MINERAL DEL MONTE
A 141 AÑOS DE SU CONSAGRACIÓN.
2 DE NOVIEMBRE DE 2023.
Gracias a la crónica sin firma, aparecida en: El Abogado Cristiano Ilustrado, de diciembre de 1882, es posible la reconstrucción, no sólo del programa del Culto inaugural del templo, pero más aún el reconocimiento a otros obreros y misioneros quienes participaron. Dice la crónica, por ejemplo:
“Por fin, después de ímprobos trabajos y no pocas contradicciones y contrariedades, el digno y celoso misionero encargado de aquel Circuito, el señor Barker –Dr. J. M. Barker-, ha visto coronados sus esfuerzos. La satisfacción de tan infatigable obrero es muy justa y natural, pues, y nosotros no podemos menos que felicitarle muy deveras, y cordialmente.”
Más adelante, en otra expresión de reconocimiento no sólo hace hincapié en la labor de los fieles congregantes, sino aún a las autoridades civiles;
“También se extiende éste nuestro pláceme a todas las personas que lo hayan alentado durante la prosecución de su empresa. Sabemos que muchas son las que, además de aquellas que forman las congregaciones existentes en el Estado de Hidalgo, han contribuido, cada cual según sus propias fuerzas, para la terminación del edificio. A todas, absolutamente a todas, se consagra ahora la expresión más sincera de nuestra profunda gratitud, así como también a las dignísimas autoridades de aquel Estado, tan exactas guardadoras de los derechos de sus ciudadanos, a la par que fieles y justas cumplidoras de las Leyes de Reforma, timbre glorioso y el más preciado, sin duda, de las libertades mexicanas…”
Por la mañana de ese día 2 de noviembre de 1882, se celebró el culto inicial, aun cuando la concurrencia se integró con feligreses mexicanos, norteamericanos y también los ya veteranos ingleses y sus familias, el servicio fue “en el idioma de Cervantes”, dice dicha crónica y el sermón lo expuso el pastor y Dr. Emilio Fuentes y Betancourt, famoso como orador, correspondiente en Pachuca de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, catedrático del Instituto Científico y Literario del Estado, curiosamente originario de Puerto Príncipe y activo obrero metodista en la región, colaborador además de ElAbogado Cristiano Ilustrado.
Por la tarde hubo otro culto; y éste, dice la misma crónica, fue en el “habla de Sakespeare y Longfellow” y el sermón estuvo a cargo del Reverendo Dr. Charles G. Drees, a la sazón el superintendente de la Misión Metodista en México, esto es, de la propia Iglesia Metodista Episcopal en México.
Algunos datos de nuestra historia:
+El primer pastor encargado del templo “Emmanuel” fue el mismo Rev. Dr. J. M. Baker, de 1882 a 1885.
+ La congregación contaba con 5 miembros en plena comunión y 5 probandos; no se especifica el total de concurrentes y creemos que los números anteriores corresponden a feligreses mexicanos.
+La congregación anglo-americana contó con una primera plana de predicadores locales, y éstos son los nombres: J. H. Dunston, E. J. Davey, John Gundry, Walter Rule, Richard Stribley, W Norten, y R. Sobey.
+ Para los congregantes nativos, contaron desde luego el Dr. Marcelino Guerrero, seguramente Ricardo Rule y Cristobal Ludlow, también el dinámico Dr. Pedro Flores Valderrama, los pastores Severo I. López y Everardo Castillo; además, para ambas feligresías, el activo Dr. Leví Salmans, a quien igual que Pedro Flores Valderrama, lo encontramos por todas partes.
+Que la escuela dominical comenzó con una asistencia de 30 alumnos, con un director y un profesor.
+ El costo del predio y el mobiliario, fue señalado como “valor presuntivo”, por $ 5,000.00 y que las ofrendas levantadas, en promedio, eran de $ 36.00.
+Para 1888, la cantidad de miembros en plena comunión subió a 10, más 23 de lengua inglesa; 10 probandos en español y 3 en inglés. Asistentes normales a la escuela dominical en habla castellana, 18.
A partir de ese 2 de noviembre de 1882 en adelante, las actividades de la congregación realmontense en el Templo “Emmanuel”, fueron intensas. Los domingos tuvieron cultos en español y en inglés; desde luego la escuela dominical, pero muchas labores más. Junto al templo se estableció la escuela “Benito Juárez”. Tenemos allí –dice la misma fuente-, un templo, una casa pastoral y una escuela.
Descripción: El templo está situado al oriente por la parroquia de la Asunción y el Palacio Municipal, con la calle de Aldama de por medio.
La fachada, lisa y encalada, ve al poniente y está dividida por dos pilastras rematadas por prismas de base cuadrangular en tres paños, con una pequeña cornisa que acusa la altura del muro y se coronan cada uno con un murete triangular y una pequeña almena en el vértice superior. El entrepaño central es un poco más ancho y lo ocupa la puerta del templo, el cual se cubre a dos aguas con láminas de zinc. En el vértice superior del triángulo de la fachada se ostenta un macizo cónico que soporta una asta-bandera de tubo de hierro. Descripción del año 1931, ya que en la foto de la década de 1910 se puede apreciar que en dicho vértice hay una espadaña con la campana que posteriormente se trasladó al centro del patio y actualmente se encuentra en su arco en el costado oriente del patio.

