la Intervención francesa, el decreto emitido en Veracruz no formaría parte de la Constitución de la República, hasta que el presidente Sebastián Lerdo de Tejada lo incorporó el 25 de septiembre de 1873, junto a las demás Leyes de Reforma.

Sin demeritar los festejos, esta fecha debería ser tomada como un momento de reflexión sobre lo que ha sido, es y será la participación en Iglesia en la sociedad, ya que hablar de una expresión de libertad como tal implica procesos de diferente índole para unificar el concepto, porque ¿en dónde estuvo esta libertad en los genocidios en Chiapas? ¿En los asesinatos en la sierra de Puebla? ¿En las comunidades de Sinaloa y Oaxaca en las que expulsan a los que profesan el nuevo camino? Convirtiendo a la expresión como parte de un proceso que llevan los mártires.

Quizá esta estructura civil se suma a muchas otras que necesitan ser revalorizadas para entonces evolucionar con ellas.

 

 

El alma del papel

Noa Alarcón Melchor 

 

Japón: ante el dolor de los demás

 

Un hombre llora ante su casa destruida, tumba improvisada de su madre.

20 de marzo de 2011  

Otra madre carga a cuestas a su hija por el escenario apocalíptico de un pueblo arrancado de la faz de la tierra. Son las 2:05 de la mañana y alargo la mano para tantear el interruptor de la lámpara de mi mesilla. Desde que apagué la luz hace un rato no he podido pegar ojo porque hay una marea de imágenes que me persigue, una sensación de opresión contenida y permanente sobre el pecho. Y tampoco sabría decir muy bien qué es.

Siento sobre mí el peso del miedo frío, digno de una pesadilla ineludible, y la pena por el dolor ajeno que de alguna manera mi espíritu no puede dejar de sentir.

Sin embargo, cuando lo pienso un poco, me doy cuenta de que eso no es todo: también me siento enfadada. Japón tembló hace días y desde entonces no he podido abrir un periódico ni una página web, ni la televisión, ni la radio, sin el constante martilleo no ya de la información, sino de las fotografías y videos de los sufrientes. De escombros, destrucción y dolor. Nos tienen actualizados minuto a minuto del estado de la central nuclear que está a punto de colapsarse. Minuto a minuto. Yo he encendido la luz porque esta sensación de fin del mundo me sobrepasa y quería disipar sombras, pero no puedo. Porque ahora, sentada en mi cama, solamente se me vienen dos preguntas a la cabeza: ¿de qué me sirve a mí saber ahora mismo, desde mi cama, minuto a minuto, que una central nuclear al otro lado del mundo está a punto de explotar y de causar un desastre?; ¿y cómo puedo digerir el dolor de los demás, de millones de personas que me claman desde las fotografías del periódico, si apenas puedo luchar contra mi propio dolor? La primera pregunta me enfada muchísimo, y la segunda me indigna.

Entonces me acuerdo de que Susan Sontag sabe cómo se siente uno en estas circunstancias y quizá tenga alguna palabra de alivio.

Tenía la sensación de que Sontag había escrito Ante el dolor de los demás hacía años, quizá décadas. Es un libro que desde la primera línea tiene el regusto de los clásicos. Cuando de repente leo una referencia al 11 de septiembre me siento un poco viajera en el tiempo sorprendida y me dirijo a la página de los créditos a buscar el año de publicación: apenas el 2003. Sólo el 2003. Sontag habla en éste su último ensayo (épico y absolutamente recomendable) de cómo la sociedad de la información que empezó a expandirse desde los comienzos del periodismo escrito, la radio y la televisión, hasta la era de internet, ha fabricado una sociedad nueva en la que muchas veces nos sentimos extraños. Sontag lo analiza desde el punto de vista de la imagen. Habla del fotoperiodismo y del papel de la información masiva en la conformación de nuestra moralidad social. Sontag habla de que han existido cientos de conflictos que a lo largo de estos últimos cien años han ido y venido desapercibidos sobre nuestros telediarios, y que solamente se han quedado retenidos en nuestro subconsciente aquellos que tenían un significado añadido más allá de la pura barbarie: aquellos que simbolizaban algo. Y son los periodistas los que fabrican ese significado del que carece en sí mismo el propio conflicto más allá de las intenciones de sus participantes.

La guerra civil española sirvió de símbolo de la lucha antifascista, como ensayo de la Segunda Guerra Mundial. Lo mismo ocurre con los atentados del 11 de septiembre, símbolo de la democracia contra el terrorismo; o las revueltas en Túnez y Egipto, símbolo de la juventud y la responsabilidad social. La guerra en sí no tiene sentido para la naturaleza humana porque atenta contra su supervivencia, pero aquellos que toman parte en ella voluntariamente no lo hacen por el conflicto en sí, sino por su significado superior, por su simbología.

Así pues, el periodismo tiene el deber, para bien o para mal, de convertir a los espectadores en testigos y hacerles tomar parte, hacerles pensar y reaccionar.

Susan Sontag dice: «Durante mucho tiempo algunas personas creyeron que si el horror podía hacerse lo bastante vívido, la mayoría de la gente entendería que la guerra es una atrocidad». Quizá sí, pero la proliferación de la sociedad de la información, sin embargo, no ha hecho descender el número de conflictos.

No pude evitar preguntarme una cosa: si el objetivo del periodismo es alertarnos en contra de la barbarie y los bárbaros, entonces, ¿qué sentido tiene que los periódicos nos bombardeen con las imágenes de un desastre natural donde no hay malos, donde nadie es culpable, y menos aún en un país tan preparado como Japón? ¿Qué sentido tiene si el terremoto de Japón no sirve para aleccionarnos contra ninguna barbarie?

La sociedad de la información en la que vivimos parece que no tiene más sentido en sí misma que la propia información. Tener toda la información disponible en cualquier momento no es malo, en absoluto. Pero no sirve de nada la información por la información, los datos, las noticias, los testimonios, si no hay nadie que sintetice, analice y explique. El gran fallo de la sociedad de la información es que hay muchos licenciados en periodismo, pero muy pocos periodistas.

A tenor de esto, un usuario de Twitter, Dani Barrio, decía hace unos meses: «Ahora es cuando pondría CNN+ para que alguien analizara el comunicado de ETA, pero en su lugar hay una tía comiendo una tostada». CNN+, canal 24 horas de noticias, tenía muchos fallos, pero tenía un gran acierto: siempre había alguien a mano para analizar las informaciones, para explicar y dar una opinión más o menos válida (cuya validez, en realidad, ya dependía de la ideología de cada uno, pero al menos era un punto de partida). Lo quitaron porque no era rentable y rellenaron en hueco con un canal 24 horas de Gran Hermano. Bien, fue pura casualidad, dicen, pero fue una casualidad casi obscena.

El gran reto hoy en día no es encontrar a alguien que te diga lo que ha pasado, sino encontrar a alguien que te explique por qué ha pasado.

Vivimos inmersos en esta vorágine de abundancia sin darnos cuenta, y seguimos con la rutina de querer que nos entretengan bien y rápido. Sontag dice: «la televisión está organizada para incitar y saciar una atención inestable por medio de un hartazgo de imágenes. Su superabundancia mantiene la atención en la superficie, móvil, relativamente indiferente al contenido». Relativamente indiferente, porque sí que importa el contenido. Un contenido que apele al dolor, a la pena, a la estupefacción o a la empatía de los espectadores es tremendamente valioso. ¿Valioso para qué? Para que ese espectador siga pendiente de la pantalla. ¿Cuántas veces vimos caer las Torres Gemelas? Aquella repetición grabándose en nuestras retinas una y otra vez, viendo a la gente tirándose desde una altura suicida, ¿era auténtica información necesaria?

Sé que han muerto cerca de 10.000 personas en Japón. Sé que han desaparecido pueblos enteros. Ya tengo la información y siento mi parte de responsabilidad como ser humano, aunque solamente sea mera empatía. ¿De qué me sirve ahora, días después, ver la imagen del hombre desgarrado sobre sus escombros?¿Qué sentido tiene seguir apelando a nuestra solidaridad? No quiero meter el dedo en la llaga, y quizá sea irrelevante aquí, pero también merece la pena que nos planteemos por qué la palabra solidaridad está tan a menudo asociada al dinero.

No pretendo ser frívola con este tema; la realidad es que ningún ser humano es capaz de pasar despreocupado sobre la cara de dolor de este hombre. La empatía tiene una utilidad y un fin; nos sirve para crear comunidad, para establecer lazos. Ponernos en el lugar del otro tiene muchas ventajas para nosotros, pero, ¿a qué función de mi empatía apelan los medios enseñándome la fotografía de ese hombre? No dejo de pensarlo. Quienes la han publicado, ¿qué quieren de mí? No puedo ofrecerles nada aparte de una mirada al cielo pidiendo bendición. Estoy lejos y debo continuar con mi rutina sin remedio, a pesar de que la cara de ese hombre me tiene partida el alma en dos. Incluso aunque donase mi dinero, no serviría para acolchar el dolor de aquel hombre ni del que a mí me acompaña.

Y mucho menos para acolchar el miedo nuclear.

¿Es la sociedad de la información de hoy en día un mal necesario o una condena?

Gran parte del periodismo ha desaparecido al mismo ritmo que aumenta la información a la que tenemos acceso. Así, estamos condenados a las garras de los que solamente quieren lucrarse con nosotros. «Las noticias han sido transformadas en entretenimiento», dice Sontag. Yo no puedo hacer nada. Apago la luz de la mesilla e intento pensar en otra cosa.

Autores: Noa Alarcón Melchor

© Protestante Digital 2011

La Iglesia: Luz del Mundo

drernestocontreras@hotmail.com

¡Qué bendición tan grande es ser cristianos! Hijos, siervos, ministros, e instrumentos del único Dios verdadero, para edificación de la iglesia y para bendición de este mundo perdido que vaga sin Dios, sin luz y sin esperanza.

Cristo al iniciar su ministerio, escogió el siguiente pasaje para presentarse públicamente como el Mesías prometido: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a los abatidos, a vendar y sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos y a los presos apertura de la cárcel, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año de la buena voluntad de Jehová y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.” Y dice la Biblia que enrollando el libro, lo dio al ministro y se sentó y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él, y comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” (Lc 3:23; 4: 16 al 21; Is 61:1 al 3).

Todos los cristianos, debemos creer y aceptar esta preciosa palabra de Jesús, para nuestro tiempo, para nuestra propia vida, la de nuestra familia, nuestra iglesia, y nuestra comunidad, pues de qué tanto creamos en ella, dependerá en gran parte, que cada mañana podamos levantarnos, en medio de las tribulaciones propias de este mundo, confiados, y dándole gracias a Dios, sinceramente, por su grande misericordia, gracia, amor, promesas, y la bendita esperanza de la vida eterna que Él ha dado gratuitamente a todos los que son sus hijos. No creer en ella, nos traerá desesperanza y un peligroso fatalismo.

La Biblia dice: Cantad a Jehová, bendecid su nombre; anunciad de día en día su salvación. Proclamad entre las naciones su gloria, en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; temible sobre todos los dioses. Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; pero Jehová hizo los cielos. Honor y majestad delante de Él; poder y gloria hay en su santuario (Sal 96:2-6).

Por supuesto que todos vivimos consternados y conscientes de los riesgos y peligros que nosotros y nuestros amados enfrentamos cada día que nos atrevemos a salir de nuestra casa, pero ¡bendito sea Dios! que lo podemos hacer confiando en la promesa de Dios que dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Is 41:10).

Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y quién es aquel que les podrá hacer daño, si ustedes siguen el bien? Más también, si alguna cosa padecen por causa de la justicia, bienaventurados son. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis: He aquí yo estoy con  vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Amén (Mt 28:20; 1ªP 3:12-14).

En este mundo tan lleno de maldad en el que nos ha tocado vivir, todos de una u otra manera, experimentamos los ataques del enemigo de nuestras almas, y de todos aquellos que están a su servicio para perjudicarnos; pero si somos sinceros y reflexionamos serenamente, tenemos que reconocer que Dios, desde que fuimos formados en el vientre de nuestra madre, y durante toda nuestra vida, no ha dejado de prodigarnos constante y magnánimamente, sus bondades y fidelidad, pues como dice la Escritura: Nunca decayeron sus misericordias, sino que nuevas son cada mañana (Sal 139: 15,16; Lm 3:22,23).

Basta con que veamos a nuestro alrededor y que nos enteremos de las calamidades que por las noticias sabemos que les han pasado a muchos de nuestros conocidos, por los secuestros, accidentes, desastres naturales, y las plagas como las drogas, el alcoholismo, el SIDA, y la delincuencia, para que nos sea fácil encontrar más que suficientes razones, cada vez que ponemos en paz, la cabeza en la almohada, para decir con el salmista: ¡Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos!

Pero debemos estar conscientes que en los planes de Dios, tantas bendiciones de parte de nuestro Buen Padre Celestial, siempre vienen acompañadas de grandes responsabilidades sociales, pues Jesucristo en una de sus enseñanzas dijo: “A todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá” (Sal 75:1; Lc 12:48).

En el llamado “Sermón del Monte” (Mateo 5, 6, 7) podemos encontrar no sólo las grandes bendiciones, privilegios y promesas que Dios ofrece para el que se atreve valientemente a ser y a vivir como cristiano en un mundo no cristiano, sino también, encontramos un resumen de las grandes responsabilidades que el salvo e hijo de Dios, tiene hacia el mundo que lo rodea. Dice la Escritura: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No vale más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.

Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder, y tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón o vasija, sino sobre el candelero y así alumbra a todos los que están en casa. ¡Que así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos! (Mt 5:13 al 16).

Al final del oscurantismo, en la época de la edad media, la gente se con­venció que el conocimiento era la luz que sacaría al mundo de las tinieblas, de la ignorancia, el fanatismo, y el atraso económico, social y cultural; pero aunque al siglo XX se le llamó con mucha razón el siglo de las luces, por la inmensa cantidad de nuevos conocimientos y tecnologías que se descubrieron y aplicaron a la vida diaria para hacerla más práctica y productiva, es fácil reconocer que en el aspecto moral y social, tan extraordinario progreso científico, en nada logró modificar la raíz de los problemas del hombre que está en su conducta pecaminosa que la Biblia afirma que por naturaleza es heredada (Ro 5:12).

Aunque los más maravillosos conocimientos aportados por grandes hombres de cien­cia (que en gran porcentaje han sido cristianos ejemplares), han sido usados por la mayoría para hacer bien a la humanidad, no han faltado aquellos que los han usado y siguen usando para inventar males e instrumentos, sistemas, y formas de pecar y hacer daño cada vez más agresivos y sofisticados, de tal manera que miles de millones de personas en el mundo, siguen viviendo en la extrema pobreza, la desgracia, y las consecuencias espantosas del pecado, en gran parte, como consecuencia de los actos malvados de un grupo de necios que usan el saber para hurtar, matar, y destruir la felicidad, la integridad, la salud, la libertad, y la vida de los demás.

Aunque parezca increíble, no deja de asombrarnos y ofen­dernos el ver que con mínima resistencia por parte de la mayoría, un número minoritario de narcotraficantes, mafiosos, degenerados sexuales, terroristas y gobernantes corruptos, siguen poniendo, día a día, en peligro el presente y el futuro de muchas naciones y de cerca de 7,000 millones de personas que habitamos el planeta, a pesar de que  la mayoría de los humanos estamos convencidos de la mortal amenaza que son tales parásitos de la sociedad.

Con una fracción de lo que unas pocas naciones gastan en armamentos y en hacer la guerra, se podría dar vestido, vivienda, alimento, y trabajo, a todos los pobres del mundo. Pero, aunque suman miles de millones los recursos que muchos ricos (la gran mayoría no cristianos) han invertido y siguen invirtiendo en obras de caridad, qué poco han logrado disminuir la miseria de la humanidad. ¡A la verdad la mies es mucha y los obreros pocos!

Ante tales realidades, qué claro le resulta al cristiano reconocer que la luz de la ciencia, el conocimiento y la sabiduría humana, no es la luz que rescata al hombre de la ceguera espiritual y de las tinieblas y esclavitud del pecado.

Con razón Jesucristo dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn 8:32). El cristiano que no reconoce que sólo la luz de Cristo es la que libra al hombre de la miseria, concupiscencia, y la tendencia natural que el hombre tiene para hacer el mal; como enseña la Escritura, tiene la vista muy corta: es ciego y ha olvidado cómo es que fue purificado de sus antiguos pecados (2ª Pedro 1:9).

Hoy como siempre, la única solución real, duradera y efectiva contra la maldad, el pecado, la condenación y la triste condición del impío pecador, sea rico o sea pobre, es la luz de las buenas nuevas de salvación, vida abundante, y vida eterna que Dios ofrece gratuitamente a través de Jesucristo. Las Sagradas Escrituras nos informan que Jesucristo es la luz divina que fue enviada a éste mundo para traer salvación e iluminar el camino de los hombres mientras peregrinan, temporalmen­te por este mundo de maldad, como migrantes despatriados, rumbo a su gloriosa patria celestial.

Jesús dijo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. Por ello entendemos que cuando Jesucristo vino a este mundo: “el pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Aquella luz verdadera, que alumbra a todo el mundo, venía al mundo, y aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad (Is 9:2; Jn 8:12; 9:5 y 1:14).

Pero lo segundo que tenemos que aceptar como cristianos es el reto que el mandamiento de Cristo nos pone delante: Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres (Mt 5:14,16). ¡Cómo debe pesarnos el que por nuestra ignorancia de las Escrituras, nuestra falta de compasión por las almas perdidas y necesitadas, nuestra falta de obediencia a Dios, y nuestro frecuente caer en tentación, no podamos ser la sal de la tierra y la luz del mundo con mayor efecti­vidad!

¡Cómo debe haber en nosotros el deseo de que Jesucristo resplandezca más, sin estorbos, en nuestra vida diaria, de tal manera que más personas quieran venir a esta Luz Admirable que salva, sana, restaura, y saca de las tinieblas del pecado, la miseria y la maldad, al más perdido y desposeído de los humanos!

Es por ello que es la sagrada obligación del pastor y todos los demás que ministramos en nuestra congregación, recordarles, invitarlos y exhortarlos de una y mil formas, a que junto con nosotros, ustedes también se comprometan con Dios, con su iglesia, con su familia, y con el mundo entero, a cumplir su bendita misión y obligación de ser cada día más, la sal de la tierra y la luz del mundo empezando con su familia, su iglesia, y su comunidad. ¡Ya basta de ser remedos de cristianos y pobres reflejos de la Luz Divina!

Dice la Escritura: ¡Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos y te alumbrará Cristo! En otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor. ¡Andad como hijos de luz! y no participéis de las obras infructuosas de las tinie­blas, sino más bien reprendedlas para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida. La noche está  avanzada y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente, no en glotonerías y en borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envi­dia. Sino vestíos del Señor Jesucristo y no proveáis para los deseos de la carne (Ef 5:8 al 11; Fil 2:15,16; Ro 13:12 al 14; Ts 5:5 al 8).

Ahora, pues dice Jehová; esfuérzate, cobra ánimo, y trabaja; porque yo estoy con vosotros. Según el pacto que hice con vosotros, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis. Porque de aquí a poco, vendrá el Deseado de todas las naciones, Jesucristo, y llenaré de gloria esta casa.

AMEN. QUE ASI SEA (Hg 2:4-7)

Iglesias evangélicas y censo en México

Carlos Martínez García

En México han sido dados a conocer los resultados del Censo General de Población y Vivienda 2010.

13 de marzo de 2011

Por ello hago un paréntesis en la serie sobre Colombia iniciada la semana pasada. Haré un primer comentario sobre las cifras de la adscripción religiosa declarada por mexicanos y mexicanas.

Los indicadores del Censo 2010 confirman el crecimiento de confesiones religiosas distintas al catolicismo romano. La tendencia en la disminución porcentual de católicos se intensificó, con variantes regionales que, en algunos casos, revelan una descatolización que debe preocupar a la jerarquía de la Iglesia católica en México.

Primero es necesario aclarar lo del término descatolización. El catolicismo mexicano, como en general el de toda Hispanoamérica, es muy dado a los rituales y festividades. La asistencia a esas expresiones de religiosidad popular católica suele ser masiva. Pero otra cosa es el compromiso consuetudinario con el credo y sus enseñanzas doctrínales y éticas. Por lo tanto hay que ser cuidadoso a la hora de escribir que México se está descatolizando, porque ¿cuándo lo fue realmente?

En la década que va del 2000 al 2010 el catolicismo mexicano, el nominal que declararon seguir las personas, declinó cuatro puntos porcentuales, pasó del 88 por ciento al 84. Fue la baja porcentual más pronunciada desde 1930, año desde el que disponemos de cifras sobre la identidad religiosa de la población.

La media nacional tiene extremos muy dispares. Mientras en Guanajuato prácticamente el 94 por ciento de los censados respondió ser católico; en Chiapas lo hizo el 58 por ciento. La diferencia es abismal: 36 puntos porcentuales, que nos hablan de dos realidades socio religiosas muy dispares. Es en la región que Carlos Monsiváis llamó El Cinturón del Rosario (el centro y bajío de México), donde el catolicismo tiene porcentajes superiores, o cercanos, al 90 por ciento. Todas las demás regiones del país tienen mayor diversificación religiosa.

