Num. 42, 14 de Junio, 2012

Editorial

Puebla, Pue., 14 de Junio de 2012.-              Número 42

Imagínese un hombre que ha vivido toda su vida al borde de la pobreza, pero hereda una fortuna. Después de leer el testamento, los fondos son transferidos a su nombre.

 Pero el hombre continúa viviendo de la misma forma que antes de recibir la herencia. Sigue trabajando en el mismo modesto trabajo, sigue teniendo desconectado  el gas y el teléfono porque no piensa que tiene el dinero para pagarlos a tiempo. Aunque él tiene una vaga idea de que tiene riquezas a su disposición, éste hecho no tiene un impacto práctico en su vida. El aún se ve a sí mismo como era antes.

¿Quién puede imaginarse a alguien así?

 ¡Pero, es exactamente la forma en que muchos cristianos vivimos! Tenemos alguna vaga y general idea de que somos ricos en Cristo, pero como este conocimiento no es una realidad en nuestra vida, vivimos vidas espiritualmente empobrecidas.

 Si usted ha recibido a Cristo, es la voluntad de Dios para que vivamos una vida de abundancia espiritual.

 Pero, este tipo de vida no viene en forma automática. Es el resultado de nuestro entendimiento espiritual, alumbrado por Cristo.

(del boletín de la Iglesia El Buen Pastor, Puebla, Pue. Junio de 2012).

Articulos

El Méxaico enfermo

Por Eduardo Dallal y Castillo

DEL CÓMO Y DEL POR QUÉ

A lo largo de la historia que me ha tocado crear, presenciar y observar, siempre ha sido mi reacción fijarme principalmente en las personas, aunque también en los eventos y las secuencias, con el propósito de entender los mecanismos que determinan y saber, no sólo lo que sucede, sino las razones y causas que lo originan.

Por eso, mi historia personal es de búsqueda de entendimiento, y terminó en la vocación de psicoanalista, pasando por las identidades de médico, de psiquiatra y de paidopsiquiatra. Así, se profesionaliza el afán de saber, el imperativo de entender como parte de la función de ayudar a sanar.

La conciencia de lo que pasa en el escenario va creciendo en la medida en que nuestro mundo se hace más amplio; al observar más áreas del conocimiento, personas, regiones y países, adquirimos el sentido de cómo la historia es un devenir que se mueve, una secuencia que también fascina y provoca conocerla, entenderla y usarla de referente. Por eso nos enoja la historia cuya enseñanza se convierte e repetitiva y estática: porque acaba siendo una colección de imágenes que no se mueven, ni se entienden, sino que se repiten como letanías y quedan fijas como íconos que pierden su significado en la inmovilidad.

Desde esta posición de observador dinámico, de curioso por entender, es que he abordado algunos -perdón, todos- los temas que han llegado a mi atención, sean ellos académicos, teóricos, clínicos o personales. Nunca un relato, o un ensayo, o un poema, puede o debe ser estático: siempre va de la observación a la vivencia, y de la vivencia a la expresión, llevando en las alforjas el sentimiento, la necesidad de expresar y la posibilidad de explicar lo que entendí. Quizás por estas razones es que debo esperar a que los datos se acomoden y la visión adquiera coherencia.

La observación dinámica de nuestro tiempo me ha llevado a la percepción de las conductas colectivas, y de ellas a las repeticiones que se dan en muchos individuos hasta formar patrones de conducta, estilos de relación entre individuos y grupos, valores proclamados y comprobadamente verdaderos o falsos ante la observación clínica. Es como si, de observar muchas conductas y reacciones individuales, se fueran generando las imágenes de sus denominadores comunes hasta configurar una comprensión del yo colectivo y de sus motivaciones.

Así han sido las imágenes que se recogen y las impresiones que se reciben. De ahí que la búsqueda se continúe a las determinantes de la conducta, al “por qué” de lo que se observa para que, descubriendo sus causas, puedan deducirse las posibilidades de cambio y recomendarse las acciones que mejoren al paciente, en este caso los grupos sociales que constituyen la nación mexicana.

Más allá de las celebraciones de 2010, del bicentenario de la independencia y del centenario de la revolución, México es un país que sufre: las dependencias económicas de los mexicanos sumergidos en un sistema archiconservador, la dependencia para todo de Estados Unidos, la inseguridad creciente de un país infiltrado y poseído por delincuentes de diversos tipos, la corrupción rampante en todos los órdenes de la vida y la exigua presencia y falta de voz de una clase media pensante hacen de este país un caso claro de parálisis en deterioro.

La gravedad de este periodo histórico es tal, que pareciera que el país está en medio de una guerra civil cuyos actores no tienen una fisonomía clara, ya que todos se declaran inocentes mientras llevan a cabo planes de explotación, terrorismo, violencia y destructividad en muchos escenarios. Tan es así, que las noticias controladas son contradictorias y poco creíbles, los acuerdos políticos carecen de fundamento, ya que los partidos llamados políticos no son más que pandillas al servicio de la ganancia inmediata o del asalto al poder, sin más ideología que destruir a los demás y buscar la ventaja en el corto plazo.

En este escenario, parece que no hay quien se dé cuenta de que la conducta colectiva sigue estando sujeta a patrones y modos que hablan de una sociedad prácticamente medieval, en la que los señores del poder y del dinero se mueven en un estrato superior del mundo, mientras la mayoría se topa con obstáculos de todas clases para sobrevivir, conformándose con asumir su lugar como mayoría pobre, explotada y sojuzgada que acusa a los poderosos de insensibles a su pobreza y a su dolor.

Hay momentos en que los señores del poder proclaman, proponen y echan a andar programas en “contra de la pobreza”, pero siempre resultan en limosnas abiertas o disfrazadas, pues los “dadores” quieren deducir los programas de sus impuestos o de sus conciencias, y los “receptores” insisten en ser pobres pensando que tienen derecho a pedir más, desde su lugar de víctimas.

Si observamos estos fenómenos colectivos como la visión clínica que podemos tener acerca de un paciente, las repeticiones constantes de los movimientos descritos arriba nos pueden dar la impresión de que las conductas colectivas de los distintos grupos de población o clases sociales se muestran como parte de una gran trama social entretejida, en la que los distintos personajes desempeñan sus papeles repitiéndolos de las mismas maneras y conservando la trama social sin cambios. Como con los pacientes, nos preguntamos cual es la historia de este doloroso e incapacitante padecimiento, cómo podemos formular un diagnóstico y dónde están los verdaderos pasos para curar la enfermedad tan grave que nos aqueja y nos paraliza.

LOS TIEMPOS DE LA HISTORIA

Cuando nos aproximamos a un estudio clínico, el documento fundamental es la historia clínica, que nos permite conocer cuál ha sido la trayectoria del paciente desde su nacimiento hasta la fecha, cuáles influencias o eventos han determinado las alteraciones en su funcionamiento, lo que llamamos “enfermedad”, procurando que este conocimiento nos permita trazar el camino de todo su desarrollo de manera que sus desvíos nos den la clave para definir esas alteraciones y sus causas, lo que llamamos “diagnóstico”. Si estamos considerando un país enfermo, es necesario remontarse a su historia y entenderla como un proceso dinámico que nos dé la idea de las causas de estas repeticiones disfuncionales, de estos patrones de conducta repetitiva y paralizante. Aquí no hablamos de años, sino de generaciones, en las que las influencias y los eventos del tiempo han ido configurando las conductas colectivas.

Esta tarea está descrita en un ensayo del que esto escribe (Dallal, 2004), y por supuesto en muchos otros ensayos, reportajes, entrevistas y libros de los últimos lustros, de una multitud de autores interesados en el tema. De aquel ensayo, algunos párrafos:

Los patrones socioculturales en los que vivimos tienen casi setecientos años. Arrancan de las sociedades piramidales y autoritarias de las culturas precortesianas, que estaban organizados en estratos claros con funciones definidas, merced a lo cual sometían a la base poblacional a jerarquías. Los caciques ejercían el poder erigiéndose en autoridades persecutorias que usaban las leyes para someter y castigar. La parte positiva era que, si se cumplía con las exigencias, y si se demostraba inteligencia y valor, se lograba subir en la escala social para poder ejercer a su vez, la autoridad obtenida.

Sin embargo, el sistema era punitivo y autoritario. Los sometidos y sojuzgados guardaban sus odios y rencores para buscar maneras pasivas de agredir, o modos de obtener el poder para ejercerlo vengativamente, de la misma manera autoritaria y persecutoria. Mientras llegaba la oportunidad, desde la posición de agachados, evitaban los golpes y los castigos a través de maniobras que con frecuencia oscilaban entre el servilismo y la trampa. Cuando podía ocurrir un cambio, los victoriosos que asumían el poder lo ejercían del mismo modo, agregándose la venganza por los agravios anteriores.

En los círculos concéntricos de las esferas de influencia, las relaciones entre unos y otros de los grupos, pueblos y culturas se daban del mismo modo relacional que entre los individuos y los grupos de un pueblo dado: el autoritarismo vertical que habla de un amo, de un siervo sometido y de la satisfacción autoritaria, por una parte, y del resentimiento no expresado, por la otra. La salida, necesariamente, era hacia la fantasía de obtener el poder para ejercerlo de la misma manera.

La España del siglo XV se inauguró como país procurando una unión política bajo el mando de los reyes católicos. Al mismo tiempo se requería de la mano fuerte, se necesitaba una nueva identidad abrigada por la religión y con exclusión de otras identidades, religiones y valores. Así, se convirtió en baluarte de la contrarreforma y en guardián de una fe conservadora, autoritaria y persecutoria de árabes, indios, judíos, protestantes y aún de católicos disidentes.

La dinámica social propició una visión del mundo entre los individuos, parecida a la de los habitantes de la Mesoamérica precortesiana; el sometimiento a autoridades civiles y eclesiásticas a través del temor, con la fantasía repetitiva de ascender los estratos sociales hacia el ejercicio de un poder o autoridad en los mismos términos.

Ha sido motivo de estudios y relatos interpretativos de los historiadores el esfuerzo de los pueblos indígenas por conservar sus tradiciones y sus personajes simbólicos durante la colonia, con descripciones que permiten ver que vivían en la identificación secreta del esclavo que quiere ser como el amo, o del débil que quiere ser como el poderoso.

Y así vivían, en una actitud de sometimiento y humillación, hasta la fecha apareciendo como tonto o pasivo, y jugándole al servil, pero haciendo todas las trampas que puede para escapar de la ley, del castigo, de la pobreza real o del hambre.

En su propio papel social, si acepta ser colocado allí, el que sí tiene dinero, comida, posición, autoridad o poder, se ve obligado a cargar con “la culpa de quienes nos someten o explotan y nos mantienen en una situación de pobreza, la culpa de quienes sostienen un orden social injusto”.

Manteniendo la atención de todos en la dinámica social colectiva, los exitosos tiene que cargar en sus consecuencias con los que no lo son; los gobernantes tienen que funcionar atendiendo a “los reclamos de la justicia social”, mientras los individuos pasivos y explotadores se escudan bajo la frazada de los “slogans” que los mantienen, mamando de donde pueden.

La perspectiva histórica citada es de tal magnitud, y consiste en repeticiones de los mismos patrones de conductas colectivas, que fácilmente podemos entender las maneras establecidas de la interacción entre individuos y los grupos como esquemas relacionales de interacciones que se van reforzando, transmitiéndose de una generación a otra y perpetuando el devenir social como un entramado interaccional que no se atreven a violar los individuos, sino que se buscan las maneras de ir arribando a estratos superiores para ejercer autoridad, obtener ventajas económicas y en general pisar y destruir a los opositores.

Como se ve fácilmente, la perspectiva clínica de esta colectividad nos muestra y nos permite esperar que las conductas de las mayorías se encuentren atrapadas en una dinámica social inescapable, de la cual ni siquiera se dan cuenta porque hay una indoctrinación temprana, un reforzamiento continuo y la convicción de que tales maneras de actuar, de relacionarse unos con otros y de responder en grandes números son las maneras adecuadas de vivir. El tiempo histórico se ha encargado de hacer, de este pacto social, la cárcel que impide las alternativas porque, en la visión de sus protagonistas, salir del sistema es ser anormal. No se vislumbra siquiera que se puedan percibir o pensar las vivencias cotidianas de otro modo, o razonar con algunas secuencias de pensamiento diferentes, o aceptar que hay otros modos de vivir.

A lo largo de muchos siglos de historia, este contrato social se ha renovado de una generación a otra, aunque vayan cambiando los “slogans” con que se vende la misma ideología o los gritos de batalla política que se ocupa más de destruir a sus opositores que de construir una nueva cultura. Reconocemos la creatividad artística y técnica de los mexicanos, que nos alimenta de orgullo y nos agrega méritos a una autoimagen con momentos de satisfacción, pero la historia se sigue repitiendo de una generación a otra, consolidando las categorías sociales y el estilo de convivencia.

EL HOY VISTO DESDE AYER

El psicoanálisis difiere de la Psiquiatría fenomenológica en su sistema de pensamiento diagnóstico. Si se sigue el proceso de pensamiento explicado arriba, se verá que no procede de los síntomas a los síndromes para llegar a la Nosología o el diagnóstico de enfermedad o salud, sino que seguimos el proceso del desarrollo para llegar, primero, al esquema estructural de la personalidad del paciente y, de allí, a la descripción de los síntomas, entendidos siempre como consecuencia funcional de esa estructura de la personalidad (PDM Task Force, 2006).

Así considerada la visión de México, se facilita la comprensión de los fenómenos anormales en la vida de nuestro país, de por qué suceden, de por qué los esfuerzos para hacer el bien no fructifican o se transforman en conflictos, de por qué los esfuerzos humanistas acaban transformándose en una teta más de la cual esperan ser alimentados.

Casi cualquier situación, evento o persona que aparece en los medios de comunicación puede analizarse a la luz de estos mecanismos internos de los individuos, pero multiplicados por grandes números de personas con igual relatividad, que dan como resultado una conducta de masas que repite incansablemente los esfuerzos necesarios para que su visión como persona, como familia, o como comunidad, siga siendo igual.

Si tomamos como objeto de análisis el devenir comercial, lo que salta a la vista es la abundancia de mentiras y trampas de las que está hecha la mercadotecnia, que de una manera cínica persiste en tratar al público como si fueran niños tontos, o mujeres retrasadas que solo persiguen la moda. Las reacciones del público, según lo comprueban los estudios del mercado, justifican y responden a los patrocinadores de tales insultos a la inteligencia con ventas considerables que perpetúan el nivel tan triste de la comunicación.

Esto se complementa con esfuerzos publicitarios de “obra social” que convencen nuevamente al público de un altruismo que es limosna para quien lo recibe, beneficio económico para quien lo promueve y la exhibición pública de miseria humana que se pretende remediar, aunque se queda en el convencimiento de los pobres de que “quien no llora no mama”.

Algo parecido sucede con los programas gubernamentales del desarrollo social: cada grupo gobernante compite con los demás en la organización de programas para combatir la pobreza, siempre descalificando los programas de otros y pretendiendo corregir la historia, pero sólo en contados casos se aborda el problema en su raíz, ya que no cuestionan a los pobres por serlo, ni se estudia caso por caso, ni se buscan las salidas de la situación de los pobres más allá de la dádiva, por lo que los pobres rápidamente se convencen más de que deben seguirlo siendo. Los gobernantes y los donadores no se cuestionan el plan de vida o el desarrollo de quienes podrían usar los programas sociales, educativos o de salud para estimular que puedan asumir la responsabilidad por sí mismos y dar muestras de crecimiento hacia una autonomía funcionante. Están lejos de aprender a pescar en lugar de recibir pescado. Esto requeriría programas a largo plazo, inteligentes y modernos de seguimiento, y los trienios y los sexenios son demasiado cortos para pensar.

Esto de los sexenios lleva nuestra reflexión al ámbito de la política. Así como los ricos quieren serlo más, y los pobres cultivan las quejas que les convienen, los políticos constituyen mafias intercambiables con las pandillas del crimen organizado, muchas veces entretejidas las unas con las otras. Se trata de una organización social dedicada a la explotación corrupta de un país abrumado por el peso de las incongruencias políticas que cada vez van aliándose más cínicamente con los dueños del capital. De amasiatos tales son instrumentos los mal llamados partidos políticos, pues se asignan candidatos y presupuesto que permitan, a los políticos, acabar en empresarios, y a los empresarios en políticos. El tercer factor, el del crimen organizado, es cada vez más un actor en esta comedia siniestra, como socio con capacidad de veto, a juzgar por los asesinatos, los “dramas” de algunos secuestros y la sangrienta guerra que cada vez destapa más caños.

Así, ya no sabemos los ciudadanos sencillos quiénes son los candidatos, quiénes los pusieron allí, de dónde surge la propaganda mercadotécnica para vender un candidato o a quiénes representa, sean grupos de empresarios, dizque partidos políticos o pandillas de delincuentes. De visiones de país, de programas que lleven a cambios reales, de ideologías alternativas, ni hablar. O si alguien habla, no se la cree la población pensante. Los protagonistas, por supuesto, ni se dan por enterados. Ya puede haber marchas de blanco, o encuerados, o de machetes, que nadie va a escuchar ni se va a remediar nada. Ya puede haber tres millones de firmas para quitar diputados y senadores de partido y reducir la estafa al pueblo, que ni se dan por enterados. O si se trata de la incorporación de la ciencia a la comunicación, ¡aguas! No los vayan a excomulgar los curas que defienden la ignorancia.

El diagnóstico de tan complejo cuadro nos demuestra que hay patrones de conductas colectivas establecidos hace siglos. Con el tiempo, estos patrones de conducta van adquiriendo y reforzando su vigencia, y las conductas anormales, destructivas, enfermas por el obstáculo que representan al desarrollo normal del ser humano, dejan de causar su extrañeza, no permiten reflexionar acerca de las alternativas, se suscriben con entusiasmo como si fueran valores eternos, o como se defiende la identidad de un equipo de futbol (los entusiasmos son similares), y se pregunta mucha gente por que nuestros esfuerzos como país no prosperan. Agreguemos a esto la mentira sistemática de un gobierno que oscila entre lo inepto y lo corrupto.

Si recordamos cómo se forma la psicopatología, podemos regresar al conflicto que puede haber entre los impulsos instintivos y su satisfacción, sea dentro del aparato psíquico que prohíbe la satisfacción inmediata, o bien las normas en la comunidad, que también demandan una espera y una negociación. El conflicto produce angustia, que es manejada hasta cierto punto por los mecanismos de defensa, después de lo cual se producen los síntomas de la neurosis, que reduce el funcionamiento mediante síntomas de diversas clases, angustia conciente y conciencia de enfermedad llamada neurosis.

Cuando esta reducción en el funcionamiento psíquico persiste por tiempos largos, se van perdiendo la conciencia de la enfermedad y las limitaciones, que ocasionan un estancamiento de las funciones, y del desarrollo de la persona, pero ya no como angustia o sensación de estar enfermos, sino como rigideces de carácter que hacen que la persona obsesiva se rigidice en sus controles, que los agorafóbicos encuentren sus miedos razonables, o que los ataques de angustia sean de otros. Así estamos frente a la patología de carácter, que nos habla de que las limitaciones “son como deben ser en la convivencia”

Esto configura un trastorno de carácter, o neurosis de personalidad, que consiste en permanecer dentro de un funcionamiento enfermo sin percatarse de ello, sin que produzca angustia o conciencia de enfermedad. Lo que señalan otros desde fuera se vive como exageraciones, o mala voluntad contra México, o algo así. Nos refugiamos en el patriotismo nacionalista aunque seguimos siendo malinchistas.

Señalamos los logros obtenidos a lo largo de nuestra historia, y atribuimos los fracasos a la mala fe de quienes tomaron decisiones equivocadas. La angustia de ser, la inconformidad o la angustia que lleva al cambio no se experimentan como malestar colectivo, ni alimentan una visión de alternativas que se pueden formular. Dicho de otra manera, nuestros modos de ser, los términos en los que nos relacionamos unos con otros, están viciados, son contradictorios y estorban nuestro desarrollo como individuos, como familias, como comunidades y como país, pero no sentimos que estamos mal ni tenemos una motivación real para buscar, realmente buscar, un cambio en ése contrato social detrás del cual nos rehusamos a salir a la vida real y a los tiempos actuales.

Cuando se trata de un cuadro así, con esas características clínicas que impiden la conciencia de enfermedad, generalmente no hay programa social colectivo que resulte en cambios reales de la visión que los individuos y familias tengan de sí mismos. Los estímulos que se pretenden dar, o son motivo de manipulación política y así se entienden, o se transforman en dádivas que los receptores rápidamente transforman en “el derecho de los pobres a recibir apoyos”.

Dirán los estudiosos que nos acompañan en esta reflexión que este tipo de análisis puede aplicarse a cualquier sociedad con los mismos resultados: se establecen las conductas y los modos de relación que se van transmitiendo de una generación a otra hasta que se convierten en cultura, o en contrato social, o en valores, o en tradición. Casi cualquier agrupamiento humano tenderá a hacer estables estas características como parte de la formación de una identidad que irá ofreciendo estos patrones de conductas colectivas, como instrumento o telón de fondo para la adquisición de la identidad individual a través de la identidad colectiva. Así podemos entender la persistencia de un “American dream” que persiste como la imagen idealizada de un sistema que bloquea constantemente el contacto real, el conocimiento verdadero y la comprensión de otras culturas como igualmente válidas, y se deriva hacia los intentos de imposición de ése modelo como único viable para obtener los valores máximos, o como pretexto para invadir países o cuando menos realizar “trabajos negros” (Black-ops) como los que realizan las agencias secretas de muchos países.

Lo que sí se ofrece con esta reflexión es la posibilidad de comparar lo que somos con lo que podríamos ser; es decir, que podemos utilizar el análisis psicosocial para reconocer cuales son nuestros obstáculos internos que nos impiden superar la historia que ya hemos vivido para encaminarnos evolutivamente a la confrontación con los desafíos que nos impone un mundo cambiante.

Así podemos seguir siendo víctimas pasivas o convertirnos en protagonistas de nuestra propia historia.

La experiencia de muchos años con distintos tipos y modalidades de psicoterapias individuales y grupales, los estudios que nos permiten hacer estos análisis de las conductas colectivas y lo acercamientos a las visiones individuales de los que he formado parte a lo largo de muchos años, me han convencido de que los trastornos o neurosis de personalidad requieren de intervenciones muy directas y de cuestionamientos repetidos para que las personas y los grupos adquieran conciencia de enfermedad y comiencen a vislumbrar las diferencias que quieren alcanzar en sus perspectivas de vida. En el caso de nuestro país, habría que agregar seguimientos y confrontaciones con todos los beneficiarios de programas públicos o privados.

Hay una larga lista de autores en nuestro campo que confirman estas experiencias, las sistematizan y diseñan los instrumentos y técnicas terapéuticas necesarias para procurar una movilización de los recursos internos, mentales y emocionales, que resultan en el deseo y perspectiva de encaminarse hacia metas del desarrollo que se han dejado de lado. También hay que señalar la existencia de un núcleo poblacional, pequeño pero creciente, de lo que podríamos llamar “clase media ilustrada”; esta población está conformada por individuos y familias que no solo saben leer y escribir, sino que leen y escriben, independientemente de los años de escuela que tienen, de las ocupaciones u oficios que desempeñan y del lugar que ocupan en la economía. Esta pequeña o escasa población contrasta con los grandes núcleos de personas que, si leen, no piensan, o que reaccionan de las maneras manipulables que hemos venido describiendo. Un ejemplo de conducta crítica está en el porcentaje creciente de ciudadanos que acuden a votar e inutilizan su voto como protesta contra un sistema viciado; otro ejemplo lo tenemos en la circulación, sobre todo electrónica, de críticas y protestas contra diversos aspectos del contrato social.

No cabe duda de que abordar este análisis de nuestra sociedad actual, a través de la reflexión psicodinámica de los fenómenos que se observan, irremediablemente genera la visión fantasiosa de lo que está quedando sin hacerse, o de las conductas individuales o colectivas que podrían ser implementadas, para sacudir esta inercia que bloquea el desarrollo de todo un país.

Recientemente el ex presidente Gaviria de Colombia comentó que es un error que los medios de comunicación presenten a los pandilleros aprehendidos repetida e incansablemente puesto que este procedimiento los hace más famosos y eso deriva en que mucha gente joven, sobre todo los “ninis”, (los que ni estudian ni trabajan) idealicen y utilicen las ocupaciones pandilleras y deseen buscar una vida que los incluya. De que eso último existe, hay demostraciones recientes y repetidas. Por otro lado, el énfasis que dan los medios a la nota roja tiene amedrentada a la población más allá de lo tolerable, lo suficiente para devaluar y descalificar lo que podría ser un desarrollo alternativo de participación comunitaria con tareas específicas, como sucede constantemente en las comunicaciones de la red social, y aparecen escasamente en las oficiales, con el consiguiente desengaño de las autoridades oficiales.

En nuestro país, durante los últimos 20 años, se han multiplicado las organizaciones de beneficencia de tal manera que se nota que las corporaciones encuentran deseables estos caminos para hacerse propaganda y al mismo tiempo reducir su pago de impuestos. Otra vez, como en muchos otros casos, la prestación de un servicio, el otorgamiento de una vivienda, la ayuda en forma de despensas, la prestación de diversos servicios o de mercancías termina siendo vivida por los receptores como bienes y servicios que los donantes, o tienen la obligación de dar, o lo hacen sin que cambie la relación de donantes y receptores en el contrato social. Se requeriría que el otorgamiento de estos bienes y servicios se acompañara del estudio e intervención que abordara los problemas de pobreza en cualquiera de sus dimensiones, los definiera y ofreciera la ayuda para superarlos en un esfuerzo principalmente de los protagonistas que tendrían el objetivo de cambiar su situación dentro de la sociedad, y, de hecho, toda la sociedad. Este modelo ha sido seguido en diversos proyectos de intervención comunitaria, tanto en nuestro país como en otros, y los cambios de actitud que se propician afectan a las familias de diversas maneras que van rompiendo su pertenencia a una clase menesterosa, pero pasiva y con resentimiento social.

Existe otro gran mito que tiene que ver con la educación. L a responsabilidad por la educación de los hijos no es, como se ha venido escenificando su expresión en México, responsabilidad del gobierno a través de las escuelas públicas o responsabilidad de las escuelas particulares. El proceso es al revés: los padres eligen de entre sus posibilidades, la guardería, el jardín de niños, escuela primaria, etc, de acuerdo con sus actitudes sociales y las aspiraciones que puedan tener o no de progreso. Hay que tomar en cuenta que los hábitos y costumbres, los modos de relación, la actividad o pasividad están determinados por las actitudes de los padres y de la familia extendida. En el proceso del desarrollo estas actitudes, prioridades y estilos de relación son asimilados, muchas veces sin tomar conciencia de ello, por los hijos. Por lo tanto, las vicisitudes que puedan tener los hijos en los procesos educativos van a estar gobernadas por tales patrones y no por los sistemas actuales de enseñanza, que privilegian la memorización de las informaciones para obtener calificaciones, más que el despliegue de la curiosidad, la búsqueda del conocimiento y el desarrollo de la creatividad.

Estas ideas parten de lo que en psicoanálisis se llama la fantasía inconsciente. El pequeño porcentaje de la clase media pensante que nos ocupa en esta sección sufre el retorno de la fantasía reprimida de la justicia, el orden, el progreso y el desarrollo hacia metas y aspiraciones legítimas, que el contrato social vigente no alcanza a soportar por la actitud de la mayoría de la población, que está detenida en su desarrollo y no contribuye al verdadero cambio social porque sufre de este trastorno de personalidad que de manera colectiva se manifiesta en lucha contra el cambio. En esa angustia y deseo de cambio, se han buscado y ensayado distintas expresiones críticas hacia un sistema que no funciona para el progreso, sino a la sustitución de unos jefes por otros, a buscar el lucro inmediato, desmedido y “a que se haga la voluntad de Dios en los bueyes de mi compadre”. Cuando se plantean reformas fiscales o laborales y hasta constitucionales, los legisladores protagonistas hablan como si estuvieran convencidos de un nuevo esquema de sociedad pero solo para descalificar a los partidos contrarios y no como parte de un mensaje ideológico coherente que confronte la necesidad de movilizar las estructuras de los individuos y las familias para que asuman su responsabilidad y usen sus propios recursos y capacidades para apoyarse en programas de gobierno, en lugar de sólo exigir más leche. Después de todo, el desarrollo personal y familiar comienza con la evolución de la persona en el momento en el que esa persona asume su vida, descubre a su alrededor sus apoyos y define un camino hacia la satisfacción de sus necesidades y la realización de su potencial.

Wilhelm Reich, muchos otros autores y los clínicos que tratamos esta patología estructural hemos podido comprobar que se necesitan instrumentos terapéuticos que permitan la confrontación repetida con las estructuras rigidizadas de la personalidad para que puedan romperse y permitir la continuación del desarrollo hacia metas superiores. Esto significa el establecimiento de programas públicos y privados de atención al individuo y a la familia, de manera que se exploren las medidas de intervención que puedan estimular el rompimiento con una autoimagen históricamente cristalizada a través de siglos y de muchas generaciones que la transmiten y la refuerzan. No es posible saber si las instituciones públicas y privadas, de suyo reaccionarias y defensoras del status quo, puedan prohijar estas ideas, pues temen que lo primero que van a perder son sus clientes. Si tuvieran una visión más amplia que la de sus ambiciones inmediatas y sus temores centenarios, invertirían en proyectos de esta naturaleza, aunque fuera para seguir teniendo clientela y desarrollarse ellas mismas.

ELGATOPARDO DEL CAMBIO SOCIAL

Durante las ultimas décadas, ha habido periodos largos en los que se ha incluido una visión científica del desarrollo psicológico del ser humano, ciertamente en la preparación de los paidopsiquiatras, en el programa académico de los pediatras y, con alguna frecuencia, en los programas académicos de los educadores y profesores de primaria. Esta inclusión de conceptos secuenciales del proceso del desarrollo no ha sido constante ni pareja, ya que depende de otras áreas del conocimiento que han ido cambiando de tal manera que el contenido acerca del desarrollo psicológico de la personalidad, o se pierde, o se modifica.

Como vivimos en un país que muestra a cada paso, y en muchos ámbitos, dificultades serias para el progreso del desarrollo de su población hacia metas de autonomía y del ejercicio vital de sus capacidades, una de las necesidades perentorias en todas nuestras comunidades es la de hacer conciencia de esta problemática de inmadurez ignorante para que se pueda movilizar cada individuo, cada familia y cada comunidad hacia una dinámica nueva de maduración emocional y desarrollo de capacidades. Hemos fundamentado en otros trabajos1 cómo una gran mayoría de la población de México vive en un sistema medieval de organización social, caracterizado por la existencia de una clase dominante sin cortapisas (dinero, poder, impunidad), a la que se le agrega una serie de pandillas que pueden llamarse “Partidos Políticos” o “Carteles”, frecuentemente con funciones mixtas o intercambiables; esto hace que el grueso de la población se encuentre inerme ante el ejercicio del poder y las maniobras para conservarlo.

