Tecnofobia y tecnofilia: dos perspectivas teológicas opuestas acerca del avance y desarrollo tecnológico (primera parte)

Tecnofobia y tecnofilia: dos perspectivas teológicas opuestas acerca del avance y desarrollo tecnológico (primera parte)

LIC. JESÚS JAVIER PRADA (1)

Resumen

En la filosofía de la tecnología existen dos posiciones extremas respecto a la técnica moderna. La primera posición se opone radicalmente al desarrollo tecnológico mientras que la segunda perspectiva lo acepta y promueve ilimitadamente. Ambas partes tienen adherentes que utilizan argumentos y principios bíblico-teológicos para apoyar sus puntos de vista. La primera perspectiva se distancia de la tecnología abogando por el alejamiento de lo mundano, el resguardo de los valores tradicionales y la conservación de la creación. La segunda posición apela al desarrollo de tecnología para resolver los problemas causados por la caída en pecado y el pleno uso de todas las facultades humanas para cumplir el mandato cultural. Sin embargo, una adecuada filosofía cristiana de la tecnología: (1) reconoce los principios bíblicos que fundamentan ambas posiciones, (2) rechaza la priorización de esos principios y (3) rechaza las conceptualizaciones particularistas, culturales y filosóficas que no corresponden con el mensaje bíblico.

Palabras claves: Friedrich Dessauer, grupos del viejo orden, Jacques Ellul, tecnofilia, tecnofobia, transhumanistas cristianos.

  1. Marco introductorio

Las reflexiones profundas y sistemáticas acerca de la tecnología, de que se tenga constancia, son muy recientes en comparación con otros temas, pero han venido apareciendo con celeridad en las últimas décadas (Medina, 1989, p. 9; Camacho, 1990, p. 21)(2). Salvo por menciones de algunas cuestiones relacionadas a la técnica en la literatura antigua y hasta inicios de la modernidad (3), no fue sino a finales del Siglo XIX que se comienzan a dedicar esfuerzos concentrados en comprender la esencia y papel de la tecnología. Fue después de los aportes de Samuel Butler (1835-1902), con Ernst Kapp (1808-1896), que la filosofía de la tecnología (4)tuvo su verdadero génesis (Camacho, 1990, p. 21; 2002, pp. 175, 177; Morán Seminario, 2006, p. 117). En la primera mitad del siglo XX comenzaron varios pensadores a agregarse, pero fue en la segunda mitad que la filosofía de la tecnología comenzó a establecerse (5)  como disciplina filosófica bien definida y con un crecimiento sostenido (6).

La aparición relativamente tardía de la filosofía de la tecnología se debe a que básicamente, el avance técnico nunca tuvo tan variadas implicancias para la vida humana. Los cambios y adelantos tecnológicos y científicos sucedidos desde la revolución industrial, especialmente en los campos de la biotecnología, armamentística, fuentes alternativas de energía, electrónica e informática durante el Siglo XX, y lo que va del Siglo XXI, han generado una situación en la que la calidad de vida y sobrevivencia humana dependen en buena medida de estos desarrollos (7).

La discusión, aunque joven, ha creado algunos resultados y varias discordias. Las dificultades que evitan la unanimidad entre los pensadores comienzan al inicio; en el estilo y enfoque de reflexión filosófica desde los cuales se parte hacia el tema (8). Pero, las

 diversas perspectivas sobre la naturaleza de la tecnología y cómo relacionarse con ésta, podrían resumirse, de manera simple, en dos posiciones opuestas. La primera, ve a la tecnología con ojos muy benevolentes, y la segunda, con crudo desdén. A estas visiones distintas se les suele llamar tecnofilia y tecnofobia respectivamente. Con estos términos no se pretende aquí juzgar de primera mano si alguna es mala o buena, a pesar de que hay ciertas tendencias de usar las raíces griegas filia (φιλíα, afecto, amor, cariño) y fóbos (φόβος, miedo, odio, rechazo) (9)con juicios de valor. En este artículo simplemente se busca con estos términos, diferenciar dos actitudes frente a la tecnología: una que tiende más hacia la aceptación muy poco crítica de la tecnología y la otra, un rechazo sistémico de los desarrollos tecnológicos.

