Título: Historias de Grandes Himnos (2a. ed.)
Autora: María E. Ewing
Editorial: Centro de Comunicación Cultural CUPSA
Año: 1993
166 p.
Este libro que hoy comentamos ha sido citado ya en algunas publicaciones de El Evangelista Mexicano para hacer referencia a himnos que se han ganado un lugar en el corazón y las publicaciones del pueblo metodista en particular, y del evangélico en general.
Desconocemos muchos datos biográficos de la autora de este libro: Sabemos que fue hija del Rev. Joseph Lyons Ewing, un ministro de la iglesia presbiteriana, y a quien ella dedica esta obra de divulgación. Hija del reverendo Ewing y Belle Marquis, fue misionera de la iglesia presbiteriana en México (1), según consta en un obituario de su padre.
La misionera Ewing busca darnos un panorama de la forma como surgieron cada uno de los 65 himnos cuya historia se dio a la tarea de investigar, algunos de los cuales son muy conocidos por el pueblo metodista -como “Jesús, yo he prometido”, o “Jesús es mi Rey Soberano”- y otros quizá no lo sean tanto; pero todos contienen esa chispa de inspiración que mueve a quienes la cantan para adorar “en espíritu y en verdad”. La autora piensa que nuestro entendimiento de lo que cantamos crece cuando entendemos las circunstancias en las cuales fue compuesto cada uno de estos himnos.
Una muestra del compendio que Maria Eleanor Ewing preparó utilizando una amplia bibliografía es el relato de cómo se compuso el himno “Firmes y Adelante”, que aparece en las páginas 103-104, del cual copiamos una parte:
El Rvdo. Sabine Baring-Gould, pastor de una pequeña iglesia de Inglaterra necesitaba un himno apropiado para los niños de su Escuela Dominical. El domingo después del Día de la resurrección los niños iban a marchar al pueblo cercano, llevando estandartes y banderas, para participar en una fiesta cristiana. El pastor no pudo encontrar un himno adecuado para la marcha, y por eso la noche anterior escribió nuestro himno. Al día siguiente los niños aprendieron el himno fácilmente y marcharon al pueblo cantándolo”.
Además del índice de los himnos citados, la obra incluye bibliografía, las fechas de los himnos acomodada en forma cronológica, al igual que las listas de autores de las letras y compositores de las melodías, ordenadas alfabéticamente.
Su lectura es fácil y mueve a quien lo lee a apreciar de una mejor forma el sentido de estas composiciones, que muchas veces habremos cantado y seguramente al hacerlo hemos de haber recibido aliento y consuelo en nuestra vida de fe.

Referencias:
