Por el Obispo Juan Pluma Morales, de la Conferencia Anual Septentrional (CAS)
REFLEXIÓN: EL DISCÍPULO
Juan 15:8-10
Todo discípulo es un creyente pero no todo creyente es un discípulo
- El creyente espera panes y peces; el discípulo es un pescador.
- El creyente lucha por crecer; el discípulo por reproducirse.
- El creyente se gana; el discípulo se hace.
- El creyente gusta de halago; el discípulo del sacrificio vivo.
- El creyente murmura y reclama; el discípulo obedece y se niega a sí mismo.
- El creyente es «yo»; el discípulo es «ellos».
- Los creyentes esperan milagros; los discípulos obran milagros.
- El creyente sueña con la «iglesia ideal»; el discípulo se entrega para lograr la «iglesia real».
- La meta del creyente es estar en el cielo; la del discípulo es ganar almas para el cielo.
- El creyente maduro se hace discípulo; el discípulo maduro asume los ministerios.
- Al creyente parece que se le prometió una almohada; el discípulo sabe que tiene una cruz.
- El creyente es «ojalá»; el discípulo es «heme aquí».
- El creyente es valioso; el discípulo es indispensable.
- El creyente, quizá, predica El evangelio; el discípulo hace discípulos.
- El creyente busca resolver sus problemas, el discípulo se parece a Jesús resuelve problemas.
El movimiento de Juan Wesley en Inglaterra durante el siglo XVIII, un movimiento de santidad personal y social, de acuerdo a algunos pensadores, evitó que en Inglaterra se gestara una revolución como la de Francia, porque Wesley armó una revolución, la revolución del amor y de la santidad. Hoy México necesita esa revolución, está en nuestras manos.
CONTEXTO DEL TEXTO
En el capítulo 13 de Juan, Jesús había lavado los pies a sus discípulos, les había enseñado a ser humildes y a amarse unos a otros, pero al término de ello, menciona la traición de Judas y la negación de Pedro. Por lo tanto, Jesús enfatiza mayormente que se amen unos a otros. Es decir que aprendan a ser como él, que se parezcan a él. Por eso en este capítulo 15, les dice que lleven fruto, pero sobre todo se parezcan a él, se amen.
LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO
- Que hay una gran diferencia entre ser seguidor de Jesús a ser su discípulo.
- Que ser discípulo es parecerse a Jesús
- Que si me parezco a Jesús no me quedaré callado, no buscaré mi confort, seré un hombre transformado para transformar a otros.
ORACIÓN
Señor gracias por haberme llamado para ser tu discípulo, gracias porque a la vez me has dado grandes desafíos, los cuales no siempre he cumplido. Dame la bendición de ser como tú, ayúdame a ser un verdadero discípulo, a parecerme a ti, a transformar el mundo como tú quieres, desde el púlpito, desde mi casa, desde mi escuela, desde mi oficina, Señor ayúdame a ser un instrumento de cambio en este México lleno de falsedad, de hipocresía, de violencia, de corrupción, de muertes, en tu nombre. Amén.

Muy buena reflexión. Gracias Solo le pediría que considerara si es conveniente, cambiar lo de indispensable por necesario, pues algunos creemos que Dios completará su obra con nosotros, sin nosotros y a pesar de nosotros. Por otro lado, el creyente busca ser servido y el discípulo, servir como hijo, ministro e instrumento útil en las manos de Dios. Saludos y bendiciones. Dr Contreras.
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