UMAD, pionera y a la vanguardia en SAP

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Se entregaron diplomas a los participantes de cinco diplomados y talleres ofertados por el departamento de Educación Continua de la UMAD.

San Andrés Cholula, Puebla.- El departamento de Educación Continua de la UMAD reconoció el esfuerzo y dedicación de 127 alumnos que se graduaron de los Diplomados en: Desarrollo de habilidades gerenciales – Megacable, Procesos de negocio utilizando herramientas SAP, Teología «Conocer para sentir», Tutoría Educativa, Orientación y Asesoría Educativa, y el Taller de Stop Motion «Poniendo tu imaginación en movimiento».

En la ceremonia de entrega de diplomas estuvieron presentes representantes de empresas como SAP y Megacable, quienes han trabajado en alianza y vinculación con la Universidad Madero, ya sea para la capacitación de sus trabajadores o como en el caso de SAP, dando herramientas a profesionistas para el uso de las aplicaciones de SAP, líder mundial de aplicaciones de software corporativo.

Lara Dinter, gerente de proyectos de SAP, en entrevista posterior al evento dijo:  “Para SAP es muy grato realizar este tipo de vinculaciones y fortalecer las alianzas estratégicas en la capacitación de jóvenes que se enfrentan a nuevos retos en el contexto de la Economía Digital”. Asimismo señaló que SAP tiene alianzas con universidades en Puebla, y varias universidades en la región  están interesadas en realizar una alianza académica como ésta.

De igual manera puntualizó: “La UMAD está muy fuerte en esta área, está muy bien posicionada. Conozco a la comunidad académica de la UMAD, a quienes están involucrados en esta alianza y veo que están muy comprometidos, pues tienen más ideas y proyectos que quieren fortalecer”.

Actualmente SAP cuenta con más de 300 000 clientes y alrededor del 70% de las transacciones en temas empresariales que se realizan a nivel mundial, son hechas a través de softwares de SAP. SAP University Alliances es un programa global que cuenta con más de 2650 instituciones en más de 90 países. A través de este programa, SAP quiere capacitar e inspirar a los estudiantes a ser los líderes de la transformación digital.

Por su parte, el Mtro. Job César Romero Reyes, rector de la Universidad Madero, consideró que el capacitarse y obtener nuevos conocimientos contribuye a satisfacer las necesidades de un mundo complejo, por lo que felicitó y agradeció la confianza a los graduados de los distintos cursos, talleres y diplomados.

“Yo los quiero felicitar y decirles, que estamos unidos todos en este esfuerzo de construir una sociedad más humana y más capaz para resolver los problemas personales, locales y globales. Muchas Felicidades”.

Acerca de SAP

Como líder del mercado mundial de aplicaciones de software corporativo, SAP (NYSE: SAP) ayuda a compañías de todos los tamaños e industrias a correr mejor. Desde elback office hasta las salas de directorio, desde los depósitos hasta los locales de ventas y desde las terminales de escritorio hasta los dispositivos móviles, SAP potencia a las personas y a las organizaciones para que trabajen en conjunto con mayor eficiencia, utilicen la información de negocio con mayor efectividad y se mantengan así por delante de sus competidores. Las aplicaciones y los servicios de SAP permiten a más de 310,000 clientes operar de manera rentable, adaptarse continuamente y crecer de forma sostenible. Para más información, visite www.sap.com, nuestra sala de prensa, http://latam.news-sap.com/, o síganos en Twitter @SAPNoticiasLAC.

Obispo Federico José Natalio Pagura (†)

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Iglesia Evangélica Metodista Argentina / 6 de junio a las 11:37.

Lamentamos comunicar el fallecimiento  de nuestro hermano el Obispo emérito Federico Pagura. Este fin de semana, el Obispo emérito Federico José Natalio Pagura (93 años) se descompensó en la ciudad de Rosario donde vivía. En las redes sociales se multiplicaban los pedidos de oración por su salud. Este mediodía se conoció su fallecimiento.

Pagura nació el 9 de febrero de 1923 en Arroyo Seco, Santa Fe. Se recibió de maestro y luego de obtener la licenciatura en teología, fue ordenado pastor de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina (IEMA) en 1950. Realizó estudios de post-grado en Union Theological Semminary, de Nueva York 1948-49 y en la Escuela Teológica de Claremont, California. Ambas instituciones ecuménicas le influyeron en lo que Pagura llama «su afirmación y vocación ecuménica, que es característica de todo su ministerio».

Su esposa Rita, con quien tuvo tres hijos Rubén, Carlos y Ana Rita, fue su secretaria y encargada de relaciones públicas. De padre vasco-español y madre valdense, acompañó su ministerio y su vida pastoral de tal modo que Federico Pagura siempre incluía un plural cuando hablaba de su ministerio: «Estábamos predestinados al ecumenismo».

Ejerció el obispado en Costa Rica y Panamá y fue elegido obispo, la máxima autoridad de la IEMA, en 1977. Fue una voz invalorable que denunció y actuó contra la última dictadura militar en el país. El Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Argentina fue otro de los espacios donde ejerció su compromiso.

Como obispo ejerció durante doce años. Ya emérito se radicó en Rosario, donde el Concejo Deliberante lo declaró ciudadano ilustre. En este tiempo fue referente obligado de proyectos de paz y derechos humanos. Un libro con sello del CLAI refleja su biografía.

Fue figura relevante del Consejo Mundial de Iglesias y el Consejo Latinoamericano de Iglesias.

Pagura fue nombrado Doctor honoris causa por la Universidad de Toronto, Canada, en humanidades y por la Universidad De Paul, Indiana, en divinidades, es también Premio Mauricio López, por el Consejo Nacional de Iglesias de USA en 1997.

El trabajo musical de Pagura es extenso. Se le atribuye el «primer tango evangélico», llamado la marsellesa evangélica, con el título «Tenemos esperanza».

El Obispo Federico Pagura será velado en el Concejo Deliberante de la ciudad de Rosario desde esta tarde.


Abuelas de Plaza de Mayo – Sitio oficial

6 de junio a las 17:00 ·

Despedimos a un amigo solidario, el obispo metodista Federico Pagura.

Las Abuelas de Plaza de Mayo despedimos con profunda tristeza al obispo metodista Federico Pagura, un amigo entrañable, luchador de causas justas . Pagura tuvo una trayectoria de compromiso y coherencia durante toda su vida, aún en los momentos más dramáticos de la historia argentina.

Falleció a los 92 años, en la ciudad de Rosario, a donde llegó a temprana edad para estudiar, y hace unos cuantos años había retornado. “Yo recibo con gratitud estos años de vida y digo: Señor, cuando te hayas cansado de jubilarme, deja que pueda ir a descansar yo también”, había declarado a la prensa hace un año.

Agradecemos su vida solidaria y de servicio, seguras de que su enseñanza ha dejado huella en otros que seguirán, como él, manteniendo una fe profunda y un compromiso social permanente.

pastedGraphic_1.pngAPDH Argentina


10 hs. #‎Declaración

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos lamenta profundamente la pérdida del Obispo Metodista Federico Pagura, querido miembro del movimiento por los Derecho Humanos de la ciudad de Rosario. Lo recordaremos siempre por su lucha. Nuestros respetuosos saludos a sus familiares y amigos.

¡Hasta la Victoria Siempre compañero Pagura!
¡Viva tu inclaudicable lucha!

Mesa Directiva,
Buenos Aires, 6 de junio de 2016

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CONSEJO DELIBERANTE DE LA CIUDAD DE ROSARIO

Anoche el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Eliseo Martín; el rabino Pablo Lugt y el obispo de la Iglesia Metodista, Frank De Nullybrown, realizaron una participativa ceremonia ecuménica en su despedida, junto a los hijos de Pagura, Rubén, Carlos y Ana Rita.

Al velatorio concurrieron la presidenta del Concejo Municipal, Daniela León; ediles de las diferentes bancadas; el gobernador de la provincia, Miguel Lifschitz; la intendenta municipal, Mónica Fein; los secretarios municipales de Gobierno, Gustavo Leone, y General, Pablo Javkin; el secretario de Comunicación Social de la provincia, Horacio Ríos, al igual que exconcejales.

También participaron Madres de la Plaza 25 de Mayo; los pastores Carlos Ahubán y Eduardo Trasante; Oscar Lúpori, del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos; integrantes de organismos de derechos humanos y, entre otros, el secretario general, Edgardo Carmona y las secretarias adjunta y gremial del Sindicato de Prensa Rosario, Alicia Simeoni y Stella Hernández, respectivamente.

A instantes de dejar el féretro con los restos de Pagura el Concejo Municipal, se escucharon emotivos “Seguiremos tu huella” y “Hasta la victoria siempre”, para quienes colmaban el salón “Puerto Argentino”, estallar en aplausos como despedida.


NOTIFICACIÓN DE LA IGLESIA METODISTA UNIDA (EUA)

La Iglesia Metodista Unida/ Comunicaciones Hispano-Latinas 06 de junio, a las 14:57 ·

FALLECIO EL OBISPO ARGENTINO FEDERICO PAGURA

Por Rev. Gustavo Vasquez *

06 de junio de 2016

A los 93 años fallece el Obispo Emérito de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina Federico Pagura, incansable defensor de los Derechos Humanos y del Ecumenismo. Este fin de semana, el obispo Pagura había sufrido una descompensación y fue atendido en la ciudad de Rosario donde vivía.

En las redes sociales se multiplicaban los pedidos de oración por su salud. Este mediodía se conoció su fallecimiento.

