Después de varias semanas que se promulgó el aviso sobre la capacitación para los nuevos equipos de Administradores de las iglesias pertenecientes a los distritos Judá y Bernabé, para el año 2025, la iglesia El Divino Redentor, ubicada en el municipio de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, se vio sorprendida tras ser abarrotada por una cantidad de asistentes 40% mayor de lo que se planeaba recibir.
Tras el arribo de nuestro equipo de corresponsales de El Evangelista Mexicano para cubrir el evento, lo primero que resaltó fue la falta de espacios para acomodar a las personas que aún llegaban al recinto, por lo que algunos de ellos permanecieron de pie la primera parte del evento. Sin embargo, esto no representó mayor problema, pues se pudo observar que varios pastores aprovecharon el momento para saludarse y al mismo tiempo bromear sobre el porqué ya no alcanzaron lugar: “para la próxima, levántate más temprano” se podía escuchar; “es que había mucho tráfico” se justificaba el otro.

Era notable el rostro de preocupación en los hermanos ujieres y servidores de la casa anfitriona. Y es que no paraban de llegar los asistentes y posiblemente, en algún momento, pasó por su mente ese deseo de que ya nadie llegara (“¿dónde los vamos a meter?”). Pero no: pastores, sin piedad alguna, seguían llegando con todo su equipo de trabajo y ¿por qué no? también con la familia; finalmente, era un sábado soleado y perfecto para estar fuera de casa, así que la presencia de los pequeños era notable por los pasillos mientras los adultos tomaban su respectiva capacitación.
Y así, mientras los invitados llegaban, despreocupados y con una gran sonrisa se daban la oportunidad de saludar gustosos a colegas y conocidos en la fe, esto mientras los recepcionistas ofrecían una amable sonrisa que al mismo tiempo anunciaba parte de sus pensamientos: ¿dónde vamos a acomodar a toda esta gente?, era este el problema a solucionar…para ellos, pues los pastores tenían otro problema más grande: descubrir la ubicación de las cafeteras.
Después de una explicación sobre el proyecto Casas de Paz, se procedió a repartir a los asistentes en cada uno de los departamentos que componen una mesa de administradores. Así, cada encargado de área se enfocó en proporcionar la capacitación adecuada, además de ideas y herramientas, con la finalidad de que el equipo de líderes de las diferentes iglesias regresaran a casa con la suficiente motivación y confianza para realizar un excelente trabajo en conjunto.

Mientras tanto, fue notable la presencia de un grupo de pastores que no encontraron lugar alguno para integrarse; pero claro, perder el tiempo nunca será una opción, así que, con vaso de café en mano, poco a poco armaron su propio guateque, y tan bien les fue que a los pocos minutos llego parte del equipo de ujieres para ofrecerles una salón climatizado para que “platicaran más tranquilos y sin que les afecte el sol”;¡vaya!siempre tan bendecidos y consentidos nuestros pastores. No pasó mucho tiempo cuando gritos y carcajadas, resultantes de la productiva pero además divertida charla, se escucharon en ese “salón de los pastores”.
Antes de concluir con las actividades del programa, se procedió a la toma de fotografía oficial, en la cual algunos de los asistentes no aparecen pues optaron por la retirada antes de tiempo, ni a comer se quedaron -que dicho sea de paso, por indicaciones del pastor Jonathan Esparza, la comida estaba dispuesta para llevar, pues por la cantidad de asistentes, era imposible ofrecerles un mesa y silla a cada uno-; sin embargo, aunque parados y debajo de la sombra que ofrecían los árboles, muchos decidieron permanecer un poco más de tiempo en las instalaciones.

Por su parte, el Seminario Metodista Juan Wesley tuvo un espacio para promocionar los diferentes programas que tiene a la disposición tanto de pastores como de futuros posibles pastores. Con esto se pretende animar a los presbíteros a actualizarse y capacitarse con las mejores herramientas para ejercer un ministerio cada vez más fresco y eficiente, pero, además, se les invita también a dar consejo, dirección y apoyo a aquellos jóvenes que pueden tener un corazón pastoral.
Ya para el cierre el pastor Esparza despidió a los asistentes, no sin antes disculparse por los inconvenientes que la falta de espacio pudo haber causado. Sin embargo, este escenario resultó ser positivo, pues se vio con agrado la respuesta de las diferentes congregaciones de los distritos Judá y Bernabé, por lo que se prevé un 2025 fructífero para las iglesias, pues su equipo de líderes regresa con ideas, conocimiento y herramientas para aplicarlas a su plan de trabajo local.
Reseña Biográfica
Agustín Valdez Rojas
Es pastor de la congregación Torre Fuerte en el municipio de Pesquería, Nuevo León. Actual corresponsal de la Conferencia Anual Oriental para el Evangelista Mexicano. Maestro del Seminario Metodista Juan Wesley, misma institución donde curso la licenciatura en Teología. Cuenta también con la licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Metropolitana de Monterrey.
Se considera un apasionado de la comunicación y un amante del periodismo. Actualmente cursa la Maestría en Consejería Familiar, en la Universidad Cristiana de Monterrey-
