DIA DEL PASTOR. 

DIA DEL PASTOR. 

Pbro. Fernando Fuentes Amador

 “Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia” Jeremías 3:15.

En este mes se celebra de manera muy especial el día del Pastor y el Ministerio Cristiano.  No sólo se reconoce a aquellos que han sido llamados por Dios a servir de tiempo completo, sino a todos los miembros laicos de nuestra iglesia que con el mismo amor y corazón sirven al Señor en la Iglesia en algún ministerio. 

Quisiera hoy enfocarme especialmente en el Pastor: Si pudiéramos tener el perfil de un pastor llamado por Dios ¿cómo sería? ¿qué aptitudes debe tener? ¿qué carácter debe desarrollar? ¿con qué habilidades debe contar? 

Hay tres fuentes al menos de las que podemos echar mano para esta tarea. A mi parecer podrían ser, primero ¿qué dice la Biblia?; en segundo lugar ¿que establece Wesley como requisitos para un ministro?; y tercero, ¿qué nos dice la experiencia de lo que debe ser un buen pastor? 

I.- Según la Biblia: 

  1. Debe ser llamado por Dios: Nos dice el evangelio de Juan: No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; (Juan 15:16); en la Biblia abundan los pasajes de que no es de los “ofrecidos” (y espero no herir a ninguno, pero el que tiene la iniciativa en escoger es Dios); lo hizo con Abraham (Génesis 12:1); lo hizo con Isaías (Isaías 6:1-9) y con Jeremías (Jeremías 1:5).
  2. Junto con ese llamado hay un propósito específico que desarrollar, una tarea específica. Juan dice  que Dios te llama para que lleves fruto, y que tu fruto permanezca. Si nuestro Ministerio está injertado a la Vid Verdadera que es Jesucristo, daremos fruto. 
  3. En el caso de Isaías el Señor le dice: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí (Isaías 6:8). El Señor le clarifica: ¿Cómo oirán si no hay quien les predique?  Hay un llamado a proclamar el Reino de Dios. 
  4. Deben ser según el corazón de Dios: “Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia” (Jeremías 3:15). Pablo afirmó en uno de sus discursos que cuando el rey Saúl fue removido por su desobediencia, el Señor «levantó por rey a David, del cual Dios también testificó y dijo: “He hallado a David, hijo de Isaí, un hombre conforme a Mi corazón, que hará toda Mi voluntad”» (Hch. 13:22); Así que podemos afirmar que el apacentar con ciencia e inteligencia es hacer la Voluntad de Dios, buscar a Dios, experimentar a Dios, tratar de pensar como Dios, hacer su voluntad buena, agradable y perfecta. 
  5. Que busquen a su pueblo para pastorearlo: En Ezequiel 34:4 Dios hace un reclamo a los pastores: “No fortaleciste las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia”. Un pastor debe ser visitador, conocedor de su grey y fortalecer, curar, vendar, volver al redil a la descarriada, a la pérdida, y no debemos enseñorearnos con dureza de nuestra feligresía. 
  6. Debemos saber que daremos cuenta a Dios por nuestras ovejas y cuidarlas con alegría: Pablo dice: “ Obedezcan a sus pastores, y respétenlos. Ellos cuidan de ustedes porque saben que tienen que rendir cuentas a Dios. Así ellos cuidarán de ustedes con alegría”.
  7. Pablo escribe a Timoteo los requisitos para un “Obispo”, que en aquel entonces era un anciano sobreveedor de la congregación, era un pastor; y deja una lista que no nos deja duda del carácter o el perfil de un pastor: “Palabra fiel es esta: Si alguno aspira al cargo de obispo[a], buena obra desea hacer. 2 Un obispo debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar, 3 no dado a la bebida[c], no pendenciero, sino amable, no contencioso, no avaricioso. 4 Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad 5 (pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?); 6 no un recién convertido, no sea que se envanezca y caiga en la condenación en que cayó el diablo. 7 Debe gozar también de una buena reputación entre los de afuera de la iglesia, para que no caiga en descrédito y en el lazo del diablo” (1a Timoteo 3:1-7).

II.- Según Juan Wesley ¿Cuáles eran los requisitos? 

