Vibrando bajo nuestra mirada silenciosa,
es compañía que nos lleva de la mano,
dócil a las fluctuaciones de nuestra atención, a las preguntas de nuestro interés,
a las observaciones de nuestra crítica. Por eso se dice que el libro es un amigo
fiel y paciente. Se nos entrega entero cuando lo abrimos
y cuando lo abandonamos, sabe esperar.-
Armando F. Zubizarreta G.
La Aventura del Trabajo Intelectual
Empezamos con esta sección que pretende invitar a dialogar con diversos autores a través de la lectura de sus libros. El ejercicio de lectura -sea en formato físico o digital- resulta en una vigorosa estimulación de nuestra inteligencia, estemos o no de acuerdo con el contenido que allí encontramos. Finalmente, la Biblia nos conmina a “examinarlo todo y retener lo bueno”, y esa indicación es la que hemos de seguir cada vez que nos acerquemos a la lectura de un libro. Agradeceremos mucho sus comentarios a las reseñas que aquí presentemos.
Iniciaremos con el libro Vida Devocional en la Tradición Wesleyana (Harper, 2006), un clásico de la literatura wesleyana, la tesis doctoral de Steve Harper, que nos invita a examinar los medios de gracia usados por Wesley como parte de su vida devocional: Wesley no tenía un “tiempo devocional” sino una “vida devocional”. Su tiempo de comunión con Dios no estaba subdividido en “departamentos”, sino era un continuo espiritual que abarcaba períodos de oración, estudio profundo de la palabra de Dios, acercamiento a la Cena del Señor -que él animaba a tomar tan frecuentemente como fuera posible- práctica del ayuno, la comunión de los santos y la manifestación concreta de obras de amor al prójimo, como expresión de la espiritualidad interna.
En cada capítulo de este libro se revisan los pensamientos de Wesley, tal como pueden leerse en sus Sermones, Las obras de Juan Wesley, o trabajos que presentan la opinión de personas cercanas a él. Se comenta sobre el equilibrio que guardaba su devoción individual con su devoción pública, y se concluye cada capítulo con preguntas que mueven a la discusión y participación en grupos.
Steve Harper comienza sus capítulos presentando a Wesley como una persona igual que nosotros, con sus luchas para vivir la vida de fe en medio de ambientes que no siempre eran favorables para ello. Nos muestra la manera en que practicaba las “disciplinas espirituales” que le ayudaban a crecer en su relación con Cristo. Por ejemplo, nos parece interesante la mención que hace al Libro de Oración Común, uno de los recursos que Wesley usó para acompañar su vida de oración. Resulta también muy útil la explicación sobre el significado bíblico de la Santa Cena, como la veía Wesley, y la manera como practicaba el ayuno, y los demás medios de gracia.
Para quien desee acercarse a esta faceta de la vida del fundador del metodismo, este libro resulta de utilidad y es fácil de leer, además de que puede usarse para estudio individual o en grupo. Por lo que sabemos, actualmente no se dispone de ejemplares en papel, pero la Casa Unida de Publicaciones los ofrece en formato digital, y pueden solicitarse al número de Whatsapp 56 11 82 69 87, de esa casa editora.
Referencia
Harper, S. (2006). Vida Devocional en la Tradición Wesleyana (2a. ed.). Casa Unida de Publicaciones, S.A. de C.V.

