Sola Scriptura

06SOLA ESCRIPTURAEste artículo fue escruto por el Dr. Ernesto Contreras Pulido, médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante quimioterapia y radioterapia. Fue líder laico metodista dentro de la CANO mientras vivió en Playas de Tijuana, B. C. Actualmente vive con su familia en San Diego, Ca. USA.

BIBLIA, SÓLO BIBLIA

Drernestocontreras@hotmail.com

Todas las religiones tienen un libro sagrado, y el libro sagrado de los cristianos es la Biblia, una colección de 66 escritos canónicos, o sea inspirados por Dios, escritos por unos 40 varones, todos ellos israelitas, con excepción de Lucas, el médico amado, que era griego.

Entre los primeros libros del Pentateuco (la Torá), escritos por Moisés alrededor del 1,500 a.C., y el último libro, el Apocalipsis de Juan el evangelista, escrito alrededor del año 100 d.C., transcurrieron unos 1,600 años, y a pesar de ello, toda la información contenida en la Biblia, es la Palabra de Dios, pues más de 1,600 veces, los escritores, afirman que lo que dejaron en sus escritos, fue recibido directamente de Dios.

Se le llama revelación al proceso sobrenatural por medio del cual Dios les dio a los 06SOL ESCRIPTURAhumanos, conocimientos que no pudieron haber recibido como fruto de su inteligencia, estudios o experiencia; se llama inspiración, a la capacidad sobrenatural que el Espíritu Santo, les dio a los escritores de la Biblia, para que a pesar de ser humanos tan falibles e imperfectos como todos los demás, pudieran escribir sin error, lo que Dios les había revelado. Se llama iluminación a la capacidad sobrenatural que el Espíritu Santo le da a exclusivamente a los salvos, para comprender y aceptar por fe, el mensaje espiritual de la Biblia.

Es bueno saber que no todo lo revelado quedó por escrito, pues la Biblia enseña que si se escribieran una por una, todas las cosas reveladas, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir; pero que estas han quedado por escrito en los 66 libros canónicos, para que creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengamos vida en su nombre (Jn 21:25 y 20:31).

Así, en la Biblia Dios nos dejó por escrito todo lo que Él quiso que supiéramos sobre Dios, el origen del universo, la Tierra y todo lo que en ella hay, y el pasado, presente y futuro del ser humano. El tema central de la Biblia es la salvación, y el personaje central de la Biblia es nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo.

La Biblia no es solamente un libro más en la literatura universal, pues los que saben, reconocen que es el Libro de los libros, preservado milagrosamente a través de los milenios, y que es único en la unidad que presenta, revelando que obviamente, aunque tiene muchos escritores, es el producto de un solo Autor: El omnipotente y Sabio Dios, Creador del cielo y de la Tierra y de todas las cosas que en ellos hay.

Además, es el único libro que tiene profecías que en todos los casos se han cumplido al pié de la letra y sin ambigüedades. La Biblia dice que es la palabra profética más segura, a la cual hacemos bien en estar atentos como una antorcha que alumbra en lugar oscuro. Entendiendo primero ésto, que nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios, hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2ª Pd 1:19-21).

Hay más de 3,000 manuscritos en pergaminos y papiros, con porciones de todos los libros del Antiguo Testamento, y más de 5,000, con porciones de todos los libros del Nuevo Testamento, copiados hasta con mil años de diferencia, y sin embargo, en sus 733,746 palabras, no se han encontrado más de 50 palabras diferentes o ausentes. Por eso, se afirma que aunque no se conservaron ninguno de los originales, podemos confiar en que en la Biblia, encontramos el 98% del texto original.

La Biblia fue el primer libro impreso por Juan Gutenberg en 1450, y desde entonces, a pesar de que entre las 7 mil millones de personas en el mundo, no hay más de 500 millones de evangélicos, cristianos y salvos por la fe, año con año, se venden más biblias que la suma de las ventas de los 10 libros más vendidos juntos.

Solo la Biblia se ha traducido a más de 2 mil idiomas y dialectos. Por eso se dice que nadie puede considerarse realmente sabio, si no ha leído la Biblia, y que hasta el menos instruido de los humanos, que domina el conocimiento de la Biblia, puede legítimamente, avergonzar a los que la ignoran y presumen de ser de los más entendidos en el mundo, porque las verdades de la Biblia son eternas, mientras que los conocimientos de la ciencia, ameritan cada vez con más frecuencia, ser corregidos, actualizados y cambiados. La Biblia es el único libro que para permanecer vigente, jamás, en más de 3,000 años de existencia, ha necesitado una versión corregida, aumentada o modificada.

La recomendación de Dios para todo aquel que sabia y prudentemente quiere vivir como Dios manda, gozar de una vida abundante en la Tierra, y una vida eterna en la gloria celestial, es: Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó.

