Acerca de la renuncia del Presidente

¿CAMBIO DE PRESIDENTE?

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El póster que aparece en esta página fue publicada en el Facebook. Más adelante pudimos encontrar también otros pósteres, denuncias y memes. Pero apareció una discusión en la misma red social, con la participación especialmente de jóvenes, definiendo posturas de la iglesia acerca de la petición al Presidente para que renuncie a su cargo ante la crisis que vive nuestro país en el presente. Parte de esta discusión fue la propuesta que transcribimos abajo.

El redactor de ella es el Lic. Iram Pérez Cano, abogado con una Maestría en Ciencia Política por el Colegio de México. Él es metodista, miembro de la Iglesia Bethel de Chihuahua, Chih. Actualmente, por razones de trabajo, vive en el Distrito Federal. Ante la actual situación mexicana, tan deplorable por revelar dos de los más grandes problemas del país, como lo es la corrupción política y la impunidad, varias personas se han dejado dominar por la desesperación, la cólera, la indignación. Dentro de tantas voces que afloran más lo pasional que lo racional, y sobre todo, carentes de trasfondo de orden espiritual, es oportuno escuchar algunas voces permeadas por la sensatez, como lo es la de Iram.

Publicamos este escrito hallado en el Facebook, pero a la vez no abandonamos nuestra protesta y denuncia contra toda la maldad de la que hemos sido objeto, pecado social contra los mexicanos, perpetrada por aquellos a quienes elegimos para que nos gobiernen bajo los criterios de justicia y verdad. Sencillamente, reprobamos toda forma de agresión hacia un pueblo que por décadas ha suspirado por dejar de verse tan impotente y humillado.


Voy a expresar mi opinión en dos partes: una como cristiano, otra como abogado y politólogo.

I. Como cristiano creo lo siguiente:

  1. La Biblia es muy clara: nos ordena respetar a nuestras autoridades, ser buenos ciudadanos y orar por los que nos gobiernan (Romanos 13:1-5, 1ª carta de Pedro 2:13-14, 1ª carta a Timoteo 2:2.).
    Ahora bien, lo anterior no significa que no podamos criticar y cuestionar el desempeño o la función de las personas que ocupan cargos públicos. De hecho, es sano que lo hagamos, pues el ejercicio de vigilar a nuestros gobernantes es parte de ser un buen ciudadano en los sistemas democráticos modernos. Tampoco significa que no podamos manifestarnos, protestar, marchar, hacer público nuestro descontento o, incluso, exigir la renuncia de nuestras autoridades. No obstante, todo esto debe llevarse a cabo en un marco de respeto por los derechos de otras personas que no compartan nuestra preferencia o visión política.
  2. Creo que hay casos excepcionales en los cuales está permitido desobedecer al gobierno, sin que esto sea contrario a la Biblia o al cristianismo:
    (a) Romanos 13:1-5, al hablar de las autoridades, en el versículo 4 señala que son “servidores de Dios para nuestro bien”. En otras palabras, esa es la función de las autoridades, buscar el bien no sólo de los cristianos sino de todos sobre los cuales ejerce poder. Ante esa situación, cuando el gobierno de manera clara se desvía de ese propósito, es válido, legítimo y necesario que todos los ciudadanos, incluidos los cristianos, se opongan al mismo.
    No obstante, muchos critican al actual gobierno, y piden una Revolución, basados más en su repudio al partido gobernante, lo cual, a mi parecer, no es justificación. Un buen ejemplo de resistencia cristiana a un gobierno que no buscaba el bien es Dietrich Bonhoeffer. Él fue un gran pastor y teólogo alemán, que se opuso abiertamente al nazismo y a la iglesia protestante que se hizo cómplice de ese sistema político. Al mismo tiempo, dirigió un seminario ilegal para pastores. Al final, Bonhoeffer fue arrestado y murió ejecutado, acusado de participar en el complot contra Hitler.
    En este punto, para asumir una postura como la de Bonhoeffer veo que faltan dos cosas: por un lado, no tenemos un gobierno represor de corte totalitario. Es más, a pesar de la corrupción de la clase política mexicana, nuestro sistema actual no se compara, ni por asomo, con el autoritarismo que se vivió entre 1930 y finales del siglo pasado. Por el otro, tampoco tenemos a un Bonhoeffer. Al contrario, sólo veo a unos cuantos ingenuos que piden “Revolución”, sin saber lo que eso implicaría. Hay algunos “románticos” que les parece atractiva la idea de un movimiento armado que derroque al gobierno. Al respecto, tuve un tío, primo de mi abuela materna. Él murió tiempo después de cumplir 90 años de edad, y de niño le tocó vivir la Revolución de 1910. Las pláticas que sostuve con él, donde me contaba lo que presenció, en realidad eran estremecedoras. Dios no permita que lleguemos a otra Revolución en este país.
    (b) En la Biblia encontramos un ejemplo muy claro de resistencia al mandato de las autoridades: cuando Pedro y Juan fueron perseguidos por predicar el Evangelio, el Concilio judío les ordenó que no lo hicieran más. En Hechos 5 se relata esta historia, y la respuesta de los apóstoles: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).
    Entonces, mientras el gobierno o las autoridades no nos estén dando una indicación que sea contraria a lo que Dios manda, no tenemos justificación alguna para desobedecer. Reitero, lo anterior no significa que no se pueda criticar el desempeño de nuestras autoridades e, inclusive, pedir la renuncia no sólo del Presidente, sino de toda la clase gobernante (aunque a mí mi parece que esto no es la solución).
  3. Muchos cristianos citan ejemplos de algunos reformadores como hombres que tuvieron determinado comportamiento político con contra del gobierno. En este punto, cabe señalar que, al final, ellos no son nuestra guía, sino lo que dice la Biblia.
    Algunas de las acciones de Lutero, por ejemplo, las podemos considerar reprobables. Martín Lutero no resistió abiertamente a las autoridades políticas. Ahora bien, una de las consecuencias que tuvieron sus tesis fue el alzamiento de campesinos en contra de los príncipes que los gobernaban. Sin embargo, el gran reformador se puso del lado de las autoridades; además, estuvo de acuerdo con la sangrienta represión mediante la cual se acabó con esos levantamientos por parte de los campesinos, masacrando a un buen número de ellos.
    Al ser metodistas, uno de nuestros ejemplos es Juan Wesley. Y aquí, contrario a lo que algunos mal interpretan, debo decir que Wesley no fue ningún revolucionario. Juan Wesley fue un gran maestro, teólogo, evangelista y, por decirlo de algún modo, activista social. Sin embargo, su activismo no se encaminó a desestabilizar al gobierno inglés, sino a transformar a una sociedad mediante la predicación del Evangelio. De hecho, algunos estudiosos consideran que el movimiento wesleyano impidió que en Inglaterra se diera una Revolución. Así que, por favor, no citen a Wesley para justificar la oposición armada y violenta al Estado.

II. Como abogado y politólogo opino lo siguiente:

  1. Estamos ante una de las crisis sociales más importantes de los últimos 20 años. Sin embargo, a mí me parece que fue peor la situación que atravesamos en 1994. Aún en esos momentos el Presidente no renunció y tampoco tuvimos una Revolución.
    Entre 1994-1995 en nuestro país se presentó una crisis económica (el “error de diciembre” y el “efecto tequila”) que afectó al sistema financiero internacional. No obstante, a pesar que el desempeño económico actual de México no es el que esperamos, de ninguna manera se compara con lo que vivimos en 1994. En ese año, además, la crisis fue también política: hubo un grupo armado que abiertamente combatió al Ejército: el EZLN. Por si fuera poco, por primera vez en casi 70 años las disputas por el poder se resolvieron mediante la violencia: el asesinato de Colosio, quien sin duda habría sido el siguiente Presidente, y el asesinato de Francisco Ruiz Massieu, uno de los principales líderes del PRI en ese momento.
    Hoy estamos enfrentando una crisis social, política y de seguridad. Los ciudadanos no confían en sus autoridades desde hace tiempo, pero a diferencia, en esta ocasión los inconformes se manifiestan en diferentes puntos del país. Las instituciones se muestran ineficientes para procesar y atender las demandas de los gobernados. Los índices delictivos y de criminalidad son preocupantes: de 100 delitos, sólo se denuncian 10, y de esos 10, sólo 1 recibe castigo. En otras palabras, tenemos un indicador de impunidad de 99%. A todo lo anterior, se suma la violencia provocada por el narcotráfico, el crimen organizado, la desigualdad social y la corrupción.
  2. Ante este –muy breve e insuficiente- diagnóstico, para tomar cualquier posición política y exigir soluciones, se debe considerar lo siguiente:
    (a) La inseguridad viene de tiempo atrás, y no es responsabilidad exclusiva del actual Presidente. No olvidemos que quien inició la “guerra contra el narcotráfico” fue la administración anterior, y aún estamos viviendo los efectos de esa decisión gubernamental que se tomó sin haber hecho estudios serios al respecto (situación que fue reconocida por el propio Felipe Calderón).
    (b) Impartir justicia y acabar con la criminalidad no es responsabilidad sólo del Presidente. El sistema de justicia se compone de Ministerios Públicos, y Jueces, los cuales tienen una función. Si un juez no sentencia a un criminal, no es culpa del Presidente. Si un Ministerio Público no hace bien una investigación y, por tanto, un criminal sale libre, tampoco se puede señalar directamente al titular del poder ejecutivo. No trato de quitar responsabilidad a EPN, sólo digo que debemos repartir las culpas como corresponde.
    (c) Mentes simplonas piden la renuncia de Peña Nieto, y dicen que, quitándolo, se pone a cualquier otra persona en su lugar y todo se solucionará. En este punto diré dos cosas: en primer lugar, cambiar al Presidente no va a tener el mínimo efecto, pues los problemas que mencioné antes son mucho más complejos y no se resuelven removiendo a un individuo, sino transformando a las instituciones. En segundo lugar, la renuncia del EPN, en estos momentos, sólo acrecentaría la crisis que vivimos pues, en ese caso, hay dos escenarios posibles (ver el artículo 84 constitucional):
  •  Primer escenario. Si al Presidente le pasa algo (muere, renuncia, juicio político, por ejemplo), lo cual le impida continuar su gestión, dentro de los 2 primeros años de su periodo (los que se cumplen, en este caso, el 1 de diciembre de 2014), se tendrían que celebrar nuevas elecciones para nombrar a su substituto. Entonces, pregunto, ¿el país está en condiciones de organizar unos comicios? ¿Vamos a tolerar campañas electorales y asistiremos a las urnas, en medio de la inestabilidad y la violencia?
  • Segundo escenario. Si al Presidente le pasa algo (mismos supuestos) luego de los 2 primeros años de su gobierno, no tendríamos nuevas elecciones sino que el Congreso deberá nombrar a la persona que ocupará la Presidencia y terminará el periodo. De nuevo, pregunto, ¿tenemos las condiciones necesarias en nuestro Congreso de la Unión para que se nombre a un Presidente, de manera rápida? ¿Existe alguien, en este momento, que pueda provocar el consenso de las fuerzas políticas para obtener ese nombramiento, y que al mismo tiempo tenga legitimidad para los ciudadanos? ¿Cuánto tiempo tardarán en encontrar y nombrar a ese individuo? ¿Esa persona nos garantizará enfrentar la crisis de manera adecuada?