Distintos y primeros análisis de los números que en el aspecto religioso muestra el Censo, comienzan a comparar las cifras con prácticas que demuestran que mucha gente respondió que nominalmente es católica, pero en su vida cotidiana tiene una pronunciada desvinculación de las creencias católicas que supuestamente debieran normar su conducta ética.

En un sugerente artículo Javier Flores (“La Iglesia en las uniones conyugales”, La Jornada, 8/III), correlacionó los números censales del rubro religioso con porcentajes de mexicanos y mexicanas que realizaron enlaces matrimoniales bajo el manto de la Iglesia católica: “la Iglesia apenas participa en la mitad de las uniones conyugales, lo cual resulta sorprendente tratándose de una población que es […] mayoritariamente católica. Una proporción importante de las personas que deciden casarse o unirse lo hacen al margen de una intervención religiosa, ya que 23 millones 377 mil 94 personas establecen relación de pareja por la modalidad de unión libre o se casan sólo por lo civil, lo que en conjunto representa 27.5 por ciento del total. Por su parte, los matrimonios en los que existe alguna participación de la Iglesia representaron 27.4 por ciento (el porcentaje restante agrupa a las personas solteras, separadas, divorciadas, viudas o con datos no especificados)”.

Al desagregar los datos por grupos de edad, anota Javier Flores, “la mayoría de las personas de más de 60 años encuestadas se casaron por la Iglesia católica (43.4 por ciento), mientras en las uniones de menores de 30 años la participación religiosa ¡sólo fue de 7.1 por ciento!, lo que muestra que los más jóvenes están optando por las uniones conyugales en las que esta institución no participa”. Por lo anterior es posible afirmar que la práctica de enlaces matrimoniales en los que está ausente la institución religiosa nos revela una mayor, y creciente, autonomía valorativa de la mayoría que se identifica como católica pero que tiene vínculos muy débiles con las enseñanzas oficiales de su credo.

Otros números, analizados junto con los del Censo 2010, evidencian que las minorías religiosas tienen en su favor diversos indicadores.En números redondos hay en México 21 mil sacerdotes católicos y 40 mil pastores y pastoras protestantes/evangélicos. Es decir, a cada sacerdote le corresponden cuatro mil cuatrocientos veinticinco feligreses; mientras que cada pastor(a) tiene a su cargo doscientas diez personas. Si sumamos los protestantes/evangélicos con los adventistas del séptimos día, mormones y testigos de Jehová (que el Censo llama denominaciones bíblicas diferentes de las evangélicas), entonces cada ministro religioso cuida de doscientas setenta y tres personas.

La brecha ministro religioso/número de feligreses es todavía más desfavorable para la Iglesia católica al considerar que un alto número de pastores y pastoras evangélicos carecen de registro ante el gobierno mexicano. Son quienes cumplen funciones que la legislación reconoce como de ministro de culto, pero que por varias razones optan por desarrollar su ministerio al margen del reconocimiento gubernamental.

A la enorme diferencia que en teoría cada sacerdote católico debe atender, es importante agregarle que la mayoría de ellos están cerca de una edad en la que es necesario jubilarse. Adicionalmente las vocaciones sacerdotales están en crisis, no ingresan a los seminarios católicos aspirantes suficientes como para disminuir el contundente déficit sacerdotal. Pero si el ingreso es insuficiente, todavía lo es más el egreso de quienes logran concluir su preparación y son ordenados al ministerio.

La desagregación de los números censales nos permite afirmar que el rostro predominante en el protestantismo/evangelicalismo mexicano es pentecostal. De los 8 millones 400 mil personas (en números redondos) que se identificaron como protestantes/evangélicos un diez por ciento pertenece a las iglesias históricas (anabautista/menonita, bautista, metodista, del nazareno, presbiteriana). Casi 22 por ciento son pentecostales o neo pentecostales. De los dos tercios restantes no queda clara su adscripción denominacional. Sin embargo me aventuro a considerar que se trata, en su mayoría, de movimientos independientes de corte pentecostal y carismático. Lo hago por las tendencias observadas en las dos últimas décadas, que muestran la proliferación de grupos pentecostalizados incluso dentro de las iglesias históricas.

Tres denominaciones protestantes históricas, cuya presencia en México viene desde el último tercio del siglo XIX (presbiteriana, metodista y bautista) tienen 716 mil integrantes. Mientras que los testigos de Jehová alcanzan 1 millón 561 mil adherentes. Es decir, más del doble, y con ello se fortalece la tendencia creciente de esta confesión. Los testigos han encontrado en el país un terreno particularmente fértil para su causa.

De acuerdo con el Censo la población protestante/evangélica en México alcanza el 7.5 por ciento. Si le sumamos los números de quienes se reconocieron como adventistas del séptimo día (que en México se identifican como evangélicos y forman parte de organismos de esa confesión) el porcentaje se eleva a 8 por ciento. ¿Cuántos de los poco más de tres millones de ciudadanos que respondieron no tener religión, en realidad sí la tienen y son de alguna vertiente neo evangélica?

Hay que recordar el crecimiento de iglesias que dicen no ser iglesias y que adiestran a sus congregantes para decir que no tienen religión, sino una relación viva con Cristo y que Cristo no es religión. Si respondieron así a quien les censó, entonces bien pudieron ser colocados en el casillero sin religión. Por lo anterior hay base para calcular que en México la población protestante/evangélica (incluidos los neo evangélicos) está cercana al 10 por ciento.

No hay vuelta atrás en la diversificación religiosa del país. Cuando por su parte la Iglesia católica decrece, las confesiones protestantes/evangélicas tuvieron su mayor crecimiento porcentual desde 1930, ya que en la década que va del dos mil al dos mil diez aumentaron su población en tres puntos porcentuales. La tendencia se robustece al tratar de diseccionar las cifras de aquellos grupos que siendo en sus creencias protestantes/evangélicos han decidido registrarse como asociaciones civiles.

Las identidades religiosas divergentes de la históricamente tradicional siguen ganando terreno en el panorama confesional mexicano. Un primer acercamiento al Censo realizado el año pasado no deja dudas al respecto. Estudios más detallados por regiones, grupos de edad, condiciones socio económicas y otras variables nos indicarían matices importantes y tendencias sobre la diversificación religiosa y sus distintos ritmos.

Los números sobre la pluralización religiosa del país debieran servir para dejar de hacer generalizaciones que obnubilan la realidad del cambio confesional de millones de connacionales. La pluralidad es hora más intensa que nunca antes y perfila una intensificación en ese sentido en las décadas por venir.

 

© Protestante Digital 2011

Conoce tu Biblia

ABRAM VA A EGIPTO

Génesis 12:10-20

Gamaliel Hernández Loera

Abram, deletreado en esta forma se menciona 60 veces en la Biblia, y significa padre enaltecido, y ese fue el nombre que su padre Taré le puso al nacer, pero este hombre nacido en Ur de los caldeos, lo que hoy es parte de Irak, vino a ser el hombre más importante, no sólo del pueblo de Israel, sino de todo el mundo, ya que muchas naciones dependen de este varón. El segundo versículo de este capítulo 12 de Génesis termina diciendo Dios a Abram: y serás bendición. El Dr. Finis J. Dake dice que Dios le dio a Abram 48 promesas, y que todas las cumplió, pues Dios tenía en el mundo un trabajo muy importante para hacer a través de él.

De Génesis 11:26 hasta 17:5 conocemos a este personaje con el nombre de Abram, y durante este tiempo hay muchos incidentes que conocemos muy bien, tales como: sabemos que Lot su sobrino le acompañó a Canaán; Lot se enriqueció junto a su tío, y los pastores de Lot pelearon con los pastores de Abram; Lot se  separa de Abram y se va cerca de Sodoma; Lot es tomado prisionero por un ejército invasor, pero Abram va, y con 318 siervos lo rescata; Abram tiene un hijo con una sirvienta de su esposa, y Dios hace el pacto de la circuncisión, con él.

Pero un incidente muy importante que sucedió, que  nos es narrado en el pasaje que hemos leído fue cuando Abram desciende a Egipto. Muchos han criticado la falta de fe de Abram, así como su temor porque lo mataran, pero debemos darnos cuenta que Abram estaba principiando en su fe, y aunque tuvo que sufrir las consecuencias de su poca fe, de todos modos va creciendo en ella, hasta convertirse, según la Biblia, en el padre de la fe, (Romanos 4:16).                                   

Una vez que Abram sale de Harán, y que viene con Lot su sobrino, por fin llegan a la primera ciudad de Canaán, esta se llama Siquem. Fue allí en Siquem, donde nos dice la Biblia que apareció Jehová a Abram y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra,  y fue allí donde Abram levantó el primer altar a Jehová en tierra de Canaán. No dice la Biblia si antes de esa ocasión Abram había levantado altares a Jehová, pero esta es la primera que menciona la Biblia.

Por indicación de Dios Abram continúa hacia el sur, esto es hacia el Neguev, pero llega a cierto punto, el que más tarde seria Betel, ciudad que jugó un papel muy importante en la historia de la nación de Israel. Fue allí a Betel, a donde llega Abram, y allí pasaron tres cosas:

1.- Plantó su tienda. Esto es que allí estuvo por un tiempo, no sabemos cuánto. Abram no iba de prisa, pero sí quería obedecer a Dios, a quien él iba poco a poco conociendo.

2.- Edificó allí altar a Jehová. Este es el segundo altar que menciona la Biblia que Abram haya            levantado para Jehová. El levantar un altar habla de ofrecer víctimas. Estoy seguro que Abram ofreció algún cordero como ofrenda a Dios.

3.- Invocó el nombre de Jehová. Esto nos enseña que ya estaba conociendo a Jehová. Ahora Abram busca la comunión con Jehová que viene guiando su camino.

Fue después de haber estado en Betel, que sigue viajando hacia el sur, y hubo hambre en la  tierra en tal forma que Abram creyó que lo más prudente era ir a Egipto, el cual era un potencia mundial y conocida; y con la vida que le daba el Río Nilo, podía tener alimento  para sus ganados y para toda la gente que andaba con él, y dependía de él. Pero en Egipto  pasaron tres cosas muy tristes para Abram, las cuales marcaron todo el resto de su vida:

Primera: Dijo a Faraón una mentira, en tal forma que también  era verdad.  Aunque lo que Abram dijo era una verdad, también era una mentira, y lo dijo por temor a que los egipcios lo mataran, y tomaran a Sarai como una de las esposas de Faraón. Dijo Abram a Faraón que Sarai era su hermana, lo cual era cierto, pero no le dijo que era su esposa también. Sarai fue llevada a la residencia de Faraón, aun con el consentimiento de Sarai. Sin embargo sabemos que Dios tenía su cuidado sobre ellos, y no permitió que ninguno de los príncipes de los egipcios le hiciera ningún mal. Dios se presentó a Faraón y a su casa, y los castigó con plagas. Ya había  Faraón dado a Abram animales y regalos, y se dieron cuenta que las plagas eran por causa de Sarai. Faraón reprendió a Abram, y dio la orden de que los despidieran en paz.

Segunda: Cuando sale Abram de Egipto, dice la Biblia que Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro (13:1-2). No nos dice la Biblia cuánto tiempo estuvo en Egipto, pero no fue el asunto de un día a otro, aunque no debe haber sido mucho tiempo. Pero de una cosa sí podemos estar seguros, y es que durante el tiempo que salió de Betel, hacia el sur del país, y durante el tiempo que estuvo en Egipto, no se menciona que haya construido altar a Jehová, ni que haya ofrecido sacrificios. Egipto es un símbolo del mundo, así que podríamos decir que mientras Abram estuvo en el mundo se enfrió espiritualmente. Este es un fenómeno muy conocido a muchos cristianos, que se han alejando por un tiempo de la comunión del Señor.

Tercera: Por lo menos una esclava compraron, o adquirieron en Egipto, y esta esclava era propiedad de Sarai. La esclava llamada Agar vino a ser una mujer muy prominente en el mundo oriental, pero tuvo un episodio muy lamentable en la vida de Abram y Sarai. Sarai, siguiendo las costumbres de la época, le pidió a Abram que tuviera relaciones sexuales con su esclava Agar, ya que las leyes de esos pueblos decían que los hijos de cualquier esclava eran propiedad de los amos. Abram aceptó, y de esta relación nació un niño llamado Ismael, a  quien Abram amaba, pues él pensaba que era la respuesta de Dios a su falta de hijo. Abram tendría  86 años. Pero ellos, Abram y Sarai, no consultaron sobre el asunto con Dios, y esta relación se convirtió en un infierno para Sarai, quien tuvo que soportar los desprecios de su sierva, quien se enorgullecía de ser madre, y despreciaba a su patrona, o ama, porque no podía tener hijos.

Así que Abram aprendió que: ir a donde Dios no nos indica que vayamos, puede causarnos muchos dolores de cabeza, pues Abram podría haber confiado en Dios, y El le habría suplido lo necesario para su vida, y para la de su gente; echar mentiras no paga porque pronto se descubren, aunque parezcan verdades; hacer adquisiciones del mundo puede resultarnos contraproducente como el caso de Agar; tener relaciones sexuales con una persona que no es nuestro esposo o esposa, no ha sido aceptado por Dios, y con el tiempo produce muchos problemas.

 

CUESTIONARIO

1.- El nombre de Abram significa ___________________________________ y se encuentra en la Biblia ____________________ veces.

2.- Entre Génesis 11:26 hasta 17:5 conocemos a este personaje solamente con el  nombre de __________________, y Dios hace el pacto de la ________________ con él.

3.- A pesar de que Abram cometió algunos errores, fue creciendo en su __________________ hasta que según __________________ se convierte en _____________________

4.- La primera ciudad de Canaán que tocó Abram fue ___________________ y allí Dios le dio esta promesa ______________________________________

5.- Tres cosas hizo Abram cuando llegó junto a Betel: ______________________________________________________________________________________________

6.- Cuando Abram vio que había hambre en la tierra, pensó que lo más prudente para él era ir a ___________________ que entonces era ___________________

7.- Cuando llegó Abram a Egipto tuvo miedo, y dijo que Sarai era su ________ lo cual era verdad, pero no dijo que también era su ___________________

8.- Dios se presenta a Faraón y lo castiga con _________________________, aunque conforme a las leyes y costumbres de entonces Faraón era __________

9.- No sabemos cuánto tiempo estuvo Abram en Egipto, pero al ser reprendido por Faraón, y salir de Egipto, Abram era _______________________________

10.- La escava _________________ era propiedad de_____________________ y ella le pidió a su esposo que durmiera con ella, y de esa unión nació __________

11.- Abram aprendió que echar mentiras no paga porque pronto _____________

Convocatorias

IGLESIA METODISTA DE MÉXICO, A.R.

AREA NACIONAL DE FINANZAS Y ADMINISTRACIÓN

 

C.P.C. ELISEO RÍOS FLORES

PRESIDENTE NACIONAL DE FINANZAS Y

ADMINISTRACIÓN

eliseo.rios@prodigy.net.mx

18 de marzo del 2011.

PRESIDENTES CONFERENCIALES DE FINANZAS Y ADMINISTRACIÓN

TESOREROS CONFERENCIALES

TESORERA GENERAL

IGLESIA METODISTA DE MÉXICO, A.R.

Reciban un afectuoso saludo de un servidor en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo:

El motivo de la presente es CONVOCARLES, a la Reunión Nacional de Finanzas y Administración, a la que se refiere la Disciplina  en su artículo 598 e) de nuestra amada Iglesia Metodista de México, A.R. para revisar y actualizar planes de trabajo así como para planear, organizar y apoyar el programa cuadrienal 2010-2014.

 

SEDE: Edificio Educacional ubicado al espaldas del Templo “El Divino Salvador” Pachuca, Hgo.

 

FECHA: 15 y 16 de abril de 2011iniciando el día viernes a las 11:00  Hrs. y terminando el sábado a las 14:30 Hrs.

 

OBJETIVOS QUE PERSIGUE LA REUNIÓN:

 

Dar seguimiento a los acuerdos emanados de la Conferencia General Saltillo 2011.

Ofrecer capacitación y actualización contable, fiscal y laboral a los integrantes de la Comisión. Habrá talleres de capacitación.

Consolidar los recursos materiales y humanos y los movimientos de fondos y los valores existentes, en la presentación de estados financieros de cada una de las iglesias locales y de las instituciones educativas y del servicio social.

Vincular el objetivo de la Iglesia Metodista de México, A.R. con la Comisión de Finanzas Nacional y Conferenciales.

Evaluar el cumplimiento de los deberes expresados por la Disciplina en  materia de informes de las conferencias anuales y de los organismos e instituciones de la Iglesia Metodista de México, A.R.

 

AGENDA DE TRABAJO

 

Lista de asistencia e instalación de la Junta

Nombramiento de Secretario

Lectura de acta anterior de septiembre de 2010

Informe de Presidente Nacional de Finanzas y Administración

Informes de actividades de Presidentes de Finanzas y Administración y de Tesoreros con presentación de estados financieros al 31 de diciembre de 2010 de CAM, CAS, CAO, CASE, CANO, CANCEN. Los estados financieros son: Balance General, Estado de Actividades y Flujo de Efectivo y fotocopia de declaración anual 2010, misma que venció el pasado 15 de febrero de 2011.

Informe de Tesorería Nacional y presentación de estados financieros al 31 de diciembre de 2010

Seguimiento de asuntos emanados de Conferencia General.

Informe detallado por cada propiedad (Templos, casas, pastorales, colegios, clínicas): Informar si son propiedad de la nación, si son de la IMMAR o bien el estado que guarda para regularizar la propiedad de aquellos que sigue pendiente.

Situación de Instituciones educativas y servicio social y otras personas morales a nivel nacional. Estados financieros 2010 y fotocopia declaración anual 2010. Renovación de Consejos Directivos. Aplicación de Disciplina vigente.

Auditoria 2010 de Tesorerías Conferenciales y Auditorias a Distritos.

Actualización de Manual de políticas administrativas, contables y fiscales publicado en la página de la IMMAR.

Fecha y sede de próxima reunión

Asuntos varios

 

La agenda de trabajo es bastante amplia y contamos con escasos dos días, por lo si pretendemos que la reunión sea productiva, debemos preparar con suficiente tiempo toda la información y documentación que se requiere.

 

Los gastos de traslado serán pagados por su respectiva conferencia. Los gastos de alimentación serán cubiertos por la Tesorería Nacional. Por lo que se refiere al hospedaje, existen hoteles económicos cercanos al Templo de calidad aceptable. En ocupación doble no varía mucho el precio y el costo por persona se va a la mitad.

 

 

Por último pedirles notificar inmediatamente a un servidor su asistencia.

 

Su hermano en Cristo

 

C.P.C. Eliseo Ríos Flores

Del escritorio del director:

Reporte de viaje a Monterrey, N. L.

En En días pasados, con motivo de la celebración de la Junta de Gabinete General, viajamos a la industriosa  y siempre creciente ciudad de Monterrey para presentar el informe correspondiente a la edición de El Evangelista Mexicano, que en resumidas cuentas es lo siguiente:

números publicados por mes, dos;

en el cuatrimestre, ocho;

lectores registrados en la página web: 5,581;

lectores promedio por semana: 429.

Lectores por mes: octubre, 1812; noviembre, 1816; diciembre, 1952; enero, 1992. Páginas publicadas: 555. Gastos del cuatrimestre: $12,126.87.

Visitamos las instalaciones del Instituto Laurens, que recientemente ha cumplido 125 años de vida, y saludamos a la directora general del plantel, Profra. y Lic. Elva Miriam Peña Martínez, a quien entregamos un ejemplar del libro de la historia del Instituto Mexicano Madero, institución hermana en la ciudad de Puebla, que también sobrepasa el centenario de vida educativa. Se nos prometió el envio próximo de la reseña histórica de sus 125 años, que daremos a conocer proximamente.

 

 

Estuvimos con el director del Seminario Metodista Juan Wesley, Pbro. Marco Antonio Martínez Palomo, quien atendió nuestra petición de datos para algunas líneas de investigación histórica,  presentándonos con el hermano Ezequiel Reyes Salazar, al frente de la biblioteca de dicha institución, donde obtuvimos la información correspondiente.

No está por demás destacar y agradecer la atención recibida por parte de los hermanos Raúl García de Ochoa, Roberto Ríos, Rebeca de los Santos de Ríos, Rolando Zapata y Ruby de Zapata.

Atentamente

José Donato Rodríguez

Estudios bíblicos

Jueces

Capítulo 12

Recordando la parte final del capítulo anterior, donde se menciona el cumplimiento de Jefté por el voto hecho a Jehová en el que ofrece en sacrificio a su hija (práctica ocasional de los israelitas y de sus vecinos), aunque la Ley de Moisés prohibía completamente los sacrificios humanos. En este pasaje bíblico no se pronuncia ningún juicio sobre la acción realizada por Jefté, limitándose sólo a referir el hecho.