Si consideramos que esta situación social lleva siglos de establecida, debemos señalar que se trata de conglomerados humanos dependientes, acostumbrados a recibir dádivas y a ser explotados, sin la visión clara de cuales son sus posibilidades de crecimiento y con el temor irracional al cambio, que los mantiene en una situación de pasividad, de falta de iniciativas y de apertura a salir del rol asignado, temiendo siempre perder las “ayudas” que de forma viciada se van transformando en “derechos” que el populismo reinante admite, usa y explota. No existe, en los programas de ayuda, ni el componente programado del seguimiento en términos del desarrollo, ni la búsqueda de la realización seria de las posibilidades y recursos personales de quienes reciben estos beneficios.

Este contrato social de hecho se traduce, a pesar de muchos esfuerzos, en una vasta ignorancia acerca de los procesos del desarrollo; si a esto agregamos las fluctuaciones en los programas académicos de médicos, pediatras y maestros, el resultado es que los

1 “Los clientes de la estupidez” En: Una Voz. Edición del Autor, 2004. instrumentos, que podríamos tener para buscar un cambio en la conducta social, están bloqueados por la ignorancia, favorecidos por la corrupción y explotados por quienes buscan o ejercen el poder mientras la población en general sigue temiendo el cambio, defendiendo las limosnas que recibe sin la conciencia critica que se permita cuestionar una situación de hechos.

Las instituciones gubernamentales, los programas asistenciales y de salud, los cacareados proyectos de asistencia social del sector privado y las agrupaciones que predican el cambio, no incluyen en su visión del universo en que trabajan la inclusión de información, explicación, persuasión y seguimiento del ejercicio de la responsabilidad que tiene cada persona por si misma. Las agrupaciones oficiales y privadas que incluyen en la definición de sus funciones el mejoramiento de sus agremiados (asociaciones, sindicatos, etc.), consideran una amenaza a la hegemonía de sus líderes cuando se plantea que funcionen como agentes de cambio para desatorar el desarrollo de sus membresías. Capítulo aparte merecen los gritos, denuncias y las prédicas de agencias sociales poderosas como la iglesia, católica y otras, las centrales sindicales, la policía hasta recientemente y los programas de servicio social obligatorio. Todas estas agencias sociales que deberían propiciar, cuando menos, la salida, de aquellos sobre quienes influyen, de una situación de pasividad asustada, claramente prefieren conservar su posición de predominio que ser agentes de cambio.

UN ABORDAJE TERAPEUTICO GENERAL

Imaginaremos ahora nuestra disposición y entusiasmo para proponer soluciones a esta colección de actitudes conservadoras que impiden el cambio que perpetúa la victimización de los sujetos, y que transforman las ayudas recibidas en derechos inalienables, que distorsionan la visión social de tal modo que los que pueden dar se conviertan en los villanos sociales que oprimen a los pobres pedigüeños. Generalmente, así como no hay consciencia de enfermedad, cualquier pregunta acerca de lo que el receptor contribuirá (esfuerzo, búsqueda de empleo, capacitación o abandono de adicciones) convierte al donante, persona o institución en un perseguidor injusto del que hay que huir. La mayor parte de los esfuerzos institucionales públicos o privados se convierten rápidamente en “ayudas a las que tienen derecho los pobres” y las expectativas grupales son que se otorguen permanentemente.

El propósito de realizar un diagnóstico psicodinámico que explique las estructuras mentales y los síntomas que se derivan de la falta de un funcionamiento adecuado es configurar un punto de partida para planear, iniciar, continuar y evaluar un plan terapéutico que lleve al paciente al cambio benéfico, a la ampliación de sus funciones mentales y a la reanudación saludable de su proceso del desarrollo. Cuando abordamos a lo pacientes que no se percatan de que su desarrollo se ha detenido, las acciones terapéuticas tendrán que ser claras y concretas para plantear las metas inmediatas de la reanudación del desarrollo.

Esto particulariza de tal manera la interacción terapeuta- paciente, que no es posible que las acciones colectivas produzcan los resultados deseados. Se tiene que establecer un programa particular para cada desarrollo individual, de modo que el terapeuta y el paciente puedan convenir en las primeras metas a cumplir como condición de una ayuda continuada. Desde luego, la ayuda continuada siempre tendrá más que ver con el encaminarse hacia la autonomía que con recibir ayuda monetaria o en especie.

Frente a esta problemática, entonces, lo primero que hay que considerar es la imposibilidad de que haya remedios colectivos a problemas individuales. Cada persona, quizás acompañada de su familia nuclear, tiene una visión de sí mismo que abarca sus capacidades y sus limitaciones, cada una de ellas cargada emocionalmente con los significados que le dictan su historia y sus experiencias. El diálogo que se puede establecer con estas personas tiene que ser a partir del conocimiento de esta imagen de sí mismo, para poder encontrar acciones inmediatas que puedan mejorar su situación ( la del receptor ) por medio de su propio esfuerzo y acciones, que serán monitoreadas en el corto plazo para que la ayuda ofrecida pueda ser continuada. Cuando resulta claro que el esfuerzo se realiza y se cumplen las metas convenidas, se seguiría proporcionando la ayuda y monitoreando los resultados.

Cuando no hay resultados, se debe considerar la utilización de esos recursos con personas y/o familias que sí tengan la posibilidad de hacer su parte.

EL GATOPARDO DEL CAMBIO SOCIAL

Durante las ultimas décadas, ha habido periodos largos en los que se ha incluido una visión científica del desarrollo psicológico del ser humano, ciertamente en la preparación de los paidopsiquiatras, en el programa académico de los pediatras y, con alguna frecuencia, en los programas académicos de los educadores y profesores de primaria. Esta inclusión de conceptos secuenciales del proceso del desarrollo no ha sido constante ni pareja, ya que depende de otras áreas del conocimiento que han ido cambiando de tal manera que el contenido acerca del desarrollo psicológico de la personalidad, o se pierde, o se modifica.

Como vivimos en un país que muestra a cada paso, y en muchos ámbitos, dificultades serias para el progreso del desarrollo de su población hacia metas de autonomía y del ejercicio vital de sus capacidades, una de las necesidades perentorias en todas nuestras comunidades es la de hacer conciencia de esta problemática de inmadurez ignorante para que se pueda movilizar cada individuo, cada familia y cada comunidad hacia una dinámica nueva de maduración emocional y desarrollo de capacidades. Hemos fundamentado en otros trabajos2 cómo una gran mayoría de la población de México vive en un sistema medieval de organización social, caracterizado por la existencia de una clase dominante sin cortapisas (dinero, poder, impunidad), a la que se le agrega una serie de pandillas que pueden llamarse “Partidos Políticos” o “Carteles”, frecuentemente con funciones mixtas o intercambiables; esto hace que el grueso de la población se encuentre inerme ante el ejercicio del poder y las maniobras para conservarlo.

Si consideramos que esta situación social lleva siglos de establecida, debemos señalar que se trata de conglomerados humanos dependientes, acostumbrados a recibir dádivas y a ser explotados, sin la visión clara de cuales son sus posibilidades de crecimiento y con el temor irracional al cambio, que los mantiene en una situación de pasividad, de falta de iniciativas, de apertura a salir del rol asignado y temiendo siempre perder las “ayudas” que de forma viciada se van transformando en “derechos” que el populismo reinante admite, usa y explota. No existe, en los programas de ayuda, ni el componente programado del seguimiento en términos del desarrollo, ni la búsqueda de la realización seria de las posibilidades y recursos personales de quienes reciben estos beneficios.

Este contrato social de hecho se traduce, a pesar de muchos esfuerzos, en una vasta ignorancia acerca de los procesos del desarrollo; si a esto agregamos las fluctuaciones en los programas académicos de médicos, pediatras y maestros, el resultado es que los

2 “Los clientes de la estupidez” En: Una Voz. Edición del Autor, 2004.

“El México Enfermo” En: Homofragil.com, Junio 2011. instrumentos, que podríamos tener para buscar un cambio en la conducta social, están bloqueados por la ignorancia, favorecidos por la corrupción y explotados por quienes buscan o ejercen el poder mientras la población en general sigue temiendo el cambio, defendiendo las limosnas que recibe sin la conciencia critica que se permita cuestionar una situación de hechos.

Las instituciones gubernamentales, los programas asistenciales y de salud, los cacareados proyectos de asistencia social del sector privado y las agrupaciones que predican el cambio, no incluyen en su visión del universo en que trabajan la inclusión de información, explicación, persuasión y seguimiento del ejercicio de la responsabilidad que tiene cada persona por si misma. Las agrupaciones oficiales y privadas que incluyen en la definición de sus funciones el mejoramiento de sus agremiados (asociaciones, sindicatos, etc.), consideran una amenaza a la hegemonía de sus líderes cuando se plantea que funcionen como agentes de cambio para desatorar el desarrollo de sus membresías. Capítulo aparte merecen los gritos, denuncias y las prédicas de agencias sociales poderosas como la iglesia, católica y otras, las centrales sindicales, la policía hasta recientemente y los programas de servicio social obligatorio. Todas estas agencias sociales que deberían propiciar, cuando menos, la salida, de aquellos sobre quienes influyen, de una situación de pasividad asustada, claramente prefieren conservar su posición de predominio que ser agentes de cambio.

UN ABORDAJE TERAPEUTICO GENERAL

Imaginaremos ahora nuestra disposición y entusiasmo para proponer soluciones a esta colección de actitudes conservadoras que impiden el cambio que perpetúa la victimización de los sujetos, y que transforman las ayudas recibidas en derechos inalienables, que distorsionan la visión social de tal modo que los que pueden dar se conviertan en los villanos sociales que oprimen a los pobres pedigüeños. Generalmente, así como no hay consciencia de enfermedad, cualquier pregunta acerca de lo que el receptor contribuirá (esfuerzo, búsqueda de empleo, capacitación o abandono de adicciones) convierte al donante, persona o institución en un perseguidor injusto del que hay que huir. La mayor parte de los esfuerzos institucionales públicos o privados se convierten rápidamente en “ayudas a las que tienen derecho los pobres” y las expectativas grupales son que se otorguen permanentemente.

El propósito de realizar un diagnóstico psicodinámico que explique las estructuras mentales y los síntomas que se derivan de la falta de un funcionamiento adecuado es configurar un punto de partida para planear, iniciar, continuar y evaluar un plan terapéutico que lleve al paciente al cambio benéfico, a la ampliación de sus funciones mentales y a la reanudación saludable de su proceso del desarrollo. Cuando abordamos a lo pacientes que no se percatan de que su desarrollo se ha detenido, las acciones terapéuticas tendrán que ser claras y concretas para plantear las metas inmediatas de la reanudación del desarrollo.

Esto particulariza de tal manera la interacción terapeuta- paciente, que no es posible que las acciones colectivas produzcan los resultados deseados. Se tiene que establecer un programa particular para cada desarrollo individual, de modo que el terapeuta y el paciente puedan convenir en las primeras metas a cumplir como condición de una ayuda continuada. Desde luego, la ayuda continuada siempre tendrá más que ver con el encaminarse hacia la autonomía que con recibir ayuda monetaria o en especie.

Frente a esta problemática, entonces, lo primero que hay que considerar es la imposibilidad de que haya remedios colectivos a problemas individuales. Cada persona, quizás acompañada de su familia nuclear, tiene una visión de sí mismo que abarca sus capacidades y sus limitaciones, cada una de ellas cargada emocionalmente con los significados que le dictan su historia y sus experiencias. El diálogo que se puede establecer con estas personas tiene que ser a partir del conocimiento de esta imagen de sí mismo, para poder encontrar acciones inmediatas que puedan mejorar su situación ( la del receptor ) por medio de su propio esfuerzo y acciones, que serán monitoreadas en el corto plazo para que la ayuda ofrecida pueda ser continuada. Cuando resulta claro que el esfuerzo se realiza y se cumplen las metas convenidas, se seguiría proporcionando la ayuda y monitoreando los resultados.

Cuando no hay resultados, se debe considerar la utilización de esos recursos con personas y/o familias que sí tengan la posibilidad de hacer su parte.

BIBLIOGRAFÍA

Dallal, E.: (2004) Los Clientes de la Estupidez. “En una voz “, edición de autor. México, pp. 22-36.

PDM Task Force (2006): Psychodynamic Diagnostic Manual. Silver Spring, MD; Alliance of Psychoanalytic Organizations.

A propósito del Día del Pastor.

La gran bendición del pastorado

            Agradezco la deferencia de invitarme a escribir estas líneas respecto a lo que el pastorado ha sido para mí.  Me lleno de regocijo al tratar de resumir lo que ha sido para mí servir como pastor, de tiempo completo y de por vida, por más de medio siglo (el 8 de marzo pasado, celebré 54 años de vida pastoral).

            Es difícil describir brevemente el cúmulo de experiencias múltiples y variadas que he tenido en todos estos años, en tantas congregaciones (21 iglesias); en tantas funciones, además de pastor, como Superintendente de Distrito, del Dto. Norte, hoy Conferencia Anual Septentrional y Dto. Valle de Anáhuac (8 años); Director del Seminario Metodista (7 años); secretario titular de las Conferencias Generales a partir de 1974 – 2010; miembro del Gabinete General por 10 años en dos períodos y medio; miembro oficial del Concilio Mundial Metodista en dos quinquenios: Hawai, EU y Nairobi- Kenia, y fraternal en Brighton-Inglaterra;  delegado oficial del Concilio Mundial de Iglesias, Vancouver-Canadá (1982). Miembro en diversas ocasiones de los Consejos de la Comunidad de Emmaús-Crisálida y apoyo en múltiples Caminatas y fines de semana de Crisálida, desde 1990.

            Es mi profunda convicción que el pastor no se forma o se hace, sino que es llamado por Dios; entrar en un seminario y graduarse no es para que se haga o llegue a ser pastor, sino para equiparse con conocimientos, práctica y criterios que le darán mayor efectividad en el ejercicio de los dones, talentos y ministerios con los que Dios lo ha llamado a su servicio;  tener un grado académico en Teología ayuda, pero no hace al pastor, como quien logra comprar un  piano, no por ello, es un pianista.

            Lo anterior cobra una dimensión mayúscula en el devenir del tiempo: ¿se llega a Balderas, Gante, Churubusco, Satélite, Anáhuac,  etc.?, ¿se alcanza una superintendencia y el episcopado?, ¿son esos privilegios de servicio o metas en el currículo y un  fin en el trabajo a realizar? Qué satisfacción sentirse y saber que el Señor de la Iglesia es también el Señor de nuestra vida personal y de nuestro ministerio, que no se llega, ni mucho menos nos “toca”, no es objetivo, ni se “rifan” las responsabilidades.

            Considero que todo creyente debe hacerle la pregunta al Señor, que le hiciera Saulo de Tarso: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?”  (Hch. 9:6).  Y si es el pastorado, tomarle la palabra y aventurarse a dejarse llevar por el viento del Espíritu.

            Uno de los grandes valores que tenemos en la Iglesia Metodista es la itinerancia, aun con lo desgastada y mal interpretada que está.  Quien la vive con la mística medular de reconocer y confiar que a Quien servimos es al Señor de la Iglesia, y que ciertamente cuando nombramos a nuestros dirigentes clamamos a Dios que sea su voluntad, podemos sentirnos seguros de que sobre los desatinos y limitaciones en las decisiones de nombramientos, se cumple la promesa: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Ro. 8:28).

            Qué sufrible es cada mudanza, (como familia nos hemos mudado en 27 ocasiones), cómo acumula uno cosas que hay que desechar  en cada cambio, aunque duela, hay que deshacerse de lo que ya tuvo su momento y su utilidad, pero hay que buscar, ser creativo en cada nueva etapa, pasar la página e iniciar un nuevo capítulo en la gracia y esperanza que solo Dios puede dar sobre el dolor de decir adiós y descubrir nuevos horizontes.

            En todas partes se presentan elementos opuestos, la dicotomía del bien y el mal, lo blanco y lo negro como el tablero de ajedrez, qué bueno es Dios que siempre nos regala ángeles que nos alientan y acompañan en los rumbos del camino desconocido, y también quienes nos ayudan a reflexionar, analizar y corregir los pasos, con sus actitudes y conductas no pocas veces rudas e hirientes, pero que nos ayudan a madurar y crecer al poner nuestra confianza más firmemente en el Señor que nos ha llamado y nos acompaña sobre todo cuando la cuesta se torna pesada y nuestras fuerzas tienden a acabarse.

            Qué bueno es contar con la nobleza de la Iglesia, su respeto e inquebrantable cariño a la investidura pastoral, sobre todo, cuando nos equivocamos y nos gana nuestra humanidad, con elementos de carácter que lastiman a quienes nos buscan, o Dios pone a nuestro entorno para ser bendición y lamentablemente les fallamos.

            He aprendido que importa lo que hacemos, pero es más importante cómo lo hacemos y es esencial el amor. Por algún tiempo me afané porque todo tenía que ser hecho con orden, servimos al Rey de reyes y hay que darle lo mejor, hay que lograr la excelencia, Él merece lo mejor y hay que dárselo, pero, decía un grupo musical hace algunas décadas: “las cosas son importantes, pero la gente lo es más”. Así hagamos lo más sublime, si no prevalece el amor, de nada sirve, (1a. Corintios 13).

            Vivo agradecido por la paciencia que Dios me tiene, y su confianza al invertir y poner al alcance de mi mano tantos privilegios, en lo particular las oportunidades de preparación académica: bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria, UNAM; licenciado en Teología, Seminario Bautista de México; licenciado en Psicología, UNAM; maestría en Teología y doctor en Ministerio, Perkins School of Theology, Southern Methodist University, y diversos diplomados y estudios de postgrado. De todo esto me siento deudor y con una fuerte carga de responsabilidad de corresponder sirviendo, y hacerlo conforme a la orientación, práctica y experiencia que cada grado me impone y exige.

            Algo maravilloso que disfruto es el plus de acumular amigos y ex congregantes, es extraordinariamente estimulante y gratificante, encontrar a quienes han sido bendecidos en alguna plática de asesoría pastoral, en algún estudio o predicación, en alguna ceremonia nupcial, bautismal o de quince años, o auxiliados y consolados en algún funeral, víctimas de asalto, secuestro o en propensión al suicidio.

            Saberse y sentirse en el lugar y haciendo lo que es la voluntad de Dios, considero es la mayor satisfacción existencial, vivir la dependencia de Dios de manera cotidiana, encontrarse con la persona en el momento y lugar que solo el Gran Arquitecto del Universo puede orquestar y diseñar para ser usado en auxilio de quien más lo necesita. Muchísimas veces he planeado salir a hacer alguna visita o a hacer alguna compra y Dios me ha detenido en la oficina o casa pastoral, entonces llega o llama por teléfono quien urgentemente necesita apoyo pastoral, o a la inversa, he tenido la presión de trabajar en la oficina, y una fuerza interior me obliga a ir y visitar, o llamar por teléfono a alguien que en ese momento está urgido de ser escuchado y acompañado en el amor de Dios.

            Mi agradecimiento a Dios que no me ha soltado de su mano, aun y cuando muchas veces yo la aflojo; a mi familia: mi esposa, mis hijos, los hijos de mis hijos, mis hermanas, mis cuñados, sobrinos, primos y la memoria de mi padre y mi madre que me han inspirado y sostenido cuando la jornada ha sido pesada y absorbente y han no solo comprendido, sino acompañado, cuando yo les he tenido que postergar mi atención y cuidado.

            En todo y por todo puedo concluir en lo que va de mi peregrinaje que Dios es Bueno y es confiable, ¡alabado sea su Santo Nombre! Amén, Amén y Amén.

Dios les bendiga con su presencia, proteja y prospere en todo.

Pbro. Rafael Gerónimo Murillo Paniagua

Mayo de 2012

Este es uno de varios documentos que Pastores de Tequisquiapan, Qro., han producido y entregado a la comunidad, en reuniones de organización ciudadana con vistas a las próximas elecciones. Con la colaboración del Pbro. Raúl Ruiz Avila, las estaremos publicando.

Credo Social Cristiano

LAS IGLESIAS CRISTIANAS EVANGÉLICAS ESTABLECIDAS

EN TEQUISQUIAPAN, QRO.

CREEMOS QUE Nuestro Señor Jesucristo declaró enfáticamente que nosotros sus seguidores somos la sal y la luz en este mundo (Mt. 5:13,14), y que como sus seguidores debemos hacer buenas obras para que otros, al verlas, glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos. (Mt. 5:16).

Es decir, que nuestro testimonio como cristianos en el mundo debe ser una señal de que el Reino de los Cielos se encuentra ya entre nosotros (Lc. 17:20,21; Mt. 4:17). De aquí, pues, parte nuestra preocupación social, nuestro interés en los acontecimientos que convulsionan el mundo al que nuestro Señor Jesucristo nos ha enviado (Jn. 17:18), y el deseo y responsabilidad de aliviar sus enfermedades, carencias y dolores (Mt. 25:31-46; Mr. 6:7-13; Jn. 20:21,22; Hch. 2:43-47; Ro. 15:26,27; I Co. 16:1-14). Por ejemplo:

a. Iguales derechos y aplicación por parejo de la justicia a todos los hombres, en todos los estados de la vida.

b. Protección de la familia por la simple norma de la pureza moral. Reglamentación adecuada del matrimonio entre un hombre y una mujer. Leyes específicas acerca del divorcio. Habitaciones sanas, cómodas, bellas.

c. La mejor oportunidad posible para el crecimiento físico, intelectual y moral del niño y del joven, por todos los medios legítimos que estén a nuestro alcance.

d. Abolición del trabajo dañoso para los niños.

e. Reglamentación adecuada del trabajo de las mujeres, especialmente de las madres, y salvaguardia de su ambiente físico y moral.

f. Disminución y prevención de la pobreza.

g. Protección del individuo y de la sociedad contra la desintegración social, económica y moral que ocasionan las bebidas alcohólicas, el tabaco y la drogadicción.

h. Conservación de la salud.

i. Protección del obrero contra la maquinaria, los elementos y las obras insalubres o que pongan en peligro los miembros o la vida.

j. El derecho de todos los hombres de gozar la oportunidad de procurarse a sí mismos su sostenimiento y asegurarse este derecho contra todo abuso o explotación.

k. Protección de los trabajadores en caso de falta de empleo. Adecuada previsión para la vejez de los trabajadores y para aquellos que hubieren quedado imposibilitados por accidente o por enfermedad profesional.

l. El derecho a organizarse tanto los obreros como los patrones y de usar los medios justos de conciliación y arbitraje en los conflictos industriales.

m. Un día de descanso a la semana, preferentemente el domingo.

n. Reducción razonable de las horas de trabajo para el descanso y recuperación indispensable al mejoramiento de la vida humana.

o. Un salario adecuado para cubrir las necesidades del individuo y su familia; y el salario máximo que las industrias puedan pagar.

p. Mayor énfasis en la aplicación de los principios cristianos relativos a la adquisición y el uso de la propiedad y finalmente, la repartición equitativa del producto de la industria.

Además, las Iglesias Cristianas de Tequisquiapan profesamos los siguientes principios sociales:

1. El mundo visible es creación de Dios y nos ha encargado su cuidado. Génesis 2:15. Somos mayordomos de la creación, no sus dueños. Por tanto, cualquier interés o práctica que perjudique el ambiente, la naturaleza, la vida silvestre y la dignidad humana, es un atentado contra la creación del Señor, y debe ser prevenido, detenido y combatido.

2. Todos los hombres y mujeres, por haber sido creados a la imagen y semejanza de Dios, tienen derechos que son inalienables y responsabilidades ante Dios y la sociedad. Fuera del ambiente de la iglesia cristiana estos son conocidos como derechos humanos. Defenderemos estos derechos.

3. Realizaremos todos aquellos programas o actividades que prevengan, detengan o combatan intereses y prácticas que lesionen y degraden la dignidad humana, tales como: El tabaquismo, el alcoholismo, la drogadicción, la pornografía, la prostitución, la homosexualidad, el racismo, la discriminación, la explotación humana, la guerra, el terrorismo, la miseria y cosas semejantes a estas. Amamos al pecador, pero no al pecado.

4. La familia es el fundamento de la sociedad humana. Por tanto, protegeremos y fomentaremos a la familia de manera que cada uno de los miembros que la conforman sea de enriquecimiento y desarrollo el uno para el otro. Prácticas tales como el divorcio, el abuso y explotación sexual y emocional de la pareja o de los menores en la familia, atentan contra esta unidad básica; por lo cual presentaremos un frente unido para prevenir, ayudar a solucionar y acompañar a las familias que estén atravesando por estas situaciones o similares.

5. Todos los hombres y mujeres tienen derecho a que se imparta por igual la justicia, sin que su situación social o económica, preferencia religiosa o política, ni su raza, ni su grado de educación sea un obstáculo o argumento para negársela.

6. Deben aplicarse los principios cristianos en justicia, mayordomía y bienestar común en la adquisición y uso de la propiedad.

7. Estaremos atentos a las necesidades de los campesinos e indígenas en su lucha por una vida digna, y declaramos el respeto al estilo de vida de los diferentes grupos étnicos del país.

8. Declaramos que todos los hombres y mujeres tienen derecho al trabajo como una manera de obtener un mejor nivel de vida. Por tanto, se protegerá al trabajador y su libertad para organizarse en pro de la defensa de su trabajo y su demanda de salarios que le permitan mejores condiciones de vida.

9. Defenderemos el derecho a la información de todos los habitantes del país. Dado que los medios masivos de comunicación son un instrumento que influyen en la educación, cultura y formas de entretenimiento de la población, se hace necesario que éstos sean democráticos para asegurar que la información sea veraz, esté al alcance de todos y tenga una influencia positiva en la población.

10. Afirmamos que los ancianos y los niños tienen derecho a la vida en las mejores condiciones de vivienda, salud, alimentación, educación, seguridad y protección.

11. Ampararemos el derecho de todos los seres humanos de recibir atención en favor de su salud, y desarrollaremos todos aquellos programas de atención Pastoral, médica y psicológica que tiendan hacia el cuidado, la consolación y solidaridad aun con aquellos que padezcan enfermedades terminales tan terribles como el cáncer, SIDA, ébola, entre otras.

12. Defendemos el derecho a la vida desde la concepción, es por eso que estamos en contra del aborto en todas sus formas

13. Como Cristianos Evangélicos tenemos la consigna de sujetarnos a las autoridades superiores. Como Mexicanos reconocemos que la autoridad superior es la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Romanos 13:1-10

ATENTAMENTE, LOS PASTORES

Luis Paredes Badillo                                                                     Francisco Martínez Arriaga

Iglesia Metodista de México, A.R.                                               Comunidad Cristiana “Judá”

“Monte Horeb”

Salvador Hernández Ortiz                                                Coleman D.V. Priske Bond

Centro Cristiano “Peniel”                                                 “Iglesia Bíblica Misionera”

Célula Tequisquiapan

Armando Calixto Corona                                                  Leonel Guillermoprieto Chávez

“Jesús el Salvador”, A.R.                                                  “Casa de Fiesta”, A. R.

José Antonio Gutiérrez Nieto                                                      Israel Alcalde

“Casa del Rey”, Tequisquiapan, A.R.                            “Tierra de Paz”, A.R.

Carlos Martínez García

 En la iglesia de Lacy, en Madrid

 

La familia de fe, una realidad global (I)

  

¿Somos conscientes del gran privilegio y responsabilidad, de sentarnos a la mesa en la comunidad de fe y la disposición a servir desposeídos de todo poder verticalista?

 

26 DE MAYO DE 2012

Una cosa es saber teóricamente que las comunidades cristianas evangélicas están dispersas en todo el mundo, y muy otra experimentar directamente la hospitalidad de la familia conformada por quienes confiesan a Jesús como Señor y Salvador y se esfuerzan en seguir sus pisadas.

 La semana pasada compartí a las prisas los entretelones preparatorios de mi  viaje a España. Ya en este país, he tenido la oportunidad y bendición de interactuar con grupos y personas que me han ayudado a comprender lo que está sucediendo aquí con el protestantismo evangélico.

 Al día siguiente de mi llegada prediqué en los cultos matutino y vespertino de la primera iglesia evangélica bautista de Madrid, situada en General Lacy 18, muy cerca de la famosa estación de Atocha. Me llevó al lugar  Pedro Tarquis, a quien finalmente pude abrazar personalmente después de tantos años de amistad cibernética. La mencionada comunidad tiene su historia, su fundación data de 1870. Está conformada por creyentes españoles, de varias regiones, y forman parte de ella latinoamericanos de distintas nacionalidades. También hay presencia de ciudadanos de otros países europeos y no faltan de África.

 El pastor  Félix González Moreno  tiene sensibilidad hacia la composición multicultural de la iglesia. Es un pleno convencido de discipular por distintos medios. Ha publicado más de diez libros. Combina un gran entusiasmo en su labor pastoral con dedicación al estudio. En una breve charla con él, antes del culto matutino, pude observar que en su oficina pastoral tiene una bien seleccionada biblioteca.

 En el servicio hubo combinación en los cantos, entonamos himnos clásicos y también alabanzas contemporáneas. Me sentí bien recibido, y la congregación estaba informada de que habría un expositor invitado. Ya con la oportunidad de dirigirme a la comunidad, debí aclarar que si alguna expresión le sonaba rara u ofensiva, ello se debería a las peculiaridades del castellano hablado en México, y para nada a una intención de ofender.

 Expuse acerca de que el Evangelio de Lucas puede ser leído desde la óptica del compartir la mesa como imagen del discipulado. En tal Evangelio, Jesús interactúa con distintas y diversas personas. Con ellas hace “antemesa”, en las circunstancias en que esas personas se encuentran. Después se sienta a la mesa, ya sea que Él sea quien invita o alguien le invite, y en el acto de compartir los alimentos y la vida lo hace de una forma inédita y ejemplar: es inclusivo, no deja fuera a nadie, son los que rechazan su invitación quienes se excluyen.

 En la sobremesa algunos de sus discípulos en lugar de identificarse con el significado profundo de haber compartido el pan y el vino, pierden la dimensión ética y espiritual de lo recientemente acontecido y su único interés consiste en disputas sobre el poder y quién es más importante (Lucas 22:24-27).

