APAGA LAS REDES Y ENCIENDE UN BUEN LIBRO

APAGA LAS REDES Y ENCIENDE UN BUEN LIBRO

María Elena Silva Olivares

EL PROTESTANTISMO Y EL MUNDO MODERNO

Autor: Ernst Troeltsch
Colección Breviarios, No. 51
Editorial: Fondo de Cultura Económica
México, 1990

En esta ocasión, y tomando como motivo el Día de la Reforma Protestante, queremos presentar la obra El Protestantismo y el Mundo Moderno, un ejercicio de reflexión sobre el papel del protestantismo en la concepción de lo que hoy conocemos como el mundo moderno, esto es lo que nos invita a realizar Ernst Troeltsch, historiador alemán nacido en Alemania en 1865 y fallecido en 1923. Él analiza la relevancia del movimiento protestante, y de las tesis de Martín Lutero, no desde un punto de vista religioso, sino a la luz de lo que él llama a potiori, es decir, como el producto de influencias de épocas anteriores, con las que dicho movimiento se enfrentó y frente a las que afirmó su propia identidad. Teniendo en cuenta que su visión es la de un escritor no religioso, comenzamos el comentario del libro.

Troeltsch comienza definiendo el término “moderno” para contrastarlo con la Edad Media, en la que una cultura autoritaria exigía sumisión total bajo la autoridad de una institución eclesiástica -la Iglesia Católica- que promulgaba la Lex Dei  (la ley de Dios); esta Lex Dei estaba integrada por el Decálogo de Moisés, la Lex Christi o Ley de Cristo y la Lex Ecclesiae, o Ley de la Iglesia (Troeltsch, 1990, 14). Pero además estaba la Lex naturae, el legado de leyes provenientes de la época antigua, anterior a la Edad Media.

La cultura moderna, entonces, es consecuencia de la lucha contra esta cultura eclesiástica autoritaria, para suplirla por concepciones individuales: Fundese como se funde, todo lo domina la autonomía frente a la autoridad eclesiástica i (Troeltsch, 1990, 15). Frente al autoritarismo, el individualismo en las creencias y convicciones, es lo que postula el mundo moderno. Otras características de la época moderna para él son el carácter científico-racionalista, el relativismo, y la intramundanidad de la orientación de la vida (es decir, el prescindir del concepto del “más allá” y considerar que lo único importante es lo que hay en este mundo); además, un optimismo acerca de la trayectoria humana, pensando que el futuro del hombre será cada vez mejor.

Esta cultura moderna es secularista y alejada de cuestiones espirituales, en su afán de independizarse del autoritarismo eclesiástico del medievo; aunque, paradójicamente para Troeltsch, estas características se nutren precisamente del profetismo y el cristianismo (Troeltsch, 1990, 27).

Igualmente hace una diferencia entre el viejo y el nuevo protestantismo, considerando al primero como una exaltación de la autoridad de la Biblia, el sacerdocio universal y la interioridad del sentir, pero aún apegado a la autoridad eclesial, diferenciable de la autoridad secular.  El nuevo protestantismo por otro lado, en su opinión, deviene en tres manifestaciones más modernas, con el sello del individualismo de la época: la teología humanista que se logró en el arminianismo (1) y el socinianismo (2); en segundo lugar, el baptismo sectante, cuyos miembros se organizaron en comunidades bajo la cruz católica y la protestante; y en tercer lugar el espiritualismo individualista, manifestado en los místicos que vivían en solitario.

Según el autor, el protestantismo influyó en la edad moderna en modo parcial, pues trajo la herencia de la Edad Media de la confianza en una institución que, ciertamente, enseñaba doctrinas muy distintas a las católicas, pero que aún manifestaba adhesión a una institución. Considera que no es sino hasta fines del siglo 17 y el 18 que se realiza en definitiva este distanciamiento con la cultura eclesiástica de la Edad Media.

Más adelante, Troeltsch realiza un análisis con el que debemos tener cuidado, pues considera que el protestantismo se opone al ideal “moderno” de la familia y la ética sexual, afirmando entre otras cosas que ha mantenido el patriarcalismo medieval, y el matrimonio como una defensa contra la depravación sexual ( (Troeltsch, 1990, 54). Aquí notamos una posición liberal, contraria a las enseñanzas que según la Biblia nosotros profesamos como creyentes. Y considera que el calvinismo como movimiento tuvo más influencia en la sociedad que el luteranismo: por ejemplo, considera que el luteranismo evita intervenir activamente en el mundo, mientras que el calvinismo es activo y agresivo, y quiere modelar el mundo para darle gloria a Dios (Troeltsch, 1990, 48-49).

En este libro el autor considera que el aclimatamiento del protestantismo al pensamiento científico moderno de los Países Bajos y a la fatiga de las luchas de la Inglaterra le aseguró un lugar de predominio científico duradero, expresado en la obra de autores como John Locke y Gottfried Leibniz (Troeltsch, 1990, 84-85).

Una de sus conclusiones es la siguiente: 

Así , pues, podemos decir que, de hecho. la religión del mundo moderno se halla determinada esencialmente por el protestantismo y que en esto radica su más fuerte significación histórica. Cierto que no se trata de ningún protestantismo unitario, sino de un protestantismo que ha cambiado profunda e íntimanente y que se ha desflecado en las formas más diversas. Por un lado el calvinismo en buen entendimiento con la democracia y el capitalismo, por otro, el luteranismo, trabajado y transformado por la especulación moderna, y numerosos equilibrios y mediaciones entre los dos

(Troeltsch, 1990, 97-98).

En fin, un libro para confrontar nuestros conceptos de lo que es el protestantismo, la edad moderna y la influencia mutua que tuvieron el uno en el otro, siempre a la luz de lo que enseña la Palabra de Dios.


NOTAS:

  1. Doctrina sustentada por Jacobo Arminio, que enseña la predestinación condicional por la fe en Cristo, la libre voluntad del hombre para elegir, y la doctrina del pecado ( (Gamgebeli, 2016-2017)
  2. Movimiento que negaba la existencia de la Trinidad (Prieto López, 2012)

Referencias

Gamgebeli, V. (2016-2017). El arminianismo hasta hoy. academia.edu. Recuperado el 23 de octubre de 2024, de https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/63255758/El_arminianismo_hasta_hoy_-_Valerian_Gamgebeli_D.-libre.pdf?1589076861=&response-content-disposition=inline%3B+filename%3DEl_arminianismo_hasta_hoy_influencia_de.pdf&Expires=1729741161&Signature=XgQRsJWsD~3JaZ

Prieto López, L.J. (2012). La teología de John Locke. Repositorio institucional San Dámaso. Recuperado el 23 de octubre de 2024 de https://repositorio.sandamaso.es/bitstream/123456789/454/1/2%20-%20PRIETO%20L%c3%93PEZ.pdf

Troeltsch, E. (1990). El Protestantismo y El Mundo Moderno. Fondo de Cultura Económica.