Vestigios del Metodismo en Xochiapulco, Sierra Norte del Estado de Puebla.

Vestigios del Metodismo en Xochiapulco, Sierra Norte del Estado de Puebla.

Ciro Eliezer Villa Molina

Si uno visita el municipio de Xochiapulco Puebla, enclavado en la Sierra Norte del estado, puede encontrarse en el centro de la comunidad un edificio emblemático por su antigüedad y referencia entre los habitantes; llamado “La Misión”, cuya ubicación céntrica otorga ya de por sí una perspectiva de la importancia del metodismo, puesto que para los más antiguos y, como apunta el registro en el museo municipal, corresponde a la presencia Metodista en la segunda mitad del siglo XIX, cuyo momento histórico es muy cercano en cuanto a un par de años de diferencia con las adquisiciones de Templos Metodistas más emblemáticas en toda la República Mexicana, como lo son los de Balderas y Gante en la Ciudad de México. 

Entre los caminos montañosos cubiertos de una vasta vegetación, entre tonos de verde oscuro y un cielo a veces despejado y otras cubierto por la neblina, se encuentra Xochiapulco, haciendo honor a su nombre -que proviene de las voces Náhuatl “xochitl” flor, y “Apulco” río caudaloso- por la abundante flor amarilla distintiva que se encontraba a lo largo del recorrido acuoso del terreno geográfico, y cuyo paso de los Chicimecas le dio a éste nombre (Gutiérrez Peralta, 2025). Esto nos desafía al pensar la manera en que los primeros misioneros metodistas estadounidenses (y posteriormente compatriotas que fungieron como predicadores), pudieron contemplar en aquel paisaje un terreno fecundo para uno de los movimientos protestantes primigenios y más emblemáticos en la nación mexicana; y siendo por tren y más cercanamente montados a caballo, lograron establecer en aquellos años un punto prominente del metodismo en México.

Un terreno fértil en la mirada de los misioneros metodistas

Esta mirada esperanzadora en la Sierra Norte de Puebla, llamada también la Suiza Poblana, fue extendida a varias regiones alrededor del territorio y compartida por John Wesley Butler en 1882 y Carles W. Drees en 1884 y 1885, donde ambos mencionan en sus escritos las primeras labores, haciendo referencia a el trabajo y campo favorable desempeñado en éste y otros lugares: 

El trabajo entre las montañas conocidas como la Sierra de Puebla, el cual despertó tanto interés en nuestra reunión anual, continúa adelante. Justamente acabo de regresar de un viaje de diez días por aquella región, y estoy convencido que en ningún otro lugar en México la enseñanza del Evangelio puede ser dirigida a tan grandes asambleas como las que se pueden convocar en esos lugares (Aguilar, 2017).

Esta labor se vio fuertemente apremiada por la relación favorable entre el liberalismo -línea de pensamiento acorde a los líderes- y en una visión compartida con la comunidad, donde las ideas de progreso y superación a partir del desarrollo de la educación y enseñanza comunitaria propiciaron un entorno muy favorable conforme a los ideales metodistas, que comenzaban a tomar fuerza y a extenderse por todo el territorio mexicano bajo la bandera de educación y transformación social mediante el progreso.  

El momento histórico propicio 

El ambiente que se vivía a nivel nacional, en cuanto a las Leyes de Reforma, y una mencionada estrecha relación entre Benito Juárez y Juan Francisco Lucas -reconocido líder serrano y fundador de dicha comunidad- entrelazaron lazos que lo llevaron a adoptar el culto masónico, el cual fue transmitido a los habitantes de Xochiapulco; junto con otros factores, gestó una evidente separación con el lado más conservador, por lo que el catolicismo no fue aceptado o influyente hasta años posteriores (Vibaldo, 2007); el líder y la comunidad serían reconocidos posteriormente por su participación en la Batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862, por la estrecha relación y convergencia con las ideas de progreso de Porfirio Díaz, y su participación en otras gestas nacionales, extendiéndose hasta su participación en la Revolución Mexicana, y actualmente siguen siendo reconocidos por estos aspectos.

La construcción de uno de los primeros Templos Metodistas en México

Éstos y otros elementos políticos, sociales, culturales y religiosos hicieron posible que la relación y simpatía de los misioneros metodistas, el favorecimiento del gobierno de Díaz, la ausencia de la presencia católica, y la buena relación entre los gobiernos masones, caciques y dirigentes de la comunidad -aunado a esto el gran valor y aporte en cuanto a la enseñanza por el establecimiento de escuelas para niños y niñas- germinaran en el fruto de esta relación y que para el año 1884 fuera introducida la misión metodista por Charles Drees y el pastor Román Medina; y posteriormente para 1886 fue cedido un terreno por las autoridades municipales para construir un templo que. según cita la autora de la tesis de investigación Xochiapulco: un enclave metodista en la Sierra Norte de Puebla durante el Porfiriato (1884-1911), fue dedicado en 1887 por el obispo Hurst (Aguilar, 2017). Desafortunadamente no se encontraron referencias acerca de su derribamiento, ya que actualmente no hay fuentes materiales visibles, sino solamente se mencionó acerca de su deterioro con el paso del tiempo.

