Como el hermano Edgar Solís hizo alusión directa a mi persona, aquí está mi réplica a sus comentarios. Trataré de contestar punto por punto, en la medida de lo posible, así que señalaré qué es lo que él escribió, y cuál es mi respuesta:
Edgar Solís: Su opinión me parece valiosa, sin embargo me gustaría precisar algunos puntos importantes y entablar un dialogo respetoso pero contrastante con usted. De entrada le digo que en mi opinión usted pareciera apoyar las casusa legitimas que provocan la indignación del pueblo mexicano, pero por orto lado pareciera que ese apoyo es mas bien solo un asentamiento condescendiente, mas no comprometido a la transformación y el verdadero cambio que necesita nuestra nación. También le pregunto: ¿Es sensato pronunciarse del lado de las causas de indignación y por otro lado expresarse a favor del “status quo” y del aparente orden de cosas?
Respuesta: Para cubrir varias de tus preguntas y posiciones, te adelanto que yo me considero institucional. No creo, de ninguna manera, que nuestras instituciones políticas y de gobierno sean perfectas, pero tampoco creo que destruirlas sea la solución. Se les debe respetar, obedecer y, por supuesto, reformar. Sólo hay una cosa peor que instituciones que funcionan mal, y esto es que no haya instituciones, pues caeríamos en la anarquía. De ahí salen mis posturas y afirmaciones.
¿Esto me hace parcial, sesgado? Puede ser. Sin embargo, tú estás en la misma situación, pues partes de supuestos diferentes a los míos, y de ahí interpretas los problemas que tiene el país. ¿Es esto malo? En ningún modo. Es normal, pues cada quién tiene una forma de entender lo que pasa a su alrededor. No obstante, debemos partir de aceptar que no existe algo como una “hermenéutica imparcial”, o una interpretación completamente objetiva. El entendimiento y las posturas a las que lleguemos, tanto de cuestiones bíblicas, cuanto de los problemas presentes en nuestra nación, dependerá de nuestra formación académica, de nuestro estudio bíblico, etc.
Edgar Solís: ¿Es congruente la aparente apología de un fallido sistema de gobierno institucional que en la practica cotidiana se expresa en injusticia, corrupción y violencia impuesta desde ese mismo sistema?
Respuesta: Si no se conoce bien el tema, es muy grave hacer aseveraciones de este tipo. No tenemos un gobierno o un sistema fallido. Tenemos un gobierno, un sistema y un Estado débil (muy débil, incluso), que es distinto. Si quieres ver un ejemplo de Estado y gobierno fallido puedes centrarte en Egipto (país donde, por cierto, hubo revolución, en la llamada “primavera árabe”) o bien, el caso de Siria. Mi idea en este punto es que, si hacemos diagnósticos equivocados, propondremos soluciones equivocadas. El “tratamiento” para un Estado fallido es distinto del que requiere un Estado débil. En el asunto que nos ocupa, necesitamos reformas que permitan acabar con la corrupción, la inseguridad y la injusticia. De ningún modo sostuve que la manera en que funcionan las cosas en México deba seguir igual
Edgar Solís: ¿La argumentación parcial e inclinada hacia el sistema de opresión, es compatible con los principios de justicia social del evangelio?
Respuesta: Yo no defiendo a un “sistema de opresión”. Sé que la situación del país es muy delicada. En mi intervención mencioné varias cosas acerca de la tremenda desigualdad que caracteriza a México. Conozco la injusticia de primera mano, pues tuve la oportunidad de trabajar en los tribunales federales, donde nos llegaban casos de todo tipo. A mí me parece más parcial e inclinado caracterizar al “sistema de opresión” -directamente y a cualquier precio- con la figura del actual Presidente. No digo que EPN está libre de responsabilidades, pero de ahí a señalarlo como sinónimo de “opresión” es un exceso. Sobre todo porque lo que estamos viviendo es el resultado de situaciones que se han acumulado desde décadas atrás, cuando él no era aún titular del poder ejecutivo. El “sistema de opresión”, de existir, no se reduce al gobierno en turno.
Edgar Solís: ¿Cual sistema de interpretación bíblica siguió para la citación de Romanos 13:1-5, 1ª Pedro 2:13-14, y 1ª Timoteo 2:2 ? También podemos decir que la Biblia es muy clara con respecto a la justicia y la verdad, es muy clara en muchos temas de dignidad humana y de justicia social, en el Nuevo Testamento sobre todo con respecto al establecimiento del reino de Dios sobre la tierra a través de la predicación del Evangelio y no a través del gobierno humano, por que éste siempre tendrá la tendencia de ser corrupto y opresor. En mi opinión veo como muy tendencioso el hecho de apoyar algún sistema de gobierno humano con solo la citación de pasajes Bíblicos, sin contexto histórico y sin una hermenéutica imparcial.
No podemos ejercer una interpretación alejada de la contextualización. Si utilizamos una interpretación literal de todos los pasajes bíblicos viviríamos en un caos fundamentalista. Bajo esta simple y literal lectura del pasaje e interpretación del mismo deberíamos respetar a todos los diferente gobiernos opresores del mundo a lo largo de toda la historia de la humanidad. Incluyendo imperios asesinos, emperadores, reyes corruptos e injustos, regímenes totalitarios o autoritarios, lideres autócratas y dictadores.
Respuesta: Se debe recordar que una de las primeras reglas de la interpretación es la siguiente: “sólo se interpreta aquello que no es claro”. En otras palabras, si el texto o el pasaje no es confuso, no se debe buscar el sentido. En este caso, la instrucción de quienes escriben obvia. Es decir, cuando Pablo, por ejemplo, señala que debemos orar por quienes nos gobiernan, literalmente está diciendo eso. Yo no veo razón para afirmar que el apóstol diga que intercedamos por nuestras autoridades, y que en realidad esté utilizando una metáfora. Y lo anterior no me hace fundamentalista. Si aceptamos tus prácticas interpretativas, entonces caeremos, eso sí, en un caos liberal. Lo anterior no significa que tengamos que estar de acuerdo con la política, la forma de gobernar, las reformas o la administración del actual Presidente, pero eso no nos exime de lo que ordenó el apóstol Pablo.
