(1942-2024)
SEGUNDA PARTE
Oswaldo Ramirez González
La lluvia le impidió a mi anfitrión poder mostrarme el centro de Tequisquiapan; estas mismas condiciones climatológicas generaron un poco de incertidumbre por el fallo parcial de la energía eléctrica en el hogar del pastor. Sin embargo, nada de ello impidió que en algunas charlas mutiladas a veces con velas, luz tenue o linternas tuviéramos fraccionada una amena charla en su estudio. Parte de esta charla se llevó a cabo la noche de aquel sábado 27 de agosto. y en el desayuno del día siguiente, como una charla informal previa a nuestra asistencia al culto dominical. A continuación, la segunda parte sobre aquellas charlas y vivencias acontecidas el 27, 28 y 29 de agosto de 2011.
Sobre la historia de la iglesia de Mixquiahuala…
O.R.G. Platíqueme un poco acerca de los orígenes de la iglesia de Mixquiahuala.
R.R.A. De la iglesia de Mixquiahuala no tengo información exacta. Lo que recuerdo fue cuando en el trabajo juvenil tuvimos varias actividades como jóvenes en la década de los setenta en las congregaciones de Huitel y Cañada. Hicimos varios campamentos de trabajo en aquella época. Para entonces la congregación de Mixquiahuala ya existía. Yo creo que fue de las primeras iglesias de la región [Valle del Mezquital, Hidalgo]
En relación con la colocación de la primera piedra del nuevo templo -a la cual asistí en mi carácter de obispo [27 de mayo de 1990] porque antes había un templo más chiquito-, yo les mencioné a los hermanos de Mixquiahuala el pasaje bíblico de Nehemías “cuando reconstruyó el Muro de Jerusalén…”. Les pregunte:
“Si en cincuenta y dos días Nehemías pudo reconstruir el templo, como en el pasaje de la escritura” ¿Acaso dudan que Dios no sea fiel con la reconstrucción de su iglesia?
La respuesta a mi pregunta fue una risa optimista de toda la congregación…
En cuanto al origen de la congregación de Mixquiahuala, quizás podemos consultar en los libros de “Bodas de Oro y de Diamante del Metodismo” [se incorpora de su sillón y busca en uno de sus libreros]
Déjame ver si es en este libro, que habla sobre el Distrito del Norte [de la entonces Conferencia del Centro], hay referencia de datos sobre el origen de la iglesia [lee con atención varios párrafos] .
Menciona otras congregaciones del norte de Veracruz y del Bajío, en 1936, pero no menciona Mixquiahuala…
Sobre su experiencia como obispo…
O.R.G. Según mi investigación y lo que he logrado recabar con la hermana Ahovita Pérez, a principios de la década de 1920 ya existía la congregación de Mixquiahuala. En relación con su trabajo cuando usted fue Obispo conferencial, me interesaría saber su experiencia respecto a la región del Valle del Mezquital y más directamente en relación al crecimiento de la iglesia de Mixquiahuala.
R.R.A. Pues tuve varias visitas en la región cuando fui obispo. Pero para serte honesto, realmente no tuve un involucramiento directo con la iglesia. Eran tantas las congregaciones que no me daba abasto la verdad. Sin embargo, veíamos que era una iglesia muy dinámica, muy activa.
Ya cuando fui Obispo de la Conferencia Anual Septentrional (CAS) ya pude visitar con más frecuencia. Pero simplemente para supervisar el desarrollo de la iglesia. A través de los superintendentes es que recibía los reportes de cada iglesia… Por eso necesito buscar las estadísticas de aquella época. Siempre llevamos registros de cada iglesia, esta que vez aquí [me muestra un documento] es de 1994. Fue cuando yo entregué.
O.R.G. La hermana Ahovita me mencionó que algunos datos exactos se perdieron, ya que antes los registros se hacían anuales y no por mes o por itinerario diario; por eso no hay una exactitud respecto a la fecha y su registro.
