
Por la benevolencia de Dios, nos tocó la suerte de llegar al final de un año, y pasar al tramo siguiente, el bienvenido año 2016. Y comenzamos enero con la convocatoria del Presidente Enrique Peña Nieto, a través del Secretario de Gobernación, sustentándose en la Subsecretaría de los Derechos Humanos y la Secretaría de Salud, para debatir abierta y públicamente sobre la posible legislación del uso de la mariguana. Esta consulta tendrá una duración de tres meses.
Nos parece buena iniciativa, dada la trascendencia de una legislación sobre este asunto multifacético, con todos sus pro y contra. Por supuesto, es una medida mejor que dejarle el asunto a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos trabajos, por cierto exageradamente remunerados, a algunos mexicanos no nos queda claro si representan una amenaza o una bendición, ya que, por el prurito de lo que a ellos les parece una defensa de los derechos humanos, han pasado por encima de los Códigos Civiles y las decisiones de los Congresos Locales de los diferentes Estados de la Nación. Para el Gobernador de Morelos, por ejemplo, ellos son la esperanza para obtener la despenalización del aborto para su Estado, en vista de que el Congreso Local reiteradamente no lo ha apoyado en esta solicitud.
Parece que no les ha quedado claro que un bebé no nacido es un ser humano y debiera ser cobijado con los derechos humanos, ni el derecho que debería tener un niño a ser criado por un papá y una mamá en vez de darlo en adopción a una pareja homosexual para satisfacer una necesidad de ellos como adultos utilizándolo a él como un simple medio, ni lo apremiante que es para una familia el conseguir su unidad cuando la SCJN se abre a brincar el candado que representan las causales del divorcio para otorgarlo al pedido de uno solo de los cónyuges. Nos gustaría, en cambio, que iniciaran acciones para frenar la violación de niñas, realidad trágica en la que México se coloca entre los primeros lugares en el mundo, o a procurar en verdad un México mejor en sus fundamentos.
Los principios que alguna vez le dieron forma a nuestra sociedad, especialmente aquellos que tienen que ver con la identidad tradicional de una familia y el respeto a la vida humana como prioridad, se están yendo, a pesar de que muchas de los enfermedades sociales que hemos adolecido a través de varios años se derivan precisamente de la inestabilidad familiar. En lugar de reforzar aquellos principios, se les debilita sin considerar las consecuencias ulteriores.
Estamos iniciando el año 2016 con algo de desconfianza. Y eso que no hemos mencionado los rezagos sociales que nos quedan por tanta corrupción política y una precaria administración pública de las finanzas. Pero, sin evadir nuestra realidad y sin renunciar a nuestras responsabilidades ciudadanas, sin dejar de mostrar nuestra inconformidad tanto como las circunstancias lo ameriten… no debemos olvidar que Jesucristo no nos permite afanarnos por el día de mañana (Mt. 6:25-34). Y añadiríamos que tampoco por el día de ayer, ya que el Señor nos ubica en el hoy. Así pues, entremos al nuevo año, pero conservando la serenidad de un corazón que sabe rogar a Dios por días mejores, que sabe ver al Señor de las naciones levantándose en el horizonte. Nuestro mundo no fue hecho para que imperen las tinieblas de la injusticia y el pecado, sino para ser gobernado por la luz de la verdad y el amor que son posibles cuando el reino del Hijo de Dios crece entre nosotros.
Pbro. Bernabé Rendón M.

Hola, buen y bendecido inicio del 2016 pues Dios está con nosotros. El comentario editorial me agradó por el tema tratado. Sin embargo creo que es una buena oportunidad para dejar en claro que parte de la problemática social es por la inercia del Pueblo de Dios , el laos, la Iglesia. Y al referirme a la Iglesia no sólo me enfoco en la comunidad Metodista sino al Cuerpo de Cristo. Y creo, en base a mi observación -que puede ser un tanto miope- que erróneamente la Iglesia se ha cerrado y se ha vuelto negligente en su participación politica. En nuestra herencia protestante Martín Lutero es un ejemplo de lo que debería ser un creyente. Por lado de nuestra herencia metodista Juan Wesley lo fue al denunciar el pecado de la esclavitud. En la Biblia encontramos ejemplos sublimes de la denuncia hacia el pecado de los gobernantes como Juan Bautista y qué de los profetas señalando los males de los gobernantes.
En fin se puede llenar un libro mencionando la incidencia de la religión sobre la sociedad y el gobierno. Me agradaría ver un Laos participando activamente en la sociedad e incidiendo racionalmente en el destino de la nación , no podemos dejar su destino en manos de gente corrupta y amadores de sí mismos o confiando meramente en la suerte. Dios está con nosotros pero nuestra responsabilidad como Iglesia es hacerlo real y presente.
Que Dios y su Reino se haga manifiesto en este 2016!
Paz.
Bajo la gracia de Cristo ,
Jorge Mendoza
Me gustaMe gusta
Hno. Jorge, estamos enteramente de acuerdo contigo. Por ejemplo, la Secretaría de Gobernación ha invitado a quienes deseen participar en el debate sobre una legislación para el uso de la mariguana. No sabemos en este momento qué tipo de participación han decidido las autoridades de la IMMAR que tendremos en esta consulta nacional. Debemos hacer oír nuestra voz ahora que se nos da la oportunidad. Tu idea es que no sólo las tinieblas son culpables por serlo, sino también la luz que no ha disipado o al menos enfrentado esas tinieblas. Es lógico. Bendiciones.
Me gustaMe gusta
LLEGAMOS AL FINAL DE 2015 NO POR SUERTE SINO POR LA GRACIA Y MISERICORDIA DE DIOS.
Me gustaMe gusta
Hno. Víctor Job, el diccionario de la RAE da varias acepciones a la palabra «suerte». Esa variedad ha sido aprovechada por las traducciones de la Biblia Reina Valera. Tienes toda la razón en no aprobar que nuestra vida sea guiada a ciegas por la buena o la mala suerte. En eso estamos 100% de acuerdo con tu sano criterio. No obstante, la Biblia se vale de la palabra «suerte» para referirse, entre otras acepciones, al modo como le va a una persona. Pr. 16:33, por ejemplo, aclara que nuestra suerte es decidida por Dios. En Sal. 16:5 se nos enseña que Jehová «sustenta nuestra suerte». Pero también en Jer. 13:24,25 se nos dice que un castigo puede ser la suerte que Dios eligió para un pueblo rebelde. Es en ese contexto bíblico que decimos que Dios eligió que nuestra suerte fuera vivir todo el 2015, desde luego, sólo debido a su gracia. Te agradecemos que nos ayudes a pensar. Bendiciones.
Me gustaMe gusta