Un análisis histórico, social, cultural y contextual del tiempo en que fue escrita la 1 carta a Timoteo nos revela lo siguiente: cuando Pablo instruye a Timoteo a orar por sus gobernantes, el emperador era Nerón. Del mismo modo, debo decir que el propio D. Bonhoeffer oraba por la salvación de Hitler. No creo que ninguno de los dos lo hiciera en un sentido no literal, y tampoco creo que esto necesite más interpretación. Sostener lo anterior no es “fundamentalismo”, sino sentido común.
Ahora, yo nunca justifiqué tolerar los gobiernos represores. De hecho, señalé que cuando un gobierno se desvía claramente de su propósito, que es buscar el bien de todos sus miembros, creo que es nuestra obligación resistirlo y oponernos a él. Sin embargo, mi problema es con aquellos que basados en su repudio al actual partido gobernante, o al propio EPN, forzosamente quieren ver represión en cualquier cosa que hace el gobierno, y con eso justificar un levantamiento armado. Insisto, no estoy diciendo que la actual administración no tenga fallas, defectos, errores. Pero de ahí a que exista una auténtica represión como una manera de gobernar, es un mundo de diferencia. Si existiera verdadera represión como forma sistemática de ejercer el poder, para empezar, no tendríamos todas las marchas y manifestaciones que se han presentado en los últimos meses. Tu problema es que quieres hablar de represión en todas las decisiones del gobierno, sin fundamentarlo. Pregunto: ¿esta es la objetividad e imparcialidad que tanto defiendes?
Edgar Solís: Bajo esta óptica nuestra independencia (1810) y revolución (1910) serían eventos totalmente opuestos al plan de Dios y nuestros héroes mexicanos serían (o son?) unos malditos rebeldes.
Respuesta: Me parece un verdadera desatino equiparar nuestro actual gobierno con el sistema monárquico que dominó a México durante tres siglos. Del mismo modo, es una exageración y un despropósito compararlo con la dictadura de Porfirio Díaz. Como recursos retóricos y discursivos son muy útiles; sin embargo, aquí se trata de hacer un análisis serio, metodológico y con fundamento en evidencias. Las condiciones actuales del país no tienen nada qué ver con la de aquellos episodios de la historia, donde claramente el gobierno no era para nada en beneficio de los ciudadanos. Sin hacer menos la desigualdad económica y social que hay en gran parte de nuestra nación, y la violencia que nos rodea, no hay punto de comparación con la Independencia y con la Revolución. Ningún examen riguroso desde el punto de vista político, histórico, social y económico resistiría dicho intento de análisis. Si conoces a algún estudioso serio del tema, y que sostenga la comparación que tú haces, agradeceré me lo hagas saber.
Edgar Solís: El testimonio del pasado es que a través de la historia de la iglesia y su interpretación de las escrituras se han logrado importantes cambios en las estructuras sociales, solo por citar algunos ejemplos: Los derechos de las mujeres, los niños y la abolición de la esclavitud, etc.
Respuesta: Estoy de acuerdo con lo que dices. Por eso, en mi comentario original, señalé que Juan Wesley logró transformar a Inglaterra mediante la predicación del Evangelio, y que varios estudiosos consideran que evitó una revolución, pues el movimiento wesleyano renovó a la Gran Bretaña en sus estructuras económicas, morales y sociales.
Edgar Solís: La citación de romanos 13 para una sujeción y respeto del gobierno debe ser leída en su contexto histórico: Esta enseñanza del Apóstol Pablo acerca de la obediencia a los gobernantes debe ser vista a la luz de las realidades políticas del primer siglo. Algunos eventos importantes como el éxito de las revueltas macabeas del segundo siglo antes de Cristo y el alzamiento del partido Zelote en el primer siglo levantó las aspiraciones de la autonomía judía y su liberación de la opresiones del imperio Romano.
En el primer siglo estos sentimientos de libertad incitaron a los Judíos (Seguidores de la tradición religiosa Judía) a propiciar revueltas fiscales ( o sea no pagar impuestos) además de insurrecciones y revueltas en Roma y Alejandría. También se registran protestas en contra del emperador Calígula y del prefecto de Palestina; Poncio Pilatos. Menos de una década de que Pablo escribiera la carta a los Romanos los judíos fueron expulsados de Roma por el emperador Claudio, y menos de una década después de que Pablo escribiera la misma carta los Judíos Zelotes lanzarían una guerra mayor en contra de la ocupación romana de Palestina en el año 66 D.C.
Respuesta: Aquí difiero contigo por varios puntos:
En primer lugar, hablas de interpretar los pasajes dentro de un marco temporal, histórico y cultural. Inmediatamente después descontextualizas el mismo pasaje. Pablo escribió pensando en las circunstancias políticas, históricas y culturales del I siglo, las mismas que él vivió. No encuentro fundamento alguno para afirmar que Pablo pensaba en las revueltas de los macabeos, acontecidas doscientos años atrás. Pondré un ejemplo que ya cité: cuando el apóstol escribió la 1 carta a Timoteo, y dice que debemos orar por quienes están en autoridad, el emperador era Nerón, mismo que persiguió, torturó y asesinó a cristianos de manera sistemática. ¿Alegaremos que Pablo no sabía que Nerón era el emperador y por eso pidió que se orara por él, o que estaba hablando en un sentido no literal y que en realidad quería decir “actúen como los macabeos“?
En segundo lugar, me parece sumamente incongruente tratar de interpretar y deducir una ética cristiana en el ámbito de la política utilizando ejemplos de aquellos que fueron los primeros en oponerse a Cristo, al cristianismo y a sus enseñanzas: los judíos. ¿Por qué deben servir como ejemplo, cuando nunca aceptaron la autoridad de Jesús, y menos de los apóstoles? ¿Afirmaremos, entonces, que nuestra guía de conducta son ellos? ¿Imitaremos a aquellos que no creen en la autoridad del Nuevo Testamento?
