Núm. 51, 29 de Octubre, 2012

Puebla, Pue., 29 de Octubre de 2012

Número 51

Lutero enclava sus 95 tesis

La iglesia del castillo de Witemberg había mantenido siempre estrechas relaciones con la Universidad del lugar, hasta el punto de utilizarse sus puertas para la publicación de los documentos académicos más importantes. El día en que mayor era la concurrencia, tanto de vecinos de la ciudad como de forasteros, era el de Todos los Santos. A la doce de la mañana de este día (año de 1517 -hace 495 años-), Lutero fijó en las puertas de la iglesia sus noventa y cinco tesis.

El procedimiento se ajustaba a las reglas académicas: un Doctor en Teología se ofrecía a sostener una disputa (tal era el término corriente) con objeto de explicar la eficacia de la indulgencia. La explicación abarcaba noventa y cinco epígrafes o proposiciones, todas las cuales se comprometía a sostener “el doctor Martín Lutero, teólogo” contra cuantos quisieren impugnarlas.

Se redactó el documento en cuestión, en latín, un duplicado en alemán, y ambas versiones fueron impresas, no dándose abasto la imprenta en vista del grande número de solicitudes que llegaron de todas partes de Alemania.

Las tesis circularon en proporción no conocida hasta entonces. Encabezadas con protestas de amor a la verdad y de deseo de dilucidarla, parecen dirigidas al pueblo en general, y hacen un llamamiento al sentido común acerca de las cosas espirituales, conteniendo la afirmación central de que el cristiano verdaderamente arrepentido alcanza el perdón de Dios por la fe en Jesucristo, sin necesidad de apelar a las indulgencias eclesiásticas.

Esta es parte de la historia que se conmemora.

Del escritorio del director

Damos gracias a Dios por permitirnos ver publicados quincenalmente los primeros cincuenta números de nuestro periódico oficial y haber alcanzado la cifra de noventa mil lectores acumulados en estos dos primeros años de vida digital.

Seguimos convocando a pastores y laicos a promover la lectura del periódico a través de compartir la dirección de este blog, y escribir: noticias, artículos, comentarios, estudios, crónicas, ensayos, historias de iglesias, de organizaciones, etc., etc. Hay muchas cosas que contarnos unos a otros, y este es el medio nacional que tenemos para hacerlo.

Comenzamos en este número con una nueva sección llamada y dedicada a la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México, que el próximo año estará cumpliendo sus primeros cuarenta años de vida, habiendo sido organizada oficialmente en 1973, con motivo del Centenario de la Iglesia Metodista. Y lógicamente, estaremos celebrando también el 140 aniversario de la IMMAR.

Estaremos publicando periódicamente, como el nombre de la Sociedad nos lo indica, trabajos de los socios sobre diversos aspectos históricos del metodismo en México. Algunos son extensos (más de 3 o 4 páginas) pero los incluiremos completos en la conciencia de que si se desea consultar algún tema en especial, lo tendrán a la mano en la “pestaña” de “números anteriores”.

También hemos comenzado a publicar la Disciplina de la IMMAR. En CUPSA se han agotado las existencias y ante la necesidad de los estudiantes del nuevo plantel del Seminario Dr. GBC, en Puebla, la estaremos facilitando en el transcurso de los siguientes números. Tomen en cuenta que a partir del número 49 se comenzó, y salvo el 50, continuamos entregándola en partes.

Demos pues, gracias a Dios y oremos porque tiempos editoriales mejores tengamos en la vida de la iglesia del pueblo metodista de Dios en México.

… Y nuestro saludo cariñoso y fraternal al público lector extranjero, que cada vez más va creciendo su asiduidad a nuestro medio. Bendiciones para todos.

JDR.

 

 

Artículos

11 de octubre

Se celebra el primer Día Internacional de las Niñas

250 millones de niñas en el mundo viven en la pobreza.

(Foto: Girl Effect).

La ONU designa este día llamando a una mayor protección para uno de los colectivos más desprotegidos en el mundo.

11 DE OCTUBRE DE 2012, ESPAÑA.- Las cifras que comparte Naciones Unidas son para reflexionar: cerca de 75 millones de niñas no van a la escuela; cada año diez millones son obligadas a casarse antes de cumplir los 18 años y 150 millones son víctimas de la violencia física y sexual. Estas preocupantes cifras han llevado a la ONU a declarar este 11 de octubre Día Internacional de las Niñas, en el que desde diferentes organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales se hace énfasis en la protección de las niñas del mundo.

El objetivo de Naciones Unidas es dar visibilidad a las millones de menores que viven en una situación de vulnerabilidad y sin acceso a la educación, lo que les condena a la pobreza de por vida. Unicef alerta además de la gravedad de los matrimonios precoces y forzosos. En un comunicado denuncia que casar a una niña es convertirla en una esclava de por vida.

Es la primera vez que se celebra en el mundo este Día de las Niñas. Fue una iniciativa de la ONG Plan que ha conseguido que esta noche el estadio Santiago Bernabéu se ilumine, como lo harán también otros ocho edificios y monumentos del mundo, entre ellos las Pirámides de Egipto y el Empire State.

MOTOR DE CAMBIO

Desde la ONG defienden que una educación adecuada para las niñas puede transformar una sociedad. Sin embargo, menos de dos centavos de cada dólar que se dedica a Cooperación van destinados a ellas, según una campaña de sensibilización titulada The Girl Effect.

“Hemos estado cuatro años trabajando con Naciones Unidas para crear este día porque entendemos que las niñas son las más vulnerables de la sociedad. De una familia, la última que come es la niña, es la primera que deja el colegio, sufre mutilación sexual, problemas de salud reproductiva, matrimonio temprano… El simple hecho de nacer es algo que no se celebra en muchos países del mundo”, resume Concha López, directora general de PLAN Internacional España, según recoge la web de El Mundo.

“Incidimos en la necesidad de invertir en ellas, no de ayudarlas. Además de una cuestión de derechos fundamentales, es algo clave en el proceso económico de un país -el aumento de un 1% en el porcentaje de niñas que cursan secundaria, sube un 0,3% el PIB, incluso un 1% en países como Bangladesh- Es algo empírico”, añade López. El objetivo que se marca su organización es también concreto: que cuatro millones de niñas tengan acceso a al menos nueve años de educación de calidad, lo que se traduce en una “mayor conciencia de sí mismas que les ayude a tomar decisiones. Ese sería el verdadero motor de cambio del mundo”.

Fuentes: El Mundo, CADENA SER Editado por: Protestante Digital 2012

El guardián de los rollos del mar muerto

El investigador, quien se ha dedicado al estudio, preservación y difusión de estos manuscritos, está en México para hablar del valor histórico de estos textos escritos hace 2 mil años

18 de octubre de 2012.- El hallazgo fue causal. Un pastor fue a buscar sus cabras a la montaña y al pasar por una cueva, tiró una piedra al fondo y el sonido que provocó le pareció extraño. Al día siguiente volvió con otros tres jóvenes y entraron con la idea de que ahí había un tesoro, y lo era: encontró unos rollos de papiros y unos trapos verdosos.

El descubrimiento arqueológico fue descrito por especialistas como el mayor hallazgo del siglo XX, que significó un cambio cultural porque se trataba, ni mas ni menos, de documentación de hace 2 mil años que implicaba el entroncamiento de por lo menos dos religiones, el cristianismo y el judaísmo.
Los rollos del Mar Muerto son alrededor de 950 manuscritos, hallados entre 1947 y 1956 en 11 cuevas de Qumran, costa noroccidental del Mar Muerto, a 25 kilómetros al este de Jerusalén; comenzaron a publicarse prácticamente cuando el descubrimiento de los primeros siete, y en las décadas subsecuentes siguieron dándose a conocer, pero es partir de la década del 90 cuando comienza una verdadera explosión en cuanto a la publicación.
Desde 1994, el doctor Adolfo Roitman es curador de los rollos del Mar Muerto y director del Santuario del Libro en el Museo de Israel en Jerusalén, desde entonces se ha dedicado a su estudio, preservación y difusión. Y está en México para dictar una serie de conferencias sobre el hallazgo y la significación de los manuscritos en el judaísmo y en el cristianismo.
“Hoy todos los materiales recuperados por medio de la investigación y la reconstrucción han sido digitalizados. Y nosotros, en septiembre del año pasado, por medio de la tecnología de Google, publicamos cinco rollos -de los mejores que hay en el mundo- en Internet. Ahora cualquier persona puede entrar al sitio y ver fotos con calidad de mil 200 mega pixeles y precisión nunca antes vista de esos cinco rollos”.
Además, dice, la autoridad arqueológica de Israel desarrolla un proyecto: está fotografiando cada manuscrito con distintas ondas de luz.
“Todo ese material permite recuperar lecturas perdidas, el documento es ilegible aun con fotografía infrarroja, pero con esas ondas de luz recuperamos los restos perdidos de unas letras o palabras, que en textos de semejante importancia sólo una letra puede modificar toda una frase. Esto lo habremos de colocar, eventualmente, en Internet y se enriquecerán con traducciones a otras lenguas con bibliografías actualizadas, será una biblioteca digital”, dice.
El doctor, visitante regular de la Universidad Hebraica de México, sostuvo que la conclusión de ese proyecto llevará varios años y que cuando finalicen apenas se podrá advertir que inicia una nueva etapa en el mundo de la investigación en el ámbito de lo antiguo.
“El mundo de los rollo del Mar Muerto se deberá devolver al mundo grecorromano, porque sólo es una de las ramas del conocimiento que nos permite entender algo mucho más amplio, que en la historiografía judía llamamos la época del Segundo Templo. Por ejemplo, todos conocen los textos del Nuevo Testamento, pero en última instancia reflejan una manera de pensar de hombres que vivieron 2 mil años atrás, es decir, como investigador moderno no puedo afirmar si Jesús dijo o no tal cosa, pero sí puedo decir que nunca lo dijo en griego -el texto más antiguo que tenemos de Jesús está en griego o a partir del griego-, pero Jesús habló en hebreo o arameo, así que los Rollos del Mar Muerto nos permiten recuperar el hebreo y el arameo de 2 mil años atrás”.
Así, dice, antes de llegar a lucubraciones teológicas, conclusiones históricas, literarias, sociológicas o psicológicas, primero tendrán que decidir qué texto analizarán y qué palabra utilizó Jesús. “Las más de 100 mil palabras en arameo y hebreo que hay en los rollo del Mar Muerto nos permite recuperar el estrato semítico de ese judaísmo, el judaísmo de Jesús”.
Y añade: “Los rollo del Mar Muerto nos permite recuperar lo judío de personajes como Jesús, que han formado parte de la historia de la humanidad. Mi perspectiva no es teológica, sino histórica, así que como investigador debo decir que este material es un tesoro inimaginable años atrás. Cada uno de ellos son testimonio del pensamiento de esos hombres de hace 2 mil años y hoy no hay institución ideológica que pueda negar que necesita estudiarlos para comprender nuestro pasado, pues la época de Jesús es una de las más fascinantes”.
En el siglo XXI el hallazgo ya perdió su carácter novedoso, el reto ahora, insiste, es tener la conciencia de que en nuestra era ya no puede seguir leyéndose de la misma manera el Antiguo Testamento. “El descubrimiento tiene que ir ya a otro nivel”.
Presencia en México
La Universidad Hebraica de México fue creada hace 20 años y es la única especializada en estudios judaicos en América Latina y Roitman es un experto invitado a impartir cátedra.
La especialidad del investigador de origen argentino es el estudio del mundo antiguo, desde la Biblia hasta la época rabínica. El sacrificio de Isaac, asegura, es uno de los pasajes claves de la literatura bíblica, “es uno de los relatos más desafiantes en la historia del pensamiento y la literatura de occidente”.
Rotiman también impartirá conferencias en las universidades del Claustro de Sor Juana, el Tecnológico de Monterrey y la Autónoma Metropolitana. Una de ellas es “El sacrificio de Isaac en la exégesis bíblica y el arte”, hoy a las 20:15 horas en la Universidad Hebraica.

No puede ser lo mismo

Por Pbro. David E. Almanza Villalobos.
Iglesia “El Buen Pastor”

(La Redacción agradece al Pastor Almanza el envío de su sermón dominical)

Lectura bíblica: “Por poco me persuades a ser cristiano”. Hechos 26:28.

Introducción: Hace unos días estaba recordando cuando estudiaba en la UDEM; como es una escuela católica, me decían “Padre David”, pues sabían que yo era “religioso”, y cuando los corregía y les aclaraba que no soy sacerdote sino pastor, ellos respondían: “es lo mismo”.
Presentación: Pablo es arrestado en Jerusalén, en su tierra natal, en su nación después de haber andado en muchos lugares, en muchos peligros, es arrestado, donde se supone que no debería correr peligro.

Debido a esto tiene que pasar por varios procesos “jurídicos”, a continuación, explico al menos, este proceso.

1. Festo era gobernador o magistrado de Jerusalén, y aunque la presidencia competía a Festo, al estar el preso bajo jurisdicción romana, el gobernador quiso tener con Agripa la deferencia de cederle la presidencia, por lo que vemos al rey interrogando a Pablo. El permiso es para hablar a su favor, es decir, para defenderse, cosa que los judíos no le permitían. En virtud de este permiso, Pablo pide silencio con la mano, como quien dispone de libertad para hablar. Se dirige con especial respeto a Agripa, no sólo por ser el presidente, sino también porque conocía bien todas las costumbres y cuestiones que había entre los judíos; conocía las Escrituras y, por ello, estaba en mejor disposición que ninguno de los presentes para entender lo que Pablo iba a declarar.

2. Declara que, aun cuando se le tilda de «hereje», sigue adherido a lo que le enseñaron desde la niñez. Su conducta (V. 4) era bien conocida de todos. A. No sólo era judío, sino que había sido educado en Jerusalén y había vivido como fariseo, conforme a la más rigurosa secta de nuestra religión (v. 5). Lo mismo había declarado en 22:3; 23:6, aunque aquí no se dice que repitiese el haber sido instruido a los pies de Gamaliel. No había sido un iletrado pescador, como la mayoría de los apóstoles, sino educado en la más exquisita escuela de los fariseos y, por tanto, bien versado en la Ley. Y no sólo era ortodoxo en su fe, sino que era irreprochable en su conducta («viví como fariseo»), irreprensible (Gá. 3:6). No podían acusarle de que había desertado de la religión judía por desencanto o por falta de la debida consideración a la revelación divina, puesto que precisamente (v. 6) estaba sometido a juicio «por la esperanza de la promesa que hizo Dios a nuestros padres». Ahora bien, Pablo sabía de sobra que todo esto no le justificaba delante de Dios, pero era suficiente para defender su buena reputación conforme a la ley de los judíos. Aunque todo lo contaba como pérdida para ganar a Cristo, lo mencionaba cuando había de servir para honor de Cristo.
(B) Esta esperanza era la única causa por la que se le acusaba (v. 7), al ser así que toda la nación israelita, con sus doce tribus, esperaba el cumplimiento de dicha promesa, por lo que Pablo hacía causa común con todo el pueblo de Israel en un punto de primerísima importancia. Pablo, de la tribu de Benjamín, rendía culto constantemente a Dios de día y de noche, con plena fe en la omnipotencia de Dios para resucitar a los muertos (v. 8). Muchos entre los oyentes eran paganos. Podemos, pues imaginarnos que se burlarían de Pablo como lo habían hecho los de Atenas en el Areópago (17:32). La reacción de Festo (v. 24) lo da a entender.

3. Reconoce que, mientras continuaba siendo fariseo, fue acérrimo enemigo de los cristianos (v. 9), pues creía que debía serlo. Su conversión al cristianismo no fue el resultado de una previa inclinación suya en ese sentido, sino obra de un milagro que le transportó desde el más alto grado de prejuicio contra el cristianismo hasta el más alto grado de seguridad acerca del cristianismo. Con esto, parece excusar modestamente a sus perseguidores, a quienes no había sido concedida una luz tan brillante como la que a él le había deslumbrado. Detalla, sin paliativos, los detalles de la persecución que emprendió contra los santos, es decir, los creyentes en Cristo (vv. 10, 11): (A) Obtuvo poderes de los principales sacerdotes para encerrar en cárceles a muchos de ellos, como si fuesen criminales comunes contra Dios y contra la patria. (B) Daba su voto, es decir, echaba la piedrecita (eso es lo que significa el vocablo griego) cuando los mataban, esto es, cuando los condenaban a muerte, en lo que se refiere a la muerte de Esteban, algo que tenía vivísimamente grabado en su mente. (C) No sólo había perseguido a los cristianos en Jerusalén (v. 11) y hasta en las ciudades extranjeras, sino que les atacaba con tal furia que, a algunos de ellos, los forzaba a blasfemar, es decir, a hablar mal de Jesucristo cuando estaban bajo la tortura que Saulo les infligía. Éste era el carácter de Pablo antes de su conversión, la cual era, desde el punto de vista puramente natural, inexplicable.

4. Pablo empieza a narrar la forma en que se efectuó su conversión.
(A) Mientras iba de camino, en dirección a Damasco, adonde marchaba para poner por obra la comisión que los principales sacerdotes le habían encargado de perseguir a los cristianos allí residentes (vv. 12, 13) vio una luz del cielo que sobrepasaba al resplandor del sol y, por tanto, no podía ser producida por causas naturales. No se trataba de una alucinación, pues la luz le rodeó a él y a los que iban con él. Los que acompañaban a Pablo vieron la luz, pero no conocieron a Cristo en la luz.
(B) Oyó una voz (v. 14) que le hablaba en hebreo (es decir, en arameo) y repetía dos veces su nombre, diciendo: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» Y volvió a decirle: «Yo soy Jesús a quien tú persigues», con lo que Pablo había aprendido que aquellos a quienes él perseguía como a la hez de la tierra eran miembros del Mesías. Pablo pensaba que Cristo seguía sepultado en alguna tumba (pues creía robado su cadáver por los discípulos, como vemos por Mt. 28:15), pero ¡cuál no sería su sorpresa al oírle hablar desde el cielo, rodeado de gloria y rodeándole de luz a él! Esto es lo que le convenció de que las enseñanzas de Jesús eran celestiales y divinas y, por tanto, no había que oponerse a ellas, sino recibirlas como dignas de toda aceptación.

5. El propio Jesús le había comisionado (vv. 16–18) para predicar el Evangelio a los gentiles, al ser testigo de lo que había visto y de lo que aún le había de hacer ver (v. 16). Pablo recibió del mismo Cristo (Gá. 1:12) el Evangelio, pero lo recibió gradualmente. Por eso precisamente, Cristo le había de librar de toda persecución, tanto de parte de los judíos como de los gentiles (v. 17), a fin de que pudiera cumplir esta misión. La comisión de predicar a los gentiles aparece aquí (v. 18) muy detallada:
Tenemos razón para pensar que Pablo tenía mucho más que decir. Había llegado al núcleo de su mensaje, donde podría haberse detenido mucho y con gran provecho.

6. Pero fue precisamente en este momento cuando Festo le interrumpió tildándole de lunático (v. 24): «Estás loco, Pablo; las muchas letras te están llevando a la locura». La erudición bíblica que mostraba Pablo (v. 2 Ti. 3:15, donde el original dice «las Sagradas Letras») se le antojaba a Festo una «locura» por la manera rabínica de argumentar. Agripa lo entiende mejor y calla. Con esto, el gobernador insinuaba que Pablo no era del todo responsable, por lo que no debía ser condenado ni creído. La interrupción de Festo no es fruto de la ira, sino del menosprecio.

7. Pablo responde con toda serenidad y respeto, y muestra ya con eso su cordura (v. 25): «No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que pronuncio palabras de verdad y de sensatez». Así nos enseña a no devolver menosprecio por menosprecio ni insulto por insulto. Y apela al rey Agripa en confirmación de lo que dice, ya que, además, son cosas notorias (v. 26) las que proclama. Y no se contenta con apelar a él, sino que le compromete a responder (v. 27): «¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees». Todos sabían que Agripa llevaba sangre judía, profesaba la religión judía y, por tanto, conocía los escritos de los profetas y les daba crédito. En ese sentido va la pregunta de Pablo y la afirmación de que Agripa creía, es decir, daba crédito a los profetas. Pablo no tiene al rey Agripa por creyente de corazón.

8. Podemos imaginar que todos los ojos estarían ahora puestos en el rey que presidía la sesión. La respuesta de Agripa merece especial atención (v. 28). El griego dice literalmente: «En poco (tiempo) me persuades a hacerme cristiano», Puesto en estrechura, el rey se sale por la tangente: No quiere admitir delante de aquel auditorio su fe en los profetas del Antiguo Testamento. Pero, por otra parte, no puede dar a Pablo una negativa rotunda. Viene, pues, a decirle a Pablo que su argumentación no ha sido lo suficientemente eficaz para pasarse del judaísmo al cristianismo. En el fondo, estaba su perversa condición espiritual, que le impedía dar cabida cordial a la Palabra de Dios. Hasta qué punto le llegaron las razones de Pablo, no sabemos; pero no se nos dice que le hiciesen temblar como a Félix.

Aplicación:

Hasta aquí me quiero parar, en cuanto a la explicación del pasaje, pero quiero aplicarlo a nuestro entorno.

1. Como les dije en un principio, a mi me decían “Padre David”; cuando yo los corregía y les decía que era pastor y no sacerdote, me contestaban: “Es lo mismo”.
Pero por supuesto que no es lo mismo…!! Hay mucha diferencia.
Sin embargo, hay muchas personas que dicen: Todas las religiones nos llevan a Dios. Han oído eso..? dicen: Es el mismo Dios.
Claro que no es el mismo Dios, no puede ser el mismo. Mi Dios no es de madera ni de papel, mi Dios hizo los cielos y la tierra y todo lo que existe, Él no es creado, Él es el Creador de todas las cosas.

2. Y cuando les hablamos de Cristo, nos escuchan, aceptan todo y dicen que si, pero cuando les pides que se congreguen, que tiren sus imágenes, que dejen de creer en la religión etc. No lo hacen…!!!
Por poco se persuaden, pero no son….!!!

3. Ahora bien, hay personas que parecen cristianos, son “casi cristianos”, pero no lo son completamente.
Oran, leen la Biblia, dicen que evangelizan, van cada domingo a la iglesia, dan de comer al pobre, ayudan al que menos tienen, van a misiones, hacen clubes de “caritas”, perdón de caridad; en la iglesia se portan bien, no están distraídos, no suenan los celulares en sus iglesias, respetan a sus líderes espirituales, y todo esto, a veces mucho más de los que somos cristianos….!!!
Pero, son “casi cristianos”…

Culminación:

Por lo que aquí les presento 5 doctrinas que definirán, si nuestra iglesia o fe, esta apegada a las Sagradas Escrituras:

1. Su Creencia en cuanto a Dios: Nosotros creemos que Dios es Trino, a saber Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, en una misma sustancia y poder. Creemos que nuestro Señor Jesucristo, es igualmente perfecto en Deidad y también perfecto en humanidad, verdaderamente Dios y verdaderamente hombre, de un solo razonable (racional) alma y cuerpo; consustancial con el Padre de acuerdo a la Deidad, y consustancial con nosotros conforme a la humanidad; igual a nosotros en todo aspecto, excepto el pecado; con respecto a su Deidad, engendrado del Padre antes de la edades, pero con respecto a su humanidad, engendrado, como nosotros los hombres y para nuestra salvación, de María la que fue Virgen, la portadora de Dios; uno y el mismo Cristo, Hijo, Señor, Unigénito, reconocido en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación; la distinción de las naturalezas no siendo anulada en ninguna forma por la unión, sino al contrario, las características de cada naturaleza siendo preservadas y estando unidas para formar una persona y subsistencia, no apartadas o separadas en dos personas, sino uno y el mismo Hijo y Unigénito Dios el Verbo, Señor Jesucristo; así como los profetas de tiempos antiguos hablaron de él, y como nuestro Señor Jesucristo mismo nos enseñó, y como el credo de los Padres nos ha enseñado.
Cualquiera pues que niegue la Santísima Trinidad, esto es: la deidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es un hereje. Y cualquiera que diga que Jesús no fue plenamente Dios todopoderoso y plenamente humano, hombre, como nosotros, sea tenido por hereje y anatema.

2. Su creencia en cuanto a la Biblia: Las Sagradas Escrituras (Biblia) están compuestas por 66 libros inspirados por el Espíritu Santo, y son suficientes para anunciarnos el mensaje de salvación, no necesitamos otros libros y cualquier creyente sincero, puede leerlas bajo la dirección del Espíritu Santo. Otras religiones como las Iglesia Católica Romana, añaden los libros deuterocanónicos, pero estos no son inspirados, jamás fueron ni han sido aceptados por los judíos. Otros como los mormones tienen la osadía de inventar otro “nuevo testamento”, diciendo que es el mismo; esto es una mentira…!! Pasan por alto Gálatas 1:6-10. Y otros como los Testigos de Jehová, modifican las Escrituras, para usarlas a su conveniencia.

3. Nuestra creencia en cuanto a la vida eterna: Creemos que la vida eterna será en el cielo, donde quiera que este sea, en la presencia de Dios. Pues el cielo no es una persona, o un estado, aunque empezamos a vivir en el reino de los cielos ya, esto es, un estilo de vida de acuerdo al cielo; creemos por las palabras de Cristo y de los apóstoles, que también “hay moradas celestiales, que Jesús fue a prepararnos lugar, para que donde Él este, nosotros también estemos con él”. Pensar que el cielo es una persona o un estado, es panteísmo, o negación de la justicia de Dios, quien revela condenación o vida eterna, según hayamos sido guiados por el Espíritu Santo o condenados por nuestra negación de reconocimiento de Jesús como Mesías. La idea de que el cielo es una persona o un estado, y la negación del infierno, no son nuevas, datan de los primeros siglos. Panteísmo puro. Los testigos de Jehová, aseguran que los “mansos” heredaran la tierra, una doctrina totalmente fuera de la exégesis, esto es, la sana y correcta interpretación bíblica.

4. Nuestra creencia en cuanto a la salvación: Creemos que la salvación es única y exclusivamente a través de Jesús y no hay nada que podamos hacer para merecerla o comprarla. Pero una vez recibida, debemos dar frutos dignos de arrepentimiento, para mostrar por ellos, una comunión y perseverancia en Jesús. Esto ultimo, no quiere decir, como predica la iglesia católica romana; que las obras nos ayudaran para ser salvos; pues la salvación es por gracia de Dios; pero una vez salvos, debemos permanecer en “la Vid”, para lleva fruto.

5. Nuestra creencia en cuanto al pecado: creemos que el Pecado nos separa de Dios, y la paga del pecado es muerte, más la dadiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Todos somos pecadores y necesitamos de un Salvador. Ningún ser humano ha nacido sin pecado, y todos nacidos o no en el evangelio, necesitamos ser redimidos por Cristo Jesús. Ningún ritual o sacramento (solo tenemos dos sacramentos, bautismo y comunión), puede quitar pecados.
Si una persona dice ser cristiana, por mucho que parezca cristiana, pero no guarda estas 5 doctrinas, no es una cristiana bíblica, sino un “casi cristiano”.
Ahora bien, esto no quiere decir que seamos nosotros mejores que ellos, ni que los condenemos; pero no podemos decir que somos hermanos de fe, ni que compartimos al mismo Señor, pues dista mucho de la verdad bíblica.

Nosotros estamos en Cristo, por su misericordia, y no por conveniencia. Busquemos sinceridad; en un principio de real, interior y verdadero de amor a Dios, del cual emanan todas estas acciones. Un poeta epicúreo decía:
“oderunt pecare boni, virtutis amore; oderunt pecare mali, formidini poenoe”
“por amor a la verdad dejan de pecar los buenos; mas los malos por temor al castigo.”

`Como canto de pájaros´

La NASA graba el `canto de la Tierra´  

Escucha el ‘canto de la Tierra’, registrado por dos sondas de la NASA, “la canción” de los cinturones de radiación de la Tierra que oiríamos si en vez de oídos tuviésemos antenas.

 

09 DE OCTUBRE DE 2012, IOWA (EEUU).- De los Salmos de David en los que los cielos cantan la gloria de Dios y la poesía del “Canto a la Tierra” de Francisco de Asís hemos pasado al registro científico del “canto de la Tierra” de la NASA.

 Y es que los tiempos pasan, aunque la belleza permanece, porque el canto registrado es –lo dicen los mismos científicos- como el “canto de los pájaros”

 Este coro al que la NASA le atribuye rango de canción hecha por nuestro propio planeta, es un fenómeno electromagnético provocado por las ondas de plasma en los cinturones de radiación de la Tierra, conocidos como Van Allen. Durante muchos años, los radioaficionados han estado escuchando estos coros pero nunca con la nitidez de este registro.

 Pero ahora,  gracias a dos sondas espaciales que cargan con un equipo llamado EMFISIS (Electric and Magnetic Field Instrument Suite and Integrated Science) construido por la Universidad de Iowa, se ha logrado escuchar este coro grabado en el mismo lugar donde se origina .

 ¿Has oído cantar al planeta Tierra? “La canción de la Tierra”. Gracias a dos sondas espaciales construidas por la Universidad de Iowa, la NASA ha logrado escuchar este “coro celestial” grabado en el mismo lugar donde se origina. Suena como “los cantos de los pájaros”, según explica Craig Kletzing, investigador de la Universidad de Iowa. Esta especie de coro suena como “los cantos de los pájaros”, según explica Craig Kletzing, investigador de la Universidad de Iowa.

 Muchos radioaficionados lo han captado con sus equipos particulares. “Es más fácil escucharlo por la mañana, por lo que a veces se refieren a estos ruidos como coro del amanecer”, indica Kletzing.

 CURIOSIDADES CIENTÍFICAS

 Craig Kletzing de la Universidad de Iowa explica: “este coro es lo que escucharía un ser humano ubicado en los cinturones de radiación de la Tierra si en lugar de oídos tuviera antenas” .

 Kletzing aclara que  no son ondas acústicas que viajan a través del aire de nuestro planeta, sino ondas de radio que oscilan a frecuencias acústicas, entre 0 y 10 kHz y que las antenas de búsqueda de bobinas magnéticas de EMFISIS están diseñadas para detectar este tipo de ondas.

 Con respecto al registro sonoro, Kletzing se mostró sorprendido por la claridad de la grabación y le adjudica el logro al muestreo de 16 bits, “similar al de un CD”, que se configuró en el instrumental para captar el registro, algo que también esperan pueda servir para lanzar grabaciones inéditas estéreo de los coros de la Tierra

 Este avance es sólo el comienzo de una misión que durará dos años y que buscará también determinar qué tan amplia es la región de los cinturones de Van Allen y qué zonas poseen la mayor concentración de “electrones asesinos” que podrían perjudicar a satélites y astronautas.

 Fuentes: Agencias             Editado por: Protestante Digital 2012

Pornografía y cristianos

 

Sexo online: silencio en las iglesias  

“La adicción sexual ataca a la voluntad y la autoestima”, explica Marcos Zapata.

 12 DE OCTUBRE DE 2012, MADRID.- Pornografía y cristianos. El tema da para mucho, pero se habla muy poco de ello en las iglesias. Una de las razones podría ser que, según señalan las cifras de algunos estudios, su consumo entre cristianos está casi tan extendido como entre personas que no se consideran religiosas. ¿Qué efectos tiene la visualización de sexo online? Marcos Zapata, pastor evangélico y terapeuta familiar, nos acerca a un tema que ya se ha convertido en una problemática central de muchas familias cristianas.

 Una de cada cuatro búsquedas en internet tiene que ver contenidos eróticos o pornográficos. Esta es una de las estadísticas más conocidas sobre el comportamiento de los internautas a nivel global, una tendencia que alimenta una “industria sexual” que sigue su crecimiento y diversificación. Se calcula que en la red hay más de 1.000 millones de sitios web con referencia a contenidos X.

 ¿Qué hay del consumo entre cristianos?  El impacto en las comunidades cristianas sería más alto de lo pensado, si hacemos caso de los estudios hechos en Estados Unidos, un país representativo porque combina su protestantismo histórico con el hecho de ser el mayor productor de pornografía.

 La mitad de las familias cristianas consultadas allí apuntan a la pornografía como un problema importante. Incluso entre líderes cristianos el impacto del consume es alto.  Sobre un 30% de los pastores evangélicos encuestados reconocieron haber consumido pornografía en internet en el último mes . Una cifra que subía a más de la mitad de los consultados si se amplía el espacio de tiempo al último año.

 Los datos los ofrece la  organización JustOneClickAway. Esta plataforma, lanzada por el autor Josh McDowell, muestra en un  impactante videoclip cómo la pornografía ha hecho un impacto silencioso en la mayoría de familias, incluidas las cristianas. La propia industria pornográfica reconoce que  más del 20% de consumidores de sus contenidos son menores de edad.  La edad media en la que se avisora por primera vez un contenido pornográfico es de 11 años.

España en octavo puesto

Mundo editorial: desequilibrio enorme que lidera EE.UU.  

 

La mayor parte de África y sectores de América Latina y Asia prácticamente no figuran en el Mapa Global de Mercados Editoriales de IPA

 

12 DE OCTUBRE DE 2012, GINEBRA.- Otra cara de las desigualdades existentes en el mundo ha sido revelada por el “Mapa Global de Mercados Editoriales”, elaborado conjuntamente por la Asociación Internacional de Editores (IPA) y la Universidad de Sheffield (Reino Unido).

 El mismo permite visualizar que el peso editorial mundial sigue estando en Europa Occidental y Estados Unidos, aunque hay un importante incremento del negocio en los denominados países emergentes.

 A la vez que refleja el fuerte desequilibro que hay en el mundo en volumen de publicaciones, el mapa de mercados editoriales s permite visualizar el creciente peso que tienen China, Brasil e India en el sector.

 “Este primer mapa es un paso importante hacia la obtención de estadísticas editoriales globales más completas. Entre otras cosas, muestra la sorprendente fortaleza de una serie de mercados, como China, India o Brasil, y también de países más pequeños como Polonia y Corea del Sur”, declaró Jens Bammel, secretario general de la IPA.

 Bammel dijo también que, al mismo tiempo,  el mapa “revela la impactante realidad de que el mundo editorial es virtualmente inexistente en amplias zonas del planeta. La mayor parte de África y partes de América Latina y Asia prácticamente no están en el mapa . Estos países necesitan políticas nacionales en defensa del libro y de desarrollo de sus industrias”.

 MAPAMUNDI PARTICULAR

 La IPA ha presentado este particular mapamundi que muestra el tamaño de los países en función de su potencia editorial, lo que se traduce en una representación híper dimensionada de Estados Unidos, Europa Occidental y Japón, el adelgazamiento extremo de América del Sur y la práctica inexistencia del continente africano.

 La organización ha ofrecido, también, la  lista de las 20 principales potencias editoriales a precios de mercado, que lidera EE.UU., seguida por este orden de China, Alemania, Japón, Francia, Reino Unido, Italia, España, Brasil, India, Canadá, Corea del Sur, Rusia, Australia, Turquía, Holanda, Polonia, Bélgica, Noruega y Suiza .

 DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS

La IPA es una Asociación que protege y promueve el mundo editorial como motor de desarrollo económico, cultural y político desde un enfoque de defensa de los derechos humanos. Por ello, al presentar este informe ha indicado que su objetivo es identificar con mayor precisión unos desequilibrios que atentan contra los derechos fundamentales de millones de personas. También ha querido identificar las eventuales oportunidades de negocios que representan las regiones sin mercado editorial.

 “El objetivo estratégico de futuro es ajustar este mapamundi editorial para que se parezca más al mapamundi estándar de geógrafos y demógrafos, uno en el que los países se aproximen a su tamaño real en función de su población y sus publicaciones”, dijo Bammel.

Fuentes: Efe          Editado por: Protestante Digital 2012

¿Sabías que… en la Biblia?

Continúa…

21.- Que la Biblia tiene sus más grandes amigos y sus más acérrimos enemigos, quienes siempre luchan por destruirla.

22.- Que si sólo lees la Biblia para educarte, te haces sabio.

23.- Que si crees la Biblia, te conduce a la salvación eterna.

24.- Que si llegas a practicar la Biblia, serás un santo.

25.- Que la división que mencionó Cristo de los libros de Antiguo Testamento fue: La ley de Moisés, los profetas y los salmos Lucas 24:44.

26.- Que el libro del Antiguo Testamento que usó Cristo para vencer las tentaciones de Satanás, fue Deuteronomio 6:13; 6:16 y 8:3.

27.- Que Satanás usó el salmo 91 para intentar hacer caer en tentación a nuestro Salvador Jesucristo.

28.- Que la Biblia fue dividida en capítulos por el señor Esteban Langdon en el año 1227 de nuestra era.

29.- Que la Biblia fue dividida en versículos por el señor Roberto Stevens en el año 1550 de nuestra era.

30.- Que el versículo más largo de la Biblia es Ester 8:9 y que tiene 80 palabras. Y que el más corto es Juan 11:35, o Éxodo 20:13 que tienen solamente dos palabras.

31.- Que si quieres comprar una Biblia católico romana, la más confiable es la Biblia de Nácar y Colunga.

32.- Que los libros apócrifos de la Biblia católico romana son: Primero y Segundo de Macabeos, Tobías, Judit, Eclesiástico, Baruc y Sabiduría.

33.- Que los libros apócrifos están en el Antiguo Testamento, y que el Nuevo Testamento de las dos Biblias dicen lo mismo.

Conoce tu Biblia

 HNO. GAMALIEL HERNANDEZ LOERA

Sansón: admirable principio, pero triste fin

JUECES 13:1-25

Cuatro de los 21 capítulos del libro de los Jueces son dedicados a este juez de Israel, que según el conteo normal que podemos hacer, fue el treceavo, o último de los jueces. Hay muchas cosas muy importantes de este hombre, que fue bendecido desde mucho tiempo antes de nacer. Después de la muerte del juez anterior, que fue Abdón, y de quien sólo se dice que juzgó a Israel por ocho años, y que tuvo 40 hijos y 30 nietos que cabalgaban en setenta asnos, el pueblo de Israel volvió a hacer lo que ya estaba acostumbrado, o sea el apartarse de Dios. Pero esta vez Dios los castiga por más tiempo. Ahora el castigo es cuarenta años bajo un gobierno pagano de los filisteos, a quienes tenían que rendir cuentas constantemente de lo que hacían.

La ciudad de Zora, en la tribu de Dan, fue la residencia de Manoa y su esposa, de quien la Biblia no da su nombre, pero debe haber sido una de las muchas mujeres temerosas de Dios, y que llevaban una vida recta y recatada. Es a esta mujer a quien aparece el ángel de Jehová, para decirle que a pesar de ser esteril, al término de su vida, Dios le va a dar un hijo, pero este hijo ha de ser alguien muy especial. Por lo tanto ella no debía comer ninguna cosa inmunda, ni ningún producto que saliera de la vid. Que al niño no le cortara su cabello, porque sería nazareo.

El ángel de Jehová se va, y ella cuenta todo a su marido, y se alegra en gran manera, porque al fin ella va a ser madre. Pero su esposo está un tanto preocupado, y piensa que ellos van a morir porque se apareció el ángel de Jehová. La mujer razona mucho mejor que él, y le dice que si Dios quisiera matarlos, no le habría hecho esa promesa. Entonces el marido de la mujer ora a Dios, y pide una segunda aparición del personaje que habló a su esposa, y Dios le contesta positivamente y se les presenta los dos, y les da las mismas instrucciones.

El niño nació, y le llamaron Sansón, palabra que quiere decir como el sol. Creció hasta hacerse un joven inquieto por las muchachas. Le pasó lo que les pasa a muchos jóvenes, que ven a las muchachas paganas muy bonitas, y muy atractivas, mientras que a las cristianas las ven feas, gordas y mal peinadas. Sansón vio una muchacha en un pueblo filisteo llamado Timnat, y se enamoró de ella. Dios tenía un plan en eso, aunque muchos no lo podamos entender. En contra de la voluntad de sus padres él hace trato con ella para matrimonio, y preparan la boda.

La boda no se realiza, porque la mujer es dada a otro, y Sansón no se queda contento con eso y planea cómo vengarse. Su plan fue único en la historia, pues se pone a cazar 300 zorras, y una vez que las tiene, hace pares, les amarra la cola de dos en dos, y les pone un mechón, o tea, encendido a cada par de zorras y las suelta por los sembradíos de los filisteos. Estos animales asustados corren por todas partes, de tal manera que queman todos los frutos que tenían los filisteos almacenados. Esto fue una gran pérdida para los filisteos. Y cuando supieron que había sido Sansón, fueron y quemaron a la que hubiera sido su mujer, así como al padre de ella.

Hubo varios incidentes entre Sansón y los filisteos, pero Dios estaba guiando y protegiendo a Sansón, aunque él mismo hizo cosas que no son aceptables para los cristianos, como por ejemplo, además de haber hecho tratos para casarse con una filistea, está el hecho de que fue a otra ciudad filistea llamada Gaza, en donde estuvo durmiendo con una prostituta. Los filisteos se dieron cuenta que estaba allí Sansón, y procuraron matarlo, pero él se levantó antes que sus enemigos, y despegó las puertas de la ciudad y se las llevó, y se las dejó en un monte.

Pero lo que fue la cosa más drástica para Sansón fue el hecho de haberse enamorado de una mujer perversa llamada Dalila, también filistea. Esta fue contratada por los cinco príncipes filisteos, los que le ofrecieron mil cien ciclos de plata cada uno, para que descubriera en qué consistía la fuerza enorme de Sansón, que le permitía matar a un león, como si fuera un cabrito, o matar a un montón de filisteos con la quijada de un asno. Era una fuerza nunca antes conocida en el mundo de entonces. Pero esa fuerza física era un don de Dios que tenía una condición muy grande. Esta condición era que nunca se fuera a cortar su cabello.

Después de varios intentos que hizo Dalila por conocer el secreto de la fuerza de Sansón, en los cuales fracasó, y él se burlaba de ella, ésta logró enternecerlo con lágrimas, y así saber cuál era el secreto de su fuerza. Una vez que se lo dijo, le cortaron el cabello y lo pudieron apresar, sacarle los ojos, y usarlo como un animal para trillar el grano en Gaza, una ciudad de los filisteos. Los filisteos daban gloria a su dios Dagón, porque les había permitido vencer a Sansón.

El Dr. Lackyer presenta estos siete terribles resultados para Sansón, por dejar de confiar en Dios, quebrantando el pacto que había tenido para toda su vida, de ser nazareo:

Tenía confianza en sí mismo, dijo: esta vez saldré como las otras y me escaparé. Jueces 16:20.

Tenía ignorancia espiritual: no sabía que Jehová se había apartado de él. Jueces 16:20.

Tenía debilidad física: los filisteos le echaron mano, ya no pudo vencerlos. Jueces 16:21.

Se ganó una oscuridad física permanente: le sacaron los ojos. Jueces 16:21.

Se ganó una terrible degradación: le llevaron encadenado a Gaza. Jueces 16:21.

Se ganó una terrible humillación: encadenado molía el grano en la cárcel filistea. Jueces 16:21.

Lo consideraron como payaso: llamad a Sansón para que nos divierta. Jueces 16:25.

Sansón con todos sus errores sirvió a Dios, y gobernó, o juzgó a Israel por 20 años, pero no le vemos que haya tenido un ejército. Muchos de los acontecimientos en que él estuvo envuelto le vemos actuar solo, y siempre tuvo éxito, mientras fue obediente, y mantuvo el pacto de nazareo. Una vez que él quebró el pacto, por complacer a una mujer pagana, vinieron todas las calamidades en su vida. Sin embargo su nombre es mencionado como héroe en la carta a los Hebreos, 11:32, en donde es mencionado juntamente con Gedeón, Barac, Jefté, David y Samuel. Con todo y sus debilidades sirvió a Dios, lo mejor que pudo entender. Y si una lección quisiéramos saca de esta vida, sería: Mantenernos firmes y agradecidos con todas las bendiciones que Dios nos ha dado, y no quebrantar sus mandamientos.

Cuestionario:

1.- Todo lo que sabemos del juez llamado Abdón, quien juzgó a Israel antes de Sansón es que _____________________________________________________________

2.- Después del tiempo de Abdón, el pueblo de Israel volvió a hacer lo malo, y Dios los entregó en manos de los ____________________ quienes los gobernaron por ______________

3.- La ciudad de __________________ se encuentra en la tribu de ______________
Allí la esposa de __________________ tuvo la visita del ______________________

4.- Cuando Manoa supo lo que había pasado a su esposa, él oró a Dios para que enviara al mismo mensajero para ________________________________________

5.- Ya adulto Sansón visita la ciudad filistea de ________________________ y se enamora de una filistea, y aun en contra de la voluntad de sus padres planea _________________

6..- El papá de la filistea, después de haber hecho planes para la boda, comete el crimen de ___________________________________________________________

7.- Sansón, para vengarse de esa afrenta, manda 150 pares de ________________
___________________________________________________________________

8.- Después de un tiempo Sansón se enamora de ____________________ mujer perversa que fue contratada por _________________________para descubrir el poder de su fuerza.

9.- Dalila hace su trabajo, y Sansón es atado, y le sacan _____________ y es llevado a _______________ donde lo ponen a moler grano como si fuera ________________

10.- Los filisteos honraron a su dios ______________________ diciendo que su dios les había dado la victoria sobre __________________________________________

11.- Por fin Sansón murió destruyendo un edificio junto con unos __________hombres y mujeres

Disciplina de la IMMAR 

Disciplina

  SECCION PRIMERA

SOBERANÍA Y MIEMBROS

 CAPÍTULO I

SOBERANÍA Y PODERES

AFILIACIÓN Y RELACIONES

Art. 1 FUNDACION.  Bajo la dirección de Dios y por la voluntad de la Conferencia Anual de México de la Iglesia Metodista Episcopal, la Conferencia Anual de México de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, la Conferencia General de la Iglesia Metodista Episcopal y la Conferencia General de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, representadas legítimamente por sus respectivos plenipotenciarios; se constituyó la IGLESIA METODISTA DE MÉXICO, por la unión de aquellas Conferencias Anuales, el día 8 de julio de 1930.

 Art. 2 NOMBRE.  El nombre oficial de esta Iglesia Autónoma es el de IGLESIA METODISTA DE MÉXICO, ASOCIACIÓN RELIGIOSA.

 Art. 3 SOBERANÍA.  La soberanía de la Iglesia Metodista de México, A. R., reside originalmente en sus miembros en Plena Comunión, según se especifica en la Legislación Art. 97

Art. 4 MISION.  La Iglesia Metodista de México, A. R., se constituye con el fin de extender el reino de Dios, fortalecer y fomentar la vida cristiana integral de los miembros de la Iglesia.

 Art. 5 LEMA.  Habrá un lema cuadrienal de la Iglesia Metodista de México, A. R., definido y aprobado por la Conferencia General.

 Art. 6 EMBLEMA.  El emblema de la Iglesia Metodista de México, A. R., será una barca antigua en la que los tripulantes bogan mar adentro auxiliados por un viento recio que hincha la vela y deja ver en ella un pez, símbolo universal del cristianismo, en medio de un mar en calma reflejado por un oleaje tranquilo. Todo ello dentro de un ventanal, bordeado por las palabras Iglesia Metodista de México, A. R., y a la izquierda, fuera del ventanal, la cruz y la llama. La llama irá en rojo; la barca, la vela y el oleaje en blanco; y el resto del emblema en azul marino. Mt. 8:23-27; Lc. 5:4; Hch. 2:1-4; Mt. 16:24.

 Art. 7 PODERES.  Los poderes de la Iglesia Metodista de México, A. R., residen en:

a) la Conferencia General, que es el cuerpo legislativo;

b) el Gabinete General que es el cuerpo ejecutivo, y

c) las diversas Comisiones y Tribunales de Justicia, que forman su sistema judicial.

 Art. 8 ORGANIZACIÓN.  La Iglesia Metodista de México, A. R., se organiza con los siguientes cuerpos gubernamentales y administrativos: Conferencia de Iglesia, Junta de Administradores, Conferencia de Cargo Pastoral, Conferencias de Distrito, Gabinetes Distritales, Conferencias Anuales, Gabinetes Conferenciales, Conferencia General y Gabinete General.

 Art. 9 AFILIACIÓN.  La Iglesia Metodista de México, A. R., en virtud de sus propias leyes y de las relaciones que tuvo con las antiguas Iglesia Metodista Episcopal e Iglesia Metodista Episcopal del Sur, y después con la Iglesia Metodista, y actualmente con la Iglesia Metodista Unida, se reconoce a sí misma por IGLESIA AUTÓNOMA AFILIADA con la Iglesia Metodista Unida.

 Art. 10 RELACIONES.  Las relaciones fraternales de la Iglesia Metodista de México, A. R., con la Iglesia Metodista Unida, las relaciones con los demás cuerpos eclesiásticos nacionales, internacionales e interdenominacionales; y las relaciones legales con el Estado Mexicano, serán definidas y reglamentadas por la Conferencia General y ejecutadas por el Gabinete General.

Art. 11 CONCORDATO.  La conexionalidad de la Iglesia Metodista de México, A. R., con la Iglesia Metodista Unida, se regirá mediante un Concordato mutuamente convenido y periódicamente actualizado, por ambas iglesias metodistas, con los procedimientos y características que se establecen en la Legislación.

 Art. 12 MIEMBROS.  Los miembros de la Iglesia Metodista de México, A. R., tendrán los privilegios y deberes que más adelante se especifican en los Art. 98, 99

 SECCIÓN SEGUNDA

ORGANIZACIÓN Y GOBIERNO

CUERPOS GUBERNAMENTALES 

CAPÍTULO I

CONFERENCIAS DE IGLESIA

Art. 13 CONFERENCIAS DE IGLESIA.  Habrá Conferencias de Iglesia, y tendrán las facultades, deberes y privilegios que más adelante se especifican en el Art. 132

Art. 14 FACULTADES.  La Conferencia de Iglesia tendrá facultades plenas para tomar acuerdos sobre los asuntos que rijan la vida de la Iglesia local, dentro de las restricciones que indica la Disciplina.

Los poderes de la Conferencia de Iglesia serán los siguientes:

a) Informará y procurará el buen cumplimiento de los privilegios y deberes de los miembros de la Iglesia local.

b) Autorizará  todas las juntas, comisiones y cuerpos administrativos que sean necesarios para el desarrollo de la obra de la Iglesia local en sus diferentes aspectos.

c) Determinará y proporcionará la manera de promover, recaudar y administrar los fondos necesarios para llevar a efecto la obra de la Iglesia local, así como determinará y proporcionará la manera de administrar los bienes inmuebles de la Iglesia local, con el aval de las autoridades eclesiásticas.

 CAPÍTULO II

JUNTAS DE ADMINISTRADORES

Art. 15 JUNTAS DE ADMINISTRADORES.  Habrá Juntas de Administradores, y tendrán las facultades, deberes y privilegios que en la Legislación se especifican.  Art. 155

 CAPÍTULO III

CONFERENCIAS DE CARGO PASTORAL

Art. 16 CONFERENCIAS DE CARGO PASTORAL.  Habrá Conferencias de Cargo Pastoral y tendrán las facultades, deberes y privilegios que más adelante se especifican Art. 168

Art. 17 FACULTADES.  Las facultades de la Conferencia de Cargo Pastoral serán las siguientes:

a) Evaluará de acuerdo con el programa local, distrital, conferencial y nacional, el desempeño de los miembros de la Junta de Administradores y de cada una de las Áreas, Comisiones y Organizaciones locales.

b) Hará recomendaciones de modificación de los planes y programas de trabajo local, distrital y conferencial.

c) Presentará solicitudes y recomendaciones ante el Superintendente del Distrito, la Conferencia de Distrito y la Conferencia Anual, que considere pertinentes para el mejor desarrollo de la congregación local.

d) Tomará aquellos acuerdos y hará aquellas recomendaciones que considere pertinentes sobre el trabajo de las diversas organizaciones y Áreas  locales con el fin de dar cabal cumplimiento al plan y programa locales.

 

 CAPÍTULO IV

CONFERENCIAS DE DISTRITO

 Art. 18 CONFERENCIAS DE DISTRITO.  Habrá Conferencias de Distrito, y tendrán las facultades, deberes y privilegios que más adelante se especifican Art. 181

 Art. 19 FACULTADES.  La Conferencia de Distrito tendrá facultades plenas para dictar y tomar acuerdos que rijan la vida de la Iglesia dentro de su área. Entre las facultades de la Conferencia se contarán los siguientes:

a) Vigilará que se respeten y se ejerzan los deberes de los miembros de las Iglesias en el Distrito.

b) Vigilará que se respeten y se ejerzan los requisitos, deberes y privilegios del cuerpo Pastoral del Distrito.

c) Vigilará que se respeten y se ejerzan los privilegios y deberes de las Conferencias de Cargo Pastoral, las Conferencias de Iglesia y las Juntas de Administradores.

d) Adoptará planes para cubrir el sostén del Superintendente de Distrito, así como satisfará las necesidades inherentes al cargo.

e) Vigilará el uso apropiado del ritual y del himnario de la Iglesia, así como la observancia de los ordenamientos emanados de la Conferencia General con respecto a la celebración del culto público.

f) Establecerá y nombrará todas las comisiones y demás cuerpos administrativos que sean necesarios para el desarrollo de la obra de la Iglesia en el Distrito en sus diferentes aspectos.

g) Recomendará la manera de promover, recaudar y administrar los fondos necesarios para llevar a cabo la obra de la Iglesia en el Distrito.

h) Señalará el número y los límites de los Subdistritos.

 

 CAPÍTULO V

GABINETES DISTRITALES

 Art. 20 GABINETES DISTRITALES.  Habrá un Gabinete por cada Distrito. La Conferencia General determinará la forma como se integrarán estos cuerpos; y tendrá las facultades, deberes y privilegios que en la Legislación se especifican.  Art. 205

 

 CAPÍTULO VI

CONFERENCIAS ANUALES

 Art. 21 CONFERENCIAS ANUALES.  Habrá Conferencias Anuales que serán los cuerpos fundamentales de la Iglesia y tendrán las facultades, deberes y privilegios que más adelante se especifican.  Art. 210

 Art. 22 FACULTADES.  La Conferencia Anual es el cuerpo fundamental de la Iglesia, y como tal, sólo ella tiene el derecho legítimo de ejercer las siguientes facultades:

 a) Aprobará o rechazará las enmiendas a la Constitución.

b) Elegirá Obispos.

c) Elegirá los delegados Pastorales y los delegados Laicos a la Conferencia General.

d) Elegirá  los representantes Laicos ante los gabinetes Conferencial y General.

e) Estudiará y decidirá los asuntos correspondientes al carácter y las relaciones eclesiásticas de sus miembros Pastorales.

f) Ordenará Pastores.

g) Tratará y resolverá todos los demás asuntos que esta Constitución no haya encomendado a la Conferencia General.

h) Asignará misioneros y otros ministros.

i) Señalará el número y los límites de los Distritos.

j) Tratará todos los asuntos y ejercitará todas las facultades que le otorgue la Conferencia General dentro de las limitaciones que señala la Disciplina.

 

CAPÍTULO VII

CONFERENCIA ELECTORAL PASTORAL

 Art. 23 CONFERENCIA ELECTORAL PASTORAL.  Habrá Conferencia Electoral Pastoral, y tendrá las facultades, deberes y privilegios que en la Legislación se especifican.  Art. 240

 CAPÍTULO VIII

CONFERENCIA ELECTORAL LAICA

 Art. 24 CONFERENCIA ELECTORAL LAICA.  Habrá Conferencia Electoral Laica, y tendrá las facultades, deberes y privilegios que en la legislación se especifican.  Art. 244

 CAPÍTULO IX

GABINETES CONFERENCIALES

 Art. 25 GABINETES CONFERENCIALES.  Habrá un Gabinete por cada Conferencia Anual. La Conferencia General determinará la forma como se integrarán estos cuerpos; las facultades, deberes y privilegios que tendrán, y la forma en que se elegirá a sus miembros.  Art. 249

 

 CAPÍTULO X

 CONFERENCIA GENERAL

 Art. 26 CONFERENCIA GENERAL.  Habrá una Conferencia General para toda la Iglesia, y tendrá las facultades, deberes y privilegios que más adelante se especifican.  Art 253

 Art. 27 FACULTADES.  La Conferencia General podrá tomar acuerdos cuyo efecto sea enmendar, suprimir o aumentar las disposiciones de esta Disciplina, excepto los Artículos de Religión.  Así mismo, tendrá facultades para dictar leyes y tomar acuerdos que rijan la vida de la Iglesia, dentro de las restricciones que más adelante se especifican.  Entre las facultades de la Conferencia General se contarán las siguientes:

 a) Definirá y fijará las condiciones, los privilegios y los derechos de los miembros de la Iglesia.

b) Definirá y fijará los requisitos y los deberes de los Presbíteros, los Pastores Locales y los Pastores Suplentes.

c) Definirá y fijará los poderes del Gabinete General, de las Conferencias Anuales, los Gabinetes Conferenciales, las Conferencias de Distrito, los Gabinetes de Distrito, los Gabinetes Subdistritales, las Conferencias de Cargo Pastoral, las Conferencias de Iglesia y las Juntas de Administradores.

d) Definirá y fijará las facultades, deberes y privilegios del episcopado.  Adoptará planes para el sostén de los Obispos y determinará la manera de descontinuar de su puesto, por causa legal, a un miembro del Consejo Episcopal.

e) Preparará y revisará el Ritual y el Himnario de la Iglesia y determinará todos los asuntos relativos a la forma y la manera de celebrar el culto público; todo esto dentro de las limitaciones fijadas por el inciso “a” incluido en el Art. 28 de este mismo capítulo.

f) Restablecerá el buen testimonio cristiano en los casos de conducta que lo lesionen; y proveerá un sistema judicial y un método de enjuiciamiento, garantizando que nadie será juzgado sin el derecho de defenderse en juicio, ni sin el derecho de apelación.

g) Autorizar, supervisar y evaluar todas las comisiones, funcionarios y demás cuerpos administrativos que sean necesarios para el desarrollo de la Iglesia en sus diferentes aspectos.

h) Determinará y proporcionará la manera de promover, recaudar y administrar los fondos necesarios para llevar a efecto la obra general de la Iglesia.

i) Señalará el número y los límites de las Áreas Episcopales y de las Conferencias Anuales.

j) Establecerá las condiciones que sean necesarias para llevar a cabo la obra general de la Iglesia.

k) Promulgará leyes y tomará los demás acuerdos que sean necesarios dentro de los principios, lineamientos y restricciones fijadas por la Disciplina de la IMMAR y las leyes del país.

