Por Cristian Oseas
Mucho hemos hablado ya de cómo la nueva espiritualidad, el ambiente social terapéutico, y la política basada en el neoconstitucionalismo son ahora espacios donde parece sistemáticamente promoverse y fomentarse cualquier conducta sexual diversa a la binaria, como un bien humano natural y además liberatorio de la opresión del poder.
Algunos pensamientos teológicos han visto en la liberación de los sistemas de poder humano la salvación del hombre y, por ende, la misión de la iglesia, incluyendo la “liberación” de la sexualidad humana dentro del marco de la narrativa binaria. Sin embargo, ¿qué dice la Biblia al respecto?
Desde la perspectiva conservadora, la Biblia es la norma última de fe y vida para la experiencia humana. Y estoy consciente de que con cada interpretación bíblica se levantan los diversos enfoques hermenéuticos, con sus respectivas presuposiciones y entendimientos de lo que es la “revelación”, la “autoridad bíblica”, “la inspiración” y la “formación” del texto; y aunque en realidad creo que éste es el meollo de toda discusión, no es el objetivo de este artículo, por lo que espero podamos tener oportunidad de comentarlo en otro lugar.
Aún así, creo que puede haber consenso en la necesidad de entender los pasajes que se abordarán como un todo redaccional, que ni aboga por la tendencia a partir el texto en pedacitos incoherentes entre sí, ni se aferra a aseveraciones dogmáticas que han resultado inatendibles por la forma aparentemente intransigente en que nuestros propios teólogos conservadores a veces pretenden sostenerlas. En vez de ello, la armonía y propuesta redaccional del texto hebráico refleja la complejidad de la reflexión teológica hebrea, quedando a discusión el momento en que ésta toma su forma definitiva, aunque para el que escribe, la esencia de esto sucede desde temprano.
Me tomaré el atrevimiento de opinar sobre un muy debatido pasaje escriturario, que ya ha sido objeto de interminables discusiones sobre su tema principal. Este pasaje es Génesis 19. Los estudiosos están de acuerdo en que forma parte de unidades de comunicación más amplias. El pasaje descrito forma parte de una más amplia, las narrativas de Abraham, que empieza en Gén. 12 y termina en el capítulo 25. Esta narrativa tiene una estructura específica (llamada quiasmo, ver nota 1) con forma de sándwich, donde la primera parte está relacionada paralelamente con la última (la frase característica es “Estas son las generaciones de…”); y luego el siguiente nivel de la trama se relaciona con el penúltimo; y así todo ello hasta llegar al centro de la narrativa, que es el aspecto más importante del mismo: los pactos de Dios con Abraham respecto de su descendencia.
A continuación se esquema la estructura quiásmica del pasaje para mejor apreciación de la intención textual:
A Genalogía de Tareh prepara la narrativa de Abraham relacionado con Sem (11:27 – 32)
B Llamado a la fe (12: 1 – 9)
C Sara y Faraón (12: 10 – 20)
D Lot se establece en Sodoma (13: 1 – 18)
E Salvación de Lot a través de Abraham (14: 1 – 24)
F El pacto en relación con Ismael (15: 1 – 16 y 16)
F’ El pacto en relación a Isaac (17: 1 – 18 y 15)
E’ Salvación de Lot por intercesión de Abraham (18: 16 – 33)
D’ Lot sale de Sodoma (19: 1 – 38)
C’ Sara y Abimelec (20: 1 – 18)
B’ Llamado a la fe (21: 1 – 22: 19)
A’ Genealogía de Nacor, preparando la narrativa de Isaac (22: 20 – 24), ver nota 2.