 ¿En la sobremesa, nosotros también actuamos como esos discípulos? ¿Hacemos esto en lugar de encarnar la misión al estilo de Jesús?  ¿Somos conscientes del gran privilegio, pero también gran responsabilidad, de sentarnos a la mesa en la comunidad de fe y la disposición a servir desposeídos de todo poder verticalista?

 Al concluir el servicio pude conversar con hermanos y hermanas que en ese momento estaba conociendo. Me rencontré con el siempre activo  Manuel López, fotógrafo y periodista de larga trayectoria en la vida cultural, y evangélica, de España. Brevemente intercambié impresiones con  Máximo García Ruiz, teólogo, periodista y escritor muy importante en el protestantismo español.

 La  koinonia  siguió en casa del pastor. Me invitó a comer junto con su familia. Lo servido a la mesa fue excelente, pero lo fue aún más la conversación y el conocer un poco más de cerca a los comensales. Hubo hermanos y hermanas de Argentina, Venezuela, Brasil, Alemania, México (quien esto escribe y mi hija Melissa, que vive en Lisboa), y la familia anfitriona que no es madrileña.

 El pastor Félix González y su esposa son gentilmente hospitalarios, era evidente que los presentes se sienten bien recibidos por ellos. Me comentaron que la iglesia ha sido clave en su proceso de hacerse un lugar en España, específicamente en la capital del país. Asunto nada fácil si recordamos que en algunos sectores existe animadversión y/o racismo hacia los llegados de América Latina.

 La experiencia me hizo consciente de que aunque extranjeros y peregrinos, la comunidad de fe es una patria y matria en la que los nacionalismos tienen que diluirse. Nuestra ciudadanía en el Reino inaugurado por Jesús, hace realidad que las paredes de división y exclusión caen porque todos y todas somos “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamemos las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

 ©Protestante Digital 2012

Leopoldo Cervantes-Ortiz,

 En los 80 años de Carlos Fuentes

 

Escrito el 16 mayo 2012 por Leopoldo Cervantes-Ortiz

Ante la noticia del fallecimiento de Carlos Fuentes, Lupa Protestante recupera el artículo escrito por el teólogo mexicano Leopoldo Cervantes-Ortiz con motivo del 80 cumpleaños del escritor (publicado el 12 de noviembre de 2008).

 “Acaso este par de aniversarios sirvan, sobre todo, para revalorar una obra tan vasta que, de no ser filtrada por la crítica atenta, puede ser vista como monumento más que como una invitación a la reflexión”.

          Ahora que el escritor mexicano Carlos Fuentes cumple 80 años, lo que coincide con el quincuagésimo aniversario de la publicación de La región más transparente, su novela más emblemática. El alud de celebraciones, acompañado por la aparición de una edición especial de dicha novela, por parte de las Academias de la Lengua Española, corresponde plenamente a la enorme dimensión de la obra de Fuentes, omnívora y cosmopolita, crítica y contextual, llena de curiosidad y atenta a los cambios sociopolíticos. Calificado como “guerrillero dandy”, por Christopher Domínguez Michael, uno de sus más feroces críticos, Fuentes se ha movido siempre en un espectro político-cultural moldeado por la imagen ideal del escritor independiente, aunque en algunas épocas no pudo esquivar la cercanía con el poder, como sucedió a principios de los setenta cuando su afirmación “Echeverría o el fascismo” le ganó enormes antipatías por su partidismo que le ganó incluso la posibilidad de ser nombrado embajador en Francia, puesto al que renunció cuando el antecesor del entonces presidente Luis Echeverría Álvarez accedió a la representación diplomática en España. Ciertamente, este tipo de sucesos ajenos a la literatura, son mencionados cuando se recuerda la trayectoria creativa del escritor, dejando de lado que, paralelamente a estos deslices, Fuentes ha seguido construyendo, con admirable fidelidad, el proyecto que denominó “La edad del tiempo”.

          Su voracidad cultural, únicamente comparable a la de Octavio Paz y Mario Vargas Llosa, le ha permitido estar a la vanguardia de la literatura latinoamericana, especialmente en la época del llamado boom de la narrativa de este continente, cuando compartió los reflectores al lado de García Márquez, Cortázar y Alejo Carpentier, entre otros. Como resume Armando González Torres: “El Fuentes narrador aspira a ser una figura tan universal como enraizada en lo mexicano. Aunque ha demostrado que puede abarcar un arco temporal y geográfico muy amplio, Fuentes se ha orientado fundamentalmente a establecer un mapa literario, un mosaico histórico y un recuento caracterológico de México. Sus novelas abordan las dualidades y contrastes de la modernidad mexicana, el peso de los arquetipos y la reaparición de los viejos mitos y ciclos con los ropajes de la modernidad o los meandros fascinantes de una política arcaica llena de símbolos y rituales”.[1] Y es que ese es el oficio primigenio de Fuentes: narrar, desde todas sus dimensiones, y a eso se ha dedicado, básicamente, durante medio siglo. Precisamente ante la cercanía de estos aniversarios, los nuevos embates críticos han colocado la valoración de su trabajo literario, que abarca cuento, novela, ensayo y teatro, en una zona analítica que subraya la forma en que sus productos más recientes no evidencian ya la maestría de otras épocas. La suntuosidad lingüística y anecdótica de sus primeras novelas se echa mucho de menos. Siempre polémico, especialmente por la crítica que ha recibido en el sentido de que su trabajo no refleja con fidelidad la realidad mexicana, algo a lo que él se ha aferrado obsesivamente, la labor creativa de Fuentes, desde que inició en los años 50 del siglo pasado, intenta describir, desnudar y reflexionar sobre la existencia y la historia de un país que, efectivamente, conoció desde lejos, pues debido al oficio diplomático de su padre, nació en la Ciudad de Panamá. Luego de vivir en varios países latinoamericanos, aunque pasando algunas temporadas en México, adonde se graduó de abogado, estudió en Suiza para luego ingresar al servicio diplomático también. En 1955 funda la Revista Mexicana de Literatura y se casa en 1959. En 1967 obtiene en España el Premio Biblioteca Breve por Cambio de piel y en 1976 recibe los premios Villaurrutia y Rómulo Gallegos. En 1980 le otorgan el premio Alfonso Reyes y en 1987 el Premio Cervantes.

 Una revisión de sus títulos bien puede dar una visión general de los alcances de su labor artística. Los días enmascarados (1954, relatos), su primer libro, manifiesta ya su pasión por encarnar en el México contemporáneo los mitos prehispánicos que considera esenciales para comprender las especificidades del presente. La región más transparente lo coloca como continuador de las propuestas narrativas de Agustín Yáñez y Juan Rulfo, aunque con un cosmopolitismo muy amplio en donde la influencia de William Faulkner y John Dos Passos es notoria. Esta novela coloca en la literatura mexicana la perspectiva urbana como tema central y constituye una exploración de los mitos que dan vida al México profundo, vital, de entonces, especialmente ante las transformaciones propiciadas por el régimen heredero de la Revolución. Las buenas conciencias (1959) es un regreso a la provincia, que retrata un conflicto desde el corazón de la mentalidad tradicional. En 1962 da a conocer La muerte de Artemio Cruz, un ajuste de cuentas con la Revolución Mexicana que describe la caída de un típico cacique, con una técnica en donde el tiempo es desdoblado en varios niveles para mostrar la forma paradigmática en que su personaje se adapta a las nuevas condiciones post-revolucionarias. Aura, también de 1962, profundiza en el problema de la identidad humana mediante una trama fantasmagórica que transcurre en una casa antigua y sombría. En 1964 irrumpe nuevamente en el cuento con Cantar de ciegos, deslumbrante colección de historias en las que la realidad se mezcla con la fantasía de manera inquietante. Sobresalen en este libro “Muñeca reina” y “Las dos Elenas”, reconocidos como los relatos más representativos de su estilo. Zona sagrada (1967) es una novela corta que cuenta la vida de un personaje femenino inspirado en la figura de la actriz María Félix que le sirve para explorar el tema del mito, que tanto le interesa. Cambio de piel, del mismo año, asume la vertiente hispánica que participa en la invención de lo mexicano mediante una historia que acontece un Domingo de Ramos de 1965. Cumpleaños (1969), uno de sus libros más audaces y complicados, desarrolla nuevamente una historia adonde juega con la sucesión temporal.

 Luego de crear una gran expectativa y de 6 años de no publicar, en 1975 lanza Terra Nostra, un gran proyecto narrativo en el que predomina la vertiente española como abordaje de lo mexicano. Su intención fue abarcar el mundo hispánico en su totalidad. En 1978 da a la luz una novela de tema policiaco, ambientada, claro está, en el contexto mexicano de entonces. Una familia lejana (1980), de tema casi arqueológico, y Agua quemada (1981), nueva colección de cuentos que bucea una vez más en el pasado mexicano ancestral, marcan los nuevos derroteros del autor, pues a partir de entonces, ya con el proyecto de nuevas novelas por delante, cuyos títulos forman un amplísimo mural de la vida en México, se van sucediendo los libros para llenar los espacios anunciados. Así, se suceden Gringo viejo (1985, llevada muy rápido al cine, aunque con desiguales resultados), Cristóbal Nonato (1990), el esperado tratamiento de la conquista española, La campaña (1990), Constancia y otras novelas para vírgenes (1990). Algunos críticos consideran que este último título es el punto de quiebre para lo que vendría después, debido sobre todo a que el afán por cumplir el ansiado plan narrativo no impide que cada publicación se ubique, bien que mal, en el lugar que le asignó el escritor, aunque ya no agregue mucho en potencia discursiva. La sucesión no se detiene: El naranjo o los círculos del tiempo (1994), Diana o la cazadora solitaria (1995), La frontera de cristal (1998), Los años con Laura Díaz (1999), Instinto de Inez (2001), La silla del águila (2003), Inquieta compañía (2004), Todas las familias felices (2006), Cuentos sobrenaturales (2007) y La voluntad y la fortuna (2008). En todos estos libros, las obsesiones de Fuentes van y vienen una y otra vez, pero las anécdotas ya no alcanzan a concentrar con el mismo brillo su intensa búsqueda existencial. Sobre La voluntad y la fortuna, González Torres es muy incisivo: “La novela trata de ser una reflexión en torno a las tensiones entre elección y fatalidad pero, debido a la tosquedad y apresuramiento de su factura, lo indefectible de la tragedia tiende convertirse en lo previsible de la telenovela. Y es que, debido a una indistinción, a ratos alarmante, entre su tarea como escritor e intelectual público, Fuentes incurre cada vez más en una literatura didáctica, llena de editoriales políticos ficcionalizados, que sobrevalora el sentido de oportunidad (un ejemplo de este afán, casi patético, de “estar al día” es la escena en que Josué atestigua, en la glorieta de Insurgentes, el ataque del que fue objeto la tribu urbana de los emos y que hace poco tuvo gran cobertura mediática). En fin, no se trata de descalificar un arte ligado al presente, pero huelga decir que la capacidad de generar empatías, de revelar conflictos de valores, de producir sacudimientos de conciencia exige mucho más que una literatura orientada programáticamente a vincularse con la actualidad” (Idem).

 En teatro ha publicado también varios volúmenes: Todos los gatos son pardos y El tuerto es rey (1970) y Orquídeas a la luz de la luna (1982), entre otros. Con motivo de su homenaje nacional, presentará una obra sobre Antonio López de Santa Anna, dictador mexicano del siglo XIX. Al mismo tiempo, su labor ensayística, a la que también ha consagrado volúmenes fundamentales, se caracteriza por una búsqueda obsesiva por la identidad mexicana. El traslado que lleva a cabo de sus preocupaciones nacionales al ámbito latinoamericano, lo hace practicar una serie de cortes históricos personales en donde la representación narrativa de la historia latinoamericana alcanza gran relevancia. Así, desde La nueva novela hispanoamericana (1969) y Tiempo mexicano  (1971) ha explorado con una prosa intensa y preocupada, los temas políticos, sociales y literarios que más lo atraen, en un diálogo ininterrumpido con su obra narrativa. Eso es muy notorio sobre todo en Cervantes o la crítica de la lectura (1976) y El espejo enterrado (1992), adonde practica una disección profunda de los orígenes remotos de su escritura, en el primer caso, y una nueva indagación histórico-cultural de la presencia hispánica en América Latina.

 Acaso este par de aniversarios sirvan, sobre todo, para revalorar una obra tan vasta que, de no ser filtrada por la crítica atenta, puede ser vista como monumento más que como una invitación a la reflexión.

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 [1]A. González Torres, “Carlos Fuentes: elogio de la desmesura”, en Letras Libres, núm. 119, noviembre de 2008, http://www.letraslibres.com/index.php?art=13347.

 Sobre Leopoldo Cervantes-Ortiz

 Oaxaca, México, 1962. Licenciado (STPM) y maestro en teología (UBL). Pasante de la maestría en Letras Latinoamericanas (UNAM). Médico (IPN), editor en la Secretaría de Educación Pública y coordinador del Centro Basilea de Investigación y Apoyo (desde 1999) y de la revista virtual elpoemaseminal (desde 2003).

ECUADOR

 CLAI rumbo a Río +20

 

Lunes, 11 de junio de 2012 (ALC) – La próxima Cumbre de la Tierra Río+20         -llamada oficialmente Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable- se celebrará del 20 al 22 de junio de 2012 en Río de Janeiro, Brasil. Esta cumbre es un nuevo intento de Naciones Unidas en el comienzo de milenio para avanzar sobre el compromiso de los Estados y la comunidad mundial en los grandes cambios de este siglo XXI. Tendrá lugar veinte años después de la primera cumbre histórica de Río de Janeiro en 1992 y diez años después de la de Johannesburgo en 2002. El Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), participará en este encuentro.

 Por Bastián Torres Durán

 A 20 años de Río 1992, es imposible no preguntarse ¿qué ha pasado en estos años? Desde la Cumbre de Río la temática de la sustentabilidad deja de ser privativa de los organismos internacionales y del ámbito académico.

 Entre el 3 y 14 de junio de 1992 se desarrolló en Río de Janeiro, Brasil, La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. En ella, los gobiernos participantes adoptaron una declaración que reafirmaba la  Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, aprobada en Estocolmo el 16 de junio de 1972. Los gobiernos participantes centraron dicha cumbre en el objetivo una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de las sociedades y las personas.

 El resultado fue una declaración que, además de reconocer la naturaleza integral e interdependiente de la Tierra, nuestro hogar, se proclama en 27 principios lo concerniente al uso y usufructo responsable y sostenible de ella.

 Por lo tratado en Río 1992, en el año 1997 se materializa el conocido Protocolo de Kyoto (Convenio sobre Cambio Climático), pretendiendo ser un freno al alza de la emisión de los gases de invernadero. Tristemente el mecanismo no ha podido impactar de la manera que se esperaba, y por el contrario, tras la crisis del 2009, dichas emisiones han ido en constante aumento. No se ha logrado reducir el uso de carbón y petróleo como combustibles sostenedores de la actividad industrial. En el ámbito del uso y cultivo de los bosques, la superficie boscosa descendió un 5% entre 1990 y 2010. Si hacia 1990 alcanzaba 4,2 mil millones de hectáreas, la cifra se reduce a 4 mil millones en el año 2010.

 Río+20 tiene mucho que evaluar, discutir y proponer. Los países, grupos intermedios y productores económicos deben trabajar en conjunto para la real consecución de un desarrollo sustentable.

 El CLAI, como grupo intermedio internacional, dará lo mejor de sí para mantener al tanto a los hermanos latinoamericanos de lo tratado, acordado y declarado en las jornadas, que esperamos, signifiquen la adopción de políticas internacionales concretas para que el crecimiento y desarrollo enfrenten juntos el futuro que nos espera.

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Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC)

Por una educación teológica de calidad en América Latina y el Caribe

 

Manifiesto

 

1. Para promover un debate

Somos personas comprometidas con la educación teológica (ET) a partir de la diversidad de nuestras prácticas: tanto desde el aula como desde la iglesia, desde la universidad como desde la educación no formal, desde la investigación como desde el compromiso político, desde la teología como desde las ciencias de la religión, desde algún lugar de Abya Yala1 o desde otros espacios comprometidos con esta realidad.

 Redactamos un manifiesto, un conjunto de convicciones tanto abiertas como desafiantes, y nos comprometemos a enriquecer el debate sobre la ET con todos los interlocutores posibles, sin plantear un marco teórico definitivo ni mucho menos normativo.

 [Un conjunto de convicciones abiertas y provocadoras antes que un marco teórico definitivo o normativo]

 Después de aclarar lo que entendemos por ET (sección 2), justificamos el uso que hacemos de la palabra “calidad” (3) dentro de los retos que nos presenta la situación actual (4), relacionándola con la calidad de vida (5), cada vez más amenazada en nuestra Abya Yala. Concebimos la ET como una práctica inscrita tanto dentro de la misión cristiana (6) como dentro de la educación en general (7), buscando la manera en que ambas esferas han de responder a la lucha por una vida plena para todos. La ET como esfuerzo sistemático y riguroso requiere del aporte crítico de la teología y de la pedagogía, así como el de muchas otras disciplinas. Señalaremos algunas características de una teología (9) y de una pedagogía (10) de calidad a partir de un paradigma (8) que las orienta a ambas en un marco liberador y a la vez intercultural.

 Finalmente relacionaremos algunas de las particularidades de una ET de calidad (11) con las instituciones (12) en las que se puede llevar a cabo, sugiriendo algunos usos posibles del manifiesto (13).

 2. Qué entendemos por educación teológica

 Entendemos la ET como parte de la misión de la Iglesia de anunciar y anticipar el Reinado de Dios en la historia. Se trata de una modalidad particular de educación ligada al aprendizaje creativo, organizado y crítico de quienes reflexionan sobre su fe —es decir que hacen teología— desde la diversidad de sus dones y sus ministerios.

 1 Dado el sesgo colonial y eurocéntrico de las expresiones “América” y “latina”, nos sumamos a quienes desde hace ya unas décadas utilizan la expresión kuna “Abya Yala” para referirse simbólicamente a América Latina y al Caribe. En el idioma de los kunas, una etnia de Panamá y Colombia, Abya Yala significa “tierra madura”, o según algunos “tierra viva” o “tierra en florecimiento”.

 La ET se diferencia de otras tareas propias de la comunidad cristiana, tales como la iniciación en la fe, la catequesis, la liturgia, la proclamación del Evangelio y la diaconía, pero también se apoya en ellas. Planteamos una ET abierta a todas y todos los creyentes, que sea permanente a lo largo de su existencia, incidiendo en diferentes ámbitos y grados de especialización. Para ello, la ET dialogará con las prácticas políticas, las expresiones culturales y las ciencias que defienden la vida en todos sus aspectos. Reivindicamos una ET articulada a una teología “jesuánica”, elaborada desde una iglesia no centrada en sí misma sino orientada al Reinado de Dios.

 Vislumbramos una ET al servicio de la promoción y de la defensa de la vida, que sea contextual, abierta, dialogal, transformadora, interdisciplinaria e intercultural, que asuma y que vaya más allá de las tradiciones y culturas, así como de los modelos pastorales y educativos particulares. Queremos que la ET, además de estar al servicio de las iglesias, se deje interpelar también por las teologías explícitas o implícitas de las tradiciones religiosas y culturales ancestrales y contemporáneas de Abya Yala. Así, nos referimos a una ET asumida desde la fe cristiana pero en un contexto y en una perspectiva interreligiosos.

 3. Por qué hablamos de calidad en educación teológica

 En este mundo globalizado, la palabra “calidad” se usa más que nunca y en los sentidos más diversos. Siempre, y en todas las latitudes, la humanidad ha buscado definir lo que sería una “educación buena”, pero la manera de abordarla por el lado de la calidad está histórica y culturalmente condicionada. En el decenio de 1980 los neoliberales impusieron a la educación y a otras prácticas sociales el discurso de la calidad, asimilándolo a la búsqueda de la “excelencia” o de la “calidad total” en el campo empresarial. Una de las pretensiones de esta visión consiste en separar arbitrariamente lo técnico de lo político, como si lo educativo pudiera aislarse de su entorno social. Sin embargo, a pesar de nuestra crítica, asumimos algunos de los desafíos de la corriente de la calidad. Queremos apropiarnos de este lenguaje y de sus exigencias y redimensionarlos desde una perspectiva ética, política y teológica, pensando que será de beneficio para nuestras experiencias de ET y para nuestras iglesias.

 En teología no se habla mucho de calidad. Para hacerlo, particularmente desde Abya Yala, tendremos que asumir y superar varias tensiones y contradicciones. La calidad cristiana, siguiendo el ejemplo de Jesús:

 – integra la Palabra inspiradora y transformadora (Pneuma) con el discurso normativo  (Logos),

– asume la tensión creativa entre la fe del Pueblo de Dios y la sofisticación del discurso sobre la fe,

– se nutre tanto de la lucha transformadora y del silencio como de la mística,

– transita entre culturas con racionalidades emergentes y la herencia de una cultura y una  racionalidad dominantes,

– sabe que “la verdad se hace” y que corre siempre el riesgo de estar “aprisionada en la injusticia”.

 Buscar la calidad en el quehacer teológico implica combinar de manera creativa la búsqueda de la relevancia de la teología en el contexto de la realidad más apremiante de Abya Yala en relación con la pertinencia de una disciplina que tiene identidad y exigencias epistemológicas propias.

 [Por una ET desde la fe cristiana pero en diálogo interreligioso e intercultural Pese a su carga ideológica, adoptamos la noción de “calidad” como una exigencia provocadora]

 4. La vulnerabilidad de la educación teológica nos exige mayor responsabilidad

 En Abya Yala es crucial responder por la calidad de nuestra tarea, sobre todo en la educación superior, pues resulta cada vez más difícil justificar la existencia de la ET en sí misma:

 – las iglesias nos cuestionan en torno al servicio real que les prestamos;

– los movimientos sociales nos apremian a explicitar la relación que tenemos con sus luchas;

– las culturas ancestrales y emergentes nos cuestionan sobre nuestra complicidad con un pasado colonial y un presente a veces neocolonial que inciden en la forma de aprender, enseñar e investigar;

– las instancias educativas (tanto académicas como populares) nos exigen rendir cuentas de nuestra pedagogía y nuestra didáctica;

– los Estados, a través de los ministerios de educación respectivos, imponen a nuestras instituciones requisitos formales cada vez más exigentes para otorgarles el reconocimiento del nivel universitario;

– las agencias de financiamiento nos reclaman planes mejor fundamentados en lo teológico-pedagógico, así como una administración transparente y eficaz de los recursos.

 La vulnerabilidad de la ET nos exige, pues, una mayor responsabilidad. Para encarar este reto relacionaremos la calidad de la ET con el contexto mayor, así como con las prácticas, las disciplinas y los paradigmas que la atraviesan.

 5. Por una vida en plenitud

 Desde la fe cristiana vivimos la vida como un don, como algo que nos precede, nos trasciende y nos transforma constantemente, incluso más allá de la muerte.

 Recordamos que Dios es autor de la vida y que somos parte de una Creación sin límites que abraza a todos los seres vivos dentro del cosmos.

 La calidad de vida no es un estado sino una dinámica y una meta relacional: nadie puede alcanzar una verdadera calidad de vida mientras la vida de otros esté amenazada. La calidad de vida es integral: material y espiritual, corporal e intelectual, moral y estética, personal y comunitaria, natural y cultural. Abarca tanto necesidades como deseos.

 Reconocemos que, de manera general, nuestras sociedades, culturas e iglesias no garantizan, ni siquiera dentro de sí mismas, una vida plena para todos. Por otra parte, nuestras prácticas o proyectos teológicos y pedagógicos tampoco asumen siempre la centralidad de la vida y su defensa.

 Como cristianas y cristianos vislumbramos el Reinado de Dios como un horizonte de vida plena, de vida compartida y armoniosa. Es la utopía que nos moviliza para ser artesanas y artesanos de la calidad de vida conjuntamente con otras culturas y creencias que apuntan a ella. En cada contexto, lugar y coyuntura, nos toca discernir cómo articular creativamente esta utopía con diferentes actores y movimientos, dentro de un determinado proyecto de comunidad, de sociedad y de ciudadanía.

 Reconocemos que, apuntando a esta misma utopía, tenemos visiones y prácticas diferentes y hasta contradictorias en función de nuestro origen social o cultural, de género, generación, etc. Admitimos que tal diversidad de visiones utópicas es conflictiva.

 Frente a la colonización de las mentalidades que pretende imponer el sistema dominante, ante la globalización del capitalismo tardío, la virtualización de la realidad y la destrucción así como la privatización del espacio público, apostamos por una educación de calidad —incluyendo la ET— capaz de crear espacios en los que se manifiesten formas de vida que permitan no solo resistir estas imposiciones, sino generar subjetividades que anticipen nuevos estilos de vida. La tensión escatológica de la fe y la teología cristianas, su inevitable dimensión de esperanza, es la invitación a pensar, creer y obrar en términos del “nuevo ser humano”, de “la nueva creación en Cristo”. En este sentido, la formación teológica que propugnamos se mantiene abierta a las nuevas experiencias de la fe, a un futuro renovado —sin quedarnos encerrados en sistemas o esquemas predeterminados ni dejarnos ganar por la ideología del sistema único—, lo que conlleva profundas implicaciones antropológicas.

 [Calidad de vida implica luchar por una vida plena para todos y para todas En Abya Yala es crucial responder por la calidad de la ET, pues resulta cada vez más difícil justificarla en sí misma]

 6. Por una misión transformadora

 Entendemos por misión de calidad tanto el proyecto como las prácticas de las y los seguidores de Cristo, puestas al servicio de la vida plena y de la anticipación del Reinado. Es Misión de Dios antes que obra de personas o instituciones particulares.

 La misión, para ser cristiana, deberá ser una práctica creadora y transformadora. Su calidad emana de su cercanía y conformidad con la práctica de Jesús y con todas y todos los testigos que, a lo largo de la historia y en su propio contexto, inspirados por el Espíritu Santo, recorrieron, continuaron y actualizaron el mismo camino.

 Simultáneamente, reconocemos que la misión cristiana presenta siempre un aspecto contradictorio, lo que determina una tensión permanente entre lo ideal y lo real, entre el advenimiento del Reinado de Dios, lo incompleto de la persona y la ambigüedad de cualquier proyecto humano. Vemos la misión a la que nos debemos desde la ET en términos de:

 – una respuesta a la Misión de Dios como llamado e imperativo que precede a nuestras iniciativas;

– una Iglesia no auto centrada, al servicio de las y los excluidos y de la vida plena;

– la denuncia de y la resistencia contra todo poder (económico, político, religioso, moral, sexista) que pretenda volverse absoluto;

– el desarrollo y la participación en prácticas sociales alternativas y liberadoras que nos conduzcan por caminos de mayor equidad, justicia, paz, no violencia, preservación de la Creación;

– el acompañamiento y el consuelo a las personas que sufren;

– la inclusión y la integralidad: un enfoque incluyente (al servicio de toda la humanidad) e integral (para todas las dimensiones de la persona).

 7. Por una educación al servicio de la vida

 Luchamos por una educación al servicio de la vida plena, lo que implica una educación de calidad continua y permanente para todos los individuos. Al denunciar el divorcio entre calidad y equidad, reivindicamos la naturaleza democrática de la educación, la preocupación ética por la construcción de una ciudadanía responsable y la lucha por la convivencia solidaria. Consideramos que, entre muchos otros criterios, la calidad educativa se sustenta en:

 – la diversidad, la accesibilidad y la permanencia de las diversas modalidades y especializaciones educativas a lo largo de toda la vida;

– el conocimiento crítico de la realidad y la sistematicidad del análisis;

– el énfasis en el aprendizaje, en el aprender a aprender, en el aprender a ser, en el aprender a convivir y en el aprender a emprender, que redunda en una cultura de paz;

– el respeto por las diversas formas en que las personas dan sentido a su vida;

 [La calidad en la misión cristiana está dada por su conformidad con la práctica de Jesús Frente a una educación de calidad elitista, propugnamos una educación de calidad accesible, solidaria, incluyente, diversa]

 – la articulación con la justa producción, distribución y consumo de los bienes;

– la consistencia entre discurso, teoría y práctica;

– la participación social, cultural y ciudadana;

– el protagonismo e interdependencia de los sujetos en comunidades educativas;

– una evaluación permanente de sus protagonistas y de sus metas de cara a su pertinencia e impacto en los contextos específicos;

– la construcción de relaciones educador-educando y educando-educador acordes con un proyecto político que mejore la calidad de vida. Heredamos muchos de estos desafíos del movimiento de la Educación Popular.

 8. Por un paradigma intercultural

 Como parte de prácticas políticas, pastorales y educativas que apuntan a la calidad de vida, relacionamos la ET con la teología y la pedagogía, y a éstas con un paradigma más amplio dentro del cual operan. Se trata de un marco epistemológico en el que confluyen diferentes vertientes y dimensiones de la acción y del pensamiento humano.

 Aun a riesgo de quedarnos en un nivel demasiado abstracto, caracterizamos tentativamente este paradigma como:

 – inter/transdisciplinario e intercultural;

– integral y multifactorial (multiplicidad de formas de conocimiento y complejidad de sus relaciones);

– incluyente de múltiples racionalidades y potencialidades humanas (emotiva, cognitiva, corporal, espiritual, moral, intuitiva, creativa, etc.);

– contextual e histórico (articulado a las circunstancias históricas y al contexto económico, político, cultural, de género, etc.);

– problematizador y transformador (hacia cambios que tiendan a una mayor calidad de vida para todas y para todos);

– intuitivo e inédito (abierto a las dimensiones no exploradas del ser y de la vida humana, de la historia, de las otras culturas, etc.);

– procesual, en espiral ascendente (es decir con interpretaciones sucesivas, contextualizadas y superadoras).

 9. Por una teología liberada y liberadora

 Apostamos por una teología de calidad en la que prácticas, contenidos y métodos interactúen permanentemente. Su método, además de asumir el paradigma anteriormente descrito, presentará especificidades propias de orden hermenéutico, comunitario, ecuménico, etc. Una teología de calidad integra y articula desde su contexto las teologías emergentes con las teologías que han interpretado la fe cristiana a lo largo de la historia de la Iglesia en sus múltiples expresiones. El sello evangélico de esta teología proviene de una revelación dirigida más a “tontos y pequeños” que a “sabios e ilustrados”.

 La comunidad de fe es productora y protagonista de la teología y no solamente receptora de la misma. Su protagonismo se articula al papel técnico y regulador de la o del teólogo profesional, así como al de la Iglesia o al de la tradición eclesial.