 Art. 28 RESTRICCIONES. 

a)   La Conferencia General no podrá revocar, alterar ni cambiar los Artículos de Religión, ni podrá establecer nuevas normas de doctrina contrarias a las ya establecidas.

b)   La Conferencia General no podrá cambiar ni alterar ningún artículo de ley ni ninguna regla de gobierno de tal manera que quede abolido el episcopado.

c)   La Conferencia General no podrá privar a ningún Pastor o Laico del derecho a ser reconciliado y restaurado, y/o defenderse en juicio ante la instancia que le corresponda y tampoco podrá privarlo del derecho de apelación.

d)   La Conferencia General no podrá revocar las Reglas Generales de la Iglesia Metodista de México, A. R. (Sociedades Unidas).

e)   La Conferencia General no podrá autorizar la organización de una Conferencia Anual con menos de ocho Presbíteros Itinerantes.

 Art. 29 ENMIENDAS A LA CONSTITUCIÓN.  Las enmiendas a la Constitución podrán ser iniciadas en las Conferencias Anuales y en la propia Conferencia General.

 Art. 30 VOTACIÓN DE LAS ENMIENDAS A LA CONSTITUCIÓN.  La Constitución no podrá ser enmendada sino sólo por una votación de por lo menos dos terceras partes de los miembros presentes y votantes de la Conferencia General; y la aprobación de las dos terceras partes, por lo menos, de las Conferencias Anuales, por una votación de dos terceras partes, por lo menos de sus miembros presentes y votantes; excepto en el caso de la restricción señalada en el inciso “a” del Art. 28  de este mismo capítulo. Por tanto, para enmendarlas, se requerirá de una votación de dos terceras partes, por lo menos, de los miembros presentes y votantes de la Conferencia General, y una votación de tres cuartas partes, por lo menos de los miembros presentes y votantes de cada Conferencia Anual.

La votación en cada Conferencia Anual se tomará en el período de sesiones que siga inmediatamente después de que haya concluido sus sesiones la Conferencia General, entonces dicha enmienda será publicada en el órgano oficial de la Iglesia, y de inmediato entrará en vigor con toda la fuerza de ley.

 Art. 31 ENMIENDAS A LA LEGISLACIÓN GENERAL.  El derecho para presentar proyectos de ley ante la Conferencia General que enmienden la Legislación General, corresponde a los Obispos, a los delegados Pastorales y Laicos ante la propia Conferencia General, y a las Conferencias Anuales.  También tendrán este mismo derecho las Conferencias de Distrito y de Iglesia, las Juntas de Administradores y los Miembros en Plena Comunión que estén en pleno goce de sus derechos eclesiásticos, siempre y cuando lo hagan a través de su respectiva Conferencia Anual, lo anterior de conformidad con lo estipulado en el Art. 264

 Art. 32 VOTACIÓN DE LAS ENMIENDAS A LA LEGISLACIÓN GENERAL.  Las enmiendas a la Legislación General sólo requieren el voto mayoritario de los miembros oficiales de la Conferencia General para su aprobación.  Dichas enmiendas entrarán en vigor una vez publicadas en el órgano oficial de la Iglesia Metodista de México, A. R.

 Art. 33 CONSEJO DE INTERPRETACIÓN.  La Comisión Permanente de Revisión y Consulta de la Disciplina servirá como Consejo de interpretación de la Conferencia General.  Decidirá todo caso de enmienda propuesta que sea sometida a su consideración por voluntad de la misma Conferencia General, y su veredicto se limitará a precisar si dicha enmienda modifica algún punto de esta Constitución o si no amerita el trámite prescrito por los Artículos 30, 31 y 32 de este mismo capítulo.  El fallo de este Consejo será inapelable.

 

 CAPÍTULO XI

GABINETE GENERAL

 Art. 34 GABINETE GENERAL.  Habrá un Gabinete General para toda la Iglesia.  La Conferencia General determinará cómo se integrará este cuerpo, las facultades, deberes y privilegios que tendrá, y la forma en que elegirá a sus miembros Art.  274

 

 SECCIÓN TERCERA

ÁREAS EPISCOPALES, OBISPOS,

 COLEGIO DE OBISPOS, CONSEJO EPISCOPAL,

 SUPERINTENDENTES DE DISTRITO

 Y PASTORADO

 

 CAPÍTULO I

ÁREAS EPISCOPALES

 Art. 35 ÁREAS EPISCOPALES.  Habrá Áreas Episcopales y tendrán las facultades, deberes y privilegios que más adelante se especifican Art. 293

 CAPÍTULO II

EL EPISCOPADO

 Art. 36 OBISPOS.  Habrá Obispos y tendrán las facultades, deberes y privilegios que en la Legislación se especifican Art. 299

 Art. 37 FUNCIONES.  El episcopado de la Iglesia Metodista de México, A. R., se establece con fines espirituales y administrativos.

 Art. 38 CARÁCTER.  El episcopado de la Iglesia Metodista de México, A. R., no será de carácter vitalicio, ni tampoco constituye una jerarquía.

 Art. 39 INVESTIDURA.  Un Obispo se constituye por elección de la Conferencia Anual respectiva, y por medio de la imposición de manos de un Obispo y de los respectivos Superintendentes de Distrito.

 Art. 40 PERIODO.  Un Obispo de la Iglesia Metodista de México, A. R., durará en su cargo cuatro años; y tendrá derecho de ser reelegido una sola vez, sea ésta consecutiva, o discontinua, en cualquier Conferencia Anual de la República Mexicana.

 Art. 41 VOTACIÓN.  La votación para elegir Obispos se hará por cédulas, directamente y sin postulación.

 Art. 42 MAYORÍA LEGAL.  La elección de Obispo será válida cuando tenga como mínimo las dos terceras partes de los votos de todos los miembros oficiales presentes y votantes.

 Art. 43 VACANTE.  En caso de que un Obispo en funciones falleciera o por motivo personal, disciplinario o legal, quedase incapacitado para servir en ese ministerio, el Colegio de Obispos designará a uno de sus miembros para convocar al Gabinete de la respectiva Conferencia Anual.    Éste se reunirá dentro de un término no mayor de treinta días, a partir de la fecha de la incapacitación o del fallecimiento, y nombrará a uno, de entre los Presbíteros Itinerantes que reúna los requisitos de ley, el cual, con carácter de administrador episcopal desempeñará el episcopado respectivo, hasta la próxima Conferencia Anual.  Este no ejercerá la facultad de conferir órdenes ministeriales; dicha facultad quedará delegada en algún miembro del Colegio de Obispos.

 Art. 44 OBISPO INTERINO.  Ante la falta absoluta de Obispo, la Conferencia Anual respectiva elegirá un Obispo interino.  El nuevo Obispo, una vez elegido y consagrado, fungirá por el resto del período cuadrienal, sin que este interinato cuente en lo que respecta al número máximo de años que la persona pueda servir como Obispo.

 Art. 45 DEBERES, LIMITACIONES Y PRIVILEGIOS.  Los deberes, las limitaciones y los privilegios del Obispo serán aquellos que señale la Conferencia General.

 CAPÍTULO III

COLEGIO DE OBISPOS

 Art. 46 COLEGIO DE OBISPOS.  Habrá un Colegio de Obispos, que tendrá las facultades y deberes que en la Legislación se especifican Art. 310

 CAPÍTULO IV

CONSEJO EPISCOPAL

 Art. 47 CONSEJO EPISCOPAL.  Habrá un Consejo Episcopal y tendrá las facultades, deberes y privilegios que en la Legislación se especifican Art. 313

 CAPÍTULO V

SUPERINTENDENTES DE DISTRITO

 Art. 48 SUPERINTENDENTES DE DISTRITO.  Habrá Superintendentes de Distrito y tendrán las facultades, deberes y privilegios que en la Legislación se especifican Art. 314

 Art. 49 FUNCIONES.  Al Presbítero que por elección de una Conferencia Anual se le confiera el cargo de vigilar los intereses espirituales y temporales de un Distrito se le dará el nombre de Superintendente de Distrito.

 Art. 50 DURACIÓN.  Un Superintendente de Distrito durará en su cargo cuatro años, y podrá ser reelegido una sola vez, sea ésta consecutiva o discontinua.

 Art. 51 ELECCIÓN.  Un Superintendente de Distrito se elegirá por escrutinio secreto en la Conferencia Anual que corresponda, de la terna que presente el Distrito respectivo.  Para integrar dicha terna el Distrito podrá incluir Presbíteros Itinerantes de toda la Conferencia Anual a la que pertenezca.

 Art. 52 JURISDICCIÓN.  Un Superintendente de Distrito ejercerá su cargo solamente en el Distrito para el cual fue elegido.

 

 CAPÍTULO VI

PASTORADO

 Art. 53 PASTORADO.  Habrá personas nombradas para que tengan bajo su responsabilidad  espiritual a los miembros de la  Iglesia  Metodista  de  México, A. R., y tendrán las facultades, deberes y privilegios que en la Legislación se especifican Art. 334, 335

CAPÍTULO VII

DURACIÓN DE FUNCIONARIOS

 Art. 54 FUNCIONARIOS POR ELECCIÓN.  Todos los funcionarios de la Iglesia Metodista de México, A. R., designados por elección, durarán en su cargo un máximo de ocho años.

 Art. 55 FUNCIONARIOS POR NOMBRAMIENTO.  Los funcionarios de la Iglesia Metodista de México, A. R., designados por nombramiento, durarán en su cargo el tiempo que el organismo que los nombre juzgue conveniente.

 

 SECCIÓN CUARTA

PROGRAMA DE LA IGLESIA

 Art. 56 ORGANIGRAMA.  Para facilitar la planeación formal, el desarrollo del trabajo y clarificar el flujo de las operaciones sucesivas de los diferentes ámbitos de trabajo y con las diferentes entidades, la IMMAR contará con un organigrama que incluya los ámbitos nacional, conferencial, distrital y local. Anexo 5

 CAPÍTULO I

COMISIONES DE COORDINACIÓN DE PROGRAMA

 Art. 57 COMISIONES DE PROGRAMA.  Habrá Comisiones de Coordinación de Programa en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican Art. 388 al 411

 

 CAPÍTULO II

ÁREA DE DESARROLLO CRISTIANO

 Art. 58 ÁREA DE DESARROLLO CRISTIANO.  Habrá un Área de Desarrollo Cristiano en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional, con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican Art. 412 al  440

 Art. 59 COMISIÓN DE CONTINUIDAD Y CAPACITACIÓN EN MINISTERIOS.  Habrá comisiones de Continuidad y Capacitación en Ministerios en los ámbitos distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican Art. 488 al 511.  Esta Comisión trabajará bajo la coordinación del presidente del Área de Desarrollo Cristiano.

 Art. 60 INSTITUCIONES DE PREPARACIÓN TEOLÓGICA.  Habrá instituciones de preparación teológica con la estructura, los deberes y facultades que en la Legislación se especifican Art. 512 al 531.   Éstas trabajarán en coordinación con el presidente del Área de Desarrollo Cristiano.

 CAPÍTULO III

ÁREA DE TESTIMONIO CRISTIANO

 Art. 61 ÁREA DE TESTIMONIO CRISTIANO.  Habrá un Área de Testimonio Cristiano en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican.  Esta área estará integrada cuando menos por las comisiones de Evangelización y Discipulado y Acción Social.  Art. 532 al 577

 Art. 62 SOCIEDAD MISIONERA MEXICANA.  Habrá una Sociedad Misionera Mexicana con la estructura, los deberes y facultades que en la Legislación se especifican Art. 578 al 594.   La Sociedad Misionera Mexicana trabajará coordinadamente con el Área de Testimonio Cristiano, de conformidad con el Organigrama.  Anexo No. 5

 Art. 63 COMISIONES DE ACCIÓN SOCIAL.  Habrá Comisiones de Acción Social en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican Art. 595 al 615.  Éstas trabajarán en coordinación del Presidente del Área de Testimonio Cristiano.

 CAPÍTULO IV

SERVICIO SOCIAL

 Art. 64 SERVICIO SOCIAL DE LA IGLESIA.  El Servicio Social de la Iglesia es un programa que desarrollarán las instituciones de servicio social, por medio de las cuales la Iglesia expresará su amor a la comunidad.

 Art. 65 ADMINISTRACIÓN DEL SERVICIO SOCIAL DE LA IGLESIA.  La prestación del Servicio Social de la Iglesia Metodista de México, A. R., estará directamente a cargo de las Conferencias Anuales, las que tendrán la responsabilidad administrativa de sus instituciones, todas las cuales estarán afiliadas jurídicamente a la IMMAR.  Para efectos de asesoría, nacional.  El Gabinete General determinará el número de sus integrantes y hará los nombramientos respectivos.

Los objetivos, acciones y funciones específicas del organismo multidisciplinario relacionadas con las instituciones educativas y de servicio social estarán plasmadas en un documento denominado “Manual de Funciones del Organismo Multidisciplinario”, el cual será elaborado por dicho organismo  y aprobado por el Gabinete General.

 CAPÍTULO V

ÁREA DE FINANZAS Y ADMINISTRACIÓN

 Art. 66 ÁREA DE FINANZAS Y ADMINISTRACIÓN.  Habrá un Área de Finanzas y Administración en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican Art. 621 al 656

 Art. 67 TESOREROS.  Habrá tesoreros en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con los deberes que en la Legislación se especifican Art. 659 al 662.  Éstos trabajarán coordinados por el Presidente del Área de Finanzas y Administración.

 SECCIÓN QUINTA

ADMINISTRACIÓN DE LA IGLESIA

 

 CAPÍTULO I

PENSIONES Y FUNERALES

 Art. 68 SISTEMA DE PENSIONES.  Se tendrá un sistema de pensiones con la reglamentación que en la Legislación se especifica Art. 663 al 665

 Art. 69 FONDO DE FUNERALES.  Habrá un fondo de funerales con la reglamentación que en la Legislación se especifica Art. 666 al 674

 CAPÍTULO II

TEMPLOS

 Art. 70 BIENES INMUEBLES.  La adquisición, construcción y reparación de bienes inmuebles se realizará conforme a lo estipulado en la sección correspondiente de la Legislación Art. 676 al 679

 CAPÍTULO III

COMUNICACIONES

 Art. 71 DIRECCIÓN DE LITERATURA Y COMUNICACIONES.  Habrá una Dirección de Literatura y Comunicaciones con los deberes y facultades que en la Legislación se especifican Art682 al 687.  Ésta trabajará bajo la supervisión del Gabinete General.

 Art. 72 ÓRGANO OFICIAL Y PÁGINA WEB.  Habrá un órgano oficial y una página web de comunicación en el ámbito nacional con el propósito y características que en la Legislación se especifican Art.  688 al  697.   Los responsables de estos medios de comunicación trabajarán bajo la supervisión del Gabinete General.

 CAPÍTULO IV

 Art. 73 SOCIEDAD DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL METODISMO.  Habrá una Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo con los deberes y facultades que en la Legislación se especifican Art. 698 al 703.   Ésta trabajará bajo la supervisión del Gabinete General.

 CAPÍTULO V

 Art. 74 DIRECCIÓN DE ARCHIVO E HISTORIA.  Habrá una Dirección de Archivo e Historia con los deberes y facultades que en la Legislación se especifican Art. 704 al 710.   Ésta trabajará bajo la supervisión del Gabinete General.

 CAPÍTULO VI

COMISIÓN PERMANENTE DE REVISIÓN Y CONSULTA DE LA DISCIPLINA

 Art. 75 COMISIÓN PERMANENTE DE REVISIÓN Y CONSULTA DE LA DISCIPLINA.  Habrá una Comisión Permanente de Revisión y Consulta de la Disciplina con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican Art. 711 al 718.   Ésta trabajará bajo la supervisión del Gabinete General.

 

 

 SECCIÓN SEXTA

ORGANIZACIONES OFICIALES 

CAPÍTULO I

FRATERNIDAD DE HOMBRES METODISTAS

 Art. 76 FRATERNIDADES DE HOMBRES METODISTAS.  Habrá Fraternidades de Hombres Metodistas en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que sus órganos nacionales establezcan y ratifique la Conferencia General.

 

 CAPÍTULO II

SOCIEDAD MISIONERA FEMENIL

 Art. 77 SOCIEDADES MISIONERAS FEMENILES.  Habrá Sociedades Misioneras Femeniles en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que sus órganos nacionales establezcan y ratifique la Conferencia General.

 

 CAPÍTULO III

LEGIÓN BLANCA DE SERVICIO CRISTIANO

 Art. 78 LEGIÓN BLANCA DE SERVICIO CRISTIANO.  Habrá Legiones Blancas de Servicio Cristiano en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que sus órganos nacionales establezcan y ratifique la Conferencia General.

 CAPÍTULO IV

LIGAS METODISTAS DE JÓVENES E INTERMEDIOS

 Art. 79 LIGAS METODISTAS DE JÓVENES E INTERMEDIOS.  Habrá Ligas de Jóvenes e Intermedios en los ámbitos local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que sus órganos nacionales establezcan y ratifique la Conferencia General.

 CAPÍTULO V

GRUPO DE MATRIMONIOS

 Art. 80 GRUPO DE MATRIMONIOS.  Habrá Grupos de Matrimonios en los ámbitos, local, distrital, conferencial y nacional con la integración, estructura y facultades que sus órganos nacionales establezcan y ratifique la Conferencia General.

 SECCIÓN SÉPTIMA

RECONCILIACIÓN Y RESTAURACIÓN

SECCIÓN OCTAVA

ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

 CAPÍTULO I

Art. 81 RECONCILIACIÓN, RESTAURACIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA.  Habrá un sistema para restaurar el buen testimonio cristiano en los casos de conducta que lo lesionen, e impartir justicia en todos los ámbitos con la integración, estructura y facultades que en la Legislación se especifican Art. 765 al 773

 SECCIÓN NOVENA

RELACIONES CON EL ESTADO MEXICANO

 CAPÍTULO I

RELACIONES CON EL ESTADO MEXICANO

 Art. 82 RELACIONES CON EL ESTADO MEXICANO.  Las relaciones de la Iglesia Metodista de México, A. R., con el Estado Mexicano, se regirán por lo dispuesto en la Legislación Art. 910 y 911 y el Anexo 1 de esta Disciplina.  Los órganos encargados de éstas tendrán la integración, la estructura y las facultades que se señalan en dichas secciones.

 

 

 

 

Doctrina 

Artículos de religión

Artículo XIX

De las dos especies

“No se debe negar la copa del Señor a los laicos, porque ambas especies de la Cena del Señor, por expresa ordenanza y mandamiento de Cristo, deben ser administradas a todos los cristianos por igual”.

Pruebas bíblicas:

“Bebed de ella todos” –Mateo 26.27. “Partidlo entre vosotros” –Lucas 22.17.
La Cena del Señor es para todo su pueblo. De aquí que la invitación sea: “Todos vosotros que con verdadero arrepentimiento habéis abandonado vuestros pecados, y habéis creído en Cristo para salud, acercaos y tomad de estos emblemas, y por la fe participad de la vida de Jesucristo, para la consolidación y gozo de vuestras almas.
Acordémonos de que es la conmemoración y muerte de nuestro Señor; y también la cual es señal de su segunda venida. No nos olvidemos de que somos una cosa en una misma mesa con el Señor”.
“… Cristo está presente en la Santa Cena, y no sólo hay en ella pan y vino “.
Tan real es el alma como el cuerpo y, por lo tanto, también el alma tiene que ser alimentada realmente. Sin embargo, al ser el alma invisible requiere ser alimentada por un pan invisible, Cristo es el plan del alma, igual que el pan que diariamente comemos es el alimento del cuerpo” (Artículos Religión de la I. M. Sel. J. W., CUPSA).

Comentario:

“Hostia. f. Lo que se ofrece en sacrificio. //Hoja de pan ázimo, redonda y delgada, que se hace para el sacrificio de la misa//. Liturgia. La Hostia en la Iglesia romana, se confecciona de harina de trigo sin levadura. En la Iglesia griega se confecciona con fermento y es de mayores dimensiones” (Dicc. T. Salvat T. GYMUVII).
En la misa el sacerdote toma el vino que ha consagrado; el lego comulgante recibe la hostia.
En la Iglesia Metodista, como Iglesia Cristiana, el ministros y feligrés ambos comulgan con el pan y el vino en obediencia a Jesucristo, que dice: “Bebed de ella todos” Mateo 26.27, “Partidlo entre vosotros” (Lucas 22.17, “Hacedlo en memoria de mí” Lucas 22.19 y Colosenses 11.24.

(tomado del libro Artículos de Religión de la Iglesia Metodista
Pbro. Josué Álvarez Rosales, Escuela Dominical de la Iglesia El Buen Pastor, Puebla, Pue, 2009).

Historia

 Las Diaconisas en México

1904 – 1979

17ª parte y última

Comenzamos en el número 35 y concluimos con este No. 51 con la publicación en esta Sección de la tesis que para obtener el grado de Licenciado en Historia presentó nuestro hermano Xeitl Ulises Alvarado López, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en marzo de 2009, con el interesante y poco estudiado tema “Las Diaconisas en México (1904 – 1979)”.

Ulises Alvarado es miembro de número de la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México y miembro de la iglesia El Mesías, de Balderas, D. F., aun cuando él pertenece a la congregación del templo “El Divino Redentor” en el Arenal, estado de Hidalgo. Agradecemos su autorización para reproducirla en beneficio del conocimiento de la vida del metodismo en México.

hist.diac.235 a 247

Intolerancia religiosa 

Libertad religiosa

Más de 350 millones de cristianos sufren persecución

El amplio -aunque sesgado- informe de la fundación Católica AIN estima un aumento de los ataques a cristianos de un 309% en la última década.

17 DE OCTUBRE DE 2012, MADRID.- La Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada presentó ayer su informe anual sobre la libertad religiosa en el mundo. De acuerdo a su análisis, la situación mundial ha empeorado en términos generales, ya que en 133 de los 166 países analizados el derecho a la libertad religiosa ha sufrido algún tipo de restricción.

Las cifras globales son las más llamativas: alrededor de 350 millones de cristianos sufren persecución o discriminación religiosa en el mundo. Además, los ataques contra los cristianos han aumentado un 309% entre 2001 y 2010. La alarma se dispara además en algunos de los países árabes que tras los cambios políticos sufridos en los últimos dos años están cerrando sus legislaciones hacia la manifestación plural de la fe, como sucede en Egipto, Túnez o Libia.

Durante la presentación de este documento, en el que se analiza la situación de este derecho fundamental en más de 196 países, el director de AIN España, Javier Menéndez Ros, aseguró que “la falta de libertad religiosa y las amenazas no han hecho más que aumentar”.

Detrás del aumento de la persecución y las dificultades para los cristianos se encuentran diversos factores, aunque uno que se repite en varios países africanos y asiáticos es la radicalización del islam. Irán, Pakistán, Indonesia en Asia, o Kenia, Nigeria, Mali, Chad y Sudán en África son algunos de los lugares en los que las agresiones hacia los cristianos han aumentado a causa de esta radicalización.

UN INFORME PARCIAL

El informe realizado por la fundación Católica Ayuda a la Iglesia Necesitada presenta, desde una página web, el acceso a la información detallada de cada país, presentando casos concretos en los que estima que se ha vulnerado o atacado la libertad religiosa.

Por ejemplo, en España el informe destaca los ataques laicos perpetrados por diversas asociaciones durante la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid y la visita del Papa a Barcelona, o las iniciativas de celebrar procesiones laicas, que consideran ofensivas hacia el derecho de libertad religiosa. Nada dice el informe, sin embargo, de las dificultades que han tenido varias iglesias evangélicas, sobre todo en Cataluña y Madrid, con respecto a la apertura y uso de centros de culto.

Este sesgo católico se percibe también al consultar el informe de México , donde no se registra ninguno de los casos de ataques y expulsiones de evangélicos, casos ampliamente documentados de los que Protestante Digital se ha hecho eco.

El informe completo puede consultarse desde la página web de la Fundación AIM .
Fuentes: ABC Editado por: Protestante Digital 2012

La Biblia 

6. Obedezca la Biblia

Para el entendimiento y el estudio de las Escrituras, la obediencia es esencial. Abram es un ejemplo de esto. Dios se le apareció cuando le llamó a salir de Ur de los caldeos, y de nuevo cuando estaba en la tierra prometida. Mas Abram huyó a Egipto cuando hubo hambre, y durante este tiempo Dios no tenía ninguna palabra para él.

No fue hasta después de que Abram regresó a la tierra prometida que Dios se le apareció de nuevo. ¿Por qué Por falta de la obediencia. Hasta que Abram obedeciera lo que Dios ya le había revelado, Dios no estaba dispuesto o revelarle una nueva verdad. Y así sucede con nosotros. Cuando obedecemos, Dios nos revela verdades nuevas.

Aún el Evangelio, el cual es dado para salvar nuestras almas, es dado para que lo obedezcamos. El documento más grande que ha sido escrito sobre el Evangelio es la epístola a los Romanos. Creo que encierra entre comillas el tema de la obediencia. Comienza con la obediencia en Romanos 1:5:

Y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre.

Y al final de la epístola, Pablo vuelve a la obediencia en su capítulo 16, y el versículo 26:

Pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe.

“Para que obedezcan a la fe” son las últimas palabras de Pablo en esta epístola. ¿Qué queda entre las comillas de la obediencia Pues, nos presenta el documento más grande sobre lo que es el Evangelio, la gran sección doctrinal y la gran sección práctica. Verán que la última parte tiene que ver con deberes, lo que hemos de hacer. Pablo puso este asunto de la obediencia como unas comillas al Evangelio.

“Para que obedezcan a la fe.” Esto es donde se desviaron Adán y Eva. Ella no sólo escuchaba a Satanás, el enemigo de Dios, sino también desobedeció a Dios.

Obedecer a Dios es muy importante y debemos reconocer que Dios no continuará revelándonos verdades si llegamos a ser desobedientes. Debemos obedecer la Biblia si es que pensamos sacar provecho de la lectura de ella.

La obediencia también es importante porque hay personas que juzgan la cristiandad por la vida suya, y la mía, y nos miran hoy en día. Cowan bien ha dicho, “La mejor manera de defender el Evangelio es por vivir una vida digna del Evangelio.” Aquella es la manera de probar que es la Palabra de Dios.

Cuatro predicadores discutían los méritos de las varias traducciones de la Biblia. A uno le gustó mejor una versión porque tenía el lenguaje simple y bello. A otro le gustó aún otra porque era literal y dijo que llegó más próxima al texto hebreo y al griego. A otro le gustó una traducción moderna por su vocabulario corriente. El cuarto predicador quedó callado. Cuando le pidieron que expresara su opinión, contestó, “Me gusta mejor la versión de mi madre. La traducía a la vida, y era la versión más convincente que jamás he visto.”

Recordarán que Pablo escribió a los corintios:

Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. (II Corintios 3:2, 3).

¡Cuán importante es obedecer la Palabra de Dios, obedecer la Biblia! Yo creo que hoy día los que son miembros de iglesias perjudican más la cristiandad que cualquier otro grupo. Esa es una de las razones hoy por la cual vemos toda esta rebelión fuera de la iglesia. Rebelión contra el establecimiento es rebelión contra la iglesia porque ella es el establecimiento.

En un cartel que se llevaba durante una marcha de protesta se escribían cuatro palabras: “Iglesia – No; Jesús – Sí”. Francamente, no hay duda de que las vidas que llevan muchos cristianos causan que se aparten muchos de la iglesia hoy en día. Había un abogado en Inglaterra hace años a quien le preguntaban por qué no llegó a ser cristiano. Les respondió así, “Yo también podría haberme llegado a ser cristiano si no hubiera conocido a tantos que profesaban ser cristianos.” ¡Que lástima! Hemos de examinar nuestras vidas respecto a esto. ¡Cuan importante es obedecer la Palabra de Dios!