Lic. Iram Pérez Cano

17 comentarios sobre “Acerca de la renuncia del Presidente

  1. Como el hermano Edgar Solís hizo alusión directa a mi persona, aquí está mi réplica a sus comentarios. Trataré de responder punto por punto, en la medida de lo posible, así que señalaré qué es lo que él escribió, y cuál es mi contestación. En nombre de la imparcialidad, espero que también esto se publique a manera de contra réplica.


    Edgar Solís: Su opinión me parece valiosa, sin embargo me gustaría precisar algunos puntos importantes y entablar un dialogo respetoso pero contrastante con usted. De entrada le digo que en mi opinión usted pareciera apoyar las casusa legitimas que provocan la indignación del pueblo mexicano, pero por orto lado pareciera que ese apoyo es mas bien solo un asentamiento condescendiente, mas no comprometido a la transformación y el verdadero cambio que necesita nuestra nación. También le pregunto: ¿Es sensato pronunciarse del lado de las causas de indignación y por otro lado expresarse a favor del “status quo” y del aparente orden de cosas?

    Respuesta: Para contestar varias de tus preguntas y posiciones, te adelanto que yo me considero institucional. No creo, de ninguna manera, que nuestras instituciones políticas y de gobierno sean perfectas, pero tampoco creo que destruirlas sea la solución. Se les debe respetar, obedecer y, por supuesto, reformar. Sólo hay una cosa peor que instituciones que funcionan mal, y esto es que no haya instituciones, pues caeríamos en la anarquía. Entonces, me puedes considerar como un “reformista institucional”, si lo quieres ver así. De ahí salen mis posturas y afirmaciones.
    ¿Esto me hace parcial, sesgado? Puede ser. Sin embargo, tú estás en la misma posición, pues partes de supuestos diferentes a los míos, y de ahí interpretas los problemas que tiene el país. ¿Es esto malo? En ningún modo. Es normal, pues cada quién tiene una forma de entender lo que pasa a su alrededor. No obstante, debemos partir de aceptar que no existe algo como una “hermenéutica imparcial”, o una interpretación completamente objetiva. El entendimiento, las posturas y las interpretaciones que hagamos, tanto de cuestiones bíblicas, cuanto de los problemas presentes en nuestra nación, dependerá de nuestra formación académica, de nuestro estudio bíblico, etc.


    Edgar Solís: ¿Es congruente la aparente apología de un fallido sistema de gobierno institucional que en la practica cotidiana se expresa en injusticia, corrupción y violencia impuesta desde ese mismo sistema?

    Respuesta: Si no se conoce bien el tema, es muy grave hacer aseveraciones de este tipo. No tenemos un gobierno o un sistema fallido. Tenemos un gobierno, un sistema y un Estado débil (muy débil), que es distinto. Si quieres ver un ejemplo de Estado y gobierno fallido puedes centrarte en el caso de Egipto (país donde, por cierto, hubo revolución, en la llamada “primavera árabe”, o bien, el caso de Siria). Mi idea en este punto es que necesitamos reformas que permitan acabar con la corrupción, la inseguridad y la injusticia.


    Edgar Solís: ¿La argumentación parcial e inclinada hacia el sistema de opresión, es compatible con los principios de justicia social del evangelio?

    Respuesta: Yo no defiendo a un “sistema de opresión”. Sé que la situación del país es muy delicada. En mi intervención mencioné varias cosas acerca de la tremenda desigualdad que caracteriza a México. Conozco la injusticia de primera mano, pues tuve la oportunidad de trabajar en los tribunales federales, donde nos llegaban casos de todo tipo. A mí me parece más parcial e inclinado caracterizar al “sistema de opresión” directamente con la figura del actual Presidente. No digo que EPN está libre de responsabilidades, pero de ahí a señalarlo como sinónimo de “opresión” es un exceso. Sobre todo porque esto es el resultado de situaciones que se han acumulado desde décadas atrás, cuando él no era aún Presidente.


    Edgar Solís: ¿Cual sistema de interpretación bíblica siguió para la citación de Romanos 13:1-5, 1ª Pedro 2:13-14, y 1ª Timoteo 2:2
 ? También podemos decir que la Biblia es muy clara con respecto a la justicia y la verdad, es muy clara en muchos temas de dignidad humana y de justicia social, en el Nuevo Testamento sobre todo con respecto al establecimiento del reino de Dios sobre la tierra a través de la predicación del Evangelio y no a través del gobierno humano, por que éste siempre tendrá la tendencia de ser corrupto y opresor. En mi opinión veo como muy tendencioso el hecho de apoyar algún sistema de gobierno humano con solo la citación de pasajes Bíblicos, sin contexto histórico y sin una hermenéutica imparcial.
    No podemos ejercer una interpretación alejada de la contextualización. Si utilizamos una interpretación literal de todos los pasajes bíblicos viviríamos en un caos fundamentalista. Bajo esta simple y literal lectura del pasaje e interpretación del mismo deberíamos respetar a todos los diferente gobiernos opresores del mundo a lo largo de toda la historia de la humanidad. Incluyendo imperios asesinos, emperadores, reyes corruptos e injustos, regímenes totalitarios o autoritarios, lideres autócratas y dictadores.

    Respuesta: Se debe recordar que una de las primeras reglas de la interpretación es la siguiente: “sólo se interpreta aquello que no es claro”. En otras palabras, si el texto o el pasaje no es confuso, no se debe buscar el sentido. En este caso, la instrucción de quienes escriben es muy clara. Es decir, cuando Pablo escribe que debemos orar por quienes nos gobiernan, literalmente está diciendo eso. Yo no veo razón para afirmar que el apóstol diga que intercedamos por nuestras autoridades, y que en realidad esté utilizando una metáfora. Y lo anterior no me hace fundamentalista. Si aceptamos tus prácticas interpretativas, entonces caeremos, eso sí, en un caos liberal. Ojo, lo anterior no significa que tengamos que estar de acuerdo con la política, la forma de gobernar, las reformas o la administración del actual Presidente, pero eso no nos exime de lo que ordenó el apóstol Pablo. Si vamos a empezar a interpretar como nos convenga, o como mejor nos parezca, yo podría hacer lo propio con la obligación de dar diezmos, y entonces veremos quién es el fundamentalista.

    Un análisis histórico, social, cultural y contextual de, por ejemplo, el tiempo en que fue escrita la 1 carta a Timoteo, nos revela lo siguiente: cuando Pablo instruye a Timoteo a orar por sus gobernantes, el emperador era Nerón. Del mismo modo, debo decir que el propio D. Bonhoeffer oraba por la salvación de Hitler. No creo que ninguno de los dos lo hiciera en un sentido no literal, y tampoco creo que esto necesite más interpretación. Sostener lo anterior no es “fundamentalismo”, sino sentido común.

    Ahora, yo nunca justifiqué tolerar los gobiernos represores. De hecho, señalé que cuando un gobierno se desvía claramente de su propósito, que es buscar el bien de todos sus miembros, creo que es nuestra obligación resistirlo y oponernos a él. Sin embargo, mi problema es con aquellos que basados en su repudio al actual partido gobernante, o al propio EPN, forzosamente quieren ver represión en todo lo que hace el gobierno, y con eso justificar un levantamiento armado. Insisto, no estoy diciendo que la actual administración no tenga fallas, defectos, errores. Pero de ahí a que exista una auténtica represión como una manera de gobernar, es un mundo de diferencia. Si existiera verdadera represión como una forma sistemática de ejercer el poder, para empezar, no tendríamos todas las marchas que se han presentado en los últimos meses. Tu problema es que quieres hablar de represión en todo lo que hace el gobierno, sin fundamentarlo. Pregunto: ¿esta es la objetividad e imparcialidad que tanto defiendes?


    Edgar Solís: Bajo esta óptica nuestra independencia (1810) y revolución (1910) serían eventos totalmente opuestos al plan de Dios y nuestros héroes mexicanos serían (o son?) unos malditos rebeldes.

