CIEMAL Carta a las Iglesias

Consejo de Obispos y Obispas de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe

CARTA A LAS IGLESIAS

  • La meta de nuestras iglesias debe ser el formar discípulos y no seguidores. Wesley dijo: “La iglesia no transforma el mundo cuando genera convertidos, sino cuando genera discípulos”.
  • Después de la experiencia del corazón ardiente, Wesley se despertó para el cuidado espiritual de la niñez y la juventud. Nos desafiamos a promover el liderazgo de sus jóvenes y el pastoreo de sus niños para la renovación de la vida eclesial.

8 de agosto del 2019.

A LAS IGLESIAS METODISTAS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

La gracia y la paz de Dios se multiplicarán para ti y para todos ustedes.

Los obispos, obispas y presidentes de las Iglesias Metodistas que conforman el Concilio de Obispos de CIEMAL (Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe), reunidos del 6 al 9 de agosto de 2019, en la ciudad de Cuzco, Perú, en reflexión y oración, dirigimos desde nuestro Señor Jesucristo y su Espíritu alentador algunas palabras de exhortación a la fe, la esperanza y el avance misionero.

Como herederos de la experiencia del corazón ardiente de las primeras comunidades metodistas, nos invitamos a renovar permanentemente la alegría de la salvación por la gracia libre y universal de Dios en Cristo Jesús, y a renovar un estilo de vida y obras cristianas que proceden de esa experiencia: una iglesia en proceso continuo de renovación.

Después de la experiencia del corazón ardiente, Juan Wesley se despertó, entre otros aspectos, para el cuidado espiritual de la niñez y la juventud. Y observó que no sólo una nueva generación impactó sobre su época, sino que también lo hicieron las subsiguientes. Por lo tanto, nos desafiamos mutuamente y proponemos que las iglesias de América Latina y Caribe promuevan el liderazgo de sus jóvenes y el pastoreo de sus niños para la renovación de la vida eclesial. La iglesia debe estar al servicio de la misión de Dios en cada época, en la certeza de que el Espíritu de Dios también está obrando en la vida de niños y jóvenes (Joel 2:28).

Del mismo modo, incentivamos a las iglesias que presidimos y cuidamos a promover espacios de cuidado, apoyo y desarrollo ministerial de las mujeres, para que sigan cumpliendo su llamado en Cristo.

Como pastores de pastores y de laicos comprometidos y comprometidas, al igual que Wesley, debemos priorizar el cuidado de nuestra salud emocional, para ejercer liderazgos saludables y creativos.

La meta de nuestras iglesias debe ser el formar discípulos y no meramente seguidores. Tengamos presente la afirmación de Wesley: “La iglesia no transforma el mundo cuando genera convertidos, sino cuando genera discípulos”.

Es imperativa la capacitación del liderazgo de pastores y de laicos, así como la formación de equipos pastorales para el efectivo desarrollo ministerial de las iglesias locales.

La señal de vitalidad de una iglesia con el corazón ardiente, es su proyección al mundo para transformarlo, ampliando su ámbito de acción tanto local como transcultural y enviando obreros a la mies.

Destacamos estos aspectos de nuestra reflexión en este concilio de obispos y presidentes de iglesias, entendiendo que la voz del Espíritu Santo nos llama a una actividad misionera y de proclamación cada vez más amplia. Todo lo que concierne a la misión de Dios debe preocupar a la Iglesia.

Que ustedes, hermanos y hermanas, desde sus realidades locales, y nosotros, líderes nacionales representados aquí, podamos escuchar conjuntamente la voz de Dios, bajo el aliento de su Espíritu renovador, constituyendo procesos que nos llevarán a cumplir el mandato de Dios en Cristo nuestro Señor, quien fue muerto, crucificado y resucitado para nuestra salvación.

Y que todos, conjuntamente, podamos ejercer un ministerio pastoral integral, abarcando obras de misericordia y piedad, para impactar nuestro tiempo con la salvación y la restauración completa de la humanidad y de toda la creación, entendiendo que nuestra voz profética y nuestra acción misionera son imprescindibles en este momento de la vida de nuestros pueblos.

JUNTA DIRECTIVA DEL CONSEJO DE OBISPOS E OBISPAS

  • Presidente: Juan de Dios Peña Gallegos (Obispo, Iglesia Evangélica Metodista en El Salvador)
  • Vicepresidente: Samuel Aguilar Curi (Obispo, Iglesia Metodista del Perú)
  • Secretaria: Hideide Brito Torres (Obispa, 8ª Região Eclesiástica da Igreja Metodista, Brazil)

MIEMBROS FIRMANTES

  • Adan Rene de Leon (Obispo, Iglesia Evangélica Metodista Primitiva de Guatemala)
  • Antonio Huanca Corimayta (Obispo, Iglesia Evangélica Metodista en Bolivia)
  • Adonias Pereira do Lago (Obispo, 5ª Região Eclesiástica da Igreja Metodista, Brazil)
  • Alfredo Alberto Alcarraz Fernandes (Presidente, Iglesia Metodista en el Uruguay)
  • Americo Jara Reyes (Obispo, Iglesia Evangélica Metodista Argentina)
  • Héctor F. Ortiz Vidal (Obispo, Iglesia Metodista de Puerto Rico)
  • Jorge Alejandro Merino Riffo (Obispo, Iglesia Metodista de Chile)
  • Luis Andrés Caicedo Guayara (Obispo, Iglesia Colombiana Metodista)
  • Moisés Morales Granados (Obispo, Iglesia Metodista de México, A.R – CAM)
  • Pedro Magalhães (Obispo, Comunidad Evangélica Metodista del Paraguay)