Nueva estructura de la Iglesia Metodista Unida es ratificada
Por Heather Hahn*
Traducción y adaptación: Rev. Gustavo Vasquez**
5 de noviembre de 2025 | NOTICIAS MU

Puntos clave
- Los votantes de las conferencias anuales ratificaron un paquete de enmiendas constitucionales que busca colocar a las diferentes regiones geográficas de la Iglesia Metodista Unida en igualdad de condiciones.
- Con la nueva estructura ratificada, Estados Unidos y cada conferencia central —regiones eclesiásticas en África, Europa y Filipinas— se convierten en conferencias regionales con la misma autoridad legislativa.
- Los obispos deberán nombrar un comité responsable de crear una Conferencia Regional de Estados Unidos, una estructura completamente nueva.
- La ratificación también abre la puerta a un estudio adicional sobre si Estados Unidos debe continuar teniendo jurisdicciones.
Metodistas unidos/as en cuatro continentes han ratificado una importante reestructuración que busca otorgar a las diferentes regiones geográficas de la denominación igual autoridad en la toma de decisiones.
El Concilio de Obispos/as, reunido en línea, anunció el 5 de noviembre la ratificación de esta reestructuración —conocida como Regionalización Mundial (Worldwide Regionalization)—, junto con otras tres enmiendas a la constitución de la iglesia.
“La ratificación y certificación de estas enmiendas constitucionales marcan un momento decisivo en el proceso continuo de renovación y unidad de la Iglesia Metodista Unida”, declaró la Obispa Tracy S. Malone, presidenta del Concilio de Obispos/as y líder de la Conferencia Anual de Indiana.
“Estas enmiendas reflejan la rica diversidad de la iglesia y su profundo compromiso de vivir plenamente nuestra misión compartida: hacer discípulos de Jesucristo para la transformación del mundo. Además, fortalecen nuestra conexión mundial para servir con fidelidad e inclusión en todos los contextos.”
Para ser ratificada, una enmienda constitucional debe recibir primero al menos dos tercios de los votos en la Conferencia General, el máximo órgano legislativo de la denominación, lo que ocurrió el año pasado. Después, cada enmienda debe ser aprobada por al menos dos tercios del voto total de los miembros laicos/as y clérigos/as de las conferencias anuales en todo el mundo.
La denominación cuenta con más de 120 conferencias anuales, cuerpos que agrupan a múltiples iglesias y ministerios en África, Europa, Filipinas y Estados Unidos.
Los votantes de las conferencias anuales apoyaron la regionalización con 34,148 votos a favor y 3,124 en contra, es decir, una mayoría del 91.6%.
«Celebramos esta histórica y exitosa ratificación de la Regionalización Mundial como una poderosa afirmación de la conexión metodista unida en todo el mundo», dijo Benedita Penicela Nhambiu, de Mozambique, quien ha estado involucrada en impulsar la legislación en cada paso del proceso. Con la regionalización, afirmó, la Iglesia Metodista Unida avanza «hacia una era de equidad, donde cada región es un socia empoderada».
Recursos sobre regionalización
Se pueden encontrar más recursos sobre la regionalización y su funcionamiento en: resourceumc.org/regionalization.
Qué implica la regionalización
La regionalización es la enmienda más debatida y potencialmente la más trascendental de las que se sometieron a votación en las conferencias anuales de este año.
Con la nueva reestructuración, tanto Estados Unidos como las conferencias centrales —ocho regiones eclesiásticas ubicadas en África, Europa y Filipinas— se convierten en conferencias regionales con la misma autoridad para adaptar el Libro de Disciplina, el texto normativo de la denominación, con el fin de lograr una mayor efectividad misional.
«Esto ha sido considerado el cambio estructural más significativo en la iglesia desde la fusión de la Iglesia Metodista y la Iglesia Evangélica de los Hermanos Unidos en 1968, que dio origen a la Iglesia Metodista Unida», explicó Judi Kenaston, directora de ministerios conexionados de la Mesa Conexional.
La la Mesa Conexional actúa como una especie de consejo eclesial de alcance denominacional y desempeñó un papel fundamental en el desarrollo del plan recién ratificado: «La regionalización es la oportunidad de descentralizar la iglesia, de manera que deje de ser una iglesia dominada por Estados Unidos y que el metodismo unido en cada región sea una expresión única de la iglesia», agregó Kenaston.