    Respuesta: Me parece un verdadera desatino equiparar nuestro actual gobierno con el sistema monárquico que dominó a México durante tres siglos. Del mismo modo, es una exageración y un despropósito compararlo con la dictadura de Porfirio Díaz. Como recursos retóricos y discursivos son muy útiles; sin embargo, aquí se trata de hacer un análisis serio, metodológico y con fundamento en evidencias. Las condiciones actuales del país no tienen nada qué ver con la de aquellos episodios de nuestra historia, donde claramente el gobierno no era para nada en beneficio de los ciudadanos. Sin hacer menos la desigualdad económica y social que hay en gran parte de nuestra nación, no hay punto de comparación con la Independencia y con la Revolución. Ningún examen riguroso desde el punto de vista político, histórico, social y económico resistiría dicho intento de análisis.


    Edgar Solís: El testimonio del pasado es que a través de la historia de la iglesia y su interpretación de las escrituras se han logrado importantes cambios en las estructuras sociales, solo por citar algunos ejemplos: Los derechos de las mujeres, los niños y la abolición de la esclavitud, etc.

    Respuesta: Estoy de acuerdo con lo que dices. Por eso, en mi comentario original, señalé que Juan Wesley logró transformar a Inglaterra mediante la predicación del Evangelio, y que varios estudiosos consideran que el evitó una revolución, pues el movimiento wesleyano renovó a la Gran Bretaña en sus estructuras económicas, morales y sociales.


    Edgar Solís: La citación de romanos 13 para una sujeción y respeto del gobierno debe ser leída en su contexto histórico: Esta enseñanza del Apóstol Pablo acerca de la obediencia a los gobernantes debe ser vista a la luz de las realidades políticas del primer siglo. Algunos eventos importantes como el éxito de las revueltas macabeas del segundo siglo antes de Cristo y el alzamiento del partido Zelote en el primer siglo levantó las aspiraciones de la autonomía judía y su liberación de la opresiones del imperio Romano.
    En el primer siglo estos sentimientos de libertad incitaron a los Judíos (Seguidores de la tradición religiosa Judía) a propiciar revueltas fiscales ( o sea no pagar impuestos) además de insurrecciones y revueltas en Roma y Alejandría. También se registran protestas en contra del emperador Calígula y del prefecto de Palestina; Poncio Pilatos. Menos de una década de que Pablo escribiera la carta a los Romanos los judíos fueron expulsados de Roma por el emperador Claudio, y menos de una década después de que Pablo escribiera la misma carta los Judíos Zelotes lanzarían una guerra mayor en contra de la ocupación romana de Palestina en el año 66 D.C.

    Respuesta: Aquí difiero contigo por dos puntos:

    En primer lugar, hablas de interpretar los pasajes dentro de un marco temporal, histórico y cultural. Inmediatamente después descontextualizas el mismo pasaje. Pablo escribió pensando en las circunstancias políticas, históricas y culturales del I siglo, las mismas que a él le tocó vivir. No encuentro fundamento alguno para afirmar que Pablo pensaba en las revueltas de los macabeos. Pondré un ejemplo que ya cité antes: cuando Pablo escribió la 1 carta a Timoteo, y le dice que debemos orar por quienes están en autoridad, el emperador era Nerón, mismo que persiguió, torturó y asesinó a cristianos de manera sistemática. ¡Eso sí era opresión! ¿Alegaremos que Pablo no sabía que Nerón era el emperador y por eso pidió que se orara por él, o que estaba hablando en un sentido no literal?

    En segundo lugar, me parece sumamente incongruente tratar de interpretar y deducir una ética cristiana en el ámbito de la política utilizando ejemplos de aquellos que fueron los primeros en oponerse a Cristo, al cristianismo y a sus enseñanzas: los judíos. ¿Por qué deben servir como ejemplo, cuando nunca aceptaron la autoridad de Jesús, y menos de los apóstoles? ¿Afirmaremos, entonces, que nuestra guía de conducta son ellos? ¿Imitaremos a aquellos que no creen en la autoridad del Nuevo Testamento?

    Algunos podrían considerar que tu hermenéutica es “liberal”; a mí mi parece que es peligrosa y, francamente, absurda, sin más fundamento que el deseo de encontrarle “mangas al chaleco”. En otras palabras, buscas por todos los medios explicar que Pablo, cuando dijo “oren por sus gobernantes”, en realidad quería decir “imiten a los macabeos y a los zelotes”. Creo que ni siquiera Bultmann, con su interpretación más liberal, se habría atrevido a sostener semejante barbaridad.


    Edgar Solís: Fue a la luz de estas convulsiones sociales que Pablo insta los creyentes a obedecer a las autoridades gobernantes solo como “Servidores de Dios para bien” V. 4 subrayo PARA BIEN …

    Respuesta: En efecto, no podemos negar las convulsiones sociales de la época, pero es ilógico señalar que cuando Pablo dice que oremos por las autoridades, en realidad quiere decir que debemos imitar la conducta de aquellos judíos. Insisto, lo anterior no es una prohibición para exigir resultados, honestidad, transparencia y buena administración a nuestros gobernantes. Mi objeción original siempre ha sido sobre la necesidad o la justificación de una “revolución” basándonos en las condiciones actuales del país.


    Edgar Solís: … pero ¿Qué pasa cuando la autoridad ejerce su dominio de manera corrupta y no para castigar al malo si no para infundir temor al bueno? En una abierta contradicción al verso 3 de Romanos 13? Que dice: “Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo…” ¿Qué pasa entonces con Romanos 12 ? Donde somos llamados a no amoldarnos a este sistema corrupto? y donde debemos comprobar cual sea la BUENA voluntad de Dios agradable y PERFECTA? Qué pasa con Romanos 12: 9 donde nos dice: “Aborreced lo malo y seguid lo bueno? Esto no es una invitación seguir a los lideres políticos si no a obedecer a Dios, quien es un ser moral muy superior a cualquier autoridad gobernante.

    Respuesta: Si te tomas la molestia de leer con cuidado lo que escribí, mi comentario respecto a Romanos 13 fue el siguiente, y aquí me cito textualmente:

    “2.- Creo que hay casos excepcionales en los cuales está permitido desobedecer al gobierno, sin que esto sea pecado: (a) Romanos 13:1-5, al hablar de las autoridades, en el versículo 4 señala que son “servidores de Dios para nuestro bien”. En otras palabras, esa es la función de las autoridades, buscar el bien no sólo de los cristianos sino de todos sobre los cuales ejerce poder. Ante esa situación, cuando el gobierno de manera clara se desvía de ese propósito, es válido, legítimo y necesario que todos los ciudadanos, incluidos los cristianos, resistan al mismo”.


    Edgar Solís: Que yo sepa hasta ahora ningún evangélico responsable ha pedido una revolución armada. (Me gustaría leer al tal autor y entrar en dialogo con él).

    Respuesta: En efecto, ningún evangélico responsable ha pedido una Revolución. Como se señala en la publicación que leíste, mi opinión fue en un contexto determinado: existe un grupo de Facebook para los miembros de mi iglesia en Chihuahua. En ese grupo alguien publicó una fotografía donde aparecen personas protestando contra el gobierno de EPN (lo cual está bien y es válido), y en la foto se ve a un individuo que sostiene una pancarta con consignas antigubernamentales, y al lado el escudo de la Iglesia Metodista de México. Algunos de los miembros de mi iglesia empezaron a decir, muy a la ligera, que era el comienzo de otra Revolución. Fue ahí donde expresé mi punto de vista. Por eso en mi artículo hice hincapié en el tema de que no es deseable otro movimiento armado que derroque al gobierno, pero nunca dije que la gente no debía manifestarse en contra de actos corruptos por parte de nuestros gobernantes.


    Edgar Solís: El repudio generalizado a las practicas tradicionales de muchos de los abusos del PRI (aclaro que no afirmo ni generalizo que todas las personas del PRI sean malas, puede haber algunos miembros de este partido que sean personas honestas, pero en general el sistema es corruptor) es totalmente legitimo y diría yo hasta necesario y moralmente obligado de parte de los cristianos Metodistas, creo que es por lo menos debatible no estar indignado con un sistema de partido que representa lo peor de la clase política de este país.

    Respuesta: Estoy de acuerdo con repudiar la corrupción y la injusticia. Insisto, mi comentario fue que yo no veía legítima una Revolución, pero nunca que no se manifestaran. De nueva cuenta, transcribiré lo que señalé: “Ahora bien, lo anterior no significa que no podamos criticar y cuestionar el desempeño o la función de las personas que ocupan cargos públicos. De hecho, es sano que lo hagamos, pues el ejercicio de vigilar a nuestros gobernantes es parte de ser un buen ciudadano en los sistemas democráticos modernos. Tampoco significa que no podamos manifestarnos, protestar, marchar, hacer público nuestro descontento o, incluso, exigir la renuncia de nuestras autoridades. No obstante, todo esto debe llevarse a cabo en un marco de respeto por los derechos de otras personas que no compartan nuestra preferencia o visión política”.


    Edgar Solís: Percibo que usted dibuja una clara preferencia política, y no muestra imparcialidad…

    Respuesta: Así es, como dije antes, soy institucional y en ese sentido mis opiniones estarán sesgadas, del mismo modo que tú tampoco eres objetivo e imparcial al cien por ciento, pues tienes una postura muy clara que influirá en tus comentarios, en este caso, un evidente repudio al gobierno (lo cual es válido y no es objeto de mi crítica) y un deseo por la renuncia de EPN. Además, aplicas para cuestiones políticas una lógica, esa sí, fundamentalista: “el que no está conmigo, es contra mí”. Esta manera de razonar es válida desde el punto de vista religioso, donde la salvación del alma está en juego. No obstante, en cuestiones políticas, donde debe haber un debate, no se tendría que aplicar.