7. Particípela a otros

No sólo lean la Biblia; no sólo mediten en ella; no sólo lean lo que otros han escrito acerca de ella, sino también particípenla a otros. Eso es lo que debemos hacer. Creo que llegarán a un punto de saturación en el estudio de la Palabra a menos que la participen a otros. Dios, por alguna razón, no les dejará retirarse de los hombres y llegar a ser un tipo de enciclopedia bíblica ambulante, sabiéndola toda mientras los demás quedamos ignorantes. Es por esa razón que declaró:

No dejando de reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. (Hebreos 10:25).

Dios nos ha mandado a ser testigos. Dijo, “Y me seréis testigos.” No dijo que hayamos de ser eruditos, ni enciclopedias ambulantes, ni libros de memoria. Hemos sido llamados a ser testigos hoy en día, y por lo tanto debemos de participar la Palabra a otros.

Aprendí esta lección cuando estaba en el seminario. Servía de pastor en una iglesia pequeña igual como también servían cinco de mis compañeros. Descubrimos al graduarnos que nos habíamos adelantado un año, por lo menos, a los otros miembros de la clase. ¿Por qué ¿Éramos más inteligentes que los otros No. Era porque habíamos participado lo que aprendíamos a otros. Dios hacía afluirnos mucho más que lo haría de otro modo.

Mi amigo, particípela.

Estas, luego, son las siete guías básicas que debemos seguir al tomar en las manos la Palabra de Dios:

1. Empiece con oración,

2. Lea la Biblia,

3. Estudie la Biblia,

4. Medite en la Biblia,

5. Lea lo que otros han escrito acerca de la Biblia,

6. Obedezca la Biblia,

7. Particípela a otros.

Noticias internacionales 

En ámbar

Una foto de hace 100 millones de años

Foto del fósil en ámbar publicada por la Universidad de Oregón

Un grupo de investigadores afirma que este es el primer fósil hallado de estas características.

09 DE OCTUBRE DE 2012, OREGÓN (EEUU).- El ámbar congela la imagen del ataque de una araña a una avispa, que se produjo hace unos 100 millones de años.

Un grupo de investigadores ha divulgado lo que ellos aseguran que es el único fósil descubierto del ataque de una araña a su presa, atrapada en su telaraña, una instantánea de 100 millones de años de antigüedad; según publica la Universidad de Oregón.

Son extraordinariamente raros los fósiles que se encuentran conservados en un trozo de ámbar.

Y en concreto este acto congelado en el tiempo es excepcional por su gran detalle visual, que le confiere una enorme plasticidad a la imagen, realmente una “foto” de lo que ocurrió.

Se trata de una acción que se produjo en el Valle de Hukawng de Myanmar en el Cretácico Temprano entre 97-110 millones de años atrás, casi con toda seguridad con los dinosaurios vagando cerca.

Fuentes: La Vanguardia Editado por: Protestante Digital 2012

Por quinto año consecutivo

TV3 emitirá el Culto del Día de la Reforma

Retransmisión del Culto Conmemorativo del Día de la Reforma del 2011 (Foto: web de TV3).

El próximo 3 de noviembre a las 9:30 horas se celebrará esta reunión que recuerda el inicio de la Reforma protestante.

08 DE OCTUBRE DE 2012, BARCELONA.- El día 3 de noviembre tendrá lugar el Culto conmemorativo del Día de la Reforma que se retransmitirá por TV3 desde la Iglesia Cecmavi de la calle María Victoria número 11, de Barcelona.

Según informa el Consell Evangèlic de Catalunya, se trata de un culto abierto en el que se quiere revivir lo que significó el inicio de la Reforma Protestante. “Por el hecho de ser un culto que se retransmite por TV3 es importante que todos los hermanos y hermanas que quieran participar sepan que deben llegar a las 9:30 horas”, explica el Consell en su página web teniendo en cuenta que la retransmisión se realiza en directo.

Una de las autoridades locales cuya presencia está confirmada es la del alcalde de la ciudad de Barcelona, Xavier Trias.

Al llegar a estas fechas del año , las iglesias evangélicas recuerdan un momento de la Historia de gran significado, cuando Martín Lutero clavó las 95 Tesis en la puerta de la catedral de Wittenberg. El Culto conmemorativo del Día de la Reforma se celebra en todo el mundo y en España no es la excepción, donde varias comunidades protestantes se reúnen para reflexionar y compartir los principios que conforman su identidad: sólo la Fe, sólo la Gracia, sólo la Escritura.

Fuentes: CEC Editado por: Protestante Digital 2012

Noticias nacionales

Bendiciones Médicos

Por parte de la redacción de E.E.M. reciban todos nuestros médicos cristianos un reconocimiento a su labor y compromiso con nuestro Dios de preservar la vida y la salud de la humanidad y ser instrumentos en las manos del Médico de médicos.

Fuente: TV. Azteca México

México, DF.- El 23 de octubre se celebra el Día del Médico en México, aunque a nivel internacional se festeja cada 3 de diciembre.

La razón de que en México se conmemore en una fecha distinta al resto del mundo es que en ese día del año 1833, el doctor Valentín Gómez Farias inauguró el Establecimiento de Ciencias Médicas en la Ciudad de México.

Y en la Convención de Sindicatos Médicos Confederados de la República realizada en Cuernavaca en 1937 se ratificó que el Día del Médico se conmemorara cada 23 de octubre en honor de Gómez Farías.

Por su parte, el día internacional fue establecido en una reunión de 1933 en Texas, para recordar el natalicio del doctor Juan Carlos Finlay, investigador de la fiebre amarilla en Cuba.

 Cifras de médicos en México

 -En 1970 había un total de 34 mil 107 médicos en el país, lo que resultaba en mil 414 habitantes por cada médico.

 -En 1990 había 157 mil 407 médicos en el país, con un promedio nacional de 673 habitantes por médico.

 -De 2000 a 2005 el número de médicos se incrementó en 19.0 por ciento.

 -Organismos internacionales estiman que en la actualidad en México hay un médico por cada 500 habitantes.

 -Un estudio de 2007 elaborado por la Secretaría de Salud mostró que hay unos 197 mil médicos en todo el país, lo que coincide con las apreciaciones internacionales.

 -Del total de médicos, 70.2 por ciento se ubica en el sector público (IMSS e ISSSTEprincipalmente) y 29.8 por ciento en instituciones privadas.

 -Asimismo, 84.2 por ciento de las enfermeras está en el sector público.

 -El crecimiento del personal médico dentro del sector público muestra avances importantes en el periodo 2000 a 2007, el cual es de 27.7 por ciento, lo que representa 30 mil 054 médicos más.

 -Por lo que toca a medicina privada, el crecimiento es de alrededor de 24 mil 239 médicos, es decir, 59.8 por ciento más en 2007 en relación con 2001.

 -El personal de enfermería crece en forma modesta, en el sector público 9.6 por ciento en tanto que en medicina privada se tienen 25.4 por ciento más enfermeras.

 ¿Son necesarios más médicos?

En un reporte de 2007, la Secretaría de Salud destacó que tan sólo en seis entidades (Distrito Federal, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Puebla y Veracruz), se concentran cerca del 50 por ciento de los médicos de toda la República.

 Mientras que zonas como el Distrito Federal tienen un índice más alto de médicos (2.5 por cada mil habitantes), en Puebla, Chiapas y el Estado de México esta cifra es menor a uno por cada mil habitantes.

 El número de médicos que hay en México arroja una tasa de 1.85 por cada mil habitantes, mientras el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es de 2.9 por cada mil habitantes.

 Esta cifra, incluso, es más elevada en países latinoamericanos como Argentina (3.0) y Uruguay (3.6 médicos por mil habitantes).

 El reporte añade que el país enfrenta dos problemas entorno de estos temas: la escasez de trabajadores de la salud bien preparados y una inadecuada distribución geográfica.

Sociedad Bíblica de México

Abner López Pérez, director general de SBM

Oficialmente se reconoce el inicio de la Obra Bíblica en México en 1878, esto es, la difusión masiva y distribución organizada de la Biblia a lo largo de las ciudades y pueblos existentes. Desde entonces, la lucha por la causa bíblica fue llevada a cabo por las nacientes denominaciones evangélicas en el país, las cuales comenzaban apenas a conformarse como tales. Este movimiento fue de gran inspiración y un fuerte apoyo e impulso hacia la evangelización y la obra misionera de las iglesias y denominaciones. Esta obra tuvo el apoyo y representación, tanto de la Sociedad Bíblica Americana, como de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera.

Es hasta 1966, cuando se instituye formalmente la Sociedad Bíblica de México, A.C., pensada siempre, y hasta el día de hoy, como una Institución no lucrativa con carácter misionero, la cual tiene como objetivo principal:

traducir, producir, distribuir y promover
las Sagradas Escrituras en todo México.

Su meta es proveer a todos los habitantes de nuestro país, las Sagradas Escrituras y además compartir el evangelio de Jesucristo con cada hombre, mujer, joven, anciano y niño de México.

La SBM es miembro de la fraternidad mundial de las 147 sociedades bíblicas afiliadas, que trabajan en cooperación internacional bajo el nombre de Sociedades Bíblicas Unidas, distribuyendo y promoviendo la Palabra de Dios en más de 200 países y territorios del mundo.

Para conocer el amplio y fascinante trabajo de las SBU alrededor del mundo, visita: http://www.labibliaweb.com

¿Qué hace la Sociedad Bíblica de México?

•Publicar la Biblia en formatos adecuados, atractivos y fáciles de entender.
•Distribuir la Palabra de Dios a quienes la desean y la necesitan.
•Impulsar la evangelización al entregar Escrituras a personas que no han
tenido contacto con la Biblia.
•En muchas ocasiones, entregar las Escrituras a un bajo costo o por
donación.
•Promover la lectura y la interacción de la gente con la Biblia.
•Traducir las Escrituras en las diversas lenguas indígenas de nuestro país.

•Llevar a cabo programas de ayuda social, enfocados en inculcar la Palabra de
Dios en la gente.
•Apoyar en cuanto nos sea posible, a iglesias, movimientos y siervos de Dios
en México.
•Servir a la población en general, de acuerdo con las normas de la fraternidad
mundial de Sociedades Bíblicas Unidas.

¿Quiénes trabajan en la Sociedad Bíblica de México?

Hombres y mujeres pertenecientes a diferentes iglesias, denominaciones u organizaciones cristianas.

Se espera que cada empleado y funcionario sea un asistente activo a su iglesia o grupo y que se mantenga fiel en la vida y el trabajo de la misma. Se requiere también que cada empleado o funcionario tenga un alto sentido de responsabilidad, compromiso e identificación con esta obra, sin dejar su relación con su iglesia.

Aniversario del Colegio MacDonell, Durango.

foto histórica (del Archivo e Historia de la IMMAR)

Rubén Pedro Rivera, corresponsal.-

Con una semana de eventos notables, celebró el Colegio MacDonell, de Durango, sus 125 años de existencia. La planeación de los festejos fue cuidadosamente preparada desde meses atrás, por la diligente Directora, Profra. Ruth Montero Rodríguez y su eficiente equipo de colaboradores, tanto administrativos como docentes, todos ellos  entusiastamente comprometidos con  la institución.

La  celebración  ocupó los días 22 al 27 de octubre, iniciándose con  las mañanitas y culminando con una reunión de exalumnos; y entre lo uno y lo otro,  un Culto solemne en el templo “El Divino Redentor”, un evento social en un auditorio citadino, con  la presencia  del C. Presidente Municipal, quien hizo la declaratoria oficial del inicio de la fiesta. Autoridades civiles y educativas, con la personal representación del C. Gobernador del Estado y de los Directivos de Educación, así como representantes de  clubes e instituciones  culturales diversas, todas presentaron sus saludos y parabienes al Colegio,  mencionado como la institución educativa más antigua de su tipo, en la ciudad.

Otros eventos incluyeron confrontaciones deportivas,  presentaciones artísticas, cena de gala, develación de dos placas conmemorativas. y la presentación de un grupo coral de 40 niños, del colegio, el  cual  cantó con voces perfectamente entonadas, y por primera vez, el Himno Oficial de la institución cuya letra y música  se deben al profr. Antonio Damián Quiñonez Gómez.   A reserva de una crónica más completa, esta información puede dar una idea de la importancia y  trascendencia de la celebración de los 125 años de nuestro Colegio en Durango.

La siguiente es una crónica del diario El Siglo de Durango:

 

Enfocados en la educación bilingüe

Por: EL SIGLO DE DURANGO

El Colegio MacDonnell tiene todo un trasfondo que remonta sus inicios con el nacimiento de Robert Walter MacDonell, su fundador.

Él nació en Savannah, Georgia, EUA, el 11 de octubre de 1857, fue el primer misionero metodista enviado en 1881 por la Conferencia Sur de Georgia a la Ciudad de México, transferido en 1884 a Durango, México.

En 1885 funda la primera Iglesia Metodista en Durango, la que ahora se llama El Divino Redentor; también establece un colegio para niños y jóvenes en dicha capital, que a su muerte en 1888 y en su honor por la gran obra misionera lleva su nombre: Colegio MacDonell.

La perspectiva académica del Colegio MacDonell es la Educación Integral de los alumnos en la que armonicen la excelente preparación académica con una sólida formación ética y un sano equilibrio tanto físico como emocional, bases firmes y acordes a las exigencias actuales para el futuro desenvolvimiento profesional-laboral, tanto en este país como en el extranjero, es la razón de ser de la formación bilingüe gradual y por niveles: Preescolar 80 por ciento de inglés, primaria 50 y secundaria 30.

personal administrativo del Colegio MacDonell

Docentes

En el Colegio MacDonell de Durango laboran las siguientes personas:

  • Ruth Montero Rodríguez (directora).
  • Josefina Icedo García
  • Belem Patricia Mendívil Echevarría
  • Patricia Antuna Duarte.
  • Ruth Nevárez Saucedo.
  • Alfonso Álvarez Retana.
  • Rosa de Lourdes Campos.
  • Gerardo Compeán Estrada.
  • Adalberto Contreras Medina.
  • Rosalba Contreras Medina.
  • Norma Leticia Cross Damm.
  • Henar Garduño Cogollor.
  • Luis Roberto García Rentería.
  • Ana María González Chavira.
  • Yasmín González Rodríguez.
  • Adriana Guerrero Rodríguez.
  • Rebeca Guerrero Rodríguez.
  • Marina Hernández Flores.
  • Silvia del Carmen Jiménez Carmona.
  • Socorro Medina López.
  • Laura Ruth Mejía Hernández.
  • Alma Olivia Olguín López.
  • Vanesa Pacheco Urbina.
  • Aytzeé Patiño Montero.
  • Antonio Damián Quiñones Gómez.
  • Rosario del Rayo Ramírez Ozuna.
  • Efrén Rivas Tolentino.
  • Nancy Elizabeth Rivera Reyes.
  • Adriana Rodríguez Ramírez.
  • Luz María Salas Godina.
  • Beatriz Sánchez Yáñez.
  • Luis Alberto Sida Gándara.
  • Sandra Isaura Tamborrell Orozco.
  • Aurora Torres García.
  • Antonieta de Lourdes Urrutia Beall.
  • Edna Villafaña Montero.
  • Raquel Villavicencio.
  • Alejandra Valdés.
  • María Esther García Flores.
  • Alelí Antuna Duarte.
  • Patricia Domínguez Flores.
  • Sandra Morales Sariñana.
  • María del Rocío Castañeda Padilla.
  • Tania García Ávalos.
  • María Teresa Zaldívar Román.

FUENTE: Investigación de El Siglo de Durango.

 

 

 

Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo

A brimos esta nueva sección con estusiasmo y gratitud a Dios, esperando dar a conocer trabajos que han producido, desde su fundación, miembros de la SEHIMM. Comenzamos en este número con un ensayo del recien electo Presidente de dicha Sociedad.

La Redacción.

Los misioneros metodistas frente a la Revolución Mexicana

 

Rubén Ruiz Guerra

Presidente de la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México (SEHIMM)

El desarrollo de la pluralidad religiosa, en especial de las llamadas iglesias protestantes, ha sido un elemento significativo en la relación de las sociedades angloparlantes con la mexicana.  De difícil explicación serían, tal como las conocemos hoy, la génesis de la organización formal, el inicial sostenimiento económico y la visión ideológica de muchas de esas organizaciones sociales sin el trabajo y el apoyo de sus contrapartes norteamericanas, representadas éstas por agentes denominados misioneros. Pero, más allá del papel que estos núcleos religiosos han tenido en sí mismos y para sí mismos, es de importancia el papel que ellos han jugado en la construcción de las relaciones de ambas  sociedades entre sí, de éstas con los gobiernos de sus contrapartes y de sus gobiernos con los gobiernos mismos.

El llamado protestantismo histórico, que ubicaremos entre los años 1870 y 1924, de acuerdo con la interpretación más generalmente aceptada del fenómeno,  permitió a ciertos sectores liberales populares establecer una dinámica no sólo religiosa sino educativa e ideológica que les hizo posible la construcción de perspectivas modernizadoras en lo social, lo económico y lo político en una sociedad que se transformaba a pasos agigantados, tal como lo fue la mexicana en aquellos años. De acuerdo con esta interpretación, el papel que “los disidentes” religiosos, los protestantes mexicanos, tuvieron en procesos como la creación del sistema educativo moderno de México, o más aún, su participación en el conjunto de movimientos sociales denominado Revolución Mexicana, ha sido de singular importancia. Se debe recalcar, sin embargo, algo que Deborah J. Baldwin ha dejado claro en sus trabajos: la diversidad de los caminos sociales y políticos por los que optaron los protestantes anglos y latinos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Esta autora, estudiando el caso de los protestantismos mexicanos, encuentra que si bien existe una relación necesaria entre el elemento anglosajón y el nacional en las misiones protestantes, las opciones sociales y políticas de unos y otros no se corresponden mecánicamente, sino que más bien se complementan. Más precisamente, al estudiar sus posturas frente a la Revolución mexicana, encuentra divergencias significativas y aleccionadoras acerca de la manera en que estos núcleos concibieron la realidad y actuaron frente a ella. Tenemos, pues, la coexistencia en una misma organización social de distintas maneras de entender las implicaciones sociales de su practica de fe. En otras palabras, la experiencia histórica muestra que existen diversas “sendas”  recorridas por los protestantes en México, fueran éstos misioneros  o nacionales. Así, si bien ha quedado ya demostrada sin lugar a dudas la participación protestante en diversos momentos y en distintos movimientos de la lucha revolucionaria,  en el caso de la actividad de los misioneros en los aspectos que les tocaron más de cerca en este proceso, de su comprensión del mismo y del papel que asumieron en él, todavía se requiere de más trabajo para conocerles y comprenderles.

II.-

Entre 1870 y 1924, los agentes organizadores, patrocinadores y  administradores de las iglesias protestantes mexicanas fueron los misioneros norteamericanos. Conformando un grupo heterogéneo en cuanto a orígenes regionales y sociales, modos de comprender su compromiso religioso y apertura frente a lo diferente, mantenían en funcionamiento una estructura que daba sustento a un proyecto religioso que era, por ello mismo, cultural. Trataban de transformar a sus semejantes a partir de una particular forma de entender la realidad, de concebir la vida humana y de comprender el sentido de la existencia. De allí las características fundamentales de su quehacer: prédica de una fe religiosa, proyecto educativo integral, creación de valores personales y sociales y conformación de ciudadanía. La tarea que les había sido encomendada por las autoridades de la organización eclesiástica a la que pertenecían y por el Dios de su fe, les hacía responsables de la búsqueda del bienestar de la sociedad en la que estaban inmersos, de los recursos materiales que habían recibido para  realizarla y de los seres humanos que se incorporaban de una o de otra manera a su trabajo. Por ello no extraña que, llegada el momento de una crisis como la revolucionaria,  la opción de la mayoría de estos agentes haya sido la de intentar comprender y ayudar, en la medida de sus posibilidades y concepción de la realidad, a enfrentar lo que bien podría ser visto como una prueba.

            Tres fueron las preocupaciones que esos misionero tuvieron entre los años 1907 y 1917 en relación con el México que se revolucionaba: a) cuidar y atender de aquellos elementos que consideraban su responsabilidad: militantes y bienes pertenecientes a la misión metodista; b) ofrecer respuestas a las problemáticas que vivían y que cambiaban con enorme rapidez y c) ofrecer una visión comprometida con los procesos que vivían sus feligreses.

III.-

José Rumbia

Una de las preocupaciones que para los misioneros y, en general, los dirigentes de la misión metodista en México, aparecieron con rapidez e intensidad, fue la del resguardo de feligreses y bienes de las misiones. Al menos desde 1907, la militancia social, si no es que revolucionaria, de algunos miembros de la misión metodista en México obligó a los dirigentes misioneros a dar apoyo, tender puentes, y ofrecer protección ante la acción de autoridades y co-militantes que rechazaban ese quehacer. El caso de José Rumbia puede ser considerado paradigmático en ese sentido. Rumbia, uno de los principales dirigentes del movimiento obrero de Río Blanco, fue defendido legalmente con recursos de la misión; mientras se encontró detenido, sus necesidades fueron atendidas por sus correligionarios y fue reincorporado a las filas de la misión una vez que fuera liberado después del conflicto. Esto aun cuando los miembros de la congregación de habla inglesa de Orizaba le hubieran acusado de esconder explosivos en las instalaciones de la iglesia metodista del lugar. Al parecer, la actitud de las autoridades de la misión fue darle un lugar a pesar de la persecución del régimen porfiriano, con el que algunos misioneros, como es el caso de John W. Butler, tesorero y decano del cuerpo misionero, mantenían vínculos afectivos y personales que parece eran significativos.

            Caso de distinto orden, pero ilustrativo de una actitud semejante, fue el de las misioneras metodistas encargadas de la escuela que la Iglesia Metodista Episcopal del Sur mantenía en Guadalajara en septiembre de 1910. Allí, un par de meses antes del estallido revolucionario, unos motines, evidentemente planeados e instigados por personajes hasta ahora no identificados, se dirigieron en contra de la colonia norteamericana de esa ciudad de occidente y afectaron de manera directa a las escuelas protestantes de la localidad (una metodista y otra congregacional). El  papel de las autoridades de la misión fue el de preservar la integridad de las y los estudiantes, de mantener la calma y no permitir que el incidente pasara a mayores en términos humanos y/o diplomáticos.

Finalmente, se puede mencionar el caso de las y los misioneros estacionados en la ciudad de México durante la decena trágica (“nuestra gran tribulación”, diría Butler con cierto tono bíblico), cuando el cruce de metralla entre las tropas rebeldes atrincheradas en la ciudadela y las fuerzas leales al gobierno acuarteladas en el Palacio Nacional pasó, literalmente, por encima y a los lados de los cuarteles de las misiones metodistas, uno en  la calle de Gante y otro en la de Balderas.  Ese, uno de los primeros momentos en que la violencia de la revolución se vivió en toda su intensidad en la ciudad de México, afectó no solo a los feligreses, los pastores, los misioneros y a las niñas internas en las escuelas metodistas de la ciudad (una, el Colegio Sara L. Keen, ubicado en la colonia San Rafael, zona en la que el mismo presidente Madero tenía su casa de la ciudad de México; otra situada en el barrio de Santa Julia, en una zona ya rural y uno más, el Mary Keener, ubicado muy cerca de la alameda central) y aún al obispo Francis McConnell, quien en esos días efectuaba una visita de orden administrativo y que se transformaría en uno de los principales agentes protestantes que buscaron en los Estados Unidos una mejor  comprensión de los esfuerzos revolucionarios.

IV.-

Se pueden citar, al menos, dos casos de naturaleza distinta pero de implicaciones semejantes en lo que se refiere a ofrecer respuestas a las problemáticas que vivían misioneros y fieles metodistas. El primero se refiere a la atención a necesidades sufridas por los miembros de las congregaciones y las y los alumnos de las escuelas. Por una parte, fue indispensable reconformar los mecanismos para atender las necesidades económicas de las congregaciones locales metodistas, dando mayor libertad financiera a los Superintendentes de Distrito en la administración de los recursos misioneros. Por otra, fue necesario jugar el papel de puentes entre la sociedad mexicana en sus localidades de trabajo y el acceso a los recursos misioneros.

Caso concreto en este sentido es el del misionero Leví B. Salmans, quien encabezaba el proyecto médico misionero en las poblaciones de Guanajuato, Romita y Pozos en el estado de Guanajuato, y que debió reconformar los servicios del hospital “El Buen Samaritano” y las clínicas que de él dependían para atender las nuevas necesidades planteadas por la lucha, como la de recibir enfermos provenientes de otras partes del país para una atención especializada. En el mismo caso se puede considerar a las misioneras encargadas de la escuela industrial de Santa Julia, que en vez de armas de fuego contaron con su confianza en Dios y buenas razones en su discurso para repeler a los levantados que merodeaban la escuela en los difíciles años de 1915 y 1916.

            Otro es el caso de los misioneros JP y Gold C. Hauser, estacionados en la ciudad de México, quienes en los meses de mayor  impacto de la hambruna de 1916, que golpeó duramente al centro del país y en particular a la ciudad de México, establecieron en la plaza de Estanco de Hombres (hoy República de Paraguay) un puesto para el reparto de sopa entre los indigentes. Desde 1913, los testimonios misioneros hablan de que el problema alimentario de la ciudad de México no consistía en que faltara comida. El tema se centraba, en que ésta tenía precios exorbitantes que hacían imposible que los sectores más pobres de la población la adquirieran. Un par de años después, para mediados de la década, la situación era verdaderamente crítica. En una ciudad golpeada por la carencia de alimentos, y a fin de paliar la situación, los misioneros Hauser establecieron una mecánica que les permitía ir a la estación de tren a conseguir costales de comida para la elaboración de sopa que día a día repartían gratuitamente y sin cuestionamientos entre la población de una de las zonas más depauperadas de la ciudad.

V.-

Los misioneros metodistas y sus autoridades relacionadas directamente con el caso mexicano se convirtieron muy pronto en agentes de difusión en los Estados Unidos de la perspectiva constitucionalista de los problemas de México. Esto aún a pesar de las historias personales. Butler, quien había construido una relación estrecha con los intereses de la colonia la norteamericana de la ciudad de México (que no eran los más proclives a la perspectiva revolucionaria) y con ciertos círculos del poder porfiriano llegó a fungir como un informador sobre la situación de México. Esto gracias a su compromiso con la realidad del país que le había dado un hogar desde hacía algo más de treinta años, con los miembros de su iglesia que se habían incorporado a la lucha revolucionaria, y con una visión altruista de la realidad. Así, se formó una visión amplia de lo que sucedía en el país al que trató de ayudar en la medida de sus posibilidades. Algo semejante pasó con el obispo Francis McConnell y otros dirigentes misioneros más jóvenes, que tenían una formación que les llevaba a incorporar la cuestión social en su perspectiva religiosa. Uno y otros se convirtieron en agentes difusores en los Estados Unidos de lo que consideraban las aspiraciones de las nuevas generaciones mexicanas.

            Habría que recordar que el involucramiento norteamericano en las cuestiones políticas mexicanas había crecido de manera importante desde que Francisco I. Madero había accedió al poder. Tendencia que no respondía, necesariamente, a las mejores intenciones, ni a la defensa de los intereses más puros ni, mucho menos, con los mecanismos más inocentes. El asunto llegó a tal grado que el gobierno norteamericano encabezado por Woodrow Wilson se encontró en la necesidad de buscar un mecanismo para entender y, tal vez, salir de eso que se llamó significativamente el “embrollo mexicano”. Las situaciones de conflicto se escalaron de tal manera que, entre otras cosas, los ciudadanos norteamericanos (incluyendo a los misioneros) que vivían en nuestro país se vieron obligados a abandonarlo en la segunda mitad de 1914. En ese contexto, Butler, McConnell  y otros asumieron la tarea de dar a conocer al público norteamericano una visión distinta a la que presentaban agentes diplomáticos y medios de comunicación norteamericanos, interesados ellos en generar una intervención armada norteamericana en México. Por medio de sus mecanismos tradicionales, los mismos que utilizaban para recabar fondos para sostener sus afanes, como el púlpito, la prensa religiosa y los vínculos personales, esos misioneros se dieron a la tarea de explicar al público norteamericanos que los mexicanos habían emprendido un esfuerzo de maduración democrática. Argumentaban que, frente a situaciones que parecían no encontrar mecanismos adecuados de respuesta (tales como poca renovación de los grupos dirigentes, la existencia de una vida política estática), jóvenes generaciones, imbuidas de nuevos valores, actitudes y capacidades políticas buscaban una renovación de la vida pública del país. La visión de estos misioneros les llevó a tener una constante participación en los asuntos que afectaron a México y les permitió difundir en los Estados Unidos una imagen que se salía del estereotipo de la violencia y la ingobernabilidad mexicanas.

VI.- A manera de conclusión.

Todavía falta trabajar mucho para conocer y entender la cosmovisión que un grupo de norteamericanos con intereses en México tuvo y difundió acerca de la Revolución Mexicana. Lo que hasta ahora podemos afirmar, es que los misioneros metodistas en México asumieron el papel de difusores de los intereses de los mexicanos de clase media que buscaban  abrir el sistema político mexicano y que, en su intento entregaron sus vidas por la obtención de una nueva vida institucional y democrática para nuestro país.