Algunos podrían considerar que tu hermenéutica es “liberal”; a mí mi parece que es peligrosa y, francamente, absurda, sin más fundamento que el deseo de encontrarle “mangas al chaleco”. En otras palabras, buscas por todos los medios explicar que Pablo, cuando dijo “oren por sus gobernantes”, en realidad quería decir “imiten a los macabeos y a los zelotes”. Creo que ni siquiera Bultmann, con su interpretación más liberal, se habría atrevido a sostener semejante afirmación.
Edgar Solís: Fue a la luz de estas convulsiones sociales que Pablo insta los creyentes a obedecer a las autoridades gobernantes solo como “Servidores de Dios para bien” V. 4 subrayo PARA BIEN …
Respuesta: En efecto, no podemos negar las convulsiones sociales de la época, pero es ilógico señalar que cuando Pablo dice que oremos por las autoridades, en realidad quiere decir que debemos imitar la conducta de aquellos judíos. Insisto, lo anterior no es una prohibición para exigir resultados, honestidad, transparencia y buena administración a nuestros gobernantes. Mi objeción original siempre ha sido sobre la necesidad o la justificación de una “Revolución” basándonos en las condiciones actuales del país.
Edgar Solís: … pero ¿Qué pasa cuando la autoridad ejerce su dominio de manera corrupta y no para castigar al malo si no para infundir temor al bueno? En una abierta contradicción al verso 3 de Romanos 13? Que dice: “Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo…” ¿Qué pasa entonces con Romanos 12 ? Donde somos llamados a no amoldarnos a este sistema corrupto? y donde debemos comprobar cual sea la BUENA voluntad de Dios agradable y PERFECTA? Qué pasa con Romanos 12: 9 donde nos dice: “Aborreced lo malo y seguid lo bueno? Esto no es una invitación seguir a los lideres políticos si no a obedecer a Dios, quien es un ser moral muy superior a cualquier autoridad gobernante.
Respuesta: Si te tomas la molestia de leer con cuidado lo que escribí, mi comentario respecto a Romanos 13 fue el siguiente, y aquí me cito textualmente:
“2.- Creo que hay casos excepcionales en los cuales está permitido desobedecer al gobierno, sin que esto sea pecado: (a) Romanos 13:1-5, al hablar de las autoridades, en el versículo 4 señala que son “servidores de Dios para nuestro bien”. En otras palabras, esa es la función de las autoridades, buscar el bien no sólo de los cristianos sino de todos sobre los cuales ejerce poder. Ante esa situación, cuando el gobierno de manera clara se desvía de ese propósito, es válido, legítimo y necesario que todos los ciudadanos, incluidos los cristianos, resistan al mismo”.
Edgar Solís: Que yo sepa hasta ahora ningún evangélico responsable ha pedido una revolución armada. (Me gustaría leer al tal autor y entrar en dialogo con él).
Respuesta: En efecto, ningún evangélico responsable ha pedido una Revolución. Como se señala en la publicación que leíste, mi opinión fue en un contexto determinado: existe un grupo de Facebook para los miembros de mi iglesia de origen, en Chihuahua. En ese grupo alguien publicó una fotografía donde aparecen personas protestando contra el gobierno de EPN (lo cual está bien y es válido), y en la foto se ve a un individuo que sostiene una pancarta con consignas antigubernamentales, y al lado el escudo de la Iglesia Metodista de México. Algunos integrantes de la congregación empezaron a decir, muy a la ligera, que era el comienzo de otra Revolución. Fue ahí donde expresé mi punto de vista. Por eso en mi artículo hice hincapié en no es deseable un movimiento armado que derroque al gobierno, pero nunca dije que la gente no debía manifestarse en contra de actos corruptos por parte de nuestros gobernantes.
Edgar Solís: El repudio generalizado a las practicas tradicionales de muchos de los abusos del PRI (aclaro que no afirmo ni generalizo que todas las personas del PRI sean malas, puede haber algunos miembros de este partido que sean personas honestas, pero en general el sistema es corruptor) es totalmente legitimo y diría yo hasta necesario y moralmente obligado de parte de los cristianos Metodistas, creo que es por lo menos debatible no estar indignado con un sistema de partido que representa lo peor de la clase política de este país.
Respuesta: Estoy de acuerdo con repudiar la corrupción y la injusticia. Insisto, mi comentario fue que yo no veía legítima una Revolución, pero nunca que no se manifestaran. De nueva cuenta, transcribiré lo que señalé:
“Ahora bien, lo anterior no significa que no podamos criticar y cuestionar el desempeño o la función de las personas que ocupan cargos públicos. De hecho, es sano que lo hagamos, pues el ejercicio de vigilar a nuestros gobernantes es parte de ser un buen ciudadano en los sistemas democráticos modernos. Tampoco significa que no podamos manifestarnos, protestar, marchar, hacer público nuestro descontento o, incluso, exigir la renuncia de nuestras autoridades. No obstante, todo esto debe llevarse a cabo en un marco de respeto por los derechos de otras personas que no compartan nuestra preferencia o visión política”.
Edgar Solís: Percibo que usted dibuja una clara preferencia política, y no muestra imparcialidad…
Respuesta: Así es, como dije antes, soy institucional y en ese sentido mis opiniones estarán sesgadas, del mismo modo que tú tampoco eres objetivo e imparcial, pues tienes una postura muy clara que influirá en tus comentarios, en este caso, un evidente repudio al gobierno (lo cual es válido y no es objeto de mi crítica) y un deseo por la renuncia de EPN. Sin embargo, advierto que aplicas para cuestiones políticas una lógica, esa sí, fundamentalista: “el que no está conmigo, es contra mí”. Esta manera de razonar es válida desde el punto de vista religioso, donde la salvación del alma está en juego. No obstante, en cuestiones políticas, donde sí debe haber un debate, no se tendría que utilizar.