Los primeros versículos de este capítulo doce nos hablan de un diálogo entre los hombres de la tribu de Efraín y Jefté, los primeros con una actitud amenazadora y el segundo no tiene la diplomacia de Gedeón (en Jueces capítulo 8 se inicia con un diálogo similar al del capítulo 12); pero Gedeón da respuesta blanda y convence a los Efranitas, en cambio Jefté les reclama que no acudieron al llamado para la guerra y al no convencerlos reúne a los hombres de Galaad y pelea contra los de Efraín derrotándolos en los vados del río Jordán y cuando los fugitivos de Efraín querían pasar, los de Galaad les preguntaban “¿eres tú efrateo?” si la respuesta era negativa entonces le decían repite: “Shibolet”; pero si decían “Sibolet” por no poder pronunciar correctamente lo degollaban en ese lugar y murieron así 42000 de los de Efraín.

De los versículos 8 al 15 se mencionan tres jueces menores siendo; Ibzán quién comete el error de casar a sus treinta hijos con gente de fuera y a sus treinta hijas con varones también de otros pueblos y juzgó a Israel sólo 7 años. El siguiente juez se llamo Elón, el que juzgó a Israel 10 años y el tercer juez menor llamado Abdón, nativo de Piratón de la tierra de Efraín el cual juzgó durante 8 años a Israel. Al no tenerse tantas referencias biográficas, administrativas o de guerra se les considera jueces menores.

 

Autor: Francesco Morone (1471–1529)  

Capítulo 13

En los siguientes cuatro capítulos del libro de los Jueces encontramos la vida y obra de este personaje conocido en la literatura universal con base en el relato bíblico y otros documentos con el nombre de Sansón nativo de Zora de la tribu de Dan. El nombre Sansón se deriva de la palabra hebrea shemesh que significa “sol”. Y es recordado por su extraordinaria fuerza física y su pelea constante contra los filisteos a quienes tenía como vecinos en la parte suroeste de su territorio. Fue hijo de un hombre llamado Manoa, nativo de Zora, y se desconoce el nombre de su madre de quien se dice era estéril y se le aparece el ángel de Jehová. Al igual que Samuel y Juan el bautista, Sansón es anunciado por Dios a sus padres antes de su nacimiento: “tú eres estéril y nunca has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda, pues concebirás y darás a luz un hijo. No pasara navaja sobre su cabeza, porque el niño será nazareo para Dios desde su nacimiento y comenzara a salvar a Israel de manos de los filisteos”.

La futura madre se Sansón busca a su esposo y le cuenta lo dicho por el ángel al que se refiere “como un varón de Dios”, Manoa ora a Dios, y en respuesta el ángel nuevamente aparece a la mujer estando ella en el campo y busca a su esposo presentándose ambos ante aquel hombre, según el relato bíblico, Manoa pregunta la forma de vivir del niño y ¿qué se debe hacer con él?, la respuesta del ángel fue que tendría que cumplir con las obligaciones de un nazareo (heb. = “separado o consagrado”) 1.-Abstenerse de bebidas embriagantes o productos derivados de la uva, debía de recibir su inspiración del Espíritu Santo y no del estimulo artificial del vino. 2.-Dejarse crecer el pelo, señal principal de su consagración. 3.-No tocar ningún cadáver. Y después de esta explicación Manoa le pide que lo espere para prepararle un cabrito y el ángel rechaza esta atención y pide a cambio que le ofrezca un holocausto a Dios, haciendo este holocausto y una ofrenda sobre una peña y el ángel milagrosamente sube sobre la llama del altar, quedando postrados Manoa y su esposa, en tierra y entendieron que aquel varón era el ángel de Jehová.

Pasado el tiempo “la esposa de Manoa dio a luz un hijo y le puso por nombre Sansón”, no se nos dice en la parte final de este capítulo sobre algunos aspectos de su infancia, pubertad ni adolescencia sólo se cita “el niño creció y Jehová lo bendijo”

Capítulo 14

En este relato bíblico encontramos algunos aspectos de la juventud de Sansón, quien en una visita a Timnat ve a una mujer de las hijas de los filisteos (los cuales tenían en su poder en esa época a esta ciudad ubicada en la frontera entre el territorio de Judá y el territorio de Dan), regresa con sus padres y les pide que le acompañen a pedir a esta mujer como esposa., aunque sus padres le manifestaron desconcierto, al ignorar que esto venia de Dios.

Cuando Sansón hace el viaje a Timnat con sus padres se dice de la primera demostración de fuerza al despedazar Sansón a un león joven, sin usar ningún arma, solamente sus manos, este hecho no lo vieron sus padres ni él se los contó y vinieron y hablaron con aquella mujer la cual agradó a Sansón. Regresan para el casamiento de Sansón, cumplida la fecha y Sansón se aparta del camino buscando los restos del león y encontró en el cuerpo un enjambre de abejas que habían elaborado un panal de miel, de donde tomó la miel y la fue comiendo por el camino y al alcanzar a sus padres les convidó.

Llegaron a donde estaba la mujer, se nos dice que ahí Sansón hizo un banquete y en la fiesta era la costumbre ponerle un asistente al recién casado; pero los filisteos le pusieron 30 asistentes, en el pasaje bíblico se interpreta que Sansón estaba “muy contento” y les propone a los treinta asistentes un enigma el cual debería ser explicado durante los 7 días de la fiesta y como premio si los asistentes tenían la respuesta correcta Sansón les daría 30 vestidos de lino y 30 vestidos de fiesta, en caso de respuesta incorrecta ellos entregarían igual cantidad de vestidos; el enigma fue: “del devorador salió comida, y del fuerte salió dulzura”.

Al no poder encontrar la respuesta los 30 asistentes filisteos presionan a la esposa de Sansón amenazando con quemarla con toda la casa de su padre, para que ella obtenga la respuesta; por lo cual la mujer de Sansón llora ante él por siete días y lo presiona, mostrándole Sansón la respuesta que ella participó a los filisteos los cuales el séptimo día de la fiesta contestaron a Sansón.

Sansón tuvo que pagar la respuesta correcta del enigma, viniendo el Espíritu de Dios sobre él va a la ciudad de Ascalón y mata a 30 hombres y con su despojos paga a los que le habían explicado el enigma.

Hasta aquí observamos que Dios ha permitido algunas cosas a Sansón para lograr vencer a sus enemigos; pero señalaremos con base bíblica que Sansón tiene contacto con el león muerto (inmundicia) y al hacer banquete en su casamiento es posible que haya tomado alguna bebida prohibida, desobedeciendo a Dios.

 

 

Intolerancia religiosa

Entre el escenario público y privado: la participación cívico política de los evangélicos mexicanos,

1944-1951.

Deyssy Jael de la Luz García

(Publicado en “Libertades laicas”, red latinoamericana por las libertades laicas).

deyjael@gmail.com

Presentación

Hablar desde una perspectiva histórica de los valores cívico-políticos de los evangélicos mexicanos en la primera mitad del siglo XX, es hacer mención de una expresión de vivir y crear una ciudadanía en un contexto de grandes contratiempos políticos donde el Estado mexicano en su intento por ser laico y supremo en la tutela de la sociedad revolucionaria y posrevolucionaria, tuvo que enfrentar grandes retos en la escena religiosa: primero los gobiernos anticlericales, la Cristiada hasta llegar al modus vivendi. En este contexto de acercamientos y escisiones entre lo político y lo religioso, los evangélicos fueron marginados de la escena nacional en discurso y actitud: su reconocimiento, su representación e identificación en público fue fuertemente atacada por católicos y autoridades que consideraban que el protestantismo era una religión extranjera y contraria a los valores católico-guadalupanos. Es por ello que la violencia discursiva, física y jurídica hacia este sector religioso ha sido una de las expresiones más características de intolerancia en nuestro país y en ciertas coyunturas se intensifica.

Este trabajo estudia a los evangélicos mexicanos de 1944 a 1951, momento coyuntural de su historia porque se desató contra ellos la Cruzada en Defensa de la Fe católica. En un contexto de política interna de Unidad Nacional, algunos sectores intransigentes católicos intentaron acabar con el protestantismo en México por las razones expuestas. Ante esa situación, que afectó a todas las iglesias protestantes y pentecostales del país, los evangélicos buscaron la forma de dar una visión objetiva de lo que implicaba ser protestante en México ante las autoridades y la sociedad, pues en esos momentos ya no era suficiente definir “teóricamente” su doble identidad “como cristianos protestantes y como mexicanos”1, sino que a la par de lo escrito debía ir la acción. ¿Por qué los evangélicos fueron objeto de intolerancia religiosa en un aparente momento de estabilidad nacional? ¿Cuál fue su respuesta y posición ante los actos desatados en su contra? ¿Cuáles fueron los mecanismos que les permitieron un actuar público sin dejar sus valores religiosos en lo privado? Estas son las interrogantes a las cuales intento dar solución tomando como una referencia importante, la participación de la Iglesia de Dios por ser mi objeto de estudio.

1. BAJO LA SOMBRA DE LA UNIDAD NACIONAL

Desde su campaña presidencial, Manuel Ávila Camacho sustentó su plataforma política en dos principios: su declaración “soy creyente”2 y un proyecto basado en unidad nacional. Ambas propuestas perfilaban un gobierno tolerante y de amplia política que impulsaría la propiedad privada, la libertad religiosa y de prensa, con el propósito de evitar el desorden político y social que pudiera afectar la economía y la política interna, pero al mismo tiempo, estar a la defensiva por si el país se veía envuelto en la Segunda Guerra Mundial. Todo se encaminó a limpiar asperezas y residuos del régimen anterior para dar una apariencia interior y exterior de democracia y libertad.

Sin embargo, apelar a la Unidad Nacional en donde las prioridades personales no estuvieran por encima de las de la nación, fue una propuesta que coincidió con los intereses de algunos sectores católicos, los cuales opinaban que “el catolicismo y el patriotismo no eran antagónicos, y la Iglesia tenía la obligación de reafirmarlo.”3 Por ello cuando en junio de 1942 México entró a la Segunda Gran Guerra, el entonces ya presidente, Ávila Camacho, recibió el apoyo del Arzobispo de México, Monseñor Luis María Martínez, y del Partido Acción Nacional (PAN). Tal actitud conciliadora de la Iglesia, le permitió afirmar su acuerdo implícito de modus vivendi con el Estado mexicano4 y a su vez, analizar bajo qué mecanismos recuperaría la conciencia y el control social que había perdido durante los regímenes de la Revolución.

Tal pareciera ser que después de los arreglos de 1929,5, la militancia más fuerte de la Iglesia católica proveniente de organizaciones sociales de inspiración católica intransigente como Democracia Católica y el Partido Católico Nacional, se había reducido en el terreno social y político dando lugar a la facción pragmática o conciliadora originaria de la clase media y de los laicos católicos, que aparentemente, redujo la presencia eclesial.6 No obstante en estos momentos de tensión mundial, los católicos experimentaron diferentes posturas ideológicas que permeaban por la Guerra7 y el integralismo e intransigencia católica volvieron a surgir con un marcado sustento hispanista en algunos grupos como Acción Católica y la Unión Nacional Sinarquista (UNS)8; facciones apoyadas, aunque no directamente, por el Arzobispo de México.9

Hasta ese entonces, el episcopado mexicano había desarrollado una campaña en contra del comunismo e incluso, una vertiente adoptó una postura antisemita y pro-germana.10 Pero acabada la Guerra, la campaña se enfocó a terminar con la “serpiente infernal del protestantismo”11, pues “había un gran temor de que la cultura norteamericana conquistara México y desplazara los valores propios.”12 Así que se vinculó al capitalismo con el panamericanismo, el imperialismo y su supuesto efecto: el protestantismo.

Precisamente a partir de la década de los cuarenta, los protestantes eran 0.91%, 13 de la población nacional. Cifra tal vez marginal, pero que preocupaba a los jerarcas católicos porque las iglesias protestantes estaban creciendo y mostraban su diversificación –para ese momento ya se habían establecido las principales Iglesias pentecostales tanto autóctonas como las auspiciadas por Iglesias norteamericanas14 y el Instituto Lingüístico de Verano-15 ganando fieles, esencialmente en las zonas rurales del sureste de México.

2. LA CRUZADA EN DEFENSA DE LA FE

El pretexto de la campaña anti protestante fue claro: defender la Fe nacional, aspecto considerado por los principales sectores católicos como ingrediente principal de la unidad e identidad mexicana y a su vez, argumento central para justificar su posición intolerante hacia otras confesiones. De tal manera que, desde los primeros meses de 1944 los prelados de Tamaulipas, Tehuantepec, Durango, Sonora, Sinaloa y Chihuahua emitieron pastorales denunciando las actividades y avances de “sectas protestantes” en la frontera norte que, en su opinión, “pretenden arrancar la fe católica de los corazones de los mexicanos y arrastrarlos a la herejía.”16 Pero fue en octubre del mismo año, al iniciar el Año Jubilar Guadalupano, que al llamado del Arzobispo de México, se reconoció entre el pueblo católico, oficialmente, “La Cruzada en defensa de la Fe.”17

A través de una carta pastoral, el jerarca denunció ante el pueblo mexicano al protestantismo como una creencia extranjera y extraña que tenía por objetivo “arrebatar a los mexicanos su más rico tesoro, la fe católica, que hace 4 siglos nos trajo la Santísima Virgen de Guadalupe.”18 Por lo tanto, decía, tenía que ser erradicado de raíz bajo los medios que fueran necesarios y aconsejaba una serie de ejercicios para lograr tal fin.19

No obstante, antes que se reconociera esa empresa religiosa, algunos protestantes ya estaban siendo agredidos, pues desde 1926 éstos comenzaron a denunciar ante autoridades locales y federales que eran objeto de actos de intolerancia religiosa a cargo de “fanáticos católicos incitados por el cura del lugar.”20 Ya para inicios de los cuarenta, algunas iglesias como el Movimiento Iglesia Evangélica Pentecostés Independiente (MIEPI) contaba a uno de sus obreros, David Ochoa que sufrió persecución en Tepeapulco, Hidalgo, como su 5º mártir sacrificado21 y en 1944 algunos casos de intolerancia religiosa en Puebla, Veracruz y Oaxaca empezaron a llegar a la Cámara de Diputados22, sin que se esclarecieran las causas de los hechos.

La campaña escrita fue una de las respuestas al llamado de la cruzada, pues a través de la prensa confesional, boletines, facsímiles y hojas sueltas se agredían los principios doctrinales del protestantismo y se atacaban a los que habían abandonado el catolicismo para hacerles saber -según los redactores anónimos- que estaban en un error al haber dejado los sagrados sacramentos del culto sobrenatural que rendían en la Iglesia católica, y que el protestantismo los había liberado, pero para ir al infierno.23

Las palabras no se quedaron sólo en argumentos doctrinales, sino que haciendo uso del derecho de libertad de expresión, se publicaron algunas condenaciones: “Que la más vil de las muertes venga sobre ellos [los protestantes] y que desciendan vivos al abismo. Que su descendencia sea destruida de la tierra y que perezcan por hambre, sed, desnudez y toda aflicción. Que tengan toda miseria y pestilencia y tormento […] Que su entierro sea con los lobos y asnos. Que perros hambrientos devoren sus cadáveres. Que el diablo y sus ángeles sean sus compañeros para siempre. Amén, amén, así sea, que así sea.”24

 

Contrariamente a lo que opinaban sus acusadores católicos, los protestantes se veían a sí mismos no como parte de una religión ritualista, natural o sobrenatural “sino como una filosofía y estilo de vida que sintetizaba el lema de elevarse [a sí mismo] y elevar a los demás.”25 Por ello, el 10 de diciembre de 1944, los ministros evangélicos del Distrito Federal, 23 pastores de distintas iglesias evangélicas, firman y dan a conocer el Manifiesto del pueblo evangélico a la Nación Mexicana en respuesta a la carta pastoral de Mons. Martínez, sintetizando de manera clara la posición de los protestantes mexicanos ante la campaña desatada en su contra.26 Una vez más, como lo hicieron en 1934,27, recurren a la historia para legitimar su identidad nacional y su propuesta de cambio social.

“La Historia de México no registra en sus páginas ningún hecho bochornoso para la causa evangélica en México. Jamás ha sido un problema para ningún gobierno, porque siempre ha propugnado la elevación del pueblo, la dignidad de la vida humana y el engrandecimiento y progreso de la Patria […] Nuestro historial abunda en hechos patrióticos realizados por elementos protestantes.”28

En tal escrito, los evangélicos refutan la fórmula de protestantismo igual a penetración norteamericana, argumentando que no son los traidores de la Patria y recuerdan tanto la Independencia de México como la Revolución mexicana para contrariar las ofensas católicas, puntualizando a través de esos dos acontecimientos que: “[…] la jerarquía católica se constituyó en enemiga de la causa libertaria [desde los inicios] del pueblo mexicano.”29

La confrontación escrita entre católicos y evangélicos quedó atrás para convertirse en un verdadero enfrentamiento religioso, cuando algunos católicos tradicionalistas simpatizantes de la intransigencia, en zonas rurales y en su mayoría en complicidad con el cura del lugar y bajo respaldo de autoridades locales, llevaron a cabo amenazas de muerte y desalojo, tumultos, zafarranchos, vejaciones físicas e incluso muertes a sus presuntos enemigos de fe, que se recrudecieron hasta 1954.30

Tal parece ser que uno de los factores que alimentó más la intolerancia a los evangélicos, fueron las acciones públicas de manifestación y agresiones de la UNS que a partir de finales de los treinta, había traspasado los límites de las fronteras del Bajío convirtiéndose “en una fuerza de oposición de primera magnitud en el (sic) nivel nacional”,31 pero en crisis durante 1943 y 1945 pues ya no era el único aglutinador de la derecha católica.

“Las pugnas entre los líderes (entre Abascal y el nuevo jefe nacional Torres Bueno), el conflicto con la organización clandestina por el excesivo control, la retirada de apoyo del presidente Ávila Camacho, la acción frecuente y fuerte de los adversarios (en la represión y el desprestigio ante la opinión pública), las acciones contrarias a las autoridades (nacionales, estatales, locales, militares y policíacas); se conjuntaron afectando al movimiento.”32

Quizá el hecho que pondría en evidencia tal problema, sería el atentado del 10 de abril de 1944 a Manuel Ávila Camacho, quien al llegar a Palacio Nacional fue agredido con una pistola por un oficial del Ejército, el Teniente José Antonio de la Lama y Rojas, sin que causará más que rozaduras a la vestimenta del presidente33, pero sí la muerte del agresor dos días después. Al ser investigado, de la Lama resultó tener vínculos con la UNS34 y ésta respaldó dicho acto con un acuerdo escrito y firmado por 40 jefes sinarquistas, quienes entre otras cosas expresaron que: “José Antonio de la Lama, muerto avelosamente (sic) por pretender hacer valer sus derechos de mexicano y de católico, matando al jefe máximo de la traición, a quien, nosotros, los sinarquistas, no reconocemos como Presidente Constitucional de la República Mexicana, por estar al servicio de las potencias totalitarias que actualmente luchan contra la nación más amiga de México [refiriéndose a España].”35

Todas estas acciones provocaron que el gobierno federal calificara al sinarquismo como un movimiento “responsable de los delitos de disolución social y ataques al orden y a la paz pública.”36

Sus efectos internos fueron la desestabilización, disolución y un ambiente de anarquía dentro de la organización que se reflejó externamente en la Cruzada con “nuevos mártires, nuevos caídos como los denominan la Falange Española y la propia UNS.” 37 Dentro de este contexto, el sinarquismo buscaría defender su fe y espacio social regional que estaba siendo invadido por protestantes.

3. LA REACCIÓN EVANGÉLICA Y LA RESPUESTA DE LAS AUTORIDADES

Los actos de intolerancia a protestantes pasaron de ser un problema religioso regional a ser un fenómeno social y político que afectó a todas las iglesias evangélicas de México desde principios de 1944. Caso tras caso empezaron a ser noticia cuando los protestantes afectados -a veces de manera individual o colectiva, haciendo alusión a la denominación a la cual pertenecían denunciaban por medio de cartas, correo gramas y telegramas ante el Presidente de la República, autoridades federales y locales, prensa y vecinos que el orden constitucional estaba siendo trasgredido al violarse los artículos Constitucionales 14º, 16º y 24º por el sólo hecho de “pensar diferente.”38 De 1944 a 1952, el semanario Tiempo, dirigido por Martín Luis Guzmán, prestó la columna de Religión y Jornadas Nacionales exponiendo los hechos y fotografías de las “víctimas del fanatismo religioso” en distintos poblados de Oaxaca, Puebla, Estado de México, Veracruz, Guerrero, Tlaxcala, Chiapas, Jalisco, Querétaro, Hidalgo, Tlahuac y Anáhuac en el D.F. y Michoacán. A partir de 1948 a esos lugares se sumaron Campeche, Zacatecas, San Luis Potosí y Nayarit.