Hasta ahora, sólo las conferencias centrales tenían la autoridad, según la constitución denominacional, de adaptar el Libro de Disciplina conforme a sus necesidades misionales y a los distintos contextos legales. Pero, al no existir una estructura equivalente en Estados Unidos, la Conferencia General terminaba teniendo una orientación marcadamente estadounidense. Las preocupaciones de ese país se convertían así en el foco de atención de toda la denominación, que abarca varios continentes.
Las enmiendas constitucionales recién aprobadas establecen un marco para que las distintas regiones de la Iglesia Metodista Unida puedan colaborar de ahora en adelante. También definen cuáles aspectos cada conferencia regional puede adaptar según su propio contexto.
· Cada conferencia regional tendrá la autoridad de:
· Publicar su propio himnario, libro de culto y Libro de Disciplina regional.
· Establecer los estándares de carácter y otras calificaciones para la membresía laica.
· Definir los requisitos para la ordenación y la licenciatura ministerial de pastores/as.
· Desarrollar prácticas relacionadas con ceremonias de matrimonio, funerales y otros ritos, de acuerdo con la interpretación de las Escrituras y las leyes de cada país.
· Modificar los delitos sancionables según la ley eclesiástica.
· Trabajar con las conferencias anuales para garantizar que las políticas y prácticas se alineen con las leyes de cada país.
· Designar un tribunal judicial para resolver preguntas legales derivadas de las adaptaciones del Libro de Disciplina por parte de la conferencia regional.
La regionalización también aborda el intenso debate de La Iglesia Metodista Unida sobre la inclusión de la comunidad LGBTQ, permitiendo que cada conferencia regional decida por sí misma.
La cuestión de permitir matrimonios entre personas del mismo sexo y la ordenación de clérigos/as abiertamente homosexuales quedará a cargo de cada conferencia regional, siempre que cumplan con las leyes nacionales de su territorio. Actualmente, las conferencias centrales en África y Filipinas han optado por mantener prohibiciones tanto para clérigos homosexuales como para matrimonios del mismo sexo.
No adaptable
La Conferencia General ya determinó que ciertas partes del Libro de Disciplina no son adaptables. Cambiar estas disposiciones requiere al menos acción de la Conferencia General y, posiblemente, también de las conferencias anuales.
Las partes no adaptables, listadas en el Párrafo 101 del Libro de Disciplina, son:
- La Constitución
- Normas doctrinales y nuestra tarea teológica
- El ministerio de todos los cristianos
- Los Principios Sociales
En todo momento, las enmiendas requieren que las conferencias regionales cumplan con las leyes nacionales y no se aparten de los Artículos de Religión y la Confesión de Fe, que contienen las doctrinas de la denominación, incluyendo la creencia en la resurrección de Cristo, la Trinidad y los sacramentos del bautismo y la comunión.
La Conferencia General seguirá siendo el órgano legislativo máximo de la denominación, con pleno poder legislativo sobre todos los asuntos estrictamente conexionales y que no estén sujetos a adaptación. La Conferencia General también puede determinar qué aspectos son no adaptables para las conferencias regionales mediante un voto del 60 %.
El Consejo de Obispos y el Consejo Judicial, que actúa como la corte suprema de la denominación, continuarán conectando a toda la Iglesia Metodista Unida. Además, las 13 agencias generales de la denominación permanecen como parte de su estructura.
La regionalización requiere cambios en más de 20 párrafos de la constitución de la denominación. Tanto en la Conferencia General como en las conferencias anuales, laicos y clérigos votaron a favor o en contra de todas las enmiendas de regionalización en una sola boleta.
Con la ratificación de estas enmiendas constitucionales, también entra en vigor otra legislación para poner en práctica la regionalización.
¿Qué sigue?
Para las ocho conferencias centrales en África, Europa y Filipinas, el único cambio inmediato es que serán renombradas como conferencias regionales. Se reunirán como de costumbre después de la Conferencia General de 2028.
El cambio más significativo será la creación de una Conferencia Regional de EE. UU. El Consejo de Obispos nombrará de 20 a 25 delegados de la Conferencia General de EE. UU. para formar el Comité Interino de Organización, encargado de organizar la Conferencia Regional de EE. UU.
La Conferencia General del año pasado ya había aprobado otro comité que estaría vigente incluso si las enmiendas de regionalización no se hubieran aprobado.