La puerta de la entrada, o sea la central, es un vano con cerramiento de arco apuntado que asienta en pies derechos de mampostería y ladrillo, con impostas y umbral de cantera. En el entrepaño de la derecha, sólo para armonizar el conjunto, se levantó el triángulo y se figuró otra puerta adosando al muro el marco igual a la central. El entrepaño de la izquierda, con puerta idéntica a las anteriores, corresponde a la entrada del zaguán de la casa pastoral, siguiendo a este costado dos puertas más rectangulares de la sala de estudio, con su cubierta a dos aguas, de teja catalana y el alero a la vía pública (como lo muestra la foto anterior).
En el catálogo de construcciones religiosas del Estado de Hidalgo, en el apartado de historia, se señala que en julio de 1931 fue sustituida la cubierta, que era de teja catalana, por la actual lámina de zinc que se aprecia en la siguiente foto:

Descrita la fachada, pasemos al templo. Este es un amplio salón con su eje longitudinal de poniente a oriente, limitado por muros de mampostería y con piso de madera. Al fondo existe una plataforma de madera de 0.60 m. de altura, provista de una escalinata de dos escalones y una barandilla del mismo material. El templo recibe luz por dos ventanas envidrieradas y una puerta que por el sur da a un corral anexo y por igual número de vanos que por el lado opuesto dan al patio de la casa pastoral.


El zaguán tiene acceso directo desde la vía pública por la puerta situada a la izquierda de la del templo. Está empedrado y cubierto a una sola agua, con lámina de zinc. A la izquierda una puerta da paso a una pieza destinada al estudio, la cual mencionamos, con dos puertas que dan a la vía pública. Esta pieza tiene el piso de madera, y los muros, al igual que la casa pastoral, son de adobe.
El patio es cuadrangular, y está convertido en jardín. Lo circundan diversos departamentos y el templo. Por el norte hállase un amplio salón dividido en dos compartimientos por un tabique de madera; se cubre a dos aguas, con lámina y su piso es enladrillado. Tiene dos puertas y dos ventanas que dan al patio y otra puerta al oriente que lo comunica con otro salón con su eje de norte a sur y que, como el anterior, está igualmente construido y dividido en dos compartimientos. Tiene una ventana en medio de dos puertas, con vista al oriente, una puerta al jardín, más otra al sur que comunica a una pieza en uso como comedor. Esta tiene cubierta a una sola agua de lámina, y piso de madera, con una puerta al patio y otra que por el sur da paso a una cocina improvisada por tablas.
Hoy. a 141 años de tan relevante acontecimiento, celebramos no sólo una construcción consagrada al culto a Dios; sino a aquellos hombres que entonces y a lo largo de éstos 141 años por la gracia de Dios han trabajado y mantenido su obra en Mineral del Monte, “5 por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora; 6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” Filipenses 1:5-6.
Al igual que los materiales usados en la construcción del templo y sus instalaciones, Dios nos ha tomado de diferentes lugares; como los muros, unos hemos sido tomados desde nuestro origen para ser parte de la iglesia de Cristo y aún reflejamos lo que hay en nuestro interior, pero prevalece el ministerio para el cual hemos sido llamados. Como las láminas de zinc y la madera de los explosivos, Dios nos ha tomado de un propósito anterior para ser transformados y usados para su propósito divino, sin olvidar que antes hubo un propósito diferente al planeado por Dios; y así, al igual que nuestro templo “Emmanuel” al paso del tiempo ha tenido cambios en sus materiales y elementos como el campanario, o el vitral del centro del presbiterio, nuestra congregación sigue transformándose con el paso del tiempo para la gloria de Dios. Como lo dijera un Obispo de nuestra CAS, la iglesia no es monumento, es movimiento constante y cambio.
En lo que a la membresía refiere, hemos leído los datos de inicio y a 6 años de la consagración del templo, en 1939, el siguiente documento nos menciona la asistencia a la escuela dominical:

Hoy tenemos 18 MPC (Miembros en Plena Comunión), 3 probandos y 10 simpatizantes en los libros, 6 asistentes regulares a la escuela dominical; y esperamos al igual que al inicio de la obra, tiempo adelante, nuevamente la membresía sea como en el documento anterior, es nuestra oración a Dios. Damos gracias porque Dios inició su obra en éste lugar y como lo dice su palabra, el que comenzó la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo, y su promesa hoy nos permite ser partícipes en tan honrosa labor y como John Wesley lo dijera: “lo mejor de todo es que Dios está con nosotros”, “EMMANUEL”.
Siempre en Cristo “Pablo Ordaz”.