    Edgar Solís: … usted está en desacuerdo con el repudio ciudadano de un partido, que ente otros males a sido el originador y precursor del sistema corrupto y corruptor en México, el de los fraudes electorales, de las cuotas de poder de la corrupción económica, el de los asesinatos y crímenes, el de las matanzas del 68, de Aguas Blancas en los noventas, de la persecución y asesinato de las voces disidentes, el de Díaz Ordaz. Echeverría, López Portillo, Salinas De Gortari, Ernesto Zedillo, el de Tlatlaya y Ayotzinapa, la Larga lista de los males de este sistema y las fechorías de estos personaje sería interminable, me conmocionó y me pregunto ¿Cómo alguien (Cristiano, pastor o lo que sea) puede apoyar a un partido cualquiera que este sea (PRI, PAN, PRD, PT, MORENA ETC. ) cuando este representa lo peor de la historia política de nuestra nación? ¿Cómo dice no apoyar a la opinión que se manifiesta en contra de todo lo horrendo que representa a este partido lleno de practicas corruptas?

    Respuesta: Yo nunca dije que la gente debe aceptar al PRI. De nueva cuenta, hay que leer con más cuidado. Mi comentario fue: “No obstante, muchos critican al actual gobierno, y piden una Revolución, basados más en su repudio al partido gobernante, lo cual, a mi parecer, no es justificación.” Mi objeción es que algunos que no quieren a EPN (lo cual es válido) claman por una “Revolución”, pero se basan más en su odio al PRI que por la gestión de Peña Nieto. Es válido rechazar al PRI, pero no me parece que esto sea razón suficiente para pedir otro movimiento armado. Ese es mi punto.

    Ahora bien, aquí varios comentarios:

    Es un auténtico sinsentido juzgar al PRI actual, y a EPN, por lo que hicieron priístas de hace 50 años. Citas una lista de episodios que representan lo peor de nuestra historia política moderna; los repruebo, igual que tú. Sin embargo, estás cometiendo un error fundamental de juicio: asumir que el PRI de 2014 es igual que el PRI de 1946 y, más aún, que los priístas de hoy son responsables por lo que pasó, por ejemplo, en 1968, cuando EPN tenía 2 años de edad. En este punto, tu argumento se vuelve puros lugares comunes, meras frases que, insisto, retóricamente son útiles, pero no resisten un análisis serio. No es mi intención hacer una narrativa de la historia del PRI, lo cual me llevaría una eternidad. La idea principal es: no puedes culpar a EPN ni al PRI de 2014 por los actos de Echeverría o Díaz Ordaz. Hacerlo es tan ridículo como responsabilizar a los cristianos protestantes modernos por lo que Juan Calvino hizo con Miguel Servet. Exígele a EPN todo lo que quieras, siempre que sean cuestiones relativas a su administración, y no por lo que sucedió en los tiempos de Plutarco Elías Calles.

    Finalmente, quien muestra un sesgo bastante marcado eres tú. Acusas al PRI de ser el culpable de las masacres de Tlatlaya y de Ayotzinapa. En honor de la verdad, imparcialidad y objetividad que tanto citas, debemos repartir las culpas que corresponden: por una parte, el episodio de Tlatlaya fue responsabilidad de algunos integrantes del Ejército, los cuales ya fueron detenidos y están siendo procesados. Por la otra, que no se te olvide que la desgracia en Ayotzinapa provino de la actuación de un alcalde de un partido diferente al PRI. Entonces, en este punto, me gustaría me explicarás por qué el Revolucionario Institucional es el responsable de Ayotzinapa. Se trata de hacer análisis serios, no de dejarnos llevar por la frustración y despotricar con una serie de comentarios viscerales.


    Edgar Solís: Pero no leo criticas directas de su parte al sistema que sostiene la impunidad y la corrupción…

    Respuesta: Otra vez, citaré lo que escribí: “Hoy estamos enfrentando una crisis social, política y de seguridad. Los ciudadanos no confían en sus autoridades desde hace tiempo, pero a diferencia, en esta ocasión los inconformes se manifiestan en diferentes puntos del país. Las instituciones se muestran ineficientes para procesar y atender las demandas de los gobernados. Los índices delictivos y de criminalidad son preocupantes: de 100 delitos, sólo se denuncian 10, y de esos 10, sólo 1 recibe castigo. En otras palabras, tenemos un indicador de impunidad de 99%. A todo lo anterior, se suma la violencia provocada por el narcotráfico, el crimen organizado, la desigualdad social y la corrupción”.

    Quizá el motivo de tu crítica hacia mí es que, a diferencia de ti, no asocio el “sistema corrupto” en su totalidad con el PRI. En esto tienes razón, porque el sistema político es un fenómeno sumamente complejo que no se limita a un sólo partido político y, por tanto, las debilidades de nuestro régimen no son atribuibles sólo a este organismo. Que en México se castigue uno de cada cien delitos no es culpa del PRI, sino una falla de las instituciones del sistema de justicia: jueces, ministerios públicos, policías investigadoras. No se puede afirmar, como tantas veces haces, que el sistema político sea sinónimo del PRI. Si gustas, te puedo recomendar bibliografía al respecto, para que aprendas a distinguir.

    Finalmente, si mi análisis de la situación de México no fue más profundo se debe a que el tema no era ese, sino una opinión puntal sobre la conveniencia o no de que renuncie EPN, y la justificación de una revolución.


    Edgar Solís: Usted dice: “Es más, a pesar de la corrupción de la clase política mexicana, nuestro sistema actual no se compara, ni por asomo, con el autoritarismo que se vivió entre 1930 y finales del siglo pasado.” Y yo le contesto que tal vez no en números pero si en prácticas.

    Aquí si creo que usted me perdió totalmente. ¿Qué es según usted un sistema totalitario? Una rápida búsqueda de estudiante de secundaria en Wikipedia nos da una idea general: El totalitarismo es una forma de estado es decir, una forma de organizar los cuatro componentes del mismo (Territorio, población , gobierno poder y según el autor, también el jurídico o el derecho). El totalitarismo no es simplemente una forma de gobierno es una organización en cuanto a las personas que ejercen el poder, toda una forma de estado, de tipo no democrático que se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos humanos. Sin embargo, se diferencia del autoritarismo en que en el totalitarismo existe una negación de la libertad y los derechos individuales, desconociendo además la dignidad de la persona humana, convirtiendo las clases sociales en masas. Me pregunto si ¿puede ser sutilmente influida por los medio de comunicación? El totalitarismo considera el estado como un fin en sí mismo, y por tanto lo maximiza, y dado que el poder existe para el fin de las cosas, si consideramos al Estado un fin, estos dos componentes de la política son correlativos, como consecuencia un Estado más grande nos da un poder más grande. Así el poder del estado totalitario lo puede todo porque el fin lo abarca todo. Mussolini (que usó por primera vez el término «totalitarismo») graficó esto en el eslogan «todo en el estado, todo para el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado». No es el Estado para las personas, sino que las personas son para el Estado. Yo pienso que en el sistema o en la promoción claro que en México se vive un muchos componentes de un autoritarismo, y hasta muy probables tintes de totalitarismo de estado político.

    Por que en palabras de Octavio Paz, se pueden ver fuertes rasgos de un “Sistema hegemónico” recordemos que Paz tuvo el valor de renunciar a ser embajador de México en la India tras los vergonzoso actos represores y TOTALITARIOS del 68. Este sistema se ha perpetuado en lo que Vargas Llosa denominó como una “dictadura perfecta” y que si bien no ha sido ejercido por un solo personaje, si ha usado a todo el sistema político para proteger sus privilegios, incluso usando a la supuesta “oposición” para ejercer su dominio.

    Respuesta:

    1.- Para empezar, si quieres que tu opinión sea respaldada con datos serios, no cites a Wikipedia. Ese tipo de páginas, como bien dices, son para estudiantes de secundaria, donde cualquiera puede publicar lo que mejor le parezca, sin el menor rigor metodológico o científico. Aspiramos a una discusión sería, así que, por favor, hay que usar fuentes legítimas.

    2.- Si te perdiste con mi comentario es porque confundes “totalitarismo” con “autoritarismo”. Ambos son sistemas políticos (sistema político entendido como el método por el cual se llega a decisiones en los asuntos públicos); no obstante, son fenómenos muy diferentes.
    El totalitarismo es un sistema político basado en la identificación de grandes sectores de la población con los dirigentes, con gran activismo y participación de la población en organizaciones controladas por y al servicio de los líderes, donde el control social se ejerce mediante la manipulación de los miedos sociales, y en el cual el poder es centralizado en un individuo o en un pequeño grupo que no está sujeto a ningún tipo de responsabilidad y no pueden ser removidos usando vías pacíficas o institucionales (Linz, 2000: 66).
    Autoritarismo, en cambio, es un sistema cuya característica central es el limitado pluralismo político, sin una extensiva movilización política, salvo en algunos puntos en su desarrollo, y en donde el líder o grupo dominante ejercita el poder dentro de ciertos límites formales, aunque mal definidos. En este régimen no hay un partido único, sino privilegiado (Linz, 2000: 159-162).

    Aquí, con todo respeto, sobra que creas que en México hay rasgos de totalitarismo. Ni el más crítico de la política mexicana ha afirmado una cosa así. Todos los estudiosos del sistema político mexicano aceptan que en nuestro país tuvimos un autoritarismo. El investigador más reconocido en este tema fue Juan Linz (te recomiendo sus libros, por si quieres analizar el tema con seriedad y no con base en lo que dice Wikipedia). Linz consideró a México como el mejor ejemplo de un sistema autoritario exitoso.

    3.- Octavio Paz, sin duda alguna, ha sido una de las mentes más brillantes que ha dado México. Sin embargo, como analista político era un excelente poeta. Es decir, no porque Paz haga una crítica en automático significa que es verdad, y más si la opinión no fue en su área de especialidad. Al respecto, debo decir que la denominación “sistema hegemónico de dominación”, con la cual Paz se refirió al régimen que gobernó a México, es una clasificación que él inventó, y en realidad sólo es otro término utilizado para referirse al mismo fenómeno: el autoritarismo.