Fue poeta y es autor de cantos emblemáticos del protestantismo Latinoamericano. Se le atribuye el “primer tango evangélico”, llamado la “marsellesa evangélica”, con el título “Tenemos esperanza”. Si bien se había retirado del ministerio pastoral activo en agosto de 1989, continuó su tarea pastoral y misionera en Rosario hasta sus últimas horas de vida.

Nacido en Arroyo Seco, provincia de Santa Fe, Argentina, el Obispo Pagura, tuvo una amplia trayectoria como pastor, poeta y líder ecuménico y de los Derechos Humanos.

Se recibió de maestro y luego obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teología de Buenos Aires. Realizó estudios de post-grado en Union Theological Semminary, en Nueva York entre 1948 y 49 y en la Escuela Teológica de Claremont, California; ambas instituciones ecuménicas influyeron en, lo que Pagura llamó, «su afirmación y vocación ecuménica, que es característica de todo su ministerio».

Fue elegido obispo de Costa Rica y Panamá, residiendo en San José de Costa Rica entre 1969 y 1973. Volvió a Argentina y se radicó en la ciudad de Mendoza, donde sirvió en una iglesia metodista entre 1973 y 1977 y fue elegido obispo, la máxima autoridad de la IEMA, en 1977 donde presidió el Consejo de Obispos hasta 1989. Trabajó también al frente de la Comisión Evangélica Latinoamericana de Educación Cristiana (CELADEC).

Fue figura relevante del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI). Desde su constitución en 1978 en Oaxtepec, México, fue elegido como primer presidente del CLAI, función que desempeñó hasta 1995, cuando fue nombrado miembro de la Junta Directiva del Instituto Vida y Paz, con sede en Uppsala (Suecia) hasta 1998. También dirigió el rumbo de la Comisión Misión Mundial y Evangelización del CMI.

Fue nombrado Doctor honoris causa por la Universidad de Toronto, Canadá, en humanidades y por la Universidad De Paul en Indiana, en divinidades; recibió también el Premio Mauricio López, por el Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de EEUU (NCCUSA) en 1997.

Fue un activo defensor de los derechos humanos y una voz invalorable que denunció y actuó contra la última dictadura militar en Argentina a través del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, el cual fue otro de los espacios donde ejerció su compromiso. Intervino directamente en los diálogos de paz en Guatemala, junto con el CMI, el CLAI, la Federación Luterana Mundial (FLM) y el NCCUSA.

Su esposa Rita, con quien tuvo tres hijos Rubén, Carlos y Ana Rita, fue su secretaria y encargada de relaciones públicas. De padre vasco-español y madre valdense, acompañó su ministerio y su vida pastoral de tal modo que Federico Pagura siempre incluía un plural cuando hablaba de su ministerio: «Estábamos predestinados al ecumenismo».

Como obispo ejerció durante doce años. Ya emérito se radicó en Rosario, donde el Concejo Deliberante lo declaró ciudadano ilustre. En este tiempo fue referente obligado de proyectos de paz y derechos humanos. Un libro con sello del CLAI refleja su biografía.

El Obispo Federico Pagura será velado en el Concejo Deliberante de la ciudad de Rosario.

  • El Rev. Gustavo Vasquez es el Director de Comunicaciones Hispano/Latinas de la IMU. Puede contactarle al (615)742-5111 o por el gvasquez@umcom.org.

Rev. Horacio Rios (†)

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NOTIFICACIÓN DE EL APOSENTO ALTO

El reverendo Ríos era oriundo de México y fue el primer editor oficial internacional de la guía de meditaciones diarias El Aposento Alto. Bajo su dirección se expande la distribución a Ciudad de México; Lima, Perú; Santiago, Chile; Madrid, España y Santo Domingo, República Dominicana.

Falleció el Rev. Horacio Ríos, primer editor de El Aposento Alto

Por Jorge Berrios* / 08 de junio de 2016

La familia editorial de El Aposento Alto lamenta el fallecimiento del Presbítero Horacio Ríos el pasado 4 de junio. El reverendo Ríos era oriundo de México y fue el primer editor oficial internacional de la guía de meditaciones diarias El Aposento Alto. Bajo su dirección se expande la distribución de la revista a nivel internacional y se establecen puntos de impresión y distribución en la Ciudad de México; Lima, Perú; Santiago, Chile; Madrid, España y Santo Domingo, República Dominicana. Se inicia la edición especial en Letra Grande y se retoma el envío de la revista a Cuba después del embargo económico.

Junto con él laboraron en El Aposento Alto los presbíteros Héctor de la Cerda y María Luisa Santillán de Baert. También trabajó junto a Horacio, Blanca Longhurst como asistente editorial de El Aposento Alto desde el 1988 hasta el 1993. Durante la gestión de Ríos dió comienzo  la Caminata a Emaús y se iniciaron los esfuerzos para producir los materiales en español.

El Rev. Ríos también se mantuvo activo hasta el momento de su fallecimiento como escritor de lecciones en la publicación Lecciones Cristianas, que son utilizadas en las escuelas bíblicas dominicales.

Indudablemente el Ríos fue una pieza clave en el desarrollo de la guía de meditaciones diarias El Aposento Alto durante su período de trabajo en la publicación. Su legado y su labor se mantienen vivos así como su recuerdo. La aportación de valor incalculable  del hermano Ríos y su testimonio nos recuerda aquella afirmación de Jesús «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá». El reverendo Horacio Ríos no solo creyó en Jesús  sino que practicó lo que creer en Jesús implica y compartió su mensaje de salvación desde diferentes plataformas por lo tanto aunque esté muerto vivirá.

  • Jorge Berríos, es el Editor Gerente de El Aposento Alto.

Puede contactarle al correo: jberrios@upperroom.org


NOTIFICACIÓN DEL OBISPO FERNANDO FUENTES AMADOR A LA CAO

He recibido la notificación del fallecimiento del Pbro. Horacio RÍos, quien radicaba en los EEUU, y fue en algún tiempo colaborador del Aposento Alto en Español. Originalmente fue miembro de la IMMAR La Trinidad, de Monterrey, N. L.; y sé que tiene todavía familiares aquí, y en Saltillo, Coah. y en otras partes. «Por cuanto el espíritu de nuestro hermano Horacio Rios ha vuelto a Dios que lo dio, nosotros ahora honramos su memoria que sirve de inspiración para el servicio a nuestro Señor. Descanse en paz nuestro Hermano. Obispo Fernando Fuentes Amador.

08 de junio, Monterrey, N. L.


SUS DATOS PERSONALES, ENVIADOS POR ÉL MISMO, AL PASTOR DE LA IMMAR EL MESÍAS DE GENERAL TERÁN, N. L.

Soy Horacio M. Ríos, (85 años) pastor metodista jubilado. Agradezco su respuesta a mi solicitud de este medio de FB.

Vivo en el estado de Tennessee donde por largos años fui editor del devocionario El Aposento Alto. Mi padre fue Raúl Ríos de León, hijo de Fernando Ríos Anzaldúa y de Rafaela de León de Ríos. Mi padre, al terminar la secundaria en General Terán, fue a estudiar bachilleres al Instituto Laurens en Monterrey para después ir al Seminario Evangélico de la Ciudad de México.

En su vida pastoral sirvió como seminarista en la Iglesia El Mesías (Balderas) de la Ciudad de México. En sus años de ministerio fue pastor, Superintendente de Distrito tanto en Chihuahua como en Monterrey, y sirvió en la iglesia La Trinidad de Chihuahua, y en la iglesia La Trinidad de Monterrey, además de las iglesias de Saltillo, Nuevo Laredo, Monclova y Piedras Negras.

Yo cursé mis estudios en el Seminario Perkins en Dallas, TX, y al terminar me nombraron a iniciar la Iglesia Metodista San Pablo de Guadalajara, Jal. Después el Obispo Alejandro Ruiz me nombró a la Iglesia de Cd. Satélite, D. F., y después como director del Centro Cristiano de Chihuahua. En mi niñez y juventud, debido a los nombramientos pastorales de mi padre, tuve el privilegio de estudiar en el Colegio Palmore de Chihuahua y en el Instituto Laurens de Monterrey. Es un placer saludarlo para expresar mi gratitud por su interés en restaurar recuerdos del legado de fe de mis antepasados de los cuales el primer pastor laico fue D. Miguel Ríos.

—Reciba mi saludo y mis deseos porque el Señor que lo llamó a servirle continúe guiando su vida y ministerio.

Vida en comunidad Parte 8

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Proseguimos con la publicación de su obra más conocida entre laicos, pastores y teólogos, VIDA EN COMUNIDAD. Consta de cinco capítulos. Estamos compartiendo el segundo capítulo, El Día en Común, donde el segundo subcapítulo es La lectura bíblica.

2. El Día en Común

Al amanecer, con alabanza;

Con plegarias al atardecer,

Nuestra pobre voz, Señor,

Te glorifica eternamente.