Los denunciantes al describir los hechos de los que eran víctimas, se expresan como ciudadanos que reclaman el cumplimiento de sus derechos constitucionales: libertad religiosa, seguridad personal y familiar y de bienes. Al retomar el pensamiento liberal de Juárez y el legado revolucionario de libertad de conciencia, los evangélicos creyeron que las autoridades eran neutrales ante ese tipo de situaciones y por ello revelan las medidas que católicos “cristeros y sinarquistas” empleaban en su contra: amenazas de muerte si no abandonaban su fe o el poblado; obligaciones a contribuir con dinero para fiestas patronales; construcción de obras católicas o si no se les multaba; no permitir dar sepultura a quienes profesaran la religión evangélica; agresiones en espacios públicos bajo las consignas de “¡Viva Cristo Rey!”, “¡Viva la Virgen de Guadalupe!”; privación a ejidatarios de utilizar agua para sus parcelas; asalto a congregaciones en pleno culto; incendios a templos y hogares evangélicos con dinamita; violaciones a mujeres, robos, encarcelamientos y muertes injustificadas.

Uno de los casos más sonados de intolerancia religiosa a evangélicos fue en la congregación metodista de San Andrés Timilpan, Estado de México, pues en la Conferencia Anual Metodista de 1941, el pastor Carlos Sánchez anunciaba que los 75 congregantes de dicha iglesia sufrieron “una cruel y despiadada persecución” buscando refugio en la Iglesia de Anáhuac, y agregaba: “Todos saben las gestiones que se han hecho ante las autoridades, desde mayo de 1940 hasta la fecha nada hemos logrado, de parte de ellas, hasta el momento de rendir este informe.”39 Ya desatada la cruzada, Tiempo publicó que el templo del lugar había sido dinamitado al igual que las casas de los protestantes y que el cura del lugar, Arnulfo Hurtado, había matado a golpes en el vientre a una mujer, al parecer embarazada, bajo la intención de quedarse con las propiedades de los evangélicos.40 Los hechos no quedaron allí pues en junio de 1945 al morir un pequeño, hijo de Gregorio Rafael “[…] desde el púlpito, el cura del lugar dijo a sus feligreses que al niño no debía habérsele sepultado en el cementerio municipal, sino que debió arrojársele al río. Los católicos pretendieron violar la tumba, y como no lo consiguieran, entraron a saco en las casas de los evangelistas […] El alcalde no castigó a los autores del crimen.”41

La persecución a evangélicos pentecostales en la Gloria, Veracruz, fue otro de los casos que despertó controversia y opinión pública por las declaraciones y actividades de la Iglesia de Dios42 y su obispo gobernante, David Genaro Ruesga.

Tal parece ser que desde abril de 1944 en el poblado de Guadalupe Victoria y La Gloria, municipios límite entre Puebla y Veracruz, existían pugnas entre católicos y evangélicos pentecostales afiliados a la Iglesia de Dios. Al dar a conocer los supuestos hechos, el diputado federal Salvador Ochoa Rentería denunció que en Guadalupe Victoria se había quemado viva a una joven, Jacinta García. Al hacerse la investigación resultó que no había víctima, pero sí conflictos en La Gloria suscitados cuando los evangélicos del lugar fueron a enterrar a uno de sus muertos y ya en el Panteón municipal, destruyeron las cruces de las tumbas. Por tal motivo, los católicos tomaron venganza contra sus agresores destruyendo cuatro de sus casas y quemando ocho. Estos últimos actos fueron penados con cárcel.43

Sobre el caso opinaron Mons. Luis María Martínez y David G. Ruesga. El primero escribió y publicó en el periódico La Prensa una carta a Ochoa Rentería negando los hechos y argumentando que en la Gloria, donde oficia el párroco Hermelindo Montealegre, no se levantó “ni una nubecilla de humo.”44 Esa respuesta del Arzobispo de México, públicamente desmintió la versión del diputado y demostró su postura de simulación y omisión ante los hechos de agresión desatados en respuesta a su carta pastoral. Por su parte, Ruesga al dar su versión de los hechos, expresó al funcionario federal que: “[…] ignoro de qué fuente haya usted recibido la noticia de la joven quemada en Guadalupe Victoria, Puebla e ignoro si esto sea verdad o no; pero si no fuera así, en realidad fue quemada una joven, y ésta se llama Libertad de conciencia, lograda para nosotros por la joven Revolución.”45

Y a la declaración del Arzobispo dijo: “Es que estos señores, con su miopía, no pueden ver todavía la inmensa humareda que se levantó de siete hogares que fueron incendiados por órdenes del nuevo Torquemada, ni la Polvareda que levantaron como nube otros seis hogares, ni pueden oír los gritos de angustia y dolor de esas trece familias, ni mucho menos conmoverse ante las lágrimas de aquellos hombres, mujeres y niños, que quedaron en la más espantosa desgracia[…] ”46

En su carta al diputado, Ruesga no pone en claro si los hechos fueron provocados por los evangélicos afectos a su iglesia y sólo menciona que el pueblo mexicano debe conocer la verdad de lo acontecido en La Gloria, y como los periódicos capitalinos “ni pagando, dejarían oír nuestra voz” decide adjuntar una copia de Carta Abierta que dirige al Presidente de la República, al Secretario de Gobernación, al Secretario de la Defensa Nacional y al Procurador General de la República para que se den por enterados de los sucesos.47 Por otro lado, al expresar su posición a Tiempo, Ruesga se refirió cronológicamente a algunos los hechos de los cuales tenía conocimiento y que habían quedado sin respuesta de autoridades.48

A su vez, los conflictos en La Gloria no quedaron allí, pues en noviembre del mismo año, cuando el párroco Montealegre y creyentes católicos se enteraron que en el templo evangélico pentecostal del lugar se adoctrinaban a matrimonios para asistir a un Congreso de la Iglesia de Dios, dijeron: “se están preparando para traer más curas y nos van a invadir en todo el pueblo.”49

Por la noche del 25 de ese mes, bajo efectos del alcohol, el pueblo congregado incendió con gasolina y dinamita el templo y nueve hogares de evangélicos. Resultado de ello fue la muerte de algunos creyentes pentecostales y la expulsión de sesenta familias50, las cuales tuvieron que ir en busca de auxilio al templo sede de la Iglesia de Dios en la Calzada de Guadalupe, Distrito Federal.

Al llegar ahí cinco niños que eran amamantados ya estaban muertos por el susto que causó a sus madres la ofensiva en su contra.

Esa situación generó descontento y conmoción entre los fieles de la Calzada, quienes al recibir a sus “hermanos perseguidos” no sólo les brindaron hospedaje y comida, sino que actuaron movilizando sus esfuerzos para denunciar los hechos. Desde ese momento, la Iglesia de Dios, a través de su obispo David Ruesga, comenzaría a levantarse como una iglesia portavoz en defensa de la causa evangélica, denunciando y exigiendo solución a los actos de violencia, no quedándose sólo en el plano argumentativo sino con acciones, y una de las primeras fue que Ruesga “[…] organizó una manifestación desde la Calzada de Guadalupe hasta la Cámara de Diputados y a los periódicos, llevó a todos los hermanos para hacer manifestaciones. En los carteles y las mantas que llevaban decían: “He aquí las víctimas del Sinarquismo, en la Gloria Veracruz de parte del cura Hermelindo Montealegre.”51

Antes de llegar a la Cámara, los manifestantes pentecostales de la Iglesia de Dios hicieron una parada en Palacio Nacional y frente a la Puerta mariana, mostraron los féretros de los niños muertos. Allí Ruesga buscó un enfrentamiento cara a cara con Monseñor Martínez con la intención de despertar polémica y captar la atención de las autoridades para una pronta solución y cese a las persecuciones no sólo de La Gloria, sino de todos los lugares de los cuales se tenía conocimiento.52

Los casos de Timilpan y La Gloria, fueron unos de los tantos que se denunciaron varias veces y que tuvieron consecuencias trágicas sin que las autoridades correspondientes dieran una respuesta concreta. Si la hubo fue a nivel local y muy marginal, pues aunque la Dirección General de la Secretaría de Gobernación hacía la petición a los gobiernos estatales para que los casos que le iban llegando se sometieran a investigación, los funcionarios al pedir informes a las autoridades locales, éstas tergiversaban los hechos o al transcribir la investigación se decía que “la referida acusación carece de fundamento”. 53 Ese tipo de respuestas permite ver que en ocasiones el gobierno local era cómplice de los hechos o se tenía la presión del pueblo y el cura del lugar para impartir justicia a la usanza tradicional.

De tal manera que en varios casos, la versión “oficial” de lo sucedido era trascrita a la dependencia federal y ésta, sin hacer más indagaciones, notificaba a los quejosos que su acusación ya había sido atendida e incluso solucionada. Cuando había investigación, el seguimiento duraba de menos de un mes hasta seis meses54 y con ese resultado “oficial” se daba por cerrado el proceso. Lo cierto es que los hechos no se limitaban a un mes, seis meses o un año, como lo muestra el caso de Timilpan.

Para los presidentes Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán, los actos de intolerancia no fueron considerados como un problema nacional urgente a erradicar ni se les mencionó públicamente. De hecho, aunque los agredidos mandaban constantemente cartas al C. Presidente de la República suplicando su intervención para que se les impartieran sus garantías constitucionales de ciudadanos, en los informes presidenciales no se hizo mención a las consecuencias de “la Cruzada en Defensa de la Fe”. Casi a finales del avilacamachismo y durante el gobierno de Alemán, el apartado de los informes presidenciales que correspondía con los gobiernos pasados a Política Religiosa, se reemplazó por Garantías Individuales, argumentando que el Estado velaba por el cabal cumplimiento de los derechos constitucionales individuales55 y respecto, sólo me ha sido posible confrontar la información con una fotografía para reconstruir dicho hecho nada más. Esa actitud federal demostró no una política de tolerancia56 o de no contestación57, sino, más bien, fue una política de simulación y de constantes silencios a las demandas de tinte religioso.

4. UNA ALIANZA ESTRATÉGICA: EL COMITÉ NACIONAL EVANGÉLICO DE DEFENSA

Al darse cuenta de que la prioridad de la política avilacamachista se enfocó a conciliar las fuerzas políticas contradictorias del régimen, y que la alemanista intentaba fortalecer la unidad nacional encauzándola a la industrialización del país con un modelo democratizador de apertura y acceso al poder político de los diferentes actores sociales58 en el cual, la participación individual no sería posible sino mediante “grupos reconocidos jurídicamente por el Estado y en el fondo, [por] los círculos de dirigentes encargados de representarlos y de tratar en lo que toca a sus intereses”59, los evangélicos comenzaron a darse cuenta que era necesario ir más allá de los escritos, manifiestos y cartas abiertas que denunciaban su condición, buscando así, los mecanismos que les permitieran un acercamiento más directo, tanto con las autoridades, como los diferentes sectores sociales.

Justamente, en esos momentos difíciles, algunas de las formas de asociación con las que contaban las iglesias evangélicas eran: la Alianza de Pastores y Obreros Evangélicos del Distrito Federal, el Club Cultural Maranatha, el Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas, Juventudes Evangélicas de la República Mexicana y la celebración cada año de una Convención Nacional Evangélica; organismos que tenían la finalidad de propiciar la convivencia y cooperación interdenominacional, pero que no eran “vías institucionales de comunicación con el Estado u otro medio regulador de la vida pública.”60 Esa condición, en apariencia, les relegó al ámbito meramente confesional, cuando notaron que el gobierno pasaba por alto las construcciones y manifestaciones públicas del culto católico.61

No obstante, frente a esa situación, pastores y líderes evangélicos que habían militado en alguna de las facciones revolucionarias y que se identificaban con el legado liberal y revolucionario de la separación Iglesia- Estado y libertad de conciencia, asumieron una postura cívica laica sin dejar de ser creyentes, en la que “[…] sus valores religiosos y su relación con las iglesias a las cuales pertenecían, no les limitaron en su quehacer político.”62 Éstos tomaron conciencia de que el Estado no satisfacía ni garantizaba la resolución de los actos de intolerancia religiosa a sus correligionarios, porque todas seguían siendo remitidas a las “autoridades correspondientes” sin la intervención directa del Presidente constitucional. Por tal motivo para salir de esa aparente marginación, varios ministros metodistas, presbiterianos, bautistas, congregacionales y pentecostales y líderes laicos deciden, en 1948, formar El Comité Nacional Evangélico de Defensa.

Esta organización fue pensada como una alianza estratégica de lucha que se alzaría como portavoz de la causa evangélica en México bajo un programa de acción que perseguía: defender la libertad religiosa, sobre todo la fe evangélica en la República Mexicana; intervenir en los casos de agresión a evangélicos por parte de particulares o de autoridades; gestionar ante la Secretaría de Gobernación y de Bienes Nacionales el permiso de bienes inmuebles con fines de culto evangélico; solidarizarse moralmente con los evangélicos perseguidos de todo el mundo; prestar consejo y patrocinio legales a las iglesias para actuar conforme a la ley.63 Sus bases ideológicas se sustentaron en un espíritu juarista y constitucionalista con el fin de que al expresarse y demandar públicamente justicia y libertad de conciencia, las autoridades civiles notaran que los evangélicos, pese a su diversidad denominacional, eran ciudadanos y que su experiencia revolucionaria les había concedido el derecho de no quedarse al margen de la ambigüedad política.

De hecho, algunos de sus integrantes, como David G. Ruesga (pentecostal) y Eleazar Z. Pérez (presbiteriano) eran masones64 y tenían fuertes vínculos con “otros elementos evangélicos que están colocados en lugares prominentes de la masonería y que a la vez son evangélicos o afines a la iglesia evangélica.”65 Esa postura permitió a los integrantes del Comité expresarse con acciones y planteamientos seculares no denominacionales, que apelaban al “reestablecimiento del orden constitucional”. De aquí que se entienda el apoyo de Martín Luis Guzmán a través del semanario Tiempo.

El Comité Nacional Evangélico de Defensa, como una propuesta cívico-política de denuncia y defensa para la causa evangélica, comenzó a ganar espacios públicos en la prensa, ante las autoridades -pues hubo mayor atención, más no respuestas concretas, a las quejas de evangélicos cuando el Comité intervenía denunciando los hechos ante la Secretaría de Gobernación, y también cuando sus dirigentes se entrevistaban con funcionarios públicos- y en la sociedad al participar cada año, a partir de 1950, en las manifestaciones públicas en el Hemiciclo a Juárez como muestra de integración a la vida cívica mexicana.

Precisamente, en ese año el entonces presidente del Comité, Lic. Agapito Ramos, se entrevistó con el Subsecretario de Gobernación, Lic. Francisco Salcedo Casas, pidiendo que se le diera la debida atención a los actos de intolerancia religiosa evangélica para el cese de las persecuciones. Como resultado de ese encuentro, los evangélicos acuerdan que es necesario tener una audiencia con el Presidente de la República “en la que comparezcan todos los miembros de éste comité y además los CC. Grales. (sic) y miembros del Ejército Nacional que sean de fe evangélica”66 con el fin de ejercer presión de forma más directa y personal. De tal suerte que se decide redactar un memorándum “en el cual se invite a todos los directivos denominacionales y destacadas personalidades evangélicas para que den su opinión al respecto.”67

Aunque no se sabe con seguridad sí se dio esa reunión con Miguel Alemán68, uno de los logros de las entrevistas personales con funcionarios públicos fue que Adolfo Ruiz Cortines, encargado de la Secretaría de Gobernación, pidió al Comité hiciera una revisión al artículo 130º constitucional del proyecto de Ley sobre Delitos y Faltas en Materia de Culto Religioso y Disciplina Externa. Al ser discutida dicha iniciativa en la sesión del Comité del 13 de agosto de 1951, sus miembros reconocieron los artículos del 1º al 5º y en el 6º se aprobó que “la ley no reconoce personalidad civil [a las Iglesias]”; los demás artículos (del 7º al 10º) quedaron sin cambio alguno.69

Con esa intervención, los miembros del Comité creyeron haber logrado que las autoridades federales les tomaran en cuenta en cuestiones de reforma política que favorecieran los intereses evangélicos mediante la reafirmación del Estado laico mexicano, pues el cambio propuesto en el Artículo 6º tenía la finalidad de que, si las iglesias de confesión no católica permanecían al margen de la política estatal, también la Iglesia católica lo hiciera para que cesaran las “persecuciones”.

Sin embargo, un año después Tiempo retomando como fuente de información todas las declaraciones de David G. Ruesga, publicaría: “Ruesga, en su carácter de presidente del Comité Nacional de Defensa Evangélica (sic), ha elevado centenares de quejas ante la Secretaría de Gobernación. A mediados de 1951, Dn Adolfo Ruiz Cortines, ministro entonces del ramo, pidió al obispo que formulara un proyecto de reformas a la Ley Reglamentaria del Artículo 130 de la Constitución, con el fin de impedir las atroces rivalidades entre católicos y protestantes. Dn David cumplió con el encargo y entregó, además, un proyecto de ley sobre faltas y delitos en materia de culto religioso y disciplina externa[…] Por razones ajenas del todo de su voluntad, el Obispo Ruesga entregó estos proyectos a la Sría. de Gobernación 2 días después de la fecha que se le había señalado. En tal virtud, el Depto. Legal y el ministro de esa dependencia no tuvieron tiempo de examinarlos y se perdió la oportunidad de que el Congreso los discutiera en el pasado periodo ordinario de sesiones. De todas suertes, la reglamentación del Art 130 constitucional sobre nuevas bases y la expedición de la ley sobre faltas y delitos en materia religiosa son necesidades que pronto tendrá que resolver el Estado.”70

A MODO DE CONCLUSIONES

La participación cívica y política de los evangélicos en México, se ha sustentado en principios morales derivados de su prédica y práctica de fe y se han enriquecido en determinadas experiencias históricas cuando sus intereses, ya sea como sujetos religiosos o sociales, se ven afectados o favorecidos. Ambas situaciones, les han llevado a buscar las formas, tanto individuales como colectivas, que les permitan expresar su acuerdo o desacuerdo, aunque no siempre con éxito.

Los siete años aquí estudiados son parte de un proceso histórico más complejo que relaciona íntimamente a los evangélicos con distintos actores, posturas argumentativas y políticas de cambio y de acción social. Precisamente, en este sentido, la militancia en alguna de las facciones revolucionarias, permitió a los evangélicos mexicanos de la década de los cuarenta, ante los actos de intolerancia desatados en su contra, afirmar dos procesos muy importantes para legitimar y defender la postura nacional del protestantismo: la nacionalización del liderazgo protestante y una conciencia nacional de su fe. Ambos aspectos les permitieron asumir una actitud de ciudadanos sin dejar de ser sujetos religiosos, sino todo lo contrario, pues amparados en el garante de la Revolución Mexicana, la Constitución de 1917, lograron:

1. expresarse públicamente haciendo compatibles sus valores religiosos con la moral revolucionaria al reivindicar sus derechos, ganando con ello, espacio y presencia social;

2. asociarse bajo una organización que representara sus propias demandas y a su vez, criticar y proponer soluciones que no sólo favorecieran al pueblo evangélico, sino a la reafirmación del Estado laico.

A través de estos logros, los evangélicos pusieron en evidencia que el proyecto católico reaccionario, no dejó de perseguir la recuperación del poder social-religioso que había perdido con los regímenes anticlericales, y que justificándose en la política de Unidad Nacional, negó la pluralidad y diferencia religiosa. Por otra parte, colocaron en tela de juicio las acciones y compromiso del gobierno federal para dar solución a demandas que el mismo Estado decía defender, las garantías individuales. Sin duda que ello fue resultado, también, del apoyo prestado por masones y políticos que simpatizaban con la causa evangélica, pues se tenía en común la defensa integral del individuo; en este caso de los ciudadanos mexicanos que profesaban una fe distinta al catolicismo.

Esos logros no pueden entenderse fuera del contexto ideológico y político que sustentó las posiciones de defensa, tanto de los católicos intransigentes, como de los evangélicos mexicanos, en resultado de un conflicto mayor internacional, la Segunda Guerra Mundial y una política unificadora en el interior. El terreno escrito fue, en primera instancia, el medio por el cual se ventiló públicamente el choque entre ambas confesiones. Ello permitió que líderes evangélicos, como David G. Ruesga, ejercieran presión con acciones radicales de reclamo, tanto a las autoridades federales como a las eclesiásticas, con el objetivo de ir más allá de los manifiestos, declaraciones y cartas abiertas. La experiencia de la Gloria, Veracruz, puso en alerta a este personaje y a los integrantes de la Iglesia que lídereaban, la Iglesia de Dios, para considerar que las persecuciones no sólo afectaban a una denominación, sino a todas aquéllas que no compartían la fe católica.

Poco a poco cuando los actos de intolerancia se recrudecieron tomando fuerza como un fenómeno religioso-político, los intereses del liderazgo protestante que representaba a las iglesias evangélicas con mayor presencia en México, fueron coincidiendo hasta lograr hacer un frente común, el cual hasta nuestros días puede ser considerado como una de las vías que abrió un espacio público para la participación cívico- política de los evangélicos mexicanos: El Comité Nacional Evangélico de Defensa. La visión fue penetrar e impactar la política mexicana, con la finalidad de dar a conocer su proyecto de nación y de acción social. Y si bien, su intervención en la reforma al Artículo constitucional 130º no pasó de ser, en apariencia, un mero proyecto legislativo, lo cierto fue que presentó la oportunidad de que los evangélicos, conocedores de los problemas religiosos de su momento, lograran un acercamiento con el Estado mexicano contemporáneo, siendo ellos mismos los intermediarios.

