“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol” (Sal 19:1-4).
Se cuenta que en uno de los escasos días soleados, el pastor y senador sueco, Carl Boberg, regresaba de una reunión y mientras se encontraba caminando por el campo, súbitamente fue alcanzado por una terrible tormenta, rayos y truenos sacudían los cielos violentamente. Al refugiarse entre unos árboles esperando que el cielo se despejara y dejara de llover y tronar, Boberg reflexionó en la grandeza de Dios.
«Al contemplar los cielos y la tierra,
El firmamento y las estrellas mil.
Al oír tu voz en los potentes truenos…»
Y así nació “Cuán Grande es Él”. Esta composición, a pesar de haberla tenido el autor en sus apuntes desde 1885, no fue muy difundida pues se encontraba sólo en sueco, pero se dio a conocer recién cuando fue traducida al alemán en 1907 y luego llevada a Rusia en 1912, cinco años antes de la Revolución. Un misionero inglés, Stuart K. Hine, la aprendió en ruso y la tradujo, agregando la cuarta estrofa en 1948, y luego fue traducido al español en 1958, por un argentino.
La primera y tercera estrofas se basan en el himno original de Boberg, la 2ª nació en Rusia, y la 4ª en Inglaterra. A través de 70 años y 5 idiomas, nos ha llegado este majestuoso himno que une los corazones del pueblo de Dios, sin fronteras, para alabar al Creador Omnipotente.
La versión más famosa de este himno, tal vez haya sido la interpretada por Elvis Presley, «How Great You Art». Elvis amaba mucho esta canción, y era insustituible en su repertorio musical desde 1966 hasta 1977, fecha en la que se suicidó. La versión castellana fue escrita por el Dr. Arturo W. Hotton (1909-1959), según la Historia de los Himnos Evangélicos, Versión electrónica.
Hoy, en el mundo cristiano, nos gozamos al cantar este hermoso himno que expresa lo que sintieron David y Carl Boberg. Es lo inexpresable que emociona, que enchina el cuerpo y nos introduce en la esfera de lo emotivo y lo grandioso.
CONTEXTO DEL TEXTO BÍBLICO
En este Salmo, la meditación de David le llevó paso a paso desde la creación, a través de la Palabra de Dios y a través de sus propios pecados, hasta la salvación. Cuando Dios se revela por medio de la naturaleza (19.1-6), aprendemos sobre su gloria y nuestra condición finita. Cuando Dios se revela por medio de las Escrituras (19.7-11), aprendemos acerca de su santidad y de nuestra pecaminosidad. Cuando Dios se revela por medio de las experiencias diarias (19.12-14), aprendemos acerca de su perdón misericordioso y de nuestra salvación.
ENSEÑANZA BÍBLICA
- Que el maravilloso universo muestra lo majestuoso de nuestro Dios.
- Que soy nada en medio de la naturaleza, la creación de Dios.
- Que en la inmensidad y el infinito del universo, Dios se ocupa de mí y me revela quién soy, y me invita a ser parte de su grandeza y amor.
ORACIÓN
Dios, gracias por revelarte a hombres y mujeres para que ellos a su vez nos hablen de ti a través de tu palabra o de sus experiencias. Permite que en la inmensidad de tu grandeza y en medio de este mundo que vive en oscuridad, haya luz para mi país. Señor, México sufre dolores de parto, te ruego por los papás y familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, Gro., quienes durante un año han pasado noches sin dormir, han derramado lágrimas y han pasado hambre, suplicando a las autoridades por sus hijos. Señor, te ruego porque destruyas la soberbia de las autoridades que han torcido la verdad por sus intereses, y permitas conocer la verdad y el paradero de estos jóvenes. En el nombre de tu Hijo, amén.
UNAS PALABRAS
Agradezco al Señor la sanidad en mi cuerpo, después de 5 meses hoy él me permite caminar y reintegrarme a mis actividades normales. Gracias le doy profundamente por su amor, por sus bendiciones y por las pruebas en la vida.
Varios son los hermanos y algunos pastores que me han pedido que siga escribiendo las reflexiones que dejé de escribir y enviar. Agradezco sus palabras, su interés en la lectura y reflexión de estas sencillas meditaciones que tienen sólo el propósito de invitarle, de inducirle a usted a buscar al Señor a través de ellas. Dios les bendiga.