En el Libro de Disciplina, el Párrafo 507 establece un Comité Interino de la Conferencia Regional de EE. UU., que actuará como un comité legislativo de la Conferencia General, tratando únicamente asuntos legislativos de EE. UU. Este comité, que se reunirá inmediatamente antes de la Conferencia General de 2028, incluirá a todos/as los/as delegados/as estadounidenses de la Conferencia General y a un/a laico/a y un/a clérigo/a de cada conferencia central. Una vez que la Conferencia Regional de EE. UU. se reúna después de la Conferencia General, este comité legislativo dejará de existir.
Con la ratificación de la regionalización, también puede iniciarse el trabajo para mejorar la legislación. La legislación requiere que el Mesa Conexional y el Comité Permanente realicen un estudio conjunto sobre formas de perfeccionar la regionalización y presenten un informe, incluyendo cualquier recomendación, a la próxima Conferencia General.
Entre los principales mandatos del estudio está explorar si una conferencia regional debería tener jurisdicciones. Actualmente, solo EE. UU. tiene jurisdicciones. Estas cinco entidades, al igual que las conferencias centrales, consisten cada una en múltiples conferencias anuales y eligen obispos/as. Pero, a diferencia de las conferencias centrales, las jurisdicciones no pueden adaptar el Libro de Disciplina. Las jurisdicciones se formaron en 1939 para segregar a los/as miembros afroamericanos/as de la iglesia y evitar que norteños/as y sureños/as de EE. UU. influyeran en los/as obispos/as de las otras regiones. Dada esa historia, se han desarrollado esfuerzos de base para eliminar las jurisdicciones, lo que también requeriría enmendar la constitución de la denominación.
«Aunque todavía hay preguntas que necesitamos responder sobre la regionalización, hay mucho entusiasmo. La gente está dispuesta a vivir con cierta ambigüedad mientras lo resolvemos, y creo que eso es emocionante y un ejemplo de la esperanza que hay en este cambio, dijo Kenaston.
¿Cómo llegamos hasta aquí?
La ratificación de la regionalización marca un cambio significativo para una idea que La Iglesia Metodista Unida y sus denominaciones predecesoras han considerado, de manera intermitente, durante aproximadamente un siglo.
Un esfuerzo de reestructuración similar impulsado por la Conferencia General de 2008 fue rechazado por la mayoría de los votantes de las conferencias anuales. En 2016, una propuesta para crear una conferencia central en EE. UU. ni siquiera salió del comité correspondiente.
En 2017, la Mesa Conexional preparó inicialmente legislación para crear dicha conferencia regional estadounidense. Ese esfuerzo fue retomado y ampliado por un grupo de base de líderes de conferencias centrales que redactaron el Pacto de Navidad (Christmas Covenant).
El Comité Permanente sobre Asuntos de Conferencias Centrales, el único organismo denominacional con mayoría de miembros fuera de EE. UU., se basó en el trabajo tanto del Mesa Conexional como del Pacto de Navidad para presentar la legislación que constituye la Regionalización Mundial.
El Mesa Conexional y la mayoría de los miembros del equipo del Pacto de Navidad también respaldaron la legislación del comité permanente. Con la ratificación, el comité permanente ahora se llama Comité Permanente sobre Asuntos de Conferencias Regionales fuera de EE. UU.
«Celebramos el resultado de la ratificación de la Regionalización Mundial», dijo la Rev. Marie Sol Villalon, miembro del equipo del Pacto de Navidad de Filipinas.
«Nuestro desafío es ser una Iglesia auténtica de Jesucristo que abrace a todas las personas, haciendo un ministerio fiel especialmente con los que sufren y que necesitan nuestra presencia compasiva a través del servicio, el amor y la justicia en el mundo. La iglesia filipina está entusiasmada de formar parte de una nueva IMU mientras participamos en la misión de Cristo en nuestro propio contexto regional».
La Red de Ministerios de Reconciliación (Reconciling Ministries Network), que aboga por la inclusión de miembros de la comunidad LGBTQ en la iglesia, también apoyó la aprobación de la regionalización, reconociendo que diferentes regiones podrían tener políticas distintas relacionadas con esa comunidad.
«Este momento nos llama a reimaginar nuestra conexionalidad a través del compromiso con gracia y la reciprocidad. La Regionalización Mundial es más que un cambio estructural: es una invitación espiritual a encarnar la mutualidad, asociaciones equitativas y esperanza para un diálogo respetuoso entre todas las regiones de nuestra iglesia». dijo el Rev. Israel “Izzy” Alvaran, de la Red de Ministerios de Reconciliación.
Karen Prudente, tesorera del Mesa Conexionaly participante del equipo del Pacto de Navidad, expresó que espera ver cómo la regionalización ayuda a los/as metodistas unidos/as a aprender a confiar unos/as en otros/as.