Hoy día, hay varios instrumentos de acercamiento y comunicación entre el Estado y grupos evangélicos por lo que ya no hay un sólo intermediario, ni un liderazgo fuerte y unido entre estos actores religiosos. A pesar de los intentos de unión a nivel nacional, los esfuerzos sólo han visto resultados locales porque los espacios de participación social se han diversificado, como los intereses personales y grupales, más no eclesiales, de estos actores religiosos. Lo cierto es que siguen lidiando en discurso y actitud con la intolerancia, con la otredad por ser considerados como minoría socio religiosa. En situaciones así y muy a pesar del avance de los derechos humanos en México, se sigue alimentando por parte de la sociedad una desconfianza y sospecha cuando evangélicos intentan incursionar en escena política, en la labor social o cuando presentan su lado secular.

Es por ello que los cristianos evangélicos están muy conscientes que sus discursos y acciones deben tener como pilar la defensa y resguardo del Estado laico pues de la vigencia de éste, depende gran parte de la visibilización social de ellos. Así que las preguntas finales serían: los evangélicos como sector minoritario ¿han aportado espacios, elementos y experiencias que se considerarían laicos?, ¿serían parte de una forma de vivir y hacer cultura política?; ¿el Estado mexicano está interesado en reconocer, fomentar e impulsar la visibilidad social de estos actores religiosos?, ¿Es necesario crear nuevas formas e instrumentos de negociación y entendimiento entre lo religioso y lo político?

 

Referencias:

1 Carlos Mondragón, “Protestantismo, panamericanismo e identidad nacional” en, Roberto Blancarte (comp.), Cultura e Identidad Nacional, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes-Fondo de Cultura Económica, 1994, p. 333

2 Roberto Blancarte comenta, de acuerdo a la entrevista de José C. Valadés al entonces presidente Manuel Ávila Camacho el 1º de julio de 1940, que la declaración “soy creyente” debe tomarse en el plano ético y no religioso, pues al referirse a los dos grandes problemas de México: “el moral y el económico; el de la pobreza espiritual y el de la miseria física” Ávila Camacho dio a entender que era demócrata. Sin embargo aprovechó la oportunidad para dejar puertas abiertas a la simpatía eclesial. Véase del autor Historia de la Iglesia católica en México,1929-1982, México, Fondo de Cultura Económica, 1992, p.74

3 Blancarte, Op. Cit., p.85

4 Blancarte, Op. Cit.,, 83-84pp.

5 Año del cese de la Guerra Cristera e inicio de la negociación con el Estado mexicano para establecer el modus vivendi.

6 Jean Meyer, “Una historia política de la religión en el México contemporáneo” en, Historia Mexicana, El Colegio de México, Vol. XLII, enero-marzo, 1993, 726-727pp.

7 Esa posición no fue exclusiva de la Iglesia católica sino también de la derecha mexicana. Véase Luis Medina Historia de la Revolución Mexicana 1940-1952. Del Cardenismo al avilacamachismo, México, El Colegio de México, No. 18, 1996, p.46

8 Desde ahora por sus siglas UNS.

9 Blancarte en un estudio biográfico sobre Mon. Luis María Martínez arzobispo de México (19317-1956) en el periodo que estamos tratando, menciona que éste apoyó la postura intransigente a finales de su participación, en los cincuenta. Sin embargo, aunque su relación con el sinarquismo aún no es clara, desde antes simpatizó y apoyó, indirectamente, las acciones intransigentes como se intenta demostrar en este trabajo. Cfr. Roberto Blancarte, “El arzobispo Luis María Martínez ¿Prelado pragmático o traidor a la Iglesia?” en, Revista Eslabones, Núm. 1, enero-junio, 1991, 95-99 pp.

10 Esa postura antisemita puso en duda la mexicanidad de los judíos radicados y nacidos en México, los cuales formaron en 1938 el Comité Central Israelita en México para hacer frente a la ofensiva católica. Judit Bokser-Liwerant “Los judíos en México”, conferencia impartida en el ciclo Derechos Humanos de las minorías religiosas, Centro Cultural Universitario (CUC), Cd. Universitaria, 24 septiembre 2003.

11 En su discurso al comenzar el Año Jubilar Guadalupano en México (12/octubre/1944 al 12/octubre/1944), Mon. Luis M. Martínez expresó su preocupación por el avance del protestantismo en México, y le calificó como “serpiente infernal”. Véase Tiempo, Vol. V, Núm. 130, 27/octubre/1944, p.3

12 Luis Medina, Op. Cit.

13 Cfr. en, Mondragón, Op. cit., p. 308

14 Las iglesias a las que me refiero son: Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, Las Asambleas de Dios, Iglesia de Dios, Movimiento Iglesia Evangélica Pentecostal Independiente (MIEPI), Iglesia Interdenominacional de Portales y la Iglesia Bethel. Todas éstas contaban con algunas “obras”, fundamentalmente, en el centro y sur de México.

15 Cabe recordar que el polémico Instituto Lingüístico de Verano inició labores en México, durante la administración de Lázaro Cárdenas y gracias al apoyo del entonces subsecretario de la Secretaría de Educación Pública, Moisés Sáenz, con el lingüista Cameron Townsend, quien junto a otros colegas norteamericanos desarrollaron un proyecto de traducción de las Escrituras a lenguas indígenas, fundamentalmente en lugares de Chiapas y Oaxaca.

16 Tiempo, Vol. VI, Núm. 134, 24/noviembre/1944, p.3

17 Carta Pastoral de Monseñor Luis M. Martínez al pueblo católico, reproducida íntegramente en Ibidem, IIIIVpp.

18 Ibidem, p. III

19 Ibidem

20 Véase, por ejemplo, el caso “Varios miembros de la Iglesia Metodista Episcopal de Santa Julia, piden garantías para el Sr. Ignacio Chagoyán.” donde los denunciantes al describir los hechos utilizaron ese tipo de calificativos. Generalidades de Culto Religioso, Serie 340, Ramo340 (29), Caja 104, Expediente 44, Fólder 2.340(5-1)-54, AGN/ DGG.

21 “Ecos de los Campos del Señor”en, El consejero fiel (órgano informativo de la MIEPI), diciembre de 1941, s. p.

22 Tiempo, Vol. X, Núm. 126, 29/septiembre/1944, p.7

23 ¿Conocen bien la Biblia nuestros hermanos separados?, Hoja Suelta EVC, con licencia eclesiástica, No. 2021, s. f, p.4, ACONEDEF

24 Información aparecida en Nuevo Día y trascrita en Tiempo, Vol. VI, Núm. 144, 02/febrero/1945, p.5

25 Mondragón, Op. cit. , p.339

26 Manifiesto del pueblo evangélico a la Nación Mexicana, proporcionado a la autora en entrevista a David

Ochoa, 23/marzo/2004, México, DF. y publicado en Tiempo Vol. VI, Núm. 138, 22/diciembre/1944

27 En ese año el Concilio Evangélico de México ante la propuesta de la educación socialista emite una declaración, El cristianismo evangélico en México. Su tradición histórica, su actuación práctica, sus postulados sociales, en la cual manifiesta los aportes de los evangélicos a la sociedad mexicana.

28 Manifiesto del pueblo evangélico a la Nación Mexicana.

29 Ibidem

30 Véanse las quejas presentadas de evangélicos a autoridades entre 1949-1952 en Generalidades de culto religioso, Serie 2340, Ramo 340(72), Caja 122, Expediente 1, Fólder 2/2340(72)/1, Tomo III. AGN/ DGG. También véanse Fólder 316 Fernando Rodríguez, Fólder Correspondencia de Sr. Humberto González correspondiente a 1955 y Fólder Documentos del ACONEDEF donde se llevó el seguimiento de actos de intolerancia a evangélicos en México en el periodo estudiado.

31 Pablo Serrano, Álvarez, “Catolicismo, religión y acción social regional. El caso del sinarquismo en el bajío mexicano, (1937-1952)” en, Carlos Martínez Assad, coord., Religiosidad y política en México, México, Universidad Iberoamericana, Cuadernos de Cultura y Religión, Núm. 2, 1992, p.269

32 Ibidem, pp.271-272

33 Tiempo, Vol. IV, Núm. 102, 14/abril/1944, p.7

34 Tiempo, Vol. IV, Núm. 103, 21/abril/1944, 5, 7-8pp.

35 Tiempo, Vol. IV, Núm. 107, 19/mayo/1944, p.5

36 Tiempo, Vol. X, Núm. 115, 14/julio/1944, 5-6pp.

37 Esta fue una de las conclusiones a las que llegaron los dirigentes sinarquistas en reunión el 20 de mayo de 1944 en León Guanajuato. Tiempo, Vol. V, Núm.109, 2/junio/1944, p. 5

38 Véase por ejemplo el caso de los evangélicos popolacas de Santa María Nativitas, Cuahutempam Jurisdicción del Municipio de Coyotepec, ex Distrito de Tepexi de Rodríguez, Puebla que escriben al Presidente de la República, Miguel Alemán, para que haga valer sus garantías individuales ante amenazas locales en su contra. En la carta fechada el 13/noviembre/1949 defienden su derecho de pensar diferente al profesar la religión evangélica. Serie citada del AGN/ DGG.

39Actas de las Conferencias Anuales de la Iglesia Metodista Episcopal de México, Imprenta Metodista Episcopal 1940-1944

40 Tiempo, Vol. VII, Núm. 162, 18/junio/1944, p.7; Tiempo, Vol. VII, Núm.171, 10/agosto/1945, p.6

41 Tiempo, Vol. VII, Núm.171, 10/agosto/1945, p.6

42 En estos momentos la Iglesia mencionada se encontraba afiliada a la Iglesia de Dios, Cleveland, Tennessi.

43 Tiempo, Vol. V, Núm. 111, 16/junio/1944, p.9

44 Ibidem

45 “Carta de David Genaro Ruesga al C. Diputado Ochoa Rentería”, APGM.

46 Ibidem

47 En el documento citado, aunque se menciona que se anexó una Carta Abierta, no he podido localizarla ni en el APGM y ni en el AGN.

48 Tiempo, Vol. V, Núm. 111, 16/junio/1944, p.9

49 Entrevista Cecilia Romero de Tejeda, Puebla, Puebla, 08/febrero/2003

50 Tiempo, Vol. XX, Núm. 510, 08/febrero/1952, p. 9

51 Entrevista Cecilia Romero de Tejeda

52 Este acontecimiento me ha sido mencionado en la mayoría de entrevistas que he realizado (Entrevista Cecilia Romero de Tejeda, entrevista a David Ochoa, entrevista a Gustavo Monroy y plática con Rubén Francisco Romero Ruesga, nieto de David G. Ruesga ), y por falta de alguna fuente escrita que de más luz al

53 Un ejemplo. En la serie citada del AGN/ DGG los señores Arce, de religión evangélica y residentes de San Juan Tezontla, Texcoco, Tlahuac, Estado de México, denuncian a la Dirección General de Gobierno de la Secretaría de Gobernación que en el citado lugar se les obliga a ser Mayordomos para organizar la fiesta. El entonces representante de esa dependencia federal, Lic. Francisco Salcedo Casas, pidió se llevase a cabo la investigación y esta tuvo una duración de tres meses (del 26/abril/1950 al 25/julio/1950). En el informe que se le trascribe, por parte de las autoridades de Toluca, se dice que las autoridades civiles ejidatarias del lugar, al investigar, encontraron que “la acusación carece de fundamento” y que después de platicar con los quejosos se llegó a un acuerdo donde los señores Arce sólo van a cooperar para algunas obras materiales de su propio pueblo y que las autoridades mencionadas van a estar al pendiente para evitar desordenes. En este caso consultado y en muchos otros, sólo se encuentra esa versión “oficial” de las autoridades y no la versión final de los quejosos. Fojas 3121,3122 y 5764.

54 De los 24 casos que revise del Tomo III de la serie citada del AGN/ DGG, que va de 1949 a 1952, 6 casos no tienen respuesta; 5 fueron sometidos a investigación (con una duración de entre 2 y 3 meses) y 13 casos tienen respuesta de autoridades, pero sin investigación.

55 México a través de los informes presidenciales. La política interior, México, Secretaría de la Presidencia y Secretaría de Gobernación, 1976. Véanse los informes de Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán, 271- 295pp.

56 Mary Cassareto analiza algunos de los casos de intolerancia religiosa a evangélicos en los gobiernos de Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán y Adolfo Ruiz Cortínez y argumenta que, las relaciones del movimiento protestante con el gobierno mexicano, si bien, en el periodo estudiado, no fueron amistosas, se movieron bajo un margen de tolerancia, justicia sin favoritismo y con absoluta imparcialidad. Cfr. todo el capítulo II de Mary A. Cassaretto, El movimiento protestante en México 1940-1955, México, UNAM, 1960 Tesis de maestría, 32-60pp.

57 Idea manejada por Luis Scott en el periodo que estamos estudiando. Cfr. del autor “Los evangélicos mexicanos en el siglo XX” en, Reseña Histórica, Visión evangélica al comienzo del siglo XXI. La gran Ciudad de México, documento 4, México, Liga del Sembrador-SBI-VELA, 1993, p.29

58 Véase como fue lográndose ese proceso en Luis Medina, Historia de la Revolución mexicana, 1940-1952, Civilismo y modernización del autoritarismo, Núm. 20, México, El Colegio de México, 62-94pp.

59 Arnaldo Córdoba, La formación del poder político en México, México, Editorial Era, 1972, p.42

60 Rubén, Ruiz Guerra,“Los evangélicos mexicanos y lo político” en, Religiones y sociedad. Expediente Los evangelismos en México, Secretaria de Gobernación- Subsecretaria de Asuntos Religiosos, Año 2, Núm. 3, mayo-agosto 1998, p.82

61 Véanse las opiniones y críticas despertadas, tanto para la jerarquía católica como para el gobierno federal y local, por observadores ante las celebraciones públicas del IV Centenario de la Diócesis de Guadalajara. Tiempo, Vol. XIII, Núm. 326, 30/julio/1948, p.7

62 Ruiz Guerra, Op. cit, p.81

63 Resumen de los puntos sobre los cuales girará la acción del Comité, expuestos en la Editorial de Adalid, Órgano del Comité Nacional Evangélico de Defensa, Año 1, Núm. 1, diciembre 1950.

64En plática con Abdías Pérez Landín (Cd. de México, 19/junio/ 2004), actual presidente del CONEDEF, se le hizo el comentario a la autora que la mayoría de integrantes del Comité eran masones del Rito Escocés. Información similar se me facilitó en plática con David Ochoa (Cd. de México, 21/junio/2004), personaje que convivió con Ruesga y Z. Pérez, y quién me comentó: “los masones daban ayuda a los evangélicos a través del gobierno”. Esos datos fueron comprobados con el documento que acredita a David G. Ruesga con el grado de Maestro del Rito Escocés, “Disposición Testamentaria, Fondo de Defunción masónico, Gran Logia Valle de México”, escrito facilitado a la autora del APRFRR.

65 Comentario que hizo David Ruesga, presidente del Comité, en el sentido de analizar los mecanismos por los cuales trabajaría y se daría a conocer dicho organismo. Acta de sesión ordinaria del Comité Nacional Evangélico de Defensa, 27/septiembre/1948, ACONEDEF

66 Acta reunión general del Comité Nacional Evangélico de Defensa, 08/febrero/1950, ACONEDEF

67 Ibidem

68 En el seguimiento que hago de las reuniones del Comité, no he localizado, en el periodo aquí trabajado, algún acta que informe si hubo entrevista con el presidente Miguel Alemán.

69 Acta sesión ordinaria de negocios del Comité Nacional Evangélico de Defensa, 13/agosto/1951,

70 Tiempo, Vol. XX, Núm. 510, 08/febrero/1952, 52-53pp.

FUENTES

a). Archivos

-Archivo General de la Nación, Departamento General de Gobierno, Serie 2/340 Generalidades de Culto Religioso (AGN/ DGG)

-Archivo personal Gustavo Monrroy (APGM)

-Archivo del Comité Nacional Evangélico de Defensa (ACONEDEF)

-Archivo personal Rubén Francisco Romero Ruesga (APRFRR)

-Actas de las conferencias anuales de la iglesia Metodista Episcopal de México, Imprenta Metodista Episcopal, 1940- 1944

-Boletines dominicales del templo “La Fe en Jesucristo” elaborados por Marco Enrique Chon Veléz.

b). Hemerografía

Tiempo, Revista Semanario de la vida y la verdad

Adalid, Órgano informativo del Comité Nacional Evangélico de Defensa

El Consejero Fiel, Órgano informativo del Movimiento Iglesia Evangélica Pentecostés

Independiente (MIEPI)

c). Fotográficas

-Boletines dominicales del templo “La Fe en Jesucristo”

-Archivo personal Gustavo Monrroy (APGM)

d). Orales

– Cecilia Romero de Tejeda, 08/febrero/2003, Puebla, Puebla.

– David Ochoa, ministro de formación ecuménica, 23/marzo/ 2004, México, D. F.

– Rubén Francisco Romero Ruesga, nieto de David G. Ruesga, 08/agosto/2004, Cd. Nezahualcoyotl, Estado de México.

e). Bibliografía

BLANCARTE, Roberto, Historia de la Iglesia católica en México, 1929-1982, México, Fondo de Cultura Económica, 1992.

CASSARETTO, Mary A., El movimiento protestante en México 1940-1955, Guadalajara, Jalisco, México, UNAM, (Tesis de maestría en Ciencias Sociales),1960.

CÓRDOBA, Arnaldo, La formación del poder político en México, México, Ediciones Era, 1972.

MEDINA, Luis, Historia de la Revolución Mexicana,1940-1952. Del Cardenismo al avilacamachismo, México, El Colegio de México, Núm.18, 1996.

____________, Historia de la Revolución mexicana,1940-1952. Civilismo y modernización del autoritarismo, México, El Colegio de México, Núm. 20, 1996.

México a través de los informes presidenciales, la política interior, México, Secretaria de la Presidencia y Secretaria de Gobernación, 1976.

MONDRAGÓN, Carlos, Leudar la masa. El pensamiento social de los protestantes en América Latina: 1920-1950, Buenos Aires, Argentina, Fraternidad Teológica Latinoamericana, 2005

RUIZ Guerra, Rubén, Hombres Nuevos. Metodismo y Modernización en México (1873-1930), México, CUPSA, 1992.

f). Artículos

BLANCARTE, Roberto, “El arzobispo Luis María Martínez ¿Prelado pragmático o traidor a la Iglesia” en, Revista Eslabones, Núm. 1, enero-junio, 1991, 95-99pp.

MEYER, Jean, “Una historia política de la religión en el México contemporáneo”en, Historia Mexicana, México, El Colegio de México, Vol. XLII, Núm.3, enero-marzo, 1993

MONDRAGÓN, Carlos, “Protestantismo, panamericanismo e identidad nacional” en, Roberto Blancarte (comp.), Cultura e Identidad Nacional, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes-Fondo de Cultura Económica, 1994, 305-342pp.

RUIZ Guerra, Rubén, “Los evangélicos mexicanos y lo político” en, Religiones y sociedad. Expediente Los evangelismos en México, Secretaria de Gobernación- Subsecretaria de Asuntos Religiosos, Año 2, Núm. 3, mayo-agosto 1998, 73-95 pp.

SERRANO Álvarez, Pablo, “Catolicismo, religión y acción social regional. El caso del sinarquismo en el bajío mexicano (1937-1952)”en, Carlos Martínez Assad, coord., Religiosidad y política en México, México, Universidad Iberoamericana, Cuadernos de Cultura y Religión, Núm. 2, 1992, 261- 278pp.

SCOTT, Luis, “Los evangélicos mexicanos en el siglo XX” en, Reseña Histórica, Visión evangélica al comienzo del siglo XXI. La gran Ciudad de México, documento 4, México, Liga del Sembrador-

SBI-VELA, 1993, 27-33pp.

 

 

Noticias internacionales

BRASIL

Nuevos Diálogos suscita debate al lanzar obra sobre poder y religión

Antonio Carlos Ribeiro

Río de Janeiro, viernes, 18 de marzo de 2011 (ALC) – El lanzamiento del libro “Relaciones y privilegios”, de Alejandro Brasil Fonseca , a investigadores y editores interesados ​​en la presencia protestante en la sociedad brasileña en la noche del jueves, 17, en el Instituto de Estudios Religiosos (ISER),

                        Brasilia                                           

El autor, que tiene un doctorado en sociología de la Universidad de San Pablo y post-doctorado de la Universidad de Barcelona, presentó ponencia sobre las relaciones del Estado brasileño y la Iglesia Católica en una época de creciente diversidad religiosa y un clima de secularización. La portada del libro muestra una foto del presidente Getulio Vargas y el cardenal Sebastiao Leme, rodeado de ministros y la gente de la alta sociedad.