Edgar Solís: … usted está en desacuerdo con el repudio ciudadano de un partido, que ente otros males a sido el originador y precursor del sistema corrupto y corruptor en México, el de los fraudes electorales, de las cuotas de poder de la corrupción económica, el de los asesinatos y crímenes, el de las matanzas del 68, de Aguas Blancas en los noventas, de la persecución y asesinato de las voces disidentes, el de Díaz Ordaz. Echeverría, López Portillo, Salinas De Gortari, Ernesto Zedillo, el de Tlatlaya y Ayotzinapa, la Larga lista de los males de este sistema y las fechorías de estos personaje sería interminable, me conmocionó y me pregunto ¿Cómo alguien (Cristiano, pastor o lo que sea) puede apoyar a un partido cualquiera que este sea (PRI, PAN, PRD, PT, MORENA ETC. ) cuando este representa lo peor de la historia política de nuestra nación? ¿Cómo dice no apoyar a la opinión que se manifiesta en contra de todo lo horrendo que representa a este partido lleno de practicas corruptas?
Respuesta: Yo nunca dije que la gente debe aceptar al PRI ni a sus prácticas. De nueva cuenta, hay que leer con cuidado. Mi comentario fue: “No obstante, muchos critican al actual gobierno, y piden una Revolución, basados más en su repudio al partido gobernante, lo cual, a mi parecer, no es justificación.” Mi objeción es que algunos que no quieren a EPN (lo cual está bien) claman por una “Revolución”, pero se basan más en su odio al PRI que por la gestión de Peña Nieto (al menos así lo entiendo yo). Es válido rechazar al PRI, pero no me parece que esto sea razón suficiente para pedir otro movimiento armado. Ese es mi punto.
Ahora bien, aquí varios comentarios:
Es un auténtico sinsentido juzgar al PRI actual, y a EPN, por lo que hicieron priístas de hace 50 años. Citas una lista de episodios que representan lo peor de nuestra historia política moderna; los repruebo, igual que tú. Sin embargo, estás cometiendo un error fundamental de juicio: asumir que el PRI de 2014 es igual que el PRI de 1946 y, más aún, que los priístas de hoy son responsables por lo que pasó, por ejemplo, en Tlatelolco durante 1968, cuando EPN tenía 2 años de edad. En este punto, tu argumento se vuelve puros lugares comunes, meras frases que, insisto, retóricamente son útiles, pero no resisten un análisis serio. No es mi intención hacer una narrativa de la historia del PRI, lo cual me llevaría una eternidad. La idea principal es: no puedes culpar a EPN ni al PRI de 2014 por los actos de Echeverría o Díaz Ordaz. Hacerlo es tan ridículo como responsabilizar a los cristianos protestantes modernos por lo que Juan Calvino hizo con Miguel Servet. Exígele a EPN todo lo que quieras, siempre que sean cuestiones relativas a su administración, y no por lo que sucedió en los tiempos de Plutarco Elías Calles.
Finalmente, quien muestra un sesgo bastante marcado eres tú. Acusas al PRI de ser el culpable de las masacres de Tlatlaya y de Ayotzinapa. En honor de la verdad, imparcialidad y objetividad que tanto citas, debes repartir las culpas que corresponden: por una parte, el episodio de Tlatlaya fue responsabilidad de algunos integrantes del Ejército, los cuales ya fueron detenidos y están siendo procesados. Por la otra, que no se te olvide que la desgracia en Ayotzinapa provino de la actuación de un alcalde de un partido diferente al PRI. Entonces, en este punto, me gustaría me explicaras por qué el Revolucionario Institucional es el responsable de la muerte de los 43 normalistas. Se trata de hacer análisis serios, no de dejarnos llevar por la frustración y despotricar con una serie de comentarios viscerales.
Edgar Solís: Pero no leo criticas directas de su parte al sistema que sostiene la impunidad y la corrupción…
Respuesta: Otra vez, citaré lo que escribí: “Hoy estamos enfrentando una crisis social, política y de seguridad. Los ciudadanos no confían en sus autoridades desde hace tiempo, pero a diferencia, en esta ocasión los inconformes se manifiestan en diferentes puntos del país. Las instituciones se muestran ineficientes para procesar y atender las demandas de los gobernados. Los índices delictivos y de criminalidad son preocupantes: de 100 delitos, sólo se denuncian 10, y de esos 10, sólo 1 recibe castigo. En otras palabras, tenemos un indicador de impunidad de 99%. A todo lo anterior, se suma la violencia provocada por el narcotráfico, el crimen organizado, la desigualdad social y la corrupción”.
Quizá el motivo de tu crítica hacia mí es que, a diferencia de ti, no asocio el “sistema corrupto” en su totalidad con el PRI. En esto tienes razón. Y no hago esa asociación porque el sistema político es un fenómeno sumamente complejo que no se limita a un sólo partido político y, por tanto, las debilidades de nuestro régimen no son atribuibles sólo a este organismo. Que en México se castigue uno de cada cien delitos no es culpa del PRI, sino una falla de las instituciones del sistema de justicia: jueces, ministerios públicos, policías investigadoras. No se puede afirmar, como tantas veces haces, que el sistema político sea sinónimo del PRI. Si gustas, te puedo recomendar bibliografía al respecto, para que aprendas a distinguir.
Finalmente, si mi análisis de la situación de México no fue más profundo se debe a que el tema no era ese, sino una opinión puntal sobre la conveniencia o no de que renuncie EPN, y la justificación de una Revolución.
Edgar Solís: Usted dice: “Es más, a pesar de la corrupción de la clase política mexicana, nuestro sistema actual no se compara, ni por asomo, con el autoritarismo que se vivió entre 1930 y finales del siglo pasado.” Y yo le contesto que tal vez no en números pero si en prácticas.