«Siempre hemos tenido la oportunidad de mostrar cómo personas diversas pueden convivir juntas —EE. UU. es un gran ejemplo de lo que es posible—, y aun así hemos dejado que el miedo al/a la otro/a nos impida expandir realmente ese amor que todos/as compartimos», dijo durante un seminario web previo a la reunión de obispos/as.
Judi Kenaston compartió un sentimiento similar: «Algunos han temido que la regionalización pudiera fragmentar la iglesia. Yo creo que veremos a la iglesia más unida que nunca al comprender que cada región tiene mucho que ofrecer», dijo.
* Hahn es editora asistente de noticias de UM News. Contacto: (615) 742-5470 o newsdesk@umnews.org. El Rev. Israel Alvaran contribuyó con esta historia. Para leer más noticias de la Iglesia Metodista Unida, suscríbase al UM News Digest, gratuito.
** * Rev. Gustavo Vasquez, Coordinador de Relaciones Hispano-Latinas de UMCOM. Para comunicarse con Noticias MU puede hacerlo al (615) 742-5470, newsdesk@umnews.org o IMU_Hispana-Latina @umcom.org.
FUENTE: https://www.umnews.org/es/news/new-united-methodist-church-structure-ratified
“María no es corredentora”, afirma el Vaticano: ¿qué significa en la práctica?
La exaltación de la Virgen María en ciertos contextos católicos reabre el debate interno. El teólogo evangélico Leonardo De Chirico analiza desde Roma el “movimiento pendular” de los tres últimos siglos y descarta una reforma profunda del marianismo.
ROMA · 06 DE NOVIEMBRE DE 2025 · 14:00

María no es “corredentora”, y el papel de Jesucristo en la salvación debe preservarse. Este parece ser el mensaje comunicado por el Vaticano en una “nota doctrinal” que pretende aclarar los dogmas oficiales de la Iglesia católica romana.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe lo consideró necesario debido a “las numerosas consultas y propuestas que han llegado a la Santa Sede en las últimas décadas sobre cuestiones relacionadas con la devoción mariana y ciertos títulos marianos”, afirma el Vaticano.
El organismo afirma ahora explícitamente que es “siempre inapropiado” hablar de la corredención de María, ya que la salvación se obtiene a través de Jesucristo. La cooperación de María sería, según el Vaticano, subordinada, dependiente y fruto de la Gracia.
En el contexto católico actual, la Virgen María desempeña un papel muy destacado en la práctica litúrgica de las iglesias de determinadas regiones del mundo. Los analistas creen que el papa León XIV ha tratado de enfriar algunos movimientos que amenazan con equiparar el estatus de la Virgen María al del propio Jesucristo.
En las redes sociales, las alas tradicionalistas y más marianas de la Iglesia católica han reaccionado con críticas al documento, que tiene más de 50 páginas y se titula Mater Populi Fidelis. En su punto central, el documento afirma que: Teniendo en cuenta la necesidad de explicar el papel subordinado de María a Cristo en la obra de la Redención, es siempre inoportuno el uso del título de Corredentora para definir la cooperación de María. Este título corre el riesgo de oscurecer la única mediación salvífica de Cristo y, por tanto, puede generar confusión y un desequilibrio en la armonía de verdades de la fe cristiana.
Evangelical Focus preguntó al teólogo evangélico y pastor en Roma Leonardo De Chirico sobre este último debate interno dentro de la Iglesia católica romana a nivel mundial.

Pregunta. ¿Qué importancia tiene la decisión del Vaticano de eliminar a María de su papel de “corredentora”?
La mariología siempre ha sido un trabajo en progreso para el catolicismo romano. Mientras que los dogmas del pasado (por ejemplo, la Inmaculada Concepción de 1854 y la Asunción corporal de 1950) son fijos y establecidos, la espiritualidad mariológica está siempre en movimiento. Es casi un desarrollo abierto.
El título de “corredentora” lleva gestándose desde hace tiempo. Papas como Pío X y XI lo utilizaron en documentos oficiales; movimientos populares enteros presionaron para que el Vaticano lo adoptara oficialmente.
Por otro lado, el papa Benedicto XVI (entonces cardenal Ratzinger) ya expresó sus reservas al respecto, que incluso reforzó el papa Francisco. Así pues, la situación se caracterizó por diferentes voces que intentaban inclinar la balanza en una dirección u otra. La Nota se hace eco de la perplejidad de Benedicto y Francisco, argumentando que el significado de “corredentora” está sujeto a malentendidos y que no existe una aceptación estable en la Iglesia romana.