Clem Azevedo, director del Nuevo Diálogo, coordinó el debate que siguió. El sociólogo habló de las relaciones de poder, de la insistencia de la Iglesia Católica de mantenerse cerca del poder político central, incluso después del fin del sistema de patronazgo, y la aparición de las iglesias protestantes, con oradores que adquirían protagonismo en una sociedad de trazo conservador y apoyada en oligarquías en pleno período republicano.

Otro hecho insólito es que la sede del ISER, donde se publicó la obra, está a sólo tres cuadras del Palacio de Catete, sede del Gobierno Federal, que esta ciudad fue la sede del Virreinato de Brasil (1763-1815), el reino de Brasil junto al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve (1815-1822), el Imperio del Brasil (1822-1889) y la República de los Estados Unidos del Brasil (1889-1960).

EL MEDH convoca a las iglesias a conmemorar el Día de la Memoria

Buenos Aires,  marzo de 2011 (ALC) – El Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos –MEDH- invita a quienes comparten el compromiso con el presente y el futuro del pueblo argentino, a conmemorar este 24 de marzo en un Espacio de Encuentro, Memoria y reafirmación de la militancia por la Dignidad y los Derechos.

La convocatoria es esta tarde en la histórica y simbólica Plaza de Mayo; se pide a las iglesias que lleven las fotos de perseguidos/as y desaparecidos/as de ayer y de hoy, y los estandartes y banderas de las comunidades de fe.

El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, que se celebra hoy, es el día en que se recuerdan en Argentina las muertes de civiles producidas por la última dictadura militar que gobernó el país, autoproclamada Proceso de Reorganización Nacional. Se conmemora anualmente, el mismo día que -en 1976- se produjo el golpe de Estado que depuso al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, dando inicio a la dictadura militar más aberrante y genocida de la historia argentina.

Iglesia Metodista celebra culto por la Memoria, a pesar de acciones intimidatorias

A pesar del intimidatorio reparto de volantes apologéticos de la dictadura, se celebró con una nutrida concurrencia el pasado domingo 20 de marzo en la Iglesia Metodista de Santa Fe, un culto ecuménico por la Memoria, la Verdad y la Justicia que contó con la presencia del Obispo Federico Pagura y la participación de madres, familiares e hijos de las víctimas del terrorismo de Estado.

martes, 22 de marzo de 2011

Por Daniel Dussex

Este domingo 20 de marzo, el frente de la Iglesia Metodista de Santa Fe amaneció cubierta de volantes impresos que hacían una apología de la última dictadura militar. El blanco elegido por quienes se esconden detrás de estas acciones intimidatorias, tenía la intención de empañar el encuentro ecuménico que estaba previsto a la noche con la presencia del obispo Federico Pagura.

Sin embargo, este objetivo no se logró. Los organizadores decidieron seguir adelante con el culto ecuménico por la “Memoria, la Verdad y la Justicia”, el primero de una serie de actos conmemorativos del Foro Contra la Impunidad y por la Justicia, a 35 años del golpe cívico–militar. La presencia de una personalidad histórica, como es la del obispo Pagura, sumada a la participación de las madres, familiares e hijos de las víctimas del terrorismo de Estado, junto a militantes de organismos de los derechos humanos, organizaciones políticas y sociales le dio un marco especial al encuentro.

700 manifestantes anti-eutanasia “mueren” frente al Senado Francés

07/02/2011 11:38:00 LSN/BNueva.- Mientras en el Senado Francés se debatía la legalización de la eutanasia en París, el pasado 25 de enero, la ‘Alianza pour les droits de la Vie’(:Alianza por el Derecho a la Vida, ADV)), organizó una manifestación teatral en calle, para llamar la atención de los medios de comunicación y que se dieran cuenta lo que se llama “muerte piadosa o eutanasia” según informo ADV.

Palacio de Luxemburgo

 Cientos de voluntarios se congregaron frente al histórico Palacio de Luxemburgo, construido a principios del siglo XVII para María de Médicis, esposa de Enrique IV, que alberga ahora la Cámara Alta Francesa, para protestar, con coreografía. Esto implicó 700 manifestantes que fueron ‘asesinados’ y colocados en bolsas blancas en el suelo; varias docenas de ‘doctores’ que vestían trajes verdes de cirujano, máscaras, botas y guantes de látex, después de ‘la muerte’, se  movieron a través de las filas silenciosas de las víctimas perfectamente inmóviles, para asegurarse de que habían sido ‘debidamente muertas’. 

‘ADV’ dijo que quiso mostrar el resultado de la ‘apertura de abusos en las leyes de la eutanasia’ ya que, mientras se presenta como la solución excepcional para pocos casos extremos, terminarán con cientos y miles de víctimas en las sociedades donde expertos solo están calculando los ‘altos costos de salud’ que incurren durante los dos últimos años de vida. 
 
De la redacción: COMENTARIO del Dr. E. Contreras. Oncólogo. Es muy importante hacer la distinción entre eutanasia activa (provocarle deliberadamente la muerte a una persona), y eutanasia pasiva, que es, con el fin de evitar prolongar una cruel agonía, permitir que una enfermedad mortal siga su curso natural, dando solo soporte y paliación al enfermo moribundo, la cual, yo creo, después de 40 años de tratar enfermos “deshauciados” y “terminales,” que es una obligación moral y acto de misericordia de todo médico, siempre estando de acuerdo los familiares.

 

 

Noticias nacionales

S. O. S. AVISO URGENTE, DE SERVICIO SOCIAL, PARA LA CIUDAD DE PUEBLA

Para la operación de la hermana  Jocabed Tlatenche Patiño de Abad,  se requieren 12 donadores de sangre; se deben presentar el  sábado 9 de Abril, de 8 a 9 a.m. (en ayunas) en el banco de sangre del Hospital Betania. Habrá sorpresas y regalos para los asistentes, no se arrepentirán, quizá un día tu lo necesites.  Mejor es dar que recibir; regala afecto no lo compres; lo que siembres cosecharas; ama a tu prójimo como a ti mismo; Dios bendice al dador alegre; el que quiere amigos ha de mostrarse amigo y amigo es más unido que un hermano. Dad de gracia lo que de gracia recibiste; no para ser servido sino para servir; si no vives para servir no sirves para vivir;  etc.  Asi que pasen la voz y esperamos vernos el sábado .  Muchas gracias. Fam. Abad Tlatenche. Dios os lo agradecerá.

CANCEN.- Legión Blanca de Servicio Cristiano.- Fotos que envía la  Hna. Norma Guillén (Presidente LBSC Conferencia Norcentral), de la pasada Asamblea en Shalom, Chihuahua (julio, 2010), y de un taller de cocina, donde se enseñó a chicas tarahumaras, cómo confeccionar alimentos con soya; evento realizado en la casa estudiantil  “Jehová Jhiré” en Creel, Chih.

 

OREMOS POR LA SALUD DEL PBRO. ABNER ALANIZ RANGEL (CAM).- Nuestro Pastor ha sido intervenido quirúrgicamente por un accidente Vascular Cerebral. El pasado sábado perdió la memoria y gracias a la intervención divina la recupero en su totalidad el domingo, pero fue necesaria la cirugía, pues en el hemisferio izquierdo le detectaron un hematoma y en el derecho un higroma.  Está hospitalizado en Traumatología del IMSS, HRZ No. 2, habiendo siendo operado por la Dra. Lilian San Román, sub especialista en Neurocirugía y Pediatría. Nuestra oración a Dios y el saludo fraternal a la familia del Pastor Alaníz.

 

EL ADULTERIO  DEJA DE SER DELITO. La Cámara de Diputados ha votado y aprobado la despenalización del adulterio. Es de lamentar y censurar  esta acción de nuestros representantes políticos quienes de esta manera están cooperando para que la correcta y debida  institución matrimonial se desvanezca y se permita en cambio el libertinaje conyugal. Las iglesias cristianas continuarán, en cambio, manteniendo y promoviendo la santidad del matrimonio así como el respeto  a la fidelidad y los votos  conyugales, llamando a las cosas por su nombre; el adulterio es violación de las leyes de Dios, aunque las leyes humanas no lo consideren como delito. Por sobre  las normas  civiles están las de Dios.

 

IGLESIA EN FORMACIÓN de El Paso,  que es Misión de la Iglesia de Ciudad Juárez, a cargo del Pbro. Rubén Pedro Rivera, sigue adelante. Las reuniones son los miércoles a las 6 de la tarde, en la casa de la familia Rodríguez Maldonado. A la fecha están asistiendo un promedio de  20 personas. La meta es llegar a ser una congregación metodista mexicana, dependiendo de su Conferencia y conservando  el espíritu y características de la IMM. Si usted sabe de algunas familias o personas metodistas que radiquen en El Paso, por favor infórmelo al Pastor cuanto antes a fin de visitarlas  e incorporarlas a esta iglesia en formación.

 

ANIVERSARIO LBSC.- Celebró el Distrito Filadelfia el 66 aniversario de la fundación de las Legiones Blancas de Servicio Cristiano. El tema fue “Mujeres de conquista” donde recordaron a las mujeres que les antecedieron en la formación de grupos en toda la República. Se escucharon algunas de las reseñas de cómo fue formado cada grupo.  Estuvieron presentes legiones de Torreón, Gómez Palacio, Col Agrícola La Popular, Durango y Cuencamé (donde se desarrolló el evento). La predicación, a cargo de la Pastora Elizabeth Gutiérrez de García, de Monterrey, N:L. El evento fue el día 12 de febrero.

 

ENCUENTRO NACIONAL DE FHM.-  Este video contiene fotos de lo más destacado que hubo en el Encuentro Nacional de Fraternidad de Hombres Metodistas, celebrado en días pasados en Veracruz.  Gracias a Dios se contó con una  participación de 52 varones por parte de la Conferencia Anual del Sureste. Esto motiva a seguir apoyando esta organización, abandonada a nivel conferencial del Sureste. Sobre todo sabiendo y contando con que el Señor está con nuestros varones. Se dieron gracias a Dios por la respuesta de los 3 Distritos: Tlaxcala, Oriente y Suroriental.

foto oficial

En este link podrán ver las fotos.

http://www.youtube.com/watch?v=2feo2s4p4zy

INSTITUTO FRATERNAL DE LAS SMF.- Circulan invitaciones para asistir a un encuentro de Sociedades Misioneras Femeniles, de las Conferencias Anuales de México, Septentrional y del Sureste, a celebrarse el día 30 de abril en el templo de Chicavasco, Estado de Hidalgo, a partir de las 9 de la mañana.

 

LECTORES DE EL EVANGELISTA MEXICANO.- A la fecha, el contador automático de wordpress, por entradas de lectores al periódico, alcanza la cifra acumulada de 11,100 visitas a nuestra página: www.evangelistamexicano.wordpress.com,  en cinco meses y medio de operación. Solicitamos a nuestros pastores incluir en su boletín, en forma permanente, la dirección de esta página para promover la lectura del periódico oficial de nuestra Iglesia en las congregaciones. Deseamos cumplir el primer año de publicación alcanzando la cifra de 30 mil lectores.

 

REUNION NACIONAL DE LA SEHIMM.- La Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México celebró su reunión ordinaria en las instalaciones de su domicilio oficial, Gante 5, en el D. F.  El pasado día 19 de marzo, provenientes de los Estados de Chihuahua, Nuevo León, Querétaro, Hidalgo, Veracruz, Puebla y Distrito Federal, nuestros historiadores atendieron los asuntos de su agenda, recibiendo a dos nuevos miembros, en las personas de los hermanos Pbro.Raúl Ruíz Avila y Dr. Ramiro Jaimez, y tomando los acuerdos correspondientes para el desarrollo de sus tareas, así como el de la celebración de sus primeros cuarenta años de vida de la organización, fundada en 1972 por el entonces obispo Dr. Alejandro Ruiz Muñoz, visualizando la celebración del primer centenario del metodismo en Mëxico  Estuvieron presentes los hermanos Rubén Pedro Rivera, Oscar G. Baqueiro, Erinna Flores, Lilia Palos, Daniel Escorza, Tenoch Sesma, José Donato Rodríguez, y como invitados, Beatriz Flores, Susana Zapata y Fernando Zamudio García, del Archivo e Historia de la CASE.

INVITACION DE LOS HERMANOS DE CHIHUAHUA.

 

UNA VISITA AL MUSEO VIRTUAL SAN ILDEFONSO.- Le invitamos a visitar, virtualmente, el Museo San Ildefonso, de la Ciudad de México. Podrá usted apreciar varias pinturas, vitrales y murales famosos, además de admirar la arquitectura del edificio que lo contiene.

De un click en la siguiente página

http://www.sanildefonso.org.mx/recorrido/museovirtual/

 

INVITACION DE LA FHM DE LA CASE.- El próximo 13 de abril, a las 19 hrs. se tendrá la reunión de la Fraternidad de Hombres Metodistas en el templo de la Col. Azcarate, Ciudad de Puebla.  Esperan a  pastores, laicos y lideres de iglesias. Todos los varones están invitados.

P.D. Link de fotos de la CASE:
 
http://www.youtube.com/watch?v=8K44McYSM54&feature=related

OREMOS POR TIJUANA Y DEMOS GRACIAS A DIOS POR ESTOS EVENTOS.- En días pasados visitaron Tijuana los embajadores de los países que conforman la Unión Europea, y cuando les dieron un recorrido por el CECUT (Centro Cultural de Tijuana), fueron gratamente sorprendidos, con estos momentos que se aprecian en el siguiente video:

http://www.youtube.com/watch?v=DzHa7tjvO_I&feature=youtube_gdata_player

 

Nuestra oración

ESTA ORACION CIRCULÓ DURANTE EL TERREMOTO DE CHILE Y NOS PARECE EXTRAORDINARIAMENTE PIADOSA. POR FAVOR, REPÍTANLA POR TODOS LOS AFECTADOS DE AHORA, EN EL JAPÓN.

Señor, quiero decirte GRACIAS, porque hoy me desperté y sabía dónde estaban mis seres queridos.

Porque esta mañana mi casa estaba en pie, porque esta mañana no estoy llorando a mis hijos, mi esposo, mis padres, mi hermano o hermana que necesitan ser rescatados debajo de una pila de concreto; porque esta mañana pude tomar un vaso de agua, porque esta mañana no estoy planificando un funeral, y ante todo te agradezco Señor que todavía estoy vivo y tengo voz para orar por la gente de JAPON.

Señor, te ruego a ti, el único que hace posible lo imposible, el único que transforma la oscuridad en luz, te ruego que les des fuerza a esas personas, que les des la paz que supera cualquier entendimiento, que abras los corazones para que la ayuda llegue, que proveas doctores, enfermeras, comida, agua, vestir y todo lo que ellos necesiten.

Para los que perdieron a sus familias, dales paz, esperanza y coraje para seguir adelante.

Protege a los niños con tu poder.

Te lo ruego en el nombre de Jesús.

Amén.

 

Estas son algunas de las fotos que han circulado por el mundo. Vale la pena tenerlas en mente al elevar nuestras oraciones a nuestro Señor.

 

Nuestras instituciones

Construir ciudadanía:

una prioridad educativa para

nuestras escuelas metodistas

 

 Lic. Adriana B. Murriello[1]

(tomado con permiso de la autora, de la Revista hermana “El Estandarte Evangélico”, anuario 2010, de la Iglesia Metodista Argentina, Año 127, No. 1) 

Mucho se ha discutido y escrito a lo largo de los años respecto de cuál es el rol de las escuelas metodistas. Nos centraremos aquí en una dimensión de la tarea que por lo amplia en términos de aprendizajes y experiencias que ofrece entendemos que es clave para responder a la pregunta sobre cómo aportar a la construcción del Reino de Dios desde nuestra tarea escolar. O si nos preocupa la incidencia diferente, distintiva que nuestros graduados puedan tener en sus distintos ámbitos de actuación e influencia social.

 

En estos tiempos de tanta complejidad se da a la vez una riqueza inaudita de situaciones sociales problemáticas, temas éticos, valorativos y cívicos que generan la oportunidad para que las escuelas metodistas aporten fuertemente desde una perspectiva crítica y evangélica en la construcción de una ciudadanía que dignifique al ser humano y defienda la vida abundante para todos y todas. Todo ello siendo fieles a nuestra fe y a nuestros principios sociales.

 

¿De dónde partimos?

 

En un interesante trabajo del teólogo brasileño Ely Eser Barreto César (2003)[1], se analiza cómo la experiencia de Aldersgate de Juan Wesley (aquella del “corazón ardiente”) no puede comprenderse sin su experiencia y trabajo en Oxford, el que se había fundado en el cultivo del amor a Dios y al prójimo, en buscar la santificación práctica y en tener una mirada y dirección orientadas a lo social a partir de los más débiles. Este tejido fundante debía expresarse en una práctica social que buscaba la transformación del individuo y de la sociedad, utilizando como  instrumento las prácticas educativas.

Nuestra iglesia hizo propio este importante énfasis social al plasmarlo claramente en los principios sociales que desde 1969 la orientan, los que enhebran lo social con el fundamento bíblico-teológico para –entre otras cosas- afirmar:

que la historia y la sociedad son escenarios de la acción de Dios en la instauración de su Reino, como lo proclaman las Escrituras.

que el hombre está llamado a realizar la voluntad de Dios y nosotros, como cristianos… debemos comprometernos en la búsqueda activa de un orden económico-social que no limite, sino que estimule las posibilidades humanas para el bien.

que el sentido de nuestra vida está dado en el servicio y la liberación de nuestro prójimo, con quien Jesucristo se identifica.

que el hombre se encuentra alienado en todo sistema económico – social que lo transforme en instrumento del mismo, impidiendo la formación de una comunidad en la que los recursos naturales y los productos del esfuerzo humano sean aprovechados íntegra y equitativamente, en la que todo hombre tenga acceso a las condiciones que posibilitan una vida verdaderamente humana, sea partícipe de la cultura y de la educación, y tenga la posibilidad de expresarse creativamente.

que es nuestro deber trabajar por alcanzar tal comunidad y vivir de acuerdo a lo que vemos en Jesús, en quien el Reino del amor, verdad, libertad, justicia y paz, se hace presente entre los hombres.

que debemos ejercer una crítica activa, oponiéndonos constructivamente a todo sistema que esté basado en el egoísmo, la hipocresía, la represión, la injusticia y la violencia institucionalizada.

que es nuestra responsabilidad buscar permanentemente una renovación total que modifique el estado de cosas existente, fruto del pecado, a la luz de lo que entendemos debe ser la vida humana, cual fuera expresada en Cristo, y no limitarnos a actos de beneficencia, y mucho menos sancionar con nuestra bendición aquellas formas de supuesta caridad que degradan la personalidad humana, ni conformarnos con mejoras que no conducen al propósito de Dios respecto al destino humano. Guardar silencio frente a la necesidad, a la injusticia y a la explotación del hombre es traicionar a Cristo.[2]

Estos principios, aquí presentados abreviadamente –que junto con los Artículos de Fe- fundamentan la acción de nuestra iglesia, están inspirados en el Credo Social de la Iglesia Metodista Episcopal (Norte) de EEUU (1908)[3]. Recordamos que es de esa rama de la iglesia norteamericana que llegaron los misioneros al Cono Sur. Vemos así un camino claramente trazado por el Evangelio y seguido por los hermanos y hermanas que nos precedieron, aún cuando en cada tiempo hayan debido repensar las exigencias éticas de su profesión de fe para su época.

Más cerca en el tiempo, el año pasado celebrábamos la XXI Asamblea General de la Iglesia Metodista en Argentina expresando nuestra fe a partir de un lema profético definido por la Junta General: “Dios nos guiará por sendas de justicia” Salmo 23:3. Algunas reflexiones teológicas[4] que inspiraban la tarea destacaban el profundo sentido comunitario del conocido Salmo 23, generalmente interpretado en su sentido más personal e intimista. Se señalaba así que el versículo 3 refiere al pastor que guía a un rebaño por “sendas de justicia”, entendiendo por ellas las que hemos elegido transitar al hacer nuestra opción de fe –y por tanto- de ética de vida. Como afirmaba Juan Wesley, fundador del metodismo: “La visibilización de la fe, se da a través de las obras de amor”, y las obras de amor y de misericordia, a lo largo de toda la Biblia se expresan siempre en la práctica de la “tzedaká” (“justicia” en hebreo).

 

Reflexionábamos entonces que en la antigüedad, para la visión profética, las inequidades sociales no tenían justificación posible ante los ojos de Dios. Los profetas expresaban la voluntad divina indicando la necesidad de transformar esa realidad, interviniendo en las causas que las provocaban. Los estudios señalaban también que el Nuevo Testamento muestra a la iglesia como comunidad de valores encarnados en la vida cotidiana, llamada a ser inspiración y ensayo de los valores del Reino, valores paradigmáticos con los que deberíamos lograr permear la sociedad a partir de nuestra práctica cristiana hoy, tomando como modelo a aquella comunidad descripta en Hechos 2 y 4. La utópica imagen de la comunidad primitiva sigue siendo lo más cercano a la búsqueda “del Reino de Dios y su justicia” lo que pone de manifiesto cómo la fe cristiana, nacida por cierto de una respuesta personal, se nutre y expresa –sin embargo- en comunidad: se construye socialmente.