Testimonio Cristiano

Continuamos publicando el material base con que se desarrollo el Taller de Discipulado, organizado recientemente  por el Área de Testimonio Cristiano, en la iglesia El Mesías, de Balderas 47, Ciudad de México.

Temas: Grupos pequeños, Claves para conservar resultados, La diversidad y la riqueza de los grupos pequeños, Grupos formales.







Vida y obra de Lutero

 Introducción

El Evangelista Mexicano está publicando quincenalmente esta edición que la Iglesia Evangélica Luterana Unida en Argentina y Uruguay tiene el agrado de poner al alcance del lector latinoamericano en versión digital de las Obras de Martin Lutero.

 “La Voluntad Determinada” (De Servo Arbitrio) es parte del núcleo central de la teología de la reforma. Entender Martin Lutero es un gran desafío para nuestros días, podríamos decir que esta obra es la “puerta de entrada” a su teología. El marco teórico que propone Lutero es lo que nos ayuda a vislumbrar las posibilidades de la teología en los albores del Siglo XXI, así como nos llama al desafío de contextualizarla en la realidad latinoamericana.

 * * * * *

VII  –  La Iglesia escondida

Este capitulo lo escribió Lutero con especial apasionamiento y determinación.

Erasmo le había hecho el reproche de que con su doctrina del albedrío carente de libertad, el constituía un caso único en la tradición de la iglesia (“Desde los tiempos apostólicos hasta nuestros días no existió ningún escritor que negara por completo la libertad del albedrio, excepto Manes y Juan Wiclef),170 con lo que había herido a Lutero en un punto que le causaba los más graves conflictos interiores hasta el fin de su vida (comp. pág. 81:9; WA 18, 641, 3; amplia documentación acerca de esta tribulación personal de Lutero ofrecen sus lecturas posteriores sobre Gálatas, WA 40, I y II). ¿Eres tú el único entendido? ¿Se habrá equivocado la iglesia entera?

 Las voces acusadoras desde fuera y desde dentro se hacen oír siempre de nuevo. Y muy posiblemente sea este el motivo por el que Lutero pasa aquí a un contrataque tan despiadado y violento. Esta librando una lucha consigo mismo.

Lutero no intenta atenuar el aislamiento en que se halla con su doctrina. Hace notar, esto si, que tiene a Agustín como partidario (p. 80:22; WA 18, 640, 9), pero no insiste en sacar partido de ello, sino que toma una posición fundamentalmente nueva: desarrolla un nuevo concepto de “iglesia”, habla de la iglesia escondida y le pone al lado – la claridad de las Escrituras. Este es el contraste esencial y verdadero: Erasmo, basándose en la autoridad de la Iglesia, habla de la oscuridad de las Escrituras; Lutero, para quien las Escrituras son la única luz en las tinieblas, profesa una iglesia escondida. Con esto le niega a la iglesia visible rotundamente la posibilidad de actuar como arbitro en la búsqueda de la verdad, puesto que nadie puede decir quien es la iglesia verdadera y donde está.

 Verdad es que también Lutero creyó y confeso que la iglesia de Dios es “apoyo y columna de la verdad” (pág. 94:6 y sigs.; WA 18, 649, 29). Sus ataques no se dirigen contra la iglesia que confesamos en el 3° Articulo del Credo. Pero quien representa a esta iglesia verdadera aquí y ahora – esto no se atrevió a decirlo ni a investigarlo. “La iglesia de Dios, mi querido Erasmo, no es algo tan común y corriente como este nombre: ‘iglesia de Dios’, ni tampoco se tropieza tan a menudo con los santos de Dios como con este nombre: ‘santos de Dios’171 (pág. 97:2; WA 18, 651, 24). Y esto no son palabras de un escéptico, como podría parecernos a primera vista, sino precisamente palabras de fe en la iglesia que esta oculta ante el mundo, pero manifiesta ante Dios. Los verdaderos santos cargan ante el mundo con el oprobio de ser herejes, y el malhechor en la cruz avergüenza a los sumos sacerdotes.

 Por el hecho mismo de que la iglesia es “Ecclesia Dei”, ella no se hace evidente como tal ante el mundo, sino que es guardada por Dios como la perla preciosa, y es conservada pura en la ocultación del sufrimiento. Mediante las Sagradas Escrituras, y también mediante la historia eclesiástica (señalando una vez más la época de la herejía arriana), Lutero demuestra que a menudo la iglesia estaba representada por un pequeño grupito, hasta por un solo hombre (Elías). De ahí toma ocasión para impugnar la canonización de hombres por hombres, porque esto significa adelantarse al juicio de Dios.

 Lo que se titula iglesia “sigue siendo un asunto por demás incierto” que nunca puede constituir un canon fidei, una norma de la fe (pág. 97:12 y sigs.; WA 18, 652; 1 y sigs.), pues la iglesia verdadera carece de nombre: “Había algunos que constituían el remanente pueblo de Dios, pero no llevaban este nombre; y los que lo llevaban, no eran el pueblo de Dios. ¿Quién sabe si a lo largo de toda la historia del mundo, desde el comienzo mismo de la iglesia de Dios, el estado de esta iglesia no fue siempre tal que unos eran llamados pueblo y santos de Dios sin serlo, mientras que otros de entre ellos, como remanente, eran pueblo o santos sin que se los llamara asi?”172 (pág. 95:15; WA 18, 650, 26; comp, pág. 84:2; WA 18, 641, 28).

 Lutero no enseña aquí la iglesia invisible (ecclesia invisibilis) esto podría ser interpretado en sentido espiritual, y con ello, mal interpretado sino que habla de la iglesia escondida (eccelesia abscondita), iglesia que esta oculta bajo aflicción y sufrimientos, burla y escarnio, y que es perseguida y oprimida por aquella otra iglesia que tiene ante el mundo el nombre de tal (comp. el escrito “Wider Hans Worst*”, 1541: “Desde el principio del mundo hasta su fin hay dos iglesias diferentes”, WA 51, 477, 13).

 Pero esto es y puede ser solo un aspecto de la cuestión. Ya que la iglesia visible no constituye la norma para la fe (norma fidei), dicha norma ha de buscarse fuera y más allá de la iglesia: en las Escrituras. Por tal razón Lutero vuelve una vez mas sobre su tesis de la claridad de las Escrituras: Aquí, en las Escrituras, irradia su luz el Espíritu (“las Sagradas Escrituras son la luz espiritual”,173 pág. 100:2; WA 18, 653, 29); y la iglesia que en su ministerio y en su esencia es la portadora de esta luz, esta en el buen camino. No se podrá decir, pues, que Lutero no tiene un concepto de la iglesia; habrá que desistir de la opinión de que en este punto la Reforma presenta una laguna que debe ser llenada; asimismo empero habrá que poner sumo cuidado en que los pensamientos de Lutero en cuanto a la iglesia escondida no sean separados de lo que él dice respecto de la claridad de las Escrituras, y desviados hacia lo espiritual. Las doctrinas de la iglesia escondida y de la claridad de las Escrituras son tan inseparables como lo son el centro de un circulo (“el primer principio”, primum principium, pág. 100:6; WA 18; 653, 33) y su periferia. Quién esta incluido en este circulo: esto no lo podemos decir con certeza definitiva; pues el amor, que no excluye a nadie, por ser amor es ciego (“porque es propio del amor ser engañado,”174 pág. 97:18; WA 18, 652, 4); pero el centro es luminoso y claro, y su luz irradia claridad para todos cuantos se hallan dentro del círculo. Es pues correcto cuando Lutero resume así el sentido y la meta de su misión reformadora: “¿Qué otro afán tenemos sino este: que reine la doctrina cristiana en toda su simplicidad y pureza, después de abandonado y desestimado todo lo que los hombres inventaron e introdujeron como agregados?”175 (pagina 91:18; WA 18, 648, 6).

 Mucho de lo que dices lo tomas de lo que es de uso común y se habla en público, y no crees cuánto pierde en credibilidad y autoridad si se lo hace comparecer ante el tribunal de la conciencia. Bien dice el proverbio: A muchos se los tiene por santos en esta tierra y sus almas están en el infierno. Pero si así lo quieres, admitiremos que, en efecto, todos eran santos, todos tenían el Espíritu, todos hacían milagros (lo que es admitir más de lo que tu pides); dime entonces: ¿hay entre ellos uno solo que haya sido santo, haya recibido el Espíritu y haya hecho milagros en el nombre o poder del libre albedrio, o para corroborar el dogma del libre albedrio? De ninguna manera –dirás tú–, antes bien, todas estas cosas fueron hechas en el nombre y poder de Jesucristo y favorecen el dogma de Cristo. Luego ¿por qué aduces la santidad de aquellas personas, su espíritu y milagros en pro del dogma del libre albedrio, si estos dones no han sido dados ni hechos en pro de ese dogma? Por lo tanto, los milagros, el espíritu y la santidad de aquellos están del lado nuestro,176 que predicamos a Jesucristo, y no fuerzas u obras de los hombres. ¿Por qué habría de extrañarnos si aquellos que eran santos, llenos del espíritu y milagrosos, alguna vez fueron sorprendidos por la carne y hablaron y actuaron según la carne, cuando a los propios apóstoles en su andar en compañía de Cristo mismo les ocurrió otro tanto, y no una vez sola? Y tu tampoco niegas, sino afirmas que el libre albedrío es asunto humano, y no asunto del Espíritu o de Cristo; de ahí que el Espíritu, prometido como glorificador de Cristo,177 de ninguna manera puede predicar el libre albedrio. Por consiguiente: si los padres predicaron a veces el libre albedrio, por cierto hablaron según el dictado de la carne –como hombres que eran– y no por el Espíritu de Dios, y mucho menos hicieron milagros en apoyo del libre albedrio. Por lo tanto tu referencia a la santidad, el espíritu y los milagros de los padres no cabe, porque estos tres son prueba no del libre albedrio, sino del dogma acerca de Jesucristo en contra del dogma del libre albedrio. Pero !seguid adelante, también ahora, los que sois defensores del libre albedrío y afirmáis que un dogma tal es verídico, esto es, procedente del Espíritu de Dios! También ahora, digo, mostrad el espíritu, haced milagros, poned de manifiesto la santidad: Por cierto, es esto un deber ineludible de vosotros, que afirmáis el libre albedrio, ante nosotros que lo negamos. De nosotros, que negamos el libre albedrio, no se debe exigir espíritu, santidad y milagros como pruebas; de vosotros en cambio, que lo afirmáis, si que se les debe exigir. Cuando los que niegan el libre albedrio no se atribuyen ningún poder, el asunto queda en nada: no están en la obligación de probar nada, y no hay nada que deba ser probado; en cambio, los que afirman el libre albedrio, deben aportar pruebas de que éste existe y es eficaz.178 Vosotros afirmáis que el libre albedrio es una fuerza y un asunto humano; pero hasta ahora no se ha visto ni oído que Dios haya hecho un milagro en prueba de algún dogma referente a asunto humano, sino solo en prueba de un dogma referente a asunto divino. Nosotros, empero, tenemos el mandato de no admitir bajo ningún concepto dogma alguno que no haya sido probado previamente mediante señales divinas, Deut. 18.179 Y hay más: la Escritura llama al hombre “vanidad y mentira”,180 lo que equivale a “todas las cosas humanas son vanas y mentirosas”. !Adelante, pues! !Adelante, digo, y probad que vuestro dogma basado en vanidad humana y mentira es verdad!181 ¿Dónde esta aquí la demostración del Espíritu? ¿dónde la santidad?, ¿donde los milagros? Lo que veo es talento [ingenia], erudición, autoridad; pero estos dones los confirió Dios también a los gentiles. Sin embargo, no os queremos obligar a hacer grandes milagros, ni a curar un caballo rengo, no sea que salgáis con el pretexto de que este siglo es carnal,182 si bien es cierto que Dios suele corroborar sus dogmas mediante milagros sin fijarse en lo carnal que es el siglo; pues Dios es movido no por los méritos o deméritos de un siglo carnal, sino por pura misericordia, gracia y amor hacia las almas que para gloria de él han de ser consolidadas en la verdad inamovible. Os damos la oportunidad de hacer un milagro a vuestra elección, por más pequeño que sea. Muy bien, yo excitare a vuestro Baal,183 me burlo de él y lo desafío, para que en nombre y por fuerza del libre albedrio produzcáis siquiera una sola rana –y conste que los magos paganos e impíos en Egipto pudieron producirlas en cantidades184– pues no quiero poneros en apuro con la exigencia de producir piojos, cosa que aquellos tampoco lograron.185 Y voy a decir algo mas fácil aun: atrapad una sola pulga o un piojo (ya que tentáis al Dios nuestro y os burláis de él con aquello de curar un caballo rengo): si juntando todas vuestras fuerzas y poniendo todo el empeño tanto de vuestro Dios como de vosotros mismos, lográis matar al animalito aquel en nombre y por fuerza del libre albedrio, vosotros seréis los vencedores y vuestra causa habrá triunfado; y nosotros nos apresuraremos a venir y a adorar también por parte nuestra a aquel admirable Dios exterminador de un piojo. No digo que vosotros no seáis capaces hasta de trasladar montes,186 pero si digo que una cosa es afirmar que algo es hecho de algún modo por la fuerza del libre albedrio, y otra cosa muy distinta es probarlo.

Mas lo mismo que dije en cuanto a los milagros, lo digo también en cuanto a la santidad. Si en la tan larga serie de siglos, de hombres, y de todo lo demás que mencionaste, podéis indicar una sola obra (así sea levantar una pajita del suelo) o una sola palabra (aunque no sea mas que la silaba My) o un solo pensamiento (así sea el mas leve suspiro) producidos por la fuerza del libre albedrío con el cual los hombres santos se aplicaran a la gracia o por el cual fueron premiados con el Espíritu o a raíz del cual lograron perdón o mediante el cual trataron alguna otra cosa con Dios por pequeña que fuese (y ni remotamente se me ocurre agregar: en atención al cual han sido santificados): si podéis indicar algo de esto, nuevamente seréis vosotros los vencedores, y nosotros los vencidos; por fuerza, digo, y en nombre del libre albedrio, pues para lo que es hecho en los hombres por fuerza de la creación divina, hay abundante testimonio en la Escritura. Y por cierto, tenéis la obligación de indicarlo; de lo contrario pareceréis maestros ridículos, ya que con tanta arrogancia y autoridad lanzáis al mundo dogmas acerca de un asunto sin aportar ni un solo dato probatorio. En efecto: se dirá que son sueños sin ninguna consecuencia real, lo que es la mayor de las vergüenzas para tan grande cantidad de hombres eruditísimos, santísimos y milagrosos a lo largo de tantos siglos.

 Siendo así las cosas, nos gustan más los estoicos que vosotros. También ellos descubrieron al sabio de una manera tal como nunca lo vieron, pero al menos intentaron dar cierto retrato parcial de él.187 Vosotros en cambio sois totalmente incapaces de retratar nada, ni siquiera una sombra de vuestro dogma. En cuanto al Espíritu digo lo siguiente: Si de entre todos los que insisten en la existencia del libre albedrio podéis mostrarnos a uno solo que haya tenido un mínimo de vigor del ánimo o del afecto como para que en nombre y por fuerza del libre albedrio haya podido despreciar un solo centavo (obolum), renunciar a una ganancia, aguantar una sola palabra o gesto ofensivos (del desprecio de las obras, la vida, la fama ni quiero hablar): nuevamente la palma de la victoria será vuestra, y nosotros gustosamente nos daremos por vencidos.

 Y esto mismo nos lo tenéis que demostrar los que con tal profusión de palabras hacéis hincapié en la fuerza del libre albedrio. De lo contrario apareceréis nuevamente como los que disputan por fruslerías* o haréis como aquel que miraba los juegos en un teatro vacio.188 Yo en cambio os podré mostrar con facilidad lo contrario; los hombres santos a quienes vosotros ponderáis, todas las veces que se acercan a Dios para orar a él o tratar con él lo hacen como hombres que se olvidaron completamente de su propio albedrio, desesperando de si mismos, y no invocando para si otra cosa que la sola y pura gracia, conscientes de que habrían merecido algo muy distinto. Así lo hacia a menudo Agustín, así lo hizo también Bernardo, quien en su lecho de muerte exclamo: “Eche a perder mi tiempo, porque he vivido una vida perdida”.189 No veo aquí que se haga referencia a fuerza alguna que se aplique a si misma a la gracia; antes bien, veo que se acusa a toda fuerza por haberse apartado de la gracia. Sin embargo, en sus discusiones aquellos mismos santos se expresaron a veces en otra forma acerca del libre albedrio. Veo que a todos les ocurrió igual: cuando dirigen su atención a palabras y diputaciones, son otras personas que cuando están en juego afectos y obras. Allí, en las disputaciones, sus palabras son otras que las que anteriormente les dictara el afecto; aquí son afectados de manera distinta de lo que revelaba su modo de hablar anterior. Pero a los hombres hay que medirlos por el afecto más bien que por lo que dicen, no importa que sean piadosos o impíos.

 * (De fruslera). Cosa de poco valor o entidad; Dicho o hecho de poca sustancia.

 Pero os damos aun mayores facilidades: no exigimos ni milagros ni Espíritu ni santidad, y volvamos al dogma mismo. Lo único que pedimos es esto: que al menos nos indiquéis qué obra, qué palabra y qué pensamiento pone en acción, ensaya o hace aquella fuerza del libre albedrio para aplicarse a la gracia. Pues no basta con decir: Existe una fuerza, existe una fuerza, existe cierta fuerza del libre albedrio. ! Nada más fácil que decir esto! Tampoco cuadra a hombres tan eruditos y santos que gozan de la aprobación de tantos siglos. Antes bien, hay que ponerle un nombre al niño (como dice el refrán alemán), hay que definir qué es aquella fuerza, qué hace, qué sufre [patiatur], qué le sucede. Por ejemplo –y quiero decirlo de la manera más burda– se ha de preguntar: ¿tiene aquella fuerza la obligación, o hace el intento, de orar, o de ayunar, o de trabajar, o de mortificar el cuerpo, o de dar limosnas, o de hacer otra cosa semejante? Pues si es una fuerza, alguna obra ha de emprender. Pero en este punto sois más mudos que las ranas de Serifos190 y los peces. ¿Y cómo habríais de definir esta fuerza, si de acuerdo a vuestro propio testimonio aún no tenéis un concepto claro respecto de ella, sino que discrepáis entre vosotros y estáis inseguros en cuanto a vuestro propio parecer? ¿Qué definición saldrá si no hay certeza acerca de la cosa misma que se quiere definir? Pero puede ser que después de los años de Platon191 se llegue alguna vez a un acuerdo entre vosotros en cuanto a esta fuerza, y entonces se podrá definir que su obra es orar, ayunar o hacer algo por el estilo que hasta el momento quizás yace oculto aun en las ideas de Platón192 –¿quién nos dará la seguridad de que vuestra definición es acertada, y que esto agrada a Dios, y que nosotros hacemos con seguridad lo recto?– si para colmo, !vosotros mismos admitís que esta fuerza es cosa humana, que no tiene el testimonio del Espíritu, siendo que fue mencionada ya por los filósofos y estaba en el mundo antes de que viniera Cristo y antes también de que fuera enviado el Espíritu desde el cielo! De manera que no cabe ninguna duda de que este dogma no procede del cielo, sino que se origino ya antes en la tierra; se necesita por lo tanto un testimonio muy poderoso para acreditarlo como cierto y verdadero.

 Convengamos pues en que nosotros somos unas pocas personas particulares, vosotros en cambio una gran multitud de personas con cargos públicos;193 nosotros somos gente ruda, vosotros sois de una erudición notabilísima; nosotros, incultos, vosotros, de sobresaliente ingenio; nosotros hemos nacido ayer, vosotros sois anteriores a Deucalion194 lo que nosotros enseñamos, nunca se aceptó, vosotros gozáis de la aprobación de muchos siglos; además, nosotros somos pecadores, carnales, desidiosos, vosotros con vuestra santidad, Espíritu y milagros sois temibles para los mismos diablos, pero con todo, concedednos al menos el derecho que asiste también a los turcos y judíos, de demandar que nos deis la razón de vuestro dogma, como os lo mando vuestro Pedro.195 Nuestra demanda, empero, es sumamente moderada, ya que no exigimos que nos probéis aquel dogma mediante demostraciones de santidad, Espíritu y milagros, aunque bien podríamos hacerlo según vuestro derecho, ya que vosotros mismos planteáis esta exigencia a los demás. Hasta esto os concedemos: no aportéis ningún ejemplo de una obra o una palabra o un pensamiento para corroborar vuestro dogma, sino que simplemente lo enseñéis, y aclaréis siquiera el dogma mismo y digáis en que sentido queréis que se lo entienda, o en que forma podríamos quizás nosotros hacer el intento de dar un ejemplo del mismo, si es que vosotros no queréis o no podéis hacerlo. También podéis imitar al papa y a los suyos, que dicen: “Lo que decimos, hacedlo; mas no hagáis conforme a nuestras obras.”196 Así decidnos también vosotros qué obra es exigida por aquella fuerza; nosotros nos aprestaremos a hacerla, y os dejaremos en paz. ¿O será que no nos concederéis ni siquiera esto? Cuanto mas numerosos sois que nosotros, cuanto mas antiguos, cuanto mas importantes, cuanto mas influyentes por todos vuestros títulos, tanto más vergonzoso es para vosotros que, siendo nosotros en todo sentido una nada ante vosotros, y queriendo nosotros aprender y poner en práctica vuestro dogma, que en tales circunstancias, digo, no podáis probar ese dogma mediante algún milagro, aunque sea de un piojo matado, o mediante algún pequeño afecto del espíritu, o por alguna insignificante obra de santidad, sino que seáis incapaces hasta de presentar un ejemplo de alguna obra o palabra; y además –y esto es realmente inaudito– que ni siquiera estéis en condiciones de aclarar la forma del dogma o la manera como hay que entenderlo, para que al menos pudiésemos imitarlo. ! Ah, valientes maestros del libre albedrio! ¿Que sois vosotros al fin y al cabo? Una voz y nada más. ¿Y quienes son aquellos, Erasmo, que se jactan de poseer el Espíritu sin dar ninguna muestra de él, aquellos que hablan solamente, y ya quieren que se les crea? ¿No son acaso los partidarios tuyos, puestos por las nubes, que ni siquiera habláis y sin embargo hacéis tanta ostentación y planteáis tan grandes exigencias? Por esto te rogamos en nombre de Cristo, Erasmo mio, que tú y los tuyos tan siquiera nos concedáis que, aterrados por el peligro que amenaza a nuestra alma, observemos una actitud de temeroso recelo, o al menos posterguemos el asentimiento a esos dogmas, ya que tu mismo ves que no son mas que palabras vacías y ruidos de silabas, a saber: “Existe una fuerza del libre albedrío, existe una fuerza del libre albedrío”, aun cuando hayáis llegado a la meta suprema de que esté probado y corroborado todo lo que afirmáis. Además, hasta el momento no hay ninguna certeza, ni entre tus propios partidarios, acerca de si esta expresión (“Existe una fuerza del libre albedrío”) vale o no vale, ya que ellos mismos sostienen diversidad de opiniones y están muy lejos de concordar entre sí. Es una tremenda injusticia, más aún, es lo más lastimoso que puede haber, que con el fantasma de una sola palabrita, para colmo insegura, se atormente a nuestras conciencias que Cristo redimió con su sangre. Y si no nos dejamos atormentar, se nos declara culpables de inaudita soberbia por despreciar a tantos padres que a lo largo de tantos siglos sostuvieron la existencia del libre albedrío, si bien debe admitirse, en obsequio a la verdad, que no definieron absolutamente nada respecto del libre albedrío, como puedes ver por lo antedicho. Y tomando a aquellos padres por pretexto, se establece en su nombre el dogma del libre albedrío, a pesar de que no son capaces de hacer ver claramente su concepto ni su nombre; y así se embauca al mundo con un vocablo engañoso.

 Con todo, Erasmo, recurrimos aquí al consejo que tu mismo acabas de dar, de que hay que dejar a un lado cuestiones de esa naturaleza y predicar antes bien a Cristo el Crucificado, y lo que tiene que ver realmente con la piedad cristiana [quae satis sint ad Christianam pietatem]. En efecto: esto es lo que ya hace mucho tiempo estamos buscando y tratando de hacer. Pues ¿que otro afán tenemos sino este: que reine la doctrina cristiana en toda su simplicidad y pureza, después de abandonado y desestimado todo lo que los hombres inventaron e introdujeron como agregados? Tu en cambio, que nos das estos consejos, no te riges por ellos, antes bien haces lo contrario, escribes Disquisiciones, ensalzas los Decretos papales, ponderas la autoridad de hombres, y tratas por todos los medios de arrastrarnos hacia cosas que son extrañas y ajenas a las Sagradas Escrituras, y de revolver asuntos no necesarios, para lograr que nosotros viciemos la simplicidad y sinceridad de la piedad cristiana y la mezclemos con aditamentos humanos. De esto entendemos sin dificultad que aquellos consejos tuyos no vienen de corazón, y que no hay seriedad en nada de lo que escribes, sino que confías en que con las vanas burbujas de tus palabras puedas llevar al mundo a donde tú quieras. Y, sin embargo, no lo llevas a ninguna parte, puesto que no presentas mas que meras contradicciones en todo y en cada punto, de modo que estuvo muy acertado el que te apellidó “Proteo o Vertumno en persona”,197 o como dice Cristo: “Médico, cúrate a ti mismo”.198 Vergonzoso es para el maestro ser refutado por su propio error.199

 Por lo tanto, hasta que vosotros no hayáis probado vuestra afirmación, nosotros mantendremos nuestra negación; y aunque nos sentencie todo aquel coro de santos que tu siempre mencionas, o mas aún: contra el juicio del mundo entero, nos atrevemos a gloriarnos de que no tenemos ninguna necesidad de admitir la existencia de aquello que no es nada, y de aquello de que no se puede indicar con certeza qué es; y nos atrevemos además a decir que todos vosotros sois increíblemente presumidos o locos al exigir de nosotros que admitamos tal cosa, por el solo motivo de que os agrada que muchos hombres importantes de tiempos antiguos afirmen algo que según vuestra propia confesión es una nada. !Como si fuera tarea digna de un maestro cristiano, engañar al pobre pueblo en materia de piedad con aquello que no es nada, diciéndole que es de gran importancia para la salvación! ¿Dónde está ahora ese agudo ingenio de los griegos, que hasta el presente inventaba mentiras por lo menos bajo cierta bella apariencia, pero que aquí miente abiertamente y sin ambages? ¿Dónde está esa diligencia latina, no inferior a la griega, que de tal manera engaña y se deja engañar con un vocablo tan falto de contenido? Pero así pasa con los que leen libros imprudentemente o con mala intención, cuando convierten en artículos de suprema autoridad todo lo que en los padres y santos es producto de debilidad; la culpa la tienen entonces no los autores, sino los lectores. Es como si alguien, apoyándose en la santidad y autoridad de San Pedro, insistiese en que todo lo que S. Pedro dijo en cualquier ocasión es verdad, al punto de que quisiese hacernos creer que es verdad también aquello que Pedro en la debilidad de su carne aconsejo a Cristo en Mateo 16,200 a saber, eludir la Pasión, o aquello otro donde mandó a Cristo que se apartase de él saliendo de la nave,201 y muchas otras cosas por las cuales Cristo mismo lo reprendió. Los tales son similares a aquellos amantes de vana charla que, con intención de llevar las cosas al ridículo, dicen que no todo lo que esta escrito en el Evangelio es verdad, y para demostrarlo citan el pasaje de Juan 8 donde los judíos preguntan a Cristo: “¿No decimos bien nosotros, que tu eres samaritano, y que tienes demonio?”, o el otro pasaje: “!Es reo de muerte!”, o aquel otro: “A este lo hemos hallado que pervierte a nuestro pueblo y prohíbe dar tributos a Cesar”.202 Lo mismo, pero con otros fines, y no deliberadamente como aquellos, sino por ceguedad e ignorancia, hacen los defensores del libre albedrío: lo que los padres dijeron a favor del libre albedrío confundidos por la debilidad de su carne, ellos lo emplean incluso para oponerlo a lo que en otro lugar estos mismos padres dijeron en la fuerza del Espíritu en contra del libre albedrío; en esto insisten luego, y obligan a lo que es mejor, ceder su lugar a lo que es peor. Así resulta que otorgan autoridad a los dichos de menor valía, porque se ajustan a sus pensamientos carnales, y en cambio restan autoridad a los dichos de mayor peso, porque están en desacuerdo con sus pensamientos carnales. ¿Porqué no escogemos más bien lo mejor?

