La LXXXI Conferencia de Distrito Centro se llevó a cabo el pasado sábado 7 de febrero en las instalaciones de la Iglesia Metodista del Divino Redentor, en San Vicente Chicoloapan, Estado de México. Desde las primeras horas de la mañana, la congregación anfitriona, bajo el cuidado pastoral de la Pastora Sofía Viviana Viveros Arroyo, nos recibió con un espíritu de servicio generoso y una hospitalidad profundamente fraterna, haciendo sentir bienvenidas a cada una de las iglesias que conforman nuestro distrito.
A partir de las 8:30 de la mañana comenzaron a llegar los pastores y representantes de las distintas iglesias del Distrito Centro. Cada saludo, cada abrazo y cada palabra compartida fueron signo de la comunión que nos une como cuerpo de Cristo. Con esmero y cariño, la iglesia anfitriona dispuso un desayuno para los asistentes, no sólo como alimento, sino como un espacio de encuentro, convivencia y cercanía mientras se aguardaba la llegada de todos los participantes.
Este tiempo previo permitió estrechar lazos, compartir experiencias y disponernos con serenidad y gratitud para el inicio de los trabajos de la conferencia. Así, entre conversaciones fraternas y un ambiente de cordialidad, se fue gestando el espíritu con el que daríamos inicio a la jornada, reconociendo desde el primer momento el testimonio de amor cristiano y servicio fiel ofrecido por las hermanas y los hermanos de la Iglesia de El Divino Redentor.
Con el corazón dispuesto y en un ambiente de comunión fraterna, siendo las 9:00 de la mañana, la asamblea dio inicio a la jornada con un tiempo de adoración a nuestro Dios, elevando oración y alabanza y poniendo en Sus manos los trabajos de la conferencia. Como devocional de apertura, el Superintendente Pbro. Leonel Iván Jiménez Jiménez compartió una reflexión pastoral sobre los desafíos que enfrenta la iglesia en un tiempo marcado por la prisa, la fragmentación y la polarización, advirtiendo cómo estas dinámicas pueden afectar también la vida de nuestras congregaciones. A la luz del relato de Pablo y Bernabé en el libro de los Hechos, exhortó a la asamblea a no perder de vista lo esencial, recordando que el llamado de Jesucristo no es a imponer posturas ni a dividirse en bandos, sino a amarnos unos a otros como Él nos ha amado. El devocional concluyó con una invitación a las iglesias del Distrito Centro a mantenerse fieles a Cristo y a optar por el camino del amor que edifica la comunión, fortalece el testimonio y da esperanza en medio de la comunidad.
Concluido el tiempo de adoración, se dio continuidad a los trabajos de la LXXXI Conferencia de Distrito Centro con la apertura formal de la sesión. Se dio la bienvenida a las iglesias participantes y se expresó un agradecimiento sincero por la asistencia, reconociendo el esfuerzo realizado por pastores y representantes a pesar del clima y de las distancias recorridas. En este momento se compartió también el saludo fraterno de nuestro Obispo Agustín Altamirano Ramos, ausente por encontrarse participando en otra asamblea eclesial.
Durante la sesión se atendieron diversos asuntos propios de la vida organizativa del distrito, conforme a la disciplina de la Iglesia. Por acuerdo de la asamblea, se designó a la Pastora Edith González Rubio como secretaria para el periodo de sesiones y se ratificó al Pastor Eliú Sabino Palomares como cronista de la conferencia. Asimismo, se informó que la elección del representante laico se realizaría mediante boleta y escrutinio secreto, siguiendo el procedimiento disciplinario correspondiente.
En la lectura de correspondencia se dio a conocer una carta de la Comisión Conferencial del Programa, en la cual se reconoció la participación del Distrito Centro en el ejercicio ESTIMMAR 2025, destacando la respuesta oportuna del cien por ciento de las iglesias y la mejora en la calidad de la información presentada. La asamblea recibió este reconocimiento con gratitud.
Finalmente, se realizaron aclaraciones sobre el concepto de iglesia autosuficiente y se dio lectura a los artículos disciplinarios relacionados con la elección y las responsabilidades del representante laico, explicando los criterios de elegibilidad para proceder de manera ordenada al desarrollo del proceso correspondiente.
Durante la sesión se presentaron las comisiones distritales y a las hermanas y hermanos responsables de las distintas áreas del quehacer de la iglesia, abarcando campos como Desarrollo y Testimonio Cristiano, Finanzas y Administración —donde se informó la renuncia en esta área—, Música y Alabanza, Evangelización, Acción Social, Honor y Orden, Interpretación de la Disciplina, Supervisión de Proyectos, así como áreas de análisis y evaluación. Este momento permitió reconocer el trabajo compartido y la corresponsabilidad en la vida del distrito.