    4.- Es una ironía que cites a Vargas Llosa para criticar al PRI. Si te tomas el tiempo de leer sus ideas políticas, y no sólo sus novelas, te darás cuenta que ideológicamente él es de posturas conservadoras y no revolucionarias. De hecho, varios de sus seguidores se refieren a él como “su fascista favorito”. Además, la crítica que Vargas Llosa hizo al PRI fue porque éste se consideraba un partido de “avanzada”, cuando en realidad era conservador. Por último, el comentario para Vargas Llosa es el mismo que para Paz: como analista político, es un excelente novelista.


    Edgar Solís: Recientemente el director de HRW (Human Rigth Watch) José Manuel Vivanco en entrevista con el periodista Jorge Ramos hizo fuertes declaraciones acerca del grado de degradación con respecto los derechos humanos en México. Entre otras cosas Dijo: “En México la impunidad es la regla”. “No cabe la duda alguna de que el caso de Ayotzinapa es un Crimen de ESTADO” “México es un estado que no ofrece resultados en materia de derechos humanos y seguridad ciudadana.” México es y tiene un sistema represor y corruptor. Es indignante que usted nos sugiera que por que no tenemos el nivel de represión de la Alemania Nazi no nos debemos de indignar.

    Respuesta: De nueva cuenta, yo nunca dije que en México todo fuera miel. Hay graves violaciones a los derechos humanos. Tenemos una crisis institucional, pues nuestras organizaciones políticas no son capaces de satisfacer las demandas de justicia y seguridad. Sin embargo, reitero, esto no se puede atribuir al PRI. El PRI es sólo una parte más de este sistema. Además, yo no señalé que no se indignaran por no tener el nivel de represión del nazismo. Mi comentario fue que si tuviéramos ese grado de opresión, se justificaría una Revolución. Voy a citar lo que escribí sobre la situación en México.

    “Ahora bien, lo anterior no significa que no podamos criticar y cuestionar el desempeño o la función de las personas que ocupan cargos públicos. De hecho, es sano que lo hagamos, pues el ejercicio de vigilar a nuestros gobernantes es parte de ser un buen ciudadano en los sistemas democráticos modernos. Tampoco significa que no podamos manifestarnos, protestar, marchar, hacer público nuestro descontento o, incluso, exigir la renuncia de nuestras autoridades”.

    Entonces, es indignante que critiques mi opinión sin haberla leído ni entendido bien.


    Edgar Solís: Usted dice en otro párrafo: “…tampoco tenemos a un Bonhoeffer. Al contrario, sólo veo a unos cuantos ingenuos que piden “Revolución”, sin saber lo que eso implicaría.” Esto me parece un comentario desafortunado, no conozco hasta ahora a un cristiano contemporáneo bien cimentado en la piedad cristiana que pida una revolución armada. Aunque si los hay en la historia del metodismo mexicano .De todos modos no se necesita tener a un teólogo famoso o intelectual renombrado para legitimar la indignación y la protesta ciudadana. Además en México claro que hay muchos intelectuales que no tal vez Teólogos en profesión pero si lideres de alto calado intelectual en una clara oposición al sistema corrupto y corruptor del PRI- gobierno.

    Respuesta: Ya puse el ejemplo de cristianos metodistas de mi iglesia en Chihuahua que sí piden una Revolución. También los veo aquí, en el DF, y su justificación es que “Wesley fue un luchador social”.


    Edgar Solís: Con menosprecio usted dice: “Mentes simplonas piden la renuncia de Peña Nieto, y dicen que, quitándolo, se pone a cualquier otra persona en su lugar y todo se solucionará.” Pedir la renuncia de EPN no es producto de una “mente simplona.” Para empezar todos estamos de acuerdo que cualquier persona que muestre incompetencia, o deshonestidad en cualquier trabajo se le puede despedir o se le exige la renuncia.

    Respuesta: Pedir la renuncia de EPN, en efecto, no es producto de una mente simplona. Pensar que la renuncia de EPN es la solución, sí lo es. La gente no se da cuenta de la grave crisis política e institucional en que caería el país si por cualquier motivo no tuviéramos al titular del Ejecutivo federal.
    Voy a explicar otra vez qué pasaría si nos faltara el Presidente en estos momentos: como ya se cumplieron dos años de su gobierno, al renunciar EPN no se convocará a nuevas elecciones. Lo que se tendría qué hacer, constitucionalmente, es nombrar al Presidente Substituto. El nombramiento lo haría el Congreso de la Unión. Así, reitero mis preguntas y, si me las respondes todas, te concederé la razón: ¿tenemos las condiciones necesarias en nuestro Congreso de la Unión para que se nombre a un Presidente, de manera rápida? ¿Existe alguien, en este momento, que pueda provocar el consenso de las fuerzas políticas para obtener ese nombramiento, y que al mismo tiempo tenga legitimidad para los ciudadanos? ¿Cuánto tiempo tardarán en encontrar y nombrar a ese individuo? ¿Esa persona nos garantizará enfrentar la crisis de manera adecuada?


    Edgar Solís: Tal vez usted mucho mas que yo debe conocer la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, y ésta abre la oportunidad para que se de una dimisión o renuncia. Además usted sabe que según el artículo 39 de la constitución política de México, es el pueblo quien tiene la soberanía de la nación, no el presidente en turno y quien además en su toma de protesta dice: «Protesto guardar y hacer guardar la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la nación me lo demande».

    Respuesta: Como abogado debo decir, respetuosamente, que tu hermenéutica constitucional es peor que tu hermenéutica bíblica. Ya que párrafos atrás exigías rigor con la interpretación de los textos, aplicaré el mismo rigor en lo que se refiere a la Constitución.
    En este punto, cometiste el mismo error de las sectas: sacaste un texto de su contexto. La Constitución se debe interpretar de manera sistémica, es decir, como un todo (de la misma forma que la Biblia se interpreta como un todo).
    Si te tomas la molestia de leer el artículo 41, que aparece unos renglones más adelante, te darás cuenta que dice: “El pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión, en los casos de la competencia de éstos, y por los de los Estados, en lo que toca a sus regímenes interiores, en los términos respectivamente establecidos por la presente Constitución Federal y las particulares de los Estados, las que en ningún caso podrán contravenir las estipulaciones del Pacto Federal”.
    Estos artículos, interpretados en su conjunto y como parte de una misma norma, significan que si bien el recipiente original de la soberanía es el pueblo, en el momento en que éste se organiza y promulga una Constitución, la cual establece un gobierno, la soberanía se transmite a la ley fundamental, y se ejercitará por medio de los órganos gubernamentales. Entonces, el artículo 39 no es una licencia para quitar y poner Presidentes cada que se le ocurra a la gente, para esto existe un procedimiento que se describe en los artículos 83 al 85 constitucional. Sólo con esos procedimientos se puede cambiar del Ejecutivo. Esto no es un régimen parlamentario para convocar a elecciones cuando el Primer Ministro pierde legitimidad.


    Edgar Solís: Pedir la renuncia del presidente no es producto de una mente “simplona”, mas bien creo que es más simplón una mentalidad conformista y entreguista a la serie de injusticias y corrupción de la que todos los mexicanos hemos sido victimas. Permanecer igual y no reaccionar o denunciar la injusticia, impunidad y corrupción eso si es simplón. La responsabilidad y el cumplimiento cabal de quien ostenta el poder ejecutivo en México debe ser exigida y monitoreada por todo el pueblo. Le pregunto: ¿Serán mentes simplonas la de los miles de agravados y desposeídos en México? ¿Serán mentes simplonas los familiares de las victimas de la impunidad? ¿Serán mentes simplonas los millones de afectados por la inseguridad y la ineptitud de un gobierno que se aferra al poder como un perro a su hueso? ¿Serán mentes simplonas las de las familias de los muertos y desaparecidos?

    Respuesta: Si la renuncia se pide pensando que es la solución, mi respuesta es: sí, son mentes simplonas. No voy a minimizar el dolor, la angustia y el sufrimiento de miles de personas en México, víctimas de la violencia y la injusticia. Sin embargo, que seas un agraviado, desposeído, afectado por la impunidad y la inseguridad, no significa que tengas ideas brillantes per se. Yo también he sido víctima de la inseguridad: me han intentado extorsionar, estuve en 3 ocasiones a menos de 20 metros de donde asesinaron a alguna persona, fui encañonado con armas de fuego, y un tío mío fue privado de su libertad. No obstante, eso no me hace un experto en solucionar crisis políticas gubernamentales, ni implica que mis propuestas para resolver los problemas deban ser aceptadas en automático.
    Para una decisión de ese tipo se deben evaluar todas las consecuencias. Una renuncia, además de que no solucionaría nada, sólo agravaría la situación. En primer lugar, podríamos estar algunos meses esperando a que el Congreso nombre a quien concluiría el periodo hasta 2018. En estos momentos de crisis, entonces, ¿afirmas que la mejor solución es descabezar al gobierno?
    La renuncia del Presidente, además, repercutiría en la economía: fuga de capitales e inversiones, inflación, devaluación, etc. ¿Queremos alterar más la delicada situación financiera del país? Cuando pienso en la renuncia, yo veo este panorama. Se trata de remediar los problemas del país, no de empeorarlos.


    Edgar Solís: ¿Serán mentes simplonas las de la gran e inmensa mayoría de los intelectuales de este país que han exigido un desempeño integro y justo del presidente y su gobierno como; Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo, Armando Bartra, entro muchos otros? ¿O politólogos expertos como Denissse Dresser, Jesús Silva Herzog Marques. Alfredo Jalife, etc? además recordemos que ha habido claros opositores al sistema corrupto del PRI-gobierno que ya fallecieron, y que eran todo, menos “mentes simplonas” como Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y que además este ultimo era metodista. Creo que decir que todos los que exigimos un cambio en este sistema somos “mentes simplonas” lo pone en una posición muy comprometida con respecto al conocimiento de la magnitud del problema.