Aquí sí creo que usted me perdió totalmente. ¿Qué es según usted un sistema totalitario? Una rápida búsqueda de estudiante de secundaria en Wikipedia nos da una idea general: El totalitarismo es una forma de estado es decir, una forma de organizar los cuatro componentes del mismo (Territorio, población , gobierno poder y según el autor, también el jurídico o el derecho). El totalitarismo no es simplemente una forma de gobierno es una organización en cuanto a las personas que ejercen el poder, toda una forma de estado, de tipo no democrático que se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos humanos. Sin embargo, se diferencia del autoritarismo en que en el totalitarismo existe una negación de la libertad y los derechos individuales, desconociendo además la dignidad de la persona humana, convirtiendo las clases sociales en masas. Me pregunto si ¿puede ser sutilmente influida por los medio de comunicación? El totalitarismo considera el estado como un fin en sí mismo, y por tanto lo maximiza, y dado que el poder existe para el fin de las cosas, si consideramos al Estado un fin, estos dos componentes de la política son correlativos, como consecuencia un Estado más grande nos da un poder más grande. Así el poder del estado totalitario lo puede todo porque el fin lo abarca todo. Mussolini (que usó por primera vez el término «totalitarismo») graficó esto en el eslogan «todo en el estado, todo para el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado«. No es el Estado para las personas, sino que las personas son para el Estado. Yo pienso que en el sistema o en la promoción claro que en México se vive un muchos componentes de un autoritarismo, y hasta muy probables tintes de totalitarismo de estado político.
Por que en palabras de Octavio Paz, se pueden ver fuertes rasgos de un “Sistema hegemónico” recordemos que Paz tuvo el valor de renunciar a ser embajador de México en la India tras los vergonzoso actos represores y TOTALITARIOS del 68. Este sistema se ha perpetuado en lo que Vargas Llosa denominó como una “dictadura perfecta” y que si bien no ha sido ejercido por un solo personaje, si ha usado a todo el sistema político para proteger sus privilegios, incluso usando a la supuesta “oposición” para ejercer su dominio.
Respuesta:
1.- Para empezar, si quieres que tu opinión sea respaldada con datos serios, no cites a Wikipedia. Ese tipo de páginas, como bien dices, son para estudiantes de secundaria, donde cualquiera puede publicar lo que mejor le parezca, sin el menor rigor metodológico o científico. Aspiramos a una discusión sería, así que, por favor, hay que usar fuentes legítimas.
2.- Si te perdiste con mi comentario es porque confundes “totalitarismo” con “autoritarismo”. Ambos son sistemas políticos (sistema político entendido como el método por el cual se llega a decisiones en los asuntos públicos); no obstante, son fenómenos muy diferentes.
El totalitarismo es un sistema político basado en la identificación de grandes sectores de la población con los dirigentes, con gran activismo y participación de la población en organizaciones controladas por y al servicio de los líderes, donde el control social se ejerce mediante la manipulación de los miedos sociales, y en el cual el poder es centralizado en un individuo o en un pequeño grupo que no está sujeto a ningún tipo de responsabilidad y no pueden ser removidos usando vías pacíficas o institucionales (Linz, 2000: 66). Los mejores ejemplos los encuentras en la Alemania nazi, y en el fascismo italiano.
El autoritarismo, en cambio, es un sistema cuya característica central es el limitado pluralismo político, sin una extensiva movilización política, salvo en algunos puntos en su desarrollo, y en donde el líder o grupo dominante ejercita el poder dentro de ciertos límites formales, aunque mal definidos. En este régimen no hay un partido único, sino privilegiado (Linz, 2000: 159-162). Ejemplos de este sistema fueron la España de Franco, y el México postrevolucionario.
Aquí, con todo respeto, sobra que creas que en México hay rasgos de totalitarismo. Ni el más crítico de la política mexicana ha afirmado una cosa así. Todos los estudiosos del sistema político mexicano aceptan que en nuestro país tuvimos un autoritarismo. El investigador más reconocido en este tema fue Juan Linz (te recomiendo sus libros, por si quieres analizar el tema con seriedad y no con base en lo que dice Wikipedia). Linz consideró a México como el mejor ejemplo de un sistema autoritario exitoso.
3.- Octavio Paz, sin duda alguna, ha sido una de las mentes más brillantes que ha dado México. Sin embargo, como analista político era un excelente poeta. Es decir, no porque Paz haga una crítica en automático significa que es verdad, y más si la opinión no fue en su área de especialidad (literatura y poesía). Al respecto, debo decir que la denominación “sistema hegemónico de dominación”, con la cual Paz se refirió al régimen que gobernó a México en realidad sólo es otro término utilizado para referirse al mismo fenómeno: el autoritarismo.
4.- Es una ironía que cites a Vargas Llosa para criticar al PRI. Si te tomas el tiempo de leer sus ideas políticas, y no sólo sus novelas, te darás cuenta que ideológicamente él es de posturas conservadoras y no revolucionarias. De hecho, varios de sus seguidores se refieren a él como “su fascista favorito”. Además, la crítica que Vargas Llosa hizo al PRI fue porque éste se consideraba un partido de “avanzada”, cuando en realidad era conservador. Por último, el comentario para Vargas Llosa es el mismo que para Paz: como analista político, es un excelente novelista.
Edgar Solís: Recientemente el director de HRW (Human Rigth Watch) José Manuel Vivanco en entrevista con el periodista Jorge Ramos hizo fuertes declaraciones acerca del grado de degradación con respecto los derechos humanos en México. Entre otras cosas Dijo: “En México la impunidad es la regla”. “No cabe la duda alguna de que el caso de Ayotzinapa es un Crimen de ESTADO” “México es un estado que no ofrece resultados en materia de derechos humanos y seguridad ciudadana.” México es y tiene un sistema represor y corruptor. Es indignante que usted nos sugiera que por que no tenemos el nivel de represión de la Alemania Nazi no nos debemos de indignar.
Respuesta: De nueva cuenta, yo nunca dije que en México todo fuera miel. Hay muchas violaciones a los derechos humanos; de hecho, enfrentamos una de las peores crisis en nuestra historia en esa materia. Tenemos una grave insuficiencia institucional, pues nuestras organizaciones políticas no son capaces de satisfacer las demandas de justicia y seguridad. Sin embargo, reitero, esto no se puede atribuir exclusivamente al PRI o a EPN, quienes son sólo una parte más de este sistema. Además, yo no señalé que no se indignaran por no tener el nivel de represión del nazismo. Mi comentario fue que si tuviéramos ese grado de opresión, se justificaría una Revolución. Voy a citar lo que escribí sobre la situación en México.