En consecuencia, tenemos un fuerte y sólido fundamento para señalar la necesidad y pertinencia de ocuparnos por educar para una ciudadanía participativa, protagónica, solidaria y sensible ante las injusticias sociales. Es en este sentido que creemos verdaderamente una prioridad educativa el aportar a una construcción de ciudadanía tal que posibilite el análisis crítico de la realidad en su complejidad y desde estas bases, pero capaz también de indagar las causas que originan nuestros males, desarrollar una actitud de compromiso ante lo dado y voluntad transformadora puesta al servicio del Bien Común y de la protección de los indefensos.

Desde una perspectiva así es posible conjurar la apatía, la indiferencia y el inmovilismo que nos hacen presa fácil –muchas veces inadvertida- del escepticismo, fruto de la actitud expectante. Difícilmente veamos un horizonte esperanzador cuando depositamos todo en otros que por fuera resolverán nuestros problemas. Asumir un rol protagónico es un factor crítico que permite  pasar del escepticismo a la esperanza, a la vez que posibilita comprender la complejidad que tiene la resolución de ciertas cuestiones.

Cuando enseñamos desde una perspectiva tal, construimos ciudadanía para construir esperanza, tanto en su sentido social como teológico. Porque cuando enseñamos así, estamos llevando la Buena Noticia de Aquél que dice “Yo hago nuevas todas las cosas” Ap. 21:5.

¿Hacia dónde caminamos?

 

Ciertamente desde las escuelas nos orientamos hacia un encuentro de fe que habilite la acción de la gracia divina en la transformación personal y social, de manera que sea posible construir en esperanza.

 

Mucho se ha escrito acerca de educación ciudadana a lo largo de los años y hay sin duda materiales, teorías y experiencias de sumo interés. Pero en esta oportunidad nos interesa centrarnos en algunos aportes más recientes, particularmente fértiles para revisar nuestras prácticas educativas en este terreno y generar otras nuevas que sean potentes y ricas para trabajar en la línea a la que nos referimos.

 

Mirado desde este lugar, algunas de las cuestiones que inevitablemente debemos trabajar con los estudiantes (aunque también probablemente con muchos adultos) son las concepciones internalizadas respecto de qué es una democracia y qué se entiende por ciudadanía. Es mucho lo que se ha avanzado en las últimas décadas en estos temas para intentar dar respuesta a los problemas de muchos ciudadanos hoy que en todo el planeta lo son sólo nominalmente; sin embargo, ha sido escasa la difusión de estas ideas, quedando en general confinadas a los ámbitos académicos y por tanto sin posibilidad de influir en las concepciones e imaginario social de los pueblos.  

 

Por lo mismo, relacionar problemáticamente –y aunque parezca de Perogrullo- ciudadanía y democracia, es un trabajo no demasiado transitado en el sistema educativo en general. Muchos recordamos cómo en plena dictadura teníamos que estudiar en Formación Cívica la Constitución Nacional aunque estaba bien guardada, como las urnas… Subsisten aún enfoques de enseñanza un tanto anacrónicos, muchas veces disimulados por ciertos títulos, la inclusión de alguna que otra nota periodística o  libros renovados y de mejor presentación.  

 

Esto ha llevado a que en estudios e investigaciones realizadas en las últimas décadas a nivel mundial, algunas de estas cuestiones comenzaran a expresarse. Entre otros estudios, nos parece de especial interés uno realizado en el otro hemisferio que, partiendo del supuesto de que bajo múltiples declaraciones de adhesión a la democracia no siempre se quiere significar lo mismo, Westheimer y Kahne[5] se preguntaron qué se entiende por una buena ciudadanía, una que apoye y haga efectiva la democracia. Construyeron así una interesante tipología que describe tres tipos de ciudadano: el personalmente responsable, el participativo y el orientado hacia la justicia. Esta tipología permite dar cabida a diferentes concepciones teóricas acerca de la ciudadanía y –a la vez- sintetiza tendencias y prácticas habituales en la educación para la vida ciudadana. Los autores destacan que estos modelos lejos de reflejar un crescendo, obedecen a objetivos y supuestos teóricos muy diferentes. Sin embargo, tampoco son excluyentes y a un proyecto pedagógico basado en la responsabilidad personal se le puede dar un giro teórico-práctico que posibilite trabajar también con los otros aspectos, ciertamente más interesantes en cuanto a su posible repercusión social en el siglo que nos toca vivir.

 

¿Cuáles son las diferencias? Los programas basados en la responsabilidad personal del ciudadano suelen apuntar al desarrollo de valores y virtudes cívicas. Es de alguna manera la propuesta histórica de Horace Mann, que tanta influencia tuvo sobre el pensamiento sarmientino, y es seguramente la que está a la base de muchas de nuestras instituciones educativas creadas a fines del siglo XIX y principios del XX en el Cono Sur, plenamente vigente –por otro lado- en muchas partes del mundo. En esta línea, tratar bien a los otros, no tirar la basura al piso, reciclarla, trabajar, pagar los impuestos, obedecer la ley, dar sangre, ofrecerse como voluntario, son rasgos deseables de un ciudadano y por tanto contribuirían al desarrollo de la vida en democracia. Sin embargo, señalan lúcidamente estos autores, por deseables que sean no son éstas virtudes inherentes a la democracia, en tanto que –como bien afirman-  en una dictadura los gobernantes también podrían sentirse satisfechos con un programa de educación ciudadana que forme en virtudes morales favorecedoras de la convivencia y que permitan tener una ciudad más limpia… Sus investigaciones revelan que tampoco hay una relación necesaria entre una forma de educación ciudadana que promueva la participación y el compromiso cívico, con el desarrollo del análisis crítico y el de capacidades que permitan el planteo de preguntas acerca del cambio social. A su vez, tampoco encuentran una relación intrínseca entre la formulación de dichas preguntas y el involucrarse participativamente en la sociedad. Más aún, podría suceder exactamente lo contrario. Rechazan el activismo sin reflexión pero también al crítico “de café”.

 

Entendemos que estas líneas de trabajo pueden ser complementadas en la medida en que tengamos claridad en los objetivos que buscamos y un marco teórico que oriente, nutra y dé coherencia a las prácticas que desarrollemos, prácticas escolares, decisiones pedagógicas que tienen consecuencias en el tipo de sociedad a cuya construcción aportamos como escuelas.

 

Es por ello que un programa de construcción de ciudadanía en sintonía con la concepción liberadora del Evangelio y la búsqueda del Reino de Dios y su Justicia debería considerar y problematizar las interrelaciones entre ciudadanía y democracia, categorías que “necesitan ser problematizadas y reconstruidas para cada generación” (Giroux, 1993)[6]. La democracia no puede desligarse de variables fundamentales que la condicionan o viabilizan (desigualdades sociales, poder, identidad étnica, cultural, sexual, justicia social, etc.) Nos ubicamos así en un paradigma de lo que se llama democracia densa o de alta densidad[7] que para lo cual es necesario garantizar, no sólo el desarrollo de virtudes cívicas, valores fundamentales y conocimientos imprescindibles para la convivencia ciudadana sino también, generar oportunidades para la práctica concreta de conductas democráticas en un clima institucional de trabajo democrático, y –además- el desarrollo de capacidades para el análisis crítico y  la producción de preguntas que lleven a la indagación y a la acción protagónica reflexiva.

 

Algunos años atrás, Roberto Follari aludía a la “ficción jurídica de la igualdad del ciudadano”[8], más patética aún en el contexto de pleno auge del neoliberalismo, de la fuerte retirada del Estado de sus asuntos indelegables y de los tantos derechos vulnerados o indefinidamente postergados. Es bueno poner esta gráfica imagen en tensión con la que hemos ido esbozando desde el título y a lo largo de todo el trabajo: la de soñar y trabajar en pos de una construcción de ciudadanía para la esperanza de nuestros niños, adolescentes y  pueblos.

 

Educar para una ciudadanía tal implica educar para la libertad. Exige por tanto, espacios y oportunidades reales para la práctica de la autonomía, de las decisiones, de la evaluación de las consecuencias de adoptar determinadas actitudes o definiciones. Educar para la democracia requiere experimentar y vivir un clima democrático y participativo, como ya lo decía tantos años atrás el educador y filósofo John Dewey. Pero, educar para la ciudadanía en el siglo XXI exige no sólo el conocimiento de los deberes y derechos, o de los procedimientos parlamentarios; va mucho más allá del mero aprendizaje del mecanismo democrático de elecciones y votos. Exige la capacidad de hacer y actuar junto a otros/as, desarrollando el pensamiento crítico, la capacidad de cuestionarse sobre la realidad, la sensibilidad y empatía con el otro/a diferente, la voluntad de transformar prácticas injustas o desiguales, la disponibilidad para el compromiso activo y una actitud de vida “militante” más allá del ámbito en que ello pueda expresarse (la iglesia, las organizaciones de la sociedad civil, los partidos políticos, los sindicatos, etc.) Hay en esto también mucho que reaprender (o ¡aprender!) para perderle miedo a la palabra política (que en definitiva es la esencia de la democracia y que no se agota en lo partidario), y para abrir el espectro de alternativas de participación que el ciudadano/a común se plantea en su horizonte de expectativas posibles. Desde esta perspectiva, afirmamos que no es posible formar ciudadanos críticos basados en los valores y principios de fe que hemos señalado si no incorporamos también el trabajo activo a lo largo de la curricula de cada nivel con contenidos que enseñen cómo mirar y analizar la realidad, sea sobre la base de datos estadísticos, la experiencia directa o la construida por los medios de comunicación, que en cada contexto nacional tendrán su peculiaridad pero que –globalización mediante- hoy en día representan a fuertes intereses y poderes económicos en todas partes.

 

Si queremos profundizar la democracia y aportar a la construcción de una ciudadanía que ensalce los valores de la vida digna para todos/as, necesitamos generaciones de maestros y profesores, hermanos y hermanas, que hayan tenido la oportunidad de revisar sus concepciones y prácticas ciudadanas para poder transmitir en palabras, pero muy especialmente en acciones, una concepción renovada de ciudadanía ligada a un contexto democrático, respecto del cual poder pensarse y con el cual articularse.

 

Entendemos que este desafío encuentra en el campo del metodismo un terreno propicio para arraigar y renovar –o eventualmente, inaugurar- ciertos caminos que quizás se transitaron o se transitan parcialmente en algunas instituciones. A la vez, replica el reto, en primer lugar, a nosotros y nosotras, docentes metodistas, para que seamos capaces de tener una actitud activa y comprometida con nuestra realidad y con nuestra comunidad. No podemos enseñar lo que no somos, no podemos transmitir lo que no tenemos, ni compartir lo que no hemos experimentado. Trabajar para una ciudadanía con vocación verdaderamente democrática significa ser “sal” y ser “luz”, como nos pide el Evangelio.

 

Vivimos tiempos complejos sí, pero con escenarios que ofrecen la posibilidad concreta de desarrollar marcos y acciones necesarias para invitar a otros a salir escepticismo y el individualismo, para pasar a jugar un rol ciudadano activo y solidario que permita llevar el testimonio de vida renovada en Cristo en palabras y en hechos.


[1] Lic. en Pedagogía. Directora General del Colegio Ward (Bs. As., Argentina). Integrante del Consejo Directivo de ALAIME (Asoc. Lat. de Instits.  Metodistas Educativas) amurriello@ward.edu.ar


[1] Barreto César, Ely Eser (2003). O projeto de escola metodista confessional sob a luz da espiritualidade wesleyana. En Revista de Educação de COGEIME , 12 (22); Piracicaba: COGEIME.

[2] IEMA (1969) Constitución y Reglamento de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, Afirmación de Principios Sociales; p. 9.

[3] Es muy interesante hacer notar que el referido Credo Social de 1908 forma parte hasta la fecha del Libro de Disciplina de la Iglesia Metodista Unida de EEUU.

[4] Bruno, Daniel (2009). Estudios Bíblico-Teológicos. XXI Asamblea General de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina (IEMA)

[5] Westheimer;, Joel and Kahne, Joseph (2004): What Kind of Citizen? The Politics of Educating for Democracy. American Educational Research Journal; 41, (2); p. 237-269.

[6] Giroux, H (1993). La escuela y la lucha por la ciudadanía; pág. 21. México: Siglo XXI Editores.

[7] Gandin, L. A., & Apple, M. (2002). ‘Challenging Neo-liberalism, Building democracy: Creating the Citizen School in Porto Alegre, Brazil.’ Journal of Educational Policy, 17(2), 259-279.

[8] Follari, R.(2003). Lo público revisitado: paradojas del estado, falacias del mercado. En Feldfeber, Myriam (Comp.): Los sentidos de lo público. Reflexiones desde el campo educativo.  p. 54, Bs. As: Noveduc.

 

 

Obituario

PRESENTE EN EL CIELO.- La hermana María Elena González Vda. de Hinostrosa, esposa que fue del Pastor Moisés Hinostrosa, ministro del Señor muy apreciado, tanto en la iglesia de Balderas como en Anáhuac, paso a formar parte de las huestes celestiales el pasado jueves 24 de marzo. Contrajo matrimonio con el Pastor Moisés en el año 1952, quien falleció en 1965.- En 1995, con motivo de la publicación de testimonios de la vida pastoral de jubilados y pensionadas, contestó afirmativamente cuando  le preguntaron si al volver a nacer volvería a ser esposa de Pastor. También refirió que lo más hermoso de ser esposa de Pastor era servir con alegría, tratando de ser mejor cada día que el anterior. Su mensaje para las esposas de Pastor fue: “orad sin cesar”; el poder de Dios se conoce y se obtiene por una vida completa de oración; de comunión diaria, viva, personal, fiel y sincera con Cristo. Damos gracias a Dios por su vida y saludamos en el nombre de nuestro Señor a su hijo Juan Moisés Hinostrosa González y nieta.

 

Programa

Calendario Nacional de actividades

ABRIL

9          SMF Instituto Fraternal de Confederación Área Centro  CAM, CAS, CASE

5-10    SMF Confederación de Mujeres Metodistas de América Latina y el Caribe Sede: Brasilia Brasil             (Asiste solo delegada).

11-15 FHM Semana Nacional de Evangelización y Acción Social

15-16 Junta Nacional de Finanzas y Administración CANCEN

15-18  Encuentro Nacional de Ministerios. LMJI Bernal, Querétaro.

17       Semana Mayor – Domingo. Entrada Triunfal

18       Día de Autoridad, lunes

19       Día de Controversia, martes

20       Día de Retiro, miércoles

21       Día de Comunión, jueves

22       Día de Crucifixión, viernes

23       Día de Reposo, sábado

24       Día de Resurrección, domingo.

25       Inician los 50 días de oración y ayuno de preparación para Pentecostés

28-29 CANCEN “Santa Convocación” (Oramos unidos por este evento)

30       LBSC Día del niño

MAYO

            LBSC Estudio de la Historia de la Iglesia Metodista (Todo el mes)

1          Día del trabajo

5          Aniversario de la Batalla de Puebla, México.

8          Celebración Día de las madres (Segundo domingo)

9-13    SMF Semana Nacional del Hogar Cristiano

11       LBSC Entrega de canastillas en hospitales

15       LMJI Aniversario y Día del Ministerio Cristiano

22       Día del Seminarista (Domingo más cercano al 24 mayo)

23-27  Exámenes profesionales Seminario: “Juan Wesley”

23-29 Semana Nacional Wesleyana

24       Día de la experiencia del corazón ardiente.

26       Colegio de Obispos CAS Querétaro

27-29 Junta Gabinete General CAS Querétaro.

 

 

Vida y obra de Wesley

Sermón 12

El testimonio de nuestro

propio espíritu

 2 Corintios 1:12

Nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros.

 

1. Tal es la voz de cada verdadero creyente en Cristo, mientras permanezca en la fe y en el amor. «El que me sigue», dijo el Señor, «no andará en tinieblas».1 Y mientras el creyente tenga la luz se regocija en ella.2 De la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él.3 Y mientras que el ser humano anda en él, la exhortación del Apóstol se lleva a cabo día a día…«gozaos en el Señor siempre, otra vez digo que os gocéis.»4

 

2. Pero para que no edifiquemos nuestra casa sobre la arena (no sea que las lluvias desciendan y los vientos soplen y las inundaciones lleguen y la casa se caiga y la pérdida sea grande)5 es mi intención demostrar, en el siguiente discurso, lo que es la naturaleza y el fundamento del gozo del cristiano. Por lo general sabemos que es la paz que trae feliz satisfacción al espíritu, lo cual resulta del testimonio de la conciencia tal y como lo describe el Apóstol. Pero para poder entender esto mejor, será necesario naturalmente pesar todas sus palabras por las cuales comprenderemos fácilmente el significado de «conciencia» y de «testimonio». Así como el que tiene este testimonio se regocija para siempre.

 

3. Primero, ¿qué entendemos por conciencia? Cuál es el significado de esta palabra que todos usan? Cuando consideramos todos los grandes y numerosos volúmenes que se han escrito de cuando en cuando sobre este tema, nos imaginamos que es un asunto muy difícil de entender; al igual que los tesoros del conocimiento antiguo y moderno que han sido escudriñados. Sin embargo, es de temerse que estas investigaciones no han producido mucha luz al respecto. Por el contrario, ¿no han oscurecido estos escritores el consejo con palabras sin sabiduría,6 haciendo el tema más complejo y difícil de entender? Porque, al hacer a un lado las palabras difíciles, toda persona sincera entenderá de qué se trata.

 

4. Dios nos ha hecho seres pensantes, capaces de percibir lo presente, y de reflexionar o de mirar hacia el pasado. Particularmente somos capaces de percibir cualquier cosa que pase por nuestros corazones o vidas; de conocer lo que sentimos o hacemos y cuándo pasa o cuándo ha sucedido. Por eso decimos que el ser humano es un ser «consciente». Tiene una conciencia o una percepción interna tanto de las cosas presentes como de las pasadas en relación con sí mismo, de su temperamento y comportamiento externos. Pero lo que generalmente llamamos «conciencia» implica algo más que esto. No es simplemente el conocimiento de nuestro presente o el recuerdo de nuestra vida pasada. Recordar, ser testigo de las cosas presentes o pasadas es solamente una de las funciones, y de las menores, de la conciencia. Su papel principal es el de excusar o acusar, aprobar o desaprobar, absolver o condenar.

 

5. Algunos escritores contemporáneos le han dado un nuevo nombre a esto. Le llaman «sentido moral». Pero la palabra antigua debe preferirse a la nueva, aunque sea sólo en esto, que es más común y familiar y por lo tanto más fácil de entender. Y para los cristianos es innegablemente preferible por la razón adicional de que es bíblica, pues es la palabra que la sabiduría de Dios escogió para usar en los escritos inspirados. Y de acuerdo con el significado que por lo general se usa en esos escritos, especialmente en las epístolas de Pablo, podemos entender por conciencia una facultad o poder implantada por Dios en cada alma que viene a este mundo, de percibir lo correcto e incorrecto en el corazón y la vida del individuo, en su temperamento, pensamientos, palabras y acciones.

 

6. Pero ¿cuál es la regla que el ser humano debe usar para juzgar lo bueno y lo malo? ¿Hacia cuál de los dos se debe inclinar su conciencia? La regla de los paganos (como el Apóstol lo enseña en otra parte), es la ley escrita en sus corazones.7 Dice él que éstos, «aunque no tengan ley [externa], son ley para sí mismos; mostrando la obra de la ley», es decir, lo que la ley externa prescribe, gracias a la ley escrita en sus corazones por el dedo de Dios. Su conciencia también da testimonio, si andan o no de acuerdo con esta regla, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.8 Pero la regla cristiana para determinar el bien y el mal es la Palabra de Dios, los escritos del Antiguo y Nuevo Testamentos. Todo lo que los profetas y santos hombres de Dios escribieron inspirados por el Espíritu Santo,9 esa Escritura que es inspirada por Dios, y que es ciertamente útil para enseñar la voluntad toda de Dios, para redargüir lo que es contrario, para corregir del error y para instruir en la justicia.10 Esta es una lámpara a los pies del cristiano y lumbrera a su camino.11 Esto, y solamente esto, es lo que el cristiano acepta como regla para medir lo recto y lo torcido; para todo lo que es verdaderamente bueno o malo. No considera nada bueno sino lo que aquí se indica, ya sea directamente o por implicación. No califica nada como malo sino lo que allí se prohíbe, ya sea explícitamente o por inferencia innegable. Todo lo que la Escritura no condena ni ordena, ya sea directa o indirectamente, lo toma como indiferente, como sí no es ni bueno ni malo. Esta es la única regla externa por la cual la conciencia se debe regir en todas las cosas.