    Respuestas: Los nombres de los intelectuales que citas como la “inmensa mayoría” me revela la razón de tu sesgo. Sólo escuchas a una parte del “círculo rojo”. Sugiero que amplíes tus fuentes de información. Existen otros noticieros, además del de Aristegui. Dos de los intelectuales que citas dan clases en la escuela donde hice mi maestría, y uno de ellos fue mi profesor. Eso no significa que esté de acuerdo con todo ni con la mayor parte de lo que dicen. Ambos tienen una motivación muy personal, por su preferencia política. Y, reitero, yo nunca he señalado que las cosas deban seguir igual. Pero no me parece que la solución sea exigir la renuncia de EPN. Sin embargo, como ya me he referido antes, estoy de acuerdo en exigir un desempeño íntegro de nuestras autoridades.

    Ahora, van varias veces que mencionas al “PRI-gobierno”. Este concepto fue elaborado por la oposición antes del 2000. La idea era que el PRI y el gobierno federal eran casi una misma cosa, pues estaban unidos en una especie de simbiosis. La consecuencia lógica de esa afirmación era que si algún día el PRI era sacado de la Presidencia, desaparecería como partido político. Como te puedes dar cuenta, luego del año 2000 esta hipótesis se probó falsa. Entonces, te sugiero que no la uses más, pues es una idea del siglo pasado, inclusive antes de que llegara la alternancia. Es un consejo para que mejores tu argumentación, con teorías actualizadas.


    Edgar Solís: Cambiar al presidente, definitivamente no creara por arte de magia el honor y la justicia que se necesita en México, pero seria un paso contundente para la transformación política de este país y es una demanda justa de quienes nos sentimos agraviados por este régimen corrupto, e impune.

    Respuesta. Vuelvo al mismo punto: renuncia el Presidente, ¿y luego qué? Te concederé la razón si me dices quién será el nuevo titular, y en cuánto tiempo se le nombrará. Insisto con mi análisis: la renuncia de EPN no será un gran paso, ni mucho menos contundente, porque estamos ante una crisis de las instituciones, no ante una crisis solamente de gobierno. Si no hay un plan definido de reformas y cambios en las áreas sensibles, remover al del Ejecutivo servirá de nada.

    Además, debo remarcar que es un error identificar a todo el régimen político con la figura de EPN. Un régimen político se forma por todas las instituciones de gobierno: poder ejecutivo, legislativo, judicial, gobiernos estatales, municipios, organismos autónomos. Insistir en que el PRI y EPN son todo el régimen es una reducción absurda.


    Edgar Solís: En México existen condiciones constitucionales para lograr cambios.

    Respuesta: En efecto, esa es mi postura, que se pueden lograr cambios respetando la institucionalidad establecida.


    Edgar Solís: Yo personalmente no comparto la idea de que esta transformación deba ser violenta o armada, pero apoyo a aquellos que legítimamente piden que el presidente dimita no solo por incompetencia si no por el recientemente descubierto caso de conflicto de interese y de corrupción súper millonaria de la llamada “Casa Blanca”, usted sabe que las investigaciones y conexiones de corrupción del mandatario son contundentes, y es moramente imposible apoyar personas que ostentan el poder para beneficio personal. En cualquier país democrático esto seria un escandalo mayúsculo y suficiente razón para que el presidente renunciara.
    Esto no es ni nuevo ni imposible, el país mas poderoso del mundo, Los Estados Unidos de norte America llevó a cabo un juicio en contra del Richard Nixon en la década de los 70, el conocido escándalo del “Water gate” que propició la renuncia del mandatario Estadounidense. ¿Qué paso con Estados Unidos? ¿Se hundió en una crisis financiera o provocó la destrucción de sus instituciones? No! La renuncia fortaleció a la nación y todos supimos que en un país verdaderamente democrático la ley debe ser cumplida por todos incluyendo al presidente.
    Pero si verdaderamente aquellos que apoyan la permanencia de EPN aludiendo y aclamando un estado de derecho quieren que se cumpla a cabalidad con las formas constitucionales, y son tan rectos y respetuosos del la autoridad pues deberían por lo menos de exigirle a EPN que empiece por su casa es decir el PRI-Gobierno, y que empiece por meter a la cárcel a sus colaboradores, como lo ha expresado la politóloga Denisse Dresser: “Deberíamos de desestabilizar al pacto de impunidad que se ejerce desde el poder político en México”. Pienso igual, deberíamos de pedir y exigir con todos los medios posibles legítimos y no violentos el estado de derecho. Pero pedir que el primero en cumplirlo sea el estado y sus gobernantes parece una tarea titánica. Creo esto es retador para un presidente que representa la impunidad en su mas pura expresión, esa impunidad e injusticia que nació y creció y sigue viva en Los Pinos.

    Respuesta: Yo nunca he defendido la corrupción. Si se comprueba con una investigación detallada el escándalo de la casa, estoy de acuerdo en que deberá haber medidas serias, incluso su remoción.
    Por lo demás, no coincido con tu análisis: México no es Estados Unidos. Para una muestra, ve el resultado que han tenido aquí las crisis políticas. En 1994, con el asesinato de prominentes políticos y el estadillo de la guerrilla, el efecto en la economía fue desastroso. Si vas a hacer una comparación, tienes que tomar una nación que se parezca a nuestro país, por ejemplo, una de Latinoamérica. Comparar a México con EUA para decir que no habría crisis es igual de ridículo que comparar las economías de, por ejemplo, China y Costa Rica. Simplemente no hay elementos para efectuar ese cotejo.


    Edgar Solís: En meses pasados EPN declaró que la corrupción en México es de “tema cultural.” Según él en México la corrupción le pertenece a pueblo mexicano por herencia cultural ! ¿No es esto contrario a la enseñanza cristiana? No debemos oponernos a todo tipo de mal que es en contra de las enseñanzas del reino de Dios? no nos debemos oponer a las ideas corruptas e impías de los Herodes o los César modernos?

    Respuesta: Claro que debemos oponernos a toda idea que se levante contra el conocimiento de Cristo. Esta oposición se hace evangelizando y con una labor de apologética de las declaraciones del cristianismo, principalmente (espero que por decir esto no me vuelvan a tachar de fundamentalista). Pero si tu justificación es que Peña debe renunciar porque dijo que la corrupción es algo cultural, me parece otro absurdo.


    Edgar Solís: Como cristiano y líder Cristiano mis oraciones para mi país y mi compromiso de seguir del lado del los oprimidos, despojados, de los desaparecidos, de los pobres, de los indignados, no para acrecentar su indignación, si no para encausarla por medio de la fe y de la esperanza. hago votos para que la iglesia puede levantar el estandarte del evangelio como una luz en medio de la oscuridad y que el carácter de Jesucristo sea el modelo a seguir en la iglesia y no el de cualquier líder o gobernante corrupto y opresor.
    México no se merece un gobernante corrupto, inmoral, e injusto, eso no puede ser de Dios. Hago votos para que no se simule una sujeción a la autoridad como excusa para la indiferencia, la apatía, el conformismo, o la convivencia personal, que no se exalte o aclame una mera sujeción ciega e ignorante de ningún ser humano que ostente el poder, que el gobierno sea de Dios en los corazones de los creyentes, que no se haga una entrega vil de los valores de justicia, honor y amor que nuestro pueble se merece y tanto necesita.

    Respuesta: Yo hago los mismos votos. Siento un gran amor por mi país y me duele ver esta situación. Sin embargo, eso no significa que deba tener tu misma opinión política, ni que pensar diferente me haga conformista, corrupto, indiferente, parcial, fundamentalista, etc.

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  2. Estoy como en «shock» de lo que acabo de leer que fue publicado en el «Evangelista Mexicano». Las argumentaciones ad hominem y las teorías rebasadas desde hace no décadas sino siglos. Naturalmente cada persona es libre de pensar lo que quiera, me tiene en «shock» que haya sido publicado en el organismo oficial de la IMM,AR. No pido nada, EXIJO que el Evangelista Mexicano publique la réplica del hno. Edgar F. Solís. Es penoso, penoso, penoso lo que he leído. Insisto el hermano que lo escribió puede opinar lo que que quiera, está en su derecho, el asunto es que lo publique el Evangelista Mexicano. No les pido ni solicito, exijo que se publique la reacción del hno. Edgar, pero no simplemente como un comentario más, sino que se le de EXACTAMENTE el mismo tratamiento que se le dio a lo escrito por el abogado. De ninguna forma es suficiente que se le respondió al hermano Edgar «Hermano Edgar, porque no queremos caer en la imparcialidad que nos señalas, es que estamos publicando aquí tu voz. No obstante, escuchar, valorar y respetar las percepciones y reacciones diversas, estar abiertos a otros, es elemento sustancial de nuestro carácter cristiano. Dios te bendiga.»
    Si en verdad no desean caer en imparcialidad deben darle el mismo tratamiento a ambos escritos. Quiero pensar que lo harán. Dios les bendiga.
    Mi nombre es Jorge Alberto Ochoa Lonji y soy Presbítero Itinerante de la Iglesia Metodista de México.

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    1. Jorge, el periódico es tuyo y de toda la IMMAR. No tenemos ninguna consigna ni orientación impuesta. Hemos incluido lo que hemos encontrado o que nos han enviado. Si tú no nos envías materiales para su publicación, es innecesaria la pena que sientes. Seamos proactivos, construyamos juntos algo bueno.

      Si publicar la bien redactada postura del Lic. Iram propició reacciones como la tuya, deberías sentirte auque sea un poco satisfecho. Por otro lado, la explicación del Lic. Iram representa el sentir de mucha gente de la IMMAR, mexicanos genuinamente sensibilizados dentro de nuestro actual contexto. Si el universo no es de nuestro tamaño, sino ,mayor que nosotros, entonces debemos humanizar a nuestros semejantes no queriendo verlos como meros ecos de nuestra voz. El valor de una persona va mucho más allá de ser una simple repetición de lo que creemos o pensamos.