Una representación de este esquema (presentada de forma abreviada) sería como sigue:
A ______________________
B _________________________
C________________________
C´ _______________________
B´ _________________________
A´ _______________________
Esto propone un entendimiento de capa sobre los elementos de la narrativa. Para entender nuestro pasaje, primero debemos entender que:
A Dios continuó su promesa de salvación en el linaje de Sem
B Se correspondió con Abraham cuya característica es la fe
C Abraham no era infalible y se le mostró la gracia de Dios
D Lot no era el hijo de la promesa
E Misericordia de otros a través de bendición de Abraham
F El Pacto de Dios no es a la manera de Abraham
F’ El Pacto de Dios es intervención de Dios
E’ Misericordia de otros a través de bendición de Abraham
D’ Liberación y juicio a los pueblos
C’ La gracia sobre la falibilidad humana
B’ Se requiere la fe de Abraham
A’ Para participar del linaje de Dios
Esta interpretación acorde con Romanos 9, no deja de validar la interpretación del pueblo escogido de la narrativa original; pero precisamente allí donde convergen, encontramos que la gracia y el juicio de Dios son temas que confrontan dos sistemas de vida.
El pasaje de Génesis 18 y 19, se corresponde en la estructura general literaria con los capítulos 13 y 14, que deben tomarse en cuenta a la hora de evaluar la perspectiva general de la interpretación a la luz del todo redaccional de la narrativa abrahámica. Por ejemplo, Génesis 13 inicia con la entrada de Lot a Sodoma y Génesis 19 describe su salida; su relación con la noción de “pueblo escogido” en donde ni Lot ni Ismael son “la simiente”, pero ambos son bendecidos en un acto de misericordia ante la intercesión de Abraham; la justificación del juicio de Dios sobre la fuerte pecaminosidad de estos pueblos, la relación con el antecedente de la maldición de Cam en Génesis 9:18 a 29. Por otra parte están las figuras de repetición idiomática cuidadosamente seleccionadas a lo largo del texto, que aportan énfasis y enfoque a la lectura y que son muy prolíficas como para agregarlas todas aquí.
En lo inmediato, el texto de los capítulos 18 y 19 se compone de bloques, también en quiasmos, que combinan diversos subgéneros de narrativa, como los son “las anunciaciones” y “canto de destrucción” dividiendo la unidad de comunicación en cuatro partes (ver nota 3).
A Gen. 18 1-15 (anunciación de Isaac)
B Gen. 18 16-33 (anuncio sobre Sodoma)
B’ 19 1-29 (canto de destrucción de Sodoma)
A’ 19 30-38 (nacimiento de Moab y Ben Mami)
Que es a su vez epílogo de B’
A su vez estas divisiones tienen aspectos narrativos que enfatizan y modulan la interpretación a la epifanía (la manifestación de Dios); por ejemplo, A y B del quiasmo pasan “al calor del día” (en la luz) mientras que B’ y A’ pasan en la oscuridad y en la borrachera (en la oscuridad). Otro elemento es la puerta en relación a la conciencia de la presencia divina; mientras que Abraham está en el zaguán (‘ojēl) de su tienda e inmediatamente reconoce a su Señor (Adonay), Sarai no parece reconocerlo. Asimismo, mientras Lot está en el zaguán no parece reconocerlos como enviados de Jehová hasta después que ellos le rescatan de la turba enardecida cerrando la puerta (daleth).
Un elemento práctico importante es la hospitalidad, ya que muestra, dentro de la noción de familia escogida, la actitud adecuada de ésta en la presencia de Dios. Para Janzen (ver nota 4) la noción de ello opera en que Dios es el único (Señor) “dueño” (Lev 25:23) de la tierra y que, como peregrinos del mundo, su bendición es la hospitalidad que refleja su carácter generoso de Dios a los hombres y de los hombres a otros. En ese sentido, Abraham reconoce a Dios y es hospitalario con él (ya había tenido otras epifanías, pues tenemos teofanías en Gn. 12:7–8; 16:7–13; 17:1–22); esto es parte de su vida de santidad a Dios; pero el elemento del reconocimiento es crucial, porque mientras en Abraham es instantáneo, para Saraí es posterior; y en la narrativa de Lot, éste es hospitalario sin saber que sus huéspedes son seres angélicos, y se pone de manifiesto luego que ellos ciegan a la multitud al cerrar la puerta tras de Lot en Gen 19:11. Así, en Abraham la hospitalidad es parte de la comunión con Dios (incluso Keun y Venter [ver nota 5] la denominan según Gen. 18:1 – 15 “narrativa del compañerismo”); pero en Lot su obediencia es parte de la evaluación de Dios. Determinar si el resto de la población de Sodoma es o no hospitalaria se vuelve entonces crucial para la narrativa en el género de canción de destrucción.