Para que se promulgue un dogma, es necesario que haya una definición teológica y claridad. La Nota dice que el título aún no ha alcanzado estos estándares. Pero, aunque por el momento es negativa hacia el título, técnicamente es un paso hacia una mayor definición. Así que, en última instancia, podría ser un paso más hacia un quinto dogma mariano, no en un futuro previsible, sino en uno lejano.
“La nota reafirma sin vacilar la mariología católica romana tradicional, compuesta por prácticas no bíblicas. ¡No es precisamente un signo de protestantización de Roma!”
P. Ha habido bastante revuelo en las redes sociales entre algunos sacerdotes, teólogos o simplemente seguidores del catolicismo “tradicionalista” que se oponen a la medida y la describen como una “protestantización” de la fe católica romana. ¿Esperabas tal oposición en el mundo católico?
R. No me creo esta narrativa de que el catolicismo romano está influenciado por el protestantismo. ¿Estaba el teólogo católico acérrimo Benedicto XIV bajo la influencia protestante? Es poco probable.
El catolicismo romano occidental está quizás atravesado por una forma leve de liberalismo teológico que puede utilizar un lenguaje similar al del protestantismo dominante, pero esta tendencia tiene poco que ver con el protestantismo evangélico. La realidad es que Roma siempre ha tenido sensibilidades mariológicas maximalistas y minimalistas.
El péndulo mariano a veces se inclina hacia un lado, a veces hacia el otro. En el siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, la mariología amplió significativamente sus fronteras. Después del Concilio Vaticano II, se ha producido una retracción. Se trata de una tensión interna dentro del catolicismo romano.
La Nota es un capítulo de este debate interno y da voz a una mariología romana moderada que parece dominante en la actualidad. Mañana, no lo sabemos. Si bien la Nota es cautelosa con respecto a los nuevos desarrollos, reafirma sin vacilar la mariología católica romana tradicional, compuesta por dogmas, prácticas y devociones no bíblicas. ¡Esto no es precisamente un signo de protestantización de Roma!
P. ¿Es este movimiento teológico una forma de delimitar la mariología e incluso de corregir las ideas del papa Francisco sobre María?
R. La Nota quiere distinguir la mediación de Jesucristo en lo que se refiere a la salvación y la mediación de María en todas las demás gracias. Al mismo tiempo, reitera la visión de la mediación de Cristo como “inclusiva” y participativa, dejando así espacio para la intercesión y la mediación de las gracias de María y los santos.
El nudo gordiano de la teología católica romana de la mediación no se ha cortado. Aunque “derivada y subordinada” (n. 53), se la considera mediadora e intercesora a través de su intercesión y presencia maternas (n. 46).
Roma sigue creyendo que “la vida de la gracia incluye nuestra relación con la Madre de Cristo, ya que nuestra unión con Cristo por la gracia implica también la unión con María en una relación de confianza, ternura y afecto sincero” (n. 72). No hay una teología “solo Cristo” en la Nota.
Como cualquier otro Papa, el Papa Francisco tenía su propia forma de expresar su mariología. Por un lado, era extremadamente devoto de María de una manera sentimental exagerada; por otro, tenía reservas sobre el uso del título “corredentora”. Esta actitud parece ser compartida por León XIV, que ha aprobado la Nota. La forma de Francisco, es decir, cálida con las devociones marianas, tibia con las nuevas declaraciones dogmáticas, parece estar ganando terreno.
P. ¿Cree que esta aclaración del papel de María por parte del Vaticano tendrá un impacto real en el cambio de la mentalidad popular de muchos feligreses católicos romanos en culturas como la mediterránea, donde a menudo se le presta la misma atención que al propio Cristo?
R. Algunos círculos tradicionalistas católicos romanos y marianos ya han expresado sus críticas a la Nota. Incluso la presentación oficial se vio interrumpida por una o dos voces de protesta que interrumpieron a los ponentes.
Sospecho que estos sectores maximalistas se harán oír con el tiempo. En cuanto a los católicos romanos mayoritarios que participan en rosarios marianos, peregrinaciones e iniciativas, no creo que cambie mucho.
La razón principal es que las devociones y prácticas marianas se ven más afectadas por la lex orandi (es decir, la liturgia y la espiritualidad) que por la lex credendi (es decir, la doctrina). La nota del Vaticano subraya un posible problema en esta última, pero anima calurosamente a la plena expresión de la primera
