22 DE OCTUBRE DE 1938 -26 DE ABRIL DE 2024
El pasado viernes 26 del mes en curso nuestro hermano José Donato Rodríguez y Romero cruzó triunfalmente las puertas de la eternidad tras un largo período de dolencia física, que limitó considerablemente su actividad motriz pero no su vigor espiritual e intelectual.
José Donato nació en la cd. de México el 22 de octubre de 1938, siendo hijo de D. José Refugio Rodríguez y D. Guillermina Romero. Tras los estudios básicos, graduó como Contador Público y posteriormente se especializó en Administración Educativa. Adquirió una amplia experiencia al servir dentro de su competencia en empresas hotelera, inmobiliaria, automotriz y textil. En 1981 el Obispo Ulises Hernández, reconociendo sus capacidades, lo invitó a fungir como director del Instituto Mexicano Madero, en la ciudad de Puebla. En dicha institución Donato realizó una labor sobresaliente al aumentar la matrícula escolar de 1600 a 2300 alumnos, construyó nuevas aulas , creó las escuelas secundaria y preparatoria vespertinas, así como la Escuela Superior con las carreras de Contaduría y Administración, incorporadas a la UNAM; adquirió un terreno de 5 hectáreas en la col. Zavaleta, (1982), con la mira de construir una futura universidad; allí mismo edificó nueve aulas para kínder y primaria, que desde luego comenzaron a funcionar inscribiendo 220 alumnos. Al retirarse de la dirección del IMM fundó en 1985 el Centro Educativo Iztaccíhuatl (Secundaria y Preparatoria), para seguir en 1987 con la fundación y dirección del Cecati Num. 139, en Huejotzingo, Pue., de donde fue llamado para dirigir el Cecati Num. 8 en la cd. de Puebla.
Ya funcionando la universidad que soñó (UMAD, 1994), fue invitado para servir como catedrático en las áreas de su especialidad. En adelante su espíritu inquieto lo mantuvo ocupado en tareas docentes y de investigación diversa.
Invitado a incorporarse a la Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo en México, SEHIMM, escribió varios libros y compilaciones, dedicando un tiempo valioso a la investigación literaria y a las biografías. Con entusiasmo dio vida al capítulo poblano de la SEHIMM y colaboró con frecuentes escritos en nuestro periódico denominacional “El Evangelista Mexicano”.

A pesar de las serias limitaciones que le impuso la enfermedad, siguió trabajando y produciendo escritos desde la cama, mostrando una voluntad férrea que mantuvo ocupados su intelecto y su pluma hasta el final, apoyado muy firmemente por su inquebrantable fe en Dios y el amor y cuidado de su digna esposa Margarita, así como de sus hijos Yadira, Lorena y Carlos, que estuvieron siempre a su lado.
José Donato nos deja un gran vacío, pero también un considerable acopio de obras tanto materiales como literarias, que son y serán de amplia bendición para los que vivimos hoy y los que estarán mañana.
Sea Dios glorificado por la vida y labor de nuestro amado hermano y reciba en gloria la merecida corona de la vida imperecedera que Dios promete a los suyos.
Autor: Pbro. Rubén Pedro Rivera