Gen 18:16 – 33, sea o no un justificativo posterior inserto (como lo afirman algunos, ver nota 6) del canto de destrucción de 19:1 – 28, en este fragmento de la narrativa se establecen algunos elementos relacionados con la verba legal (ver nota 7); por ejemplo, está Génesis 18:16-33 como la investigación antes del juicio, mientras que 19:1-11 es el juicio propiamente realizado, con 19:13 como la sentencia. Otro aspecto es la gradualidad, que se refleja en 18:20 en el uso paralelo de las preposiciones hebreas ki (por cuanto) y el adverbio me’od (mucho RVR60 dice “en extremo”. Al decir “por cuanto el clamor”… “por cuanto el pecado”… con el adjetivo “Kabod” (“importante, pesado”) y calificándolo de “mucho”, se presenta como conducta pecaminosa que ha ido en crecimiento hasta ser de trascendencia. Luego de esta gradualidad, está la gradualidad epistémica, “descenderé, veré (si han consumado conforme al clamor que ha venido hasta mí), y lo sabré”.
Después de esto viene la intercesión de Abraham, que también tiene una expresión especial. No debemos confundir la negociación de Abraham con Dios con un simple regateo de bazar; más bien debemos atender a las costumbres contractuales del período en Medio Oriente Antiguo. Podemos más bien comparar esta parte del pasaje en sentido contrario: cualquier regateo se forma de ofertas y contraofertas, pero en Gen 18: 16 – 33 esas contraofertas no se ven formuladas por Dios; lo único que salta a la vista es el tono ascendente de su misericordia ante la plegaria de Abraham, a sabiendas de que no habrá al fin a ningún otro justo que rescatar, sino aquel que fue incluido en la bendición abrahámica por su propia fidelidad.
A partir de esta visión es importante ver también los usos de lenguaje entre 18:16 – 33 y 19: 1 – 29. Es interesante ver aquí la dinámica del verbo “conocer”. La palabra conocer se usa 4 veces, 2 en Génesis 18 (v. 19 y 21) y dos en Génesis 19 (v. 5 y 8); el término hebreo en las cuatro menciones se relaciona con la raíz (yd’); en 18 el sujeto es Dios mismo, y su interpretación no tiene connotaciones sexuales. Así en 18:19 (yəḏa‘tîw lit. conozco de él) es traducido en una versión griega de A.T. (la LXX) como ηδειν (ēdein) que es un conocimiento de tipo relacional, basado en la confianza, y referente a la percepción de Dios sobre la disposición de Abraham de instruir a su pueblo a vivir en justicia; mientras que en 18: 21 (’êḏā‘āh) es el lenguaje de un acopio de evidencias que se constatan con el entendimiento experiencial, la LXX usa γνω (gnõ). Por otro lado, en Génesis 19 los sujetos no son Dios, sino humanos, y el uso tiene connotación sexual segura en 19:8 (yāḏə‘ū) en LXX εγνωσαν (egnõsan) (el conocimiento experiencial de convivir sexualmente con un varón) y por extensión de referencia, a la luz del ofrecimiento de Lot en sustitución de los varones (lo que ya señala a una forma de negociar entre dos sistemas de valores encontrados) en 19:5 (wənêḏə‘āh) se expresa diferencialmente en LXX mediante el verbo aoristo medio subjuntivo συγγενωμεθα (sünyenõmetha) e indica el deseo de “estar con” ellos, (algunos sostienen que dicho verbo no necesariamente tiene connotación sexual, pero por la oferta de Lot y el contexto se observa que sí). Esto se refuerza con los siguientes argumentos:
Para Tonson (ver nota 8), Génesis 19 contiene dos quiasmos, en la tercera sección de (18 – 19) uno abarca de 19:4 a 19:11 y el otro abarca del 9:12-13 a 19:21b-22. El primero de los quiasmos cuyo fin es mostrar la salvación de Dios a Lot, queda así:
A Gen 19:4 La turba rodea la casa
B Gen 19:6 Los sale y cierra la puerta
C Gen. 19:7 Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.
