Colaboración de la Lic. Ma. Elena Silva de Fuentes, esposa del Obispo Fernando Fuentes Amador, de la CAO |
Sobre el aprecio al marido: Les comparto algunos fragmentos del libro «Dejadme ser Mujer»1, de Elizabeth Elliot:
«Yo había sido viuda por trece años cuando el hombre que pasó a ser tu padrastro me propuso que nos casáramos. Esto me pareció a mí como un milagro en el sentido de que no creía que pudiera ocurrir… Le dije a este hombre que había muchas chicas que estaban pensando en él y que podían ofrecerle cosas que yo no disponía -cosas como dinero o belleza-. Pero le dije, <Hay una cosa que ninguna otra mujer puede darte en mayor medida que yo, y esta es aprecio> La perspectiva de la viudez me lo había dado…”
«Hace unos años aparecieron en las cartas a la popular consejera Ann Landers, en el periódico, varias preguntas con relación al tema de los hombres que roncan en la cama. Se ofrecieron varias soluciones al problema, pero la respuesta final llegó en la perspectiva presentada por una carta que decía: <Los ronquidos del marido son una música dulcísima en realidad. Puede cerciorarse de ello preguntándole, si no es así, a cualquier viuda>”
«A veces he estado sentada en una habitación llena de gente, y he oído a una mujer que contradecía, criticaba, rebajaba y aún se burlaba de su marido delante de los demás. Me ha costado quedarme quieta en el asiento sin levantarme, ir hacia esta mujer, sacudirle bien los hombros y decirle: <¿Te das cuenta de lo que tienes?> No se da cuenta. Le falta verlo desde la perspectiva adecuada. Si hubiera manera de que cada esposa pasara por la experiencia de perder a su marido durante un corto tiempo -aún más, que creyera que había muerto- se podría conseguir que obtuviera la perspectiva que necesita para una apreciación auténtica».
Lic. María Elena Silva de Fuentes
- Se trata de un libro clásico, uno de los varios escritos por la viuda del misionero Jim Elliot, muerto en misión hacia los Aucas del Ecuador, a mediados del siglo XX.

Colaboración de la Lic. Ma. Elena Silva de Fuentes, esposa del Obispo Fernando Fuentes Amador, de la CAO