Por. José Demetrio Solano Rivera. Pbro.
Estamos por conmemorar la reforma protestante. Este 31 de octubre de 2023 serán 506 años en que Martín Lutero, en las puertas de la iglesia de Wittenberg, en el año 1517, clavó sus 95 tesis. Este acontecimiento impulsó una profunda transformación en la sociedad, cultura, política, economía y el cristianismo.
Esto nos brinda la oportunidad de recordar y considerar los postulados que emanaron de la propuesta teológica de la Reforma como son:
- SOLA SCRIPTURA
- SOLUS CHRISTUS
- SOLA GRATIA
- SOLA FIDE
- SOLI DEO GLORIA
Las cinco solas de la Reforma Protestante nos permiten centrarnos en la importancia de la doctrina y la aplicación correcta de la teología.
Juan Wesley escribió: Bien hicieron quienes nos precedieron en la fe en protestar contra todo esto, razón por la cual les llamaron «protestantes». Protestaron públicamente contra todos los errores de la Iglesia de Roma, pero particularmente contra estos tres: anular el valor de la fe cristiana al sostener que el ser humano puede ganar el cielo mediante sus obras; sustituir el amor a Dios por la idolatría, y el amor al prójimo por la persecución. (González, 1998)
Los principios que emanaron de la reforma protestante fueron correctivos a las prácticas y creencias que postulaba la iglesia Católica Romana. Juan Wesley en su carta a un protestante escribió.
Con el correr del tiempo, muchas ideas erróneas fueron ganando terreno dentro de esta iglesia, lo cual motivó que muchos hombres de bien hicieran oír su voz de protesta. Finalmente, hace unos doscientos años, el Papa convocó a muchos obispos y otras personalidades para que se reunieran en la ciudad de Trento, en Alemania. Pero allí, en lugar de corregir esos errores, se les dio carácter de ley y fue así que pasaron a las generaciones subsiguientes (González, 1998).
Dentro de estos errores podemos mencionar las siguientes doctrinas: los siete sacramentos, la transubstanciación, la comunión en una sola substancia, el purgatorio–que lleva a orar por los muertos–la veneración de reliquias, y las indulgencias, o perdón que otorga el Papa y se compra con dinero (González, 1998).
La Reforma trajo un anhelado cambio, pero también la responsabilidad de no repetir la historia. Recordemos algo muy importante:
Un lema de las Iglesias herederas de la Reforma Protestante es: “iglesia reformada siempre reformándose”. La frase original en latín parece ser “Ecclesia reformata semper reformanda est secundum verbum Dei”. La frase completa en latín nos recuerda las últimas palabras que suelen ser olvidadas. La Iglesia reformada que siempre debe reformarse, debe hacerlo siguiendo la Palabra de Dios, o en la búsqueda de fidelidad a la Palabra de Dios. De esta manera, queda claro que no es reformarse por el sólo hecho de reformarse, sino en la búsqueda de entender lo que el Espíritu nos quiere hacer entender en la Palabra en el tiempo que nos toca vivir (Florentin, 2017).
Teniendo esto presente, debemos reconocer que estamos llamados a centrarnos en las Escrituras, aceptar la salvación por la gracia a través de la fe en Cristo Jesús, dando la gloria a Dios.
Hoy somos testigos en nuestra nación y comunidades, de diferentes crisis que están afectando a nuestra sociedad, y aun la dinámica de ser iglesia.
Algunas de estas crisis: económica (inflación, falta de empleos bien remunerados etc.), social (delincuencia, violencia, división social entre ricos y pobres, migración etc.), ecológica (cambios climáticos, deforestación, falta de agua etc.), familiar (pérdida de valores, disociación etc.), y eclesial (el individualismo, egoísmo, soberbia, falta de fe y de compromiso etc.).
Alguien comentó: Pensemos en los que han experimentado los estragos de la muerte de amigos y familiares; los que siguen cayendo en la pobreza, los que han perdido su seguridad social, laboral y alimenticia, los migrantes forzados, los desaparecidos y los seducidos y atrapados por el crimen.
Hoy estamos siendo confrontados por estas realidades, y me pregunto: en función de la iglesia, la Escritura (la palabra de Dios), ¿no tiene nada que decir? La voz profética de la iglesia no se escucha, no libera, no confronta los poderes opresores, y por tanto no brinda esperanza, ni justicia para aquellos sectores vulnerables.
A 506 años de recordar y celebrar la Reforma, ¿qué cambios profundos hemos ejercido ante los abusos, la opresión, el fanatismo, y la manipulación de aquellos que vulneran a los que sinceramente buscan a Dios, y donde la iglesia muchas veces se diluye aceptando posturas y doctrinas que velan y atienden los intereses de algunos?
Juan Wesley comparte en su diario que el Dr. Potter le aconsejó:
Si desean ser ampliamente útiles, no gasten su tiempo y su fuerza en luchar por o contra cosas que son de naturaleza discutible, sino en testificar contra el vicio notorio y abierto y promover la santidad esencial (SEHIMM, 2017).
También comparte que al poco tiempo le negaron a Wesley el predicar en las parroquias y ejercer la predicación itinerante. El mismo obispo se desentendió del movimiento metodista llevando a Wesley proclamar: “El Mundo es mi Parroquia”
Simplemente Wesley fue sensible a la voz de Dios y atendió las necesidades de su tiempo, proveyendo esperanza, compartiendo el amor de Dios, siendo obediente a Jesús y su ministerio.
La Biblia dice: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor (Lucas 4:18-19, RV60)
Hoy como metodistas en México, somos llamados para reflexionar y analizar nuestra práctica cristiana en función de la Santidad, sin la cual nadie verá al Señor, ejerciendo nuestro ministerio en amor al prójimo.
Pensar en la Reforma nos debe llevar a aceptar el reto de reconocer nuestros errores, nuestra falta de actuar, y buscar la fidelidad de Dios a través de la palabra, la tradición, la razón y la experiencia para elaborar la teología que impacte y ayude a dar respuestas en el tiempo que nos toca vivir.
Hoffmann escribió: La teología ya no es la conservación y administración de las doctrinas eclesiales, tampoco es la defensa de las tradiciones o la guarda de las convenciones morales, sino un descubrir de las perspectivas de una vida plena en la Biblia para las situaciones y desafíos actuales (Hoffmann, 1970).
Pensemos en la reforma y actuemos en lo que nos corresponde hacer hoy como metodistas, como hijos e hijas de Dios.
Bendiciones.
Bibliografía
Florentin, C. (2017). alc-noticias. Obtenido de alc-noticias: https://alc-noticias.net/es/2017/10/31/iglesia-reformada-siempre-reformandose/#_ftn1
González, J. L. (1998). Obras de Wesley, Tomo VII La Vida Cristiana. Carolina USA: Providence House Publishers.
Hoffmann, M. (1970). La Reforma, un nuevo paradigma de la teología. Obtenido de https://www.redalyc.org/journal/4678/467853456002/html/
SEHIMM. (2017). 500 años de la Reforma Protestante. Ciudad de México: CUPSA.