(LUTERO, según Ambrosio)

La lectura bíblica

Después de la oración de los salmos, e intercalado un cántico, sigue la lectura de la sagrada Escritura. «Aplícate a la lectura» (l  Tim 4, 13). También aquí tendremos que vencer numerosos prejuicios para llegar a una verdadera lectura en común de la Biblia. Casi todos nosotros hemos crecido en la convicción de que leer la Escritura significa escuchar la palabra que Dios nos dirige para la jornada, de manera que para muchos esta práctica consiste en leer algunos versículos seleccionados que constituyen el tema dominante del día. No hay duda de que la selección de textos bohemios, por ejemplo, ha constituido hasta nuestros días una verdadera bendición para todos los que la han utilizado. Muchos hicieron esta experiencia sorprendidos y agradecidos precisamente en épocas de lucha para la Iglesia. Sin embargo esas breves palabras orientadoras de la jornada no pueden ni deben reemplazar completamente la lectura  de la Escritura. El texto del día no es aún la sagrada Escritura que permanecerá a través de los tiempos; hasta el último día, la sagrada Escritura es algo más que un texto bíblico. Por lo mismo, es algo más que «el pan cotidiano ». Es la palabra con que Dios se revela a todos los hombres de todos los tiempos. No consiste en versículos aislados sino en un todo que exige manifestarse como tal. Es en su totalidad como la Escritura es la palabra revelada de Dios. Sólo en la infinitud de sus relaciones interiores, en la conexión entre Antiguo y Nuevo Testamento, la promesa y cumplimiento, sacrificio y ley, ley y evangelio, cruz y resurrección, fe y obediencia, don y espera, se hace enteramente inteligible el  testimonio de Jesucristo, el Señor. Por eso el  culto comunitario debe constar, además de la recitación de los salmos, de una extensa lectura del Antiguo y Nuevo Testamento. Una comunidad doméstica debería ser capaz de leer, mañana y tarde, un capítulo del Antiguo Testamento y al menos medio capítulo del Nuevo. Un primer intento mostrará que este modesto programa es ya, para la mayoría, una gran exigencia. Puede objetarse que no es posible asimilar y retener realmente tanta abundancia de pensamientos y relaciones, y que más bien significa despreciar la palabra divina leer más de lo que puede ser asimilado. Esta objeción hace que se regrese pronto a los versículos aislados, denunciando con ello una grave laguna. Si verdaderamente nosotros, cristianos adultos, no somos capaces de leer completamente un capítulo del Antiguo Testamento, debería causarnos una profunda vergüenza, porque ¿no es un pobre testimonio de nuestro conocimiento de la Escritura y de todas nuestras experiencias en esta práctica? Si conociésemos la materia que leemos no nos sería nada dificil seguir la lectura de un capítulo, sobre todo si tenemos a mano la Biblia y seguimos el texto. Sin embargo tenemos que admitir que la sagrada Escritura nos es muy poco conocida. Esta laguna en nuestro conocimiento de la palabra de Dios ¿no debería despertarnos?, ¿no tendrían que comenzar por aquí los teólogos? Y que no se diga que el culto comunitario no tiene por objeto hacernos conocer la Escritura, que esto es una tarea demasiado profana que puede conseguirse independientemente. Tal razonamiento expresa un desconocimiento completo de la naturaleza del culto. La palabra de Dios debe ser oída según la situación y comprensión de cada uno: para el niño, el culto familiar es ocasión de oír y aprender por primera vez la historia bíblica; para el adulto, la oportunidad de comprenderla mejor, a lo que no podrá llegar por la sola lectura personal.

Sin embargo, es posible que no solamente los niños, sino también los cristianos adultos se quejen de que la lectura de la Biblia es frecuentemente muy larga y contiene muchas cosas incomprensibles. A este respecto hay que decir que toda lectura bíblica, aun la más corta, es siempre «demasiado larga», y esto muy especialmente para el cristiano consciente. ¿Qué quiere decir esto? La Escritura es un todo, y  cada palabra, cada frase, se encuentra tan diversamente relacionada con el conjunto que resulta imposible conservar la visión del conjunto en cada uno de los detalles. Esto nos enseña que la Biblia en su conjunto y en cada una de sus palabras sobrepasa en mucho nuestro entendimiento, y es provechoso que diariamente se nos recuerde este hecho que nos remite constantemente al mismo Jesucristo, en quien «se hallan escondidos todos los tesoros de la sabiduría» (Col 2, 3). Esto permite afirmar que toda lectura de la Biblia debe ser «bastante larga» para que no se transforme en una simple retahíla de consejos utilitarios, sino que permanezca la palabra de Dios revelada en Jesucristo.

Por ser la Escritura un corpus, un todo viviente, es conveniente que la comunidad doméstica practique la lectio continua,  es decir, la lectura seguida. Libros históricos, profetas, evangelios, cartas y hechos se leerán relacionados como palabra de Dios. Estos textos introducen a la comunidad que los escucha en el corazón mismo del mundo maravilloso de la revelación de Dios al pueblo de Israel con sus profetas, jueces, reyes y sacerdotes; sus guerras, sus fiestas, sus sacrificios y sufrimientos; la comunidad cristiana es introducida en la historia de la navidad, bautismo, milagros, predicación, sufrimientos, muerte y resurrección de Jesucristo; toma parte en el acontecimiento único realizado sobre la tierra por la salvación del mundo y recibe ella misma aquí la salvación en Jesucristo. Así, la lectura continua de la Biblia obliga a todos los que quieran entender, a aproximarse donde Dios ha actuado una vez por todas en favor de la salvación de los hombres, y dejarse encontrar allí por él. Es precisamente en la lectura durante el culto cuando los libros históricos de la Biblia adquieren para nosotros un aspecto absolutamente nuevo. Tomamos parte ahí en los acontecimientos llevados a cabo antaño por nuestra salvación; nos olvidamos de nosotros mismos y entramos con el pueblo en la tierra prometida, atravesando el mar Rojo, el desierto, el Jordán; con Israel caemos en la duda y en la incredulidad, y por medio del castigo y la penitencia recibimos de nuevo el socorro y la fidelidad de Dios; y todo esto no son ensueños, sino una realidad sagrada y divina. Somos arrancados de nuestra propia existencia e introducidos en el corazón de la historia que Dios escribe en la tierra. Ahí es donde Dios ha obrado en nosotros y ahí es donde sigue obrando: en nuestras miserias y pecados mediante su ira y su gracia.

Lo importante no es que Dios sea espectador compasivo de nuestra existencia presente, sino que nosotros seamos oyentes atentos y activos de su actuación en la historia sagrada, en la historia de Cristo sobre la tierra, y solo en la medida en que participemos en esa historia. Dios está también hoy con nosotros. Se produce por tanto un cambio radical. Comprendemos que no es en nuestra vida donde tiene que revelarse la ayuda y la presencia de Dios, sino que se reveló definitivamente en favor nuestro en la vida de Jesucristo. Efectivamente, es más importante para nosotros saber lo que Dios realizó en Israel y en su Hijo Jesucristo que atormentarnos por descubrir lo que Dios quiere de nosotros hoy. La muerte de Jesucristo es más importante que mi propia muerte, y su resurrección de entre los muertos es el único fundamento de la esperanza de mi resurrección en el último día. Nuestra salvación está «fuera de nosotros» (extra nos),  yo no la encuentro en los acontecimientos de mi propia vida sino únicamente en la historia de Jesucristo. Sólo aquel que se deja encontrar en Jesucristo, en su encarnación, en su cruz y en su resurrección, está en Dios, y Dios en él.

Desde esta perspectiva, la lectura de la Biblia en la oración de la mañana se nos hará cada día más significativa y saludable. Porque lo que nosotros llamamos nuestra vida, nuestras tribulaciones, nuestras culpas, no constituye en modo alguno la realidad, puesto que es en la Escritura donde está nuestra vida, nuestras tribulaciones, nuestras culpas y nuestra salvación. Porque le ha agradado a Dios obrar ahí nuestra salvación, solamente de ahí nos vendrá la ayuda. Sólo por medio de la sagrada Escritura aprendemos a conocer nuestra propia historia. El Dios de Abraham, Isaac y  Jacob es el Dios y Padre de Jesucristo, nuestro Dios y  nuestro Padre.

Nuestro primer deber es recuperar el conocimiento que nuestros antepasados y los reformadores tenían de la Escritura. Para ello no debemos ahorrar tiempo ni sacrificios. Debemos hacerlo ante todo por nuestra salvación, aunque también existen otras buenas razones que urgen este deber. ¿Cómo podríamos, por ejemplo, tener seguridad y confianza en nuestra vida personal y eclesial si no nos basamos en el sólido fundamento de la Escritura? No es nuestro corazón el que decide nuestro camino sino la palabra de Dios. Sin embargo ¿quién siente hoy la necesidad de la fundamentación de la Escritura? Cuántas veces hemos oído fundamentar las decisiones más importantes en argumentos tomados «de la vida» y «de la experiencia», sin preocuparse de si las indicaciones de la Escritura podían señalar una dirección opuesta. No debe extrañarnos que quien no se toma el trabajo de leer, conocer y estudiar la Escritura trate de desacreditar la prueba bíblica. Pero quien no desea conocer personalmente la Escritura no es un cristiano evangélico.

Todavía más: ¿cómo podríamos ayudar realmente a un hermano en la miseria o en la tribulación sin recurrir a la palabra de Dios? Todas nuestras palabras se agotan rápidamente. En cambio, aquel que como «un buen padre de familia saca de su tesoro cosas nuevas y antiguas » (Mt 13, 52), aquel que puede hablar inspirándose en la riqueza de las indicaciones, exhortaciones y consuelos de la Escritura, podrá arrojar al demonio por el poder de la palabra de Dios y prestar una ayuda real a sus hermanos. Nos detenemos aquí. «Porque desde la infancia conoces las sagradas Escrituras, que pueden instruirte en orden a la salvación» (2 Tim 3, 15).

¿Cómo debemos leer la sagrada Escritura? Dentro de la comunidad doméstica, el mejor método es que cada uno continúe por turno la lectura comenzada. Se comprobará entonces que no es fácil leer la Biblia a los demás. Cuanto más sobria, más objetiva y más humilde sea la actitud interior frente al texto, tanto más adecuada será la lectura. En la manera de leer la Escritura se pone de manifiesto a menudo la diferencia entre un cristiano experimentado y un cristiano principiante.