Conforme a la disciplina de la Iglesia, se procedió a la lectura y respuesta de las preguntas del Artículo 191. Se informó que no se otorgaron nuevas licencias de predicador local, pero sí se renovaron las de los pastores Rubén Gaytán Saldívar y Gerson Antonio Trejo Gutiérrez. Asimismo, fueron recibidos a prueba en el distrito la Pastora Sofía Viviana Viveros Arroyo y el Pastor Edgar Javier Quintero Galindo, iniciando su proceso de relación ministerial. Se dio a conocer también la descontinuación del Pastor Darío Alfredo Pérez, a petición propia, señalándose que en otros rubros no hubo recomendaciones en este periodo.
Posteriormente, se compartió el avance académico de los pastores que cursan bachillerato en teología, recordando que estos procesos formativos forman parte del camino hacia la recepción de órdenes ministeriales. En este mismo espíritu, se presentaron propuestas para iniciar procesos de ordenación itinerante, haciendo un llamado a las iglesias del distrito a acompañar con oración y apoyo fraterno a quienes inician este caminar. La sesión fue acompañada por un momento de oración dirigido por un pastor joven en representación del distrito.
En otro momento de la conferencia se presentó un panorama general sobre la asistencia y la membresía en el Distrito Centro, señalando una asistencia promedio dominical de 1,279 personas y una diferencia significativa entre los registros y la participación regular. Se observó que la mayoría de las congregaciones son iglesias pequeñas y que el perfil demográfico muestra un predominio de adultos y adultos mayores, con menor presencia de niñas, niños y jóvenes, lo que invita a revisar y fortalecer la acción pastoral y los espacios de formación.
Respecto a los subsidios, se reconoció que el modelo aplicado en años anteriores permitió estabilizar algunas iglesias, pero se afirmó que no es sostenible mantener apoyos permanentes. Por ello, se presentó una nueva orientación para redirigir los recursos hacia el acompañamiento gradual y responsable de iglesias en proceso de crecimiento.
Finalmente, se exhortó a las iglesias a fortalecer su vida administrativa y financiera, manteniendo información actualizada, elaborando presupuestos oportunos y fomentando la transparencia como parte del testimonio cristiano. Se reconocieron los avances en la entrega de informes y se reiteró la disposición del equipo distrital para seguir acompañando a las iglesias, reafirmando el compromiso de caminar con responsabilidad, visión y cuidado pastoral en la vida del Distrito Centro.
Como parte significativa del desarrollo de la conferencia, se dio un espacio especial para escuchar la presentación y el testimonio de la Misionera Rosa Carmen Mamani Calá, originaria de Bolivia, integrante del programa Global Mission Fellows 2025–2027. A invitación del superintendente, la asamblea recibió con atención y gratitud este momento, que nos permitió acercarnos no sólo a un programa misionero, sino al llamado concreto que Dios ha hecho a la vida de una joven dispuesta a servir más allá de sus fronteras.
La misionera Carmen compartió con sencillez y entusiasmo el sentido del programa Global Mission Fellows, así como aspectos de su país natal y de su iglesia local, El Buen Camino, una congregación joven que ha crecido con perseverancia y fe. Al hablar de su comunidad y de su historia, fue evidente el amor que la sostiene y la impulsa a vivir la misión con esperanza y compromiso.
Con palabras cercanas, expresó su gratitud por la forma en que ha sido recibida en México y en las iglesias del Distrito Centro. Compartió parte de su labor misionera, su caminar junto a jóvenes y su interés por el ministerio digital como un espacio para acompañar procesos de fe y diálogo con las nuevas generaciones.
Como cronista, doy gracias a Dios por la vida y el testimonio de la Misionera Rosa Carmen Mamani Calá, cuya presencia entre nosotros nos recordó que la misión sigue en marcha y que el Espíritu continúa llamando y enviando a quienes responden con alegría y valentía.
Con este espíritu de comunión y compromiso, se llegó al tramo final de los trabajos de la LXXXI Conferencia de Distrito Centro. La asamblea expresó su gratitud a la Iglesia Metodista del Divino Redentor, en San Vicente Chicoloapan, por la forma tan fraterna y cuidadosa en que recibió a cada una de las iglesias participantes. Damos gracias a Dios por esta congregación y por el ministerio de la Pastora Sofía Viviana Viveros Arroyo, pidiendo al Señor que continúe bendiciendo su vida, su servicio y el caminar de toda la comunidad.
Siendo aproximadamente las 14:05 horas del sábado 7 de febrero, el superintendente Presbítero Leonel Iván Jiménez Jiménez dio por concluidos los trabajos de la conferencia, despidiéndose con palabras de gratitud y ánimo. En su mensaje final recordó que es un privilegio servir juntos como distrito y ser testigos de lo que Dios sigue haciendo en la vida de sus hijas e hijos, particularmente en las nuevas generaciones.
Asimismo, se anunció que el Distrito Centro se reencontrará en el primer sábado del mes de septiembre, confiando desde ahora este próximo encuentro a la guía y dirección de Dios. La conferencia concluyó en un ambiente de gratitud, comunión y esperanza, con el compromiso renovado de seguir caminando juntos en la obra del Señor.
Crónica elaborada por el Pastor Eliú Sabino Palomares,
con gratitud por la vida del Distrito Centro y encomendando su caminar a Dios.