“Ahora bien, lo anterior no significa que no podamos criticar y cuestionar el desempeño o la función de las personas que ocupan cargos públicos. De hecho, es sano que lo hagamos, pues el ejercicio de vigilar a nuestros gobernantes es parte de ser un buen ciudadano en los sistemas democráticos modernos. Tampoco significa que no podamos manifestarnos, protestar, marchar, hacer público nuestro descontento o, incluso, exigir la renuncia de nuestras autoridades”.
Entonces, me parece indignante que critiques mi opinión sin haberla leído ni entendido bien.
Edgar Solís: Usted dice en otro párrafo: “…tampoco tenemos a un Bonhoeffer. Al contrario, sólo veo a unos cuantos ingenuos que piden “Revolución”, sin saber lo que eso implicaría.” Esto me parece un comentario desafortunado, no conozco hasta ahora a un cristiano contemporáneo bien cimentado en la piedad cristiana que pida una revolución armada. Aunque si los hay en la historia del metodismo mexicano .De todos modos no se necesita tener a un teólogo famoso o intelectual renombrado para legitimar la indignación y la protesta ciudadana. Además en México claro que hay muchos intelectuales que no tal vez Teólogos en profesión pero si lideres de alto calado intelectual en una clara oposición al sistema corrupto y corruptor del PRI- gobierno.
Respuesta: Ya puse el ejemplo de cristianos metodistas de mi iglesia en Chihuahua que sí piden una Revolución. También veo a ese tipo de cristiano aquí, en el DF, y su justificación es que “Wesley era un luchador social”.
Edgar Solís: Con menosprecio usted dice: “Mentes simplonas piden la renuncia de Peña Nieto, y dicen que, quitándolo, se pone a cualquier otra persona en su lugar y todo se solucionará.” Pedir la renuncia de EPN no es producto de una “mente simplona.” Para empezar todos estamos de acuerdo que cualquier persona que muestre incompetencia, o deshonestidad en cualquier trabajo se le puede despedir o se le exige la renuncia.
Respuesta: Pedir la renuncia de EPN, en efecto, no es producto de una mente simplona. Pensar en la renuncia de EPN como la solución, sí lo es. La gente no se da cuenta de la grave crisis política e institucional en que caería el país si por cualquier motivo no tuviéramos al titular del Ejecutivo federal.
Voy a explicar otra vez qué pasaría si nos faltara el Presidente en estos momentos: como ya se cumplieron dos años de su gobierno, al renunciar EPN no se convocará a nuevas elecciones. Lo que se tendría qué hacer, constitucionalmente, es nombrar al Presidente Substituto. El nombramiento lo haría el Congreso de la Unión. Así, reitero mis preguntas y, si las respondes todas, te concederé la razón: ¿tenemos las condiciones necesarias en nuestro Congreso de la Unión para que se nombre a un Presidente, de manera rápida? ¿Existe alguien, en este momento, que pueda provocar el consenso de las fuerzas políticas para obtener ese nombramiento, y que al mismo tiempo tenga legitimidad para los ciudadanos? ¿Cuánto tiempo tardarán en encontrar y nombrar a ese individuo? ¿Esa persona nos garantizará enfrentar la crisis de manera adecuada?
Edgar Solís: Tal vez usted mucho mas que yo debe conocer la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, y ésta abre la oportunidad para que se de una dimisión o renuncia. Además usted sabe que según el artículo 39 de la constitución política de México, es el pueblo quien tiene la soberanía de la nación, no el presidente en turno y quien además en su toma de protesta dice: «Protesto guardar y hacer guardar la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la nación me lo demande».
Respuesta: Como abogado debo decir, respetuosamente, que tu hermenéutica constitucional es incompleta. Ya que párrafos atrás exigías rigor con la interpretación de los textos, aplicaré el mismo rigor en lo que se refiere a la Constitución.
En este punto, cometiste el mismo error de las sectas: sacaste un texto de su contexto. La Constitución se debe interpretar de manera sistémica, es decir, como un todo (de la misma forma que la Biblia se interpreta como un todo).
Si te tomas la molestia de leer el artículo 41, que aparece unos renglones más adelante, te darás cuenta que dice: “El pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión, en los casos de la competencia de éstos, y por los de los Estados, en lo que toca a sus regímenes interiores, en los términos respectivamente establecidos por la presente Constitución Federal y las particulares de los Estados, las que en ningún caso podrán contravenir las estipulaciones del Pacto Federal”.
Estos artículos, interpretados en su conjunto y como parte de una misma norma, significan que si bien el recipiente original de la soberanía es el pueblo, en el momento en que éste se organiza y promulga una Constitución, la cual establece un gobierno, la soberanía se ejercitará por medio de los órganos gubernamentales. En otras palabras, la sobernía se hace valer por medio de instituciones, y siguiendo las normas establecidas para ese efecto. Entonces, el artículo 39 no es una licencia para quitar y poner Presidentes cada que se le ocurra a la gente, pues existe un camino a seguir que se describe en los artículos 83 al 85 constitucionales. Sólo con esos procedimientos se puede cambiar del Ejecutivo. Efectivamente, dentro de las posibilidades para quitar a un Presidente se encuentra la opción de la renuncia. Mi argumento nunca ha sido si el Presidente puede o no dimitir. Mi objeción es sobre la conveniencia o las consecuencias de esa alternativa. Para bien o para mal, no tenemos un régimen parlamentario que permita convocar a elecciones cuando el Primer Ministro pierde legitimidad.
Edgar Solís: Pedir la renuncia del presidente no es producto de una mente “simplona”, mas bien creo que es más simplón una mentalidad conformista y entreguista a la serie de injusticias y corrupción de la que todos los mexicanos hemos sido victimas. Permanecer igual y no reaccionar o denunciar la injusticia, impunidad y corrupción eso si es simplón. La responsabilidad y el cumplimiento cabal de quien ostenta el poder ejecutivo en México debe ser exigida y monitoreada por todo el pueblo. Le pregunto: ¿Serán mentes simplonas la de los miles de agravados y desposeídos en México? ¿Serán mentes simplonas los familiares de las victimas de la impunidad? ¿Serán mentes simplonas los millones de afectados por la inseguridad y la ineptitud de un gobierno que se aferra al poder como un perro a su hueso? ¿Serán mentes simplonas las de las familias de los muertos y desaparecidos?