 Pues de esto hay mucho en los escritos de los padres. Para citar un ejemplo: ¿Puede decirse algo más carnal, o mejor dicho: más impío, más sacrílego y blasfemo que lo que expresa Jerónimo repetidas veces: “El estado de virginidad llena el cielo, y el estado matrimonial llena la tierra”?203 !Como si a los patriarcas y apóstoles y cónyuges cristianos les correspondiese la tierra, pero no el cielo; o a las vírgenes vestales que hay entre los gentiles, y que no tienen a Cristo, les correspondiera el cielo! Y no obstante, estas expresiones y otras similares que aparecen en los escritos de los padres, las escogen los sofistas, compitiendo con la cantidad (de citas) más bien que con sano juicio,204 como lo hizo aquel trivial Faber de Constanza,205 que recientemente entrego al público su perla, vale decir, un establo de Augias, para que hubiera algo que provoque nauseas y vómitos a los hombres piadosos y eruditos.

 Con esto respondo a tu afirmación de que “resulta imposible creer que Dios haya disimulado durante tantos siglos el error de su iglesia206 y no haya revelado a uno solo de sus santos aquello que nosotros presentamos con tanta insistencia como punto principal de la doctrina del evangelio”.207 En primer lugar, no decirnos que Dios haya tolerado ese error en su iglesia, ni en ninguno de sus santos; pues la iglesia es gobernada por el Espíritu de Dios, y los santos son “guiados por el Santo Espíritu de Dios”.208 Y Cristo “esta con su iglesia hasta el fin del mundo”, y “la iglesia de Dios es apoyo y columna de la verdad”.209 Todo esto, digo, lo sabemos. Pues así dice también en el símbolo que es común a todos nosotros: “Creo una santa iglesia catolica”,210 de modo que es imposible que esta iglesia yerre ni aun en el articulo mas pequeño. Y aunque admitamos que algunos escogidos están sumidos en error durante su vida entera, no obstante es necesario que antes de su muerte retornen al camino recto, porque Cristo dice en Juan 8: “Nadie los arrebatará de mi mano”.211 Pero aquí, lo difícil y lo importante es dejar bien en claro si los que tu llamas ‘Iglesia’ son iglesia, o mas bien, si los que erraron durante toda su vida, por fin antes de morir fueron llevados a la verdad [sint reducti]. Pues no se puede hacer sin más ni más esta deducción: Si Dios permitió que estuvieran en error todos aquellos que tú mencionas, hombres de máxima erudición, durante una tan larga serie de siglos, entonces Dios permitió que su iglesia estuviera en error. Fíjate en Israel, el pueblo de Dios: entre un tan grande número de reyes, y en tan largo tiempo, no se menciona a un solo rey que no haya incurrido en error. Y en tiempos del profeta Elías, todo el pueblo, hasta donde era posible apreciarlo,212 se había volcado a la idolatría, al extremo de que Elías creía ser el único remanente;213 pero entretanto, mientras que reyes, príncipes, sacerdotes, profetas, y todo cuanto podía llamarse pueblo o iglesia de Dios, iban camino a la perdición, Dios reservo para si a siete Mil.214 .Quién vio o supo que estos eran el pueblo de Dios? Con todo esto: ¿quién se atrevería a negar aún que a la sombra [sub] de aquellos hombres destacados (en efecto: tú mencionas exclusivamente a hombres con cargos y renombre públicos), Dios se conservo una iglesia entre el pueblo, y permitió que todos aquellos pereciesen, siguiendo el ejemplo del reino de Israel? – dado que es una particularidad de Dios el “poner estorbos a los escogidos de Israel y hacer morir a los robustos de ellos”, Salmo 77,215 y en cambio “salvar las heces y el remanente de Israel”, como dice Isaias.216

 ¿Y qué sucedió en tiempos del propio Cristo, cuando todos los apóstoles se escandalizaron, y luego él mismo fue repudiado [negatus] y condenado a muerte por el pueblo entero, y apenas fue salvado uno que otro, un Nicodemo y un José, y mas tarde el malhechor en la cruz?217 .Pero acaso aquellos [apóstoles, etc.] no fueron llamados entonces ‘pueblo de Dios’? Había algunos que constituían el remanente pueblo de Dios, pero no llevaban ese nombre; y los que lo llevaban, no eran el pueblo de Dios. ¿Quién sabe si a lo largo de toda la historia del mundo, desde el comienzo mismo de la iglesia de Dios, el estado de esta iglesia no fue siempre tal que unos eran llamados pueblo y santos de Dios sin serlo, mientras que otros de entre ellos, como remanente, eran pueblo o santos sin que se los llamara así, como lo demuestra la historia de Caín y Abel, Ismael e Isaac, Esaú y Jacob?218 Fíjate en la era de los arrianos, cuando apenas cinco obispos en el orbe entero fueron conservados en la doctrina verdadera, y éstos para colmo fueron expulsados de sus sedes episcopales, y en cambio reinaban por todas partes los arrianos arrogándose el nombre público y el oficio de iglesia: a pesar de todo, en medio de aquellos herejes Cristo conservo a su iglesia, pero de modo tal que ni remotamente se la creía y consideraba iglesia. Y ahora que tenemos el régimen del papa, quisiera que me muestres a un solo obispo que este desempeñando su oficio como corresponde; o un solo concilio en que se haya deliberado acerca de los asuntos pertinentes a la piedad, y no más bien acerca de palios,219 jerarquías [dignitate], contribuciones y otras bagatelas profanas que solo un loco podría atribuir al Espíritu Santo. Y no obstante, aquellos son llamados iglesia, a pesar de que todos ellos, al menos los que llevan ese género de vida, son gente perdida y todo menos iglesia. Pero en medio de ellos, Dios conservo a su iglesia, más sin que se la llamara iglesia. ¿A cuántos santos crees que quemaron y mataron en el espacio de unos siglos solamente aquellos inquisidores de la ‘depravación herética’, como por ejemplo a un Juan Hus y hombres semejantes a él, en cuyos tiempos sin duda vivieron muchos hombres santos animados por el mismo espíritu que ellos? ¿Por que, Erasmo, no te extraña mas bien el hecho de que desde el principio del mundo siempre hubo entre los pueblos paganos mentes mas esclarecidas, mayor erudición y mas ardiente empeño que entre los cristianos o pueblos de Dios, como lo confiesa Cristo mismo al decir que los hijos de este siglo son mas sagaces que los hijos de la luz?220

 ¿Quién de entre los cristianos puede compararse en ingenio, erudición y acribia con un Ciceron,221 por no hablar de los griegos? Por lo tanto, ¿cuál habrá sido, en opinión nuestra, el obstáculo para que ninguno de aquellos pudiera alcanzar la gracia, pese a que sin duda ejercieron con máxima energía el libre albedrio? Que entre todos ellos no haya habido ninguno que con muy sincero empeño buscara la verdad, esto nadie se atreverá a afirmarlo. Sin embargo, no se puede menos que aseverar que ninguno la alcanzo. ¿O es que también en conexión con esto querrás decir que resulta imposible creer que en todo el transcurso del mundo, Dios dejo abandonados a tantos y tan grandes hombres y permitió que se esforzaran en vano? Ciertamente, si el libre albedrío fuese algo y tuviese algún poder, debía haber estado en aquellos hombres y manifestado en ellos su poder.

 Pero nada pudo hacer el libre albedrío; mas aún: siempre manifestó su poder en el sentido opuesto; de modo que con este solo argumento se puede dar prueba suficiente de que el libre albedrío no es nada, y de que desde el principio del mundo hasta el fin es imposible mostrar indicio alguno de su existencia. Pero volvamos al tema. ¿Por qué extrañarse si Dios deja a todos los grandes de la iglesia andar en sus propios caminos [de ellos], ese Dios que así permitió a todos los gentiles andar en sus propios caminos, como dice Pablo en el libro de los Hechos?222 La iglesia de Dios, mi querido Erasmo, no es algo tan común y corriente como este nombre: “iglesia de Dios”, ni tampoco se tropieza tan a menudo con los santos de Dios como con este nombre: “santos de Dios”. Una perla son, y nobles piedras preciosas, que el Espíritu no echa delante de los cerdos, antes bien, como dice la Escritura,223 las mantiene ocultas, para que el impío no vea la gloria de Dios. De otra manera, si fuesen conocidos públicamente, por todos, ¿cómo podría ocurrir que el mundo los vejara y afligiera de tal manera? como dice Pablo: “Si hubiesen conocido la sabiduría de Dios, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria”.224

 Esto lo digo no porque quisiera negar que las personas por ti mencionadas sean santos o iglesia de Dios, sino porque no se podrían presentar pruebas si alguien dijese que aquellos no son santos, y que todo el asunto sigue siendo por demás incierto, y que por lo tanto la santidad de estos hombres no es un punto de partida lo suficientemente seguro como para establecer un dogma. Los llamo santos, y los tengo por tales. Los llamo iglesia de Dios y pienso que lo son, guiándome por la norma del amor, no por la norma de la fe, quiere decir, de ese amor que piensa de cada uno solamente lo mejor, que no es desconfiado, que presupone lo bueno respecto del prójimo, que llama santo a cualquier bautizado;225 y si se equivoca, no hay mayor peligro, porque es propio del amor ser engañado, ya que esta expuesto a cualquier uso y abuso de todos, siendo servidor común de buenos y malos, creyentes e incrédulos, veraces y falaces. La fe en cambio no llama santo a ninguno que no haya sido declarado santo por veredicto divino; porque es propio de la fe no engañarse. Por eso, si bien todos debemos tenernos unos a otros por santos según la ley [iure] del amor, sin embargo nadie debe ser declarado santo según la ley de la fe, cual si fuese un artículo de fe que este y aquel sean santos, como lo hace aquel adversario de Dios, el papa, el cual, sentándose en el lugar de Dios,226 canoniza a sus santos a quienes ni conoce. Digo solamente esto respecto de aquellos santos tuyos, o mejor dicho santos nuestros: que como entre ellos mismos no hay unanimidad, debía haberse seguido mas bien a los que se expresaron en la forma mejor, quiere decir, en contra del libre albedrío y a favor de la gracia, y se debía haber dejado a un lado a los que por la debilidad de su carne, dieron un testimonio de la carne antes que del Espíritu. De igual manera, de los que son incongruentes consigo mismos debían haberse escogido y retenido aquellos pasajes donde hablan por el Espíritu, y dejado a un lado los demás donde se revela la mente carnal.

 Esto era lo que cuadraba al lector cristiano y al animal limpio que tiene pezuña hendida y que rumia.227 Ahora, empero, devoramos indiscriminadamente toda esa confusión, o lo que es peor, con criterio trastornado rechazamos lo mejor y aprobamos lo inferior en unos y los mismos autores, y entonces aplicamos a aquellas cosas inferiores el titulo y la autoridad que emanen de la santidad de quienes las escribieron, pese a que esa santidad la merecieron por lo mejor de su producción y por el espíritu solo, más no por el libre albedrio o la mente carnal. ¿Qué hemos de hacer por lo tanto? Escondida esta la iglesia, ocultos los santos. ¿Qué debemos creer, y a quién? o como tu disputas con gran argucia: ¿Quién nos hace seguros? ¿En qué nos basaremos para reconocer el espíritu? Si vamos a la erudición: en ambas partes hay rabinos; si vamos a la vida: en ambas partes hay pecadores; si vamos a la Escritura: ambas partes la aceptan. En realidad, la discusión gira no tanto en torno de la Escritura misma, de la cual se dice que aún no es lo suficientemente clara, sino en torno del sentido [sensu] de la Escritura.

 Pero en ambas partes hay hombres; y como ni el gran número, ni la erudición ni el renombre de éstos hace al caso, mucho menos lo hace el número exiguo, la ignorancia y la humilde condición.228 Por lo tanto, la causa está pendiente aún y las actas todavía no se cerraron, de modo que pareceremos actuar con prudencia si nos adherimos a la opinión de los escépticos, a no ser que de todas las actitudes, la mejor sea la tuya: como lo manifiestas tú mismo, tu dudar tiene la forma de que estás dando testimonio de que buscas y aprendes la verdad, y entretanto te inclinas hacia la parte que defiende el libre albedrío, hasta que la verdad salga a la luz. A esto respondo: Ni dices nada, ni dices todo. Pues para reconocer los espíritus no nos servirán como elementos de juicio ni la erudición, ni la vida, ni el ingenio, ni el gran número, ni el renombre, ni la ignorancia, ni la incultura ni el escaso número ni la humilde condición.

 Tampoco puedo dar mi aprobación a aquellos que ponen su confianza en el ufanarse con el Espíritu; pues bastante dura ha sido en este año, y todavía lo es, mi lucha con esos fanáticos que someten las Escrituras a la interpretación de sus propios espíritus.229 Por la misma razón he atacado hasta ahora también al papa, en cuyo reino no hay nada más difundido y comúnmente aceptado que la afirmación de que las Escrituras son obscuras y ambiguas, y que es preciso pedir de la sede apostólica en Roma el espíritu como interprete. Nada más pernicioso que esta afirmación, porque a raíz de ella, hombres impíos se colocaron a sí mismos por encima de las Escrituras e hicieron de ellas lo que se les antojaba, con el resultado final de que pisoteadas totalmente las Escrituras, no creíamos ni enseñábamos ya otra cosa que fantasías de hombres enloquecidos. En pocas palabras: aquella afirmación no es invento humano, sino un veneno instilado en el mundo por la increíble maldad del mismísimo príncipe de todos los diablos.

 Nosotros decimos así: Los espíritus deben ser reconocidos y probados mediante un doble juicio. El uno es un juicio interior y consiste en que cada uno, iluminado en cuanto a su propia persona y para la salvación del solo por el Espíritu Santo o un don especial de Dios, juzga y discierne con entera certeza los dogmas y opiniones de todos.

 De esto se habla en 1 Corintios 2: “El hombre espiritual, juzga todas las cosas, y no es juzgado por nadie”.230 Esto es cosa pertinente a la fe, y es necesario para todo cristiano también como persona particular.231 Es lo que antes llamamos “claridad interior de la Sagrada Escritura”.232 Tal vez fue esto lo que tenían en mente aquellos que te respondieron que todo debe ser decidido por el juicio del Espíritu. Pero este juicio no aprovecha a ningún otro, ni es aquí el punto en discusión. Tampoco creo que alguien ponga en duda que lo del juicio interior es tal como acaba de exponerse. Por esto, el otro juicio es un juicio exterior, por el cual juzgamos con entera certeza los espíritus y dogmas de todos no solo para beneficio de nosotros mismos, sino también en beneficio de otros y a causa de la salvación de otros. Este juicio corresponde al ministerio público de la palabra y al oficio externo y compete ante todo a los guías y predicadores de la palabra; hacemos uso de él cuando fortalecemos a los débiles en la fe y cuando refutamos a los antagonistas.233 Es lo que antes llamamos “claridad exterior de la Sagrada Escritura”.

 Decimos así: Todos los espíritus que aparecen en la iglesia [in facie Ecclesiae] deben ser examinados ante el tribunal de la Escritura;234 pues ante todo y con especial firmeza ha de mantenerse entre los cristianos esto: Que las Sagradas Escrituras son la luz espiritual, mucho más clara que el mismo sol, máxime en las cosas que atañen a la salvación o que el cristiano debe saber necesariamente.235 Pero como desde hace mucho tiempo nos ha venido persuadiendo de lo contrario aquella funesta afirmación de los sofistas de que las Escrituras son oscuras y ambiguas, nos vemos obligados antes que nada a probar aquel primer principio nuestro con el cual deben probarse todas las demás cosas, lo que a los filósofos les parecería absurdo e imposible.

 Primero habla Moisés y dice en Deuteronomio 17: “Cuando se presente algún caso de difícil solución, se ha de recurrir al lugar que Dios escogió para su nombre, y consultar allí con los sacerdotes, y ellos deben juzgar el caso según la LEY del Señor”.236 “Según la ley del Señor” (dice). Pero ¿cómo podrán juzgar, a menos que la ley del Señor sea perfectamente clara en su forma exterior, de modo que les resulte satisfactoria? De no ser así, habría bastado decir: juzgaran según su propio espíritu. Aún en el gobierno de cualquier pueblo se sigue esa práctica de que todos los litigios de todos los habitantes son allanados por medio de leyes. Pero ¿cómo podrían ser allanados, si no hubiese leyes inequívocas que en sí son prácticamente lumbreras en el pueblo? En efecto: si las leyes son ambiguas y no bien definidas, no solo no se podría terminar ningún pleito, sino que tampoco podría haber costumbres firmemente establecidas, pero el hecho es que las leyes se hicieron precisamente para esto: para regular las costumbres según cierta norma, y para delimitar cuestiones en litigio. Es preciso, por lo tanto, que lo que es medida y norma para otras cosas, supere a todo lo demás en certidumbre y claridad; y a esta categoría pertenece la ley. Ahora bien: si esa claridad y esa certidumbre de las leyes es necesaria ya en la administración pública donde se tratan cosas relativas a la vida temporal, y si es concedida al orbe entero gratuitamente a modo de regalo divino, ¿Cómo no habría de regalar Dios a sus cristianos, vale decir, a sus escogidos, leyes y reglas de claridad y certidumbre mucho mayores aún para que según ellas puedan manejarse a si mismos y cualquier litigio y componerlo todo, ya que la voluntad de Dios es que los suyos desprecien las cosas temporales? Pues si a la hierba que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿cuánto más a nosotros?237 Pero sigamos adelante y derribemos con las Escrituras aquella perniciosa afirmación de los sofistas.238

 El Salmo 18 dice: “El precepto del Señor es claro y puro e ilumina los ojos”.239a Creo que lo que ilumina los ojos, no es oscuro ni ambiguo. Y en el Salmo 118 se lee: “La puerta de tus palabras ilumina y da entendimiento a los pequeñuelos”.b Aquí el autor atribuye a las palabras de Dios el ser una puerta y algo abierto que es accesible a todos y que ilumina también a los párvulos. Isaías, en el capitulo 8, remite todas las cuestiones “a la ley y al testimonio”, y si no adoptamos este proceder, nos amenaza con tener que “negarnos la luz de la aurora”;c en Zacarías, capitulo 2, el Señor manda que el pueblo busque la ley de la boca del sacerdote por ser este un ángel del Señor de los Ejércitos por cierto, !lindo ángel o mensajero de Dios seria aquel que transmitiese cosas que son ambiguas a el mismo, y oscuras al pueblo, de modo que quedasen en ayunas tanto el que habla como los que escuchan! Y ¿qué es, en todo el Antiguo Testamento y particularmente en aquel Salmo 118, lo que con mayor frecuencia se repite en alabanza de la Escritura? ¿No es esto: que ella misma es luz segurísima y del todo evidente?, pues así ensalza aquel salmo su claridad: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”.240 No dice: “Tu espíritu solo es lámpara a mis pies”, aunque también a este le atribuye su función diciendo: “Tu buen espíritu me guie en tierra de rectitud”.241 Así la palabra es llamada también senda y camino, sin duda por su extremada certidumbre.

 Vayamos ahora al Nuevo Testamento. Pablo dice en Romanos 1 que el evangelio ha sido prometido por los profetas en las santas Escrituras, y en el capitulo 3 afirma que la justicia que es por fe ha sido testificada por la ley y por los profetas.242 Pero una testificación oscura, ¿qué clase de testificación seria? Evidentemente, si a través de todas las epístolas habla del evangelio como de la palabra de la luz, y del evangelio de la claridad, lo hace a propósito y con el corazón rebosante [magna copia] Véase 2Corintios 3 y 4, donde hace resaltar la gloriosa claridad tanto de Moisés como de Cristo.243 También Pedro dice, en 2Pedro 1: “Tenemos la muy segura palabra profética, y vosotros hacéis bien en atender a ella como a una lámpara que alumbra en lugar oscuro”.244 Aquí Pedro presenta la palabra de Dios como lámpara resplandeciente, y todo lo demás como tinieblas. ¿Y nosotros hacemos oscuridad y tinieblas de esta palabra? Tantas veces Cristo se llama a si mismo “luz del mundo”, y a Juan Bautista “una antorcha que alumbra y arde”,245 sin duda no por la santidad de la vida, sino a causa de la palabra. De la misma manera, en su carta a los tesalonicenses el apóstol Pablo llama a los lectores luminares resplandecientes en el mundo, porque (dice) “estáis asidos de la palabra de vida”.246 Pues una vida sin la palabra es insegura y oscura.

 Y cuando los apóstoles corroboran sus propias predicaciones mediante las Escrituras, ¿con qué intención lo hacen?, ¿acaso para oscurecernos sus dichos ininteligibles con otros más ininteligibles aún?247¿O para probar lo mas conocido por lo más ignorado? Y ¿que hace Cristo en Juan 5 donde exhorta a los judíos a escudriñar las Escrituras por cuanto éstas dan testimonio de él?;248 ¿acaso lo dice para hacerlos vacilar en su fe en él? ¿Y qué hacen las personas mencionadas en Hechos 17, que después de haber escuchado a Pablo leían día y noche en las Escrituras para ver si éstas cosas eran así?249 ¿No prueba todo esto que tanto los apóstoles como también Cristo apelan a las Escrituras como a los testigos más claros de su prédica? ¿Cómo, entonces, podemos atrevernos nosotros a presentarlas como oscuras? Dime, por favor: ¿son acaso oscuras o ambiguas aquellas palabras: “Dios creo el cielo y la tierra”, “el Verbo fue hecho carne”,250 y todo aquello que el mundo entero ha aceptado como artículos de fe? ¿De donde lo sacó?, ¿no lo sacó de las Escrituras? ¿Y qué hacen los que aún hoy día predican? Interpretan y explican las Escrituras.251 Pero si la Escritura que ellos explican es oscura, ¿quién nos da la certeza de que la explicación misma que ellos presentan es acertada? ¿Tal vez otra explicación nueva? ¿Quién hará a su vez una explicación de ésta? Así continuará hasta lo infinito. En suma: si la Escritura es oscura o ambigua, ¿qué necesidad había de que Dios nos la hiciera llegar? ¿No somos ya lo suficientemente oscuros y ambiguos, sin que la oscuridad y ambigüedad y tinieblas nos fueran aumentadas desde el cielo?252 ¿Dónde quedará entonces aquella afirmación del apóstol: “Toda la Escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para reprender, y para convencer”?253 !Muy al contrario, Pablo!, es totalmente inútil; antes bien, lo que tu atribuyes a la Escritura, hay que buscarlo en los padres, aprobados por una larga serie de siglos, y en la sede romana.

 Por lo tanto debe revocarse tu declaración, dirigida a Tito, de que un obispo debe ser fuerte en la sana doctrina para poder exhortar, y redargüir a los que contradicen y tapar la boca a los que hablan vanidad y engañan a los corazones.254 ¿Cómo podrá ser fuerte, si tu pones en sus manos Escrituras oscuras, esto es, armas de estopa, y leves pajitas en lugar de una espada?

 Entonces debe retirar su palabra también el propio Cristo, quien haciéndonos una falsa promesa dice: “Yo os daré palabra [os = boca] y sabiduría, a la cual no podrá resistir ninguno de vuestros adversarios”.255 ¿Cómo no van a resistir cuando luchamos contra ellos con cosas oscuras e inciertas? ¿Por qué también tu, Erasmo, nos prescribes el modo de ser del cristiano [formam Christianismi], si las Escrituras son para tí oscuras? Pero me parece que ya terminé por hacerme cargoso incluso a los no entendidos al demorar tanto y perder tantas palabras en un asunto clarísimo. Pero era preciso aniquilar en esta forma aquel dicho desvergonzado y blasfemo de que las Escrituras son oscuras, para que también tú, Erasmo mio, vieras qué estabas diciendo al negarle claridad a la Escritura; porque así al mismo tiempo tienes que confesarme también que todos tus santos que citas son mucho menos claros. Pues ¿quien nos da la certeza de que en ellos hay luz, si tú presentaste las Escrituras como oscuras? Así que los que niegan que las Escrituras son del todo claras y evidentes, no nos dejan más que tinieblas.

 Pero aquí dirás: Todo esto no me concierne; yo no digo que las Escrituras sean oscuras en todas sus partes (¿a quien, en efecto, se le podría ocurrir decir tal locura?), sino solamente en este punto y en otros similares. Respondo: No contra tí solo digo éstas cosas, sino contra todos los que son de la misma opinión. Además, en contra de ti digo con respecto a la Escritura entera: quiero que no se llame oscura ninguna de sus partes; pues ahí esta, inconmovible, la palabra de Pedro que citamos, que “la palabra de Dios es una lámpara que nos alumbra en lugar oscuro”.256 Ahora bien: si una parte de esta lámpara no alumbra, será más bien una parte del lugar oscuro que de la lámpara misma.

 Cristo no nos iluminó en forma tal que al mandarnos que atendiéramos a su palabra, el haya querido que alguna parte en esa palabra permaneciese para nosotros oscura; 257 pues en vano es que nos mande atender, si su palabra no es clara. Por lo tanto, si el dogma del libre albedrío es oscuro o ambiguo, no es pertinente a los cristianos y a las Escrituras, sino que se lo debe dejar completamente a un lado, y se lo debe contar entre aquella fábulas que Pablo condena en los cristianos que contienden sobre ellas.258 En cambio, si es pertinente a los cristianos y a las Escrituras, debe ser claro, manifiesto y evidente, y enteramente similar a todos los demás artículos evidentísimos. Pues todos los artículos doctrinales de los cristianos deben ser de índole tal que no solo sean de una certeza absoluta para ellos mismos, sino que también frente a los demás estén confirmados por pruebas escriturales tan manifiestas y claras que tapen la boca a todos de modo que no hallen qué decir en contra, como nos dice Cristo en su promesa: “Yo os daré palabra y sabiduría, a la cual no podrá resistir ninguno de vuestros adversarios”.259

 Por ende, si en este punto nuestra palabra carece de fuerza de modo que los adversarios le pueden resistir, entonces es falsa la afirmación de Cristo de que ningún adversario puede resistir a nuestra palabra. Por consiguiente: o no tendremos ningún adversario en el dogma del libre albedrío, lo que ocurrirá si este dogma no es pertinente a nosotros; o, si es pertinente a nosotros, tendremos adversarios, pero adversarios que no pueden resistir.

 Mas aquella impotencia de los adversarios para ofrecer resistencia (si es que aquí se produce) no se debe al hecho de que ellos se vean obligados a desistir de su opinión, o que sean persuadidos a confesar su error o callarse; ¿quién, en efecto, los obligara a creer, a confesar su error o a callar, si ellos no quieren? ¿Qué es más locuaz que la vanidad?, dice Agustin.260 Antes bien, la impotencia se debe a que la boca de los adversarios es tapada en tal forma que no tienen qué decir en contra del dogma del libre albedrío, y aunque dijeran mucho en contra, sin embargo a juicio de lo que es opinión común, no dicen nada. Mejor es demostrar esto con ejemplos. Cuando según Mateo, capitulo 22, Cristo hizo callar a los saduceos recurriendo a la Escritura y probando la resurrección de los muertos con Éxodo 3: “Yo soy el Dios de Abraham, etc.; Dios no es Dios de muertos, sino de vivos”,261 no le pudieron resistir en este punto ni decir nada en contra. Pero ¿acaso desistieron por eso de su opinión? !Y cuantas veces refutó Cristo a los fariseos con evidentísimas pruebas escriturales y argumentos, de modo que el pueblo los veía públicamente derrotados, y ellos mismos se sentían vencidos! No obstante, perseveraban en su posición de adversarios. Esteban, según el testimonio de Lucas en Hechos 7; hablaba de una manera tal que los adversarios no pudieron resistir a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Pero ¿que hicieron? ¿Acaso dieron su brazo a torcer? Nada de esto; avergonzados por su derrota, y sin fuerzas para resistir, se enfurecen, cierran los oídos y los ojos y envían contra Esteban falsos testigos; Hechos 8.

 El mismo Esteban comparece ante el concilio !y mira cómo refuta a los adversarios! Habiendo enumerado los beneficios que Dios había hecho a ese pueblo desde sus orígenes, y habiendo probado que Dios jamás había mandado que se le construyera un templo (pues por esta cuestión se le había acusado, y esta era la causa en litigio), al final admitió que bajo Salomón, efectivamente se había edificado un templo; pero de ahí extrae la siguiente conclusión: “Mas el Altísimo no habita en templos hechos de mano”, y para ello cita al profeta Isaías: “¿Qué casa es ésta que estáis edificando para mi?” Dime: ¿Qué podían replicar aquí contra un texto bíblico tan claro? No obstante, esto no les causo la menor impresión, sino que siguieron aferrados firmemente a su opinión. Es por esto también que Esteban se dirige a ellos en forma violenta diciendo: “! Incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo!”, etc. Dice que ‘resisten’ aquellos que sin embargo no eran capaces de resistir.