 Queremos una teología que asuma críticamente su propia identidad y especificidad en diálogo e interacción con las otras teologías. Además, en el contexto de un horizonte ético y de esperanza, construiremos la calidad de la teología en diálogo con otras espiritualidades, ciencias, expresiones culturales e ideologías. Buscaremos asegurar en los contenidos de una teología de calidad algunas de las siguientes dimensiones:

-profética, sapiencial y mística;

 [Un marco epistemológico en el que confluyen diversas vertientes y dimensiones de la acción y del pensamiento Humano Una teología que asuma críticamente su propia identidad en interacción con otras teologías, con otras espiritualidades, culturas e ideologías

 – trinitaria, es decir, en interacción creativa entre su dinámica propiamente teológica, cristológica y pneumatológica;

– práctica, bíblica y hermenéutica;

– provisoria por estar atenta a la gracia que irrumpe de manera siempre imprevista en las diferentes coyunturas y circunstancias;

– liberada y liberadora de los sistemas intelectuales, políticos y eclesiásticos que atentan contra la vida plena;

– inscrita en una tradición específica (la teología se conjuga siempre en plural, no hay síntesis teológica que subsuma todas las tradiciones particulares);

– articuladora de lo espiritual con lo político;

– abierta y receptiva a la riqueza y a las enseñanzas de otras creencias, cosmovisiones y espiritualidades.

 Muchas de estas cualidades teológicas nos fueron ya ricamente transmitidas por la teología latinoamericana de la liberación.

 10. Por una pedagogía de la esperanza

 Una pedagogía de calidad es aquella que seamos capaces de construir y renovar continuamente a partir de las experiencias educativas emergentes sin encerrarnos en ninguna corriente pedagógica particular, pero haciéndola relevante en el contexto o la coyuntura específicos. Dicha pedagogía mantiene una distancia crítica frente a las prácticas educativas, buscando acompañar y reforzar su calidad sin legitimarlas. Es fruto de un trabajo inter/transdisciplinario permanente con todas las ciencias y artes de la educación. Contamos con una rica tradición para forjar calidad a partir de pedagogías:

 – de la esperanza, relacionada con un proyecto político más amplio;

– de la transformación y del contexto;

– de la diversidad (pedagogía diversificada en función de sujetos, saberes, proyectos, métodos, contenidos, tipos de aprendizaje, etc.);

– del diálogo de saberes y de la negociación cultural;

– de la creatividad (asumiendo la multiplicidad de expresiones y fomentando un aprendizaje autónomo);

– democratizadoras y democráticas (en materia de derechos humanos, cultura de paz, equidad de género, intergeneracional, étnica, etc.);

– de la crítica, de la participación y del diálogo;

– populares, es decir atentas a la presencia de las y los excluidos, de los marginados por los sistemas de poder; ligadas a culturas producidas por sujetos ignorados por los saberes consagrados.

 11. Por una educación teológica de calidad

 Articulada con las características y criterios que ya indicamos, relacionamos estrechamente la ET con la búsqueda de la calidad de vida (personal, espiritual, institucional, política, etc.). Queremos abrir la ET a la multiplicidad de actores que responden a carismas y ministerios vinculados a su vez con diferentes tipos de aprendizajes teológicos y modalidades de enseñanza. Esto implica el reconocimiento de la diversidad de necesidades, intereses, inteligencias y talentos en función del género, generación, cultura, creencias, opción sexual, etc. de cada quien. Deseamos traducir el reconocimiento de la diversidad en una interacción coherente entre teoría y práctica teológico-pedagógica.

 [Reinterpretar diversas vertientes pedagógicas e integrarlas dentro de un proyecto de vida. Una ET que traduzca el reconocimiento de la diversidad en una interacción coherente entre teoría y práctica teológico-pedagógica]

 Si propugnamos una ET que sea una contribución crítica y constructiva para la misión de la Iglesia tendremos que apuntar a:

 – la fecundación recíproca o cruzada entre teología popular (comunitaria, bíblica, artística, política) y el ejercicio académico teológico;

– la continuidad y la diversidad de la ET a lo largo de toda la vida y en todos los ámbitos;

– la resolución de la tensión entre vocación, reflexión crítica y adquisición de herramientas para el compromiso cristiano en general y el trabajo pastoral específico;

– la construcción de puentes entre la teología y la pastoral, entre el compromiso eclesial y la transformación de la sociedad, entre el consuelo y la denuncia;

– la articulación y complementariedad entre las diferentes áreas del quehacer teológico;

– el uso crítico, creativo e interactivo de las principales mediaciones del quehacer teológico (espiritual, práctico, hermenéutico);

– la relevancia y el impacto de la ET (en el contexto familiar, comunitario, eclesial, cultural, social, político, etc.) en relación con la pertinencia de la teología como disciplina.

 12. Por la calidad en las instituciones de educación teológica

 Relacionamos la calidad de una institución de ET con la calidad de vida y la de la propia ET. El tipo de relaciones humanas dentro de la institución prefigura el clima y la calidad de la vida institucional. Una gestión de calidad de la vida institucional se mide en función del nivel de aprendizaje, seguridad, bienestar, confianza mutua, iniciativa, así como de otros criterios generales vinculados al carácter incluyente, la diversidad y la equidad de género. La calidad de la gestión y de la administración, reguladas por las técnicas de planificación, monitoreo y evaluación, están sujetas al proyecto y a la realización participativa de la ET. En otras palabras, el modelo administrativo deberá responder también a criterios de servicio y a criterios pedagógicos en la búsqueda de una verdadera comunidad de aprendizaje. Como las relaciones ligadas al saber son inevitablemente relaciones de poder, la gestión de una institución de ET de calidad requiere de:

 – una participación política democrática,

– un estilo de relaciones basado en la confianza mutua y el compromiso profesional transformador,

– transparencia, flexibilidad,

– una eficiencia solidaria (como alternativa a la que está dictada por el afán de lucro),

– empoderamiento de los diferentes actores,

– circulación de la información,

– sostenibilidad (menor dependencia, mayor autogestión),

– etc.

 13. Cómo trabajar con este manifiesto

 Las convicciones y esperanzas que expresamos al escribir este manifiesto tendrán impacto y aplicaciones solamente en la medida en que las y los actores involucrados en la ET las hagan suyas, reformulándolas desde cada contexto, iglesia, instancia educativa y actores específicos. Los acápites 5 a 12, y más concretamente los cuatro últimos, pueden servir como insumos para realizar talleres en los que las personas involucradas en instituciones de ET específicas vayan traduciendo las pautas y lineamientos generales en indicadores verificables a partir de su propia práctica.

 [Las propuestas de este manifiesto tendrán impacto solo en la medida en que los actores de la ET las reformulen desde su propio contexto Las relaciones humanas de la institución prefiguran la calidad de la vida institucional, que deberá responder a criterios pedagógicos y de servicio para lograr una verdadera comunidad de aprendizaje]

 Estamos convencidos de que el manifiesto puede estimular debates de fondo sobre algunos de los pilares sobre los que descansa cualquier proyecto de ET, por ejemplo:

 – el contexto general de la ET y de la institución propia,

– el proyecto pedagógico, teológico y político,

– el plan de estudios y el currículo,

– la formación y actualización docente,

– la revisión de los materiales,

– la didáctica,

– la gestión y la administración,

– etc.

 Servicios Pedagógicos y Teológicos (SPT) ofrece su disponibilidad para acompañar y coordinar el desarrollo de este tipo de iniciativas en función de la realidad propia de cada institución y cuenta con profesionales calificados al efecto. Para ello, las personas interesadas pueden dirigirse a serviciospt@gmail.com

 Suscribimos a título personal este manifiesto, fruto de un proceso de reflexión colectiva animado por SPT, que recoge nuestras convicciones e integra nuestros aportes individuales:

 – Anaida Pascual, pedagoga, Puerto Rico

– Beatriz Cajías, pedagoga, Bolivia

– Benito Fernández, pedagogo, Bolivia

– Dante Ibáñez, pedagogo y teólogo, Argentina

– Danilo Streck, pedagogo y teólogo, Brasil

– Fernando Bortoletto F., teólogo, Brasil

– Guillermo Steinfeld, teólogo, Argentina

– Heinz Bichsel, teólogo, Suiza

– Hans de Wit, teólogo, Países Bajos

– José Duque, teólogo, Costa Rica

– Jairo Roa, teólogo y economista, Colombia

– Juan Sepúlveda, Teólogo, Chile

– Jung Mo Sung, teólogo y filósofo, Brasil

– Luis Rivera-Pagán, teólogo, Puerto Rico

– María Chávez, teóloga, Bolivia

– Matthias Preiswerk, teólogo y pedagogo, Bolivia

– Manoel Bernardino de Santana F., teólogo, Brasil

– Nancy E. Bedford, teóloga, Argentina y Estados Unidos

– Nelson Kirst, teólogo, Brasil

– Néstor Míguez, teólogo, Argentina

– Ofelia Ortega, teóloga, Cuba

– Raúl Fornet Betancourt, filósofo y teólogo, Cuba y Alemania

– Roberto Zwetsch, teólogo, Brasil

– Víctor Codina, teólogo, Bolivia

Las Sociedades Bíblicas, entidad consultora de UNESCO  

 Reconocimiento oficial de la UNESCO a la labor alfabetizadora de las Sociedades Bíblicas Unidas

 

29 DE MAYO DE 2012, EEUU

El trabajo de alfabetización llevado a cabo por Sociedades Bíblicas Unidas (SBU) y sus 146 miembros en todo el mundo ha recibido un importante reconocimiento oficial por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Sus más de 150 proyectos de alfabetización en 70 países suponen un enorme alcance a nivel internacional en esta tarea, lo que ha influido como un factor importante a la hora de obtener este reconocimiento de la UNESCO.

ONG CONSULTORA 

Las Sociedades Bíblicas Unidas son ahora una “ONG consultora ante la UNESCO”, lo que significa que podrá participar en la planificación y ejecución del programa de alfabetización de la UNESCO. Las Sociedades Bíblicas también tendrán derecho a participar en sus reuniones como invitada.

Este aspecto de cooperación es probable que tenga un enorme impacto en nuestra labor de alfabetización en todo el mundo”, dice Julian Sundersingh, Coordinador mundial de alfabetización de la SBU. ”Vamos a tener información de primera mano sobre las prioridades de la UNESCO y las estrategias”.

“Va a ser una ventaja para nosotros poder alinear nuestra estrategia de alfabetización con los planes de la UNESCO, cuando sea posible, sin comprometer ninguno de nuestros principios, valores y objetivos”.

NUEVAS POSIBILIDADES CARA AL FUTURO

Sundersingh añadió que en el futuro será posible paras las Sociedades Bíblicas Unidas  ampliar la colaboración a otros aspectos integrales de trabajo en áreas tales como el VIH y el SIDA y las personas con una discapacidad visual  (PVD).

El  estatus de entidad asociada, la categoría más alta de asociación con la UNESCO, sólo se otorga a un selecto grupo de unas cuantas organizaciones no gubernamentales internacionales. Las Sociedades Bíblicas Unidas tendrán derecho a solicitarla después de dos años de cooperación como entidad consultora.

 Fuentes: LaBibliaWebcom               © Protestante Digital 2012

Sondeo en EEUU

Obama pierde por casi 50 puntos ante Romney entre los evangélicos  

 

 La encuesta fue divulgada tras pronunciarse Obama públicamente apoyando al matrimonio homosexual

 

10 DE MAYO DE 2012, EEU.-  Si bien el mandatario estadounidense sigue aventajando a Romney entre el electorado en general y entre los independientes, el exgobernador de Massachusetts tiene el apoyo de cerca de siete de cada diez votantes evangélicos blancos.

 La encuesta fue divulgada un día después de que Obama se pronunciara públicamente sobre su apoyo a los matrimonios homosexuales, en una entrevista con la cadena televisiva ABC en la que también reconoció que ese apoyo podría perjudicarlo entre algunos sectores del electorado.

 Si bien el mandatario estadounidense sigue liderando a Romney entre el electorado en general y entre los independientes,  Romney, el mormón,  exgobernador de Massachusetts tiene el apoyo de cerca de siete de cada diez votantes evangélicos blancos,  dijo la encuesta del Instituto Público de Investigación sobre la Religión (Prri, por su sigla en inglés).

 En general, Obama tiene una ventaja “significativa” del 47 % frente al 38 % de Romney, aunque un 16 % de los votantes permanecen indecisos. Además, si las elecciones se realizasen hoy, Obama tendría el apoyo del 42 % de los independientes, frente al 37 % que se decantaría por Romney, dijo el sondeo.

 LA RELIGIÓN ORIENTA EL VOTO

   Voto protestante y “evangelical” en EEUU Juan Francisco Martínez Guerra, profesor del Seminario Teológico Fuller en Pasadena, California, analiza el peso del voto evangélico en las elecciones presidenciales en EEUU, y especialmente el voto latino, en una entrevista de Daniel Oval. Sin embargo, la encuesta dejó en claro las profundas divisiones entre los votantes según su religión.

 Así, los votantes evangélicos blancos (“evangelicals”) dan a Romney un apoyo del 68 %, frente al 19 % que lo hace con Obama.

 Entre los católicos el apoyo a Obama es mayor que entre los evangélicos, pero menor que en la población general. Así, el 46 % aseguró que estaría más dispuesto a votar por Obama que por Romney, a quien dan el 39 % de su voto. De entre éstos, los católicos blancos apoyan a Romney por un margen significativo del 48 % frente al 37 % que le dan a Obama, indicó la encuesta.

 Obama tiene en cambio ventaja entre los “protestantes” (evangélicos de iglesias “históricas”, como la presbiteriana), con un 50 % frente al 37 % que apoya a Romney, mientras que entre los votantes no afiliados a ninguna religión, los porcentajes de apoyo son 57-22, respectivamente.

 El sondeo demuestra que, en general, los votantes evangélicos blancos están abandonando sus reservas respecto al mormón Romney.

 ¿QUÉ CREE REALMENTE OBAMA?

 Desde octubre de 2011, la mayoría de los estadounidenses sigue sin saber con precisión a qué religión pertenece Obama: el 36 % lo identificó correctamente como “protestante” o “cristiano”, y el 39 % dijo no estar seguro de cuáles son sus creencias religiosas.

 Además, el 24 % de los votantes evangélicos blancos y el 25 % de los republicanos identifican incorrectamente a Obama como un musulmán. En cambio, una ligera mayoría identifica correctamente a Romney como mormón, un 12 % cree que pertenece a la fe cristiana, y un 35 % no está seguro de sus creencias religiosas.

 El sondeo se realizó entre 1.006 adultos entre el 2 y 6 de mayo pasados, y tuvo un margen de error de 3,5 puntos porcentuales.

 Fuentes: Efe          © Protestante Digital 2012

CIEMAL

 Consejo de Iglesias Evangélicas en América Latina elige nuevo Comité Ejecutivo 

 CIEMAL realiza reuniones de la Comisión Directiva y Concilio de ObisposBajo el lema “Llamados, capacitados y enviados a desarrollar el discipulado con profundidad en la Palabra y en el poder del Espíritu”, CIEMAL ha realizado recién reuniones de la Comisión Directiva y del Concilio de  Obispos y Presidentes, en las dependencias y con el apoyo de la Facultad de Teología de São Paulo, en donde los participantes fueron hospedados, auspiciados por la Iglesia Metodista de Brasil, por las Iglesias de CIEMAL y por la Iglesia Metodista de Gran Bretaña.

Reunión de la Comisión Directiva de CIEMAL

La Comisión Directiva ha aprovechado la reunión del Concilio de Obispos y Presidentes para utilizar el mismo lema, fecha y lugar, y de esa manera reunirse juntos, con el propósito de dialogar entre el liderazgo continental los temas concernientes a las Iglesias de CIEMAL.

 Obispos, presidentes y la comisión directiva en reunión conjunta

 Tanto el Concilio de Obispos y Presidentes cuanto la Comisión Directiva trabajaron temas de agenda específicos, en reuniones separadas. Sin embargo, a cada día hubo un momento preparado especialmente para reunir a todos los participantes, con fines de compartir y tomar decisiones en conjunto.

 La Comisión Directiva ha tratado diferentes temas relacionados a las líneas a ser trazadas de tal manera a concluir las estrategias en este último año del quinquenio y los preparativos para la Asamblea General que se acerca y que será realizada en mayo del 2013.

 Las principales decisiones estuvieron relacionadas a la elección del nuevo equipo para integrar el Comité Ejecutivo de CIEMAL hasta la Asamblea, decisión que tuvo el respaldo del Concilio de Obispos y Presidentes. Además, la organización de los miembros de la Comisión Directiva en dos grupos de trabajo – un grupo formado para desarrollar las acciones estratégicas y otro grupo para trabajar los detalles relacionados al evento de la Asamblea.

Reunión del Concilio de Obispos y Presidentes de CIEMAL

 El Concilio de Obispos y Presidentes ha tratado de temas relevantes para las Iglesias Metodistas de América Latina y Caribe que serían desarrollados algunas semanas después en la reunión de Obispos de la Iglesia Metodista Unida. Asimismo, ha dialogado con la Comisión Directiva en diferentes oportunidades y ofrecido apoyo en las decisiones concernientes al continente. Algunos documentos fueron producidos, siendo que una carta pastoral fué escrita por los Obispos y Presidentes presentes – el contenido integral se encuentra al final de esa noticia.

 Nuevo Comité Ejecutivo de CIEMAL

Presidente de CIEMAL:

Obispo Pablo Morales – Panamá

Vicepresidente de CIEMAL:

Revda. Joana Darc Meireles – Brasil

 Secretaria de Actas:

Revda. Carilina Heredia Thomas – República Dominicana

Presidente del Concilio de Obispos y Presidentes:

Ob. João Carlos Lopes – Brasil

 Tesorería: a definir, por mientras está responsable la tesorería de la Iglesia Metodista de Brasil

 La Comisión Directiva de CIEMAL ha expresado su gratitud a los hermanos Rev. Moisés Valderrama (México), Rev. Oscar Bolioli (Uruguay), Hna. Glorymar Rivera (Puerto Rico) y Hna. Alma Italia (México) por la significativa contribución ofrecida en los cuatro años trabajo y de oraciones, pidiendo al Senhor que los bendiga, asimismo a las Iglesias Nacionales representadas.

 “Estamos seguros de que el Señor seguirá abriendo puertas y acompañandonos con el poder de su Espíritu para que CIEMAL pueda continuar transitando por caminos de unidad en el desarrollo de la misión en nuestra amada América Latina y Caribe”, decía la carta pastoral.

 Celebraciones e invitados

 Celebración de apertura de las reuniones de CIEMAL

 Las celebraciones de culto y comunión entre los participantes de ambas reuniones fueron realizadas con la presencia de diferentes ministros e invitados. El culto de apertura ha desarrollado la integración entre los presentes, y la Pascua fue el tema del grupo de teatro y coro de la Facultad de Teología, inclusive con lava pies y Santa Cena.

 Santa Cena ministrada por los Obispos Pablo Morales y Ob. Adonias Pereira

 El Obispo Nelson Luis de Campos Leite (Ex-Presidente del Concilio de Obispos y Presidentes de CIEMAL), Obispo Honorario de Brasil, ha ministrado la Palabra y el Rev. Thomas Quenet, de la Iglesia Metodista de Gran Bretaña, tuvo un saludo y ha recibido un recuerdo simbólico por su compañerismo en misión.

El devocional del segundo día tuvo la participación especial del Rev. Paulo Garcia, Rector de la Facultad de Teología – FaTeo, ministrando un estudio bíblico, y el Prof. Rui Josgrilberg tuvo un saludo como Ex-Rector de la FaTeo, asimismo el Prof. Márcio de Moraes, Rector de la Universidad Metodista de São Paulo.

 El culto de clausura en el último día ha tenido la ministración del Obispo Paulo Ayres (Ex-Presidente de CIEMAL), Obispo Emérito de Brasil, momentos de oración y reconocimientos al Prof. Otoniel Ribeiro y a la Rectoría de la Facultad de Teología, además a las personas que apoyaron la organización del evento.

Los invitados especiales ministraron según el lema propuesto por CIEMAL, y todas las celebraciones tuvieron la participación de los miembros de CIEMAL. Las liturgias fueron coordinadas por el Prof. Luiz Carlos Ramos y su equipo de la Facultad de Teología.

Participantes de ambas reuniones

Miembros de la Comisión Directiva de CIEMAL presentes en la reunión

Estuvieron presentes los siguientes miembros de la Comisión Directiva: Hna. Rina Yanapa (Bolivia), Revda. Joana Darc Meireles (Brasil), Hno. Daniel Contreras (Chile), Ob. Juan Cardona (Colombia), Hno. Alejandro Chan (Costa Rica), Revda. María Mulet (Cuba), Revda. Carilina Heredia (Dominicana), Rev. Rodolfo Lemos (Ecuador), Hno. Amílcar Solórzano (Guatemala), Hna. Alicia Pedroza (Nicaragua), Hna. Virginia Abrego (Panamá), Rev. Alcides Garay (Paraguay), Hno. Luiz Ruiz Peñaherrera (Perú).

 Estuvieron ausentes la Obispa Nelly Ritchie (Argentina), el Rev. Moisés Valderrama (México), la Hna. Glorymar Rivera (Puerto Rico) y el Rev. Oscar Bolioli (Uruguay).

 Participaron de la reunión del Concilio de Obispos y Presidentes los siguientes representantes: Ob. Frank de Nully Brown (Argentina), Ob. Javier Rojas (Bolivia), Ob. Adonias Pereira do Lago, Ob. João Carlos Lopes, Ob. Carlos Alberto Tavares, Ob. Marisa de Freitas (Brasil), Ob. Mario Martinez (Chile), Ob. Silvio Ceballos (Ecuador), Pres. Mario Chanchavac (Guatemala), Ob. Pablo Morales (Panamá), Ob. Pablo Mora (Paraguay), Ob. Jorge Bravo (Perú), Pres. Juan de Dios (El Salvador), y Pres. Raúl Sosa (Uruguay).

 De las 20 Iglesias del continente, 17 son miembros de CIEMAL y 16 países estuvieron presentes – México y Puerto Rico no tuvieron representantes en dicha oportunidad. Todavía no son miembros de CIEMAL las Iglesias de Honduras, El Salvador y Venezuela, aunque haya un relacionamiento fraternal y el Presidente Juan de Dios (El Salvador) estuvo presente y desea iniciar el proceso de solicitud de membresía.

 Resumen histórico y cambio en los programas

 El quinquenio 2008-2013 ha sido marcado por un tiempo de reforma y análisis institucional, conforme la orientación de la Asamblea General de CIEMAL, realizada en el 2008. En el mismo año, la Comisión Directiva se ha reunido nuevamente y en el 2009 un evento especial ha sido convocado para reunir no solamente la Comisión Directiva, sino también los Obispos y Presidentes, los representantes de las Agencias Compañeras en Misión, y CREAS, para la celebración del 40 aniversario de CIEMAL, oportunidad en la cual han sido desarrollados los insumos para la producción del Plan Estratégico, que ha culminado con la reunión del Comité Ejecutivo y la Comisión de Vida y Misión con  CREAS, y ha sido iniciado en el año del 2010.

 A partir del nuevo Plan Estratégico, CIEMAL ha empezado algunos cambios significativos según la visión, misión y objetivos construidos en diálogo con el liderazgo laico y clérigo del continente en el marco de los 40 años. Los Programas pasaron por la necesidad de resignificar su actuación y estrategias, con fines de adecuarse a la nueva realidad propuesta por las Iglesias de CIEMAL en el contexto que estamos viviendo.

 Con los cambios, el programa de Niñez y Adolescencia ha sido eliminado como tal, de tal manera que la coordinadora, Hna. Alicia Paredes (Perú), ha terminado su periodo. El programa de Salud Integral ha sido remodelado de tal manera a atender no sólo al grupo de niñez, sino a la familia como un todo, y el programa Joven en Misión ha pasado a incluir y considerar la capacitación e inclusión de los adolescentes. El programa de VIH-SIDA desarrollaría temas de consuelo en crisis en situaciones que incluya desastres naturales. La Escuela Latinoamericana de Evangelización, ELADE, sería un foro de diálogo entre las diferentes líneas teológicas dentro del metodismo continental.

 Diferentes reuniones fueron realizadas con los coordinadores de programas, de forma presencial y virtual, los cuales tuvieron la posibilidad de elegir si permanecerían en la función delante de los nuevos desafíos planteados, debiendo implementar las adaptaciones para los programas en el plazo de un año. Después de ese período, el Rev. Juan Damián (Uruguay) ha presentado su renuncia, y después de un año y ocho meses, en agosto del 2011, la Comisión Directiva tuvo una conferencia telefónica para tomar la decisión de terminar el periodo de trabajo de los Hnos. Eluzinete Pereira (Brasil) y Eduardo Campaña (Ecuador). Las dos plazas misioneras, en abierto con la salida de la pareja, están en proceso de selección en la Junta de Ministerios Globales. El Hno. Gustavo Alí (Bolivia) sigue desarrollando intentos y proyectos para los cambios necesarios en el programa de juventud, hasta la próxima Asamblea General que será celebrada en Mayo del 2013.

 Carta del Concilio de Obispos y Presidentes del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe

 El Concilio de Obispos y Presidentes de la Iglesia Evangélica Metodista de América Latina y el Caribe, reunidos en Sao Paulo, Brasil, los días 10 al 12 de abril de 2012, reflexionamos y compartimos diversas experiencias de nuestras iglesias hermanas.

 Al término de las sesiones consideramos reafirmar nuestra Carta anterior de Alajuela, Costa Rica del año 2011, en la que planteamos la urgencia que tenemos, como discípulos de Jesucristo, de desarrollar un ministerio de compasión en América Latina. Ante la situación de injusticias sociales, narcotráfico, violencia, pobreza, corrupción y el pecado que se vive en el continente, son muchos los niños, las niñas, los jóvenes y grandes sectores vulnerables de la sociedad que viven en situación de angustia y sufrimiento. Ante esta realidad de dolor y de desesperanza, siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, que sintió compasión de las multitudes que vivían como ovejas sin pastor (Mateo 9:35-38), el Señor de la Iglesia nos llama, nos capacita, nos da el poder y nos envía a llevar palabra de liberación y esperanza, a compartir el evangelio a la gente que vive alejada de Dios.

 Por otro lado, nos preocupa otras situaciones que han surgido en estos tiempos, tales como:

 –       la continua violencia familiar y el aumento de la violencia en las relaciones sociales;

 –    el armentismo militar en las Islas Malvinas como solución al conflicto de la soberanía territorial;

 –       la falta de una educación igualitaria para todos y todas;

 Estos asuntos nos desafía a tomar posturas activas en el cumplimiento de la Misión a la que Dios nos llama.

 Finalmente, nos genera esperanza y alegría los signos de unidad, cooperación y justicia entre las iglesias metodistas, en especial los vínculos de trabajo conjunto a través de convenios y/o pactos para el mejor cumplimiento de la Misión.

 Oramos al Señor de la Iglesia para que nos lleve a vivir en la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, reafirmando nuestra identidad metodista en santidad y servicio en nuestro continente.

 

Conoce tu Biblia

Hno. GAMALIEL HERNANDEZ LOERA

 Coré, y los hijos de Coré

 

Números 16:1-40

Pocos hombres han tenido el poder de convencimiento como lo tuvo Coré, pues por los pasajes que tenemos de él, nos damos cuenta que principió por convencer a tres principales del pueblo, pero luego le siguieron otros doscientos cincuenta, los cuales al rebelarse en contra del liderazgo de Moisés, estaban arruinando sus propias vidas. Por lo que podemos ver en la Biblia, este Coré era pariente, posiblemente primo, de Moisés (Éxodo 6), pero estaba resentido por dos cosas:

 Primera: Que el sacerdocio había sido acaparado por Aarón, pero ellos no podían entender que fue Dios, y no Moisés, quien puso a Aarón en el sacerdocio, y

 Segunda: Porque creía que Moisés se había declarado líder del pueblo por él mismo, y eso no era justo.

 El nombre de Coré significa calvo o pelón, y hay por lo menos cinco personas que llevan ese nombre, en la Biblia, además de los hijos de Coré:

 1.- Un hijo de Esaú, que tuvo con su mujer Aholibama,  el cual llegó a ser jefe de

            una de las tribus descendientes de Esaú. Génesis 36:6 y 18.

2.- Un hijo de Elifaz, hijo primogénito de Esaú, Génesis 36:15-16.

3.- Un descendiente de Caleb, hijo de su hijo Hebrón. I Crónicas 2:42-43.

4.- Un nieto de Coat, hijo de Leví, I Crónicas 6:22.

5.-El que estamos tratando en esta lección, el cual es el más conocido y famoso

            de todos.

 Cuando se nos habla de la rebelión, se mencionan a tres varones que siguieron, o secundaron a Coré, ellos son: Datán, Abiram y On,  pero aparentemente On se arrepintió de lo que había dicho al principio. Así que  quedaron Datán y Abiram, que son descendientes de Rubén, y ellos estaban peleando su derecho de primogenitura, pues Rubén fue el primogénito de Jacob. Pero sabemos que Jacob quitó este privilegio a Rubén, por haber cometido incesto con Bilha, una de las mujeres de su padre. Génesis 49:3-4.

 Al leer el pasaje de la lección, nos parece que este acontecimiento tuvo lugar un poco después de que los diez espías volvieron y desanimaron a la gente. Según algunos comentaristas, fue al principio de los 38 años de vagar por el desierto. Vemos a Aarón ministrar, pero también se menciona a Eleazar, su hijo, de donde podemos deducir que Eleazar, quien sería el sumo sacerdote  a la muerte de su padre, estaba activo, juntamente con Aarón. Nos sorprende la alevosía con que este Coré habla a Moisés y a Aarón. Veamos lo que les dice: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿Por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación? Es un caso, según algunos, de declaración o acusación de discriminación. Pero Coré no pudo entender que Moisés fue escogido por Dios, y que fue Dios quien no sólo lo puso al frente de la congregación, sino que le dio todos los poderes con los que hacía grandes milagros.

 Pero fue muy caro y muy vergonzoso el castigo que  Dios envió a Coré, pues dice Dios a Moisés que diga a la congregación: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datán y Abiram. Y  después de que Moisés terminó de hablar al pueblo lo que Dios le ordenó, entonces nos dicen los versículos 31-33: Se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron en medio de la congregación. Todos los inocentes que estaban cerca de esa demostración del poder de Dios huyeron, pero salió fuego de delante de Jehová y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían  incienso (vers, 35), estos eran todos levitas, que querían ser sacerdotes.

 Después de los muertos por la rebelión de Coré y sus seguidores, hubo otra plaga por causa de la cual murieron otros 14,700 (Números 16:49). Dios conocía que había muchos rebeldes que estaban esperando la oportunidad para mostrar su descontento en contra de Moisés y de Aarón, y harían todo cuanto estuviese a su alcance para repudiar a Moisés y a Aarón. Y al leer el versículo 11 de Judas dice que Coré fue un contradictor,  o sea que se oponía constantemente a las decisiones de Moisés; y Judas lo tiene como que fue un hombre problema.