Mitchan reconoció estas actitudes e ilustró ambas visiones con la metáfora de dos hermanos gemelos rivales y las denominó respectivamente como “filosofía de la tecnología ingenieril” y “filosofía de la tecnología de las humanidades”, también llamada “filosofía de la tecnología hermenéutica” (Mitchan, 1989, pp. 21, 49, 82) (10). Similar a Mitchan, Andrew Feenberg, reconoce tres grupos, dos de ellos representan las posiciones de las que se está hablando: los instrumentalistas, quienes ven en la tecnología una aliada neutral para los propósitos humanos; y los sustantivistas, los cuales ven en el desarrollo de la técnica una forma de oprimir a la humanidad negando la neutralidad de la técnica. (Feenberg, 1991, pp. 3-13) (11).

Estas dos actitudes sobre la tecnología también se pueden observar en el medio teológico; como lo resume Arana Quiroz: “Para unos la técnica es la vara mágica redentora, para otros es instrumento infernal” (1973, pp. 69). Lo mismo observa Barbour:

…entramos rápidamente en apreciaciones agudamente divergentes. En un extremo están los entusiastas de la tecnología como gran liberadora del hombre […] En el extremo opuesto están los críticos que ven la tecnología no como liberadora del hombre sino como su esclavizadora. Para ellos, la tecnología es un desafío a la existencia verdaderamente humana. (1971, pp. 83, 85)

El asunto de cómo evaluar la técnica debería ser ampliamente considerado por los cristianos, pero parece que, en general, los creyentes no reflexionan mucho en ello. Esto lo observa Nicolás Berdiaeu cuando afirma que “el problema de la técnica es muy inquietante para la conciencia cristiana y, sin embargo, los cristianos todavía no han caído en la cuenta de él” (2004, pp. 265). Esto no quiere decir que no haya respuestas teológicas, de hecho, que las hay; muchas inclinadas hacia alguno de ambos lados. De esas respuestas, las hay fundamentadas, universalizadas, profundas; y también simples, prácticas y valorizadas en contextos particulares. Dada la importancia que ha cobrado el hecho tecnológico en esta era, no se debe hacer esperar las respuestas teológicas; hay que entrar en la discusión.

Para poder continuar, es necesario hacer algunas aclaraciones. En primer lugar, realmente los términos de Mitchan y Feenberg, mencionados tres párrafos atrás, no sólo tratan del apego o rechazo hacia la tecnología, sino que aluden a una serie de elementos más complejos que distinguen a ambos grupos (12). Sin embargo, la simplificación contrastiva del aspecto de aprobación o rechazo hacia la tecnología sirve para tener una idea del espectro de opiniones, por lo menos en sus extremos. Tampoco se explican aquí las perspectivas de todos los pensadores y grupos que apoyan a uno u otro extremo, sino apenas una muestra considerada representativa. El objetivo de esta investigación se centra en verificar aspectos de la teología subyacente a las ideas que defienden ambos bandos, más bien que en los aspectos periféricos como los problemas o beneficios de la tecnología. Finalmente, el lector podrá advertir que ambos extremos no implican, por un lado, el rechazo absoluto a cualquier tipo de tecnología ni, por el otro, la aceptación definitiva de cualquier desarrollo sin ningún tipo de límite; algo como la tecnofobia o tecnofilia absolutas no son ciertamente reales, por lo menos no en los que se declaran cristianos, pero se aborda a los que tienen una mayor tendencia al extremo.

(CONTINUARÁ…)


Bibliografía

Arana Quiroz, P. (1973). Progreso, Técnica y Hombre. Barcelona, España: Ediciones Evangélicas Europeas.

Barbour, I. G. (1971). Ciencia y secularidad: Una ética para la era tecnológica. (D. Sabanes de Plou, Trad.) Buenos Aires, Argentina: La Aurora.

Barclay, W. (2002). Palabras griegas del Nuevo Testameno (9 ed.). (J. J. Martín C., Trad.) El Paso, Texas, EE.UU.: Casa Bautista de Publicaciones.

