
“Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre”.
(Salmo 139:1-16)
En los primeros días del automóvil, un coche Ford, modelo T, se paró en el centro de la calle. El dueño no podía ponerlo en marcha de ninguna manera; él tocando y retocando, y el coche sin arrancar. En ese momento apareció otro automóvil y paró detrás de él. Un hombre bien vestido salió del asiento y ofreció su ayuda. Después de tocar algunas partes del motor, en un momento el desconocido dijo: «Ahora pruébelo». Inmediatamente el motor rugió vivo. El individuo, se identificó entonces como Henry Ford. Como él había diseñado y construido estos carros, sabía muy bien cómo arreglarlos.
De la misma manera, Dios, que ha creado y planeado tu cuerpo y el mío, Él sabe muy bien cómo ayudar a sus criaturas cuando necesitan un toque de su divina mano. Debemos confiar en Dios con y sin necesidad.
CONTEXTO DEL TEXTO
Algunas veces no consentimos en que la gente nos llegue a conocer por completo porque tememos que descubran algo nuestro que no les guste. No obstante, Dios ya conoce todo acerca de nosotros, aun el número de los cabellos que tenemos en la cabeza (Mateo_10:30).
Él es el autor del último modelo, sabe dónde anda mal y tiene el conocimiento, el amor y el poder para arreglarlo. Sólo tienes que pedirlo y confiar en el dueño de tu vida. Está con nosotros en cada situación, en cada prueba, nos protege, ama, dirige. Nos conoce y ama a plenitud.
LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO
- Que el Señor me conoce y sabe dónde anda mal mi carrocería, mi motor o incluso mi volante; a veces sólo es cuestión de gasolina o aceite, recordemos que el aceite es símbolo del Espíritu Santo.
- Que así como Él me conoce, sólo tengo que pedir para que venga y arregle el problema.
- Que igual Él es quien tiene el control de mi vida y de la vida de todos, sólo tenemos que confiar en Él.
ORACIÓN
Gracias Señor, porque a veces estoy tirado como cualquier auto, casi desvielado, pero tú me conoces y sabes dónde ando mal; ven, revisa y arregla mi vida y ponme por favor a caminar para bien. Gracias porque así lo has hecho siempre. Sólo te pido que lo sigas haciendo, que le pongas la gasolina de tu amor, el aceite de tu Espíritu y la guía de tu presencia; y de igual manera con mi país, que está casi deshecho por nosotros, pero sobre todo por nuestros gobernantes falsos, ladrones y avaros. En el nombre de tu Hijo. Amén.


Excelente. Dios te bendiga Hno. Juan.
Me gustaMe gusta