 Pero hay una nota muy interesante en Números 26:10-11, pues dice lo siguiente: y la tierra abrió su boca y los tragó a ellos y a Coré, cuando aquel grupo murió, cuando consumió el fuego a doscientos cincuenta varones, para servir de escarmiento. Mas los hijos de Coré no murieron. Y esto es algo sorprendente, porque por lo regular los hijos secundaban a los padres en todo, pero estos hijos de Coré nos enseñan que cada uno de nosotros somos responsables delante de Dios. No olvidemos que los hijos de Coré, al igual que su padre, eran Levitas, que habían sido escogidos por Dios par las tareas menores del santuario, pero muy superiores a los demás miembros de las diferentes tribus de Israel.

 La palabra masquil, que aparece en los títulos de trece salmos, según algunos comentaristas, quiere decir instrucción o contemplación. De donde se sugiere que esos salmos fueron escritos con el fin de ayudar a los hebreos a contemplar la grandeza de Dios, o para ser instruidos en Sus caminos. En el salmo 42 aparece que este salmo es un masquil de los hijos de Coré.  Y ese nombre se encuentra también en los salmos 44, 45, 46, 47, 48, 49, 84, 85, 87 y 88; por lo que nos damos cuenta que el nombre o titulo de Hijos de Coré fue muy famoso, pues los hebreos cantaban sus composiciones; que ellos fueron muy diferentes a su padre. Eso lo encontramos en la Biblia en algunos otros casos, como por ejemplo el rey Acaz, de Judá, fue muy malo, pero su hijo, el rey Ezequías, fue uno de los mejores reyes que tuvo ese reino.

 La rebelión de Coré y sus seguidores, así como el fin que ellos tuvieron, nos enseñan que nosotros no debemos rebelarnos en contra de lo que Dios ha establecido; porque nuestro Dios es soberano en sus decisiones. Si El indicó a una persona que haga algo, nuestro deber es orar y apoyar a aquella persona para que sea hallada fiel delante de Dios, pero nunca estorbarle, ni ponerle obstáculos, y menos levantar una rebelión  en contra de esa persona, porque puede ser que Dios se moleste contra nosotros, y tengamos que ser castigados duramente.

 1.- Por Éxodo capítulo 6 nos damos cuenta que es muy posible que _________ fuera un ____________________ de  _________________________________

2.- La palabra Coré significa ___________________ o _________________ y encontramos por lo menos a  _______personas en la Biblia que llevan ese nombre.

3.- Una de las personas que llevan ese nombre, según I de Crónicas 2, es un hijo     de ________________ por su hijo ____________________________________

4.- Aparentemente  Coré convenció a tres líderes que fueron ____________, _________ y ___________, pero ese último posiblemente _________________

5.- Posiblemente este suceso ocurrió al principio de los 38 años de vagar por el desierto, ya que _____________ está ministrando junto con su hijo __________

6.- Coré no pudo entender que fue  Dios quien puso a Moisés de líder, y que le dio _______________________________________________________________

7.- Dios dijo a Moisés que dijera a la congregación: Apartaos _______________________________________________________________

8.- Salió fuego, y consumió también a los _____________________________

9.- Los hijos de Coré no _____________________ y más tarde los encontramos como compositores de al menos _____________________________________

10.- La palabra masquil quiere decir __________________________________ y se encuentra en los títulos de al menos ______________________________

11.- A veces una persona mala engendra un hijo bueno, como el rey ________

Doctrina

Artículos de Religión de la Iglesia Metodista

Art. XI

De las obras de supererogación

“No se puede enseñar la doctrina relativa a las obras de Supererogación (acciones ejecutadas sobre o además de los términos de los mandamientos de Dios) sin incurrir en arrogancia e impiedad.

Pues, según ella, los hombres manifiestan no sólo que dan a Dios todo lo que están obligados a darle, sino que por amor a Él hacen más de lo que en rigor les exige el deber; siendo así que Cristo dice explícitamente: Cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos…”

Pruebas bíblicas:

Ninguno es bueno –Job 22:3, Salmo 53:3, Isaías 64:6, Jeremías 13:23; sólo los méritos del Cristo tienen valor en la presencia de Dios –Juan 1:29, I Juan 2:2; el bien que hagamos, Dios lo recompensará –Mateo 10:42, I Corintios 3:14, II Timoteo 4:7-8, Hebreos 6:10; hacer el bien es nuestro deber –Lucas 17:10.

Comentario:

Supererogación. Fem. Acción ejecutada sobre o además de los términos de la obligación (Salvat, Tomo XI. P.914)

Introducción que está en página 83, Art. P, IMM. CUPSA.

“Hay un inmenso tesoro de méritos compuestos por los actos piadosos que los santos han verificado; además de lo que se requería para su propia salvación y que son aplicables al bien de otros”. Pero la Biblia enseña que el círculo del deber abarca todas las habilidades del hombre, y por tanto no deja lugar para las obras de supererogación.

Ecumenismo

Producto del Panel organizado el pasado mes de Mayo por la Universidad Madero (UMAD) reproducimos los trabajos presentados.

EL ECUMENISMO

COMO ELEMENTO RECTOR  Y  PROPULSOR DEL CRISTIANISMO EN FAVOR DE SU ENTORNO

Tema Gral. Ecumenismo.

Foro Univ. Madero. Puebla, Pue.

24 de Mayo de 2012

            Dr. Rafael G. Murillo Paniagua

Agradezco la deferencia por haberme invitado a participar en este foro, tener el gusto de encontrarme con amigos y compañeros de camino, algunos que recientemente hemos iniciado nuestro peregrinar juntos y otros de varias décadas,  y nutrirme con la energía del estudiantado, sus familiares y del cuerpo académico de esta Universidad, los felicito por estimularnos a reflexionar sobre uno de los fenómenos de la vida humana, que frecuentemente se mantiene al margen del razonamiento y por su fuerza espiritual y social corre el riesgo de enfermarse, al no atenderse adecuadamente.

 Podemos estar conscientes que ante el ecumenismo hay una polarización extrema: los que sueñan en lograr tener “Una Sola Iglesia” en todo la extensión de la palabra “católica” (Universal), y por otro lado, los que la simple palabra “ecumenismo” la perciben con desagrado e incomodidad, como si fuera algo obsceno, el vocablo y más aun las acciones. Temen, estos últimos, como se encuentra en algún sitio de internet, que su objetivo final es adorar a Satanás.

 El tema que estamos abordando esta tarde, es por demás interesante y conviene entenderlo lo mejor que podamos, porque así como sucede con otros aspectos de la vida, entre mejor lo entendemos, más lo disfrutamos, y nuestra vida es más plena.

 El término ecumenismo nos indica que es un movimiento o postura que intenta la unidad de todas las iglesias cristianas con el fin de acercar a católicos, protestantes y ortodoxos por lo que todas sus actividades están destinadas a favorecer la unidad de los cristianos.

 Desde el punto de vista etimológico, el término ecumenismo, se refiere “a lo que pasa en casa”. En consecuencia, se refiere a un reconocimiento de acontecimientos muy cercanos y pertenecientes a una unidad: la casa. Dentro del ámbito del cristianismo nos remite a que más y más vamos tomando conciencia de que nuestra casa es nuestro mundo global, o digámoslo también, el mundo es nuestro hogar.

 Tenemos todos los seres humanos como característica innata, el ser gregarios, nos encanta socializar. La tecnología ha tenido su boom, en las redes masivas de comunicación: Twitter, Facebook, Linkedin, etc., y otros, porque en gran medida nos mantienen en contacto con quienes amamos y nos aman.

Si disfrutamos de muchas experiencias en nuestra vida social: nos educamos, nos divertimos, practicamos nuestro deporte favorito, chateamos, celebramos juntos los acontecimientos más significativos de la vida, me pregunto ¿por qué no también adorar juntos?

 Cuando digo adorar, no sólo me refiero a celebrar un culto litúrgico, me refiero a “amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos”, y expresado como un estilo de vida.

 Podemos encontrar la respuesta a esta pregunta al analizar dos tendencias fuertes:

1. Nos encapsulamos, enconchamos, aislándonos por nuestros temores a perder lo que tenemos, por lo que nos estancamos y atrofiamos, o bien,

 2. Nos abrimos aventurándonos a  conocer, tratar, convivir, y así crecemos,  al enriquecer nuestra perspectiva, y sobre todo,  somos más efectivos y eficaces en nuestro quehacer en favor de nuestra comunidad.

 Hace dos semanas, un Pablo, no el Saulo de Tarso de hace dos milenios, sino el nacido en Liverpool, apellidado McCartney, nos recordó, en el zócalo de la Cd. de México: “Let it be”,- (“Déjalo ser”). Como dije anteriormente, hemos sido hechos seres gregarios, disfrutemos nuestra socialización natural en forma plena e integral.

      Cuánto nos ayuda la metáfora expresada por Pablo, ahora sí, el apóstol, inspirado por Dios, cuando nos compara con el cuerpo humano y nos dice:  Ahora bien, el cuerpo no consta de un solo miembro sino de muchos. 15 Si el pie dijera: «Como no soy mano, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. 16 Y si la oreja dijera: «Como no soy ojo, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo el cuerpo fuera oído, ¿qué sería del olfato? 18 En realidad, Dios colocó cada miembro del cuerpo como mejor le pareció. 19 Si todos ellos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? 20 Lo cierto es que hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo.

 21 El ojo no puede decirle a la mano: «No te necesito.» Ni puede la cabeza decirles a los pies: «No los necesito.» 22 Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles son indispensables, 23 y a los que nos parecen menos honrosos los tratamos con honra especial. Y se les trata con especial modestia a los miembros que nos parecen menos presentables, 24 mientras que los más presentables no requieren trato especial. Así Dios ha dispuesto los miembros de nuestro cuerpo, dando mayor honra a los que menos tenían, 25 a fin de que no haya división en el cuerpo, sino que sus miembros se preocupen por igual unos por otros. 26 Si uno de los miembros sufre, los demás comparten su sufrimiento; y si uno de ellos recibe honor, los demás se alegran con él.

27 Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo”. (1a. Cor. 12:14-27).

 La Iglesia Metodista, históricamente y en el plano mundial, ha sido  promotora y fundadora de organismos y alianzas de Consejos, Concilios y Asambleas en las que, sobre las diferencias, ha prevalecido el espíritu de colaboración y logro del bien común sobre del egoísmo, la individualidad, el “pasarla bien”.

 El Ejército de Salvación, actualmente disperso en casi todo el mundo, lo inició la Iglesia Metodista, así como el movimiento escultista (scouts).  Fue un hijo de un pastor Anglicano, es decir del grupo religioso de donde surgió el movimiento metodista, quien fundó la primera tropa, en Inglaterra.

 La Iglesia Metodista de México es una de las fundadoras de El Concilio Mundial de Iglesias (1948), que es el organismo ecuménico más importante y más numeroso a nivel mundial, que ahora agrupa a 349 Iglesias, denominaciones y comunidades de Iglesias en más de 110 países, por lo que representa a más de quinientos sesenta millones de creyentes.

 El Concilio Mundial de Iglesias se reúne cada siete años con el fin de apoyar las iniciativas ecuménicas a nivel regional, nacional y local. Trabaja sobre cinco ejes:

1- Unidad, misión, evangelización y espiritualidad

2- Testimonio público: confrontar el poder, afirmar la paz

3- Justicia, diaconía y responsabilidad por la Creación

4- Educación y formación ecuménica

5- Diálogo y cooperación interreligiosa

 Los movimientos ecuménicos a nivel mundial, continental, regional y/o nacional abren espacios en los que las Iglesias y los individuos pueden reflexionar, hablar, actuar, orar y trabajar juntas, interpretarse y apoyarse mutuamente, compartir y debatir entre sí.

 Permítanme destacar, desde mi perspectiva, algunas actividades que me parecen relevantes que realiza el Concilio Mundial de Iglesias, en el presente:

 – Edición anual de un libro de oración, detectando los motivos más puntuales de acción de gracias, así como de súplica ante el Todopoderoso en los diversos países donde hay iglesias miembros.

– Participación ante la Organización de las Naciones Unidas en la lucha de control en la venta de armas. Intervino recientemente en la Asamblea de febrero, y lo hará nuevamente en julio próximo para presionar sobre este tema, de tanta repercusión en el clima de violencia y criminalidad que sufrimos a nivel mundial.

– Énfasis en el cuidado del agua y concientización del calentamiento global.

– Voz de denuncia profética ante los regímenes políticos con dictaduras y procedimientos antidemocráticos.

– Promoción y realización de eventos educativos: básico, medio, superior y de posgrado, a través de talleres, congresos y asambleas a nivel regional, continental y de carácter mundial.

– Capacitación y orientación a nivel de dirigencia sobre temas teológicos, bíblicos, históricos, filosóficos, sociales, políticos y sobre ecumenismo y sus bondades. Se cuenta con una Universidad en Bosey, Suiza.

– Comisión permanente de auxilio ante fenómenos meteorológicos y sísmicos que afectan a la población. Fue muy significativa la ayuda posterior al terremoto del 85.

 Somos llamados a alcanzar el objetivo de la UNIDAD VISIBLE en una sola fe y una comunión, a promover el testimonio común y la evangelización, a realizar un servicio cristiano al atender a las necesidades humanas, eliminar las barreras que separan a los seres humanos,  buscar la justicia y la paz, y a salvaguardar la integridad de la creación, y por tanto, promover la renovación en la unidad, el culto, la misión y el servicio.

 Nos esforzamos por vivir el gozo del amor traducido en servicio.

 En lo personal he tenido la satisfacción de participar en varias actividades ecuménicas, algunas son: apoyo pastoral de consolación a víctimas de guerra en Centro América, realizado en Honduras; elaboración de programas de liderazgo para la juventud en Mesoamérica y Cono Sur, en Panamá y Ecuador; Comité Bilateral Estados Unidos-México en apoyo a migrantes; organización y fomento de Grupos de oración ecuménica con la participación de la Iglesia Católica, en Guadalajara, Pachuca y Ciudad de México; organización y participación de Alianzas de pastores en los estados de Jalisco, Guanajuato, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos y Área Metropolitana de la Ciudad de México; Comité de Bio-ética de la Secretaría de Salud; creación de cuatro tropas en diferentes regiones de México; y miembro de la Comisión de Fe y Orden y Capellán de la Asociación Nacional de Scouts de México, entre otros.

 Esta feliz experiencia me ha dado la gran satisfacción de trabajar en un ambiente fraternal, entre otros muchos, y entre quienes destacan: el Obispo Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz, en Vancouver-Canadá; con el obispo Samuel Ruiz, en Guatemala; etcétera, ampliando mi visión y siendo contagiado de su compromiso y pasión en favor del Reino de Dios entre nosotros. Me ha dado el gozo de dar y recibir orientación y compartir experiencia en grupos de muy diversas culturas, niveles académicos, sociales y económicos, ésto ha sido extraordinariamente enriquecedor.

 Hay una máxima popular que expresa gran sabiduría, “La unión hace la fuerza”, de esto hay múltiples ejemplos: las raíces de una palmera, son pequeñas y delgadas, pero son múltiples y sostienen el largo tallo y su follaje ante los fuertes vientos; en el reino animal son muchas las especies que nos dan ejemplo de vivir en comunidad, de vivir en ecumenismo: hormigas, abejas, lobos, ballenas, muchos tipos de aves, etcétera.

 Ante la diversidad se nos exige tener claro cuáles son los elementos esenciales que nos dan identidad, el “por qué” y “para qué” vivimos, al convivir con quien es diferente, detectar principalmente en “qué” coincidimos, mucho más que en “qué no”. No sólo estar contentos, “llevar la fiesta en paz”, ni aún lograr cierta tolerancia, sino ser felices en el bien común, más que pasarla bien en lo individual.

 El sabio Salomón, inspirado por Dios afirmó el proverbio: “En el consejo de los muchos se haya la sabiduría.” (Pr. 11:14; 24:6)

 Estamos en tiempos electorales, y tenemos retos de cambio, a situaciones que son las únicas conocidas para muchos de ustedes como la corrupción, la impunidad, la violencia, la injusticia, la intolerancia, que se han convertido en males crónicos. La individualidad al aislarnos crea frustración, amargura, escepticismo y pasividad ante la impotencia, de un estado de cosas, esto afecta positiva o negativamente, según nos aceptemos en comunidad, o nos aislemos. En estos momentos, se traduce en la decisión de votar o de abstenerse de votar.

 John Wesley nos dejó a los metodistas un paradigma: “Pensamos y dejamos pensar, en lo no esencial libertad, en lo esencial unidad y … en todo amor” y en un sentido ecuménico nos legó la máxima: “Todo el mundo es mi parroquia.”

 Les invito a que hagamos nuestra la siguiente oración: (Proveniente de la nación Ojibway, grupo étnico autóctono de Canadá)

 ORACIÓN POR LA UNIDAD

 “Gran Padre, mira nuestro fracaso. Sabemos que en toda la creación solo la familia humana se ha apartado del sendero sagrado. Sabemos que nosotros somos los que estamos divididos, y que somos los que tenemos que volver a caminar juntos por el sendero sagrado.

Gran Padre, sagrado que eres, enséñanos amor, compasión y honor, para que podamos sanar la tierra y sanarnos unos a otros”. Amén

 (Esta oración puede ser utilizada en la Jornada de Oración por la unidad de los cristianos, la cual se celebra en el hemisferio sur el Día de Pentecostés, 27 de mayo)

 Hagamos nuestra la oración de Jesucristo en nuestra convivencia cristiana: “Padre,… mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, así como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad”. (Jn.17: 20-22)

 Muchas gracias.

 Dios les bendiga con su presencia, proteja y prospere en todo.

 Dr. Rafael Murillo Paniagua.

Presidente Nacional de Programa. Iglesia Metodista de México

Producto del Panel organizado el pasado mes de Mayo por la Universidad Madero (UMAD) reproducimos los trabajos presentados.

EL ECUMENISMO

Participación de

S.E. Mons. Eugenio Lira Rugarcía,

Obispo Auxiliar de Puebla

Panel organizado por la Universidad Madero,

24 de mayo de 2012

 

 Mtro. Job César Romero Reyes

Rector de la Universidad Madero.

 

Respetables miembros del Panel.

Profesores, alumnos y padres de familia.

Amigas y amigos todos.

Es para mí un honor encontrarme en esta institución educativa, nacida en 1982 del Instituto Mexicano Madero, fundado en 1874, y que tiene como objeto social promover la educación superior en todas sus manifestaciones, abarcando la investigación, la capacitación y la cultura en todas sus formas y expresiones.

 Por eso resulta lógico que, fiel a su vocación “universal”, la UMAD nos convoque para tocar el tema del Ecumenismo, el cual reviste múltiples aspectos, además del religioso, por lo que puede ser analizado desde la sociología, la antropología, la psicología, la economía, el derecho, la historia del arte y las ciencias políticas.

 Sin embargo, teniendo presente aquel viejo refrán, fruto de la sabiduría popular, que dice, “zapatero a tus zapatos”, invitado a participar en este panel, me corresponde abordar el tema como lo que soy; un Obispo de la Iglesia Católica, a quien desde hace más de 15 años ha apasionado el estudio fenomenológico e histórico de las religiones, incluida la cristiana en sus diversas manifestaciones, como ha quedado plasmado en mi libro “Religiones, búsqueda y encuentro”, en el que también abordo el tema desde la teología.

 ¿Qué es el ecumenismo? Podemos decir que es el conjunto de actividades y empresas que buscan hacer crecer la comunión parcial existente entre los cristianos hacia la comunión plena en la verdad y en la caridad[1]. La palabra ecumenismo proviene del griego “oikoumenikós”, tierra habitada, mundo entero o universal.

 El término era usado en el Imperio Romano para referirse a la totalidad de las tierras conquistadas, como lo vemos en los escritos del historiador griego Polibio (200-118 a.C) (cfr. “Historias”, III, 1,4) y del historiador judío Flavio Josefo ((37-101 d.C.)(cfr. “La guerra de los Judios”, II, 388). En el Nuevo Testamento, se usa para referirse “al mundo entero” (cfr. Mt 24,14). Cuando Constantino convocó el primer Concilio en Nicea en el año 325, llamado “ecuménico” por reunir a los obispos de todo el mundo, se creó un vínculo entre el concepto de universalidad de la Iglesia y el término “ecuménico”.

 ¿Por qué ha surgido el ecumenismo? Por dos razones; una penosa y otra honrosa. La penosa se llama división. Efectivamente, los cristianos nos hemos dividido, contradiciendo la voluntad de Jesús, que oró al Padre así: “Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17, 21). La honrosa, es el deseo de que, habiéndonos dividido, los cristianos alcancemos la plena unidad que Jesús pidió.

 ¿Cómo y cuando se suscitaron las divisiones entre los cristianos?

 Lamentablemente, las divisiones entre los cristianos comenzaron muy pronto, debido a determinadas concepciones acerca de Jesús, como el docetismo (δοκέω, parecer o parecerle a uno), que parece ser combatido por san Juan en su primera carta (1,1), y que afirmaba que el cuerpo del Señor era sólo aparente. También encontramos las corrientes gnósticas, que se desarrollaron sobre todo durante los siglos II y III, y que tuvieron como máxima expresión el maniqueísmo, con su visión dualista. Sin embargo, con algunas excepciones, estas interpretaciones del mensaje cristiano fueron de alguna manera superadas.

 Pero el siglo V vio suscitarse una lamentable ruptura entre algunas Iglesias Orientales antiguas –formadas por comunidades cristianas de Persia, Egipto, Siria, y Armenia– y la Sede de Roma, cuyo Obispo –el Papa– había sido reconocido como árbitro cuando surgía algún disentimiento en materia de fe o de disciplina, como lo prueban las “Decretales”, de las cuales, la más antigua que aún se conserva es del Papa Julio I, en el siglo IV.

 Las diferencias alcanzaron su culmen en los concilios de Éfeso (431) y Calcedonia (451)[2]. El sínodo de Belapat, que proclamó la diferencia de lo humano y de lo divino en Cristo bajo la forma de dos personalidades, consolidó el rompimiento. Entre las Iglesias Orientales antiguas también se incluyen las Iglesias Asiria de Oriente y Etíope Ortodoxa.

 En 1054 se dio la ruptura entre los patriarcas orientales (Iglesias Ortodoxas) y la Sede de Roma[3]. Las causas  fueron, además de la diversidad de tradiciones y costumbres, las tensiones por la suprema autoridad del Papa –de quien los cuatro Patriarcas más importantes de Oriente (Constantinopla, Alejandría, Antioquia y Jerusalén) afirmaban que solo podía ser el “primero entre sus iguales”– y las pretensiones de Constantinopla de heredar el lugar preeminente en lo religioso, como había ocurrido en lo político tras el hundimiento del Imperio Romano de Occidente. Así lo señalaba el canon 28 del Concilio de Calcedonia (451), no aceptado por la Sede romana. A todo esto se sumaron las disputas sobre las jurisdicciones episcopales y patriarcales, y las diferentes interpretaciones a la  cláusula del “filioque” en el Credo de Nicea (325)[4].

 Las Iglesias Ortodoxas están constituidas por la Iglesia Ortodoxa Oriental, las Iglesias Orientales Ortodoxas y la Iglesia Asiría Oriental. Sus principales patriarcados son Constantinopla, Alejandría, Antioquia, y Jerusalén, cada uno presidido por un Patriarca y un sínodo episcopal. El patriarca de Constantinopla es reconocido como patriarca ecuménico, por lo que recibe una primacía honorífica. Además se ha concedido la “autocefalia” o autonomía a las Iglesias ortodoxas Rusa, Georgiana, Serbia, Rumana, Búlgara, Chipriota, Griega, Polaca, Albanesa, Checa y Eslovaca. La de América, concedida por el Patriarca de Moscú, no es reconocida por el Patriarca de Constantinopla.

 En el siglo XVI tuvo lugar la gran división del cristianismo occidental, que comenzó en el siglo XIV con John Wyclif (1320-1384) y Juan Hus (1369-1415), con quienes surgieron las comunidades Valdense y Husita, y que llegó a su culmen con la Reforma iniciada Martín Lutero (1483-1546), que terminó con un cisma, consumado con la “Protestatio” y la Confesión de Augsburgo (1530).

 Los “protestantes” –término que expresaba “confesantes”– afirmaban que la justificación sólo se alcanza por la gracia y que sólo la Escritura contiene la revelación de Dios.  La eclesiología Luterana, que considera la Iglesia como “la reunión de todos los creyentes, entre los que se predica el Evangelio… y a quienes se imparten los sacramentos”[5], inspiró al Calvinismo, cuyas comunidades son también llamadas “reformadas”.

 De la familia luterana se desprendieron los anabaptistas y menonitas. De la calvinista proceden los presbiteranos y los puritanos o congregacionalistas. Del anglicanismo (1539) han surgido los baptistas, metodistas, episcopalianos, cuáqueros, y otros. En el siglo XVIII surgió el movimiento evangélico y en el siglo XX el movimiento pentecostal. A raíz de cismas posteriores han surgido otras confesiones cristianas. Aunque carecen de un órgano que las una, las comunidades de tradición común se organizan en iglesias nacionales y en concilios internacionales.

 Otra denominación cristiana está formada por los llamados “Viejos Católicos”, cuyo origen podría remontarse al siglo VIII, y que, luego de haber perdido a su último obispo, con las ordenaciones episcopales del siglo XVIII realizadas por el obispo Varlet, cuenta con una sucesión apostólica en la sede episcopal de Utrecht. De estas Iglesias, que reconocen los siete sacramentos y aceptan el matrimonio de los sacerdotes, se separaron la Iglesia Católica y Apostólica de Francia (1913), la Iglesia Católica y Apostólica Galicana (1914), y la Iglesia Católica Liberal (1918).

 Tras las reformas del Concilio Vaticano II, surgió en la Iglesia Católica un movimiento llamado “Tradicionalista”, que rechazó las disposiciones conciliares. En 1988, el obispo Marcel Lefebre (1905-1991), fundador de la “Fraternidad de San Pío X”, provocó un cisma al consagrar obispos sin el consentimiento del Papa. Algunos miembros de la Fraternidad han vuelto a la comunión con Roma, y los que no lo han hecho, afirman que no tienen deseo de constituir una Iglesia por sí mismos.

 El movimiento ecuménico

 Con el II Concilio de Lyon (1274) comenzó un diálogo entre la Iglesia Católica y las Iglesias Orientales antiguas y las Iglesias Ortodoxas. Más tarde, en el Concilio de Florencia (1444) se hicieron nuevos intentos, pero luego éstos cayeron en un letargo. En el siglo XIX el anglicanismo inició un movimiento ecuménico. El sacerdote episcopal (anglicano) Paul Wattson, inauguró del 18 al 25 de enero de 1908 un Octavario de oración por la unidad de los cristianos, y en 1910, en la Conferencia Misionera en Edimburgo, cristianos de África y de Asia pidieron que los cristianos superaran las divisiones. Así comenzó una serie de esfuerzos, que dieron por resultado el nacimiento del Consejo ecuménico de las Iglesias.

 Sin embargo, la Sede Apostólica prohibió la participación de los católicos en estos encuentros[6]. ¿Cuál era la razón? Prevenir la tentación de renunciar a lo esencial, lo que podría haber creado una falsa unidad. Pero esta postura fue cambiando poco a poco, hasta que el Papa Juan XXIII creó el Secretariado para la unión de los cristianos, e invitó al Concilio Vaticano II –como observadores– a varios representantes de los patriarcados ortodoxos. En 1961, la Santa Sede envió una delegación al Consejo Ecuménico de Nueva Delhi, y en 1964 estableció un “Grupo de Trabajo” con el Consejo Ecuménico de las Iglesias, del que desde 1968 algunos teólogos católicos forman parte.

 Con los Sumos Pontífices Paulo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI, el ecumenismo ha registrado avances, como lo demuestra la creación de la Comisión Mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa en su conjunto, la firma de Declaraciones conjuntas y otros eventos. Con las comunidades cristianas de la Reforma, a través del Pontificio consejo para la promoción de la unidad de los cristianos, la Iglesia Católica mantiene diálogo con luteranos, anglicanos, reformados (calvinistas), baptistas, metodistas, pentecostales “clásicos”, discípulos de Cristo, y mennonitas.

 Los encuentros han dado frutos, como la Declaración conjunta sobre la doctrina de la Justificación, firmada en el 2000 por la Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial. La comisión internacional católico-reformada ha ofrecido una síntesis del camino ecuménico recorrido, en el documento: “La Iglesia como comunidad de testimonio común del Reino de Dios”.

 El Decreto “Unitatis Redintegratio” (1964) del Concilio Vaticano II, la Encíclica “Ut unum sint” (1995) del Papa Juan Pablo II, el “Directorio para la Aplicación de los Principios y de las Normas sobre el Ecumenismo” (1993), y otros documentos, han ofrecido líneas seguras para un verdadero diálogo ecuménico.

 Oración y testimonio, para lograr la unidad

 En 2004, el Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos organizó un encuentro internacional para conmemorar el 40° aniversario de la promulgación del decreto Unitatis redintegratio, en el que se dio a conocer el resultado de una encuesta sobre la situación actual del ecumenismo. Participaron presidentes de las comisiones ecuménicas de la mayoría de las Conferencias episcopales y de los Sínodos de las Iglesias orientales católicas, los moderadores de los diálogos teológicos bilaterales con las principales comuniones cristianas, los miembros y consultores del dicasterio, delegados fraternos de otras Iglesias y comunidades eclesiales, del Consejo mundial de Iglesias de Ginebra y de la Conferencia de Iglesias europeas.

 En preparación de ese importante encuentro, el Consejo pontificio elaboró un informe sobre la situación actual del ecumenismo en la Iglesia católica en base a los datos recabados en África, América Latina y el Caribe, América del norte, Asia, Europa, Oriente Medio y Oceanía. Los datos se clasificaron según cuatro temas: el progreso de la conciencia ecuménica en el ámbito de la Iglesia católica; la organización del ecumenismo; la acción ecuménica de la Iglesia en el ámbito local; y sugerencias para el trabajo futuro.

 El progreso de la conciencia ecuménica en el ámbito de la Iglesia católica

 Signos positivos

 La encuesta ha mostrado una mejora radical de las actitudes católicas con respecto a los demás cristianos; se ha superado en gran parte la actitud polémica que predominaba en el pasado. Los católicos han adoptado una actitud positiva en lo que atañe al compromiso ecuménico. Desean conocer más a las otras Iglesias y comuniones cristianas, y por lo general están dispuestos a participar en actos y encuentros ecuménicos, especialmente cuando se trata de orar juntos por la unidad.