Respuesta: Si la renuncia se pide pensando que es la solución, mi respuesta es: sí, son mentes simplonas. No voy a minimizar el dolor, la angustia y el sufrimiento de miles de personas en México, víctimas de la violencia y la injusticia. Sin embargo, que seas un agraviado, desposeído, afectado por la impunidad y la inseguridad, no significa que tengas ideas brillantes per se. Yo también he sido víctima de la inseguridad: me han intentado extorsionar, estuve en 3 ocasiones a menos de 20 metros de donde asesinaron a algún individuo, fui encañonado con armas de fuego, y un integrante de mi familia fue privado de su libertad. No obstante, eso no me hace un experto en solucionar crisis políticas gubernamentales, ni conlleva que mis propuestas para resolver los problemas deban ser aceptadas en automático.
Para una decisión de ese tipo se deben evaluar todas las consecuencias. Una renuncia, además de que no solucionaría nada, sólo agravaría la situación. En primer lugar, podríamos estar algunos meses esperando a que el Congreso nombre a quien concluiría el periodo hasta 2018. En estos momentos de crisis, entonces, ¿afirmas que la mejor solución es descabezar al gobierno?
La renuncia del Presidente, además, repercutiría en la economía: fuga de capitales e inversiones, inflación, devaluación, etc. ¿Queremos alterar más la delicada situación financiera del país? Cuando pienso en la renuncia, yo veo este panorama. Se trata de remediar los problemas del país, no de empeorarlos.
Edgar Solís: ¿Serán mentes simplonas las de la gran e inmensa mayoría de los intelectuales de este país que han exigido un desempeño integro y justo del presidente y su gobierno como; Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo, Armando Bartra, entro muchos otros? ¿O politólogos expertos como Denissse Dresser, Jesús Silva Herzog Marques. Alfredo Jalife, etc? además recordemos que ha habido claros opositores al sistema corrupto del PRI-gobierno que ya fallecieron, y que eran todo, menos “mentes simplonas” como Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y que además este ultimo era metodista. Creo que decir que todos los que exigimos un cambio en este sistema somos “mentes simplonas” lo pone en una posición muy comprometida con respecto al conocimiento de la magnitud del problema.
Respuestas: Los nombres de los intelectuales que citas como la “inmensa mayoría” me revela la razón de tu sesgo. Sólo escuchas a una parte del “círculo rojo”. Sugiero que amplíes tus fuentes de información. Existen otros noticieros, además del de Aristegui. Dos de los intelectuales que dices dan clases en la escuela donde hice mi maestría, y uno de ellos fue mi profesor. Eso no significa que esté de acuerdo con todo ni con la mayor parte de lo que sostienen. Ambos poseen una motivación muy personal, por su preferencia política. Y, reitero, yo nunca he señalado que las cosas deban seguir igual. Pero no me parece que la solución sea demandar la renuncia de EPN. Sin embargo, estoy de acuerdo en exigir un desempeño íntegro de nuestras autoridades.
Edgar Solís: Cambiar al presidente, definitivamente no creara por arte de magia el honor y la justicia que se necesita en México, pero seria un paso contundente para la transformación política de este país y es una demanda justa de quienes nos sentimos agraviados por este régimen corrupto, e impune.
Respuesta. Vuelvo al mismo punto: renuncia el Presidente, ¿y luego qué? Te concederé la razón si me dices quién será el nuevo titular, y en cuánto tiempo se le nombrará. Insisto con mi análisis: estamos ante una crisis de las instituciones, no ante una crisis solamente de gobierno. Si no hay un plan definido de reformas y cambios en las áreas sensibles, remover al del Ejecutivo servirá para nada.
Además, debo remarcar que es un error identificar a todo el régimen político con la figura de EPN. Un régimen político se forma por todas las instituciones de gobierno: poder ejecutivo, legislativo, judicial, gobiernos estatales, municipios, organismos autónomos. Insistir en que el PRI y EPN son todo el régimen es una reducción absurda.
Edgar Solís: En México existen condiciones constitucionales para lograr cambios.
Respuesta: En efecto, esa es mi postura, que se pueden lograr cambios respetando la institucionalidad establecida.
Edgar Solís: Yo personalmente no comparto la idea de que esta transformación deba ser violenta o armada, pero apoyo a aquellos que legítimamente piden que el presidente dimita no solo por incompetencia si no por el recientemente descubierto caso de conflicto de interese y de corrupción súper millonaria de la llamada “Casa Blanca”, usted sabe que las investigaciones y conexiones de corrupción del mandatario son contundentes, y es moramente imposible apoyar personas que ostentan el poder para beneficio personal. En cualquier país democrático esto seria un escandalo mayúsculo y suficiente razón para que el presidente renunciara.
Esto no es ni nuevo ni imposible, el país mas poderoso del mundo, Los Estados Unidos de norte America llevó a cabo un juicio en contra del Richard Nixon en la década de los 70, el conocido escándalo del “Water gate” que propició la renuncia del mandatario Estadounidense. ¿Qué paso con Estados Unidos? ¿Se hundió en una crisis financiera o provocó la destrucción de sus instituciones? No! La renuncia fortaleció a la nación y todos supimos que en un país verdaderamente democrático la ley debe ser cumplida por todos incluyendo al presidente.
Pero si verdaderamente aquellos que apoyan la permanencia de EPN aludiendo y aclamando un estado de derecho quieren que se cumpla a cabalidad con las formas constitucionales, y son tan rectos y respetuosos del la autoridad pues deberían por lo menos de exigirle a EPN que empiece por su casa es decir el PRI-Gobierno, y que empiece por meter a la cárcel a sus colaboradores, como lo ha expresado la politóloga Denisse Dresser: “Deberíamos de desestabilizar al pacto de impunidad que se ejerce desde el poder político en México”. Pienso igual, deberíamos de pedir y exigir con todos los medios posibles legítimos y no violentos el estado de derecho. Pero pedir que el primero en cumplirlo sea el estado y sus gobernantes parece una tarea titánica. Creo esto es retador para un presidente que representa la impunidad en su mas pura expresión, esa impunidad e injusticia que nació y creció y sigue viva en Los Pinos.
