Autor: Evangelista Mexicano

Boletín Kakataibo

Boletín Kakataibo

Seguir leyendo «Boletín Kakataibo»
APAGA LAS REDES Y ENCIENDE UN BUEN LIBRO

APAGA LAS REDES Y ENCIENDE UN BUEN LIBRO

El ABC del Coaching

En algún momento nos tocará aconsejar a otra persona en algún área de su vida o ministerio, y seguramente nos habremos de sentir con dudas y la sensación de no ser capaces de hacer esta tarea. Pues bien, Robert E. Logan y Sherilyn Carlton han escrito un libro para animar a quienes desean iniciarse a realizar la labor de orientar a otros.

La palabra coach es de origen húngaro, se remonta al siglo quince, y se refiere a un coche que servía para transportar personas de un lugar a otro. En cierta forma el coaching es ayudar a otros a trasladarse de un punto A a un punto B en sus vidas, pero buscando en ellos mismos la indicación de cómo seguir. La novedad de este libro es que dirige la mirada del lector a la realidad de que las respuestas a las dudas de las personas no están en sí mismos, sino en la guía del Espíritu Santo; y entonces el coach no se llama así, sino discipulador.

No son recetas para aconsejar, asesorar, discipular. En el libro veremos desarrollada la idea de que es el Espíritu Santo quien dirige, no nosotros: Lo mejor que yo puedo hacer como coach es caminar al lado de otros y ayudarles a escuchar al Espíritu Santo por sí mismos […] Sólo mientras la persona descubre por sí misma lo que Dios quiere que ella haga, y lo hace, comenzará a darse cuenta de todo su potencial (Logan & Carlton, 2012, 28)

Seguir leyendo «APAGA LAS REDES Y ENCIENDE UN BUEN LIBRO»
Noticias Internacionales

Noticias Internacionales

‘El legado de Adán’: Un mensaje más allá de África

Con esta serie animada, el noruego Marken Gihlemoen quiere dar a conocer la Biblia a la gente de África Oriental. Con actores locales, el proyecto se creó en swahili y luego se dobló al inglés africano.

Lucie Vlasáková , Tomáš Coufal
Život víry · 04 DE JUNIO DE 2025 · 19:10

Adam, en el episodio 1 de El Legado de Adam. / TLOA.

Empezó sin hacer ruido, como una simple idea para presentar historias bíblicas a los niños de África Oriental a través de una serie de dibujos animados, adaptada a su contexto cultural y contada en “su idioma”. Pero con el tiempo, el proyecto creció y se extendió a muchas partes del mundo.

El legado de Adán, una serie de animación, tiene ahora la posibilidad de llegar a millones de personas.

Hace aproximadamente una década, Anne Marken Gihlemoen se trasladó con su marido y sus hijos de Noruega a Tanzania para servir como misionera en la Misión Luterana Noruega.

Su marido, Roger Gihlemoen -programador, diseñador gráfico y director de animación- pasó el primer año en casa con sus dos hijas para ayudarles a aprender inglés.

Con el tiempo, empezó a preguntarse cómo podría contribuir en este nuevo entorno. Quería hacer algo que conociera y amara. Fue entonces cuando nació la idea: crear algo significativo para los niños de la zona.

Seguir leyendo «Noticias Internacionales»

-Conferencia Anual del Noreste: Felipe de Jesús Ruiz Aguilar
-Conferencia Anual Norcentral: Ana Borunda Magallanes
-Conferencia Anual Oriental: Agustín Valdez Rojas
-Conferencia Anual Septentrional: Noé Mora
-Conferencia Anual de México: Ernestina Gutiérrez Flores
-Conferencia Anual del Sureste: Cruz Hernández Vargas

EDITORIAL

EDITORIAL

EDITORIAL: El mover del Espíritu Santo

Una de las doctrinas fundamentales del metodismo es el testimonio del Espíritu Santo, que nos da la seguridad de que somos hijos de Dios. Es el Espíritu Santo quien nos capacita para vivir la vida cristiana, y sin él nuestros esfuerzos humanos por vivir en santidad son vanos. El 24 de mayo recordamos la conversión de Juan Wesley, inicio del movimiento metodista, cuando su fundador recibió testimonio por el Espíritu Santo de que sus pecados eran perdonados por la obra de Cristo; y el próximo 8 de junio celebraremos el Pentecostés, recordando aquel día en que la tercera persona de la Trinidad se derramó por vez primera sobre los discípulos de Jesús, y con ello dio inicio a la iglesia cristiana. 

Hemos escuchado ya que el libro de los Hechos de los Apóstoles debiera llamarse más bien Hechos del Espíritu Santo, por el papel protagónico que el Santo Espíritu tiene en todos los sucesos descritos allí. Y a lo largo de la historia tenemos testimonio del mover suyo en Su Iglesia, de diferentes maneras, resaltando para nosotros algunas épocas más que otras, pero siempre actuando en y a través de los creyentes en Jesús. 

En particular para los metodistas mexicanos hay una referencia clara y más reciente, en la década de los 70, en que hubo un gran mover del Espíritu, manifestado en conversiones de personas y llamado a servir en la iglesia de una gran cantidad de jóvenes y adultos; incluso se habla de experiencias con niños que oraban con fervor por otros. 

Seguir leyendo «EDITORIAL»
Juan Wesley en nuestra memoria.