Para una recta lectura de la Biblia debe observarse la siguiente regla: el que lee no debe identificarse jamás con el «yo» que habla en la Escritura. No soy yo quien se irrita, consuela o exhorta, sino Dios. Desde luego no quiere decir que deba adoptarse un tono monótono e indiferente; al contrario, deberé leerlo sintiéndome interiormente, yo mismo, comprometido e interpelado; no obstante, toda la diferencia entre buena o mala lectura reside en que yo no me ponga en el lugar de Dios sino que le sirva con toda sencillez. De lo contrario corro el peligro de convertirme en retórico, patético, sentimental o impulsivo, es decir, de llamar la atención del oyente sobre mi persona y no sobre la palabra; es la deformación que amenaza toda lectura de la Biblia. Explicándolo con un ejemplo profano podríamos decir que la situación del lector de la Escritura es como la de una persona que lee a otra la carta de un amigo. No leeré la carta como si yo mismo la hubiese escrito, sino que respetaré y haré sentir la distancia; sin embargo, tampoco leeré la carta como si no me concerniese, sino que en mi entonación se percibirá mi implicación personal.

La lectura correcta de la Escritura no es una técnica que puede ser aprendida, sino que depende de mi propia disposición interior. Con frecuencia la manera pesada y  dificultosa con que ciertos cristianos cargados de años de experiencia leen la Biblia vale más que la lectura acabada hecha por un pastor. También en esto pueden ayudarse y aconsejarse mutuamente los miembros de la comunidad doméstica cristiana.

Diremos, para terminar, que la lectura continua de la Biblia no excluye los textos señalados para el día que pueden encontrar su lugar y su sentido en el transcurso de una reunión de oración, y constituir una consigna diaria o semanal.

El amor en familia: conocer, confiar y exigir

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Por Francisco Castañera

Formar a nuestros hijos en la afectividad es ayudarlos a desarrollar su capacidad de amar. El amor se transmite principalmente en la familia. LA FAMILIA “La familia es una íntima comunidad de vida y amor” cuya misión es “custodiar, revelar y comunicar el amor” con cuatro cometidos generales. *Formación de una comunidad de personas: *Servicio a la vida *Participación en el desarrollo de la sociedad *Participación en la vida y misión de la iglesia Aprender a Amar La capacidad de amar es resultado del desarrollo afectivo del ser humano durante los primeros años de su vida.

El desarrollo afectivo es un proceso continuo y secuencial, desde la infancia hasta la edad adulta. La madurez afectiva es un largo proceso por el que el ser humano se prepara para la comunicación íntima y personal con sus semejantes como un Yo único e irrepetible; y que debe desencadenarse al primer contacto del niño con el adulto perpetuándose a lo largo de su existencia. A pesar de que el hombre fue creado por Dios con (una necesidad de amar y ser amado, y), una capacidad innata para amar, el crecimiento y la vivencia del amor se realiza a través de la experiencia que el hombre va adquiriendo a lo largo de toda su vida. En el contexto individual de cada persona, esta experiencia se ubica en su familia. En la familia es donde se hace posible el amor, el amor sin condiciones; los padres que inician la familia con una promesa de amor quieren a sus hijos porque son sus hijos, no en razón de sus cualidades. “La familia es un centro de intimidad y apertura”.

Es en el seno familiar donde cultivamos lo humano del hombre, que es el enseñarlo a pensar, a profundizar, a reflexionar. Es en el ámbito de la familia donde el hombre aprende el cultivo de las virtudes, el respeto que es el guardián del amor, la honradez, la generosidad, la responsabilidad, el amor al trabajo, la gratitud, etc. La familia nos invita a ser creativos en el cultivo de la inteligencia, la voluntad y el corazón, para poder contribuir y abrirnos a la sociedad, preparados e íntegros. El amor de la familia debe trasmitirse a la sociedad. La familia es el primer ambiente vital que encuentra el hombre al venir a este mundo y su experiencia es decisiva para siempre. La familia, es la primera y más importante escuela de amor. La grandeza y la responsabilidad de la familia están en ser la primera comunidad de vida y amor, el primer ambiente en donde el hombre puede aprender a amar y a sentirse amado, no sólo por otras personas, sino también y ante todo por Dios. Todo se relaciona con el misterio del Buen Padre Celestial que nos ha creado por amor y para que amemos. Nos ha hecho a su imagen y semejanza, todos somos creaturas suyas, iguales en dignidad. Para revelarnos su paternidad de amor “nos hace nacer del amor” de un hombre y de una mujer, e instituye la familia; ella es el lugar del amor y de la vida, o dicho de una mejor manera: “el lugar donde el amor engendra la vida”. Amor conyugal, modelo de amor para los hijos.

La familia es la primera y fundamental escuela de sociabilidad, como comunidad de amor encuentra en el don de sí misma la ley que le rige y le hace crecer. El don de sí que inspira el amor mutuo de los esposos, se pone como modelo y norma del don de sí que debe haber en las relaciones entre hermanos y hermanas y entre las diversas generaciones que conviven en la familia. La comunión y la participación vivida cotidianamente en la casa, en los momentos de alegría y de dificultad representan la pedagogía más concreta y eficaz para la inserción activa, responsable y fecunda de los hijos en el horizonte más amplio de la sociedad. Alguien dijo que “se puede procrear fuera de la familia, pero sólo en familia se puede educar”, y educar para amar sólo se puede en el ámbito de la familia: amando. El ejemplo es el mejor método para educar; hay una frase que dice “Lo que eres y haces habla tan fuerte, que no oigo lo que me dices con tus palabras”.

Qué nos ganamos con decir, o pretender demostrar, amor a nuestros hijos, lo que importa es lo que ellos ven en la forma como tratamos a nuestro cónyuge. Tenemos que entender claramente que no hay nada que eduque más y mejor a los hijos que el ejemplo de amor que ven en sus padres como pareja. Para realmente poder amar a nuestros hijos tenemos primero que amar a nuestro cónyuge. El amor, factor de desarrollo de los hijos El otro aspecto fundamental de la influencia del amor, dentro de la familia lo encontramos en el desarrollo de la persona, más particularmente, de los hijos. Cada familia, aun sin pretenderlo crea un ambiente (de amor o de despego y egoísmo, de rigidez o de ternura, de orden o de anarquía, de trabajo o de pereza, de ostentación o de sencillez, etc.) que influye en todos sus miembros, pero especialmente en los niños y en los más jóvenes.

CONOCER Amar es buscar el bien integral del otro. El que ama y sólo el que ama, conoce bien a la persona amada, porque la conoce no sólo como aparece sino como es por dentro, y más aún conoce “su potencial”, aquello que puede y “debe” llegar a ser. Como dice Paul Valéry “lo que es más verdadero de un individuo, lo más de él mismo, es su posible, lo que puede llegar a ser”. Partiendo del hecho de que el hombre “es un ser en proceso” pensemos que es en la familia donde más va a avanzar dentro de este proceso. Así podremos valorar la trascendencia de nuestro amor a los hijos. Nuestro amor será responsable de que ellos alcancen la estatura que deben llegar a tener, en todos los aspectos de su persona. El que ama no sólo conoce lo que la persona amada puede llegar a ser, sino que “le ayuda a alcanzarlo”, le ayuda a que desarrolle todas las potencialidades que tiene y que muchas veces ignora, le ayuda a que sea lo que puede llegar a ser.

CONFIAR La psicología afirma que el afecto estimula el aprendizaje y desarrolla la inteligencia gracias a la sensación de seguridad y confianza que otorga y que se desarrolla lentamente a través de la infancia, la niñez y la adolescencia. La persona humana que está siempre en proceso de irse haciendo, es un ser con cierta dosis de inseguridad. El que se siente amado experimenta dentro de sí una fuerza que incrementa su seguridad. Sentir la confianza de las personas queridas es, no sólo de gran ayuda, sino en muchas ocasiones “vital”. Confiar no significa hacerse de la vista gorda, consentir, ceder. Confiar significa creer en la persona a pesar de que los hechos estén en su contra. Confiar en alguien implica ser paciente, saber esperar. ¿Cómo podemos infundir confianza en nuestros hijos? Ayudándoles a que descubran sus cualidades, limitaciones y defectos. Ayudándoles a que desarrollen cualidades, animándoles y aplaudiendo sus logros por pequeños que sean, ayudándoles a que descubran a dónde pueden llevarles sus inclinaciones si no las dominan y sobre todo, haciéndoles sentir nuestro cariño. Para esto necesitamos no sólo paciencia, sino también tiempo. Lo contrario de la confianza es descargar sobre nuestros hijos nuestro coraje e impaciencia, echar en cara sus torpezas, fallas y malas acciones, sin transmitirles la seguridad que tenemos de que pueden cambiar. El decirles “eres malo” en lugar de “lo que hiciste” es una acción mala.