En nuestra Disciplina en el Capítulo VI, que lleva como título “Pastorado”, vienen en el articulado 329 y 330 algunas preguntas que Wesley hacía a aquellos que se sentían movidos por el Espíritu Santo a predicar: 

a).- ¿Saben en quien han creído? ¿Conocen a Dios como perdonador? ¿Mora el amor de Dios en su corazón? ¿Nada desean sino sólo a Dios? ¿Son santos en toda su manera de vivir? 

b) ¿Tienen no sólo gracia, sino también dones adecuados para la obra? ¿Tienen, en grado aceptable, entendimiento claro y sano? ¿Tienen juicio correcto en cuanto a las cosas de Dios? ¿Tienen justa comprensión de la salvación por la fe? ¿Les ha dado Dios, en algún grado, el don de la palabra? ¿Hablan con propiedad, facilidad y claridad? 

c).- ¿Tienen fruto? ¿Por la predicación de ellos, algunas personas han sido verdaderamente redargüidas de pecado y se han convertido a Dios, y son edificados los creyentes? 

Wesley afirmaba que si alguno reúne estas señales, lo creía llamado de Dios a predicar. 

En las Conferencias Anuales Wesley entrenaba y capacitaba a sus ministros, y evaluaba los frutos de cada uno de ellos. Según la historia era estricto con sus ministros y algunas veces despidió a algunos de ellos por no cumplir con los requisitos o no estar dando el fruto que debían. 

III.- ¿Qué dice la experiencia?

Tener un espíritu wesleyano respecto a cómo hacer teología, creo que también aplica aquí. Yo tengo 37 años de ministerio pastoral y he aprendido, aparte pero no por encima de lo que hemos dicho en la Biblia y la Disciplina, lo siguiente: 

  1. Un pastor siempre debe tener su vida devocional, nunca dejarla o perderla. 
  2. Debe apartar un tiempo especial para la preparación de sus mensajes, haciendo uso de toda clase de ayuda que facilite el entendimiento y la comprensión del mensaje del evangelio. 
  3. Siempre predicar de la Biblia, especialmente de Jesucristo. Que ella sea nuestro “Unis libri” y Cristo la centralidad. Dios no nos llama a contar chistes, o ser maestros de historia, o lingüistas dando explicaciones exegéticas excesivas de los idiomas originales; podemos usarlos de manera personal, pero mira si esto eleva la vida espiritual de las personas; no llenes sus mentes, sino llega al corazón. 
  4. Un pastor que visita, siempre conocerá a su feligresía ( y por cierto, también conocerá la sazón de las y los hermanos). Visita especialmente a los enfermos, los ancianos. 
  5. Siempre vive por fe, nunca pidas prestado; vive a nivel de tu presupuesto (ni pedir prestado a la iglesia, ni a las familias). 
  6. Cumple con tus compromisos económicos, sobre todo con el Señor, se diezmero fiel. 
  7. Tus visitas trata de hacerlas con tu esposa, o hazte acompañar de un anciano de la iglesia o una anciana; no hagas cosas buenas que parezcan malas. 
  8. Piensa siempre lo mejor de tus líderes, de tus administradores; valóralos, aprende a trabajar en acuerdo con ellos. 
  9. Ama a los niños, date tiempo para convivir con ellos, que te conozcan, rían y jueguen contigo. 
  10. Toma un tiempo para hacer ejercicio; no descuides tu salud. Yo personalmente todos los días tomo una hora para correr, trotar y andar en bicicleta. 
  11. Aparta un día de la semana para salir con tu familia, no la descuides; ellos son tu primera Misión. 
  12. No dejes nunca de aprender; actualizarse constantemente debe ser parte de tu carácter. 
  13. Siempre que necesites socorro, corre con Dios, no pierdas los momentos deliciosos que puedas pasar en oración. Después de esto busca un buen amigo, invitale un café y ábrele tu corazón. Tú también necesitas en ocasiones que alguien te ministre y te dé una palabra de orientación y ánimo. 
  14. Obedece a tus autoridades, esto siempre traerá una bendición sobre tu vida y familia. 

Bueno, podría hacer una lista interminable sobre el Perfil del Pastor. Lo que si te digo: se conforme al corazón de Dios, y el que es el Príncipe de los Pastores te recompensa y te recompensará siempre. No bajes tu mirada, ten presente siempre a quién sirves. 

Un comentario sobre “DIA DEL PASTOR. 

  1. Mi estimado hermano Obispo Fernando: gracias por tu artículo sobre los pastores. Yo siempre he dicho que en los seminarios se debe enseñar a ser pastor, además de todas las teologías; es decir, buscar corregir la soberbia, la vanidad, el amor al dinero -a superar a la lana, la fama y a la dama- porque cómo son obstáculos al ministerio pastoral.

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