Berdiaeu, N. (2004). El hombre y la máquina: El problema de la sociología y la metafísica de la técnica. En C. Mitchan, & R. Mackey (Edits.), Filosofía y tecnología (I. Quintanilla Navarro, Trad., págs. 265-290). Madrid, España: Ediciones Encuentro.

Bunge, M. (2012). Filosofía de la tecnología y otros ensayos. (L. Lavado, Ed.) Lima, Perú: Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

Camacho, L. (1990). Tendencias actuales en filosofía de la tecnología. Rev. Filosofía Univ.

 Costa Rica, XXVIII(67/68), 21-25.

Camacho, L. (Julio-Diciembre de 2002). Erewhon de Samuel Butler (1835-1902) y los orígenes de la filosofía de la tecnología. Rev. Filosofía Univ. Costa Rica,, XL(101), 173- 177.

CTA. (2014). The Christian Transhumanist Affirmation. Recuperado el 18 de agosto de 2022, de Christian Transhumanist Association: https://www.christiantranshumanism. org/affirmation/

CTA. (2022a). The History of the Christian Transhumanist Association. Recuperado el

14 de agosto de 2022, de Christian Transhumanist Association: https://www. christiantranshumanism.org/history/

CTA. (2022b). Our Three-Fold Mission. Recuperado el 18 de agosto de 2022, de Christian Transhumanist Association: https://www.christiantranshumanism.org/mission/

CTA. (2022c). We Who Are. Recuperado el 18 de agosto de 2022, de Chistian Transhumanist Association: https://www.christiantranshumanism.org/about/

Cupani, A. (2018). Sobre la dificultad de entender filosóficamente la tecnología. ArtefaCToS, VII(2), 127-144. doi:http://dx.doi.org/10.14201/art201872127144

Dessauer, F. (1964). Discusión sobre la Técnica. (Á. Soriano, & L. García Ortega, Trads.) Madrid, España: Rialp.

Echarte, L. (2019). Transhumanismo: ¿Hacia la Robotización del Hombre? Nuestro Tiempo, 703, 104-111.

Ellul, J. (Junio de 1967). La revolución técnica y sus consecuencias para la actuación moral y política. Concilium, 26(1967/6).

Ellul, J. (1970). Entre el caos y la parálisis. Certeza(3), 16-21.

Ellul, J. (2003). La Edad de la Técnica. (J. Sirera Riu, & J. León, Trads.) Barcelona, España: Octaedro.

Feenberg, A. (1991). Critical Theory of Technology. Oxford, EE.UU.: Oxford University Press. Feenberg, A. (1999). Questioning Technology. New York, EE.UU.: Routledge.

Heinz Kienitz, K. (2019). Friedrich Dessauer: Biomedical Engineering Pioneer and Model for Involvement in Science, Engineering, Philosophy and Politics. 2019 Christian Engineering Conference, (págs. 1-8). Sioux Center. Obtenido de https://kienitz.webs. com/CEC2019-Kienitz.pdf

hpluspedia. (31 de agosto de 2018). Christian Transhumanist Association. Recuperado el 19 de agosto de 2022, de Hpluspedia: https://hpluspedia.org/wiki/Christian_ transhumanism

Kraybill, D. B., & Bowman, C. D. (2001). On the Backroad to Heaven: Old Order Hutterites, Mennonites, Amish, and Brethren. Baltimor, Maryland, EE.UU.: John Hopkins University Press.

Kraybill, D. B., & Hurd, J. P. (2006). Horse-and-Buggy Mennonites: Hoofbeats of Humility in a a Postmodern World. University Park, Pensylvania, EE.UU.: The Pennsylvania University Press.

Leisegang, H. (1961). Introducción a la Filosofía. (O. Muñóz, Trad.) D.F., México: Editorial Hispano Americana.

Maliandi, R. (2010). Prólogo. En D. Parente, Del órgano al artefacto: Acerca de la dimensión biocultural de la técnica (págs. 19-26). Buenos Aires, Argentina: Editorial de la Universidad de la Plata.