EXIGIR es un ingrediente esencial del amor. Sólo quién en nombre del amor sabe ser exigente consigo mismo puede exigir por amor a los demás; porque el amor es exigente. Lo es en cada situación humana. El amor, al que Pablo dedicó un himno en la Carta a los Corintios, es ciertamente exigente “amor paciente, servicial, comprensivo…”. Amar a los hijos no significa evitarles todo sufrimiento. Amar es buscar el bien para el ser amado en última instancia y no la complacencia momentánea. Es posible que algunas veces por amor a un hijo le generemos una frustración momentánea que en realidad lo prepara para un bien más grande. El amor necesita disciplina. Citamos a Ignace Lepp. En su libro Psicoanálisis del amor, nos dice: “El amor auténtico es el más eficaz creador y promotor de la existencia. Si tantas personas – bien o mejor dotadas – siguen siendo tan mediocres, se debe a menudo, a que nunca han sido amadas con un amor tierno y exigente.” Trascendencia del amor El amor auténtico vivido en la familia debe alcanzar a la sociedad, la familia debe salir de sí misma y compartir esta vivencia profunda del amor entre ellos, que es un reflejo del amor de Dios Padre. Los Apóstoles comprendieron que el matrimonio y la familia es una verdadera vocación que proviene de Dios, un apostolado, Estos ayudan a la transformación de la tierra y a la renovación del mundo, de la creación y de toda la humanidad. A este respecto se nos dice: “Queridas Familias: ustedes deben ser también valientes, dispuestas siempre a ser testimonio de la esperanza que tienen y que ha sido depositada en sus corazones por el Buen Pastor, mediante el Evangelio. Deben estar dispuestas a seguir a Cristo, hacia aquellos pastos que dan la vida, y que Él mismo ha preparado con el misterio pascual de su muerte y resurrección.”

El amor en la familia tiene dos cometidos fundamentales: 1. Enseñar el amor, aprender a amar. Revelar, custodiar y comunicar el amor, y proyectarlo a la sociedad. 2. Ayudar a cada uno de sus miembros, especialmente a los hijos, a que desarrollen todas sus potencialidades, que lleguen lo más cerca posible, a lo que deben llegar a ser; que alcancen la vocación a la que han sido llamados por su Creador.

  • Artículo seleccionado y enviado por el Dr. Ernesto Contreras Pulido

Un padre y su hijo

unpadreysuhijo

No se preocupe, su hijo va a soltar el chupón.

Va a dejar de usar pañales, va a salir de su cama.

Su hijo se va a destetar, del pecho y/o de la mamila.

Su hijo va a dejar de querer «dormir» en la noche con usted.

Él va a aprender a hacer su propio pan con mantequilla.

Va a dejar de llorar cuando usted lo deje en la escuela.

Su hijo va a querer que usted lo deje en paz, así como muchas veces usted desea silencio.

Su hijo va a dejar de hablar como bebé y usted va a dejar de corregirlo.

Va a dejar de garabatear las paredes.

Va a hacer acciones que usted no cree correctas,

Y usted no va a poder ponerlo en el rincón del pensamiento por eso.

Su hijo va a parar de llorar en público, de hacer berrinche por el juguete de la tienda.

Su hijo va a amar a otras personas en la vida, y tal vez usted sienta celos.

Un día él va a lavar calcetines más grandes que los suyos,

Un día la falta de sueño tendrá otro significado para usted.

Un día verá que la universidad es más cara que los pañales, aunque sean de tela.

Un día será usted quién necesitará un abrazo.

No tenga tanta prisa de que crezca.

Puede ser que un día extrañe todo eso.

Disfruten del amor recíproco entre ustedes,

En todas sus formas de demostración, en todas sus fases.

Disfrute de la vida.

Disfrute de sus hijos.

Adaptación del Pbro. Bernabé Morán Barrios a un poema anónimo.

bernabemoran

Dios es ¿hombre o mujer?: La importancia de la sana doctrina

dioseshombreomujer

Compañero pastor y amigos… Nuevamente, me dirijo a ustedes. Les distraigo de sus ocupaciones, para que cuando menos descansen al leer lo que les escribo. Nuevamente les reitero mis mejores deseos de salud y prosperidad, pese a la crisis que se vive y les invito a pensar sobre:

DIOS ES ¿HOMBRE O MUJER?: LA IMPORTANCIA DE LA SANA DOCTRINA

“Cuando Terminó Jesús estas palabras, La gente estaba admirada de su doctrina, Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, Y no como los escribas.” Mat. 7:28.

Como alguien dijo: “Otra vez la burra al trigo”; o para decirlo con cierta elegancia: “La historia se repite”. De antemano, sea indulgente sobre el asunto que quiero comentar. Pudiera ser que mi apreciación no sea del todo correcta; ya tendré la iluminación que elimine mi desconcierto, incredulidad y preocupación. Viene a cuento lo del tema, porque en el año 2004 tuve el privilegio de asistir al culto de graduación de la generación que correspondia del Seminario Gonzalo Báez Camargo.

En aquel entonces, como parte de la liturgia en el culto mencionado, en la parte correspondiente a la afirmación de fe, se dijo: “Creemos en Dios Padre y Madre, que ha creado…” Ahora, durante los cursos que el Seminario Gonzalo Báez Camargo ofrece por el mes de Enero; más que por interés, por cumplir el requisito que tienen todos los Presbíteros itinerantes, me vi en la necesidad de tomarlos; y resulta que durante las discusiones en alguno de los cursos, nuevamente escuché la expresión, y en labios de la misma persona.

De allí mi preocupación, por lo que considero es un infortunado ex abrupto teológico, que socava nuestra ortodoxia wesleyana metodista, y que ayer se dio en el marco de un culto de Graduación, y ahora en el marco de las discusiones teológico filosóficas de unos cursos. Espero que solo sea afán de lucimiento y de presunción de dominio teológico; sin embargo, en mi forma de ver las cosas, este fenómeno no debe pasar inadvertido, y mucho menos soslayarse, pues atañe a los aspectos fundamentales de nuestra doctrina; pues vuleven a surgir las voces discordantes en algunos sectores de nuestra iglesia.

No es mi intención hacer un estudio teológico, sino solo advertir, para que quienes tengan a su cargo el cuidado de la formación doctrinal de nuestros futuros pastores, o de quienes ya lo sean, cuando menos estén atentos, pues expresiones como estas desde el pulpito acarrean desconcierto en nuestras congregaciones. Por la importancia del tema, mi propósito será trascender la irracionalidad emocional, para coloquialmente decir con Unamuno: «No tomar la Biblia como proyectil de lucha, sino lámpara para señalar nuevos senderos», y no tomar éstas para probar ideas personales o herir al adversario, sino para alimento del alma enfatizando la experiencia. A la pregunta ¿Qué es doctrina? la respuesta nos dice: que viene del latín doctrina, de docere, enseñar. Enseñanza que se da para instrucción de alguno//opinión de uno o varios autores en cualquiera materia. La doctrina como tal, tiene innúmeras connotaciones, dependiendo del plano del conocimiento desde el que se pretenda analizar. Así tenemos doctrinas Ontológicas, Éticas, Filosóficas, Teológicas, Morales, Económicas, y Políticas etc.; que pueden ser subdivididas en generales y particulares.

En el caso particular, nos circunscribiremos al plano bíblico y teológico. Las veces que aparece en el AT, la palabra se traduce de términos que denotan lo que se ha recibido u oído. En el NT didaché y didaskalia, se derivan de la raíz “enseñar “y pueden significar el acto de enseñar o el contenido de lo que se enseña”. La doctrina es la enseñanza de la Escritura en términos teológicos. Difiere del dogma en que no connota una afirmación eclesiástica autoritativa sino más bien en el material de la palabra de Dios que los concilios usan en la formulación de la verdad teológica en formas que a veces son polémicas y definitivas.

En las discusiones comunes, la doctrina se usa a veces en contraste con la vida espiritual. Sin embargo, un uso antitético es desafortunado, porque estos dos elementos se complementan. Cuando Pablo habla de sana doctrina (1ª Timoteo 1.10; Tito 2.1) parece afirmar que la verdadera doctrina es vivificante. ¿Por qué la necesidad de la doctrina? Sencillamente, porque en muchos casos se evidencia un manipuleo de las escrituras que ha llevado a una confusión en cuanto a la interpretación de temas que preocupan a nuestra sociedad; asentamos esto porque la iglesia evangélica en general se ha visto corroída por los antagonismos que han servido de bandera a determinados sectores que han hecho de la ortodoxia, la neo-ortodoxia y del liberalismo, campos para establecer permanentemente «cruzadas de la fe» que han exacerbado el «odium theologicum».

Resulta desastroso creer una falsedad, no importa cuán sincera sea la persona que la exponga; y mientras más grande sea el grado de sinceridad, más horrendas serán las consecuencias. Solo el conocimiento de la verdad liberta y ofrece refugio al hombre. Además, se nota entre los círculos religiosos liberales, una tendencia a desacreditar la importancia de estudios doctrinales. Frecuentemente se ha dado la impresión de que la sinceridad de actitud es más importante que el contenido de creencia. Y aunque no se desprecia la necesidad de ser sincero, ninguna persona sensata, cree que la sinceridad pueda o deba sustituir al conocimiento de la verdad.

Por tanto el estudio de la doctrina cristiana es obligatorio a todo cristiano. No es algo separado de la vida. Ni es cosa que deba tratarse con descuido, indiferencia, vana especulación, o argucias sobre temas no esenciales. Es más, por la sublimidad de su objeto, es deber de todo cristiano metodista profundizar en su fe, para entender que el metodismo no es simplemente un postulado, sino una ciencia en el estricto sentido de la palabra. Entiéndase por ciencia “todo conjunto de conocimientos razonados, deducidos lógicamente unos de otros y fundados, en último análisis, en hechos ciertos y principios evidentes.” Que nuestros paradigmas, están sustentados en Las Sagradas Escrituras, la Razón, la Tradición y la Experiencia. Y que el Rev. Juan Wesley, se encargó de realizar su particular interpretación, que llega a nosotros en forma de Doctrinas.

Si existe algún peligro, por ideologías extrañas a nuestra identidad metodista, debemos alertar para que se tomen cartas en el asunto. Si no mal recuerdo, la susodicha postura, adviene de Europa vía Estados Unidos, en la década de los 70; en donde el movimiento feminista francés, impacta al mundo con su pretensión de cambiar la Biblia, por considerarla machista y misógina; y modificarla para usar el termino Padre y Madre.