R.R.A. Si, así era. Pero me acuerdo de que aquella vez que prediqué sobre Nehemías [ceremonia de la colocación de la primera piedra del segundo templo] si quedó el registro. Aquí está el documento [me muestra una hoja, la cual me lee]
“Príncipe de Paz, Mixquiahuala de Juárez Hidalgo… de 1990 a 1991 tenía 40 miembros (MPC); 1991 a 1992 subió a 41; y de 1992 a 1993, a 60 MPC. Pero faltó la estadística de 1993 a 1994…” que fue el último año que yo estuve como obispo –Señala.
Para reforzar y precisar los datos y fechas sobre la historia de la iglesia y del metodismo en México, el pastor Ruiz Ávila, hábil y erudito en la materia, me dio una pequeña cátedra sobre algunos de los libros monográficos más emblemáticos escritos a mediados del siglo XIX. A manera de enriquecimiento sobre el tema en cuestión, hurgó entre los libros de su estudio e hizo algunos comentarios que a la postre me servirían como directrices en mi objeto de investigación:
Refiere al libro “Bodas de Diamante del Metodismo en México” …
R.R.A. Aquí menciona algunas iglesias; la referencia editorial de este libro es de 1948.
[Da lectura a algunas partes del libro] :
“En la región del Valle del Mezquital tenían tres áreas de predicación: El Arenal, Actopan y Tepenené, en el área de Chicavasco”.
Refiere al libro “Bodas de Oro del Metodismo” …
R.R. A. ¿Conoces este libro?
O.R.G. No lo he leído aún. Sólo de referencia.
R.R.A. Este es el de “Las Bodas de Oro”, este debe tener algunos datos [ojea el libro que está en inglés y lee y traduce simultáneamente]
“Mixquiahuala es uno de los circuitos recibidos de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur en 1919… No hay propiedad, pero hay servicios regulares en este pueblo; en San Bartolo Sayula, Tezontepec, el Chico y Camarón…”
Fíjate qué interesante. Entonces este dato nos abre a otras cosas. Pudo haber sido fundada desde antes, pues como misión duró mucho tiempo, quizás desde finales del siglo XIX.
Refiere al libro del “Jubileo del Metodismo Mexicano” …
Este libro también habla de los circuitos; El Chico, Pachuca, … Este libro se editó en 1923.
O.R.G. ¿Cómo se llama el libro?
R.R.A. Se llama “1873-1923. Un libro de Recuerdo del Jubileo del Metodismo Mexicano”, o sea, los 50 años de haberse establecido la iglesia Metodista en México.
Tiene datos interesantes este libro [a continuación cita algunas partes]:
“… en Chicavasco hubo persecución… el 27 de abril de 1885, pedía permiso el jefe político de Actopan Hgo., el señor José R. Oliva, ministro de culto, pedía permiso para celebrar el primero culto en la casa del doctor Baldomero Téllez, vecino de esta población de Chicavasco,… dicho permiso se reconoció por las autoridades del lugar el día 28 de abril del citado año [1885]. Se celebró el primer servicio religioso sin dificultad ninguna, habiendo asistido a dicho culto hasta las autoridades civiles; pero poco más o menos de dos meses, todo cambió de una manera terrible, pues se desataron las más odiosas persecuciones en el pueblo, principalmente contra los hermanos Julio Hernández y Bernardo Garnica, quienes fueron golpeados, insultados y amenazados de muerte, las autoridades no dieron ninguna garantía pues por el contrario ayudaron a los fanáticos a perseguir a los evangélicos, los que fueron motivo de escándalo cada que tenían que sepultar alguno de los suyos en el panteón, ya que el cementerio estaba en manos de la iglesia católica…”
[Continúa leyendo]
“El 24 de junio del citado año [1885 Día de Corpus] las mismas autoridades citaron a los hermanos antes mencionados, para entregarlos a un populacho airado en el centro del pueblo con objeto de que murieran; el tormento de este ataque público lo sufrieron desde las 8 am hasta medio día, pero fieles, heridos y amenazados siguieron predicando el evangelio, la obra cristiana marchó triunfante quedando la iglesia bien establecida. En la actualidad la congregación está terminando un templo más grande que el anterior, cuentan con tres lugares de predicación: Arenal, Actopan y Tepenené…”
Pero no menciona Mixquiahuala este libro fíjate, ¡Que curioso! ¿no?

