
MODELO DEL MINISTERIO DE JESÚS Y SUS DISCÍPULOS. (Primera parte)
El propósito de Jesús al venir al mundo fue: Reconciliar a los hombres con Dios y que cada persona experimente la vida abundante. Jesús sabía que no terminaría esta misión durante su vida en la tierra, y que su éxito dependería de lo que harían sus seguidores después de su muerte.
¿Qué hizo Jesús? Concentro su ministerio en llamar y capacitar a un grupo de discípulos. ¿Quiénes son sus discípulos? Un grupo de individuos, comprometidos a seguir a Cristo, para aprender de ÉL y llegar a ser como ÉL. Al final de su Ministerio Jesús envió a sus discípulos con una misión doble: Continuar con la tarea de reconciliar a los hombres con Dios y hacer discípulos, quienes a su vez harían otros discípulos. (Principio bíblico de reproducción de discípulos, el apóstol Pablo le dice a su discípulo Timoteo: 2Timoteo 2:2 “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”)
Nuestro ejemplo es Jesús, ministraba a toda clase de gente, en toda clase de situaciones y les hablaba abiertamente del significado y de las demandas del discipulado (Lucas 9:23 “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese así mismo, tome su cruz cada día, y sígame.), desafiaba a la gente a seguirle. Pero Cristo también tenía relaciones más íntimas y confió su misión a un grupo muy selecto llamado “Los Doce”. Cristo invirtió la mayor parte de su tiempo en ellos, a estos se dio más plenamente y les hablo abierta y urgentemente de su misión. Jesús pasó cada vez más tiempo con los doce, mientras se acercaba la hora de su muerte. Los había escogido con dos objetivos en mente: Para que lo acompañaran y para que pudieran ser enviados (Juan 20:21 “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.”)
Cuando eligió a los doce apóstoles para transformar al mundo, lo hizo cuidadosamente, después invirtió su vida en entrenarlos, ellos no solamente continuarían llevando a cabo su misión sino que también multiplicarían su presencia en el mundo haciendo otros discípulos. Los líderes de las iglesias en todas partes del mundo están despertando y comenzado a notar el vasto potencial que se alcanza, cuando se trabaja a nivel de grupos pequeños, y especialmente en el ministerio de Jesús y sus discípulos, ministerio de discipulado bíblico “uno a uno”, o de grupos discipulares, para lograr una multiplicación espiritual efectiva.
FE EN ACCIÓN: Querido hermano(a) piensa en las siguientes declaraciones: Cuando la iglesia exhala discípulos, inhala convertidos y Dios da el crecimiento. El trabajo discipular es desarrollar un grupo de creyentes comprometidos en penetrar de una manera efectiva en el mundo perdido; y la única forma de lograrlo es imitando el MODELO DEL MINISTERIO DE JESÚS Y SUS DISCÍPULOS. CRISTO CUENTA CONTIGO.
- Comparto mi experiencia personal con mi Dios y Señor, en el Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reporductores y Discípulos Colaboradores de Dios nuestro Señor.

