Que la reunión sea un campo de trabajo y no un campo de batalla.- La reunión no debe tener por objeto el cuestionar a la persona o personas que hablan, sino la construcción de propuestas que permitan cumplir los objetivos
- La reunión de trabajo, es de trabajo y no para expresar -con la excusa de los temas a tratar- la opinión sobre los demás.
- Escuchar para entender y responder objetivamente.
- Ser positivos. No estar a la defensiva.
- Respeto a las opiniones de los demás.
- Respetar el orden de la palabra, no interrumpir.
- Puntualidad.
- INTERRUPCIONES: Teléfonos celulares desconectados y «mail» cerrado, lo más importante es lo que los asistentes están haciendo en la reunión.
- NO HAY TEMAS TABÚ: No se eludirá ningún tema aunque se sepa que si se proponen cambios pueden molestar a miembros de peso en el equipo. Claridad y transparencia.
- CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS: La resolución de problemas ha de ofrecer soluciones competitivas, los asistentes pueden mostrar
su desacuerdo pero siempre de forma constructiva. - CONFIDENCIALIDAD: Al ser sensibles, algunas cuestiones se deben de discutir con total libertad sabiendo que los asuntos se
van a quedar en este nivel. - ORIENTACIÓN A LA ACCIÓN: Las Organizaciones y participantes no asisten para discutir. Su verdadera finalidad es actuar para
cumplir su misión y obtener resultados. - Confiar en que Dios es el Señor de la Iglesia y buscar la mayor honra y gloria a su Santo Nombre. – Pbro. y Dr. Rafael Murillo Paniagua –