      Muy bien, para no perdernos en una discusión bizantina. vamos a hacer lo siguiente. En el siguiente número de El Evangelista Mexicano publicaremos como artículo el escrito del Hno. Édgar (esperando que él no tenga inconveniente). Nuestro periódico necesita, para ser un órgano informativo serio, ser un medio de comunicación de las voces metodistas y de nuestros amigos en la fe. Pero a la vez, debes esperar que publiquemos en el futuro también opiniones diferentes a las tuyas.

      Creemos que nuestra hermandad debe darse en una cordial diversidad. Vamos a tomar en su mejor dimensión la línea de nuestro Hermano Juan: «Los metodistas pensamos y dejamos pensar». La intolerancia, en la cual estamos tratando de no caer, es una de las bases del fundamentalismo religioso.

      Jorge, la necesidad triste de nuestro país necesita de nosotros, todos nosotros, sin categorías. Edifiquemos algo de esperanza con el material que el Espíritu Santo nos dé. Vengan bendiciones para ti.

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  3. Diciembre 4 de 2014
    Respuesta y dialogo con el Lic. Iram Pérez Cano. acerca del artículo “Cambio de presidente” publicado por el “Evangelista Mexicano”
    Su opinión me parece valiosa, sin embargo me gustaría precisar algunos puntos importantes y entablar un dialogo respetoso pero contrastante con usted.
    De entrada le digo que en mi opinión usted pareciera apoyar las casusa legitimas que provocan la indignación del pueblo mexicano, pero por orto lado pareciera que ese apoyo es mas bien solo un asentamiento condescendiente, mas no comprometido a la transformación y el verdadero cambio que necesita nuestra nación.
    También le pregunto:
    ¿Es sensato pronunciarse del lado de las causas de indignación y por otro lado expresarse a favor del “status quo” y del aparente orden de cosas? ¿Es congruente la aparente apología de un fallido sistema de gobierno institucional que en la practica cotidiana se expresa en injusticia, corrupción y violencia impuesta desde ese mismo sistema? ¿ La argumentación parcial e inclinada hacia el sistema de opresión, es compatible con los principios de justicia social del evangelio? ¿Cual sistema de interpretación bíblica siguió para la citación de Romanos 13:1-5, 1ª Pedro 2:13-14, y 1ª Timoteo 2:2
 ?
    También podemos decir que la Biblia es muy clara con respecto a la justicia y la verdad, es muy clara en muchos temas de dignidad humana y de justicia social, en el Nuevo Testamento sobre todo con respecto al establecimiento del reino de Dios sobre la tierra a través de la predicación del Evangelio y no a través del gobierno humano, por que éste siempre tendrá la tendencia de ser corrupto y opresor.

    En mi opinión veo como muy tendencioso el hecho de apoyar algún sistema de gobierno humano con solo la citación de pasajes Bíblicos, sin contexto histórico y sin una hermenéutica imparcial.
    No podemos ejercer una interpretación alejada de la contextualización.
    Si utilizamos una interpretación literal de todos los pasajes bíblicos viviríamos en un caos fundamentalista.
    Bajo esta simple y literal lectura del pasaje e interpretación del mismo deberíamos respetar a todos los diferente gobiernos opresores del mundo a lo largo de toda la historia de la humanidad. Incluyendo imperios asesinos, emperadores, reyes corruptos e injustos, regímenes totalitarios o autoritarios, lideres autócratas y dictadores.
    bajo esta óptica nuestra independencia (1810) y revolución (1910) serían eventos totalmente opuestos al plan de Dios y nuestros héroes mexicanos serían (o son?) unos malditos rebeldes.
    El testimonio del pasado es que a través de la historia de la iglesia y su interpretación de las escrituras se han logrado importantes cambios en las estructuras sociales, solo por citar algunos ejemplos: Los derechos de las mujeres, los niños y la abolición de la esclavitud, etc.
    La citación de romanos 13 para una sujeción y respeto del gobierno debe ser leída en su contexto histórico:
    Esta enseñanza del Apóstol Pablo acerca de la obediencia a los gobernantes debe ser vista a la luz de las realidades políticas del primer siglo. algunos eventos importantes como el éxito de las revueltas macabeas del segundo siglo antes de Cristo y el alzamiento del partido Zelote en el primer siglo levantó las aspiraciones de la autonomía judía y su liberación de la opresiones del imperio Romano.
    En el primer siglo estos sentimientos de libertad incitaron a los Judíos (Seguidores de la tradición religiosa Judía) a propiciar revueltas fiscales ( o sea no pagar impuestos) además de insurrecciones y revueltas en Roma y Alejandría.
    También se registran protestas en contra del emperador Calígula y del prefecto de Palestina; Poncio Pilatos.
    Menos de una década de que Pablo escribiera la carta a los Romanos los judíos fueron expulsados de Roma por el emperador Claudio, y menos de una década después de que Pablo escribiera la misma carta los Judíos Zelotes lanzarían una guerra mayor en contra de la ocupación romana de Palestina en el año 66 D.C.

    Fue a la luz de estas convulsiones sociales que Pablo insta los creyentes a obedecer a las autoridades gobernantes solo como “Servidores de Dios para bien” V. 4 subrayo PARA BIEN pero ¿Qué pasa cuando la autoridad ejerce su dominio de manera corrupta y no para castigar al malo si no para infundir temor al bueno? En una abierta contradicción al verso 3 de Romanos 13? Que dice: “Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo…” ¿Qué pasa entonces con Romanos 12 ? Donde somos llamados a no amoldarnos a este sistema corrupto? y donde debemos comprobar cual sea la BUENA voluntad de Dios agradable y PERFECTA? Qué pasa con Romanos 12: 9 donde nos dice: “Aborreced lo malo y seguid lo bueno? Esto no es una invitación seguir a los lideres políticos si no a obedecer a Dios, quien es un ser moral muy superior a cualquier autoridad gobernante.

    Que yo sepa hasta ahora ningún evangélico responsable ha pedido una revolución armada. (Me gustaría leer al tal autor y entrar en dialogo con él)
    El repudio generalizado a las practicas tradicionales de muchos de los abusos del PRI ( Aclaro que no afirmo ni generalizo que todas las personas del PRI sean malas, puede haber algunos miembros de este partido que sean personas honestas, pero en general el sistema es corruptor) es totalmente legitimo y diría yo hasta necesario y moralmente obligado de parte de los cristianos Metodistas, creo que es por lo menos debatible no estar indignado con un sistema de partido que representa lo peor de la clase política de este país.
    Percibo que usted dibuja una clara preferencia política, y no muestra imparcialidad, usted está en desacuerdo con el repudio ciudadano de un partido, que ente otros males a sido el originador y precursor del sistema corrupto y corruptor en México, el de los fraudes electorales, de las cuotas de poder de la corrupción económica, el de los asesinatos y crímenes, el de las matanzas del 68, de Aguas Blancas en los noventas, de la persecución y asesinato de las voces disidentes, el de Díaz Ordaz. Echeverría, López Portillo, Salinas De Gortari, Ernesto Zedillo, el de Tlatlaya y Ayotzinapa, la Larga lista de los males de este sistema y las fechorías de estos personaje sería interminable, me conmocionó y me pregunto ¿Cómo alguien (Cristiano, pastor o lo que sea) puede apoyar a un partido cualquiera que este sea (PRI, PAN, PRD, PT, MORENA ETC. ) cuando este representa lo peor de la historia política de nuestra nación? ¿Cómo dice no apoyar a la opinión que se manifiesta en contra de todo lo horrendo que representa a este partido lleno de practicas corruptas?
    Pero no leo criticas directas de su parte al sistema que sostiene la impunidad y la corrupción

    Usted dice: “Es más, a pesar de la corrupción de la clase política mexicana, nuestro sistema actual no se compara, ni por asomo, con el autoritarismo que se vivió entre 1930 y finales del siglo pasado.”

    Y yo le contesto que tal vez no en números pero si en prácticas.

    Aquí si creo que usted me perdió totalmente. ¿Qué es según usted un sistema totalitario?

    Una rápida búsqueda de estudiante de secundaria en Wikipedia nos da una idea general:

    El totalitarismo es una forma de estado es decir, una forma de organizar los cuatro componentes del mismo (Territorio, población , gobierno poder y según el autor, también el jurídico o el derecho). El totalitarismo no es simplemente una forma de gobierno es una organización en cuanto a las personas que ejercen el poder, toda una forma de estado, de tipo no democrático que se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos humanos. Sin embargo, se diferencia del autoritarismo en que en el totalitarismo existe una negación de la libertad y los derechos individuales, desconociendo además la dignidad de la persona humana, convirtiendo las clases sociales en masas.
    me pregunto si ¿puede ser sutilmente influida por los medio de comunicación?
    El totalitarismo considera el estado como un fin en sí mismo, y por tanto lo maximiza, y dado que el poder existe para el fin de las cosas, si consideramos al Estado un fin, estos dos componentes de la política son correlativos, como consecuencia un Estado más grande nos da un poder más grande. Así el poder del estado totalitario lo puede todo porque el fin lo abarca todo.
    Mussolini (que usó por primera vez el término «totalitarismo») graficó esto en el eslogan «todo en el estado, todo para el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado». No es el Estado para las personas, sino que las personas son para el Estado.

    Yo pienso que en el sistema o en la promoción claro que en México se vive un muchos componentes de un autoritarismo, y hasta muy probables tintes de totalitarismo de estado político.

