
“Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre” (Salmo 23:3)
Obispo Juan Pluma Morales
El himno “Me Guía Él” está basado en el conocido Salmo 23, un pasaje bíblico en el que conocemos de qué manera el Todopoderoso nos protege en medio de las dificultades de día a día. Definitivamente el amor personal de Dios por sus hijos es inigualable. Nos da tanta seguridad que podríamos atravesar con Él un valle tenebroso.
El ministro bautista Joseph Henry Gilmore, quien nació en la Ciudad de Boston, en 1834, fue el compositor de este hermoso himno. Epigmenio Velasco Urda (1880-1940), llamado «El campeón de los coros», quien trabajó como educador, pastor, poeta, compositor y periodista, pero que fue su mayor gozo entusiasmar a los grupos corales en su alabanza a Dios, tradujo, entre otros, este himno. También compuso el himno «Nuestra Fortaleza».
ME GUÍA ÉL
Me guía El, con cuánto amor
Me guía siempre mi Señor;
En todo tiempo puedo ver
Con cuánto amor me guía El.
Coro: Me guía El, me guía El.
Con cuánto amor me guía El;
No abrigo dudas ni temor
Pues me conduce el buen Pastor.
En el abismo del dolor,
O donde intenso brilla el sol,
En dulce paz o en lucha cruel,
Con gran bondad me guía El.
La mano quiero yo tomar
De Cristo, y nunca vacilar,
Cumpliendo con fidelidad
Su sabia y santa voluntad.
Y la carrera al terminar,
El alba eterna al vislumbrar,
No habrá ni dudas ni temor
Pues me guiará mi buen Pastor.
CONTEXTO DEL TEXTO
El salmista David, al describir a Dios como pastor, mostraba su propia experiencia, ya que pasó sus primeros años cuidando ovejas (1° Samuel 16:10,11). Las ovejas dependen completamente de su pastor en cuanto a alimentación, guía y protección. En el evangelio de Juan, Jesús dice que él es el buen Pastor (Juan 10:11); y en el libro de Hebreos, es el gran Pastor (Hebreos 13:20), y Pedro el apóstol, dice que Jesús es el Príncipe de los pastores (1ª Pedro 5:4).
De la misma manera que Jesús es el buen Pastor, nosotros somos sus ovejas. No somos animales atemorizados y pasivos, sino seguidores obedientes y sabios que siguen al único que puede guiarnos a los mejores lugares y por caminos seguros. Este salmo no pone énfasis en las cualidades de las ovejas como animales, sino en las cualidades nuestras como discípulos de los que siguen a Jesús. Cuando usted reconozca al Buen Pastor, ¡sígalo!
ENSEÑANZA
- Que el Señor es mi Pastor y mi guiador en toda mi vida
- Que no necesito más que reconocerlo como mi guiador y él hará su obra
- Que del mismo modo puede llegar a ser el guiador de otros, si se lo comunico y entonces seremos miles, millones.
ORACIÓN
Señor Jesús, gracias por ser mi guía fiel antes que te conociese, como dice el salmista, ya me guiabas y me cuidaste de diversos momentos de peligro. Señor, si contratara un vigilante o policía para cuidarme de día y de noche, no tendría con qué pagarle, pero Señor, gracias porque sin pagarte me cuidas a mí y a mi familia. Señor, úsame para decirle a la gente que no te conoce que tú eres su guiador, tú eres su cuidador, tú eres su Señor y sé que este mundo será distinto. En el nombre de tu Hijo, Amén.

