Inició recordando el contexto del siglo I en el cual se escribió la primera carta del apóstol Juan.
“En el evangelio de Pedro, escrito alrededor del año 130 d. C., se dice que Jesús no mostró dolor sobre la cruz, y que su clamor fue: “¿Mí poder! ¿Mi poder! ¿por qué me has abandonado? Fue en ese momento cuando el Cristo divino abandonó al Jesús humano”. I.M.M.A.R. Área Nacional de Desarrollo Cristiano I, II Y III de Juan. Dios es Luz. Pbra. Zoyla R. Espinoza Cano. 2008. Pág. 16.
El contexto de las iglesias de Asia menor a finales del siglo I es la influencia de la enseñanza docetista y gnóstica. ¿A quiénes nos referimos?
1.- El término docetista proviene del verbo dokein que significa parecer, y los docetistas pensaban que Jesús sólo pareció tener un cuerpo. Afirmaban que su cuerpo fue un fantasma sin substancia; insistían en que nunca había tenido carne y un cuerpo humano, sino que era un ser puramente espiritual, que sólo en apariencia tenía un cuerpo. Uno de los libros apócrifos y heréticos escritos desde esta perspectiva es Hechos de Juan, que data alrededor del año 160 d.C. En él se le hace decir a Juan que a veces, al tocar a Jesús, le pareció que tenía un cuerpo material y sólido, pero en otras ocasiones “la sustancia era inmaterial, como si no existiera”. Y se le hace decir que cuando Jesús caminaba, nunca dejaba huellas sobre la tierra. La forma más simple de docetismo es la completa negación de que Jesús tuviera un cuerpo humano, físico, de ninguna índole. Ibid. P. 15.
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