 Pasemos ahora a los nuestros. Cuando Juan Hus262 discute contra el papa citando Mateo 16: “Las puertas del Hades no prevalecen contra mi iglesia”,263 ¿hay allí alguna oscuridad o ambigüedad? Pero contra el papa y sus secuaces las puertas del Hades prevalecen, ya que estos, por su manifiesta impiedad y sus crímenes, son tristemente celebres en el mundo entero. ¿Es también esto oscuro? Entonces, el papa y los suyos no son la iglesia de que habla Cristo. ¿Qué dirán en contra de esto, o como resistirán a la palabra que Cristo le había dado?264 Pero a pesar de esto resistieron y persistieron hasta haberlo quemado a Hus; tan poco dispuestos estaban a aflojar en su opinión. Cristo tampoco calla esto cuando dice: “Los adversarios no podrán resistir”. Adversarios son (dice); así que resistirán, de lo contrario no se harían adversarios, sino amigos; y sin embargo: no podrán resistir. ¿Qué otra cosa es esto sino decir: resistiendo no podrán resistir? Así también nosotros, si logramos refutar el libre albedrío de tal manera que los adversarios no puedan resistir, aun cuando persistan en su opinión y resistan pese a la oposición de su propia conciencia, habremos hecho lo suficiente. Pues se por larga experiencia que nadie quiere darse por vencido y que todo el mundo prefiere aparecer como sabedor, y no como aprendiz (como dice Quintiliano);265 bien que entre nosotros, todos y en todas partes llevan en boca, por rutina antes que por convicción, y más aun abusivamente, este proverbio: “Tengo deseos de aprender; estoy dispuesto a recibir consejos, y, avisado, seguir lo mejor; soy humano, puedo errar”; porque bajo este antifaz se puede decir con toda libertad, aparentando una admirable humildad: “No he quedado satisfecho; no capto el sentido; aquél esta haciendo violencia a las Escrituras; se obstina en hacer declaraciones”. Por supuesto están convencidos de que nadie abriga la sospecha de que almas tan humildes puedan resistir tercamente e impugnar con vehemencia incluso la verdad reconocida. Así sucede que cuando ellos no ceden en su opinión, lo motivan con la oscuridad y ambigüedad de los argumentos, y por nada admiten que se lo atribuya a su propia malicia. Lo mismo hacían los filósofos griegos para que nadie apareciera como que cedía al otro, aun cuando su derrota era manifiesta: comenzaban a negar los primeros principios, como nos lo cuenta Aristóteles.

 Entretanto nos hacemos creer lisonjeramente a nosotros mismos y a otros que en el mundo hay muchos hombres que con gran placer aceptarían la verdad si hubiese quien la enseñara en forma clara; y que tampoco hay que presuponer que en una tan larga serie de siglos, tantos hombres eruditos hayan estado en error o en ignorancia; como si no supiésemos que el mundo es el reino de Satanás, donde además de hallarnos en la ceguedad natural inherente en la carne, somos endurecidos en la ceguedad misma por los detestables espíritus que reinan sobre nosotros, y somos retenidos en tinieblas no ya humanas, sino diabólicas.

 Ahora bien –dices–, si la Escritura es clara, ¿por qué durante tantos siglos, hombres destacados por su ingenio han estado confundidos [caecutierunt = vieron confusamente, perdieron la vista] en cuanto a este punto? Mi respuesta es: Han estado confundidos para loor y gloria del libre albedrío, para que fuera hecha visible aquella tan mentada fuerza por la cual el hombre puede aplicarse a lo que es pertinente a la salvación eterna, a saber, aquella fuerza que no ve lo visto ni oye lo oído, y mucho menos lo entiende o anhela. Pues aquí cuadra lo que Cristo cita de Isaías y lo que los evangelistas mencionan tan a menudo: “Con los oídos oiréis y no entenderéis, y viendo no veréis”.266

 ¿Qué es esto sino que el libre albedrío o el corazón humano es esclavizado por el poder de Satanás en tal forma que, a menos que el Espíritu de Dios lo despierte milagrosamente, por si mismo ni siquiera puede ver y oír aquello que salta manifiestamente a la vista y a los oídos de manera que se lo puede palpar con las manos? Tan grande es la miseria y la ceguedad del género humano. Así resulta, pues, que los mismos evangelistas, preguntándose asombrados como podía ser que los judíos no se dejaran ganar por las obras y palabras de Cristo a pesar de ser estas completamente irrebatibles e innegables, se dieran la respuesta en este pasaje escritural, a saber, que el hombre librado a si mismo, viendo no ve y oyendo no oye. ¿Puede haber algo más monstruoso? “La luz –dice– resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la comprenden”.267 ¿Quién creería esto? ¿Quién oyó cosa semejante? ¿Que la luz resplandece en las tinieblas, y no obstante, las tinieblas permanecen tinieblas y no son iluminadas? Según esto, no sorprende que durante tantos siglos, hombres destacados por su ingenio hayan estado confundidos respecto de las cosas divinas; respecto de cosas humanas si sería sorprendente. Respecto de las cosas divinas, lo sorprendente seria más bien que uno y otro no estuviera confundido; en cambio no sorprendería que todos juntos estuvieran confundidos. Pues ¿qué es todo el género humano, sin el Espíritu, sino el reino del diablo y (como dije) un confuso caos de tinieblas?268 Por esto Pablo llama a los diablos los gobernadores de esas tinieblas.269 Y en 1 Corintios 1 el apóstol dice: “‘Ninguno de los príncipes de este mundo conoció la sabiduría de Dios”.270 ¿Qué crees que opina de los demás, si a los príncipes del mundo los declara siervos de las tinieblas? En efecto, por príncipes el entiende los primeros y mas encumbrados en el mundo, a quienes tu llamas destacados por su ingenio. ¿Por qué estuvieron confundidos todos los arrianos? ¿Acaso no hubo entre ellos hombres de destacado ingenio? ¿Por qué Cristo es para los gentiles locura?271

 ¿Es que entre los gentiles no hay hombres de ingenio destacado? ¿Por qué es tropezadero para los judíos? ¿Se dirá que entre los judíos no hubo hombres que se destacaban por su ingenio? “Dios conoce –dice Pablo– los pensamientos de los sabios, que son vanos”.272 No quiso decir “de los hombres”, como reza el texto mismo, y en cambio señala a los primeros y principales de entre los hombres para que por ellos evaluemos a los demás hombres. Pero esto quizá lo podamos ampliar más adelante.

 Baste haber adelantado en la introducción que las Escrituras son del toda claras, éstas Escrituras con que nuestra posición puede ser defendida de tal manera que los adversarios no son capaces de resistir. Más lo que no puede defenderse de esta manera, es casa ajena que no atañe a los cristianos. Pero si hay personas que no ven esta claridad y que quedan confundidas u ofendidas en este sol: éstas, si son impías, ponen de manifiesto cuán grande es la majestad y el poder de Satanás entre los hijos de los hombres, de suerte que no oyen ni entienden las mas claras palabras de Dios, como si alguien, engañado por un embuste, creyese que el sol es un carbón frio, o tornase una piedra por oro. Si son creyentes, se los puede contar entre aquellos escogidos273 que son llevados alguna vez al error, para que se pusiese de manifiesto en nosotros la fuerza de Dios sin la cual no podemos ver, ni hacer cosa alguna. Pues no es por culpa de la debilidad del ingenio (como arguyes tú) que no se entienden las palabras de Dios; al contrario: nada más adecuado para el entendimiento de las palabras de Dios que la debilidad del ingenio; pues justamente a causa de los débiles y a los débiles vino Cristo, y a ellos les envió su palabra.274 La culpa la tiene la maldad de Satanás quien reside y reina en nuestra debilidad y resiste a la palabra de Dios. Si Satanás no hiciera esto, con haber oído una sola vez un único sermón de Dios, la humanidad entera quedaría convertida, y no harían falta otros más.

 Pero ¿a qué gastar muchas palabras? ¿Por qué al poner fin a este exordio no ponemos fin también al tema en discusión y pronunciamos sobre tí mismo la sentencia con tus propias palabras, conforme a aquel dicho de Cristo: “Por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”?275 Pues tu dices que en este punto, la Escritura no es clara; y después, dejando en suspenso tu propio juicio, disputas hacia un lado y hacia el otro, aduciendo lo que puede decirse en pro y en contra del libre albedrío, y fuera de esto no aportas nada en todo ese libro que por tal razón preferiste llamar “Diatribe” más bien que “Apofasis”276 o alguna otra cosa, ya que escribes como quien quiere compilarlo todo y no afirmar nada. Y bien: si la Escritura no es clara, ¿por qué aquellos hombres que tu siempre mencionas, no solo están confundidos en este punto, sino que definen el libre albedrío y se declaran a favor de el de una manera temeraria y tonta, como si lo hubieran sacado de la inequívoca y clara Escritura? Me refiero a esa “tan numerosa serie de varones sumamente eruditos, aprobados hasta el día de hoy por el consenso de tantos siglos, recomendados los más de ellos no solo por su admirable conocimiento de las Sagradas Escrituras sino también por lo piadoso de su vida, de los cuales algunos dieron testimonio con su sangre a favor de la doctrina de Cristo que habían defendido en sus escritos”.277 Si esto lo dices con plena convicción, entonces es para ti un hecho incontestable que el libre albedrío cuenta con defensores dotados de un admirable conocimiento de las Sagradas Escrituras, de tal modo que hasta con su propia sangre dieron testimonio del libre albedrío. Si esto es verdad, entonces aquellos consideraban clara a la Escritura; de no ser así, ¿qué sería aquel admirable conocimiento de las Escrituras? Además, ¿que irreflexión seria, y que temeridad, el verter su sangre en pro de una cosa incierta y oscura? Pues esto no es propio de mártires de Cristo, sino de diablos. Bien: considera también tu y reflexiona si a criterio tuyo hay que atribuir más peso a lo que ya han declarado [praeiudiciis] tantos eruditos, tantos ortodoxos, tantos santos, tantos mártires, tantos teólogos antiguos y recientes, tantas altas escuelas, tantos concilios, tantos obispos y sumos pontífices, que consideraron claras a las Escrituras y lo confirmaron así tanto con sus escritos como con su sangre, o al solo juicio particular tuyo, que niegas que las Escrituras sean claras y quizás no derramaste nunca una sola lagrima ni exhalaste un solo suspiro en pro de la doctrina de Cristo? Si crees que la opinión de aquellos fue correcta, ¿por qué no los imitas? Si crees que no lo fue, ¿por qué los elogias entonces tan a pleno pulmón y con tanta verbosidad cual si quisieras abatirme con una tormenta y una especie de diluvio de palabras, que sin embargo se precipita mas fuertemente sobre tu propia cabeza, mientras que mi arca navega segura en lo alto? En efecto: a tantos y tan eminentes hombres tu les atribuyes al mismo tiempo un máximo de estupidez y temeridad cuando escribes que aquellos profundísimos conocedores de la Escritura la apoyaban firmemente con su pluma, su vida y su muerte, y por otra parte sostienes que esa misma Escritura es oscura y ambigua; esto no es otra cosa que presentarlos como totalmente ineptos en cuanto a capacidad de comprensión, y rematadamente tontos en el hacer afirmaciones. Por cierto, yo, que en privado los desprecio, no los habría honrado a la manera como lo haces tú, que en público los elogias.

 Aquí te tengo asido, pues, con lo que llaman un “silogismo cornuto”.278 En efecto, uno de dos tiene que ser falso: o es falsa tu afirmación de que aquellos hombres fueron admirables por su conocimiento de las Sagradas Escrituras, por su vida y su martirio, o es falsa tu otra afirmación de que la Escritura carece de claridad. Pero como te dejas arrastrar más bien a la creencia de que las Escrituras carecen de claridad (pues de esto hablas en todo el libro), solo queda la alternativa de que al llamar a aquellos hombres ‘eximios expertos en las Escrituras y mártires de Cristo’, lo hiciste en broma o por adulación, pero de ninguna manera en serio; al solo efecto de engañar al pueblo inculto y de crearle dificultades a Lutero gravando su causa con odio y desprecio mediante vanas palabras. Yo empero digo que ni lo uno ni lo otro es verdad, sino que ambas afirmaciones son falsas. En primer lugar, las Escrituras son clarísimas. Y en segundo lugar: en cuanto que aquellos afirmaron la existencia del libre albedrío, son totalmente inexpertos en las Sagradas Escrituras; además, no lo afirmaron ni con la vida ni con la muerte, sino solo mediante su pluma, pero con el ánimo divagante. Por lo tanto termino esta pequeña disputación de la siguiente manera:279

 Mediante la Escritura, que en este punto es oscura, hasta ahora no se ha definido nada en concreto, ni tampoco se podrá definir, en cuanto al libre albedrío; así lo atestiguas tu mismo. Por otra parte, mediante la vida de todos los hombres desde los comienzos del mundo, tampoco se ha evidenciado nada a favor del libre albedrío, como se dijo en párrafos anteriores. Por consiguiente: enseñar algo que dentro de las Escrituras no se prescribe con una sola palabra, y fuera de las Escrituras no es evidenciado con un solo hecho –esto no es cosa pertinente a los dogmas de los cristianos, sino a los “Cuentos verídicos” de Luciano, solo que Luciano juega en broma e inteligentemente con cosas jocosas sin engañar ni herir a nadie; esa gente nuestra en cambio habla locamente de un asunto serio que por añadidura atañe a la salvación eterna, lo cual resulta en perdición para innumerables almas. Así, yo podría concluir toda esta cuestión respecto del libre albedrío, ya que incluso el testimonio de los antagonistas habla a favor mio y en contra de ellos mismos; pues no hay prueba más solida que la propia confesión y el propio testimonio del acusado contra si mismo.280 Pero como Pablo ordena tapar la boca a los que hablan vanidades, encaremos ahora el asunto mismo y tratemos la cuestión en el orden que observa la Disquisición. En primer lugar confutaremos los argumentos que se presentaron a favor del libre albedrío; luego defenderemos los argumentos nuestros que fueron atacados; y por ultimo batallaremos contra el libre albedrío en pro de la gracia de Dios.

 Referencias

 170 A temporibus apostolorum ad hunc usque diem nullus adhuc scriptor extitit, qui in totum tolleret vim liberi arbitrii, praeter unum Manichaeum et Joannem Vuyclevum.

171 Non est res tam vulgaris, Mi Erasme, Ecclesia Dei, quam est nomen hoc: ‘Ecclesia Dei’, nec ita passim occursant sancti Dei, tu hoc nomen: ‘Sancti Dei’.

172 Erant quidem populus Dei reliquus, sed non nominabatur: is qul nominabatur, non erat. Quis scit, si toto mundi cursu, ab origine sua, semper talis fuerit status Ecclesiae Dei, ut alii dicerentur populus et sancti Dei, qui non essent, alii vero inter illos, ut reliquiae, essent et non dicerentur populus aut sancti.

* Edición de 1880 disponible para download (idioma alemán) en: Wieder_Hans_Worst

173 Sacripturas sanctas esse lucem spiritualem.

174 Charitatis est falli.

175 Quam ut simplieitas et puritas doctrinae Christianae regnet, relictis et neglectis iis, quae per homines iuxta inventa et introducta sunt.

176 “Nostra sunt”: “son nuestros”, sirven de apoyo a lo que nosotros enseñamos.

177 Ro. 1:4.

178 En el original: “Quando negativa nihil possit, nihil est, nihil tenetur probare, nec debet probar!; Affirmativa debet probar!”. La extrema concisión del texto latino hace necesario que la traducción, para resultar inteligible, tenga en cuenta el sentido del original mas bien que el mero vocabulario. Comp. la versión al alemán de la edición de

179 Dt. 18:22.

180 Ec. 1:2.

181 Original: “probate dogma vestrum de vanitate humana et mendacio esse verum”. Otra traducción: …que vuestro dogma referente a la vanidad humana…

182 “Este siglo es carnal”, quiere decir, la espiritualidad de antes cedió a un crudo

materialismo, paso ya el tiempo de los milagros.

183 1R. 18:24 y sigs.

184 Ex. 8:1 y sigs.

185 Ex. 8:16 y sigs.

Munich: “Wenn Verneinendes Nichts setzt, ist es nichts; Nichts wird verbindlich

gemacht, zu beweisen noch musz es bewiesen werden. Bejahendes musz bewiesen werden”.

186 Mt. 17:20.

187 Lutero piensa en la identificación de la verdad y felicidad con la Virtud plena,

identificación que según la tradición estoica seria posible mediante la superación de la sensualidad; resultado final seria una virtud que llega al grado de perfección.

188 Original: “de lana caprina videbimini statuere”, pareceréis disputar por un pelo de cabra; alusiones a Horacio, Adagia XIV y Ep. II 2, 128 y sigs.

189 “Perdidi tempus meum, quia perdite vixi”, Sermo in cant. XX. Lutero cita esta

exclamación de S. Bernardo más de una vez. Pero evidentemente se equivocó en los detalles (“falsificación” ampliamente explotada por Denifle). No fue en sus últimos momentos, y en retrospección a su vida monacal que Bernardo pronunció estas palabras, sino con respecto a su vida pre-conventual.

190 Serifos o Serifo: isla del Mar Egeo, rica en minerales pero casi carente de vegetación, y muy probablemente también de ranas. Cuenta la mitología que Perseo, armado con la cabeza de Medusa, petrifico a sus habitantes junto con su rey, porque este quería obligar a Danae, madre de Perseo, a casarse con el.

191 “Post annos Platonis”, loc. que equivale a “después de miles de años” (“por las calendas griegas”).

192 La alusión a Platón y sus ideas tendrá por objeto demostrar la inconsistencia de las afirmaciones respecto de la fuerza del libre albedrio.

193 En el original figura en lugar de “publici” el derivado “publicani”. Un publicanus es un recaudador de impuestos, el “publicano” bíblico. Al emplear este término, Lutero alude muy probablemente a la avidez de dinero que caracterizaba a los más de los dignatarios eclesiásticos de entonces.

194 “Deucalione antiquiores”, Ovidio, Metam. 1:138 y sigs. A Deucalion, hijo de Prometeo, se lo consideraba el fundador de la raza de los helenos.

195 1 P. 3:15.

196 Mt. 23:3.

197 Proteo: véase nota 10; Vertumno: dios romano, de origen etrusco, que presidia los cambios de las estaciones. Horacio, Sat. II 7, 14.

198 Lc. 4:23.

199 Dionysii Catonis: Disticha moralia, lib. I.

200 Mt. 16:22 y sigs.

201 Lc. 5:8.

202 Jn. 8:48; Mt. 26:66 y Lc. 23:2 respectivamente. Es evidente que lo que Lutero cita aquí, son “bromas” que en aquel entonces se hacían respecto de las S. Escrituras.

203 Cartas a Eustoquio, 22 c. 19 (Migne 22:405).

204 Original: “dum numero potius quam iudicio certant”, lo que puede traducirse también “luchando por el número más bien que por un juicio.” Así, por ejemplo, la edición de Munich: “derweil sie sich wetteifernd meher um die Zahl als um ein Urteil bemuhen”.

205 Juan Faber, 1478-1541, vicario general del obispo de Constanza, y defensor del celibato contra Lutero. Su “perla” es la obra Malleus in heresin Lutheranam, publicada en Colonia 1524.

206 Original: “ut Deus Ecclesiae suae errorem dissimularit tot saeculis”. Admite también esta otra traducción: “que Dios haya ocultado a su iglesia el error..:”.

207 Disquisición, párr. 5, hacia el final.

208 Ro. 8 :14.

209 Mt. 28:20; 1 Ti. 3:15 (Lutero: “firmamentum et columna”; Vulg.: “columna et

firmamentum”).

210 “Catholicam” en su acepción de ‘universal, general’.

211 Jn. 10 (!no 8!) :28.

212 Original: “omnes et omne quod publicum erat istius populi”; traducción literal: “todos y todo lo que era público de (o en) este pueblo”, o “…todo lo que constituía lo público de este pueblo”.

213 1 R. 18:22.

214 1 R. 19:18.

215 Sal. 78:31 (Vulg.: Sal. 77).

216 Is. 10:22.

217 Comp. Mt. 26:31, 56; 27:22; Jn. 3:1 y sigs.: Mt. 27:57 y sigs.; Lc. 23:40 y sigs.

218 Comp. Gn. 4:1 y sigs.; 16:15; 21:12; 27:4, 25 y sigs.

219 Palio: faja de lana blanca con seis cruces negras que pende de los hombros sobre el pecho y la espalda; es el distintivo litúrgico de los metropolitanos sin el cual no pueden ejercer con legitimidad sus funciones. Lo otorga el papa contra el pago de cierta tasa, lo que con el correr del tiempo llego a ser una rica fuente de ingresos para la sede papal.

220 Lc. 16:8.

221 De Cicerón, el afamado orador y estadista romano, Lutero tenia un concepto muy elevado.

222 Hch. 14:16.

223 Mt. 7:6.

224 1 Co. 2:8.

225 Comp. 1 Co. 13:7; Ro. 1:7.

226 2 Ts. 2:4.

227 Lv. 11:3.

228 Disquisición, párr. 5.

229 En enero de 1525, Lutero habia publicado su escrito Contra los profetas celestiales; vease nuestra edicion tomo V, pag. 239&& de esta misma coleccion.

230 1 Co. 2:15.

231 Original: “privato”, es decir, que no desempena cargo publico.

232 Vease pag. 36 (WA, XVIII, 609).

233 Tit. 1:9.

234 1Ts. 5:21.

235 2P. 1:19.

236 Comp. Dt. 17:8 y sigs.

237 Mt. 6:30.

238 Esto es, la afirmacion de que las Escrituras son oscuras y ambiguas.

239 a) Sal 19:8 (Vulg.: 18:9); b) Sal. 119:130 (Vulg.: 118:130; alli se lee “declaratio

sermonum tuorum…”, Lutero en cambio tiene “ostium verborum tuorumf”); c) Is. 8:20; la parte final, algo enigmatica, de esta cita, reza en la Vulg.: “non erit eis matutina lux”, no tendran luz matutina; Val. Rev. 1960: no les ha amanecido; d) el texto citado no es Zacarias 2 como tiene Lutero, sino Malaquias 2:7.

240 Sal. 119 :105 ( Vulg.: 118:105 ) .

241 Sal. 143:10 (la Vulg., Sal. 142:10 tiene “fin terram rectam”, a tierra de rectitud; Lutero en cambio “fin terra recta”, en tierra de rectitud.

242 Ro. 1:2; 3:21.

243 Traduccion mas literal: “donde disputa gloriosamente acerca de la claridad tanto de Moises como de Cristo”. Los pasajes mencionados son 2Co. 3:7 y sigs. y 2Co. 4:3 y sigs.

244 2P.1:19.

245 Jn. 8:12; 5:35.

246 Estas palabras fueron dirigidas no a los tesalonicenses como indica Lutero, sino a los cristianos en Filipos, Fil. 2:15 y 16.

247 Original: “f ut nobis suas maioribus tenebris obscurent?”; en traduccion mas literal: f para oscurecernos sus tinieblas con tinieblas mayores.

248 Jn. 5:39.

249 Hch. 17:11.

250 Gn. 1:1 y Jn. 1:14 respectivamente.

251 “Interpretan… Escrituras” es en el original parte integrante de la pregunta que

comienza con “.Y que hacen…”. Sin embargo, el contexto favorece una conversion de esta frase en oracion afirmativa independiente.

252 Otra traduccion: “…si la oscuridad… no nos fueran aumentadas….

253 2Ti. 3:16; “omnis scriptura divinitus inspirata utilis est ad docendum et increpandum et arguendum” – cita algo libre; comp. Vulg.: “omnis scriptura divinitus inspirata utilis est ad docendum, et arguendum, et corripiendum”.

254 Tit. 1:9 y sigs.

255 Lc. 21:15.

256 2P. 1:19.

257 Jn. 5:39.

258 1Ti. 4:7; 2Ti. 2:14.

259 Lc. 21:15.

260 De civitate Dei 5:26. 2 (Migne 41:174).

261 Mt. 22:23 y sigs.; Ex. 3:6; las demas citas contenidas en este parrafo son: Hch. 7:54; 7 (no 8, como tiene Lutero): 56, 57; 7:47; Is. 66:1, 2; Hch. 7:51.

262 Referencia al escrito De ecclesia, cap. VII, de J. Hus, que fue enviado a Lutero por W. Rozdalowsky en setiembre de 1519.

263 Mt. 16:18.

264 El final de esta oracion, en el original “quod Christus iIIi dederat”, permite dos

traducciones distintas: “que Cristo habia dado a Hus” o “que Cristo habia dado a la

iglesia”; pues el pronombre “illi”, indistinto para masculino y femenino (aquel o aquella) puede referirse al masculino “Hus”, o tambien al femenino “ecclesia”.

265 Quintiliano, Institutio oratoria, prologo.

266 Mt. 13:14; Is. 6:10.

267 Original “comprehendunt”, termino usado tambien en la Vulg. como traduccion del griego ‘katelaben’ que significa tomar posesion, acoger, aprehender, tambien con el matiz de comprender. (Val. Rev. 1960: prevalecieron.)

268 Gn. 1:2.

269 Ef. 6:12.

270 Lutero suele citar de memoria, pero no siempre la memoria le es enteramente fiel. Aqui, por ejemplo, no se trata de 1 Co. 1:8, sino de 1 Co. 2:8.

271 1Co. 1:23.

272 1Co. 3:20; comp. Sal. 94:11, el “texto mismo” a que se hace referencia a continuación.

273 Ro. 3:26.

274 Mt. 11:25; 9:12.

275 Mt. 12:37.

276 “Diatribe” = Disquisicion; “Apofasis” = Declaracion.

277 Disquisicion, parr. 4.

278 “Cornuto syllogismo”, dilema, razonamiento de uso frecuente entre los sofistas. (Comp. la declaracion de Lutero en la Dieta de Worms: “Puesto que Su Majestad Imperial y Sus Altezas piden de mi una respuesta sencilla, clara y precisa, voy a darles una declaracion tal que no tenga ni dientes ni cuernos…”)

279 Lo que sigue en este parrafo es la conclusion de la respuesta de Lutero a las

observaciones preliminares de la “Diatribe” de Erasmo, y la indicacion de las partes en que se dividira el cuerpo de la obra que ahora comienza.

280 Tit. 1:11.

Vida y obra de Wesley 

Sermón 51

 

El buen mayordomo

 

Lucas 16:2

Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.

 

1. La relación que el ser humano tiene con Dios, la criatura con su Creador, se nos presenta en sus oráculos bajo varios calificativos. Se le considera como pecador, criatura caída; es se le representa también como siervo, lo que es esencial para él como criatura, tanto que esta apelación es dada al Hijo de Dios en su estado de humillación, diciendo que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.1

 2. Ningún apelativo, sin embargo, concuerda mejor con el estado presente del humano que el de mayordomo. Nuestro Señor bendito frecuentemente le representa así. Y hay cierta legitimidad peculiar en esta representación. Es particularmente en un respecto, específicamente como pecador, que se le describe como deudor; y cuando somos llamados siervos, el apelativo es general e indeterminado. Pero el mayordomo es un siervo de una clase particular. El humano es esa clase de siervo en todo respecto. Este título expresa exactamente su situación en el mundo presente, especificando la clase de siervo que es para Dios, y qué clase de servicio espera su Señor de él. Sería de beneficio, pues, considerar ampliamente este punto y explicarlo completamente. Para lograr esto, primero, investiguemos en qué sentido somos ahora mayordomos de Dios. Segundo, observemos que cuando él requiere nuestras almas, nosotros ya no podemos ser mayordomos. Entonces sólo nos queda, en tercer lugar, observar que debemos dar cuenta de nuestra mayordomía.

 I.1. Primero, indaguemos en qué formas somos mayordomos de Dios. Le debemos todo lo que tenemos. Aunque un deudor está en la obligación de retornar todo lo que ha recibido, tiene la libertad de usarlo como le plazca, hasta que llegue el día de pagar. Con el mayordomo no sucede lo mismo: no está en la libertad de usar como le plazca lo que se le ha puesto en las manos, sino como le place a su dueño. No tiene ningún derecho de disponer de nada de lo que tiene en sus manos, sino de acuerdo a la voluntad de su señor, ya que no es el propietario de ninguna de estas cosas, sino que sencillamente, otro se las ha confiado. Y, le han sido confiadas bajo estas condiciones expresas, que dispondrá de todo como lo ordene su señor. Ahora bien, tal es exactamente el caso de cada persona con relación a Dios. No tenemos la libertad de usar a nuestro antojo lo que nos ha confiado en nuestras manos, sino como él lo desea; porque sólo él es el Poseedor del cielo y de la tierra,2 y el Señor de cada criatura. No tenemos ningún derecho de disponer de nada de lo que tenemos, sino de acuerdo a su voluntad, porque comprendemos que no somos los propietarios de ninguna de estas cosas. Ellas con, como dice el Señor, allótria, «ajenas». Tampoco nada es nuestro propiamente en esta tierra de peregrinación.3 No recibiremos ta ídia, «nuestras propias cosas», hasta que lleguemos a nuestra propia patria. Sólo las cosas eternas son nuestras: alguien sólo nos ha confiado todas estas cosas temporales –el Dueño y Señor de todo. Y él nos las ha confiado con la condición expresa, de que las usemos sólo como los bienes de nuestro Señor, y de acuerdo con las instrucciones particulares que nos ha dado en su Palabra.