El Rdo. Florencio Sáenz, Jr. M. D., en 1972 resumió en un libro de 340 paginas, titulado “Entre Cristo y Che Guevara” (Editorial Palma Real, San Juan, Puerto Rico, 1972) toda la crisis, que vivió el Seminario Evangélico de Puerto Rico, y la iglesia evangélica en general, ante la intromisión de ideologías extrañas; que supieron afrontar oportunamente, y ubicar los contextos bíblicos y teológicos, en su exacta dimensión, salvando a la institución y al movimiento evangélico en general, de las ideologías, que estaban socavando la espiritualidad y la identidad de una ortodoxia correcta.

La expresión mencionada, contraviene lo que señala nuestra Disciplina en el Capítulo I Soberanía y Poderes Afiliación y Relaciones en el Art. 4. MISION. La Iglesia Metodista de México, A.R., se constituye con el fin de extender el reino de DIOS… (No Dios padre y madre). También contraviene el Art I de los Artículos de Religión de la Iglesia Metodista; 1.- De La Fe en la Santísima Trinidad, donde se señala que hay un solo Dios vivo y verdadero (no Dios padre y madre); 2.- El Hijo, que es el Verbo del Padre, verdadero y eterno Dios (no Dios padre y madre)

En el curso de Filosofía elemental, Lógica, Metafísica y Ética, del Presbítero J. Balmes en el Capítulo XII, relativo a los atributos de Dios señala: “El ser necesario es infinito; pues teniendo en sí la razón de su existencia, tiene también la plenitud del ser. No ha podido ser limitado por si propio, porque todo cuanto hay en el es necesario… Es una infinitud de esencia, en donde se hallan todas las perfecciones que no envuelven imperfección. Todo cuanto se pueda pensar esta en él, pues hasta el fundamento de toda posibilidad esta en él. Por manera, que en cuanto a la filosofía, podemos deducir que Dios es asexual y no cae en el ámbito de género.

Además, en ninguna parte de los Sermones del Rev. Juan Wesley, que son nuestro sustento doctrinal, encontré que hable de Dios como padre y madre; ni mucho menos los grandes reformadores, Lutero incluido. Vayamos al origen de esta necesidad, de estudio de la doctrina, y la respuesta nos remonta a los evangelios y a la iglesia cristiana primitiva. Los evangelios, dicen: “Al oír esto la gente se admiraba de su doctrina.” Mat. 22.33. “Descendió Jesús a Capernaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba; y se admiraban de su doctrina, porque su palabra tenía autoridad.” Luc. 4.31, 32. “Todos se asombraron, de tal manera que discutían entre si, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus impuros, y lo obedecen?” Mar. 1. 27. “Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí, pues en vano me honran enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.” Mat. 15. 8, 9.

“Pero a la mitad de la fiesta subió Jesús al Templo, y enseñaba. Y se admiraban los judíos diciendo: ¿Cómo sabe este letras sin haber estudiado? Jesús les respondió y dijo: –Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuanta. El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que lo envió, este es verdadero y no hay en él injusticia”, Juan 7. 15-18. Como podemos ver, los evangelios ponderan la doctrina, particularmente de Jesucristo; aunque hablan de una doctrina expuesta con autoridad, y hablan también de mandamientos de hombres que se convierten en doctrinas. Surge la Iglesia Cristiana, y la doctrina ocupa un lugar preponderante: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” Hech. 2.42. Aquí, la palabra doctrina no es pasiva; es activa. La frase significa que persistían en escuchar a los apóstoles mientras enseñaban.

Uno de los grandes peligros de la iglesia es una religión estática que mira hacia atrás en vez de hacia delante. Justamente debido a que las riquezas de Cristo son inescrutables e interminables deberíamos marchar siempre hacia delante. Sin embargo, surgen grupos y movimientos que distorsionan la doctrina original, y cuestionan incluso la autoridad de Jesús y de los apóstoles; prueba de ello es que Pablo y Juan deben exhortar a la comunidad al decir: “Así ya no seremos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error; sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es Cristo…” Efesios 4. 14, 15.

“Como te rogué que te quedaras en Éfeso cuando fui a Macedonia, para que mandaras a algunos que no enseñen diferente doctrina ni presten atención a fábulas y genealogías interminables…” 1ª. Tim. 1. 3. “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.” 1ª. Tim. 4. 16. “Cualquiera que se extravía y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa ni le digáis: -¡Bienvenido!-, porque el que le dice -¡Bienvenido!- participa en sus malas obras. 2ª. De Juan 9.

Con el correr del tiempo, se presentan dos de los rasgos más sorprendentes de la historia del cristianismo, en los primeros quinientos años de su existencia, de una parte el desarrollo de una organización visible y de la otra la formulación intelectual de creencias. Surgen las principales características de la comunidad, y aparecen las mayores expresiones verbales de la fe cristiana que habían sido forjadas, incluyendo el Credo Apostólico y el Credo Niceno, los cuales quedaron como normas para la gran mayoría de los cristianos desde entonces en adelante. Surge un parte aguas, en el devenir de la iglesia cristiana, la Iglesia Católica Apostólica y Romana, se sacude por la reforma protestante. Surgen grandes pensadores e intérpretes bíblico-teológicos, que pretenden reformar la iglesia para volverla a la claridad prístina del evangelio, y resumen tres grandes doctrinas: Solo la Fe, Solo la Gracia y Solo las Escrituras.

El siglo XVIII, sorprende a la antigua Inglaterra, que se sacude ante un movimiento que se convierte en un “avivamiento” que de una manera tan directa habían promovido Wesley y sus amigos, y que según ellos consistía en haber vuelto a la práctica de las primitivas doctrinas evangélicas más que en la creación de una reforma eclesiástica. Las primeras conferencias estaban formadas por los predicadores de Wesley así como por todos los ministros que habían favorecido el movimiento, por algunos amigos de Whitefield y por unos cuantos laicos y todos se ocuparon activamente en precisar las doctrinas que habían de construir su cuerpo de enseñanza. La justificación, la santidad y el testimonio del Espíritu Santo.

El objetivo de Wesley fue siempre poner en manos de sus seguidores y predicadores metodistas, lo que el consideraba “la pura verdad para la gente pura”, literatura que habría de enriquecer su experiencia de la gracia de Dios, profundizar su conocimiento de la fe y al mismo tiempo desafiarlos a vivir una vida más santa. La lectura de los escritos de Wesley es una experiencia interesante e inspiracional. Los temas principales de la teología de Wesley, se entretejen a través de sus cartas, diarios, sermones, comentarios bíblicos, libros y panfletos, así como de las colecciones de himnos que produjera con su hermano Charles.

En conjunto, estos escritos revelan una rica colección de percepciones claras sobre el cristianismo, la vida personal y las actividades de Wesley, y el origen, desarrollo y misión del movimiento metodista en sus primeros tiempos. Los escritos teológicos más importantes de Wesley son sus sermones, sus Notas aclaratorias sobre el Nuevo Testamento y los himnarios que publicó. Los sermones se basan enteramente en las escrituras y todos ellos citan frecuentemente la Biblia. Aunque sus sermones tratan de cuestiones esenciales de doctrina y experiencia, Wesley dejo en claro que no le interesaba emplear razonamientos filosóficos ni caer en complicados argumentos.

El propósito de los sermones fue ayudar a la gente común a lidiar con su compromiso cristiano y sus implicaciones para el diario vivir. Sus notas aclaratorias sobre el Nuevo Testamento, contienen las traducciones que el mismo Wesley hiciera del Nuevo Testamento, así como comentarios derivados de su propia interpretación de la obra de otros eruditos. Wesley dijo que sus notas no se proponían ser un comentario académico, sino más bien una guía de estudio para la gente “sencilla que ama la palabra de Dios”. Wesley también estaba convencido de que los himnos eran útiles para la instrucción cristiana. Wesley consideraba los sermones, el comentario sobre el Nuevo Testamento y los Himnos como medios para dar a conocer el mensaje del evangelio, proveer alimento espiritual y capacitar a la gente para vivir vidas de santidad. De sus fuentes teológicas, podemos decir que Wesley, no creyó que estuviese introduciendo nada nuevo o innovador en su interpretación de la fe cristiana.

Aceptó y uso enfoques y métodos teológicos que ya existían en la Iglesia de Inglaterra en el siglo XVIII. Entre estos, la confianza en las escrituras, la tradición, la razón y la experiencia como las principales fuentes para la comprensión de lo que un cristiano y la comunidad cristiana deberían ser y hacer. Wesley estaba convencido de que la Biblia era el libro de mayor importancia para él y para cada cristiano que tomase la fe en serio. En consecuencia, se sumergió en su lenguaje, historias, imágenes y temas, haciéndola central en su estudio y meditación diaria.

Respecto de la Tradición, Wesley admiraba y amaba la historia de la iglesia. Una de las mejores ilustraciones del compromiso de Wesley con la Tradición, fue su edición de una obra de cincuenta volúmenes intitulada Biblioteca Cristiana, una selección de escritos de autores cristianos desde el siglo II hasta su propio tiempo. Wesley animó a sus seguidores a que aprendiesen de estos tempranos y fieles esfuerzos y sabiduría.

En cuestiones de razón y religión, Wesley quedó atrapado entre dos opiniones divergentes. Por un lado, estaban aquellos que no apreciaban suficientemente la razón como uno de los buenos dones de Dios. Valoraban la intensidad emocional y devaluaban la razón, considerándola enemiga de la religión. Wesley trató de caminar por un sendero muy estrecho entre estos dos extremos. La razón no debe devaluarse ni sobrevaluarse. Razón y religión son compatibles, y Wesley trató de convencer a los metodistas y sus críticos de que la fe y el pensamiento eran socios legítimos. Escribió: “Para nosotros los metodistas, es un principio fundamental que el renunciar a la razón es renunciar a la religión, que religión y razón van juntas, y que toda religión irracional es falsa.”