(Anexo 1) Fotografía del Centenario de la Batalla del 5 de mayo de 1862, como parte del Archivo del Museo Municipal de Xochiapulco Puebla, 2025. 

(Anexo 2) Parte de los planos.  Templo en Xochiapulco (c. 1886). Fuente. Archivo Metodista, Conferencia Anual del Sureste Xochiapulco, Pue, exp. 56, fojas 34 (Aguilar, 2017)

La construcción de una Casa Pastoral ante el avistamiento de un crecimiento favorable

Respecto al edificio denominado La Misión, se construyó con el propósito de servir como Casa Pastoral. Algunas referencias históricas en el museo de Xochiapulco apuntan a su construcción en el año 1887; otras más, según la investigación, refieren que para 1889 Almon W. Greenman, presbítero del Distrito Oriente, manifestó su deseo de trasladarse de Tetela a Xochiapulco, puesto que lo consideraba un lugar más adecuado para su movilidad y obra misionera en regiones cercanas. 

Si bien no se puede establecer una fecha con exactitud de la construcción de dicho edificio que permanece hasta nuestro tiempo, es evidente que fue a finales del periodo de la década de 1800, y que su construcción generó tal impacto en la comunidad que sigue siendo un distintivo hasta la fecha. 

(Anexo 3) Fotografía de la Casa Pastoral – “La Misión”, como parte del Archivo del Museo Municipal de Xochiapulco Puebla, 2025. 

(Anexo 4) Parte de los planos. Casa pastoral en Xochiapulco: Fuente. Archivo Metodista, Conferencia Anual del Sureste Xochiapulco, Pue, exp. 56, fojas 34. (Aguilar, 2017).

Algunas señales del debilitamiento y decadencia de la obra metodista en Xochiapulco, así como una mirada al presente. 

Con grandes esfuerzos se logró mantener la obra metodista con una intensa labor que se extendió por 19 años, en cuanto a los esfuerzos mayores, registros y reportes en las actas de Conferencia, según el registro de los Trabajos Ministeriales para 1885, donde se establece el Circuito de Puebla – A. W. Greeman, Ministro encargado; con ayudantes como sigue: Tetela de Ocampo Roman Medina; Xochiapulco, un suplente. (Iglesia Metodista Episcopal en México, 1885), donde se evidencia el trabajo importante y se registra en varias de éstas Actas la labor metodista en cuanto al trabajo en la Iglesia; miembros a prueba y en Plena Comunión, y también la labor de enseñanza y escuela para niños y niñas, y posteriormente la intervención de misioneros con conocimientos en medicina.

Es sin embargo para 1960 que se considera concluida la obra por cuanto se registra como el último momento de tener noticias de la congregación en el lugar. Aun con el notorio crecimiento y su extensión a otras comunidades cercanas, hubo momentos en los que se destinó a un predicador para dos regiones, a decir Tetela de Ocampo y Xochiapulco, y finalmente Zacapoaxtla y Xochiapulco, viendo en la primera mayores posibilidades de crecimiento; lugar donde actualmente todavía se encuentra la Iglesia Metodista de México A.R. de manera presente y activa; y aun cuando la amplia labor educativa tuvo un gran impacto y desarrollo en Xochiapulco, no fue posible sostener la obra y se canceló por muchos años. Cercano a este periodo el catolicismo fue introducido en la comunidad y la obra protestante se detuvo. 

Aun cuando recientemente se hicieron esfuerzos por la Conferencia Anual del Sureste, en el Distrito Tlaxcala, y seguramente se han hecho otros, por recuperar dicho campo misionero de la Obra Metodista en Xochiapulco, no ha habido resultados significativos hasta la fecha. Seguramente la influencia de aquellos primeros metodistas que no dudaron trasladarse -ya sea en tren por largas distancias, a caballo por donde los caminos lo permitían y seguramente por largas horas a pie- fue una labor que dio fruto en comunidades cercanas donde el metodismo se hace presente hasta nuestros tiempos, así como el protestantismo en distintas denominaciones; y se ha extendido por toda la Sierra Norte de Puebla, de los municipios aquí mencionados actualmente: Zacapoaxtla y sus comunidades Tatoxcac y Tatzecuala, Huitzilan, y a partir de éstos a otros municipios vecinos como Ixtepec y Cuetzalan, donde se cuenta con presencia de la Iglesia Metodista en la actualidad. 


BIBLIOGRAFÍA

AGUILAR, P. O. (enero de 2017). Dirección General de Bibliotecas de la UNAM. Obtenido de https://ru.dgb.unam.mx/bitstream/20.500.14330/TES01000753656/3/0753656.pdf

Gutiérrez Peralta, S. O. (mayo de 2025). xochiapulco.xyz. Obtenido de Xochiapulco. Homenaje a los defensores de la tierra, la libertad y el derecho.: https://xochiapulco.xyz/

IGLESIA METODISTA EPISCOPAL EN MÉXICO. (1885). ACTAS DE LA PRIMERA CONFERENCIA ANUAL. México.

Vibaldo, D. A. (2007). Datos generales de la masonería y cambio religioso en Xochiapulco, Puebla, México. (Una visión desde la historia cultural). Red de Revistas Cientificas de América LAtina, el Caribe, España y Portugal, 142-153.