 2. Con esta condición, él nos ha confiado nuestra alma, nuestros cuerpos, nuestros bienes y cualquier otro talento que hayamos recibido: pero para poder impregnar esta profunda verdad en nuestros corazones, será necesario mencionar algunos particulares. Primero, Dios nos ha confiado nuestra alma, el espíritu inmortal hecho a la imagen de Dios,4 juntamente con todos sus poderes y facultades intrínsecos — comprensión, imaginación, memoria, voluntad y una serie de afectos, ya sea incluidos en ella o altamente dependientes de ella; amor y odio, gozo y dolor, respecto al bien y al mal presentes; deseos y aversión, esperanza y temor, respecto a lo que ha de venir. Parece que San Pablo incluye todo esto en dos palabras al decir: «la paz de Dios guardará vuestros corazones y vuestros mentes».5 Quizá, en verdad, la segunda palabra, noemata, podría traducirse mejor como «pensamientos», considerando que tomamos esa palabra en su significado más extenso como toda percepción de la mente, ya sea activa o pasiva.

 3. Es cierto que de todo esto somos únicamente mayordomos. Dios nos ha confiado todos estos poderes y facultades, pero no para que los usemos de acuerdo a nuestra propia voluntad, sino de acuerdo a las órdenes expresas que él nos ha dado. Aunque es verdad que al hacer su voluntad, efectivamente aseguramos nuestra propia felicidad; al hacerla es que podemos ser felices ya en tiempo o en la eternidad. Debido a esto, debemos usar nuestra comprensión, nuestra imaginación, nuestra memoria, totalmente para la gloria de quien las dio. Debido a esto es que nuestra voluntad debe entregársele completamente a él, y que todos nuestros afectos sean regulados como él lo disponga. Fuimos creados con la capacidad para amar y odiar, gozarnos y entristecernos, desear y rechazar, tener esperanza y temor de acuerdo con la norma que revela a quién pertenecemos y a quién debemos servir en todas las cosas. Aun nuestros pensamientos, en este sentido, no son nuestros: no están a nuestra propia disposición, sino que, por cada función deliberada de nuestra mente, somos responsables ante nuestro gran Señor.

 4. Segundo, Dios nos ha confiado nuestros cuerpos (estas formidables máquinas6) con todo su poder y sus miembros. El nos ha confiado nuestros sentidos de la vista, del oído y el resto. Pero ninguno de ellos nos ha sido dado como nuestro, para usarlos de acuerdo a nuestra propia voluntad. Ninguno de ellos se nos ha dado prestado temporalmente en un sentido tal que nos deje en libertad de usarlo como nos plazca. No. Los hemos recibido en estos términos específicos: en tanto que ellos son parte de nosotros, debemos emplearlos todos en la forma que él ha dispuesto, y no otra.

 5. Bajo los mismos términos, él nos ha impartido con el más excelente talento, el habla. «Tú me has provisto de una lengua», dijo el escritor antiguo, «para que yo te alabe con ella».7 Para este propósito fue dada a todos los humanos, para usarse en glorificar a Dios. Por lo que nada es más absurdo o muestra mayor mal agradecimiento que pensar o decir «nuestra lengua es nuestra». Esto es imposible, a menos que nosotros nos hayamos creado a nosotros mismos. En tal caso seríamos independientes del Dios Altísimo. No sólo esto, sino que «él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos».8 La manifiesta consecuencia es que él continúa siendo Señor sobre nosotros, es este respecto y en cualquier otro. A esto sigue que no hay ni una palabra de nuestra lengua de la que no seamos responsables ante él.

 6. Ante él somos igualmente responsables por el uso de nuestras manos y pies y de todos los miembros de nuestro cuerpo. Estos son otros tantos talentos que se han puesto a nuestro cuidado,9 hasta el día señalado por el Padre. Hasta entonces podemos usarlos todos, pero como mayordomos, no como propietarios: hasta el fin debemos presentar nuestros miembros, no como instrumentos de iniquidad, sino como instrumentos de justicia ante Dios.10

 7. Tercero, Dios nos ha encomendado con una porción de bienes de este mundo, con comida para alimentarnos, ropa para vestirnos, y con un lugar donde posar la cabeza; y no sólo con lo necesario, sino con las conveniencias de la vida. Por sobre todo, él nos ha entregado a nuestro cuidado el precioso talento que contiene al resto, y éste es el dinero. En verdad, es inexplicablemente precioso si somos mayordomos fieles y prudentes,11 si usamos cada porción para los propósitos que nuestro Dios bendito nos ha mandado hacer.

 8. Cuarto, Dios nos ha confiado varios talentos que, propiamente, no están contenidos en ninguno de estos encabezados, tales como fuerza muscular, salud, ser una persona agradable, tener un hablar convencional; tales como el aprender y el conocimiento en sus varios niveles, juntamente con las otras ventajas educativas; tales como la influencia que ejercemos sobre otros, ya sea porque nos aman y estiman o por poder –poder para hacerles el bien o un mal, para ayudarlos o dañarlos en las circunstancias de la vida. Agreguemos a esto el talento invalorable del tiempo que Dios nos confía de momento en momento. Agreguemos, por último, la gracia de Dios –el poder de su Espíritu– sobre la cual descansa el resto, y sin la cual todos serían maldiciones, no bendiciones. Este poder que solo trabaja en nosotros12 y que hace todo aceptable ante su vista.13

 II.1. En tantos aspectos los hijos de Dios son mayordomos de Dios, «el creador de los cielos y de la tierra».14 El ha confiado en sus manos tan grande porción de sus bienes de varias clases. Pero no es para siempre; verdaderamente no es para un tiempo prolongado. Nosotros tenemos estos bienes a nuestra disposición durante el corto e incierto tiempo que residimos aquí. Sólo en tanto que  permanezcamos en esta tierra, en tanto que este fugaz respiro permanezca en nuestra nariz. La hora se aproxima velozmente, casi la podemos tocar, cuando ya no podamos  ser mayordomos.15 Al momento en que el cuerpo vuelva a la tierra como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio, ya no mantenemos esa categoría, ha terminado nuestra responsabilidad de mayordomos. Parte de los bienes que nos fueron confiados ahora han llegado a su fin; al menos en lo que a nosotros concierne. Ya no somos responsables por ellos –y la porción que permanece, no puede usarse ni mejorarse como antes.

 2. Parte de lo que antes se nos confió llegó a su fin, al menos en lo que concierne a nosotros. ¿Qué haremos con la comida, el vestido, las casas, y otras posesiones terrenales después de morir? El alimento de los muertos es el polvo de la tierra: ellos están vestidos sólo de gusanos y descomposición. Ellos habitan en la casa determinada a todo viviente:16 sus tierras no los conocen más. Todos sus bienes son entregados en otras manos, y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.17

 3. El mismo caso es con nuestro cuerpo. Al momento que el espíritu vuelve a Dios, ya no somos mayordomos de esta máquina, que entonces estará manchada de corrupción y deshonor.18 Todas las partes que la componían, ahora yacen en la tierra convirtiéndose en polvo. Las manos ya no tienen el poder de moverse; los pies han olvidado el movimiento; la carne, los tendones, los huesos están precipitando su disolución en el polvo común.

 4. Aquí también terminan los talentos de naturaleza mixta: nuestra fuerza, nuestra salud, nuestra belleza, nuestra elocuencia y nuestra voz; nuestra facultad de complacer, persuadir o convencer a otros. Aquí finaliza de la misma manera todo el honor que una vez disfrutamos, todo el poder que fue confiado en nuestras manos, y toda la influencia que una vez tuvimos sobre otros ya fuera por amor o por el aprecio que ellos nos tuvieron. Nuestro amor y nuestro odio y nuestra envidia fenecieron ya.19 No se presta ninguna atención a cómo los estimamos una vez. Ellos ven al muerto imposibilitados de ayudar y sin ser afectados; por lo que mejor es perro vivo que león muerto.20

 5. Quizá permanezca una duda en relación a algunos de los otros talentos con los que ahora se nos ha confiado, si cesan de existir cuando el cuerpo retorna al polvo o sólo cesan de mejorarse. En verdad que no hay duda, la expresión verbal que usamos ahora, por medio de estos órganos del cuerpo, dejará de existir completamente, cuando estos órganos sean destruidos. Ciertamente la lengua no causará ninguna vibración en el aire; tampoco el cerebro percibirá esas sensaciones. Aun el sonus exilis,21 la voz baja y estridente que el poeta supone que pertenece a un espíritu separado, no podemos afirmar que tenga un ser real; es pura imaginación. En verdad esto no puede ser cuestionado, pero los espíritus separados de su cuerpo tienen alguna forma de comunicar sus sentimientos uno al otro; pero, ¿qué ser viviente de carne y sangre puede explicar cómo sucede esto? Ellos no pueden tener lo que nosotros llamamos expresión verbal. Por lo que ya no podemos ser mayordomos de este talento cuando pasemos a ser contados entre los muertos.

 6. De la misma manera, se puede admitir la duda, si nuestros sentidos continuarán existiendo cuando nuestros órganos sean destruidos. ¿No hay la probabilidad de que los sentidos más cercanos a nuestra naturaleza física cesen –el tacto, el olfato, el paladar– por tener relación más directa con el cuerpo y por ser mayormente, si no completamente, diseñados para su preservación? Pero, ¿no permanecerá alguna forma de visión, aunque los ojos estarán cerrados en la muerte? ¿No habrá en el alma algo equivalente que represente el sentido del oído? Además, es probable que éstos no sólo existan en ese estado diferente, sino en un nivel muchísimo más desarrollado, en forma más eminente que ahora. Cuando el alma se separe de su barro, y no sea más «una chispa que fenece entre nubes»; cuando ya no más «mire por las ventanas del ojo y del oído»,22 sino sea todo ojo, todo oído, todo tacto, en una forma que nosotros aún no concebimos. Y, ¿no tenemos una clara prueba de la posibilidad de ello, de ver sin usar los ojos y escuchar sin usar el oído? Sí, ¿no es ésta una pequeña señal de lo que está por venir? Pues, ¿no mira el alma, en la forma más clara, cuando no estamos usando los ojos, específicamente cuando soñamos? ¿No disfruta el alma del oír sin la ayuda del oído? Pero, de cualquier manera que esto sea, cuando nuestro cuerpo descanse en la silenciosa tumba, es cierto que ni los sentidos ni el habla nos serán confiados en la forma que lo son ahora.

 7. ¿Cuánto del conocimiento o de lo aprendido, que hemos adquirido por medio de la educación, permanecerá entonces?, no podemos saber. Es verdad que Salomón dice que «en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría».23 Pero es evidente que estas palabras no se pueden interpretar en su sentido neto; porque está lejos de ser verdad que no hay conocimiento después de separarnos del cuerpo. La duda está más bien del otro lado, que tal vez no haya tal cosa como verdadero conocimiento hasta entonces. Quizá haya una llana y sobria verdad, y no una mera ficción poética, en la afirmación de que «…todas estas sombras que por cosas tomamos, son sólo los vacíos sueños que en profundo soñar creamos»24 (sólo exceptuando las cosas que Dios quiso revelarle al ser humano). Yo hablaré de una. Después de buscar la verdad con alguna diligencia durante medio siglo, en este día apenas si estoy seguro de nada, sino de lo que he aprendido de la Biblia. Positivamente afirmo que no sé nada más con tal veracidad que me atreviera a confiar mi salvación en ello. Sin embargo, sí podemos aprender de las palabras de Salomón que «en el Seol no hay … ciencia, ni sabiduría» tales que sean útiles para un alma infeliz; que no habrá «obra, ni trabajo» allí por los cuales uno pueda mejorar esos talentos que una vez le fueron confiados. Ya que el tiempo no existirá más: el tiempo de nuestras pruebas para la felicidad o miseria eterna ha pasado; nuestro día, el día del humano, se ha terminado; el día de salvación25 terminó. Nada más permanece, sino el día del Señor, administrando la amplia e incambiable eternidad.

 8. A pesar de todo, cuando nuestros cuerpos se integren a la tierra nuestras almas –incorruptibles e inmortales, de una naturaleza «poco menor que los ángeles»26 (aun si interpretamos que esta frase habla de nuestra naturaleza original, lo cual admitiría duda)– permanecerán con todas sus facultades. Nuestra memoria, nuestra comprensión, estarán tan lejos de ser destruidas o dañadas por la desintegración del cuerpo que, por el contrario, tenemos razones para creer que serán inconcebiblemente fortalecidas. ¿No tenemos razones claras para creer que serán completamente liberadas de los defectos que ahora son resultado natural de la unión del alma con el cuerpo corruptible? Es altamente probable que desde el momento en que estos sean separados, nuestra memoria no permita que nada se olvide. Sí, exhibirá fidedignamente a nuestra vista cada cosa que fuera plasmada en ella. Es verdad que en la Escritura, el mundo invisible es llamado el mundo de lo desconocido27 o como se expresa con más fuerza en una versión antigua, la tierra donde todas las cosas son olvidadas. Son olvidadas; pero, ¿por quién? No por los habitantes de aquel lugar, sino por los habitantes de la tierra. Es respecto a ellos que es «la tierra del olvido». Todas las cosas de allí son frecuentemente olvidadas por ellos; pero no por los espíritus sin cuerpo. Estos no han olvidado nada desde el momento en que abandonaron el tabernáculo terrenal.

 9. De manera similar, el entendimiento será indudablemente liberado de los defectos que ahora le son inseparables. Por las edades se ha repetido una incuestionable máxima, humanum est errare et nescire—el error y la ignorancia son inseparables de la naturaleza humana. Pero la totalidad de esta aserción es verdadera sólo en relación a los vivientes y no se aplica más cuando un cuerpo corruptible agobia el alma.28 La ignorancia, en verdad, es parte de cada entendimiento finito (sabiendo que no hay nadie como Dios, quien conoce todas las cosas); pero el error no lo es. Cuando el cuerpo es abandonado, la ignorancia es también puesta a un lado.

 10. ¡Qué podemos decir, entonces, a una ingeniosa persona que últimamente ha descubierto que los espíritus sin cuerpo no sólo no tienen sentidos (ni ven ni oyen), sino que tampoco tienen memoria o comprensión, pensamiento o percepción, no al grado de la conciencia de su existencia! ¡Que están en un sueño profundo desde la muerte hasta su resurrección! ¡Consanguineus lethi sopor 29 en verdad! A tal sueño podemos perfectamente llamarle «pariente de la muerte», si no es la misma cosa. ¿Qué podemos decir, sino que esta ingeniosa persona ha tenido sueños extraños; y que los tales a veces se toman por realidad?30

 11. Volvamos al tema. Así como el alma retendrá su entendimiento y la memoria, no obstante la disolución del cuerpo, así indudablemente la voluntad, incluyendo todos los afectos, permanecerá con todo su vigor. Si nuestro amor

o ira, nuestras esperanzas o deseos fenecen, es solamente en relación a quienes hemos dejado atrás. A ellos no les importa si fueron objeto de nuestro amor u odio, o de nuestros deseos o aversión. Pero para los espíritus, no hay razón para creer que ninguno de éstos sean extinguidos. Es más probable que funcionen con mucha mayor fuerza de lo que lo hicieron mientras el alma estaba atada al cuerpo y sangre.

 12. Si bien todo esto, nuestro conocimiento y sentidos, nuestra memoria y comprensión, juntamente con nuestra voluntad, nuestro amor, odio, y todos nuestros afectos permanecen después de que el cuerpo es abandonado, en un respecto ya no son como eran. Ya no seremos mayordomos de ellos. Las cosas continúan, pero no nuestra mayordomía. Nosotros ya no actuamos más en esa capacidad. Aun la gracia que se nos había dado anteriormente para que fuéramos mayordomos fieles y sabios, ahora ya no nos es concedida con el mismo propósito. Los días de nuestra mayordomía han terminado.

 III.1. Puesto que ya no podemos ser más mayordomos, sólo nos queda dar cuenta de nuestra mayordomía. Algunos se han imaginado que esto sucede inmediatamente después de la muerte, tan pronto como entramos al mundo de los espíritus. Pero esto no es así, aunque la iglesia de Roma asegura esto y aun lo hace un artículo de fe.31 Pero sí podemos concordar en esto: en el momento en que un alma abandona el cuerpo y se encuentra desnuda frente a Dios, no puede sino saber cuál será su destino en la eternidad. Tendrá frente a ella la vista completa de su eterno gozo o eterno tormento, puesto que ya no es posible engañarnos en el juicio que hacemos de nosotros mismos. Pero la Escritura no nos da razón para creer que Dios se sentará ese momento para enjuiciarnos. No hay ninguna página en los oráculos de Dios que nos afirme tal cosa. Lo que frecuentemente se aduce con ese propósito parece, por el contrario, probar lo opuesto, específicamente: «está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio».32 En toda razón, la palabra «una vez» aquí se aplica a juicio tanto como a muerte. Por lo que una inferencia que se puede desprender de este mero texto es, no que habrá dos juicios, uno particular y uno general, sino que seremos juzgados y que moriremos una vez solamente. Una vez, no inmediatamente después de morir y otra vez después de la resurrección general, sino sólo en aquel día cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con él.33 Por lo tanto, la especulación sobre un juicio en la muerte y de otro en el fin del mundo, no encuentra lugar en quienes hacen de la Palabra de Dios escrita la total y única norma de su fe.

 2. El tiempo designado para que demos cuentas es cuando el gran trono blanco baje del cielo y el que está sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.34 Será entonces cuando los muertos, grandes y pequeños estarán de pie ante Dios; y los libros serán abiertos –el libro de la Escritura, que les fue confiado, el libro de la conciencia para toda la humanidad. De la misma manera, el libro de la memoria35  (para usar otra expresión escritural), el cual ha sido escrito desde la fundación del mundo,36 entonces será abierto a la vista de todos los humanos. Delante de todos ellos, aun delante de toda la raza humana, delante del diablo y sus ángeles,37 delante de innumerable compañía de santos ángeles,38 y delante de Dios el Juez de todo,39 aparecerás sin ningún tipo de refugio ni con qué cubrirte, sin ninguna posibilidad de disimulo, para dar cuentas específicas de la forma en que has empleado todos los bienes del Señor.

 3. Entonces el Juez de todo inquirirá: «¿Cómo utilizaste tu alma? Yo puse a tu cuidado un espíritu inmortal, dotado de varios poderes y facultades, con comprensión, imaginación, memoria, voluntad, afectos. Yo te di completas y expresas instrucciones de cómo debías usar todo esto. ¿Usaste tu comprensión en toda su capacidad, de acuerdo con mis direcciones, específicamente, en el conocimiento de ti mismo y de mí? ¿De mi naturaleza, mis atributos? ¿De mis obras, ya fueran de creación, de providencia, o de gracia? ¿En conocer mi Palabra? ¿Usando cualquier medio para aumentar tu conocimiento de ella? ¿Meditando en ella de día y de noche?40 ¿Usaste tu memoria según mi voluntad? ¿Atesorando cualquier conocimiento que hubieras adquirido que fuera conducente para mi gloria, para tu propia salvación o para ventaja de otros? ¿Atesoraste en ella, no cosas sin valor, sino cualquier experiencia que hubieras aprendido de mi Palabra? ¿Cualquier experiencia que hubieras obtenido de mi sabiduría, verdad, poder, y misericordia? ¿Usaste tu imaginación, no en pintar vanas imágenes, mucho menos en alimentar deseos tontos y destructivos,41 sino pensando en cualquier cosa que fuera de beneficio para tu alma, que despertara tu búsqueda de sabiduría y santidad? ¿Seguiste mis instrucciones respecto a tu voluntad? ¿Me la entregaste toda? ¿La rendiste a la mía para que nunca se le opusiera, sino que siempre fuera paralela a la mía? ¿Fueron tus sentimientos expresados y regulados de la manera que lo indica mi Palabra? ¿Me diste tu corazón? ¿No amaste al mundo ni las cosas del mundo? ¿Fui yo el objeto de tu amor? ¿Fueron todos tus deseos para mí y para conmemorar mi nombre? ¿Fui yo el gozo de tu corazón, el deleite de tu alma, el más importante entre todos? ¿No te dio tristeza nada, sino lo que entristece mi espíritu? ¿No temiste ni odiaste nada ni a nadie, sino al pecado? ¿Volvieron todos los arroyos de tus afectos al océano de donde una vez surgieron? ¿Usaste tus pensamientos de acuerdo a mi voluntad? ¿No los usaste para vagar por toda la tierra, en locuras, en pecado; sino en todo lo puro, en todo lo santo,42 en todo lo que fuera conducivo a mi gloria, y para la buena voluntad entre los hombres?»43

 4. Entonces, tu Señor inquirirá, «¿cómo usaste el cuerpo del que yo te doté? Yo te di una lengua para que me alabaras. ¿La usaste para el fin para el cual te la di? ¿No la usaste en diálogos maliciosos sin sentido, tampoco en conversaciones ofensivas o improductivas, sino en lo bueno, como era necesario o útil para ti o para otros? Tal como debe ser, directa o indirectamente, a fin de ministrar y dar gracia a los oyentes.44 Yo te di, juntamente con otros sentidos, la vista y el oído, las grandes avenidas para adquirir conocimiento. ¿Los usaste para los excelentes propósitos para los cuales te los confié? ¿Para que te proveyeran de más y más instrucción en justicia45 y en santidad? Te doté de manos y pies y otros miembros para que hicieras las obras preparadas para ti. ¿No los empleaste para hacer la `voluntad de la carne’, ni la de tu naturaleza mala, ni la voluntad de varón,46 las cosas a donde tu razón o fantasía te guían, sino para hacer la voluntad del que te envió47 al mundo a laborar para tu propia salvación?48 ¿No presentaste tus miembros al pecado como instrumentos de injusticia, sino sólo a mí, por medio de mi Hijo amado, `como instrumentos de justicia’?»49

 5. Después, el Señor de todo preguntará, «¿cómo empleaste los bienes que te confié en tus manos? ¿Usaste la comida, no como consecución o motivo de tu felicidad, sino para preservar tu cuerpo saludable, fuerte y vigoroso, un instrumento adecuado para tu alma? ¿Usaste el vestido, no para alimentar el orgullo o vanidad, mucho menos tentar a otros a pecar, sino para protegerte conveniente y decentemente de las inclemencias del tiempo? ¿Preparaste y usaste tu casa y todas tus comodidades con el único motivo de darme la gloria, buscando a cada paso, no tu honor, sino el mío; ocupado en complacer, no a ti mismo, sino a mí? Una vez más: ¿en qué forma usaste todo el talento del dinero? ¿No en gratificar los deseos de la carne, los deseos de los ojos, o la vanagloria de la vida?50 ¿No es despilfarrar el dinero en gastos vanos, que es lo mismo que tirarlo al mar? ¿No es acumular dinero para dejarlo al partir, que es lo mismo que enterrarlo? Pero, primero, ¿supliste con el dinero lo que deseaste en forma razonable, juntamente con tu familia? Luego, ¿me devolviste el sobrante, por medio del pobre, a quien he designado para recibirlo; mirándote a ti mismo como uno del número de pobres, cuyas necesidades debían ser suplidas de esa parte de mis bienes que he puesto en tus manos para este propósito (dejándote a ti el derecho de suplirte primero, y la bendición de dar en lugar de recibir)?51 ¿Fuiste tú, por tanto, un benefactor para la humanidad? ¿Diste de comer al hambriento, cubriste al desnudo, visitaste al enfermo, recogiste al forastero, consolaste al afligido de acuerdo a sus varias necesidades?52 ¿Fuiste ojos al ciego, y pies al cojo?53 ¿Fuiste padre de huérfanos y defensor de viudas?54 ¿Te esforzaste en mejorar las obras externas de misericordia como medios para salvar almas de la muerte?»55

 6. El Señor inquirirá después, «¿has sido un mayordomo sabio y fiel con los talentos de naturaleza mixta que te he prestado? ¿Has usado tu salud y fuerza, no en locura y pecado, no en los placeres que perecen en el uso, ni en proveer para los deseos de la carne,56 sino en la búsqueda vigorosa de la mejor parte, la cual nadie puede quitarte?57 ¿Usaste cualquier cosa que era agradable en tu persona o habla, cualquier ventaja que tuviste por tu educación, cualquier cosa que aprendiste, cualquier conocimientos de las cosas o lo que los demás te encomendaron, para promover las virtudes en el mundo, para la edificación de mi reino? ¿Utilizaste cualquier monto de poder que tuviste, cualquier influencia sobre otros, por amor o estima que te hayan tenido para aumentar su sabiduría y su santidad? ¿Usaste el inestimable talento del tiempo con cautela y prudencia, pesando responsablemente el valor de cada momento, sabiendo que todos están contados en la eternidad? Por sobre todo, ¿fuiste un buen mayordomo de mi gracia para prevenir, acompañar y seguirte a ti? ¿Observaste con diligencia y mejoraste cuidadosamente todas las influencias de mi Espíritu? ¿Cada buen deseo? ¿Cada porción de luz? ¿Todas sus reprensiones fuertes o suaves? ¿Cómo sacaste ventaja del espíritu de esclavitud y de temor, el cual existió antes que el espíritu de adopción?58 Y, cuando llegaste a ser compañero de este Espíritu, clamando, ¡Abba, Padre!, ¿no te pusiste de pie con firmeza en la gloriosa libertad en la que yo te hice libre? ¿Presentaste desde ese momento en adelante tu alma y cuerpo, todos tus pensamientos, tus palabras y acciones en una llama de amor como sacrificio santo, glorificándome a mí con tu cuerpo y tu espíritu? Entonces, bien, buen siervo  y fiel… entra en el gozo de tu señor».59 ¿Y qué queda para el mayordomo fiel o el infiel? Nada, sino la ejecución de la sentencia que ha sido pronunciada por el Juez justo; instalándote en un estado que no admite cambio, a través de las edades. Sólo queda que seas premiado con la eternidad de acuerdo a tus obras.

 IV. 1. De estas llanas consideraciones, podemos aprender, primero, ¡lo importante que es este corto e incierto día de vida! ¡Qué precioso, por sobre toda expresión, por sobre toda concepción, es cada momento de él! Cada grano de arena requiere cuidado, pues el tiempo que cuenta es regalo dorado.60 ¡Cuán profundamente nos concierne a cada cual que ni uno de esos instantes se pierda, sino utilizarlos todos hasta alcanzar los propósitos más nobles, en tanto que el aliento de Dios esté en nuestra nariz!

 2. Segundo, de aquí aprendemos que no hay trabajo en nuestro tiempo, ni acción o conversación que sea puramente indiferente. Todo es bueno o malo, porque todo el tiempo, como todo lo demás que tenemos, no es nuestro. Todos estos son, como lo dice nuestro Señor, ta allótria,61 ajenos –pertenecen a Dios nuestro Creador. Ahora, estos son o no son usados de acuerdo a su voluntad. Si todo se usa bien, todo es bueno; si no, todo es malo. Una vez más, es su voluntad que crezcamos continuamente en su gracia y en el conocimiento viviente de nuestro Señor Jesucristo. En consecuencia, cada pensamiento, palabra y trabajo donde este conocimiento aumenta, donde crecemos en gracia, es bueno; y todo caso o uso en el que este conocimiento no es aumentado, es verdadera y propiamente malo.

 3. De aquí aprendemos, tercero, que no hay obras de supererogación, que nunca podemos hacer más de lo que es nuestra obligación. Puesto que todo lo que poseemos no es propiamente nuestro, sino de Dios, todo lo que hacemos se lo debemos a él. No hemos recibido sencillamente esto o aquello, ni siquiera muchas cosas, sino que todo proviene de él; por lo que todo se le debe. El es quien nos ha dado todo, y tiene derecho a todo. Por lo que, si le pagamos a él un poco menos que todo, no podemos ser mayordomos fieles. Y considerando que cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor,62 no podemos ser mayordomos sabios, a menos que trabajemos con toda nuestra fuerza, no dejando nada a medias si lo podemos evitar, sino aplicando toda nuestra energía.

 4. Hermanos, ¿quién es sabio y entendido entre vosotros?63 Que muestre su sabiduría de lo alto, caminando de acuerdo a su carácter. Si ha de dar cuenta de sí mismo como mayordomo de los múltiples dones de Dios, que se vea que todos sus pensamientos y palabras y trabajos concuerdan con la posición que Dios le asignó. No es cosa fácil poner en las manos de Dios todo lo que has recibido de él. Requiere toda tu sabiduría, toda tu resolución, toda tu paciencia y constancia; más de lo que antes tuviste por naturaleza, pero no más de lo que puedes tener por gracia. Porque su gracia es suficiente para ti,64 y todo, como bien sabes, le es posible al que cree.65 Por fe, entonces, vestíos del Señor Jesucristo,66 vestíos de toda la armadura de Dios67 y se te permitirá glorificar a Dios con todas tus palabras y obras; sí, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.68

Edimburgo, 14 de mayo de 1768

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