Mangalwadi, V. (2011). El libro que dio forma al mundo: Cómo la Biblia creó el alma de la civilización occidental. (G. Lelli, Ed., & M. A. Mesías E., Trad.) Nashville, Tennessee, EE.UU.: Grupo Nelson.

Medina, M. (1989). Prólogo. En C. Mitchan, ¿Qué es la Filosofía de la Tecnología? (C. Cuello Nieto, & R. Méndez Stingl, Trads., págs. 9-11). Barcelona, España: Anthropos.

Mitchan, C. (1989). ¿Qué es la Filosofía de la Tecnología? (C. Cuello Nieto, & R. Méndez Stingl, Trads.) Barcelona, España: Anthropos.

Morán Seminario, H. M. (2006). Filosofía de la Tecnología, su devenir y tendencias actuales.

Rev. Fac. Cien. Ecón. Univ. Nac. Mayor de San Marcos, XI(29), 117-129.

Parente, D. (2010). Del órgano al artefacto: Acerca de la dimensión biocultural de la técnica.

Buenos Aires, Argentina: Editorial de la Universidad de la Plata.

Peralta-Sánchez, A. F. (2003). La noción de ambivalencia de la técnica en Jaques Ellul. Sistemas & Telemática, Universidad ICESI, 91-105. doi:https://doi.org/10.18046/syt. v1i2.924

Prada, J. J. (2020). Aspectos bíblico-teológicos que responden apologéticamente a la antropología transhumanista. San Lorenzo, Dep. Central, Paraguay: Trabajo de grado no publicado.

Quintanilla Navarro, I. (2004). Algoritmo y Revelación: La técnica en la filosofía del siglo XX. En C. Mitchan, & R. Mackey (Edits.), Filosofía y Tecnología (I. Quintalla Navarro, Trad., págs. 13-45). Madrid, España: Encuentro.

Quintanilla, M. Á. (2017). Tecnología: un enfoque filosófico y otros ensayos de filosofía de la tecnología (2 ed.). D.F., México: Fondo de Cultura Económica.

Scott, S. (1996). An Introduction to Old Order and Conservative Mennonite Groups.

Intercourse, PA, EE.UU.: Good books.

Silva G., S. (1990). La técnica moderna como objeto de la reflexión teológica. Notas a propósito de un libro. Teología y Vida, XXXI, 55-68.

Strong, J. (2003). Concordancia Strong Exaustiva: Diccionario Strong de Palabras Originales del Antiguo y Nuevo Testamento. Miami, Florida, EE.UU.: Caribe.

Woodruff, M. (1972). Jacques Ellul: profeta de un cristianismo radical. Certeza(46), 182-186.

NOTAS: 

  1. 1Jesús J. Prada culminó sus estudios de Licenciatura en Teología en la Sede CEMTA de la Universidad Evangélica del Paraguay en el año 2020. También tiene una Tecnicatura Universitaria en Electrónica por la Universidad Simón Bolívar (Venezuela) y estudió dos años de la Licenciatura en Física y actualmente está culminando un posgrado en Didáctica universitaria. Su trabajo de grado de Teología estuvo orientado a explorar respuestas apologéticas a la antropología del transhumanismo tecnocientífico. Es esposo y padre de dos hijos, pastor de jóvenes, profesor de Historia del Cristianismo en el CEMTA.

Además, profesor de Historia eclesiástica, Sectas y movimientos religiosos y Religiones Comparadas

en el Instituto Bíblico Universitario.