    Por que en palabras de Octavio Paz, se pueden ver fuertes rasgos de un “Sistema hegemónico” recordemos que Paz tuvo el valor de renunciar a ser embajador de México en la India tras los vergonzoso actos represores y TOTALITARIOS del 68. Este sistema se ha perpetuado en lo que Vargas Llosa denominó como una “dictadura perfecta” y que si bien no ha sido ejercido por un solo personaje, si ha usado a todo el sistema político para proteger sus privilegios, incluso usando a la supuesta “oposición” para ejercer su dominio.

    Recientemente el director de HRW (Human Rigth Watch) José Manuel Vivanco en entrevista con el periodista Jorge Ramos hizo fuertes declaraciones acerca del grado de degradación con respecto los derechos humanos en México.
    Entre otras cosas Dijo: “En México la impunidad es la regla”
    “No cabe la duda alguna de que el caso de Ayotzinapa es un Crimen de ESTADO” “México es un estado que no ofrece resultados en materia de derechos humanos y seguridad ciudadana.”
    México es y tiene un sistema represor y corruptor.
    Es indignante que usted nos sugiera que por que no tenemos el nivel de represión de la Alemania Nazi no nos debemos de indignar.
    Usted dice en otro párrafo:
    “…tampoco tenemos a un Bonhoeffer. Al contrario, sólo veo a unos cuantos ingenuos que piden “Revolución”, sin saber lo que eso implicaría.”

    Esto me parece un comentario desafortunado, no conozco hasta ahora a un cristiano contemporáneo bien cimentado en la piedad cristiana que pida una revolución armada. Aunque si los hay en la historia del metodismo mexicano. De todos modos no se necesita tener a un teólogo famoso o intelectual renombrado para legitimar la indignación y la protesta ciudadana. Además en México claro que hay muchos intelectuales que no tal vez Teólogos en profesión pero si lideres de alto calado intelectual en una clara oposición al sistema corrupto y corruptor del PRI- gobierno.

    Recordemos que en México la teología no ha alcanzado los niveles de reconocimiento institucional e intelectual como en Europa o los Estados Unidos, sin embargo esto no significa que las voces o plumas conscientes de alta preparación académica no sean valoradas por la ciudadanía, incluyendo a muchos cristianos evangélicos. Por otro lado creo que hace bien en decir que no debemos citar a Wesley para justificar luchas armadas, lo celebro y lo apoyo, el problema es que tampoco he leído eso en ningún lado.
    Hasta la fecha yo no he leído o escuchado nadie que haya citado erróneamente a Wesley para justificar ningún movimiento revolucionario armado, pero si para ejemplificar su COMPROMISO social de lado de los marginados, pobres, y esclavos; es decir la obra de Wesley fue fundamental para la transformación ciudadana de sus tiempo y de su entorno social. Además su clara oposición al esclavismo lo posiciona como un predicador comprometido con el derrocamiento de las estructuras económicas corruptas e inhumanas de su época. Sin embargo por mi parte y en mi opinión se quedó muy corto en cuanto a la denuncia de los excesos de la Monarquía Inglesa. De hecho para Wesley la independencia de los EU de Inglaterra no era bien vista, por que pensaba que Dios había puesto al Rey de Inglaterra como la autoridad puesta por Dios.

    Con menosprecio usted dice:
    “Mentes simplonas piden la renuncia de Peña Nieto, y dicen que, quitándolo, se pone a cualquier otra persona en su lugar y todo se solucionará.”

    Pedir la renuncia de EPN no es producto de una “mente simplona.” Para empezar todos estamos de acuerdo que cualquier persona que muestre incompetencia, o deshonestidad en cualquier trabajo se le puede despedir o se le exige la renuncia.
    Tal vez usted mucho mas que yo debe conocer la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, y ésta abre la oportunidad para que se de una dimisión o renuncia.
    Además usted sabe que según el artículo 39 de la constitución política de México, es el pueblo quien tiene la soberanía de la nación, no el presidente en turno y quien además en su toma de protesta dice:
    «Protesto guardar y hacer guardar la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la nación me lo demande»

    Pedir la renuncia del presidente no es producto de una mente “simplona”, mas bien creo que es más simplón una mentalidad conformista y entreguista a la serie de injusticias y corrupción de la que todos los mexicanos hemos sido victimas. Permanecer igual y no reaccionar o denunciar la injusticia, impunidad y corrupción eso si es simplón.

    La responsabilidad y el cumplimiento cabal de quien ostenta el poder ejecutivo en México debe ser exigida y monitoreada por todo el pueblo. Le pregunto:
    ¿Serán mentes simplonas la de los miles de agravados y desposeídos en México? ¿Serán mentes simplonas los familiares de las victimas de la impunidad? ¿Serán mentes simplonas los millones de afectados por la inseguridad y la ineptitud de un gobierno que se aferra al poder como un perro a su hueso? ¿Serán mentes simplonas las de las familias de los muertos y desaparecidos?
    ¿ Serán mentes simplonas las de la gran e inmensa mayoría de los intelectuales de este país que han exigido un desempeño integro y justo del presidente y su gobierno como; Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo, Armando Bartra, entro muchos otros? ¿O politólogos expertos como Denissse Dresser, Jesús Silva Herzog Marques. Alfredo Jalife, etc? además recordemos que ha habido claros opositores al sistema corrupto del PRI-gobierno que ya fallecieron, y que eran todo, menos “mentes simplonas” como Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y que además este ultimo era metodista. Creo que decir que todos los que exigimos un cambio en este sistema somos “mentes simplonas” lo pone en una posición muy comprometida con respecto al conocimiento de la magnitud de l problema.
    Cambiar al presidente, definitivamente no creara por arte de magia el honor y la justicia que se necesita en México, pero seria un paso contundente para la transformación política de este país y es una demanda justa de quienes nos sentimos agraviados por este régimen corrupto, e impune.
    En México existen condiciones constitucionales para lograr cambios.
    Yo personalmente no comparto la idea de que esta transformación deba ser violenta o armada, pero apoyo a aquellos que legítimamente piden que el presidente dimita no solo por incompetencia si no por el recientemente descubierto caso de conflicto de interese y de corrupción súper millonaria de la llamada “Casa Blanca”, usted sabe que las investigaciones y conexiones de corrupción del mandatario son contundentes, y es moramente imposible apoyar personas que ostentan el poder para beneficio personal. En cualquier país democrático esto seria un escandalo mayúsculo y suficiente razón para que el presidente renunciara.
    Esto no es ni nuevo ni imposible, el país mas poderoso del mundo, Los Estados Unidos de norte America llevó a cabo un juicio en contra del Richard Nixon en la década de los 70, el conocido escándalo del “Water gate” que propició la renuncia del mandatario Estadounidense.
    ¿Qué paso con Estados Unidos? ¿Se hundió en una crisis financiera o provocó la destrucción de sus instituciones? No! La renuncia fortaleció a la nación y todos supimos que en un país verdaderamente democrático la ley debe ser cumplida por todos incluyendo al presidente.
    Pero si verdaderamente aquellos que apoyan la permanencia de EPN aludiendo y aclamando un estado de derecho quieren que se cumpla a cabalidad con las formas constitucionales, y son tan rectos y respetuosos del la autoridad pues deberían por lo menos de exigirle a EPN que empiece por su casa es decir el PRI-Gobierno, y que empiece por meter a la cárcel a sus colaboradores, como lo ha expresado la politóloga Denisse Dresser: “Deberíamos de desestabilizar al pacto de impunidad que se ejerce desde el poder político en México”
    Pienso igual, deberíamos de pedir y exigir con todos los medios posibles legítimos y no violentos el estado de derecho.
    Pero pedir que el primero en cumplirlo sea el estado y sus gobernantes parece una tarea titánica.
    Creo esto es retador para un presidente que representa la impunidad en su mas pura expresión, esa impunidad e injusticia que nació y creció y sigue viva en Los Pinos.
    En meses pasados EPN declaró que la corrupción en México es de “tema cultural.” Según él en México la corrupción le pertenece a pueblo mexicano por herencia cultural ! ¿No es esto contrario a la enseñanza cristiana? No debemos oponernos a todo tipo de mal que es en contra de las enseñanzas del reino de Dios? no nos debemos oponer a las ideas corruptas e impías de los Herodes o los César modernos?

    Como cristiano y líder Cristiano mis oraciones para mi país y mi compromiso de seguir del lado del los oprimidos, despojados, de los desaparecidos, de los pobres, de los indignados, no para acrecentar su indignación, si no para encausarla por medio de la fe y de la esperanza.
    hago votos para que la iglesia puede levantar el estandarte del evangelio como una luz en medio de la oscuridad y que el carácter de Jesucristo sea el modelo a seguir en la iglesia y no el de cualquier líder o gobernante corrupto y opresor.
    México no se merece un gobernante corrupto, inmoral, e injusto, eso no puede ser de Dios.
    hago votos para que no se simule una sujeción a la autoridad como excusa para la indiferencia, la apatía, el conformismo, o la convivencia personal, que no se exalte o aclame una mera sujeción ciega e ignorante de ningún ser humano que ostente el poder, que el gobierno sea de Dios en los corazones de los creyentes, que no se haga una entrega vil de los valores de justicia, honor y amor que nuestro pueble se merece y tanto necesita.

    Para el “Evangelista Mexicano”:
    Creo que el Evangelista Mexicano como un órgano de comunicación que representa a una denominación histórica en México y debería ser mas imparcial, publicar y dar cabida a más voces que pudieran dar balance a la opinión de la realidad social en México. ¿Dónde están las otras publicaciones que ven desde otra óptica el problema mexicano?
    Respetuosamente Edgar F. Solís R.

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    1. Hermano Edgar, porque no queremos caer en la imparcialidad que nos señalas, es que estamos publicando aquí tu voz. No obstante, escuchar, valorar y respetar las percepciones y reacciones diversas, estar abiertos a otros, es elemento sustancial de nuestro carácter cristiano. Dios te bendiga.

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