 El ecumenismo espiritual es una actividad muy generalizada. Además de la Semana de oración por la unidad de los cristianos, que sigue siendo el momento principal de la actividad ecuménica, casi por doquier se han multiplicado las celebraciones comunes de las más importantes fiestas y conmemoraciones litúrgicas, así como de las festividades civiles, nacionales o locales. En muchas partes se suelen compartir lugares de culto, se han dado colaboraciones ecuménicas en el ámbito parroquial, y se han publicado orientaciones para la actividad ecuménica. Por lo general, se puede asegurar que en la Iglesia prosigue y se difunde cada vez más el deseo de vivir el compromiso ecuménico impulsado por el concilio Vaticano II.

Problemas y resistencias

Al mismo tiempo, todavía persiste el problema del reconocimiento recíproco del bautismo y la costumbre de algunas Iglesias y comunidades eclesiales de volver a bautizar a los católicos, pese a las directrices acordadas sobre el reconocimiento recíproco del bautismo. También hay dificultades por cuestiones relativas a los matrimonios mixtos, por aparentes excesos en algunas partes del mundo respecto al culto católico a la Virgen María, por la unificación de la fecha de la Pascua, de modo especial en Oriente Medio; por la diversidad en la organización y en las estructuras eclesiales en algunos países que impide a los católicos encontrar interlocutores ecuménicos en algunas otras confesiones; por acusaciones mutuas de proselitismo; por la falta de escritos de carácter ecuménico al alcance de los fieles menos preparados; por situaciones sociales y políticas (especialmente en la ex Unión Soviética); por conflictos étnicos (África y Balcanes); por el hecho de que la Iglesia constituya una mayoría o una minoría en el país; por tensiones producidas por la restitución de los bienes eclesiásticos en la Europa del este; y en ciertos lugares, por algunos grupos islámicos ven como una amenaza la búsqueda de la unidad de los cristianos.

Persisten actitudes marcadas por el miedo, la sospecha y la desconfianza recíprocos. Otros cristianos albergan el temor de ser absorbidos por la comunidad católica, más fuerte que ellos, y, viceversa, los católicos miran con desconfianza a ciertos grupos que usan los medios de comunicación, con campañas públicas de opinión, para criticar la doctrina católica, insistiendo en situaciones negativas o escandalosas, a fin de atacar a la Iglesia.

El recuerdo de los acontecimientos del pasado, antiguos y recientes, impide o entorpece las relaciones ecuménicas. Esta purificación de la memoria histórica es uno de los desafíos más importantes para la unidad de los cristianos.

A veces también se da falta de motivación y de entusiasmo, derivada, en ciertos casos, de la sospecha de que el ecumenismo debilita la misión evangelizadora de la Iglesia. En algunas regiones donde la Iglesia católica tiene una amplia mayoría, el escaso número de cristianos pertenecientes a las demás Iglesias suele aducirse como justificación para la falta de iniciativas ecuménicas.

En otros lugares, a menudo, las comunidades evangélicas y pentecostales más recientes no suelen ser consideradas como genuinamente eclesiales, y el uso indiscriminado del término “secta” sigue provocando problemas en todos los continentes, a pesar de que con estas comunidades eclesiales (baptistas, evangélicos, pentecostales), la Iglesia católica mantiene un diálogo teológico y relaciones internacionales, en algunos, desde hace decenios. Por su parte, algunos grupos evangélicos y pentecostales no reconocen el carácter cristiano de los católicos. Esta dificultad recíproca ya ha sido objeto de estudio por varias comisiones mixtas de diálogo, y han surgido documentos católico-pentecostales, como: Evangelización, proselitismo y testimonio común;  e Iglesia, evangelización y los vínculos de la koinonía), resultado del diálogo entre la Iglesia católica y la Alianza evangélica mundial.

 Mientras que en muchas Conferencias episcopales cuentan con un departamento o comisión de ecumenismo, en las diócesis el panorama no es muy alentador, a causa de la falta de personal, de preparación específica y de recursos. Sin embargo, en muchas de ellas existen grupos o movimientos que trabajan a favor del ecumenismo, como la Comunidad de San Egidio, entre otros.

Hace cuarenta años, la Iglesia católica no participaba en ninguno de los Consejos de Iglesias. Hoy, de los 120 Consejos existentes, es miembro de 70, y participa en tres de los siete Consejos regionales de Iglesias, y en siete de los Consejos regionales de Iglesias asociados al Consejo mundial de Iglesias de Ginebra (según los datos de 2004), la Iglesia católica es miembro con pleno derecho en tres Consejos regionales de Iglesias: el Caribe, Oriente Medio y el Pacífico. La Iglesia católica es miembro de catorce Consejos nacionales cristianos o Consejos de Iglesias en África, de tres en Asia, diez en Oceanía, doce en el Caribe, veinticinco en Europa, uno en América del norte y cinco en América del sur.

La necesidad de una formación ecuménica más adecuada es un tema urgente. El documento elaborado por el dicasterio en 1995, “La dimensión ecuménica de la formación de quienes se dedican al ministerio pastoral”, ofrece sugerencias para un curso de ecumenismo y subsidios para organizarlo.

Algunos puntos de reflexión sobre el futuro del ecumenismo

La consulta ha mostrado que el grado de compromiso ecuménico en el ámbito local está aumentando en intensidad y extensión en toda la Iglesia. Las respuestas al cuestionario han ofrecido numerosas sugerencias positivas para la futura actividad ecuménica, poniendo de relieve tres aspectos: incluir las iniciativas ecuménicas en los programas pastorales orgánicos de las diócesis; promover la formación ecuménica de los seglares, los religiosos, los seminaristas, los sacerdotes y los obispos; y reflexionar sobre el modo como se ha de afrontar el problema del proselitismo agresivo.

 Hoy resulta más claro que nunca que el ecumenismo sólo se puede promover sobre una sólida base doctrinal y un riguroso diálogo entre los cristianos separados. Sobre todo, se comprende cada vez mejor que sólo se puede trabajar en favor de la unidad con una espiritualidad convincente y profunda, una espiritualidad de esperanza cristiana y valentía.

 Conclusión

 Ciertamente el camino de la unidad sigue siendo largo y difícil –ha señalado el Papa Benedicto XVI–; sin embargo, es necesario evitar el desaliento y seguir recorriéndolo, contando en primer lugar con el apoyo seguro de Cristo que, antes de subir al cielo, prometió a los suyos: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20). La unidad es don de Dios y fruto de la acción del Espíritu. Por esto es importante orar. Cuanto más nos acercamos a Cristo, convirtiéndonos a su amor, más nos acercamos también los unos a los otros”[7].

 Sobre el autor:

 S. E. Monseñor Eugenio Andrés Lira Rugarcía, Obispo Titular de Capo della Foresta y Auxiliar de Puebla, nació en Puebla, México, en 1965. Estudió Filosofía y Teología en el Pontificio Seminario Mayor Palafoxiano.

 Recibió la ordenación sacerdotal el 22 de febrero de 1991. En 1992 viajó a Novara, Italia, para participar en el II Curso Internacional para Formadores de Seminarios de la Academia Regina Apostolorum.

 Licenciado en Filosofía, ha sido profesor en la Escuela Libre de Derecho, en la Universidad Popular Autónoma del Estado Puebla, en la Universidad La Salle Benavente, en la Universidad de las Américas Puebla, y profesor y director espiritual en el  Pontificio Seminario Mayor Palafoxiano.

 Autor de varios libros, desde hace más de 20 años ha participado en diversos programas de radio y televisión, y ha publicado numerosos artículos en periódicos y revistas en México y en el extranjero. Ha impartido conferencias en varios estados de la República Mexicana, en Italia, en los Estados Unidos de Norteamérica, y en algunos países de América Latina.

 El 24 de febrero de 2011 el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo Titular de Capo della Foresta y Auxiliar de Puebla. Su ordenación episcopal tuvo lugar el 12 de abril del mismo año.

 Actualmente es Vicario General de la Arquidiócesis de Puebla, Vicario Episcopal para la Vida Consagrada, Presidente de la Comisión Diocesana de Comunicación Social, Vocero de la Arquidiócesis de Puebla, Delegado episcopal para el Seminario Palafoxiano y Director General del Centro Internacional de Difusión de la Divina Misericordia.


[1] Cfr. CONCILIO VATICANO II, Decreto “Unitatis Redintegratio, n., 4; JUAN PABLO II; Enc. “Ut Unum sint”, n. 14.

[2] El Concilio de Éfeso confesó la única naturaleza encarnada del Verbo, y el Concilio de Calcedonia que en Él subsisten dos naturalezas: la divina y la humana.

[3] El recuerdo de estas excomuniones fue borrado en 1965 durante el Concilio Vaticano II por el Papa Paulo VI y el Patriarca Ecuménico Atenágoras I de Jerusalén.

[4] Que decía: Credo in Spiritum Sanctus qui ex Patre Filioque procedit (Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo).

[5] Confesión de Augsburgo, art. 7.

[6] S.S. Pío XI, en la Encíclica “Mortalium animos” (1928), advertía que no se puede fundamentar un ecumenismo renunciando a las verdades de fe.

[7] BENEDICTO XVI, Audiencia General, 17 de enero de 2007.

Escuela Dominical

IGLESIA METODISTA DE MÉXICO A. R.

CONFERENCIA ANUAL DE MÉXICO

DESARROLLO CRISTIANO CONFERENCIAL

La Clase Normal 

Estimados hermanos/as, atendiendo a lo que nos marca nuestra Disciplina en la Sección Cuarta, Capítulo II, Art. 451 que a la letra dice:

 Art. 451 CLASE NORMAL. El Director organizará la Clase Normal de Escuela Dominical la cual consistirá en la reunión periódica (semanal, quincenal o mensual) de los maestros, sus ayudantes y los candidatos a maestros; para estudiar y resolver los asuntos de aquellas materias que más les ayuden en el cumplimiento de su trabajo docente.

Les invito a iniciar la Clase Normal, si es que aún no lo han hecho, pues enriquece mucho y ayuda a servir mejor el compartir los problemas y aciertos que se les presentan cada vez que ejercen su ministerio, así como para iniciar a otras personas en el mismo.

 Se sugiere que La Clase Normal se lleve en forma de taller, permitiendo la participación de todos/as, con un moderador que podrá ser rotado cada clase por algún miembro del grupo.

 Se podría realizar con la siguiente sugerencia de programa:

          Oración

         Reflexión

         Participación (breve) de los asistentes de sus inquietudes en cuanto a los

            temas de estudio, la forma que enseñar o el manejo del grupo

         Compartir experiencias (breves) de situaciones similares a las que se

            presentaron en el punto anterior

         Oración de despedida.

 El Director/a o moderador/a del grupo deberá ser muy cuidadoso/a de los tiempos, pues en general tendemos a extendernos mucho en este tipo de dinámicas, pero poco a poco el grupo irá aprendiendo a redimir el tiempo.

 También será importante que cuando se hable de la situación que presente algún alumno/a, se haga en forma general y no se proporcionen nombres, porque eso es lo de menos y sí se puede dañar la integridad de las personas.

 Me permito enviarles una reflexión.

 Fraternalmente

Patricia Maroto Cabrera

IGLESIA METODISTA DE MÉXICO A. R.

 Generalmente cuando alguna persona es invitada para ejercer el ministerio de la educación dentro de la iglesia se hace las siguientes preguntas:

 ¿QUÉ VOY A ENSEÑAR?

 ¿CÓMO VOY A ENSEÑAR?

 ¿CÓMO SON LAS PERSONAS A QUIENES VOY A ENSEÑAR?

 Los Directores/as, entregan los materiales que se han de ocupar y en parte se resuelve el problema, pero muchas veces las preguntas persisten aun cuando tengamos los materiales de estudio.

 Leyendo una de las lecciones del libro de Educación Cristiana de Sara Dixon encontré que el pasaje bíblico tan conocido por todos nosotros de Lucas 24.13-35  “En el Camino a Emaús”, trae una gran enseñanza pedagógica y al ir al pasaje directamente encontré aún más enseñanzas, atrévanse a leerlo como lección de pedagogía y seguramente encontrarán más riqueza.

 Una vez que se haya leído el pasaje se pueden hacer las siguientes preguntas:

 1.         ¿Cuál es el lugar de los acontecimientos?

2.         ¿De qué hablaban los caminantes?

3.         ¿Qué hizo Jesús mientras hablaban y discutían?

4.         ¿Cómo tenían los ojos los caminantes?

5.         ¿Qué les preguntó Jesús?

6.         ¿Jesús no sabía las cosas que habían pasado?, ¿Por qué habrá

            preguntado ¿qué cosas??

7.         Después de escucharlos ¿Qué les explicó?

8.         ¿Cuál es el comportamiento de Jesús ante la invitación a quedarse a pasar

            la noche con ellos?

9.         ¿Cuándo les dijo que él era Jesús?

10.      ¿Qué sintieron los hombres después de que Jesús desapareció?

11.      ¿Qué hicieron después de todo lo sucedido?

 Permitir la participación del grupo.

 Dando una breve explicación a las preguntas anteriores podemos tener un bello modelo de enseñanza.

 1.         ¿Cuál es el lugar de los acontecimientos?

 El camino, la cotidianidad, por donde todos transitamos. Jesús va al lugar de la gente, no está esperando tener un templo o un salón de clases, él va a donde está el que necesita ser enseñado, el maestro/a debe conocer el “camino” de sus alumnos/as, esto es, cómo son, qué características tienen según su edad, cuáles son sus intereses, su familia, su entorno, sus necesidades, preocuparse por el camino por donde transitan.

 2.         ¿De qué hablaban los caminantes?

 Hablaban de lo que había acontecido, de lo que a ellos les interesaba, de sus preocupaciones de ese momento. El maestro/a debe estar atento a los intereses de los alumnos/as, lo que les preocupa, lo que están viviendo en esos momentos y su enseñanza debe partir de ahí.

 3.         ¿Qué hizo Jesús mientras hablaban y discutían?

 Jesús se acercó y caminó con ellos, quizá es la parte más sublime del momento, el Maestro se acerca y camina con sus discípulos, ésta es una gran enseñanza, como maestros/as cuánto nos acercamos a nuestros alumnos/as y caminamos con ellos/as, olvidándonos de ser el maestro/a sabelotodo y siendo un compañero/a de camino del alumno/a.

 4.         ¿Cómo tenían los ojos los caminantes?

 Los ojos de los caminantes estaban velados, sin embargo Jesús tiene paciencia, espera, no se revela ante ellos. Todo el proceso de enseñanza se rompe en el momento en el que el maestro/a asume el papel protagónico, el/a que revela todo a los alumnos/as, porque él es el/a que lo sabe todo y se siente en la imperiosa necesidad de transmitirles “sus conocimientos”, los caminantes tienen los ojos velados pero no están ciegos. Jesús sabe esperar a que los discípulos vayan cobrando conciencia de Él.

 5.         ¿Qué les preguntó Jesús?

 ¿Acaso Jesús no sabía de lo que venían hablando los caminantes? ¡Claro que sí!, pero cuando una persona explica, está aprendiendo, pues ordena sus pensamientos y recurre a lo que sabe, cuántas veces como maestros/as no dejamos expresarse a los alumnos/as, ellos/as también tienen muchas cosas qué decir y explicar. Pero aún más, Jesús les pregunta ¿y por qué están tristes?, Jesús no sólo se interesa por lo que saben sino también por lo que sienten, él es un maestro que se dirige a la persona en su integridad no nada más a la parte intelectual del ser humano, como muchas veces nos sucede, nuestras clases van dirigidas al intelecto: “que se aprendan de memoria versículos bíblicos, personajes, lugares, hechos, que sepan cada vez más y hasta se hacen concursos” y quizá eso no esté mal sino que no es lo único que hay que cuidar cuando se enseña, sino también la parte afectiva.

  6.         ¿Jesús no sabía las cosas que habían pasado?, ¿Por qué habrá preguntado ¿qué cosas??

 ¡Claro que Jesús sabía lo que había pasado! ¡y no nada más lo sabía, lo había vivido en carne propia!, entonces ¿por qué la pregunta? Pues el método de enseñanza de Jesús es así, a base de preguntas, de hacer razonar a la gente, de hacer que busquen en su ser todo lo que traen, como maestros/as tendemos a ser expositivos, es decir, a decirlo todo nosotros/as, pues sentimos que somos los que sabemos las cosas y se las tenemos que enseñar a los alumnos/as, pero Jesús nos enseña que no es así, que debemos darle la oportunidad a la gente de reflexionar, de decir lo que sabe y lo que siente, todos tenemos mucho que dar, enseñar y aprender, maestros/as y alumnos/as.

 7.         Después de escucharlos ¿Qué les explicó?

 ¡Ahora sí!, Jesús ya los confrontó, ya los hizo reflexionar sobre lo que piensan y sienten y ya les permitió expresarlo, ya sabe qué es lo que les falta por aprender “todas las Escrituras que hablaban de él, comenzando desde Moisés…” Jesús mismo nos dice “Qué hemos de enseñar”.

 8.         ¿Cuál es el comportamiento de Jesús ante la invitación a quedarse a pasar la noche con ellos?

 Jesús se resiste, no se impone, no intenta seguir enseñando hasta el cansancio, todo tiene un límite, debemos considerar que los alumnos/as tienen un tiempo de atención, se dice que una persona puede estar atenta dos minutos por año de edad.

 9.         ¿Cuándo les dijo que él era Jesús?

 Nunca. ¿Ustedes creen que el proceso de enseñanza se hubiera dado si Jesús, cuando empezó a caminar con ellos, les hubiera revelado quién era? Yo me imagino que no, pues ellos estaban absortos en sus intereses, tal vez no lo hubieran escuchado o no le hubieran creído. Jesús esperó a que ellos lo descubrieran por sí mismos, que es lo que nosotros debemos fomentar en nuestros alumnos/as a descubrir por sí mismos a Dios y sus verdades.

 10.      ¿Qué sintieron los hombres después de que Jesús desapareció?

 Ardor en su corazón. Cuando hay un encuentro entre Dios y su criatura, se siente en todo el ser, no es nada más intelectual ni nada más emocional, sino en toda la integridad de la persona. A mi parecer, ése debe ser parte de nuestro objetivo, que cada participante sienta como los caminantes, “que su corazón arde con la voz de Jesús y al abrir las Escrituras”.

 11.      ¿Qué hicieron después de todo lo sucedido?

 “Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén…”, que estaba a 60 estadios de distancia, ¡equivalente a 11 km!, cuando una persona ha llegado al encuentro con Jesús se siente motivado a la acción, sin importar los obstáculos y ésta sería la parte que completaría nuestro objetivo, si hemos sido un instrumento en las manos de Dios en el ministerio de la enseñanza, los participantes tendrán un encuentro integral con Jesús y se comprometerán con su proyecto y se sentirán motivados a la acción.

 QUE EL SEÑOR SEA NUESTRO GUÍA Y MAESTRO

 Con afecto fraterno

Patricia Maroto Cabrera

Historia

Las Diaconisas en México

1904 – 1979

8ª parte

Comenzamos en el número 35 y seguiremos hasta el No. 51, del 29 de octubre, con la publicación en esta Sección, en 17 partes, de la tesis que para obtener el grado de Licenciado en Historia presentó nuestro hermano Xeitl Ulises Alvarado López, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en marzo de 2009, con el interesante y poco estudiado tema “Las Diaconisas en México (1904 – 1979)”.

Ulises Alvarado es miembro de número de la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México y miembro de la iglesia El Mesías, de Balderas, D. F., aun cuando él pertenece a la congregación del templo   “El Divino Redentor” en el Arenal, estado de Hidalgo.  Agradecemos su autorización para reproducirla en beneficio del conocimiento de la vida del metodismo en México.

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Hoy y siempre

 Ocho breves relatos de Einstein

*1*

Un periodista le preguntó a Einstein:

– ‘¿Me puede Ud. explicar la Ley de la Relatividad?’

Y Einstein le contestó:

– ‘¿Me puede Ud. explicar cómo se fríe un huevo?’

El periodista lo miró extrañado y le contesta:

– ‘Pues, sí, sí que puedo’.

A lo cual Einstein replicó:

– ‘Bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no se lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego’.

 *2*

Durante el nazismo Einstein, a causa de ser judío, debió de soportar una guerra en su contra urdida con el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de estos intentos se dio cuando se compilaron las opiniones de 100 científicos que contradecían las de Einstein, editadas en un libro llamado ‘Cien autores en contra de Einstein’. A esto Einstein respondió:

-‘¿Por qué cien?. Si estuviese errado haría falta solo uno’.

 *3*

En una conferencia que Einstein dio en un Colegio de Francia, el escritor francés Paul Valery le preguntó:

– ‘Profesor Einstein, cuando tiene una idea original, ¿qué hace? ¿La anota en un cuaderno o en una hoja suelta?’

A lo que Einstein respondió:

-‘Cuando tengo una idea original no se me olvida’.

*4*

Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y estadounidense. Al final de su vida, un periodista le preguntó que posibles repercusiones habían tenido sobre su fama estos cambios. Einstein respondió:

– ‘Si mis teorías hubieran resultado falsas, los estadounidenses dirían que yo era un físico suizo; los  suizos que era un científico alemán; y los alemanes que era un astrónomo judío’.

*5*

 En 1919, Einstein fue invitado por el inglés lord Haldane a compartir una velada con diferentes personalidades. Entre éstas había un aristócrata muy interesado en los trabajos del físico. Tras una larga conversación, el inglés explicó a Einstein que había perdido recientemente a su mayordomo y que aún no había encontrado un sustituto.

– ‘La raya del pantalón la he tenido que hacer yo mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas’.

A lo que Einstein comentó:

-‘Me lo va a decir a mi. ¿Ve usted estas arrugas de mi pantalón? Pues he tardado casi cinco años en conseguirlas.’

 *6*

En una reunión social Marilyn Monroe se cruzó con Albert Einstein y ella le sugirió lo siguiente:

-‘Qué dice profesor, ¿deberíamos casarnos y tener un hijo juntos? ¿Se imagina un bebe con mi belleza y su inteligencia?’.

Einstein muy seriamente le respondió:

– ‘Desafortunadamente temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia’.

 *7*

 Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación, Einstein le dijo a Chaplin:

-‘Lo que he admirado siempre de usted es que su arte  es universal; todo el mundo le comprende y le admira’.

A lo que Chaplin respondió:

-‘Lo suyo es mucho más digno de respeto: todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende’.

 *8*

Y por último uno de los chistes favoritos que Einstein relatara en reuniones con políticos y científicos.

Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la Relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chofer. Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.

– ‘Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra.’

Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió la farsa. El chofer expuso la conferencia que había oído repetir tantas veces a Einstein.

Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta, sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó:

– ‘La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que se la responda la persona que se encuentra al final de la sala…, que es mi chofer’.

Intolerancia religiosa

Leopoldo Cervantes-Ortiz

 Luis Guzmán denuncia el genocidio evangélico en México

 El “testamento protestante” de Carlos Monsiváis (IV)

  

“Contra el Evangelio, la Iglesia católica p-ractica el genocidio”, informó en su portada “Tiempo” en 1951.

 

05 DE MAYO DE 2012.- El problema aquí no es la competencia religiosa, sino la certidumbre de la inhumanidad de los disidentes. “Si no rezan como Dios manda, que ni Dios los proteja”. [1]  C.M.

 En el periodo que va de 1940 a 1960 la Iglesia Católica monta una campaña dirigida a detener sin miramientos el avance del protestantismo en México.

Los gobiernos posrevolucionarios, empeñados en modernizar al país, no vacilan en seguir el juego a los obispos y en dejar de aplicar las leyes sobre libertad de cultos.

Sin llegar al 1% de la población total, las comunidades evangélicas batallan duramente para sobrevivir, incluso contra su propio aislamiento cultural. Dice Monsiváis: “El gobierno atiende el llamado de los obispos católicos y, en canje de su lealtad política, les entrega la impunidad que, luego de la guerra cristera, es patente de corso de la ‘guerra santa’. El Estado es laico, pero bastante distraído, y no se fija en los métodos que suprimen las herejías”. [2]

 Particularmente agresivo es el arzobispo primado Luis María Martínez, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, lo que no le impidió calificar al protestantismo como “serpiente infernal”, mientras en la provincia se seguían quemando templos, se apedreaba a los fieles, se mataba pastores o se linchaba a grupos enteros.

 La “denuncia cultural” de Monsiváis retoma la intensidad con que en esos años se insistía en el carácter conspirativo del cristianismo no católico, visto como “estrategia de los gringos para debilitar a los pueblos de raíz hispánica” . Y es que si el análisis del cronista no necesariamente coincide, al menos en la periodificación, con el de los especialistas en el tema, la razón es que él le toma el pulso a la cotidianidad protestante, amenazada continuamente por el recelo y la violencia latente.

 Monsiváis destaca muy bien la única voz no evangélica que registraba estos hechos, la del escritor liberal y político Martín Luis Guzmán (1887-1976), novelista de la Revolución ( La sombra del caudillo  es, quizá, su obra más emblemática) y ex secretario de Francisco Villa, director de la revista Tiempo,  que documentaba las persecuciones.

 “Contra el Evangelio, la Iglesia católica practica el genocidio”, informó en una portada de 1951. En esa publicación colaboró el escritor y polígrafo metodista Gonzalo Báez-Camargo (1899-1983). La tesis de Deyssy Jael de la Luz García sobre la Iglesia de Dios muestra la manera en que Luis María Martínez lanzó, en 1944, la “Cruzada en Defensa de la Fe”. En su carta pastoral, este jerarca aseveró: ““El protestantismo es una creencia extranjera y extraña que tiene como objetivo arrebatar a los mexicanos su más rico tesoro, la fe católica, que hace cuatro siglos nos trajo la Santísima Virgen de Guadalupe […] Por tanto, debe ser erradicado de raíz por los métodos que fueran necesarios”.

 La cita amplia de esta autora permite apreciar los aspectos de esta “cruzada”: “La campaña escrita fue una de las respuestas al llamado de la cruzada, pues a través de la prensa confesional, boletines, facsímiles y hojas sueltas se agredían los principios doctrinales del protestantismo y se atacaban a los que habían abandonado el catolicismo para hacerles saber —según los redactores anónimos— que estaban en un error al haber dejado ‘los sagrados sacramentos del culto sobrenatural que rendían en la Iglesia católica’, y que el protestantismo los había liberado, pero para ir al infierno. [3]

 Las condenas explícitas que acompañaban los ataques físicos tampoco eran más suaves y recordaban los tiempos de las excomuniones de los insurgentes Hidalgo y Morelos: “Que la más vil de las muertes venga sobre ellos [los protestantes] y que desciendan vivos al abismo. Que su descendencia sea destruida de la tierra y que perezcan por hambre, sed, desnudez y toda aflicción. Que tengan toda miseria y pestilencia y tormento […] Que su entierro sea con los lobos y asnos. Que perros hambrientos devoren sus cadáveres. Que el diablo y sus ángeles sean sus compañeros para siempre. Amén, amén, así que sea, que así sea” (información aparecida en  Nuevo Día  y transcrita en Tiempo, 1945).

 Paralelo a esta campaña tan vil surgió por fin un organismo que asumiría la denuncia formal de la situación, el Comité Nacional Evangélico de Defensa , que desde principios de los 50, y con una perspectiva interdenominacional comenzó a “documentar los agravios criminales”, con la salvedad, bien subrayada por Monsiváis, de que “no dialoga en lo más mínimo con la opinión pública (para empezar, porque ésta nunca se entera de su existencia) y se limita a denuncias (ignoradas) y a pequeñas marchas cada 21 de marzo ante el Hemiciclo a Juárez” (p. 73).

Estas marchas se volverían toda una tradición, además de que era una ocasión para episodios espontáneos de “evangelización masiva”, y para los años 90, con los cambios onstitucionales, alcanzarían las páginas de los periódicos.  Más tarde, comenzaría a perder importancia ante el empuje de los nuevos liderazgos evangélicos, más preocupados por posicionarse políticamente que por promover la identidad evangélica histórica, ligada a las gestas liberales del siglo XIX.

En la siguiente sección, “Le dije pinche aleluya y no se rio”, Monsiváis aporta la visión de la postura fundamentalista y de la cultura bíblica (lo uno por lo otro) como recurso de resistencia para las comunidades evangélicas: “A diferencia del fundamentalismo dominante, hecho de arrogancia y menosprecio de los credos falsos, el fundamentalismo de las minorías suele provenir no sólo de la relación con lo trascendente, sino de todo lo que el medio circundante les niega”. Las citas bíblicas, por lo tanto, estaban a la orden del día y los Salmos, en particular, son el refugio de los creyentes perseguidos.

 La dureza de la persecución hizo que la identificación con los pasajes relacionados fuera casi absoluta. “Esto dura sin modificaciones por lo menos un siglo y el desarrollo doctrinario de los protestantismos depende en gran medida de las luchas, un tanto aletargadas, por obtener el reconocimiento de las creencias. Y al no fijarse con claridad esta historia, las comunidades protestantes no verifican las tragedias que han vivido y la necesidad d profundizar en el tema de las libertades” (p. 74).

 Los casos de intolerancia se suceden sin término y así se llega hasta los años en que el régimen modificó la Constitución en materia religiosa, momento en el que por fin se recurrirá al concepto de derechos humanos .

 Un cuento de Sergio Pitol (1933), “Semejante a los dioses”, mencionado por Monsiváis (p. 75), explora magistralmente la zona más profunda del odio por la diferencia religiosa. Un niño iluminado y trastornado de 13 años denuncia a su familia heterodoxa (“credo en desgracia” le llama) y azuza al pueblo para acabar con ella: “Después, cuando aún podía hacerlo, recordó que esa noche había dado voces en la calle, pidiendo que prendieran fuego a la casa de Serafín Naranjo donde su padre celebraba el servicio, y habían llegado unos con fusiles, otros con antorchas y otros con piedras, y otros con nada, con sólo una boca vociferante y recios puños, dispuestos a que nadie saliera de la casa, en tanto que él, con voz que la pasión le había vuelto poderosa y que sobresalía de entre el rugido general, clamaba justicia para los sacerdotes asesinados, de cuyo martirio, juraba, eran responsables esas casi veinte personas reunidas para entonar en voz baja sus cánticos y plegarias”. [4]

 El cronista concluye: “Deshumanizados a fondo los disidentes, su persecución no ocurre en la conciencia pública y una suerte de convenio invisibiliza a los marginales de toda índole  ¿Derechos humanos?  El concepto ni siquiera circula y resultaría inconcebible darle categoría de asunto nacional”.