  1. C.f. (Cupani, 2018, pág. 128; Parente, 2010, pág. 27; Maliandi, 2010, pág. 24).
  2. C.f. Mito y pensamiento en la Grecia Antigua, de Jean-Pierre Vernant, quien dedica su capítulo IV al pensamiento griego antiguo sobre la tecnología, reflejado en las distintas versiones del mito de Prometeo. También, P.ej. Aristóteles habla de los tipos de saberes, entre los que incluye el saber productivo (poiesis). En Recuerdos de Sócrates, de Jenofonte, se hacen alusiones al pensamiento socrático y sofista sobre el desarrollo de profesiones técnicas, la investigación del kósmos y los fenómenos naturales para su aplicación (I 1:7-15). Otros ejemplos son: la utopía La Nueva Atlántida, escrita por Francis Bacon c.a. 1624, quien habla sobre la aparición de artilugios técnicos por medio del dominio de la naturaleza y el ya men- cionado Samuel Butler.
  3. También llamada tecnofilosofía. El filósofo Mario Bunge acuñó el término inglés technophilosophy en su “The Five Buds of Techno-philosophy” (1979), que luego, por ejemplo, en el prólogo de la obra de Miguel A. Quintanila, “Tecnología: un enfoque filosófico y otros ensayos de filosofía de la tecnología” (2017), translitera al castellano como tecnofilosofía.
  4. Son varios los textos de esa época, e incluso más tardías, que ni mencionan la filosofía de la tecnología, o a penas lo hacen. Por mencionar algunos ejemplos: un caso es el de Leisegang, en su Introducción a la Filosofía, que para 1961 llegó a su tercera edición, no la menciona, aunque lista las diferentes disciplinas y los temas de la filosofía (C.f. págs. 3-5, 8-10). Lo mismo hace J. Maritain en su Introducción a la filosofía (13a edición, en 1959). Salazar Boundy, en su Iniciación filosófica, cuya 4a edición se imprimió en 1969, apenas hace mención de ella en la lista de disciplinas de la filosofía práctica (pág. 83) y alude a ella en otra ocasión, cuando habla de las formas de enunciar formulaciones (pág. 163).
  5. (Cupani, 2018, pág. 128; Quintanilla, 2017, págs. 25, 151; Morán Seminario, 2006, págs. 117-118)
  6. Mitchan, 1989, pág. 19; Quintanilla Navarro, 2004, págs. 13-17; Maliandi, 2010, pág. 24; Bunge, 2012, pág. 21; Quintanilla, 2017, págs. 25-33).
  7. Por razones de propósito y espacio, aquí no se profundizará en cada aspecto de las discusiones, pero, a modo de infor- mar brevemente; según Cupani (2018, págs. 128, 131, 138-140), algunos de los puntos que más se discuten incluyen: las propias definiciones de los términos tecnología y técnica y sus diferencias, si es que las hay; la cuestión de lo natural y lo artificial; la cuestión de la autonomía; las relaciones entre tecnología y ciencia; las implicancias éticas respecto al desa- rrollo y uso de las tecnologías, entre otras. Cupani atribuye esas faltas de acuerdo a varios factores como la complejidad esencial de la tecnología, la ubicuidad o ambivalencia de la misma y su omnipresencia en la vida.humana. De manera similar lo expone Quintanilla (2017, págs. 42-44). Aquí se utilizan los términos tecnología y técnica de forma indistinta
  8. Especialmente φόβος ha sido considerada como una palabra intermedia o neutral tanto en el griego clásico como el neotestamentario; la connotación negativa o positiva de estas palabras depende del contexto en el cual se encuentren (Barclay, 2002, págs. 6, 173). Pero también φιλος cuando se usa como prefijo puede tener una connotación negativa (por ejemplo, φιλαργυρία, filarguría, amor al dinero, avaricia) o negativa (por ejemplo, φιλάδελφος, filadelfos, que ama a los hermanos), según a lo que se refiere (Strong, 2003).
  9. (10)Además, Mitchan menciona que hay otras perspectivas que se han formado producto de la cooperación entre ambas visiones, acepta que la división y nominación de las tendencias en sólo dos grupos extremos no es del todo completa, pero ayuda a comprender, en líneas generales, el panorama de la discusión. (Mitchan, 1989, págs. 19-21, 49, 82-85).
  10. (11)El tercer grupo lo componen los deterministas, quienes incluyen algunos aspectos de los instrumentalistas y de los sustantivistas. En general, este último grupo tiende también hacia la tecnofilia (Feenberg, 1999, págs. 2-9).
  11. (12)Para una comprensión más completa de lo que quieren decir estos autores con sus terminologías, véase las referencias. Véase también, el capítulo 3 de Mitchan, 1989, especialmente las págs. 88ss.

FUENTE: https://ojs.uep.edu.py/index.php/anuarioacademico/article/view/293/224