C’ 19:9 Los hombres amenazan con mayor maldad
B’ Gen 19: 10 Lot es jalado puerta adentro por los ángeles, se cierra la puerta
A’ Gen 19:11 La turba enceguecida todavía intentando entrar a la casa
Es en esta sección donde se usa la palabra conocer en el sentido ya explicado, y que se refuerza por el contexto del ofrecimiento de Lot (ver nota 9) y la traducción de términos en la LXX. Todavía existen diversos estudiosos que sostienen esta connotación sexual en los términos y el consenso de presentarse como uno de los elementos NO APROBADOS en las conductas que van en escalada dentro del relato (Himbaza [ver nota 10], Wold [ver nota 11], Sule Kaasa [ver nota 12], etc…). Podemos encontrar otros refuerzos de la idea, cuando Lot dice en el v.7: “hermanos, no hagáis tal maldad”; es enfático en cuanto a la intención “causar mal” (ver nota 13); y en v. 9 “te haremos más mal”, donde RVR60 traduce “que a ellos” algunas traducciones sostienen que el pronombre “a ellos” en realidad es un pronombre dual femenino y no un pronombre plural masculino, por lo que diría “te causaremos mal a ti que a ellas”, lo que implicaría la negativa a la propuesta de Lot, pero ahora dirigiendo sus deseos por el mismo sexo hacia Lot, y además con ánimo de dañarlo.
Sin embargo, lo que nos mueve a decir que se trata de dos sistemas en pugna, son dos pistas importantes en el texto: Las frases “del más joven al más viejo” (minna‘ar wə‘aḏ-zāqên) v.4 y “del menor al mayor” (miqqāṭōn wə‘aḏ- gāḏōwl) en v. 11; estas frases son hipérboles (porque obviamente los bebes no están presentes en la turba ni tienen preferencia por personas del mismo sexo), por lo que la intención del autor es establecer la amplia aceptación y práctica de estas conductas en la sociedad sodomita. Ahora bien, resulta que esta expresión también refiere a quienes tienen edad para participar de la vida pública y la guerra ( ver nota 14, ref. 2 Rey 25:26, Esther 1:5); así pues, esta pista junto con el verso 9 que dice: “… Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez?…” pone de relieve el juego de las decisiones del pueblo y la falta de derecho de los extranjeros a opinar. Ayuda a entender el sistema deplorable a que refiere 18:21, por el cual se considera un derecho exigir (en detrimento de la institución de la hospitalidad de Lot) que se les “entreguen” (v. 5 hōwṣî’êm [ver nota 15]) a los extranjeros.
En conclusión, Génesis 19 nos presenta el Juicio de Dios; se presenta ante una sociedad que sistematiza en contra del deber de la protección del desamparado, el fomento del “derecho” a satisfacer los caprichos sexuales de una comunidad, que de mutuo acuerdo va en rebeldía con el propósito de Dios para la humanidad a través de la participación en su bendición para los pueblos.