 El tema a abordar ahora es precisamente el de la llamada “identidad nacional”.

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   [1] C. Monsiváis, “De las ventajas de no mencionar a la intolerancia”, en  El Universal,  22 de junio de 1999, recogido en C. Monsiváis y C. Martínez García,  op. cit.,  p. 123.

   [2] C. Monsiváis, “De las variedades de la experiencia protestante”, p. 72.

   [3] D.J. de la Luz García,  El movimiento pentecostal en México. El caso de la Iglesia de Dios, 1926-1948.  Tesis de licenciatura. México, Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM, p. 162. Publicada por la editorial Manda en 2010.

   [4] Cf. S. Pitol, “Semejante a los dioses”, en  Cuerpo presente. Relatos . México, Era, 1990, p. 57,  http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=29&Itemid=30&limit=1&limitstart=2 .  Este cuento, escrito en 1958, pertenece al libro  Infierno de todos  (1965). Pitol, junto con José Emilio Pacheco, es uno de los amigos de juventud de Monsiváis. Véase: S. Pitol, “Con Monsiváis, el joven”, en  El arte de la fuga. México,  Era, 1996, pp. 30-51. Un fragmento en: http://www.jornada.unam.mx/2010/06/20/opinion/014a1pol .

©Protestante Digital 2012

La Biblia

La Inspiración

Ahora entramos al segundo gran tema, el cual es la inspiración.

Creo personalmente en lo que se llama la inspiración verbal y plenaria de las Escrituras. Eso quiere decir que la Biblia es una declaración autorizada, y que cada palabra es la Palabra de Dios para nosotros en este día en que vivimos. La inspiración garantiza la revelación de Dios. Y eso es precisamente lo que dice este libro. Dos hombres, Pablo escribiendo su última epístola a Timoteo, y Pedro escribiendo su última, ambos tenían algo muy definido a decir en cuanto a la Biblia.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (II Timoteo 3:16, 17).

Fíjense en que TODA la Escritura es dada por inspiración. La palabra “inspiración” significa “expirada por Dios”. Dios hablaba por estos hombres, como aquí habló por Pablo, exactamente lo que Él quiso decir. No hay más que añadir. Pedro lo expresa en esta manera:

Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. (II Pedro 1:21).

Es muy importante ver que estos hombres fueron conmovidos, como si fueran llevados por el Santo Espíritu de Dios. Era el Obispo Westcott que dijo, “Los pensamientos están unidos a las palabras tan forzosamente como el alma está unido al cuerpo.” Y, el Doctor Keiper dijo, “Puede existir la música sin notas, o la matemática sin números tan fácilmente como pueden existir los pensamientos sin palabras. No son los pensamientos que son inspirados. Son las palabras que son inspiradas”.

Hay un cuentecito acerca de una muchacha que había tomado clases de voz con un profesor famoso. En el día del recital, el profesor llegó para escuchar cantar a la muchacha. Al terminarlo, la muchacha estaba muy ansiosa de saber lo que decía el profesor. Como no había llegado a felicitarla, ella preguntó a una amiga de lo que el profesor había dicho. La amiga le contestó, “El profesor dijo que cuando tú cantabas, le sonaba algo celestial”. La muchacha no pudo creer que el profesor hubiera dicho eso, y le preguntó de nuevo a la amiga, “¿Es verdad que dijo que le sonaba así, celestial” La amiga respondió que sí fue la verdad. La muchacha persistía, “Quiero saber exactamente lo que dijo el profesor. ¿Qué es lo que dijo en realidad” La amiga le contestó, “Bueno, si quieres en verdad saber las palabras exactas, él dijo que era un sonido ultraterrestre.”

Permítanme decirles, mis amigos, que un sonido ultraterrestre no quiere decir que suena celestial. Las palabras exactas sí son importantes.

Créanme, que son las palabras de la Escritura que son inspiradas, y no los pensamientos. Por ejemplo, Satanás no fue inspirado a decir una mentira, pero la Biblia indica que mintió. Son las palabras que son inspiradas. Y el Señor Jesús dijo, “Escrito está,” citando la Palabra de Dios del Antiguo Testamento. Aquellos hombres que escribían el Antiguo Testamento estaban proclamando lo que Dios tenía que decir. En Éxodo 20:1 Moisés escribió: “Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:….” Fue Dios que habló. Moisés escribió lo que dijo Dios.

Por los años han sido hallados muchos manuscritos excelentes de la Escritura. Hablando en cuanto a los manuscritos en Bretaña, el señor Jorge Kenyon, difunto director y bibliotecario principal del museo británico, hizo esta declaración: “Gracias a estos manuscritos, el lector ordinario de la Biblia puede sentirse cómodo en cuanto a la pureza del texto. Aparte de pocas alteraciones verbales de no importancia, las cuales se consideran ser naturales en libros transcritos a mano, estamos asegurados de que el Nuevo Testamento ha venido intacto”. Se pueden asegurar hoy de que tenemos los que llegan tan próximos a los autógrafos como cualesquier puedan llegar. Los autógrafos son inspirados y creo en la inspiración verbal y plenaria.

Irenaeus, uno de los primeros padres de la iglesia, dijo, “Las Escrituras, por cierto, son perfectas por cuanto están habladas por la Palabra de Dios y por Su Espíritu”. Augustín declaró, “Sometámonos, pues y doblémonos a la autoridad de la Santa Escritura que no yerra ni engaña”. Y Spurgeon dijo, “Nunca puedo dudar la doctrina de la inspiración verbal y plenaria en vista de que veo constantemente en la práctica actual cómo las mismas palabras que a Dios le agradó usar han sido bendecidas al alma del hombre”. Dios habla en este libro a nuestros corazones y vidas.

Libros

“La Iglesia Metodista de México y su herencia wesleyana”

(2ª parte)

Publicado en 1953 por el Comité organizador de la celebración del CCL Aniversario del Nacimiento del Rev. Juan Wesley (1703 – 1953).

Un precioso texto de estudio dedicado al pueblo metodista con motivo del 250 aniversario de nacimiento del insigne predicador y reformador cristiano, elaborado por destacados valores en el mundo de las letras.

Encontraremos colaboraciones de N. Bolaños, Agustín Romero López, Manuel V. Flores, Ruth V. Warner, Milton C. Davis, Juan N. Pascoe, Rolando Zapata Olivares, Ignacio B. González, Gonzalo Báez Camargo, Zalathiel Jiménez Pozo, Maurilio Olivera Chávez, Alejandro Ruiz Muñoz y Eleazar Guerra Olivares, todos ellos ya en la presencia del Señor.

Estaremos publicándolo DM en partes, cada quincena, a partir del número 41 de nuestro periódico hasta el 29 de marzo de 2013 con la edición del número 61. Es un libro que no se encuentra fácilmente ya que está agotado.

Este libro además de ser de carácter histórico también lo es de doctrina. Esperamos que lo disfrute.

La Redacción.

 

 

   

Los Salmos

Documentos de apoyo

Una vez más publicamos los documentos de apoyo para el estudio del libro de Salmos. Para descargar, de clic en el texto subrayado para la descarga de los documentos:

  1. Estudios biblicos 2012

  2. Salmos estudio 01

  3. Salmos estudio 02

 

Noticias internacionales

SUIZA

El Secretario General del CMI condena la violencia en Siria

 

Ginebra, jueves, 31 de mayo de 2012 (CMI/ALC) – En una reciente declaración, el Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), condena la violencia en Siria y expresa su solidaridad con las víctimas, orando por el restablecimiento de la paz en el país.

“Expreso mi profundo pesar por la masacre de personas inocentes, y en particular de niños, que tuvo lugar el domingo pasado en el pueblo de Taldo, en la región de Houla, cerca de Homs, en Siria”,  dijo Tveit en la declaración.

 “Como iglesias, no podemos hacer otra cosa que condenar este acto inhumano y manifestar nuestros sentimientos de solidaridad con las familias de las víctimas, que lloran la pérdida de sus seres queridos”, añadió.

 Asimismo, en la declaración, Tveit expresó una gran preocupación ante el ciclo de violencia que no ha cesado desde hace más de un año. Acerca de esta situación, observó que “el Gobierno de Siria, como todos los gobiernos, tiene la obligación de proteger a sus propios ciudadanos, y de proteger sus derechos humanos y sus libertades fundamentales”.

 En nombre del CMI, Tveit también instó a la “comunidad internacional a apoyar plenamente los esfuerzos de las Naciones Unidas destinados a instaurar la paz y a poner fin al ciclo de violencia” y expresó su esperanza de que “la paz con justicia prevalezca pronto en el país”.

ESTADOS UNIDOS

 Analistas plantean que el sentimiento religioso estará presente en próximas elecciones

 

 Lunes, 4 de junio de 2012 (ALC) – El sentimiento religioso de los ciudadanos electores de los Estados Unidos estará presente en las próximas elecciones presidenciales, cuando las contracorrientes religiosas actúan en el actual proceso, a partir del debate que se establece entre la posición del actual mandatario Barak Obama y de su contrincante republicano Mitt Romney, según dio a conocer un estudio que se hizo público, esta semana que concluye aquí.

 El estudio, dado a conocer por el diario Orlando Sentinel, afirma que el sentimiento religioso de los estadounidenses podría ser un factor determinante en los resultados de las próximas elecciones presidenciales de noviembre, y considera a los cristianos evangélicos como un sector importante, en tanto constituye uno de los pilares principales del electorado republicano, pero que teme a la imposición de la fe mormona por parte del candidato Romney, de llegar a triunfar éste.

 Para tal afirmación se parte de que muchos fundamentalistas cristianos consideran el mormonismo como una secta no cristiana y ponen en duda sus posiciones conservadoras, cuando frente a sensibles temas como el del aborto, el ex gobernador de Massachussets no ha sostenido una postura consistente.

BRASIL

Metodistas conmemoran 40 años de ordenación femenina, pero con cuestionamientos

participantes en la Semana Wesleyana

Miércoles, 13 de junio de 2012 (ALC) – Aún en el metodismo, una de las primeras familias cristianas en ordenar mujeres al sacerdocio en América Latina, las mujeres todavía sufren discriminación, apuntó la reverenda María Inés Simeone, de la Iglesia Metodista Central de Montevideo, en la 61ª Semana Wesleyana de 2012, organizada por la Facultad de Teología (FaTeo) metodista. El evento conmemoró el marco de los 40 años de ministerio femenino en la Iglesia Metodista del Brasil.

 Convidada para el encuentro, la obispa Joaquina Nhanala, de Mozambique, constató que tanto en Brasil, como en su país, a pesar de la expresiva mayoría de la feligresía femenina, apenas una mujer ocupa funciones episcopales en las iglesias metodistas de los dos países. El camino para la igualdad pasa por la organización de las mujeres, declaró.

 “La liberación  de la mujer es condición sine qua non para la liberación del hombre, así como la liberación del hombre es condición sine qua non para la liberación de la mujer”, señaló Nhanala. La obispa brasileña Marisa de Freitas Ferreira concordó con la colega mozambicana. El gobierno de la iglesia sólo será bueno cuando sea ejercido conjuntamente por hombres y mujeres para la gloria del Reino de Dios, afirmó.

En Mozambique, las mujeres son responsables por la mayor parte de los recursos personales y materiales que sustentan la iglesia y aun así son excluidas de las funciones tildadas como “masculinas”. “Pocas mujeres tienen nivel de doctorado. Así mismo la autoridad de la Obispa es cuestionada, a veces por las propias mujeres”, lamentó Nhanala.

 Bien diferente es la situación de la reverenda María Inés Simeone, presidenta de la Iglesia Metodista del Uruguay, la cuarta mujer en ocupar ese cargo. “Uruguay tuvo primera mujer laica electa presidente de la Iglesia en el mundo, en 1979”, relató. Hoy, la mayor instancia decisoria de la Iglesia Metodista de Uruguay es integrada por seis mujeres y tres hombres.

 La primera presbítera de la denominación en Brasil fue Zeni de Lima Soares.

 La reverenda Eunice Roberto de Araújo Oliveira , primera presbítera ordenada en la Quinta Región de la Iglesia Metodista,  participó de la 61ª Semana Wesleyana, realizado del 21 a 25 de mayo, en Rudge Ramos, San Pablo. Ella fue la predicadora del culto de apertura de la Semana. Eunice Roberto mencionó que Dios no hace distinción de sexo en la divulgación de la Palabra, tanto que ellas fueron las primeras testigos oculares de la resurrección de Jesús.

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Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC)

Noticias nacionales

Página Web oficial de la IMMAR

Recibimos la nota enviada para su publicación, por el Pbro. Rafael Murillo con el saludo y envío del Manual de procedimientos que incluimos:

Muy queridos hermanos todos: Me gozo en enviarles el Manual de procedimientos para el uso de la Página Web Oficial.  Después de salvar una gran cantidad y peso de obstáculos en el camino, sólo la convicción de que este es un instrumento de bendición para el Reino de Dios, y la absoluta seguridad de que Dios nos fortalece y va delante de nosotros, nos ha hecho perseverar, animados por los ángeles que Él ha ido colocando en el camino, quienes con preparación profesional, disposición a servir y disponibilidad en medio y sobre de sus responsabilidades cotidianas, han ofrendado voluntariamente sus talentos y dones al Rey de reyes y Señor de señores, a Él sea la gloria.

              Nuestro reconocimiento a Erika Nolasco, quien aceptó gustosa asumir la Administración y como arranque ha elaborado profesionalmente este Manual, que da orientación y orden a nuestra comunicación cibernética, dentro y fuera de nuestra amada Iglesia.

              Exhortamos a que cada conferencia anual tenga sus corresponsales y estos nos ayuden enviando artículos que se generen en su área geográfica, se use para difundir información y publicidad, animen a las páginas conferenciales, distritales y locales, así como las de las organizaciones para que se haga el “link”, y vivamos satisfactoriamente nuestra conexionalidad.

            ¡A Dios sea la Gloria!    Pbro. Rafael Murillo Paniagua

manualIMMARFinal

Libros de la Biblia para estudio anual

Recordamos los libros de estudio para los siguientes años

2012 Las Sagradas Escrituras.    Salmos,1 y 2 Timoteo

2013 La Razón. Proverbios,         Romanos (Juan)

2014 La Historia y tradición.         Éxodo, Hebreos. (Mateo)

2015 La Experiencia Personal.    Hechos, Gálatas y Efesios. (Lucas)

 “Bullying” religioso aumenta en las escuelas del país

Ciudad de México, miércoles, 30 de mayo de 2012 (ALC) – Un registro oficial de la Asociación de Padres de Familia indicó, recientemente, que al menos unos 90 casos de “bullying” han sido reportados a este organismo, mientras se afirma que unos cinco mil hechos de este tipo permanecen sin hacerte públicos por temor de las propias víctimas.

Además de golpes y hostilidades, la intolerancia religiosa entre estudiantes va en aumento, sobre todo contra los miembros de los Testigos de Jehová, cuando el pronunciamiento contra la reforma al Artículo 24 de la Constitución del país trata de evitar la desintegración de la laicidad en la educación, mientras ya se observan síntomas de violencia y acoso entre los estudiantes como consecuencia de dogmas familiares en torno al ámbito de las distintas religiones.

Según estudiosos del fenómeno, el “bullying” religioso está teniendo mayor manifestación en las aulas de enseñanza primaria que secundaria, aunque no se descarta su presencia, también, en el bachillerato y la universidad, sobre todo con niños que sus padres pertenecen a los Testigos de Jehová.

El caso de la violencia en las escuelas comienza a ser una seria preocupación para las autoridades educacionales y políticas del país, cuando el Artículo 3 de la Constitución exige promover valores cívicos en las escuelas, de manera que se involucre a los estudiantes en una correcta formación moral y ética que, más allá de la fe personal de cada ciudadano, permita la libertad de expresión religiosa que, precisamente, la modificación al Artículo 24 coarta y mantiene al país en un amplio debate.

Conferencia Anual Norcental

Celebra las actividades y Conferencia  anual por primera vez en el mes de junio (11-17) en el Templo San Pablo, de Torreón, con el propósito de tener más tiempo y opciones para que los pastores que reciban nuevo cargo o nombramiento tengan la oportunidad de inscribir a sus hijos en la escuela de la comunidad que los recibirá para este nuevo ciclo. Oremos por sus actividades y nombramientos, entre ellos el de Superintendente del Distrito Chihuahua para el período 2010 – 2016.

Vanguardia Juvenil

Daniel Oval: ¿entretener jóvenes hasta que sean adultos?  

Hoy más que nunca los jóvenes buscan modelos adultos que sean sus referentes.

 

28 DE MAYO DE 2012.- Estamos con Daniel Oval Espinosa, tinerfeño afincado desde muy joven en Madrid, casado con Sonia Gómez, con tres hijas. Ha sido nombrado el pasado mes de marzo como nuevo Consejero de Juventud del Consejo Evangélico de Madrid.

 P.- Daniel, sabemos que tienes una trayectoria larga en tu interés por los jóvenes en la iglesia ¿nos podrías resumir tu “currículo”?

 R.-  Esto es algo de lo que no me gusta hablar mucho, no por falsa modestia, sino porque lo del currículo en sí es irrelevante, por mucha experiencia que puedas tener no dejas de aprender. Siempre vives situaciones nuevas que te devuelven a la realidad, NO LO SABES TODO, y gracias a Dios por ello. Pero bueno, algo te puedo contar, llevo muchos años trabajando como responsable de jóvenes en mi iglesia local y esta es la parte de mi currículo que más me gusta.

Además, llevo más de 2 años como presidente de la comisión de Juventud de la AEE y como presidente de la plataforma Alianza Joven, que es una plataforma que reúne a la mayoría de las denominaciones evangélicas a nivel nacional y a la mayoría de ministerios y agencias que trabajan con jóvenes en nuestro país.

Desde estas plataformas he participado en la organización de varios eventos, el próximo  Implícate 2012  en Lugo.

 P.- ¿Por qué y cómo nace este interés por los jóvenes?

 R.-  La verdad es porque es un tema que me apasiona. Creo que a los jóvenes se les presta poca atención y en muchos casos se busca a alguien que los tenga entretenidos cada sábado por la tarde hasta que sean adultos y pasen a formar parte del resto de la comunidad. No nos damos cuenta de la importancia y del potencial que tienen, no son el futuro de nuestras iglesias, son el presente.

La mayoría de la gente que llega la iglesia es gente joven y por otro lado, la mayoría de la gente que se va de nuestras iglesias es gente joven, es evidente que algo falla. Debemos tomarnos en serio el trabajo con nuestros jóvenes, ayudarles en ese proceso difícil de la adolescencia, acompañarlos, guiarlos, ayudarles a descubrir su potencial, sus dones y talentos y llevarles a descubrir su lugar en la iglesia, donde pueden ser tan validos como el que más.

 P.- ¿En qué se diferencia la atención pastoral a los jóvenes de las que tienen o necesitan otros grupos de la iglesia?

 R.-  Tampoco difiere mucho. Lo que pasa es que muchas veces no nos damos cuenta de ello. Los tratamos como a niños y apenas les prestamos atención. Es un trabajo netamente pastoral, de acompañamiento, de cuidado, de prestarles toda la atención que necesitan y reclaman, además es una etapa delicada, uno no se acuesta una noche como niño y amanece siendo ya adulto. Es un proceso difícil y duro, pero apasionante que puede marcar el resto de tu vida. En esa etapa de tu vida estas forjando que tipo de padre o de madre vas hacer, que tipo de esposo, que profesión desempañarás… etc. Debemos estar ahí para ayudar, orientar, para ayudarles a descubrir todo lo que pueden llegar a ser. Esto tenemos que tenerlo en cuenta a la hora de trabajar con ellos.

 P.- Dinos, si no te es problema, los líderes que en España consideras pioneros o ejemplos para ti en su visión y conexión con la juventud…

 R.-  Gracias a Dios hay muy buenos líderes que son conscientes de su responsabilidad con los jóvenes y están haciendo un trabajo extraordinario. Saben conectar con la generación que quieren impactar y lo hacen de manera que esa generación, en este caso de jóvenes, les puedes entender, en otras palabras, hablan su idioma. Podría nombrar a muchos, pero creo que ahora mismo Félix Ortiz, Alex Sampedro, Itiel Arroyo, etc.

 P.- Siempre se dice que los jóvenes no son el futuro sino el presente, de hecho Jesús eligió como discípulo a Juan que debía tener alrededor de 18 años. Pero la realidad es que a veces sólo se queda en palabras ¿qué puede y debe hacer una iglesia para aplicar esta idea?

 R.-  Sí, y hay otros ejemplos además de Juan, como fue el caso de Timoteo, de jóvenes que desempeñaron su responsabilidad con eficacia y que demostraron que la juventud no era un impedimento para trabaja y ser útiles en la iglesia. Como antes decía, el problema es que no les tomamos en serio, son parte de la iglesia y el mismo Espíritu Santo que nos llena a nosotros y nos capacita para el trabajo los llena a ellos y los capacita de igual manera. Debemos dar oportunidades de servicio a nuestros jóvenes, ayudarles a descubrir sus dones, sus talentos y ayudarles a ponerlos en práctica, debemos valorarlos en su justa medida.

 P.- ¿Cómo aplicas esta visión a la actividad del Consejo Evangélico de Madrid (CEM)?

 R.-  Desde el CEM se puede hacer un gran trabajo, no de entretenimiento para los jóvenes, sino por ejemplo de formación para líderes de jóvenes que sienten carga por lo que hacen y por los jóvenes con los que trabajan pero que a lo mejor no tienen ni los recursos ni la formación básica para trabajar con ellos. Creo que es ahí donde el CEM puede hacer un buen trabajo. Promoviendo de recursos directamente como pueden ser talleres de formación o indirectamente, apoyando o auspiciando plataformas que generan recursos y los ponen a disposición de los líderes de jóvenes para que estos los puedan usar.

Además, se deberían crear foros donde esos líderes pudieran compartir experiencias, problemáticas, dudas, etc. y recibir el apoyo de otros líderes que están viviendo o han vivido las mismas experiencias, etc.

 P.- Ya fuera del CEM, has mencionado antes el encuentro en Lugo,  “Implícate 2012”  ¿en qué consiste?

 R.-  Implícate es todo un desafío, es algo que pude marcar un antes y un después entre los jóvenes en nuestro país y en la evangelización de España, ya que es la primera vez que se unen tantas agencias misioneras, tantas denominaciones y ministerios para hacer algo juntos, impactar una ciudad con cientos de jóvenes a la vez. Queremos convocar a muchos jóvenes en una misma ciudad, en este caso Lugo, con una sola misión, revelar a Jesús. Inspirar a esos jóvenes a través de plenarias que enciendan sus corazones con la pasión de conocer a Dios y darlo a conocer a otros. Capacitar a esos jóvenes de manera sencilla para que puedan compartir el mensaje de Dios a través de su propio testimonio, del arte, del deporte, de la misericordia, etc.

 P.- También diriges la revista digital  Xtremojoven  ¿qué tal la experiencia?

 R.-  Muy interesante, la verdad es que es necesario algo como xtremojoven. Me encanta, bueno es más que eso, es una necesidad para mí oír a nuestros jóvenes, leer sus artículos, saber lo que les preocupa, lo que les interesa, conocer su opinión sobre lo que está pasando a nuestro alrededor. Gracias a Dios tenemos un muy buen equipo de articulistas y de diferentes edades, pero todos jóvenes o muy relacionados con el trabajo entre los jóvenes, es muy enriquecedor y un placer aprender de ellos.

 P.- Algo más que quieras añadir…

 R.-  Tal vez una pequeña reflexión, y es que hoy más que nunca os jóvenes están buscando modelos adultos que actúen como modelos adultos. Seamos buenos referentes para nuestros jóvenes, y sepamos ganarnos su confianza y su respeto con amor, paciencia, comprensión y empatía.

Autores: P+D Redacción             ©Protestante Digital 2012

Vida y obra de Lutero

Introducción Teológica

I

 Escribir una introducción a esta tan importante y vigorosa obra de Lutero –una introducción para el lector de nuestros días- no puede significar otra cosa que hacer el intento de abrir un camino de acceso a ese cumulo de pensamientos, conocimientos y experiencias profundos y arrolladores con que Lutero se enfrenta a Erasmo de Rotterdam, gloria máxima del humanismo, para justificar y defender su empresa reformadora, plenamente consciente de las consecuencias que ello tendría, y plenamente dispuesto a afrontarlas.

El que lea este libro detenida y atentamente, ya sea teólogo o laico, siempre de nuevo se hallara ante pasajes donde le resultara harto difícil seguir al autor, pasajes donde se notara cuan extraño nos resulta Lutero a los que tenemos nuestras raíces en el protestantismo moderno o racionalista. Y esta impresión de ser un extraño nos la causara Lutero precisamente allí donde el cree exponer lo que le es mas propio, la “summa causae”, la medula misma de su titánico bregar.

Pero !cuanta falta nos hace que se nos abra de nuevo los ojos para que captemos esta dura verdad! Quien después de haber leído este escrito aun no ha llegado a comprender que la teología evangélica depende en forma absoluta de la doctrina del ‘albedrio esclavo’, gasto en vano sus horas de lectura.

Esto es lo que le confiere a este libro cierto tono áspero, desafiante: su inconfundible e insoslayable NO a todos los que quieren ver un sentido positivo en la doctrina del libre albedrio, por buenas y razonables que sean las motivaciones que aducen.

Y si se nos permite dar al lector un consejo que lo ha de acompañar en la vertiginosa senda por la cual Lutero lo conducirá a través de todas las cimas y los abismos del conocimiento de Dios y de los seres humanos, este consejo seria el siguiente: haga caso omiso de las muchas interpretaciones y atenuaciones que los comentaristas de tiempos posteriores ofrecieron para suavizar en algo las asperezas y nivelar las paradojas, y deje valientemente y sin temor las palabras de Lutero tales como el las escribió; es muy posible que en su conjunto obtengan la aprobación que una teología orientada hacia los compromisos no es capaz de darles.

Mejor es notar la distancia que media entre Lutero y la teología e iglesia que llevan su nombre, mejor es ver el abismo que se abre entre el y lo que resulto del protestantismo al correr de los tiempos, que recurrir a interpretaciones y atenuaciones a los efectos de producir un Lutero “aceptable” y comprensible en lugar del Lutero genuino, tan extraño e incomprensible ya para su propio siglo.

Lo mismo, solo en sentido inverso, cabe frente a Erasmo. No hay dudas: al poner lado a lado la Diatribe de libero arbitrio, esta negativa tan cautelosa y al mismo tiempo tan decidida a la Reforma en nombre de la moral humana y de la tradición de la iglesia universal, y aquella enérgica respuesta, sencillamente imponente por lo profundo de sus pensamientos y el empuje de su despiadado ataque, poco cuesta eludir la propia decisión terminante; basta con escudarse tras apreciaciones acerca del carácter vacilante y poco independiente de Erasmo. Pero con esto no se descarta que los argumentos en que se basa Erasmo, podrían ser también los argumentos nuestros, y que sus objeciones –si bien bajo el nombre de otros– podrían haber llegado a ser también nuestras objeciones.

¿No será que los argumentos y las objeciones de Erasmo lograron penetrar en el pensar dogmático y popular mucho mas ampliamente de lo que pudieron hacerlo los pensamientos de Lutero? Ya la ortodoxia luterana de fines del siglo XVI consideraba ofensiva y “calvinista” la doctrina de la doble predestinación, es decir, la elección de Dios para la salvación y para la condenación. Ya la Formula de la Concordia no quiere saber nada de una predestinación que se extiende “a los buenos y a los malos” Y que “ética” elaborada por el protestantismo del siglo pasado no habría intentado basar la aceptación o el rechazo de la fe cristiana sobre la responsabilidad personal del albedrio humano que en este sentido vendría a ser entonces, a pesar de todo, un “libre albedrio”?

Esto mismo era lo que opinaba también Erasmo. Según el, al insistirse en la absoluta falta de libertad del albedrio humano, se socava la responsabilidad moral del hombre. Para Erasmo, la reforma de la iglesia era cuestión de una renovación espiritual y moral de la humanidad mediante el evangelio entendido correctamente; !y ahora tiene que constatar que la Reforma procedente de Wittenberg hace tambalear el eje mismo de sus reflexiones ético religiosas!

En la doctrina del albedrio no libre, Erasmo ve en el mejor de los casos un tema para el dialogo teológico interno, un punto de discusión para los eruditos, pero no un asunto que atañera a los miembros todos de la iglesia, doctos o indoctos, teólogos o laicos. A criterio suyo, la controversia acerca de estas cosas es destructiva para la iglesia, ruinosa para la moral de los hombres. No puede imaginarse como habría de subsistir aun una ética cristiana si la voluntad del hombre no es libre para decidirse por lo bueno y rechazar lo malo, o si al menos es convertida en voluntad de esta índole por medio de la gracia de Dios.

Pero –y precisamente esto ultimo asombrara al lector aun mas que todo lo otro– !hasta eso lo niega Lutero! Para el, la voluntad no es libre antes de que el hombre reciba la gracia divina, ni tampoco lo es después. El libre albedrio es un vocablo que no tiene cabida en la teología de Lutero: es ajeno a su concepto de la justificación, y es ajeno también a su concepto de la santificación. Esto es lo que Erasmo no entiende; y este es, por lo tanto, también el punto en que vastos sectores del protestantismo moderno tienen con Erasmo una afinidad más estrecha de lo que ellos mismos están dispuestos a admitir.

Pero es posible también que la tantas veces criticada cobardía e irresolución de Erasmo sea un factor respecto del cual tengamos que aprender a juzgar con mayor cautela. Hay que ver claramente el motivo por el que Erasmo no quiere plegarse a la causa de Lutero. El humanista clásico Erasmo tiene en vista un fin moral al cooperar en la reforma de la iglesia; Lutero en cambio tiene en vista un fin dogmático. El autor del Enchiridion militis christianiii, al pensar en la renovación de la iglesia, piensa en términos del cristianismo practico; el interés de Lutero esta centrado –por poco agradable que nos suene la palabra– en la Doctrina, lo que para él es sinónimo de Verdad. En el primer tomo de su Teología de Lutero, E. Seeberg ofrece una amplia confrontación de los motivos que determinan el antagonismo entre Lutero y Erasmo.

Y de todo cuanto allí se dice, nada es mas cierto que cuando E. Seeberg observa que este antagonismo radica en la pregunta acerca de que es verdad; lo que por supuesto no quiere decir que podamos hablar de dos conceptos distintos de “verdad”, sino que la diferencia esta en que Lutero cimenta la verdad por la cual lucha el, exclusivamente en el testimonio de la Palabra de Dios, aun contra la iglesia y su tradición y contra el juicio al parecer indubitable de la razón humana y sus valores éticos. En el prefacio de su escrito polémico, Lutero mismo hace referencia a los motivos últimos que se interponen entre el y su contrincante, el católico reformista de extracción humanista.