Respuesta: Yo nunca he defendido la corrupción. Si se comprueba con una investigación detallada el escándalo de la “casa blanca”, estoy de acuerdo con que deberá haber medidas serias, incluso su remoción.
Por lo demás, no coincido con tu análisis: no sé en dónde vives, pero de lo que estoy seguro es que México no es Estados Unidos. Para una muestra, ve la historia, el desarrollo y las instituciones de cada país. Un ejemplo claro de esta diferencia se muestra en el resultado que han tenido aquí las crisis políticas. En 1994, con el asesinato de prominentes políticos y el estadillo de la guerrilla, el efecto en la economía fue desastroso. Si vas a hacer una comparación, tienes que tomar una nación que se parezca a nuestro país, por ejemplo, una de Latinoamérica. Confrontar a México con EUA para decir que no habría crisis es igual de ridículo que comparar las economías de, por ejemplo, Rusia y Costa Rica. Simplemente no hay elementos para efectuar ese cotejo.
Edgar Solís: En meses pasados EPN declaró que la corrupción en México es de “tema cultural.” Según él en México la corrupción le pertenece a pueblo mexicano por herencia cultural ! ¿No es esto contrario a la enseñanza cristiana? No debemos oponernos a todo tipo de mal que es en contra de las enseñanzas del reino de Dios? no nos debemos oponer a las ideas corruptas e impías de los Herodes o los César modernos?
Respuesta: Claro que debemos oponernos a toda idea que se levante contra el conocimiento de Cristo. Esta oposición se hace evangelizando y con una labor de apologética de las declaraciones del cristianismo, principalmente (espero que por decir esto no me vuelvan a tachar de fundamentalista). Pero si tu justificación es que Peña debe renunciar porque dijo que la corrupción es algo cultural, me parece otro absurdo.
Edgar Solís: Como cristiano y líder Cristiano mis oraciones para mi país y mi compromiso de seguir del lado del los oprimidos, despojados, de los desaparecidos, de los pobres, de los indignados, no para acrecentar su indignación, si no para encausarla por medio de la fe y de la esperanza. hago votos para que la iglesia puede levantar el estandarte del evangelio como una luz en medio de la oscuridad y que el carácter de Jesucristo sea el modelo a seguir en la iglesia y no el de cualquier líder o gobernante corrupto y opresor.
México no se merece un gobernante corrupto, inmoral, e injusto, eso no puede ser de Dios. Hago votos para que no se simule una sujeción a la autoridad como excusa para la indiferencia, la apatía, el conformismo, o la convivencia personal, que no se exalte o aclame una mera sujeción ciega e ignorante de ningún ser humano que ostente el poder, que el gobierno sea de Dios en los corazones de los creyentes, que no se haga una entrega vil de los valores de justicia, honor y amor que nuestro pueble se merece y tanto necesita.
Respuesta: Yo nunca afirmé que EPN, con todos sus defectos, llegara a la Presidencia porque “Dios así lo quiso”. Llegó como resultado de un proceso electoral. Sin embargo, está ahí y creo que la obligación como creyentes es orar por él, estemos o no de acuerdo con su proyecto de gobierno. Del mismo modo, la obligación como ciudadano es estar bien informado de los asuntos públicos para, así, poder exigir cuentas a las autoridades con fundamento y no con prejuicios.
Cabe decir que yo hago los mismos votos que tú. Siento un gran amor por mi país y me duele ver esta situación. Pero eso no significa que deba tener tu misma opinión política, ni que opinar diferente me haga conformista, corrupto, indiferente, parcial, fundamentalista, o defensor de un sistema [casi diabólico] de opresión, etc. Hasta donde recuerdo, “los metodistas pensamos y dejamos pensar”.
Finalmente, sólo haré un ajuste de lo que publiqué originalmente. En aquella primera participación señalé que me parecía más grave la situación de 1994. Hoy, unos días después, luego de ver más escándalos relacionados con conflictos de interés dentro del gabinete, y tras el cambio que se perfila en la situación económica (precios del petróleo, depreciación de peso frente al dólar, proyecciones de crecimiento para el próximo año), debo admitir que la condición actual del país es más peligrosa de lo que en un principio consideré e, inclusive, podemos estar frente a una crisis política más delicada que la de hace 20 años. Sin embargo, mantengo el resto de mis posturas.

Por alguna razón al incluir mis comentarios, el formato de comentarios añadió más números de los que yo habia puesto. Espero nos se preste a confusión.
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que bueno que nuestro órgano oficial, se presta a este tipo de debates que solo manejan verdades a medias. Esta más que visto, que a muchos no les interesa el dolor de los padres de los estudiantes de, Ayotzinapa, tampoco les interesa que se haga justicia en sentido estricto, sino que en uso pleno de la libertad de expresión, les interesa solo despotricar contra el sistema de gobierno que tenemos, a todas luces corrupto, e insistir en la renuncia de E:P. N. y entonces en esa parcialidad de solo querer que renuncie el presidente ¿Dónde queda el dolor de los padres de los estudiantes? ¿Dónde queda el dolor de los padres y madres que han perdido sus hijos por la trata de blanca, y el robo de órganos para venderlos? ¿Dónde queda el dolor de las familias de Chihuahua, por la masacre de mujeres que se da con cierta cotidianeidad? Hay asuntos, mas trascendentes, que merecen nuestra atención,. Tenemos como lema: En Cristo Reformando a la Nación; y no es con marchas, ni con protestas, por cierto muy válidas, ni pidiendo la renuncia de peña Nieto, como vamos a Reformar a la Naci
ón. Debemos tener el valor de ejercer nuestro derecho a una mayor tarea de evangelización pregonando las doctrinas fundamentales de la Iglesia Metodista de México
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Estimado Irám, tu contraréplica es muy interesante y extensa, sin embargo siguen existiendo diferencias de opinión y de enfoque, con gusto trabajaré en mi respuesta. Saludos a los lectores!
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No, pues cada quién su religión…
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