Malaquias

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«Mi Mensajero» o «Ángel/Mensajero de Jehová»

Por: Dr. Ernesto Contreras P.

La voz de los profetas menores del remanente fiel, se cierra con Malaquías. Él vivió en tiempos de Esdras y Nehemías, casi un siglo después de los profetas Hageo y Zacarías, cuando el Templo y los muros de Jerusalén ya estaban reedificados y se había reanudado el culto y los sacrificios (1:7,10 y 3:1).

Quizás durante la ausencia de Nehemías quien regresó a la corte del rey persa Artajerjes (Neh. 13:6), en el 435 a 432 a.C., pues Malaquías no lo menciona como gobernador.

Como dato interesante pero no fidedigno, se dice que el Tárgum (copia manuscrita del libro de Malaquías, con comentarios hechos por los rabinos) de Jonatán, dice que Malaquías fue un nombre adoptado por Esdras, quien escribió esta profecía. Nuevamente, para nosotros lo importante es que es Palabra de Dios (un libro canónico inspirado por el Espíritu Santo), obra de un solo autor: Dios.

Esta profecía aparece en un tiempo cuando los Israelitas se desilusionaron y se hicieron indolentes en sus prácticas religiosas y morales, cuando no vieron el cumplimiento inmediato de las profecías de bendición para Israel, que ahora sabemos que corresponden al futuro (en el milenio).

El libro está escrito como un diálogo entre el Soberano Dios (llamado el Padre, Señor y Gran Rey en Malaquías 1:6 y 14), y su pueblo Israel. 14 veces se usa la frase “han dicho” o similares, y 19 veces la pregunta “¿En qué?” o similares.

El mensaje de Malaquías, se puede resumir con el texto: “¡Vuélvanse, vuélvanse (arrepiéntanse), de sus malos caminos!

¿Por qué morirás, oh casa de Israel?” (Mal 3:7 y Ez 33:11).

Para su análisis, se pueden encontrar cuatro divisiones naturales (C.I.Scofield).

I. El amor de Dios por Israel (1:1-5): “Yo los he amado, dice Jehová; amé a Jacob, y sus ojos lo verán, y dirán: Sea Jehová engrandecido más allá de los límites de Israel.”

II. Reprensión por los pecados de los sacerdotes (1:6-2:9). “Ustedes, oh sacerdotes, que menosprecian mi nombre, que ofrecen sobre mi altar pan inmundo y animal hurtado, ciego, cojo, o enfermo para el sacrificio, ahora, pues, oren por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros, porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.”

III. (2:10-3:18 y 4:4). Reprensión por los pecados del pueblo.

“¡Acuérdense de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel! Pues en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación, cuando ella se casó con hija de dios extraño. Otra vez deberán cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.

¡Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes, ha dicho Jehová! Malditos son con maldición, porque ustedes, la nación toda, me han robado. Traigan todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y pruébenme ahora en esto, dice Jehová de los Ejércitos, si no les abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde, y todas las naciones les dirán bienaventurados; porque serán tierra deseable, dice Jehová de los Ejércitos. Entonces serán para mí especial tesoro, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces se volverán (arrepentirán), y discernirán la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.

IV. (4:1-6).El día de Jehová.

“He aquí, yo envío mi mensajero (Juan el bautista: Lc 7:28 y 16:16), el cual preparará el camino delante de mí. Y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien ustedes buscan, y el Ángel del pacto, a quien desean ustedes (manifestación de Jesucristo: Lc 4:16-21), porque Él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores (refiriéndose a su acto de purificación del templo: Mt 21:12,13).

Mas a ustedes los que teméis (le tienen respeto reverente a) mi nombre, nacerá el Sol de justicia (Jesucristo), y en sus alas traerá salvación. He aquí, yo les envío el profeta Elías (Juan el bautista), antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres. AMEN.