 

7. Y si en realidad el individuo es guiado de esta manera, entonces tiene una buena conciencia hacia Dios.12 Una buena conciencia es lo que en otra parte de la Escritura el Apóstol llama «una conciencia sin ofensa».13 En cierta ocasión lo expresa diciendo: «con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy»;14 y en otro lugar dice: «procuro tener siempre una buena conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres».15 Para poder tener esta clase de conciencia, se requiere absolutamente, primero, un entendimiento correcto de la Palabra de Dios, de su voluntad buena, agradable y perfecta,16 en relación con nosotros, según se revela ahí. Porque es imposible andar conforme a una regla si se desconoce su significado. Se requiere, en segundo lugar (y pocos lo han obtenido), un verdadero conocimiento de sí mismo; un conocimiento de nuestros corazones y vidas, de nuestro temperamento interno y nuestra conversación externa. Si no los conocemos, es imposible que los midamos por nuestra regla. También se requiere, en tercer lugar, que exista un acuerdo de nuestros corazones y nuestras vidas, de nuestros temperamentos y nuestra conversación, de nuestros pensamientos y palabras y obras, con esa regla, con la Palabra de Dios escrita. Porque sin esto, si es que tenemos algo de conciencia, puede ser sólo una conciencia mala. En cuarto lugar, se requiere también una percepción interna de este acuerdo con nuestra regla. Y esta percepción habitual, esta conciencia interna en sí, es propiamente una buena conciencia; o (según la otra frase del Apóstol), una conciencia sin ofensa ante Dios y los hombres.

 

8. Pero quien desee tener una conciencia libre de ofensas, debe asegurarse de tener un buen fundamento. Debe recordar que nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, Jesucristo mismo.17 Y debe también tener en cuenta que nadie edifica sobre Jesucristo mismo sino mediante una fe viva; que nadie participa de Cristo hasta que pueda claramente testificar: «la vida que ahora vivo, la vivo por la fe en el Hijo de Dios»,18 en él, quien ahora se revela en mi corazón, quien me amó, y se dio a sí mismo por mi. La fe es la única evidencia, la convicción, la demostración de las cosas invisibles, por medio de la cual, al abrirse los ojos de nuestro entendimiento, y la derramarse luz divina sobre nosotros, vemos las cosas maravillosas de la ley de Dios, la excelencia y la pureza, la altura y la profundidad y la largura y anchura,19 y cualquier mandamiento ahí contenido. Es por medio de la fe que al contemplar la luz de … la gloria de Dios en la faz de Jesucristo,20 percibimos como por un espejo todo lo que hay en nosotros; sí, las inclinaciones más íntimas de nuestras almas. Y con esto solamente puede ese amor de Dios ser derramado en nuestros corazones,21 que nos capacita para amarnos unos a otros así como Cristo nos amó. Por medio de esto, esa grandiosa promesa de Dios a Israel se cumple, «pondré mis leyes en las mentes de ellos, y sobre sus corazones las escribiré»,22 produciendo en sus corazones un completo acuerdo con su ley santa y perfecta, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo.23 Y así como un árbol malo no puede producir buen fruto, así tampoco un buen árbol produce mal fruto.24 De la misma manera, así cual es el corazón del creyente, así también su vida está de acuerdo con la regla de los mandamientos de Dios. Y sabiéndolo, puede dar gloria a Dios y decir con el Apóstol, «nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo».

 

9. «Hemos tenido nuestra conversación».25 En el original, el Apóstol expresa esto con una sola palabra (anestráfeemen). Pero su sentido es amplio, pues incluye toda nuestra conducta, inclusive cada circunstancia interna y externa, ya sea que se relacione con nuestra alma o nuestro cuerpo. Incluye cada inclinación de nuestro corazón, de nuestra lengua, de nuestras manos y extremidades. Se extiende a todas nuestras acciones y palabras, al uso de nuestros poderes y facultades, a la manera de usar cada talento que hemos recibido, en relación con Dios o con los seres humanos.

 

10. «Hemos tenido nuestra conversación en el mundo»: incluso en el mundo de los impíos, y no sólo entre los hijos de Dios (lo cual sería poca cosa). Entre los hijos del diablo,26 entre los que están bajo el maligno (en too poneeroo),27 en el maligno.28 ¡Qué mundo éste! ¡Cuán impregnado está con el espíritu que constantemente respira! Así como nuestro Dios es bueno y hace el bien; así el dios de este mundo y todos sus hijos son malos y hacen el mal (mientras se les permita) a todas las criaturas de Dios. Al igual que su padre, siempre están al acecho, como león rugiente, andando alrededor buscando a quien devorar,29 haciendo uso del fraude o la fuerza, de engaños secretos o violencia abierta, para destruir a aquéllos que no son del mundo. Constantemente guerrean contra nuestras almas. Con armas nuevas y viejas, y con toda clase de artimañas, luchan por traernos y hacernos caer en la trampa del diablo, haciéndonos andar por el camino ancho que lleva a la perdición.30

 

11. «Con sencillez y sinceridad nos hemos conducido en el mundo» Primero con «sencillez». Esto es lo que nuestro Señor recomienda con el nombre de «ojo sincero». «La lámpara del cuerpo», dijo Cristo, «es el ojo. Así que si tu ojo es sincero, todo tu cuerpo estará lleno de luz.»31 El significado es éste: lo que el ojo es para el cuerpo, la intención lo es para todas las palabras y acciones. Por lo tanto, si este ojo de tu alma es sincero, todas tus acciones y conversaciones estarán «llenas de luz», de la luz del cielo, de amor, paz y gozo en el Espíritu Santo.32 Entonces, somos sencillos de corazón cuando el ojo de nuestra mente está fijo sólo en Dios, cuando en todas las cosas nuestra meta es sólo él, como nuestro Dios, nuestro sustentador, nuestra fortaleza, felicidad, nuestra abundante recompensa, nuestro todo en el tiempo y por la eternidad. Esto es sencillez: cuando una actitud inamovible, una intención sencilla de promover la gloria de Dios, de hacer y sufrir su bendita voluntad, corre por toda nuestra alma, llena todo nuestro corazón, y es el manantial constante de todos nuestros pensamientos, anhelos y propósitos.

 

12. En segundo lugar, «nos hemos conducido en el mundo», con «sinceridad de Dios». Parece ser que la diferencia entre la sencillez y la sinceridad es ésta: la sencillez se refiere a la intención misma; la sinceridad a su ejecución. Y esta sinceridad se relaciona no solamente con nuestras palabras sino con toda nuestra conversación, según se describe antes. No se debe entender esto en ese sentido estrecho que San Pablo mismo algunas veces usa, al hablar de la verdad, de abstenerse de la maldad, del disimulo y la astucia, sino debe entenderse en un significado más extenso, como quien verdaderamente pega en el blanco al cual apunta con sencillez. De la misma manera esto implica aquí que todo lo que hablamos y hacemos es para la gloria de Dios;33 que todas nuestras palabras no sólo están dirigidas a ese propósito sino que en verdad nos conducen hacia ello; que todas nuestras acciones fluyen como un riachuelo apacible, uniformemente sujeto a este gran fin, y que en nuestras vidas completas nos dirigimos directamente hacia Dios, y eso de continuo, caminando firmemente por el camino de santidad, en las sendas de justicia, misericordia y verdad.

 

13. Este tipo de sinceridad es llamado por el Apóstol «sinceridad piadosa», o «sinceridad de Dios» (eilikrineía theou),34 no sea que la confundamos con la sinceridad de los paganos (pues ellos también tenían una clase de sinceridad entre ellos mismos, la cual tenían en muy alta estima). También lo hace para denotar el objeto y el fin de sinceridad como virtud cristiana, tomando en cuenta que todo lo que no está dirigido hacia Dios tiende a hundirse en los débiles y pobres rudimentos del mundo.35 Al llamarla «sinceridad de Dios», el Apóstol también menciona a su autor, el Padre de las luces, de quien proviene todo don perfecto,36 lo cual se explica mejor en las palabras que siguen: «no con sabiduría humana sino con la gracia de Dios».

 

14. «No con sabiduría humana». Es como si el Apóstol hubiera dicho, «No podemos conversar en el mundo por medio de ninguna fuerza natural de nuestro entendimiento, tampoco por ningún conocimiento adquirido natural o por medio de la sabiduría. No podemos obtener esta sencillez o practicar esta sinceridad por la fuerza haciendo uso del sentido común, o guiados por la buena naturaleza o la buena preparación. Esto va más allá de nuestro valor nativo y nuestra resolución, al igual que todos nuestros preceptos filosóficos. El poder de la costumbre no basta para adiestrarnos en esto, ni las mas refinadas reglas de la educación humana. Ni tampoco pude yo, Pablo, lograrlo, a pesar de todas las ventajas que disfruté mientras estaba «en la carne»37 (en mi estado natural), y perseguía esto por medio de la «sabiduría» carnal y natural. Y aun así, seguramente, si alguien pudo haber logrado esto por medio de esa sabiduría, ese alguien fue Pablo. Porque casi no podemos concebir la idea de que alguien esté más capacitado y sea más favorecido con todos los dones tanto de la naturaleza como de la educación. Porque además de sus habilidades naturales, que probablemente no eran inferiores a las de sus contemporáneos, tenía todos los beneficios del aprendizaje, habiendo estudiando en la Universidad de Tarso, para después estudiar bajo los pies de Gamaliel, la persona de mayor reconocimiento tanto por su integridad como por su conocimiento que existía entonces en toda la nación judía. Y además, Pablo tenía todas las ventajas posibles de la educación religiosa, siendo fariseo, hijo de fariseo, formado en la más estricta profesión o secta, que se distinguía de las demás precisamente por su escrupulosidad. Y él aventajaba a muchos de sus contemporáneos en su nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de sus padres,38 en todo lo que pensaba le agradaba a Dios y, en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.39 Pero aun así no pudo alcanzar esta sencillez y sinceridad piadosa. Todo era trabajo perdido, en un sentido profundo y doloroso por lo cual fue constreñido a clamar: «Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo».40

 

15. Pablo no hubiera obtenido esto sino por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús,41 o «por la gracia de Dios»–otra expresión que casi quiere decir lo mismo. Por «la gracia de Dios» se entiende algunas veces ese amor libre, esa misericordia inmerecida, por la cual yo, un pecador, soy reconciliado con Dios por los méritos de Cristo. Pero en este caso quiere decir ese poder de Dios, el Espíritu Santo que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.42 Tan pronto como la gracia de Dios (en el sentido primordial de su amor perdonador) ministra a nuestra alma, la gracia de Dios (en el sentido secundario, el poder del Espíritu) se presenta también 2

allí. Y ahora podemos hacer, por la gracia de Dios, lo que era imposible para el ser humano. Ahora sí podemos conversar correctamente. Podemos hacer todas las cosas a la luz y el poder de ese amor, por medio de Cristo quien nos fortalece.43 Ahora tenemos «el testimonio de nuestra conciencia», la cual nunca hubiéramos tenido por medio de la sabiduría humana, «que con sencillez y sinceridad de Dios,… nos hemos conducido en el mundo».

 

16. Esto es propiamente el fundamento del gozo cristiano. Por lo tanto, ahora sí podemos concebir cómo quien tiene este testimonio en sí mismo, se regocija siempre.44 Puede decir, «engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador».45 Yo me regocijo en él quien, con su propio amor inmerecido, su misericordia libre y amorosa, me llamó a este estado de salvación46 donde con su poder ahora permanezco. Me regocijo porque su Espíritu da testimonio a mi espíritu de que somos hijos de Dios,47 que he sido comprado con la sangre del Cordero,48 y al creer en él, soy miembro de Cristo, hijo de Dios y heredero del reino.49 Me regocijo porque el amor de Dios hacia mí ha ocasionado en mí, por el mismo Espíritu, que le ame; y que por él, ame a cada criatura de Dios, a cada ser viviente que él ha creado. Me regocijo porque pone en mí el mismo sentir que hubo en Cristo:50 sencillez, la mirada fija en él a cada palpitar de mi corazón, la capacidad de dirigir siempre el ojo amoroso de mi alma hacia quien me amó y se entregó a sí mismo por mí;51 de dirigirme hacia él solamente, hacia su gloriosa voluntad, en todo lo que pienso o hablo o hago; pureza, no deseando ninguna otra cosa sino a Dios, crucificando la carne con sus afectos y lujurias,52 poniendo la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra;53 santidad para recobrar la imagen de Dios;54 una renovación del alma a su imagen; y una sinceridad piadosa, dirigiendo todas mis palabras y obras hacia su gloria. En esto me regocijo de igual manera, y aún me regocijaré, porque mi conciencia da testimonio al Espíritu Santo, por la luz que continuamente derrama sobre ella para que ande como es digno de mi vocación. Soy llamado55 para que me abstenga de toda clase de maldad,56 huyendo del pecado como si fuera una serpiente,57 y en cuanto tenga oportunidad que haga todo el bien posible, de cualquier clase, a todas las personas, que siga a mi Señor en todos sus caminos, y haga lo que sea aceptable delante de él. Me El testimonio de nuestro propio espíritu regocijo porque tanto veo como siento, por medio de la inspiración del Espíritu Santo de Dios, que todas mis obras son hechas en él, sí, y que él es quien obra todas mis obras en mí. Me regocijo al ver, por medio de la luz de Dios que brilla en mi corazón, que tengo poder para andar en sus caminos, y que por medio de su gracia no me desvío de ellos, ni a la derecha ni a la izquierda.58

 

17. Tales son el fundamento y la naturaleza de ese gozo con el cual el cristiano se regocija siempre. Y por todo esto podemos inferir, primero, que este gozo no es natural. No llega a nosotros por ninguna causa natural; ni por ninguna emoción espiritual. Esto puede dar un gozo pasajero. Pero el cristiano se regocija siempre.59 No se debe a la salud del cuerpo o al ocio, o a alguna fuerza o constitución porque este gozo es tan fuerte tanto en medio de la enfermedad como en el dolor; sí, tal vez más fuerte que antes. Muchos cristianos nunca han experimentado ninguna clase de gozo comparable al que llena el alma cuando el cuerpo está casi gastado por el dolor, o consumido por alguna enfermedad crónica. Y menos que todo, se debe atribuir este gozo a la prosperidad externa, a la buena voluntad de los demás, o a la abundancia de posesiones materiales. Porque es cuando su fe es probada por el fuego, por toda clase de aflicciones externas, que los hijos de Dios se regocijan en aquél a quien sin ver lo aman, aun con un gozo inexplicable.60 Y nunca antes los humanos se regocijaron como los que fueron usados como la escoria…del mundo,61 quienes vagaban de aquí para allá, necesitados de todo, con hambre, fríos, desnudos, en juicios no solamente de burlas crueles, sino más que todo en prisiones,62 sí, quienes no escatimaron su propia vida.63

 

18. De las consideraciones precedentes podemos inferir, en segundo lugar, que el gozo de un cristiano no se debe a ninguna ceguera de conciencia, por no poder discernir entre lo bueno y lo malo. El cristiano no conocía este gozo hasta que los ojos de su entendimiento le fueron abiertos.64 No lo conocía hasta que tuvo sentidos espirituales, capaces de discernir espiritualmente lo bueno y lo malo.65 Y ahora el ojo de su alma no se oscurece. Nunca antes tuvo tan buena vista. Ahora tiene una rápida percepción de las cosas más pequeñas que es extraordinaria para el ser natural. Así como la mota es visible en un rayo de sol, así también para quien anda en la luz bajo los rayos del sol increado, cada mota de pecado le es visible. Ya no cerrará los ojos de su conciencia. Ese sopor se ha alejado de ella. Su alma está ampliamente despierta: no más dormitar, ni cruzar los brazos para reposar.66 Continuamente está sobre la torre de guardia para escuchar lo que el Señor le dirá.67 Y siempre se regocija en la misma cosa, como quien ve al Invisible.

 

19. En tercer lugar, el gozo del cristiano tampoco se obtiene por medio del entorpecimiento o endurecimiento de la conciencia. Es cierto que hay una clase de gozo en aquéllos cuyos necios corazones están entenebrecidos,68 cuyo corazón es insensible, sin sentimientos, entorpecido, y consecuentemente sin entendimiento espiritual. Debido a sus corazones insensibles e insensatos, se pueden regocijar al cometer pecado, y a esto probablemente le llaman «libertad». Lo que verdaderamente es embriaguez del alma, es un adormecimiento fatal del espíritu, la insensibilidad estúpida de una conciencia cauterizada. Por el contrario, un cristiano tiene una sensibilidad sumamente desarrollada, cual nunca la había concebido antes. Antes que el amor de Dios reinara en su corazón, nunca tuvo tal ternura de conciencia. Esto también es su gloria y su gozo, que Dios ha escuchado su continua oración:

 

Oh, que mi tierna alma pudiera volar

Del primer encuentro abominable de maldad:

Tan rápido como la niña del ojo

Al sentir el toque leve del pecado.69

 

20. Para concluir, el gozo del cristiano es el gozo de la obediencia, gozo en amar a Dios y guardar sus mandamientos. Sin embargo, no es cuestión de guardarlos como si por ello cumpliéramos las condiciones del pacto de obras. Como si por nuestras obras de justicia procurásemos el perdón y la aceptación de Dios. No es así: ya hemos sido perdonados y aceptados por medio de la misericordia de Dios en Cristo Jesús. No es que procuremos la vida por nuestra propia obediencia, la vida libre de la muerte de pecado. Ya hemos obtenido esto también por la gracia de Dios. Os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros pecados.70 Y ahora estamos vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.71 Pero nos regocijamos en andar de acuerdo con el pacto de gracia, en amor santo, y feliz obediencia. Nos regocijamos en saber que siendo justificados por su gracia,72 no hemos recibido en vano la gracia de Dios.73 Que él, habiéndonos reconciliado gratuitamente consigo mismo (no porque nosotros tuviésemos voluntad para ello o por nuestro caminar, sino por la sangre del Cordero), nos reconcilió consigo mismo, y ahora andamos en sus mandamientos por la fortaleza que nos ha dado.74 El me ha ceñido de fuerzas para la pelea,75 y nosotros con gusto peleamos la buena batalla de la fe.76 Nos regocijamos por medio de él quien vive por la fe en nuestros corazones, para echar mano de la vida eterna.77 Este es nuestro gozo, que nuestro Padre hasta ahora trabaja,78 para que nosotros también hagamos las obras de Dios (no por nuestras propias fuerzas o sabiduría sino por medio del poder de su Espíritu que se nos da gratuitamente).79 Y quiera Dios trabajar en nosotros todo aquello que sea agradable a sus ojos,80 pues suyos son la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

  

Videos

La Aurora Borealis

Es la llegada del viento solar al campo magnético de la tierra en la cercanía del polo norte. Un complicado fenómeno físico que se produce en la ionosfera y que es el producto de la colisión de protones y electrones con los átomos de oxígeno y nitrógeno. Esa reacción física produce una liberación de energía en forma de luz verde o rojiza si predomina el oxígeno o de color azul o rojo intenso si lo es de nitrógeno.

Como suele suceder, la explicación científica es menos espectacular que el fenómeno en sí mismo. La mejor demostración de una Aurora es poder presenciarla en directo y si no es posible, al menos en video. El que acompaña esta nota fue producido por Terje Sorgjerd , un fotógrafo noruego que durante una semana fotografió una de las mayores auroras boreales de los últimos años. Armado con su cámara y soportando temperaturas de 25 grados bajo cero, este es el resultado de su trabajo, el cual agradecemos porque nos muestra la sabiduría de Dios en la naturaleza.

Fuente: Wikipedia y YouTube

http://www.youtube.com/watch?v=wSGJgcps5MQ&feature=player_embedded,

Sansón

En la sección Conoce tu Biblia, estamos estudiando el libro de los Jueces, y en uno de sus capítulos encontramos la historia de Sansón. El siguiente es un video de parte de su vida. Da click para verlo:

http://www.youtube.com/embed/x602epyX7Ts

2 comentarios sobre “Núm. 12, 29 de Marzo, 2011

  1. Hola, soy estudiante del doctorado en Historia por UNAM, uno de mis apartados de la tesis es sobre el protestantismo, estudio los años cuarenta del siglo XX, y me encontré con un personaje DAVID RUESGA que denunció agresiones de los católicos romanos hacia los miembros de su Iglesia, estoy buscando alguna imagen del obispo Ruesga para insertarla en el apartado correspondiente., ¿dónde puedo conseguir alguna fotografía de ese personaje o alguna otra sobre la comunidad evengelista? ¿había comunidad evengelista en Guadalajara Jalisco en la década de los años cuarenta?, si pudieran auxiliarme se los agradeceré. Coordialmente Diana Beatriz Chavolla Navarro

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    1. Entre los miembros de la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo, ¿podría alguien auxiliar a esta estudiante de la UNAM? ¿Quizá algún otro de nuestros lectores podría auxiliarla? Su correo es chavollamxmx@yahoo.com.mx. Diana Beatriz, hay un archivo histórico de la Iglesia Metodista de México, en Sadi Carnot No. 73, Col. San Rafael. Puedes conseguir el teléfono llamando a cualquier Iglesia Metodista de México en el directorio telefónico de la Ciudad de México.

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