Para el, Lutero, la subsistencia del mundo entero es poca cosa para compensar la verdad depositada en la palabra de Dios. Él sabe muy bien: quien quiere renovar la iglesia por medio de la Palabra, debe estar dispuesto a jugarse la reputación que tiene entre sus semejantes, e incluso debe estar dispuesto a correr el riesgo de ser un combatiente solitario contra la tradición de la iglesia; porque para Lutero, la nota distintiva en que se reconoce a la iglesia no es su tradición, sino la fidelidad con que testigos y confesores individuales han mantenido en alto la verdad aun en tiempos en que tuvieron en su contra a la iglesia entera. La tradición y esto conviene tenerlo presente por cierto, es parte integrante de la doctrina de la iglesia tal como la entiende Erasmo; pero no tiene nada que hacer allí donde damos de la iglesia un testimonio “luterano”. La fe de Lutero en la iglesia se funda no en la continuidad terrenal de la misma, sino en su continuidad celestial; no en la tradición sino en la predestinación.

De esta manera, el escrito contra Erasmo es al mismo tiempo un documento humano, casi diría un documento que encierra un destino. Es la ruptura definitiva de Lutero con un hombre que había hecho valiosos aportes a una obra de la cual ahora se separa para retornar, pese a todo, a la iglesia antigua. Este Erasmo que con tanto fervor había deseado la reforma de la iglesia y que con tanta vehemencia había fustigado los defectos de que esta iglesia adolecía – este mismo Erasmo retrocede ahora atemorizado ante la realidad de la reforma. Su ideal acerca de lo que debiera ser la iglesia queda en el aire. Mansamente, y lo que es mas extraño aun, colmado de honores, el valiente caballero vuelve a reunirse con aquellos a quienes antaño había combatido. Ansia la reforma de la iglesia por medio de la teología de los Padres; y se asusta ante la iglesia que acaba de surgir ante sus ojos, renovada por la palabra de Dios.

Lutero empero es el hombre que en medio de temporales y borrascas va por el otro camino, el camino de la “verdad revolucionaria”. No lo arredran los turbulentos embates que se arremolinan en torno de él. Queda más y más solo en la lucha contra los exaltados del campo político y espiritualista. Al afilar la pluma para responder a Erasmo, acaba de dejar tras de si la vorágine de la Guerra de los Campesinos, y tiene delante de si la lucha contra los “fanatici”, los sacramentarios. Y sin embargo permanece firme en su convicción en medio de todo este caos.

Con el tema elegido por Erasmo para entablar una polémica con Lutero, el reformador recibe y aprovecha la oportunidad para re exponer públicamente su posición teológica ante amigos y adversarios, pero sobre todo para fortalecer a los que simpatizan con su causa. Y si leemos su escrito teniendo en mente todos estos factores, nos asombraremos no obstante al constatar que nada, absolutamente nada de lo que aconteció en el transcurso de su actuar, fue capaz de menguar la certeza de Lutero respecto de lo que defendió desde un principio su sola fide y sola gratia (salvación por la fe sola y por la gracia sola).

Es que este hallazgo del sola fide y sola gratia le había sido regalado y aclarado en otra forma que a Erasmo las cogniciones suyas, a saber, como revelación de Dios que permaneció vigorosa sobre el y también contra el, de manera que aun ahora, en el año 1525, Lutero continuo su camino con la misma sujeción a una fuerza superior con que lo había iniciado.

Vida y obra de Wesley 

Sermón 42

Las maquinaciones de Satanás

 2 Corintios 2.11

 

No ignoramos sus maquinaciones

 1. Las maquinaciones mediante las cuales el sutil dios de este siglo trabaja para destruir a los hijos de Dios, o por lo menos para atormentar a los que no puede destruir, para confundirlos e impedirles que corran la carrera que tienen por delante,2 son numerosas como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar.3 Pero me propongo hablar acerca de solamente una de ellas (aunque es ejercitada mediante diversos métodos), con la cual intenta dividir el evangelio contra sí mismo y que una parte del mismo derribe a la otra.

 2. El reino interior de los cielos, que es establecido en el corazón de todos los que se arrepienten y creen en el evangelio,4 no es otra cosa que justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.5 Todo niño pequeño en Cristo sabe que somos hechos partícipes de estos dones en el mismo momento en que creemos en Jesús. Pero estos son solamente las primicias del Espíritu;6 la cosecha aún no ha llegado. Aunque estas bendiciones son grandes en modo inconcebible, aun así hemos de confiar en que veremos cosas más grandes que estas. Confiamos en que hemos de amar al Señor nuestro Dios, no sólo como lo hacemos ahora, con un afecto sincero pero débil, sino con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente, con toda nuestra alma, y con todas nuestras fuerzas.7 Buscamos poder para regocijarnos siempre, orar sin cesar, y en todo dar gracias, sabiendo que esta es la voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús.8

 3. Esperamos ser perfeccionados en el amor, ese amor que echa fuera todo temor, el cual lleva en sí castigo,9 y a todo deseo, excepto el de glorificar a aquel a quien amamos, y el de amarle y servirle más y más. Buscamos tal crecimiento en el conocimiento personal y en el amor de Dios nuestro Salvador que nos capacite para siempre caminar en la luz, como él está en la luz.10 Creemos que habrá en nosotros la plenitud de ese sentir que hubo también en Cristo Jesús,11 que amaremos a todo ser humano de tal manera que estaremos listos a poner nuestra vida por él,12 de modo que mediante ese amor seamos liberados de toda ira y orgullo, y de todo afecto maligno. Esperamos ser limpiados de todos nuestros ídolos, de toda contaminación, ya sea de carne o de espíritu;13 ser salvados de todas nuestras inmundicias,14 internas o externas; y ser purificados, así como él es puro.15

 4. Confiamos en la promesa del que no miente,16 en que seguramente vendrá el tiempo cuando haremos su bendita voluntad, así en la tierra como en el cielo;17 cuando nuestra conversación será sazonada con sal,18 con el fin de dar gracia a los oyentes;19 cuando sea que comamos, o bebamos, o hagamos otra cosa, todo será hecho para la gloria de Dios;20 cuando todas nuestras palabras y hechos sean en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.21

 5. Ahora bien, he aquí la gran artimaña de Satanás: destruir la primera obra de Dios en el alma, o por lo menos impedir su crecimiento mediante nuestra expectativa de una obra aún mayor. Por lo tanto, es mi propósito presente, primero, señalar las maneras varias mediante las cuales se esfuerza en lograrlo; y, en segundo lugar, indagar cómo podemos apagar esos dardos de fuego del maligno,22 y cómo elevarnos aún más alto mediante aquello que él intenta como ocasión de nuestra caída.

 I.1. En primer lugar, voy a indicar algunas de las diversas maneras mediante las cuales Satanás se esfuerza por destruir la primera obra de Dios en el alma, o al menos de impedir su crecimiento por causa de nuestra expectativa de una obra mayor. El trata de desalentar nuestro gozo en el Señor mediante la consideración de nuestra propia maldad, pecaminosidad e indignidad, agregando a esto que debe haber un cambio todavía mucho mayor que el que ya hay en nosotros, o no podremos ver al Señor. Si supiésemos que debemos permanecer hasta el día de nuestra muerte tal como somos, quizás podríamos obtener cierto consuelo, aunque fuese pobre, de tal necesidad. Como sabemos, no es necesario permanecer en este estado, dado que se nos asegura que ha de venir un cambio aún mayor (y a menos que el pecado sea totalmente eliminado en esta vida no podremos ver a Dios en su gloria); pero ese sutil adversario a menudo desalienta el gozo que de otro modo deberíamos sentir por lo que ya hemos logrado, mediante la representación perversa de lo que aún no hemos alcanzado y de la necesidad absoluta de obtenerlo. De modo que no podemos regocijarnos en lo que tenemos, porque es mucho más lo que no tenemos. No podemos gustar rectamente la bondad de Dios, quien ha hecho tan grandes cosas por nosotros, porque hay cosas mucho mayores que todavía no ha hecho. Asimismo, cuanto más profunda es la convicción de nuestra carencia de la santidad que Dios obra en nosotros, y cuanto más vehementemente sentimos en nuestro corazón el deseo de la plena santidad que él ha prometido, más inclinados nos sentimos a pensar livianamente acerca de los dones presentes de Dios y a desvalorizar lo que hemos recibido por causa de lo que aún no hemos recibido.

 2. Si logra prevalecer, si puede desalentar nuestro gozo, pronto atacará también nuestra paz. Ha de sugerir: «¿Eres apto para ver a Dios? Él es muy limpio de ojos para ver el mal.23 ¿Cómo puedes entonces adularte hasta imaginar que él te contempla a ti con aprobación? Dios es santo; tú eres impuro. ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas?24 ¿Cómo es posible que tú, impuro como eres, debas ser aceptado por Dios? Por cierto, divisas el blanco, el premio del supremo llamamiento.25 ¿Pero no ves acaso que está sumamente lejano? ¿Cómo puedes entonces presumir que todos tus pecados han sido borrados? ¿Cómo podría ser así antes de que te acerques más a Dios, antes de que seas más semejante a él?» De este modo él se esforzará, no solamente por sacudir tu paz, sino hasta por derribar sus fundamentos, y hasta hacerte retroceder insensible y gradualmente al punto del cual primero partiste: hasta buscar la justificación mediante las obras, o mediante tu propia justicia; a hacer que algo en ti sea la base de tu aceptación, o por lo menos que sea necesariamente previo a ella.

 3. O si nos afirmamos en que nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo;26 y en que yo soy justificado gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,27, aun así él no cesará de apurarnos: «Pero por el fruto se conoce al árbol,28 ¿y tienes tú los frutos de la justificación? ¿Está en ti ese sentir que hubo en Cristo Jesús?29 ¿Estás muerto al pecado pero vivo30 para la justicia? ¿Has sido hecho conforme a la muerte de Cristo y conoces el poder de su resurrección?» Y entonces, comparando los pequeños frutos que percibimos en nuestras almas con la plenitud de las promesas, estaremos preparados para llegar a la siguiente conclusión: «¡Ciertamente, Dios no ha dicho que mis pecados son perdonados! Seguramente que yo no he recibido el perdón de mis pecados, porque ¿qué lugar tengo entre aquellos que son santificados?»

 4. Más particularmente, en tiempo de enfermedad y de sufrimiento presionará con todo su poder: «¿No es la palabra de aquel que no puede mentir: Sin la santidad nadie verá al Señor?31 Pero tú no eres santo. Lo sabes muy bien; sabes que la santidad es la imagen plena de Dios. ¿Y cuán lejos está esto, allá arriba, fuera del alcance de tu vista? No lo puedes comprender.32 Por lo tanto, todo tu trabajo ha sido inútil. Todo esto lo has padecido en vano. Sin provecho has consumido tus fuerzas.33 Aún estás en tus pecados y, por lo tanto, a fin de cuentas debes perecer.» Y así, si tu vista no ha estado fija en aquel que llevó tus pecados, Satanás te traerá nuevamente bajo ese temor de la muerte por el cual estuviste tanto tiempo sujeto a servidumbre;34 y de esta manera impedirá tanto tu paz como tu gozo en el Señor, si es que no los destruye totalmente.

 5. Pero todavía se reserva su obra maestra de sutileza. No del todo contento con vapulear tu paz y tu gozo, llevará sus intentos más lejos todavía: dirigirá su asalto también contra tu justicia. Ciertamente se esforzará por sacudir y por destruir, si le es posible, la santidad ya recibida, utilizando para ello la expectativa de recibir más y de lograr alcanzar toda la imagen de Dios.

 6. El modo mediante el cual lo intenta puede surgir en parte de lo que ya ha sido observado. Porque primeramente, atacando nuestro gozo en el Señor ataca asimismo nuestra santidad: ya que el gozo en el Espíritu Santo35 es un medio precioso para promover todo rasgo de santidad, un instrumento escogido de Dios mediante el cual él lleva a cabo gran parte de su obra en el alma creyente. Y es una ayuda considerable no sólo para la santidad interior sino también para la santidad externa. Fortalece nuestras manos para proseguir en la obra de fe y en el trabajo de amor36 y para pelear valientemente la buena batalla de la fe y echar mano de la vida eterna.37 Es peculiarmente designado por Dios para ser el contrapeso de los sufrimientos tanto interiores como exteriores, para levantar las manos caídas y afirmar las rodillas paralizadas.38 Por consiguiente, cualquier cosa que desalienta nuestro gozo en el Señor obstruye proporcionalmente nuestra santidad. Y, por lo tanto, en la medida en que Satanás perturba nuestro gozo impide también nuestra santidad.

 7. El mismo efecto ha de proseguir si por cualquier medio puede destruir o perturbar nuestra paz. Porque la paz de Dios es otro medio precioso para hacer progresar la imagen de Dios en nosotros. Difícilmente haya una ayuda mayor a la santidad que ésta: una tranquilidad de espíritu continua, la serenidad de una mente que permanece en Dios, el calmo reposo en la sangre de Jesús. Y sin ello es escasamente posible crecer en la gracia y en el conocimiento vital de nuestro Señor Jesucristo.39 Porque todo temor (excepto el temor tierno y filial) congela e insensibiliza el alma. Sujeta todas las fuentes de la vida espiritual, y detiene todo impulso del corazón hacia Dios. Y la duda, por consiguiente, empantana al corazón, de modo que éste se queda rápidamente adherido a un barro profundo. Por tanto, en la misma proporción en que cualquiera de estos prevalece, es impedido nuestro crecimiento en santidad.

 8. Al mismo tiempo que nuestro sabio adversario se esfuerza por hacer de nuestra convicción acerca de la necesidad de un amor perfecto una ocasión para conmover nuestra paz mediante dudas y temores, se esfuerza por debilitar, y aun por destruir, nuestra fe. Estas están, por cierto, inseparablemente conectadas, de modo que deben subsistir o caer juntas. Mientras la fe subsiste, permaneceremos en paz, ya que nuestro corazón se mantiene firme mientras cree en el Señor. Pero si perdemos nuestra fe y nuestra confianza filial en un Dios amante y que perdona, nuestra paz se acabará, al haber sido derrumbado el fundamento mismo sobre el cual se erguía. Y este es el único fundamento de la santidad así como de la paz. Por consiguiente, cualquier cosa que ataca esto, ataca a la misma raíz de toda santidad. Porque sin esta fe, sin el sentimiento perdurable de que Cristo me amó y se entregó a sí mismo por mí,40 sin esa convicción continua de que, por el amor de Cristo, Dios tiene misericordia de mí, pecador, es imposible que yo pueda amar a Dios. Nosotros le amamos porque él nos amó primero;41 y ello en proporción a la fuerza y a la claridad de nuestra convicción de que él nos ha amado y aceptado en su Hijo. Y a menos que amemos a Dios no es posible que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, ni, por consiguiente, que podamos tener sentimientos correctos hacia Dios o hacia las personas. Se deduce, evidentemente, que cualquier cosa que debilita nuestra fe en el mismo grado obstruye nuestra santidad. Y esta es no solamente la manera más efectiva sino también la más completa para destruir toda santidad, siendo que afecta no solamente un sentimiento cristiano cualquiera, una única gracia o fruto del Espíritu, sino que, en cuanto tiene éxito, arranca de raíz toda la obra de Dios.

 9. No nos maravillemos, pues, de que el gobernador de las tinieblas de este mundo42 invierta aquí todas sus fuerzas. Y así lo sabemos por experiencia. Porque es mucho más fácil concebir que expresar la indescriptible violencia mediante la cual esta tentación es frecuentemente incitada sobre aquellos que tienen hambre y sed de justicia.43 Cuando al resplandor de una luz fuerte y clara ven por un lado la desesperante maldad de sus propios corazones y por otro la santidad inmaculada a la cual son llamados en Cristo Jesús, por un lado la profundidad de su propia corrupción, de su alienación total de Dios, y por otro la altura de la gloria de Dios, esa imagen del Santo a la cual han de ser renovados, muchas veces ya no les queda ánimo alguno, de modo que casi gritarían: «Para Dios esto es imposible».44 Están dispuestos a abandonar juntamente la fe y la esperanza, y a desechar aun la confianza mediante la cual han de vencer en todo y hacer todas las cosas mediante Cristo que les fortalece,45 y por la cual, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtendrían la promesa.46

 10. Y si retienen firmes hasta el fin su confianza del principio,47 recibirán indudablemente la promesa de Dios, que abarca tanto el tiempo como la eternidad. Pero he aquí otro lazo dispuesto para nuestros pies. Mientras clamamos sinceramente por esa parte de la promesa que ha de ser cumplida aquí, la libertad gloriosa de los hijos de Dios,48 podemos ser apartados inadvertidamente de la consideración de la gloria que en el futuro será revelada. Nuestra mirada puede ser desviada insensiblemente de aquella corona que el Juez justo ha prometido dar a todos los que aman su venida,49 y podemos ser llevados lejos de la visión de esa herencia incorruptible reservada en los cielos para nosotros.50 Pero esto también sería una pérdida para nuestras almas y un obstáculo para nuestra santidad. Porque caminar con la visión continua de nuestra meta es una ayuda necesaria para que corramos la carrera que tenemos por delante.51 Esto es tener puesta la mirada en el galardón, lo cual en los tiempos antiguos alentó a Moisés a escoger antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios.52 Ciertamente, de uno más grande que él se dice expresamente que «por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio y se sentó a la diestra del trono de Dios».53 De lo cual podemos fácilmente deducir cuánto más necesaria es la visión del gozo que nos es puesto por delante, de modo que podamos soportar cualquier cruz que la sabiduría de Dios coloque sobre nosotros y avancemos mediante la santidad a la gloria.

 11. Pero mientras vamos alcanzando esto, como también la gloriosa libertad que le es preparatoria, podemos estar en peligro de caer en otra trampa del Diablo, mediante la cual intenta hacer caer en un lazo a los hijos de Dios. Podemos afanarnos tanto por el día de mañana,54 que descuidemos el progreso de hoy. Podemos esperar de tal manera el «amor perfecto» que no usemos aquel que ya ha sido derramado en nuestros corazones.55 Y no han faltado ejemplos de quienes han sufrido enormemente por esta causa. Estaban tan poseídos por lo que esperaban recibir más allá que descuidaron totalmente lo que ya habían recibido. Con la expectativa de tener cinco talentos más, enterraron bajo tierra su único talento.56

 12. De esta manera el sutil adversario de Dios y del humano se esfuerza por anular el consejo de Dios dividiendo al evangelio contra sí mismo, haciendo que una parte de él derribe a la otra, mientras que la primera obra de Dios en el alma es destruida por la expectativa de su obra perfecta. Hemos visto varios de los medios con los cuales intenta esto, suprimiendo y secando, si puede, las fuentes de la santidad; pero asimismo hace esto haciendo de tal bendita esperanza la ocasión de un humor impío.

 13. Así, cuando nuestro corazón está anhelante y sediento por todas las grandes y preciosas promesas, cuando suspiramos hondamente por la plenitud de Dios, como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,57 cuando nuestra alma prorrumpe en ferviente deseo: «¿Por qué las ruedas de sus carros se detienen?»,58 él no pasará por alto la oportunidad de tentarnos a que murmuremos contra Dios. Usará toda su fuerza y toda su sabiduría para que, si por acaso en un momento hemos bajado la guardia, seamos incitados a reprocharle al Señor que demore tanto su venida. Al menos obrará para excitar cierto grado de inquietud e impaciencia, y quizás de envidia, hacia aquellos que creemos que ya han alcanzado el premio de nuestro supremo llamamiento.59 El bien sabe que, dando lugar a cualquiera de estos sentimientos, estaremos demoliendo lo mismo que quisiéramos construir. Y prosiguiendo de esta manera tras la santidad perfecta llegamos a ser más impíos que nunca antes. Por cierto, existe el gran peligro de que nuestro postrer estado venga a ser peor que el primero;60 como aquellos de los cuales el apóstol habla con las terribles palabras: «Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado».61

 l4. Y de esto espera cosechar otra ventaja, aunque sea dando mala fama a un buen camino. Sabe cuán pocos son capaces de distinguir (y muchos no tienen ganas de hacerlo) entre el abuso accidental y la tendencia natural de una doctrina. Por lo tanto, habrá de mezclar ambas cosas en lo que se refiere a la doctrina de la perfección cristiana, para así poder llenar las mentes de las personas incautas con prejuicios en contra de las gloriosas promesas de Dios. ¡Y cuán frecuente y generalmente (yo casi diría cuán universalmente) ha prevalecido en este aspecto! ¿Por qué quién es el que observa cualquiera de los malos efectos accidentales de esta doctrina y no concluye inmediatamente: «Esta es su tendencia natural»? ¿Y no exclama prestamente: «¡Vean: estos son los frutos (en el sentido de frutos naturales y necesarios) de tal doctrina!»? Pero no es así. Son frutos que pueden proceder del abuso de una preciosa y gran verdad. Pero el abuso de ésta o de cualquier otra doctrina con base en las Escrituras de ninguna manera destruye su uso. Ni tampoco puede la infidelidad del ser humano, pervirtiendo su recto camino, invalidar la promesa de Dios.62 No; sea Dios veraz y todo hombre mentiroso.63 La palabra del Señor ha de permanecer. Fiel es el que prometió;64 el cual también lo hará.65 No nos movamos, pues, de la esperanza del Evangelio.66 Más bien observemos (lo cual era la segunda cosa propuesta) cómo podemos replicar a esos dardos de fuego del maligno,67 y cómo podemos elevarnos aún más mediante lo que él intenta como ocasión de nuestra caída.

 II.1. Y, primeramente, ¿se esfuerza Satanás por mortificar tu gozo en el Señor mediante la consideración de tu pecaminosidad, agregando a esto que sin una plena y universal santidad nadie verá al Señor?68 Tú puedes devolver este dardo, arrojándoselo a su propia cabeza, mediante la gracia de Dios, ya que cuanto más percibes tu propia vileza, tanto más te regocijas en la esperanza de que será totalmente eliminada. Mientras te aferras a esta esperanza, cualquier estado de ánimo maligno que sientas, aunque lo aborrezcas con perfecto odio, puede ser un medio, no para que disminuya tu humilde gozo, sino más bien para que aumente. «Esto y esto», podrás decir, «perecerán del mismo modo ante la presencia del Señor. Como se derrite la cera delante del fuego,69 así se derretirá esto ante su rostro.» De esta manera, cuanto más grande es el cambio que aún queda por ser realizado en tu alma, mucho más podrás triunfar en el Señor y gozarte en el Dios de tu salvación,70 quien ya ha hecho grandes cosas71 contigo y hará cosas mucho más grandes que estas.

 2. En segundo lugar, cuanto más vehementemente él asalta tu paz con la sugerencia: «Dios es santo; tú eres pecador; estás enormemente distante de aquella santidad sin la cual no puedes ver a Dios;72 entonces, ¿cómo puedes hallarte en el favor de Dios?; ¿cómo te puedes imaginar que eres justificado?», tanto más apresúrate honestamente a aferrarte a que no por obras de justicia que he hecho,73 soy hallado en él.74 Soy acepto en el Amado,75 no teniendo mi propia justicia (como causa ya sea total o parcial de mi justificación ante Dios) sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.76 Atalo a tu cuello, escríbelo en la tabla de tu corazón;77 llévalo como un brazalete en tu brazo,78 como frontales entre tus ojos.79 Soy justificado gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.80 Valora y estima más y más esta preciosa verdad: «Por gracia somos salvos por medio de la fe».81 Admira más y más la libre gracia de Dios que amó tanto al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.82 De este modo, la sensación de pecaminosidad que sientes por un lado, y la santidad que esperas, por el otro, contribuirán ambos a afirmar tu paz, y a hacerla fluir como un río.83 Así, dicha paz fluirá como un sereno arroyo, a pesar de todas esas montañas de impiedad, que se convertirán en llanura el día que el Señor venga a tomar posesión plena de tu corazón.84 Ni la enfermedad ni el dolor, ni la proximidad de la muerte, serán ocasión de alguna duda o temor. Sabes que para Dios, un día, una hora, un momento son como mil años.85 El no puede ser limitado por el tiempo para obrar lo que todavía habrá de ser consumado en tu corazón. Y el tiempo de Dios es siempre el mejor tiempo. Por lo tanto, por nada estés afanoso, sino sean conocidas tus peticiones delante de Dios; y esto, no con duda o temor, sino con acción de gracias;86 pues como ha sido antes asegurado, él no ha de retener nada que sea bueno para ti.

 3. En tercer lugar, cuanto más seas tentado a abandonar tu escudo, a desechar tu fe y tu confianza en su amor, tanto más apresúrate a asirte a aquello para lo cual fuiste también asido.87 Y trabaja aún mucho más para avivar el fuego del don de Dios que está en ti.88 Nunca lo dejes deslizar: tengo un abogado para con el Padre, a Jesucristo el justo;89 y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.90 Sea esta tu gloria y corona de gozo. y mira que nadie te quite tu corona. Reten firmemente esto: «Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo.»91 Y ahora tengo redención por su sangre, el perdón de pecados.92 Y así, siendo lleno de todo gozo y paz en el creer,93 avanza en el gozo y la paz de la fe para la renovación de toda tu alma conforme a la imagen del que te creó.94 Mientras tanto, clama continuamente a Dios para que puedas ver el premio de tu alto llamado, no como Satanás lo representa, con aspecto horriblemente espantoso, sino en su belleza innata y genuina; no como algo que debe ser y si no te irás al infierno, sino como algo que puede ser para guiarte al cielo. Mira hacia él como el don más deseable entre los que están en los depósitos de las ricas misericordias de Dios. Contemplándolo en este verdadero centro de luz, tendrás hambre de él más y más: toda tu alma estará sedienta de Dios y de esta gloriosa conformidad a su semejanza. Y al haber recibido de ello una buena esperanza, y un fuerte consuelo mediante la gracia, ya no estarás más abatido ni desmayará tu mente, sino que seguirás adelante hasta que lo alcances.

 4. En el mismo poder de la fe avanza hacia la gloria. Esta es, por cierto, la misma perspectiva. Dios ha unido desde el principio el perdón, la santidad, el cielo. ¿Y por qué ha de separarlos el humano? Ten cuidado de ello. Que ningún eslabón de la cadena de oro se rompa. Por causa de Cristo, Dios me ha perdonado. Me está ahora renovando conforme a su imagen.95 Muy pronto me hará apto para estar con él, y me llevará para estar ante su rostro. Yo, a quien él ha justificado mediante la sangre de su Hijo,96 siendo plenamente santificado por su Espíritu, he de ascender rápidamente a la nueva Jerusalén, la ciudad del Dios viviente. Todavía un poco más y me allegaré a la congregación de los primogénitos, a Dios el Juez de todos y a Jesús el Mediador del nuevo pacto.97 ¡Cuán pronto huirán estas sombras y el día de la eternidad amanecerá sobre mí! ¡Cuán pronto he de beber del río de agua de vida, que sale del trono de Dios y del Cordero! Allí todos sus siervos le alabarán, y verán su rostro, y su nombre estará sobre sus frentes. No habrá allí más noche, y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz de sol, porque Dios el Señor los iluminará, y reinarán por los siglos de los siglos.98

 5. Y si de esta manera gustas de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,99 no habrás de murmurar contra Dios porque todavía no eres apto para participar de la herencia de los santos en luz.100 En vez de quejarte porque no estás plenamente liberado, alabarás a Dios por cuanto te ha liberado hasta ahora. Magnificarás a Dios por lo que ha hecho, y lo tomarás como prenda de lo que hará. No te irritarás contra él porque todavía no has sido renovado, sino que le bendecirás porque has de serlo, y porque ahora tu salvación del pecado está más cerca que cuando primeramente creíste.101 En lugar de atormentarte inútilmente porque el tiempo no ha llegado en plenitud, lo esperarás en calma y quietud, sabiendo que vendrá y no tardará.102 Por lo tanto, podrás sobrellevar más alegremente todavía la carga del pecado que aún permanece sobre ti, porque no siempre habrá de permanecer. Aún un breve rato más y habrá de disiparse. Solamente aguarda a Jehová; esfuérzate y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.103

 6. Y si ves a algunos que parecen (hasta donde puede juzgar una persona) ser ya partícipes de esta esperanza, que ya han sido perfeccionados en amor,104 lejos de envidiar la gracia de Dios en ellos, permite que por eso mismo se regocije y conforte tu corazón. Glorifica a Dios por causa de ellos. Si un miembro recibe honra, ¿acaso no se gozan todos los miembros con él?105 En vez de tener celos o hacer malas conjeturas acerca de los tales, alaba a Dios por esa consolación. Regocíjate por tener una prueba fresca de la fidelidad de Dios en el cumplimiento de sus promesas. Y muévete a ti mismo aún más a asir aquello para lo cual fuiste también asido por Cristo Jesús.106

 7. Para lograr esto, aprovecha bien el tiempo.107 Mejora el momento presente. Usa de toda oportunidad de crecer en la gracia o de hacer el bien. No permitas que la idea de recibir mayor gracia mañana te haga desatender el día de hoy. Ahora tienes un talento. Si esperas otros cinco, mucho más has de mejorar el que tienes. Cuanto más esperes recibir en el más allá, más trabaja por Dios ahora. Basta a cada día su propia gracia.108 Dios está derramando ahora sus beneficios sobre ti. Ahora apruébate a ti mismo como fiel mayordomo de la gracia presente de Dios. Sea lo que sea el día de mañana, pon toda diligencia hoy en añadir a tu fe valor, templanza, paciencia, bondad fraternal y el temor de Dios, hasta que alcances ese amor puro y perfecto. Que ahora estas cosas estén en ti y abunden. No seas ocioso ni sin fruto. De esta manera te será otorgada entrada en el reino eterno de nuestro Señor Jesucristo.109

 8. Finalmente, si en el tiempo pasado has abusado de esta bendita esperanza de ser santo como él es santo, por tanto no la deseches todavía. Que cese el abuso y permanezca el uso. Úsala ahora, para la mayor gloria de Dios y para provecho de tu propia alma. Con fe firme, en calma y tranquilidad de espíritu, en plena seguridad y esperanza, regocijándote siempre más por lo que Dios ha hecho, ve adelante a la perfección.110 Creciendo diariamente en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo,111 avanzando de fortaleza en fortaleza, en resignación, en paciencia, en humilde acción de gracias por lo que has alcanzado y por lo que habrás de alcanzar, corre la carrera que tienes por delante, puestos los ojos en Jesús,112 hasta que mediante el amor perfecto entres en su gloria.

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