El domingo 28 después de asistir al culto dominical, regresamos a su casa para la comida. Después, previniendo otra posible lluvia por la noche, salimos a caminar por las calles céntricas de Tequisquiapan. Llegamos a la plaza principal del ayuntamiento. En el centro de ésta confluía un nutrido grupo de niños, jóvenes matrimonios, abuelos con sus nietos, y el ir y venir del silbido de la locomotora turística nos pasó silbando al filo de la cara, tomándonos por sorpresa, pues íbamos tan entretenidos en nuestra charla. Al regresar a su casa, solicité al pastor me permitiera tomar algunas fotos y notas de sus documentos de archivo.
R.R.A. Tengo unas fotografías sobre la primera piedra del templo de Mixquiahuala, pero no sé dónde las he guardado; si te parece bien, en cuanto las tenga te las mando escaneadas a tu correo electrónico.
O.R.G. Se lo agradecería mucho pastor—Respondí.
R.R.A. No creas que por mi edad no sé manejar la tecnología; me cuesta un poco, pero hay que actualizarse –Sonrió amablemente.
Unas semanas después las recibí con agrado y con un cordial saludo en mi correo electrónico. A la fecha, estas fotografías son algunas de las imágenes que no pueden faltar como parte de un collage o remembranza en el aniversario de la iglesia “Príncipe de Paz”.
Epílogo.
El lunes 29 por la mañana tenía previsto salir de regreso hacia mi tierra natal. No obstante, fieles a esa gran cordialidad que los caracterizó siempre, el pastor Raúl Ruiz y su esposa, la Hna. Judith Arriaga, no iban a dejarme marchar sin antes llevarme a conocer algunos lugares turísticos de aquella ciudad.
Visitamos el emblemático Hotel Relox, famoso por su arquitectura y construcción que databa del año de 1894 y que infortunadamente fue demolido hasta los cimientos el año pasado para construir ahí un complejo comercial y un hotel boutique emulando la antigua construcción. Dicho lugar fue adquirido en 1917 por Ernesto Perusquía Layseca, gobernador constitucionalista del estado de Querétaro; su atractivo principal era los manantiales de aguas termales; en dicho lugar, según las crónicas de la época, el entonces presidente Venustiano Carranza tuvo su posa privada. Desafortunadamente en aquella ocasión no pudimos recorrer más que una parte, pues aprovechando la temporada baja, los dueños le estaban fumigando y dando mantenimiento. Aun con ello, los encargados permitieron que pasásemos a un pequeño vestíbulo adecuado a manera de museo, que contaba con algunas fotografías y antigüedades del periodo revolucionario carrancista.
La hermana Judith, sabiendo que es debilidad de los historiadores visitar este tipo de lugares y no irse sin sacarse fotografías del recuerdo, me animó para que posara en uno de los corredores con una vista de fondo de algunos de los jardines. De igual manera, el pastor Raúl me dijo que no me podía ir sin visitar el “Centro Geográfico del País”, que refiere al punto central medio (exacto) del territorio nacional y el cual caminando desde el hotel estaba relativamente cercano.

Finalmente, muy cerca de ahí tomé el taxi que me llevaría a la terminal de regreso a tierras hidalguenses, no sin antes agradecer su hospitalidad y cariño. El pastor me dijo que lo mantuviera al tanto de mi investigación y que cualquier cosa al respecto nos comunicáramos.
Pasaron algunos años para que coincidiéramos nuevamente, esta vez en un Coloquio a finales del 2013 en la iglesia de Balderas, organizado por el entonces presidente de SEHIMM, Rubén Ruiz Guerra. En dicho evento un servidor presentó una primera versión sobre la historia de la iglesia metodista de Mixquiahuala, mientras que nuestro estimado pastor Raúl Ruiz Ávila, en colaboración con su esposa la Hna. Judith Arriaga Carrasco, presentaron la conferencia inaugural titulada, “La obra educativa de la Iglesia Metodista de México, A.R.”. Cabe señalar que tiempo después, me di cuenta de que algunos de los datos mencionados en su presentación en Balderas, habían salido a relucir en nuestras charlas en Tequisquiapan. Quién lo diría que sin saberlo tuve en cierta manera, la primicia de parte de aquella conferencia magistral. Doy Gracias a Dios por haber conocido a tan admirable Siervo de Dios. org