Este no es un artículo contra ninguna persona con preferencias sexuales diferentes en particular (sin prejuzgar sobre lo que otras partes de la Biblia puedan decir al respecto); es un artículo que nos hace pensar en la importancia de que, a pesar de que la nueva espiritualidad -como expresión del neopaganismo, la actitud terapéutica de la sociedad como un espacio del hedonismo y el programa político de los nuevos derechos humanos como un acuerdo humano que deja de lado los absolutos de Dios- establezca una normalidad sistemática del fomento de una hipersexualización de la sociedad contraria al estándar natural establecido por Dios, nosotros como participantes del pacto en la fe a la simiente de Abraham (Cristo), no podemos acomodarnos a las exigencias pecaminosas del sistema. No podemos dejar de clamar a Dios, no podemos dejar de interceder por la salvación, no podemos dejar de ser ejemplo en amor y justicia, no podemos dejar de advertir e invitar a otros a ser salvos; y no podemos dejar de esperar en la salvación que sólo viene de Dios. Mantengámonos firmes en su palabra.
NOTAS
- Al respecto pueden consultarse las obras: “Génesis: A commentary” de Waltke y Fredericks. Zondervan. 2001. Y para otra propuesta “The literary structure of The Old Testament: A Commentary on Genesis – Malachi” de Dorsey, Baker Academic, 2004. Finalmente “Génesis 1 – 15: Word Biblical Commentary” Wenham. Zondervan, 2014.
- (Ya mucho más adelante en Cap. 25 se habla de los descendientes de Abraham y Cetura, como la inclusión de esa descendencia en la bendición a través de Moisés en Madián. Los madianitas son descendientes de Abraham y Cetura).
- Mathews 1996 The American Commentary Vol. 1 Broadman y Holman Ed., Nashville.
- Janzen, W. 1994. Old Testament Ethics: A Paradigmatic Approach. Louisville: Westminster.
- Keun, AS y Venter PM. 2010. Una perspectiva analítica sobre la narrativa de la confraternidad de Gen. 18:1 – 15. HTS Estudios teológicos. 66(1) art. 773, DOI: 10.4102/hts.v66i1.773
- W. Brueggemann, Genesis (IBC; Atlanta: John Knox, 1982) pg.163 «porque 18:16-32 parece ser una reflexión posterior sobre la narrativa temprana de 19:1-28».
- Bruckner. 2001. Implied Law in the Abraham Narrative: A Literary and Theological Analysis JSOT Suplemento 335; Sheffield: Sheffield Academic Press.
- Tonson, P. 2001. Mercy without covenant: A literary analysis of Genesis 19. Journal for the study of the Old Testament. No. 95 pags. 95 – 116.
- Es tentador entrar aquí a la evaluación del ofrecimiento de Lot y de si este implica misoginia, pero creo que este es un tema para otro artículo, baste decir que Dios (al igual que con Sara ante Faraón y Abimelec) se muestra fiel y por su gracia estas mujeres no son atacadas. En la escena de Guibéa en Jue. 19 la concubina si es atacada; algunos autores consideran que su fin es consecuencia de anteriores infidelidades contra el levita, como dijimos nos reservamos opinión para otro artículo por cuestión de tiempo y espacio editorial.
- Himbaza y otros. 2008. Consideraciones sobre la homosexualidad en la Biblia. Ed. Palabra. España.
- Wold, Donald. 1998. Out of order. Homosexuality in the Bible and the Ancient Near East. Grand Rapids. Baker books.
- Sule Kaasa. 2017. Hospitality and Its ironic inversion in Gen. 18 and 19: A Theological Ethical Study.
- Verbo Imperfecto Hiphil sufijado de 2 masculino plural. (tārê‘ū) en 19:7 compárese con 19:9 (nā·ra‘) Verbo imperfecto hipil con sufijado 1 común plural.
- En 2 Rey 25:26 (miqqāṭōn wə‘aḏ- gāḏōwl) “Y levantándose todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor, con los capitanes del ejército, se fueron a Egipto, por temor de los caldeos”. Luego en Esther 1:5 “Y cumplidos estos días, hizo el rey otro banquete por siete días en el patio del huerto del palacio real a todo el pueblo que había en Susa capital del reino, desde el mayor hasta el menor” (ləmiggāḏōwl wə‘aḏ- qāṭān) orden invertido.
- hōwṣî’êm su modo verbal también implica enfáticamente una acción inducida.
