“Apaga” las redes y “enciende” un buen libro

“Apaga” las redes y “enciende” un buen libro

Ficha: Título:El Silencio de Adán
Editor:Centros de Literatura Cristiana
Año de publicación:2002
Autor:Al Andrews, Larry Crabb, y Don Hudson
ISBN: 958-9149-94-4
235 p.

¿Dónde estaba Adán cuando Eva era tentada en el jardín del Edén? ¿Por qué sólo se menciona que Eva le dio de comer a su marido del fruto prohibido, sin que él dijera absolutamente nada? Los autores de este libro inician desde aquí una reflexión sobre esta conducta de Adán: el porqué de su silencio, cuando debió haber hablado y establecido la verdad por encima de la mentira, una actitud repetida en muchos hombres a lo largo de la historia y en la actualidad. 

El Silencio de Adán es una exposición del testimonio de tres hombres y sus luchas, el cual sirve de trampolín para intentar definir lo que es ser un hombre como Dios manda. Hoy es preciso que haya menos consejeros profesionales y más ancianos -en el sentido bíblico- para ayudar a los hombres jóvenes -y no tan jóvenes- en esa búsqueda de identidad masculina, no a la manera del mundo, sino a la manera de Dios. Aquí algunas frases del libro: 

Imagínese cómo sería si nuestras comunidades cristianas estuvieran constituidas no por expertos y gente común, sino por ancianos y discípulos. Ancianos tanto hombres como mujeres que conocen bien a Dios (aunque insistirían por supuesto, en que apenas lo conocen pero en quienes es evidente que viven para conocerlo mejor) y discípulos, vastas multitudes de personas cuyos corazones han sido agitados por la posibilidad de conocer realmente a Cristo, una posibilidad que ven ejemplificada en la vida de los verdaderamente maduros. Si se produjera una reforma, ésta llegaría a través de ancianos y no de expertos (p. 49).

Cada capítulo nos lleva a analizar una faceta del interior del hombre, del varón, que se ve enfrentado al reto de relacionarse con Dios y con otros seres humanos “en términos de su llamado, en vez de por sus anhelos o poder” (p. 163). ¿Cómo enfrentar las situaciones difíciles?: Los hombres que preguntan “¿Qué debo hacer?”, dice uno de los autores, a menudo están haciendo otra pregunta aún más perturbadora: “¿Tengo lo que se necesita para hacer lo que Dios ha determinado que el verdadero hombre haga?” (p. 129).

 A lo largo de 14 capítulos, Larry Crabb, Don Hudson y Al Andrews hablan sobre esa lucha entre vivir dominado por la necesidad y vivir dominado por la dureza. Y nos explican cómo ellos han ido tomando consciencia de una realidad: sólo ha habido un hombre, Cristo, que no permitió que ninguna de estas dos tendencias lo dominara: Los hombres son llamados a adentrarse en la oscuridad, a mantener moviéndose hacia adelante con propósito y fortaleza, aunque no puedan ver claramente el camino que tienen por delante…Dios ya ha hecho lo que llama a los hombres a hacer (p. 73).

Este libro presenta una búsqueda de visión del varón y su identidad, bajo la perspectiva de Jesucristo.  Puede conseguirse en las librerías que vendan material cristiano, o por internet en alguna de las plataformas para tal efecto. Esperamos que sea de provecho, tanto para hombres como para mujeres que quieran leerlo.

María Elena Silva Olivares.