A Wesley siempre le preocupó el papel de la experiencia en la teología cristiana. Temía que sus seguidores se dieran por satisfechos con una ortodoxia espiritualmente estancada, desprovista de la vitalidad y el poder que le da una relación personal con Dios. En uno de sus comentarios más citados, Wesley observó lo siguiente: No tengo miedo de que el pueblo llamado metodista alguna vez deje de existir, ni en Europa ni en América. Pero si temo que sólo exista como una secta muerta, con la forma de una religión pero sin su poder. (1786)

Según Wesley, el creyente podía experimentar la presencia de Dios de dos maneras diferentes. Tenemos una experiencia exterior de Dios cuando lo vemos actuar en la naturaleza y en las vidas de otras personas. También tenemos una experiencia interior de Dios, por la cual advertimos la presencia divina operando en nuestras vidas, dándonos la seguridad de que somos hijos de Dios y ayudándonos más a vivir en conformidad con la imagen de Cristo en tanto que marchamos por sus caminos de justicia, misericordia y verdad. Hay seis temas centrales en la predicación y los escritos de Wesley. También aparecen prominentemente en los himnos de Charles Wesley. Ellos son: el problema del pecado; la gracia precedente; la justificación por la fe; el nuevo nacimiento; la seguridad, y la santidad de corazón y vida. (Ver páginas 20 -29, John Wesley: La santidad de Corazón y vida / Charles Irigoyen Jr. / 1996). Se ha dicho que el metodismo carece de teología propia, y en cierta forma tienen razón, no tenemos un compendio que diga “Teología Metodista”; pues todo nuestro sustento doctrinal –como ya dijimos- está basado en los sermones del Rev. Juan Wesley. Aunque la Iglesia Metodista no es una “Iglesia Doctrinal”, en sentido teológico estricto; sin embargo, lo mismo que la estructura de una casa, la iglesia está fundamentada y sostenida por grandes creencias doctrinales que se resumen en la obra monumental de Doctrina y Fe, 25 Artículos de Fe y religión, además, de la profesión de las siguientes doctrinas:

1.- CONVICCIÓN DE PECADO.- “Miserable hombre de mí, ¿quién me librará el cuerpo de esta muerte? Romanos 7.24 / 2.- ARREPENTIMIENTO.- “No he venido a llamar justos sino pecadores al arrepentimiento.” Mateo 9.13 / 3.- FE SALVADORA.- “Estas empero, son escritas para que creáis que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios y para que creyendo tengáis vida en su nombre.” Juan 20.31. / 4.- CONFESANDO A CRISTO.- “Cualquiera pues, que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también de delante de mi Padre que está en los cielos.” Mateo 10.32, 33. / 5.- JUSTIFICACIÓN POR LA FE.- “deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase a Jehová el cual tendrá de él misericordia y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” Isaías 55.7; Romanos 3.24. 6.- REGENERACIÓN.- “Mas a todos los que le recibieron, Dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre; los cuales no son engendrados de sangre ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, más de Dios.” Juan 1.12, 13. 7.- SANTIFICACIÓN.- “Esto erais algunos; mas ya sois lavados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.” 1ª. Corintios 6.11. / 8.- EL TESTIMONIO DEL ESPÍRITU.- “El mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.” Romanos 8.16. / 9.- CRECIMIENTO ESPIRITUAL.- “… Primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga.” Mateo 4.28. / 10.- EL EJEMPLO PERSONAL.- “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros,”; “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” Juan 13.14, 15.

En suma, debemos acelerar el proceso del crecimiento y madurez espiritual, que debe llevar al creyente a desear experimentar el parto de Damasco y la crisis del Pentecostés, la voluntad de Dios es que seamos santificados, llenos del poder de su Espíritu Santo, para que en obediencia, sumisión y con efectividad le adoremos, vivamos victoriosamente y cumplamos responsablemente con la Gran Comisión.

Dios que es santo en esencia, naturaleza y propósito, requiere que el creyente y su iglesia sean santos. Reconocer la necesidad de ser enteramente santificados y negarnos a esa experiencia es, por una parte, desobediencia a Dios y por la otra, negligencia que conducirá a la falta de comunión, a la irresponsabilidad y a perder la vida eterna.

Juntos en Jesús maestro

abner


BIBLIOGRAFÍA:

  • Juan Wesley su vida y su obra / Mateo Leliévre Casa Nazarena de Publicaciones / 1988
  • Curso de Filosofía Elemental / J. Balmes Presbítero Casa Editorial Garnier hermanos
  • Juan Wesley, Revolucionario del Espíritu / Colección “Carácter” Por Basil Miller Cursa / Editorial “La Aurora”
  • John Wesley: La Santidad de Corazón y Vida Charles Irigoyen, Jr. Producido por el departamento de programa de Educación y Cultivo Misional De la Junta General de Ministerios Globales. USA:
  • Introducción a la Teología Cristiana H. Orton Wiley, S. T. D. y Paul T. Culbertson, Ph. D. Beacon Hill Press / Kansas City EE: UU: de A.
  • Historia del Cristianismo Tomo I Por Kenneth Scott Latourette Casa Bautista de Publicaciones / 1958
  • Sermones / Por Juan Wesley Tomo I Beacon Hill Press

Testimonio del Hermano Cuau

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Hace treinta y cinco años tuve un reencuentro personal con mi Dios y Señor y el Maestro de maestros me discípulo en un período de seis meses,  con el “Plan Maestro de Discipulado Cristiano.” Al involucrarme en mi iglesia local y empezar a formar discípulos, Dios me dio una “Revelación Alarmante”: La “Gran Comisión” de Cristo dada a su iglesia era “Hacer Convertidos” (Proclamando el Evangelio) y “Hacer Discípulos” Sin embargo en las campañas evangelísticas, no había fruto permanente, comprendí que discipular había sido el ingrediente olvidado en el crecimiento de la iglesia. Había proclamado el Evangelio, pero había fallado en formar discípulos y no podía encontrar cristianos maduros. Mientras más estudiaba el Nuevo testamento, más firme se hacía mi nueva convicción. Comprendí que el discipulado es el único camino para evitar la desnutrición y la debilidad de los niños espirituales. Me convencí que el discipulado bíblico es el único método que produce cristianos con madurez espiritual y me comprometí con mi Dios y Señor a reproducir en otros su modelo bíblico de formar discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de Dios.

En las anteriores siete capsulas de discipulado hemos compartido el “QUE DEL DISCIPULADO BÍBLICO” el cual, hemos escuchado a través de la historia de la iglesia, desde el pulpito en las predicaciones semanales, notando una ausencia de compromiso con el Señor de implementar el “PORQUE Y EL COMO DEL DISCIPULADO BÍBLICO.” En las siguientes capsulas compartiremos el “PORQUE Y EL COMO DEL DISCIPULADO BÍBLICO”, como fruto de mi experiencia con Dios en el “Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos reproductores y Discípulos colaboradores de mi Dios y Señor”.

 

En el PORQUE, encontramos que había dos propósitos en la primera venida del Señor Jesucristo:

  1. “Restaurar la imagen pérdida de Dios, en el hombre”
  2. “Entrenar a doce hombres para que llevarán su mensaje al mundo”

Este fue el propósito del ministerio del Señor Jesucristo en esta tierra, durante tres años y medio, se dio a la tarea de “HACED DISCÍPULOS” La primera venida del Señor Jesucristo fue concluida por la Gran Comisión dada a sus discípulos. El discípulo debe entender que debe asumir su responsabilidad de llevar a cabo la Gran Comisión y debe obedecerse por cada miembro de la congregación sea, joven, hombre o mujer. Dios no hace distinción en cuanto a cómo y con quien realizar su plan divino en esta tierra. Nuestra comisión es espiritual y no física, y debe ser un compromiso permanente del cristiano, con la persona, las enseñanzas y el espíritu de Jesucristo. La vida bajo el señorío de Cristo incluye: a) Aprendizaje progresivo. b) Crecer  a la semejanza de Cristo. c)  Aplicación práctica de la verdad bíblica. d) Compartir la fe cristiana. e) Ser un cristiano responsable.

FE EN ACCIÓN: Querido hermano(a) te invito a reflexionar con las siguiente preguntas: ¿Dónde comienza el proceso de formación discipular? El evento de tu salvación ha marcado el comienzo de un nuevo proceso en tu vida. Es un proceso de búsqueda que te conduce a encontrarte con Dios, lo cual te lleva  a una continúa relación de amor, personal, real y verdadera con el Señor Jesucristo. Pero, y ¿Cómo se  alcanza la madurez espiritual? Es vivir la vida en Cristo como un proceso que involucra “ser transformados de gloria en gloria a imagen de Dios” (2Corintios 3:18). El reto es: SER UN CREYENTE, QUE VIVE LA VIDA, EN UN PROCESO CONTINUO DE CRECIMIENTO Y MADUREZ ESPIRITUAL.

(Comparto mi experiencia personal con mi  Dios y Señor, en el

“Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reporductores y Discípulos Colaboradores de Dios nuestro Señor”.

Hno. Cuau)

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¿Qué dicen los adoptados sobre la adopción homosexual?

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El 13 de enero de 2013, Benoit Talleu de 17 años de edad, fue orador en la Marcha por la Familia que organizó La Manif Pour Tous en París, Francia. Habló en nombre de la Asociación para los Niños Adoptados.