No te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Serás como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae, y todo lo que hace, prosperará.

Pablo escribió: Te advierto que como hubo desde antaño falsos profetas entre el pueblo, así habrá entre ustedes falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor Jesucristo que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado; y por avaricia harán mercadería de ustedes con palabras fingidas (Jos 1:7-8; Sa 1:3; 2ª Pd 2:1-3).

Por ello, te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra, o sea la Biblia; que instes a tiempo y fuera de tiempo; convence, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Pues desafortunadamente, aún desde los tiempos mismos de Moisés, han abundado los necios que no se han sujetado a la sana doctrina bíblica, sino que teniendo comezón de oír, se han amontonado con falsos profetas y maestros que tergiversan los pasajes de la Biblia, sacando los textos fuera de contexto, conforme a sus propias concupiscencias, apartando de la verdad el oído y volviéndose a fábulas a veces tan ridículas, que es realmente sorprendente que tantos estén dispuestos a comprometer sus vidas, servicio y destino eterno, por proclamar sus mentiras, interpretaciones apóstatas (apartadas de la sana doctrina), y herejías, o sea, enseñanzas que abiertamente aseguran que Dios miente en algo que claramente dejó por escrito en la Biblia, como decir que Jesucristo no es el Creador, Sustentador de todas las cosas, y el único y verdadero Gran Dios y Salvador (2ª Ti 4:1-4; Juan 1: 1; 1ª Jn 5:20).

La razón por la cual se llevó a cabo la Reforma Protestante o evangélica, que oficialmente fue iniciada por Martín Lutero el 31 de octubre de 1517, tuvo su origen precisamente en esta razón: que la religión cristiana oficial, se alejó de las enseñanzas bíblicas, dándole igual autoridad que la Biblia, a las tradiciones y a lo que el líder expresara ex cátedra, o sea con autoridad divina.

Así, una de las grandes proclamas de la Reforma y que persiste vigente hasta hoy en las iglesias evangélicas, es Sola Scriptura, o sea, “Biblia, sólo Biblia”, queriendo decir con ello, que solo reconocemos a la Biblia, como nuestra única y final autoridad en asuntos de fe y doctrina, y que nada que no esté escrito en ella, o no pueda ser fundamentado en sus escrituras, puede enseñarse como Palabra de Dios.

06SOLA ECRIPTURANuestra Iglesia cristiana evangélica, la Iglesia Metodista de México, heredó este y otros principios fundamentales de la Reforma, como que Jesucristo es Dios; que la salvación es exclusivamente por gracia, y que hay vida después de la muerte: En el infierno para todos los que rechacen necia e imprudentemente la salvación que Dios ofrece gratuitamente con solo tener fe en Jesucristo; y en la gloria celestial, para todos los que sabia y prudentemente decidan creer, recibir y confesar a Jesús como su Gran Dios y Salvador.

Juan Wesley (1703-1791), el iniciador del movimiento cristiano evangélico llamado metodista, fue influido directamente por el prefacio de Martín Lutero (1483-1546), a la Epístola a los Romanos, en donde enfatizaba la salvación por gracia; y a través de Wesley, la Iglesia Metodista, también heredó de la reforma, la teología, o sea la interpretación humana de la doctrina o enseñanza bíblica, propuesta por Jacobo Arminio (1560-1609), que a diferencia de Juan Calvino (1509-1564), su contemporáneo y promotor en extensos escritos, de la única otra teología cristiana evangélica, el Calvinismo, no escribió mucho en su tiempo; pero que gracias a los que sus discípulos dejaron por escrito, 221 años después, Juan Wesley en su extensa literatura, desarrolló en forma congruente, y bien fundamentada bíblicamente, al grado de que actualmente la mayoría de los cristianos evangélicos, siguen la teología Arminiana-Wesleyana. Por último, nuestros artículos de religión, fueron tomados de los 39 Artículos que fueron redactados por los reformadores del siglo XVI.

Lo trascendental de todo esto para nosotros, es que actualmente, como nunca antes en la historia de la iglesia cristiana, se han multiplicado los grupos apóstatas y herejes, que apartándose de la Biblia, predican evangelios espurios y mentirosos, que solo a los ignorantes de las Sagradas Escrituras, pueden engañar. Bien lo expresó Pablo, cuando a los Gálatas les escribió diciendo:

Estoy maravillado de que tan pronto se hayan alejado del que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, les anunciare otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, sea anatema (maldito). Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno les predica diferente evangelio del que han recibido, sea anatema.

Por eso ahora, hermanos, los encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia con todos los santificados. Y que al Rey de los siglos, inmortal, invisible; al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén (Ga 1:6-9; Hch 20:32; 1ª Ti 1:17)