DESDE UN ESCRITORIO PASTORAL.

DESDE UN ESCRITORIO PASTORAL.

“El silencio de la iglesia”

En el mes de diciembre de 2024, tuvimos un desayuno pastoral y miré a la pastora JOCABED LUCINA PADILLA JIMENEZ, de las  pastoras más jóvenes que hay en la conferencia del sureste,  y recordé que había escrito un libro y nació la idea de que nos hablara un poco de su labor de escritura.

 He aquí sus respuestas:

SU ORIGEN. Nació en Puebla, Puebla en noviembre de 1993, en una familia metodista de 5 integrantes. Desde pequeña estuvo relacionada con el cristianismo y la Biblia. Su padre se encargaba de la guía espiritual de los tres hijos y fue responsable de las inquietudes que llevaron a la autora a buscar respuestas.

SUS ESTUDIOS TEOLÓGICOS. En 2015 inicia sus estudios teológicos en el Seminario Metodista Dr. Gonzalo Báez Camargo en la Ciudad de México, del cual egresó en 2019 y recibió su título como Licenciada en Teología en 2023.

En 2019 se casó con Eduardo Rojas Limón, Licenciado en Música, y es madre de tres niños. Actualmente ejerce el ministerio pastoral en la Iglesia Metodista de México en el Sureste en las congregaciones, San. Juan Tepulco  y Apango, Pue , con seis años de ministerio a tiempo completo, buscando compartir un mensaje esperanzador para las mujeres a través de este escrito.

¿Qué me impulsó a escribir el libro? 

Una cruda realidad para las mujeres. Nunca pensé que yo haya crecido en una familia machista o que realmente el trato entre mis hermanos y yo fuera distinto. Mi madre nos trataba como iguales; cada uno tenía su día de lavar trastes. Sin embargo, al salir, al conocer, al ver el entorno surgió ese tema como una inquietud. Mientras estaba en el seminario recibí cargo pastoral en una comunidad de Tlaxcala y alguien me comentó sobre lo que se dice de Tlaxcala “la cuna de la trata”, comencé a ver vídeos, leer libros, buscar información. Debo decir que mi intención no era que se convirtiera en libro; sin embargo, sabía que el tema lo desarrollaría para mi tesis a como diera lugar. Entre quienes escucharon sobre mi tema algunos me alentaban a lograr hacer mi tesis; otros me dijeron que desistiera, que no escribiera sobre ello, porque me buscaría problemas, no sólo en el mundo “secular” -decían- sino también en el ámbito “eclesial”. Y  debo decir que la intención del escrito no es para criticar, sino para trabajar en unidad y transformar las realidades injustas y violentas. Como éste hay muchos temas que como iglesia podemos trabajar, tomándonos de la mano con otras expresiones de fe, para poder transformarlas y quizá algún día poder ver el Reino de Dios manifestado en la Tierra que vivimos.

¿De dónde nació el interés? 

Fue una inquietud desde la infancia, al pasar por colonia de la Merced en la Ciudad de México y ver a las mujeres paradas entre los locales; al preguntar y que la respuesta me dejara con más preguntas. Supe que ese sería un tema que se mantendría presente en mi vida hasta que pudiera entenderlo. Al estudiar Teología en el Seminario Metodista Dr. Gonzalo Báez Camargo desarrollaba mis trabajos y escritos en referencia a dicho tema y decidí que ése sería mi tema de tesis para titulación. 

¿Qué tema desarrolla? 

Este libro desarrolla la trata y explotación sexual de las mujeres en el contexto mexicano, cómo la Iglesia se ha mantenido al margen; y desarrolla la idea de la ausencia de Dios en situaciones de ese tipo. Se trabajan dos textos bíblicos: uno del Antiguo Testamento, que es Jueces 19, y uno del Nuevo Testamento en 1 Corintios 11.2-16. 

En relación con el tema que se plantea en el escrito. ¿Cómo me siento al compartirlo con la comunidad cristiana? 

Fue todo un reto desarrollar el tema, ya que me inquietaba demasiado. La investigación fue muy difícil, porque saber todo lo que pasa con mujeres, niñas, niños y hasta hombres; descubrir lo que viven, lo que sufren, me dejaba pensando mayormente en que como personas vamos perdiendo la humanidad, la empatía al ver el sufrimiento del prójimo. Es un tema bastante difícil de digerir; sin embargo, me siento con una carga de responsabilidad porque como cristiana sé que una de las encomiendas que Jesús nos delega es “hacer la diferencia”, transformar las injusticias y sobre todo hacer presente el Reino de Dios en esta Tierra. Considero que para hacer presente el Reino de Dios debemos empezar transformando nuestro entorno, erradicando los males e injusticias de nuestros espacios. 

¿A qué edades se dirige? 

No hay edad específica a la cual se dirige. Considero que es de fácil lectura; sin embargo, es un texto que también busca crear conciencia de nuestra responsabilidad como seres humanos. Por lo cual consideraría que se lea a partir de la adolescencia o juventud. Tampoco está limitado en lectura a los Metodistas, ya que también plantea una responsabilidad colectiva en donde distintas expresiones de fe pueden unir esfuerzos para trabajar y cambiar esta realidad y muchas otras. Pienso que al darnos la oportunidad de derribar los muros podremos cumplir nuestra encomienda de ser luz, de cambiar las injusticias y de ser testigos del resucitado.

Redactor: Cruz Hernández Vargas
IMMAR Conferencia Anual del Sureste