He aquí su discurso completo:

“Hola a todos. Soy Benoit Talleu y tengo 17 años de edad. Nací en Vietnam, pero me adoptaron desde bebé. Mis padres adoptaron 7 niños y yo soy el mayor.

Estoy en la lucha contra el “matrimonio para todos”, junto con la Asociación para Niños Adoptados, porque estoy harto de escuchar que muchos hablan de la adopción, como si lo más importante no fuéramos los adoptados.

Si preguntas a los adoptados qué quieren, ellos solo tienen una respuesta: ¡un papá y una mamá! “Papi y mami” son palabras que un huérfano conoce y cuando es adoptado, sueña con usar esas palabras. Los niños en adopción sueñan con sus futuros padres. Los imaginan. Desde lo más profundo de su ser, ellos esperan a papá y mamá. ¡Y son esos niños los que deben ser escuchados!

Debemos decirlo claro, un huérfano NECESITA un papá y una mamá. En cambio, la pareja QUIERE un niño, y entre “necesitar” y “querer”, hay mucha diferencia.

La adopción no es para “hacer” papás y mamás. No es un remedio para las parejas estériles. La esterilidad no hace NECESARIA la adopción. La adopción no es para que los adultos se sientan bien. ¡No somos un remedio para la esterilidad! ¡No somos medicinas! ¡No estamos aquí para consolarte por no tener hijos! ¡No somos un premio! ¡No somos un derecho! No hables como si tuvieras derecho a nosotros. ¡Eso es violentar nuestra identidad!

Nuestra madre biológica tuvo la valentía de confiarnos a un orfanatorio. Eso no quiere decir que seamos objetos. Ella pudo estar en una situación dramática, probablemente estaba sola, tal vez no había papá. Ella no pudo hacerlo. Pero eso no es un insulto para nosotros.

Dar a parejas del mismo sexo “el derecho a nosotros” ¡Traiciona la confianza de nuestra madre biológica! El huérfano necesita un papá y una mamá. Eso no es discriminar a las parejas gay. ¡No tiene nada que ver! Es más simple que eso: ¡Todos nacemos de un hombre y una mujer!.. ¡Y los adoptantes deben ser un hombre y una mujer!

Escuchamos a personas que dicen: “Vivir con una pareja gay es mejor que ser huérfano” Escuchen lo que tengo que decir al respecto: Esa afirmación rebosa de deshonestidad. ¡Hay decenas de miles de parejas hombre/mujer que esperan poder adoptar!

Otros dicen, “una pareja gay es mejor que nada”. ¡Eso es estremecedor y homofóbico! ¡Lo mejor para un niño es un papá y una mamá! No me cansaré de repetirlo.

Decir que un huérfano no merece tener mamá, es cruel e injusto. Decir que un huérfano no merece tener papá, es cruel e injusto. ¡Es una crueldad y una injusticia! ¡Es atentar contra la igualdad de la niñez!

La inseminación y la renta de úteros se contempla en la ley del matrimonio gay.

Cada vez será más común ver niños de la inseminación y la renta de vientres. Nosotros decimos ¡No a la inseminación artificial ni al alquiler de vientres! ¡No a la adopción por parejas del mismo sexo! Los gay pueden estar enamorados, no lo dudo, ¡pero eso no cambia las necesidades de un niño!

Muchos dicen “oh, las cosas han evolucionado”, “tantos países han aceptado el matrimonio gay”, pero nosotros somos un gran nación y una gran democracia. La ley del matrimonio gay es puro egoísmo. La ley debe velar por los más débiles, ¡No por el capricho de los fuertes! Los padres son para el niño, no al revés.

Francia es la nación de los derechos humanos, es la nación de los derechos del niño. ¡Somos la nación donde los niños tienen derechos! ¡No donde los niños son un derecho!

Señor presidente, le recuerdo a usted, escúchenos, los huérfanos somos los que importamos en todo esto. Los niños, los huérfanos y los adoptados.

¡Gracias y movilicémonos!

¡Por nosotros!

¡Por nuestros papás y mamás!

¡Por la familia!

(Tomado de Coordinadora Nacional Pro Familia (CONAPFAM) – Perú)

El Obispo de la Florida responde a la masacre en Orlando

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Iglesia Metodista Unida/ Comunicaciones Hispano-Latinas

El Revdo. Kenneth Carter Jr., obispo metodista unido de la Conferencia Anual de Florida, insta a que las iglesias compartan el mensaje de amor incondicional de Dios después del tiroteo más mortífero en la historia de los Estados Unidos.

La masacre que se dio en una discoteca LGBTQ en Orlando el domingo 12, ha dejado al menos 50 muertos y 53 heridos. Mucho/as miembros de la IMU, antes de la tragedia, ya habían planeado reunirse entre el 16 y el 18 de junio de 2016 en Orlando, para la Conferencia Anual de esta área.

Declaración del Obispo Carter:
«Hoy estoy orando por los/as pastores/as y los/as laicos/as que van a liderar la adoración en nuestras iglesias en Orlando. Anunciemos el amor incondicional de Dios a todas las personas y su deseo de renunciar a la violencia a través de Jesucristo, quien es nuestra paz.

«Mientras metodistas unidos/as viajan a Orlando de diferentes partes de Florida para la conferencia anual esta semana, espero que podamos descubrir formas creativas y pastorales llenas de gracia para dar testimonio a todos/as – incluyendo lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales… (frase de siete palabras editada bajo responsabilidad de la readcción de El Evangelista Mexicano) …Con miles de nosotros reunidos en Orlando esta semana, ¿estará Dios llamándonos a ser parte de la sanación?

«A medida que nos reunimos para la conferencia anual, sé que vamos a ofrecer una expresión de paz, sanidad y solidaridad a la comunidad de Orlando.»

Editorial

enbuscadelatercerageneracion

El Hijo de Saúl es una película del joven cineasta húngaro Laszló Nemes, quien logró producir una cinta sombría, sobrecogedora, que muestra una faceta del Holocausto no considerada antes en otros filmes, y que le mereció el Oscar a la mejor película extranjera de 2016, además de otros premios internacionales. Aunque la historia es original de Nemes, está basada en situaciones reales consignadas en escritos encontrados después de la finalización de la II Guerra Mundial.  El personaje central, Saúl, es un judío forzado por los nazis a ocuparse de la limpieza y mantenimiento de la cámara de gas de un campo de concentración, de la cremación de los cadáveres de los judíos ejecutados y de la posterior eliminación de las cenizas.

Los espectadores llegan a la angustia con la trama, identificando el horror que sufrieron quienes fueron sacrificados en las cámaras de gas y en las fosas comunes. Y es que la historia del Holocausto reflejó una faceta casi diabólica de la naturaleza humana, mostrando lo peor que hay en ella. Pero la narración de Nemes nos lleva a un segundo aspecto que intenta mostrar que aun en el centro del señorío de la maldad humana, la naturaleza del hombre puede mostrar también alguna luz de bondad. El alma de Saúl está muriéndose en medio de tanta degradación, así que elige hacer algo bello para salvarla, y decide creer que un adolescente ejecutado es su hijo, para procurar a toda costa concederle  una sepultura digna a la usanza de las tradiciones judías. Cree que ese es su deber como padre, puesto que en vida nada había hecho por él.

La devoción paternal es lo que ilumina la narración oscura que presenta Nemes. No podríamos descartar que el director intente hacernos sentir que todos somos Saúl, pero entonces aplicaríamos ese propósito se manera sobresaliente a aquellos hombres que somos padres de familia. Como el personaje, necesitamos dedicar la vida a propiciar la fructificación de lo mejor de nuestros hijos en medio de un mundo muy marcado por la pobreza de valores, la apatía por el amor verdadero, la pérdida de una comunicación profunda y la decadencia de la fe en Dios. Si no logramos hacer una tierna pero firme transferencia de valores espirituales y morales, la descendencia que dejaremos será una generación débil, la cual dejará a su vez una generación aún más débil.

Fue un puritano inglés del siglo XIX quien aseguró que la generación fuerte era aquella que resultaba de dos generaciones cristianas anteriores, a la semejanza de Timoteo, de cuya fe “no fingida” San Pablo decía que había estado antes en su abuela Loida y en su madre Eunice (2ª Tm. 1:5). La idea del puritano era que los hijos criados por padres que habían vivido una conversión a Cristo en su edad adulta o joven, era buena, pero no la mejor. En cambio, los hijos criados por padres que habían nacido en un hogar cristiano (aunque estos padres hayan sido hijos de padres con una conversión tardía), recibirían una educación excelente. Si le tomamos la palabra a esta propuesta generacional, no tendríamos por qué sentir tristeza por no estar criando hijos en una tercera generación cristiana. Pero podemos ir todos en la búsqueda de esa tercera generación. En la opinión de Pablo, la fe de Timoteo era tan viva debido al trabajo de dos generaciones anteriores. Ni los hijos malos se hacen solos, ni los buenos son el resultado de su propia tarea personal. Los hijos llegan a ser la cosecha de una inversión deliberada y persistente de padres debidamente comprometidos con su Señor, hecha en conciencias desde su más temprana niñez. Esto confirma el antiguo eslogan: Genera una idea y ésta llevará a una acción; realiza esa acción y se convertirá en un hábito; repite el hábito y se formará un carácter; fortalece ese carácter y obtendrás un destino.

Que la celebración del Día del Padre este domingo 19 de junio, se acompañe del despertar de los papás para que asuman su paternidad de grado que dejen tales resultados en su siguiente  generación que, a su vez, llegue ésta a procrear una siguiente nueva generación aún mejor que la de ellos y que la nuestra.

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