Juan Wesley en nuestra memoria.

Oswaldo Ramirez González

EL METODISMO:

“ESTA Sublime Institución ha sido siempre la Iglesia del pueblo, es decir, una organización que ha consagrado sus esfuerzos y su talento al bienestar de la humanidad sin distinción de raza, de posición ó de clases en la sociedad.

Desde el tiempo de Wesley que predicaba las buenas nuevas á los presos, á los pobres y á las clases más ínfimas de la sociedad, la gran Iglesia que él fundó ha sido, en un sentido especial, la Iglesia del pueblo.”

Con estas palabras abre un artículo informativo publicado en El Abogado Cristiano Ilustrado, el 1ro de julio de 1888, el cual sirvió de antesala para describir los trabajos y avance en el desarrollo misionero metodista presentados en la Conferencia General de aquel año. Hablamos pues que, para aquella época, la inserción formal del metodismo en nuestro país llevaba poco más de diez años. Las condiciones eran distintas a las del día de hoy; los grupos misioneros no sólo supieron adaptarse, sino que aprovecharon las condiciones del gobierno en turno cuyo lema era “Orden, Progreso y Paz”. El metodismo, proveniente de la iglesia norteña y sureña de los Estados Unidos (IME e IMES por sus siglas respectivamente), expandió su obra social y misionera en el norte, centro y sur del país, exceptuando la península de Yucatán, Tabasco, Campeche y Chiapas y sur del estado de Veracruz.

Si bien es cierto, sus principales bastiones estuvieron encaminados a la captación de   simpatizantes en ciudades -algunas de éstas con un pasado liberal, disidente hacia el catolicismo o indicios protestantes, comunicadas por el ferrocarril-, también se encaminaron en lugares de potencial desarrollo industrial; esto no exceptuó que La Palabra llegase a zonas agrícolas y rurales. La expansión del evangelio por parte de misioneros metodistas sobrepasó sus expectativas hacia finales del siglo XIX, hecho que planteó la separación e independencia de la obra misionera metodista; misma que por avatares de índole política, social y económica se aplazó hasta 1914 y posteriormente fue una realidad con el Plan de Cincinnati, cuyo resultado pleno dio origen a la iglesia metodista mexicana hacia el año de 1930; pero bueno, eso es otra historia.

Seguir leyendo «Juan Wesley en nuestra memoria.»
El Yugo de la Obediencia

El Yugo de la Obediencia

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. -2 Timoteo 1:6

La comprensión que tenía John Wesley del ministerio ordenado incluía un diácono ordenado, un presbítero ordenado y un obispo consagrado. Esta fue la estructura que John Wesley adaptó de la iglesia de Inglaterra.

Hoy en día la Iglesia Metodista de México A. R.  tiene a predicadores locales, presbíteros localizados, presbíteros locales, presbíteros itinerantes. superintendentes consagrados, obispos consagrados. 

La argumentación teológica adicional para la decisión sobre los requisitos para la ordenación, así como la valoración en cuanto a si una persona es digna de ser ordenada, pertenece a la iglesia.

Esta posición nos recuerda que los llamados individuales al ministerio son esenciales, pero tienen que ser autenticados y juzgados dentro del contexto de la necesidad y requerimientos de la iglesia. Se espera que los candidatos para la ordenación cumplan con tales requisitos, de acuerdo con el proceso y procedimiento establecidos en el libro de la Disciplina.

La ordenación no es un asunto personal, sino es el trabajo de la iglesia de apartar personas para el ministerio “oficial”. Por esta razón, los ministros ordenados voluntariamente toman sobre sí mismos lo que John Wesley llamó “El yugo de la obediencia”, y de ese modo buscan conformar sus vidas y su trabajo a la enseñanza de la iglesia. Esta concepción teológica del ministerio cristiano ordenado es poderosa en su explicación y aplicación. El ministerio ordenado es una gran vocación digna de un liderazgo consagrado y sobresaliente, y necesario para la salud y vitalidad de la iglesia cristiana.

Seguir leyendo «El Yugo de la Obediencia»
Desde la Dirección de Archivo e Historia de la IMM, A.R.

Desde la Dirección de Archivo e Historia de la IMM, A.R.

James D. Eaton

Saludos y bendiciones lectores del Evangelista Mexicano.

En este espacio que me facilita nuestra directora he transcrito datos e información interesante sobre personajes, ministros y laicos, que de manera importante sirvieron al Señor en la Iglesia Metodista. O de la historia de alguna institución metodista. En esta ocasión compartiré acerca de un hombre, de un ministro, conocido en el norte de nuestro país, en la CANCEN y particularmente en Chihuahua: James Demarest Eaton. Datos de su vida y de su obra los tomé de su libro autobiográfico, Life Under Two Flags, Vida Entre Dos Banderas, publicado por A.S. Barnes and Company en 1922. 

Dicho libro forma parte del valioso acervo de nuestro Archivo Nacional. Este hombre procedente de los Estados Unidos de Norteamérica llegó a nuestro México con el Evangelio como misionero de la Iglesia Adventista y se desempeñó por los estados de Zacatecas, San Luis Potosí. Fue en Chihuahua donde más floreció su obra y, por lo que narraré más adelante, tradujo sus esfuerzos en favor de la Iglesia Metodista de México.

Seguir leyendo «Desde la Dirección de Archivo e Historia de la IMM, A.R.»